{"id":57579,"date":"2024-05-17T20:43:34","date_gmt":"2024-05-17T20:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc12082-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:34","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:34","slug":"stc12082-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc12082-2021\/","title":{"rendered":"STC12082 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC12082-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC12082-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2020-00818-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de quince de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de septiembre de dos mil veintiuno &nbsp;(2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se dirime la &nbsp;impugnaci\u00f3n del fallo de 25 de junio de 20201, &nbsp;dictado por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia en la acci\u00f3n de tutela promovida por Ana Lilia &nbsp;Guti\u00e9rrez de Upegui contra la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;de esta Corporaci\u00f3n, extensiva a los intervinientes en el &nbsp;litigio 2014-00447. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La convocante solicit\u00f3 dejar sin efecto la sentencia &nbsp;SL5128-2019, dictada por la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 2 de &nbsp;la Sala Casaci\u00f3n Laboral de esta Colegiatura (25 nov. 2019), &nbsp;para que, en su lugar, se ordene el reconocimiento y pago de la &nbsp;pensi\u00f3n de sobreviviente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento de las s\u00faplicas, indic\u00f3 que el 1\u00b0 de mayo &nbsp;de 1964 contrajo matrimonio cat\u00f3lico con Manuel Leonardo &nbsp;Upegui Arango (q.e.p.d.), quien labor\u00f3 en Ecopetrol S.A. por &nbsp;m\u00e1s de 25 a\u00f1os y se pension\u00f3 el 16 de agosto de &nbsp;1991; no obstante, falleci\u00f3 por un tumor cerebral (14 feb. &nbsp;2009), de ah\u00ed que formul\u00f3 proceso ordinario laboral &nbsp;para obtener el reconocimiento de la prestaci\u00f3n pensional &nbsp;aludida. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que el Juzgado Veintisiete Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 &nbsp;desestim\u00f3 sus pretensiones (9 nov. 2015), decisi\u00f3n que &nbsp;fue confirmada por la Sala Laboral del Tribunal Superior de esta &nbsp;capital (12 jul. 201), por tanto, interpuso recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n; &nbsp;sin embargo, la Sala de Descongesti\u00f3n No. 2 de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia dispuso no &nbsp;casar el prove\u00eddo de segundo grado (25 nov. 2019). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su criterio, la autoridad convocada: i) &nbsp;incurri\u00f3 en &nbsp;defecto f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, ya que desde\u00f1\u00f3 los elementos de convicci\u00f3n &nbsp;que daban cuenta de su calidad de c\u00f3nyuge y el cumplimiento de &nbsp;sus deberes y obligaciones de atenci\u00f3n, ayuda, cuidado y &nbsp;socorro hasta la muerte de su esposo, m\u00e1xime, cuando fue &nbsp;beneficiaria del sistema de salud que brindaba Ecopetrol; empero, si &nbsp;bien no habitaban bajo el mismo techo, por decisi\u00f3n de aquel y &nbsp;sin culpa de su parte, vivi\u00f3 s\u00f3lo \u00aben &nbsp;el apartamento ubicado en la carrera 5 n\u00famero 45-30\u00bb, &nbsp;pero &nbsp;aun as\u00ed no \u00abdeja[ron] &nbsp;de actuar como esposos\u00bb; ii) &nbsp;realiz\u00f3 una interpretaci\u00f3n incorrecta \u00abde &nbsp;los art\u00edculos 3 de la ley 71 de 1998, 2 de la ley 12 de 1975, &nbsp;2 de la ley 33 de 1973, y 6 y 7 del decreto 1160 de 1989\u00bb y, &nbsp;iii) &nbsp;desconoci\u00f3 los lineamientos de la Corte Constitucional y la &nbsp;Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia sobre el concepto de &nbsp;familia (Radicaci\u00f3n N.\u00b0 45779, SL14237-2015, reiterada en &nbsp;SL6519-2017). Hermen\u00e9utica que vulner\u00f3 sus &nbsp;prerrogativas fundamentales, toda vez que tiene 78 a\u00f1os y &nbsp;depend\u00eda econ\u00f3micamente de Manuel &nbsp;Leonardo Upegui Arango. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;tras defender la legalidad de la actuaci\u00f3n surtida, solicit\u00f3 &nbsp;denegar el amparo por cuanto la accionante no logr\u00f3 acreditar &nbsp;que, desde mucho antes de la fecha del deceso del causante, hicieron &nbsp;vida com\u00fan o que conviv\u00eda con aquel. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado Veintisiete Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 inform\u00f3 &nbsp;que con fundamento en el material probatorio coligi\u00f3 que Ana &nbsp;Lilia Guti\u00e9rrez no demostr\u00f3 \u00abla &nbsp;vida marital\u00bb con &nbsp;el causante antes de su muerte, as\u00ed como tampoco la &nbsp;convivencia de cinco a\u00f1os con anterioridad a su deceso, toda &nbsp;vez que \u00abno &nbsp;se demostr\u00f3 que fuera la demandante quien le brindara los &nbsp;cuidados necesarios en el curso de su enfermedad, pues se encontraba &nbsp;a cargo de una enfermera durante el d\u00eda y otra durante la &nbsp;noche, sino mucho m\u00e1s porque se demostr\u00f3 que no hac\u00edan &nbsp;vida en com\u00fan desde hac\u00eda m\u00e1s de 15 a\u00f1os\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, refiri\u00f3 que, por el contrario, qued\u00f3 demostrado &nbsp;que desde el a\u00f1o 1979 la pareja Upegui Guti\u00e9rrez &nbsp;disolvi\u00f3 y liquid\u00f3 su sociedad conyugal, am\u00e9n de &nbsp;romper su convivencia 15 a\u00f1os antes del diagn\u00f3stico de &nbsp;su enfermedad. De manera que, cuando la demandante decidi\u00f3 &nbsp;acudir a la casa del se\u00f1or Manuel Leonardo Upegui a brindarle &nbsp;cuidado o compa\u00f1\u00eda ya hab\u00eda perdido su derecho &nbsp;pensional, pese a ser su beneficiaria en el sistema de salud o &nbsp;continuar recibiendo ayuda econ\u00f3mica, cuesti\u00f3n que &nbsp;tampoco est\u00e1 plenamente probada, pues la condici\u00f3n de &nbsp;beneficiaria deriva de su real y efectiva convivencia durante el &nbsp;tiempo se\u00f1alado en la legislaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ecopetrol &nbsp;S.A. indic\u00f3 que la decisi\u00f3n atacada es razonable, ya &nbsp;que se fundament\u00f3 en las normas que rigen la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n desestim\u00f3 &nbsp;el ruego, tras considerar que la providencia fustigada \u00abresulta &nbsp;razonable y ajustada a los par\u00e1metros legales y &nbsp;constitucionales\u00bb, porque &nbsp;\u00ablos &nbsp;argumentos son coherentes y est\u00e1n conforme a la normatividad &nbsp;que regulan el tema, los cuales le permitieron a la accionada negar &nbsp;las pretensiones de la actora al no colmarse los presupuestos para &nbsp;acceder a la sustituci\u00f3n pensional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La quejosa impugn\u00f3 con asidero en los argumentos iniciales. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El ruego de Ana Lilia Guti\u00e9rrez de &nbsp;Upegui debe negarse y, en consecuencia, ser\u00e1 confirmado el &nbsp;prove\u00eddo opugnado porque los razonamientos de la Sala hom\u00f3loga &nbsp;aqu\u00ed reprochados no lucen arbitrarios o caprichosos, conforme &nbsp;pasa a explicarse. &nbsp;<\/p>\n<p>En principio, debe reiterarse que esta &nbsp;instituci\u00f3n no fue creada para replicar la actividad &nbsp;jurisdiccional, salvo cuando exista una irregularidad que configure &nbsp;\u00abv\u00eda de hecho\u00bb &nbsp;y el interesado as\u00ed lo exponga dentro de un tiempo prudencial, &nbsp;siempre que no tenga ni haya desaprovechado otros instrumentos &nbsp;ordinarios o extraordinarios para conjurar el agravio. De ah\u00ed &nbsp;que, solamente \u00aben los &nbsp;precisos casos en los cuales el funcionario respectivo incurra en un &nbsp;proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o antojadizo, &nbsp;puede intervenir el juez de tutela con el fin de restablecer el orden &nbsp;jur\u00eddico si el afectado no cuenta con otro medio de protecci\u00f3n &nbsp;judicial\u00bb (CSJ &nbsp;STC9877-2018, CSJ STC9600-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, tras revisar la determinaci\u00f3n &nbsp;sometida a escrutinio, donde la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 2 &nbsp;de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n no &nbsp;cas\u00f3 la sentencia de 12 de abril de 2016, emitida por la Sala &nbsp;Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;confirmatoria del prove\u00eddo de primer grado que deneg\u00f3 a &nbsp;la aqu\u00ed impugnante la prestaci\u00f3n econ\u00f3mica &nbsp;(SL5128-2019, 25 nov. 2019), cabe observar que no se advierte la &nbsp;configuraci\u00f3n de alguna v\u00eda de hecho, menos la &nbsp;vulneraci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales invocadas, &nbsp;comoquiera que se ajust\u00f3 a una hermen\u00e9utica plausible. &nbsp;<\/p>\n<p>En punto a los &nbsp;reparos formulados por la interesada, relacionados con la &nbsp;consagraci\u00f3n normativa en &nbsp;relaci\u00f3n con la convivencia al momento de la muerte del &nbsp;causante, la autoridad enjuiciada concluy\u00f3 que no existi\u00f3 &nbsp;un error jur\u00eddico en la interpretaci\u00f3n de las normas &nbsp;que se acus\u00f3 &nbsp;como violadas, toda vez que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el Juez de la alzada [se pronunci\u00f3], en s\u00edntesis, de la &nbsp;siguiente manera: &nbsp;<\/p>\n<p>Observ\u00f3 &nbsp;el art\u00edculo 3\u00b0 de la Ley de 71 de 1988, en cuanto extendi\u00f3 &nbsp;las previsiones sobre sustituci\u00f3n pensional de la Ley 12 de &nbsp;1975, en forma vitalicia, entre otros, al c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite, &nbsp;al compa\u00f1ero o compa\u00f1era permanente, en concurrencia &nbsp;con los hijos menores o inv\u00e1lidos con derecho acrecentar &nbsp;cuando uno de los \u00f3rdenes tengan extinguido su derecho; que, &nbsp;por su parte, los art\u00edculos 6\u00b0 numeral 1\u00b0 y el 7\u00b0 &nbsp;del Decreto 1160 de 1989, establecieron &nbsp;que es beneficiario de la sustituci\u00f3n pensional la c\u00f3nyuge &nbsp;sobreviviente &nbsp;y a falta de \u00e9ste, el compa\u00f1ero o compa\u00f1era &nbsp;permanente, por lo que se\u00f1al\u00f3 que se entiende por falta &nbsp;de c\u00f3nyuge cuando opera su muerte real o presunta, hay nulidad &nbsp;del matrimonio civil o eclesi\u00e1stico y por divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;su vez adujo, que hay p\u00e9rdida del derecho a la sustituci\u00f3n &nbsp;pensional, cuando el c\u00f3nyuge sobreviviente, al momento del &nbsp;deceso del causante, no hac\u00eda vida en com\u00fan con \u00e9l, &nbsp;salvo el caso de hallarse en imposibilidad de hacerlo o al haber &nbsp;abandonado \u00e9ste el hogar sin justa causa, o haberle impedido &nbsp;su acercamiento o compa\u00f1\u00eda, de igual forma, cuando el &nbsp;c\u00f3nyuge sobreviviente contraiga nupcias o haga vida marital; &nbsp;al respecto, aclar\u00f3, sobre el \u00faltimo supuesto, que el &nbsp;Consejo de Estado, secci\u00f3n segunda, mediante sentencia del 8 &nbsp;de julio de 1993 y 12 de julio de 1994, expedientes 4583 y 7240, &nbsp;declar\u00f3 nulo como causal para perder el derecho del c\u00f3nyuge &nbsp;sobreviviente, cuando se haya disuelto la sociedad conyugal o exista &nbsp;separaci\u00f3n legal o definitiva de cuerpos. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;su turno, adujo que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;en relaci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n dada por la Corporaci\u00f3n &nbsp;con respecto al art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003, el cual &nbsp;pretende la censura se extienda a su situaci\u00f3n particular, es &nbsp;pertinente aclarar, que se trata de dos preceptos que son diferentes &nbsp;en su redacci\u00f3n y en los supuestos de hecho contenidos en las &nbsp;mismas, por lo que no es dable interpretar en igual sentido las dos &nbsp;disposiciones, adem\u00e1s que esta no regula el caso particular. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, sobre el concepto de vida en com\u00fan refiri\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la censura parte de una premisa falsa al argumentar \u00abque el &nbsp;Tribunal interpret\u00f3 el concepto de vida en com\u00fan de una &nbsp;manera limitada, pues la asimil\u00f3 exclusivamente a convivencia, &nbsp;en el sentido de exigir a los c\u00f3nyuges que vivieran bajo el &nbsp;mismo techo al momento del fallecimiento del pensionado\u00bb, &nbsp;cuando el Juez de segunda instancia expres\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed que coligi\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;aflora con &nbsp;nitidez para la Sala, que el ad quem parte del juicio de que existen &nbsp;situaciones en las cuales no se da la vida en com\u00fan bajo un &nbsp;mismo techo, pero por esa sola circunstancia no se desnaturaliza la &nbsp;existencia de una comunidad o vida en com\u00fan, puesto que el &nbsp;Juez de apelaciones, al realizar la valoraci\u00f3n probatoria, de &nbsp;conformidad a las pruebas allegadas en legal forma, no consider\u00f3 &nbsp;acreditado tal hecho, por &nbsp;tanto, el soporte para confirmar la condena ahora cuestionada, no fue &nbsp;solamente el entendimiento de la norma aplicable, que en todo caso es &nbsp;acertada, sino la falta de elementos de convicci\u00f3n que &nbsp;demostrasen la convivencia durante la \u00e9poca concomitante a la &nbsp;muerte del pensionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Aspecto &nbsp;reiterado en la sentencia del Consejo de Estado antes referenciada &nbsp;que, para determinar a qui\u00e9n le asiste el derecho a &nbsp;sustituci\u00f3n pensional, se trata de un problema puramente &nbsp;probatorio, por lo que el ataque debi\u00f3 formularse, por aparte, &nbsp;a trav\u00e9s de la v\u00eda indirecta. &nbsp;<\/p>\n<p>Y respecto a la valoraci\u00f3n probatoria &nbsp;indic\u00f3 que \u00abla &nbsp;conclusi\u00f3n a la cual arrib\u00f3 el sentenciador de segunda &nbsp;instancia se muestra razonada y soportada, dado que, (\u2026) se &nbsp;detect\u00f3 la no convivencia en la misma residencia y, &nbsp;posteriormente, se analiz\u00f3 si exist\u00eda una raz\u00f3n &nbsp;plausible para entender por qu\u00e9 la pareja no se encontraba &nbsp;conviviendo bajo el mismo techo, la cual se ech\u00f3 de menos\u00bb, &nbsp;por ende, tuvo en cuenta que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;En relaci\u00f3n a la declaraci\u00f3n de la representante legal &nbsp;de la demandada, se observa, que se acepta la inscripci\u00f3n de &nbsp;la demandante como beneficiaria de los servicios de salud que ofrec\u00eda &nbsp;la entidad demandada a sus pensionados y que, para su inscripci\u00f3n, &nbsp;se cumpli\u00f3 con los requisitos establecidos en el reglamento de &nbsp;la demandada, hechos que no fueron desconocidos por el Tribunal y, &nbsp;analizados en su contexto, no demuestran lo que el Juez de alzada &nbsp;ech\u00f3 de menos, como lo fue la convivencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n a la inscripci\u00f3n como beneficiario del &nbsp;servicio de salud u otros beneficios econ\u00f3micos, la Sala ha &nbsp;expresado que no es prueba por s\u00ed misma de la convivencia ni &nbsp;de su temporalidad, entre otras en sentencia CSJ SL4141-2019, que &nbsp;reiter\u00f3 la CSJ SL14237-2015, expresando: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora, &nbsp;respecto de la documental denunciada por el censor como erradamente &nbsp;apreciadas y consistentes en las certificaciones de afiliaci\u00f3n &nbsp;a COLMEDICA S.A. (fl .18), paz y salvo de auxilio p\u00f3stumo &nbsp;(folio 21), &nbsp;certificado laboral emitido por AVIANCA S,A, (fi.22) y &nbsp;certificado AJUCAX, acerca del pago de p\u00f3liza de salud (fl. &nbsp;23), documentos donde la c\u00f3nyuge fue incluida como &nbsp;beneficiaria del causante, se tiene que el Tribunal fue claro en &nbsp;se\u00f1alar que eran indicativos de que el de cujus inscribi\u00f3 &nbsp;como amparados por esas p\u00f3lizas a sus hijos y a su esposa, &nbsp;pero que de ellos no se pod\u00eda establecer la convivencia con &nbsp;\u00e9sta. &nbsp;<\/p>\n<p>Deducci\u00f3n &nbsp;que comparte esta Magistratura, pues en realidad, la sola inclusi\u00f3n &nbsp;de la c\u00f3nyuge como favorecida de determinados beneficios &nbsp;econ\u00f3micos, no implican esa noci\u00f3n de convivencia\u2026\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Consecuente &nbsp;con lo anterior, lo que destaca la censura del interrogatorio de &nbsp;parte absuelto por la demandada, no conlleva las consecuencias &nbsp;desfavorables para ese extremo ni las favorables a la demandante, por &nbsp;lo que no se configuran los presupuestos de la confesi\u00f3n &nbsp;judicial establecidos del art\u00edculo 195 del CPC (hoy 191 del &nbsp;CGP), aplicable por autorizaci\u00f3n expresa del precepto 145 del &nbsp;CPTSS, que es la prueba admisible en casaci\u00f3n (art. 7\u00ba L. &nbsp;16\/69). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;acerca de las certificaciones de los folios 143 y 144 del cuaderno &nbsp;principal, en la primera de ellas se certifica que el pensionado, &nbsp;Manuel Leonardo Upegui Arango, residi\u00f3 desde el a\u00f1o &nbsp;2003 al 14 de febrero de 2009, en la carrera 5 n.\u00b0 45-30, &nbsp;Agrupaci\u00f3n de Vivienda Parque Residencial Cramer 45 y, la &nbsp;segunda, que durante ese mismo interregno la demandante no habit\u00f3 &nbsp;en dicho lugar, que no fueron los elementos centrales para abstenerse &nbsp;de acceder al reconocimiento de la pensi\u00f3n deprecada, tal como &nbsp;se extrae de los argumentos del Tribunal, cuando expres\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>[\u2026] &nbsp;no se prob\u00f3 que hicieran vida en com\u00fan o que en la &nbsp;demandante siguiera viva la ocasi\u00f3n de convivencia por dem\u00e1s &nbsp;que del dicho de los testigos citados no se logran inferir &nbsp;impedimentos certeros y fidedignos de los que se pueda determinar una &nbsp;raz\u00f3n plausible para entender porque la pareja no se &nbsp;encontraba conviviendo bajo el mismo techo [\u2026]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, respecto al desconocimiento de los precedentes de la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral (SL14237-2015, SL6519-2017), cabe advertir &nbsp;que los supuestos f\u00e1cticos de aquellos distan en su totalidad &nbsp;con los expuestos en este auxilio, debido a que en esas sentencias de &nbsp;casaci\u00f3n se concluy\u00f3 que si bien las demandantes y los &nbsp;causantes &nbsp;resid\u00edan en domicilios diferentes, lo cierto era &nbsp;que se acredit\u00f3 la convivencia por haber mantenido los lazos &nbsp;afectivos y su relaci\u00f3n se hab\u00eda conservado vigente sin &nbsp;que en ning\u00fan momento hubiesen tenido la intenci\u00f3n de &nbsp;dejar de compartir sus vidas, situaci\u00f3n &nbsp;dis\u00edmil del debate suscitado en esta oportunidad, por cuanto &nbsp;la actora no logr\u00f3 demostrar la vida marital con el causante &nbsp;durante los cinco a\u00f1os anteriores al fallecimiento de Manuel &nbsp;Leonardo Upegui Arango, menos una raz\u00f3n valedera para &nbsp;comprender por qu\u00e9 no se encontraban conviviendo bajo el mismo &nbsp;techo. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, &nbsp;la sentencia adoptada como se anticip\u00f3 no es infundada o &nbsp;arbitraria, por el contrario, queda en evidencia una diferencia de &nbsp;criterios entre la recurrente y la autoridad convocada que no acogi\u00f3 &nbsp;sus pedimentos, luego razonablemente debe admitirse que al margen de &nbsp;que la precursora no comparta las reflexiones y conclusiones del &nbsp;prove\u00eddo cuya revocatoria pretende, estos pilares no pueden &nbsp;tildarse de sesgados o caprichosos, fruto como son de una &nbsp;hermen\u00e9utica plausible de la normatividad que rige la materia, &nbsp;sumada a la coherente evaluaci\u00f3n del material persuasivo &nbsp;sometido a la ponderaci\u00f3n de esa autoridad judicial, ejercicio &nbsp;que excluye la intervenci\u00f3n de la justicia constitucional, ya &nbsp;que como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica (&#8230;) de forma que s\u00f3lo es factible &nbsp;fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en el caso &nbsp;concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb (STC, &nbsp;5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterada en STC 7 oct. 2015, rad. &nbsp;2336-00, CSJ STC4937-2016, CSJ STC6631-2018 CSJ STC 14267-2018 y CSJ &nbsp;STC3956-2021 entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, comoquiera que el prove\u00eddo cuestionado en esta queja &nbsp;reposa en un discernimiento o interpretaci\u00f3n razonable, am\u00e9n &nbsp;de resultar notorio que el anhelo de la impugnante es anteponer su &nbsp;propio criterio para aniquilar el fallo que le desfavoreci\u00f3, &nbsp;designio ajeno a esta v\u00eda subsidiaria, ser\u00e1 refrendada &nbsp;la sentencia protestada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, resuelve: CONFIRMAR &nbsp;el &nbsp;pronunciamiento de naturaleza, procedencia y fecha conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precisa que para el tr\u00e1mite de esta impugnaci\u00f3n, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cual concedi\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hasta el pasado 22 de junio, este diligenciamiento tan s\u00f3lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arrib\u00f3 a esta Sala de Casaci\u00f3n Civil el d\u00eda 20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de agosto, donde se radic\u00f3, reparti\u00f3 e ingres\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al despacho el 23 de agosto. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC12082-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC12082-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2020-00818-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de quince de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de septiembre de dos mil veintiuno &nbsp;(2021). &nbsp; Se dirime la &nbsp;impugnaci\u00f3n del fallo de 25 de junio de 20201, &nbsp;dictado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-57579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}