{"id":57805,"date":"2024-05-17T20:43:44","date_gmt":"2024-05-17T20:43:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc12756-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:44","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:44","slug":"stc12756-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc12756-2021\/","title":{"rendered":"STC12756 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC12756-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC12756-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-03395-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintinueve &nbsp;de septiembre &nbsp;de dos mil veintiuno) &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintinueve (29) &nbsp;de septiembre de dos mil &nbsp;veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte &nbsp;la acci\u00f3n de tutela interpuesta por la &nbsp;Cl\u00ednica Portoazul S.A. &nbsp;frente &nbsp;a la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior de Barranquilla y &nbsp;el &nbsp;Juzgado Quince Civil del Circuito de la misma ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al que fueron vinculadas las partes y dem\u00e1s intervinientes del &nbsp;juicio coercitivo a que alude el escrito inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;parte actora reclama a trav\u00e9s de apoderado judicial, la &nbsp;protecci\u00f3n constitucional de su derecho fundamental al debido &nbsp;proceso, presuntamente conculcado por las autoridades &nbsp;jurisdiccionales convocadas, con las decisiones proferidas en ambas &nbsp;instancias, en el marco del proceso ejecutivo singular que promovi\u00f3 &nbsp;frente a C\u00e9sar Emilio Mart\u00ednez de Luque y Jessica &nbsp;Mart\u00ednez Dur\u00e1n, con radicado No. 2016-00588-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, pretende que por esta v\u00eda se conceda el resguardo &nbsp;deprecado, para que se \u00abrevo[quen]\u00bb &nbsp;las &nbsp;decisiones proferidas el 12 de enero y 27 de julio de 2021, &nbsp;respectivamente, al interior de la aludida contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;apoyo de tal pretensi\u00f3n aduce en compendio y en lo que &nbsp;interesa para la resoluci\u00f3n del presente asunto, que pese a &nbsp;que \u00abactu[\u00f3] &nbsp;de buena fe y siempre con la convicci\u00f3n que las personas que &nbsp;signaron el t\u00edtulo valor\u00bb &nbsp;eran los ejecutados, de quienes \u00abrecibi\u00f3\u00bb &nbsp;el &nbsp;documento cambiario para garantizar el pago de los servicios m\u00e9dicos &nbsp;que prest\u00f3 a uno de ellos por valor de $165.190.440,oo, dentro &nbsp;del litigio referido en l\u00edneas anteriores, el Juzgado Quince &nbsp;Civil del Circuito de Barranquilla declar\u00f3 probada la tacha de &nbsp;falsedad del pagar\u00e9 alegada por Mart\u00ednez de Luque, y, &nbsp;la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n cambiaria pretendida por &nbsp;Mart\u00ednez Dur\u00e1n, aplicando la sanci\u00f3n de que &nbsp;trata el art\u00edculo 274 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1ala &nbsp;que aunque apel\u00f3 esa decisi\u00f3n, pues no solo, \u00abal &nbsp;ser una sanci\u00f3n, est\u00e1 sujeta a los procedimientos &nbsp;contemplados en la ley procesal para su aplicaci\u00f3n, lo cual &nbsp;implica el ejercicio al derecho de defensa y (\u2026), &nbsp;las sanciones se aplican como una consecuencia de la probanza de la &nbsp;responsabilidad subjetiva del sujeto\u00bb, &nbsp;sino que, adem\u00e1s, denunci\u00f3 por \u00abESTAFA, &nbsp;FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO y ALZAMIENTO DE BIENES\u00bb &nbsp;a &nbsp;los ejecutados, la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de esa &nbsp;misma urbe confirm\u00f3 en su integridad lo resuelto, &nbsp;atribuy\u00e9ndole mala fe a su actuar, circunstancia que, dice, &nbsp;hace necesaria la intervenci\u00f3n del Juez constitucional para &nbsp;evitar un perjuicio irremediable. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Una &nbsp;vez asumido el tr\u00e1mite, el 17 de septiembre de los corrientes &nbsp;se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela y se orden\u00f3 el &nbsp;traslado a los involucrados para que ejercieran su derecho a la &nbsp;defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Magistrado Sustanciador de la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior de Barranquilla precis\u00f3, que no ha lesionado &nbsp;prerrogativa superior alguna de la sociedad actora, pues en la &nbsp;decisi\u00f3n criticada \u00abestudi\u00f3 &nbsp;todo el caudal probatorio, que incluye los dos dict\u00e1menes &nbsp;grafol\u00f3gicos obrantes en el expediente, el aportado en primera &nbsp;instancia por el ejecutado para acreditar la tacha de falsedad, as\u00ed &nbsp;como el decretado de oficio en segunda instancia. Comoquiera que la &nbsp;parte actora pretend\u00eda que al momento de la ponderaci\u00f3n &nbsp;se tuviera en cuenta que los servicios cl\u00ednicos si fueron &nbsp;prestados al ejecutado C\u00e9sar Mart\u00ednez De Luque, tal &nbsp;como lo revel\u00f3 este \u00faltimo en su interrogatorio de &nbsp;parte, se decant\u00f3 que no es que se hayan dejado de valorar &nbsp;elementos, sino que, dada la naturaleza ejecutiva \u2013 que no &nbsp;declarativa \u2013 del proceso promovido, resultaba inocuo el &nbsp;conocimiento que ciertos elementos revelaban frente a la tacha de &nbsp;falsedad que se hall\u00f3 probada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>c. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;se\u00f1or C\u00e9sar Emilio Mart\u00ednez de Luque a trav\u00e9s &nbsp;de mandataria judicial, despu\u00e9s de pronunciarse respecto a &nbsp;cada uno de los hechos del escrito de tutela, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la sociedad accionante no \u00abactu\u00f3 &nbsp;de Buena Fe; est\u00e1 cobrando (\u2026) &nbsp;un pagare que jam\u00e1s suscribi\u00f3; La cl\u00ednica ten\u00edan &nbsp;unas facturas cambiarias que pod\u00edan cobrar a el (sic) &nbsp;SOAT, o a la EPS y no lo hicieron a sabiendas que se trataba de un &nbsp;accidente de tr\u00e1nsito\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;momento de registrar el proyecto de fallo, no se hab\u00edan &nbsp;efectuado m\u00e1s pronunciamientos. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como &nbsp;es sabido, la acci\u00f3n de tutela es un instrumento procesal de &nbsp;tr\u00e1mite preferente y sumario, establecido por la Carta &nbsp;Pol\u00edtica de 1991 con el objeto de que cada persona por s\u00ed &nbsp;misma o a trav\u00e9s de apoderado o agente oficioso, pueda &nbsp;reclamar ante los jueces la protecci\u00f3n inmediata de los &nbsp;derechos constitucionales fundamentales, cuando \u00e9stos resulten &nbsp;vulnerados o amenazados de violaci\u00f3n por la acci\u00f3n u &nbsp;omisi\u00f3n de cualquier autoridad p\u00fablica, o de los &nbsp;particulares en los casos taxativamente se\u00f1alados por el &nbsp;legislador, seg\u00fan la facultad otorgada para ese fin por el &nbsp;art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;Colombiana. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;se ha decantado que este instrumento de defensa no fue establecido &nbsp;para sustituir o desplazar las competencias propias de las &nbsp;autoridades judiciales o administrativas, pues mientras las personas &nbsp;tengan a su alcance medios regulares de defensa judicial o los mismos &nbsp;est\u00e9n siguiendo su curso normal, no es dable acudir a esta &nbsp;acci\u00f3n constitucional, a menos que la tutela se interponga &nbsp;como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable, y, &nbsp;por supuesto se observe el requisito de la inmediatez connatural a su &nbsp;ejercicio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el presente asunto se observa, que la censura de la Cl\u00ednica &nbsp;Portoazul S.A. est\u00e1 encaminada, en lo fundamental, contra lo &nbsp;determinado el 27 de julio de la presente anualidad por la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior de Barranquilla, de mantener &nbsp;\u00edntegramente lo decidido el 12 de enero anterior por el &nbsp;Juzgado Quince Civil del Circuito de la misma localidad, esto es, &nbsp;\u00abDeclarase &nbsp;probada la excepci\u00f3n de no haber sido el demandado quien &nbsp;suscribi\u00f3 el t\u00edtulo\u00bb, &nbsp;y \u00abCondenase &nbsp;a la Cl\u00ednica (\u2026) &nbsp;en costas (\u2026), &nbsp;las cuales se tasan en suma equivalente al veinte por ciento (20%) de &nbsp;las obligaciones contenidas en el t\u00edtulo base de ejecuci\u00f3n\u00bb, &nbsp;en &nbsp;el marco de la ejecuci\u00f3n que la aqu\u00ed tutelante adelant\u00f3 &nbsp;frente a C\u00e9sar Mart\u00ednez de Luque y Jessica Mart\u00ednez &nbsp;Dur\u00e1n, &nbsp;pues seg\u00fan &nbsp;su criterio, se desconoci\u00f3 que siempre actu\u00f3 de buena &nbsp;fe, por lo que no hab\u00eda lugar a la imposici\u00f3n de &nbsp;sanci\u00f3n alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No &nbsp;obstante, revisado el contenido de la determinaci\u00f3n criticada, &nbsp;la Sala no identifica el ejercicio de una actividad judicial &nbsp;arbitraria, caprichosa, infundada o contraria a las preceptivas &nbsp;legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de los &nbsp;derechos fundamentales de los extremos procesales, si se tiene en &nbsp;cuenta lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Superior de Barranquilla \u2013Sala Civil Familia, en lo &nbsp;que interesa y es objeto de queja constitucional, para mantener la &nbsp;decisi\u00f3n de primer grado, y en \u00faltimas, declarar &nbsp;probada la tacha de falsedad alegada por el extremo obligado, y por &nbsp;tanto, imponer a la C\u00ednica Portoazul SA, aqu\u00ed &nbsp;inconforme, el castigo citado en precedencia, con base en el dictamen &nbsp;grafol\u00f3gico aportado con la contestaci\u00f3n de la demanda &nbsp;respecto del t\u00edtulo valor base de recaudo, y el que &nbsp;posteriormente se practic\u00f3 en la segunda instancia, precis\u00f3 &nbsp;que ambos son concluyentes en determinar, que en \u00abla &nbsp;firma del documento dubitado, no corresponde a esa espec\u00edfica &nbsp;persona\u00bb, &nbsp;sin que sea probable acoger la inconformidad de la parte apelante &nbsp;relativa a \u00abno &nbsp;haber analizado la historia y circunstancias cl\u00ednicas del &nbsp;ejecutado para la \u00e9poca en que fue suscrito el pagar\u00e9\u00bb &nbsp;pues &nbsp;\u00ab[l]o &nbsp;que interesa principalmente en este proceso, no es otra cosa que el &nbsp;an\u00e1lisis grafosc\u00f3pico, para efectos de acreditar o &nbsp;descartar la autenticidad de la firma del se\u00f1or C\u00e9sar &nbsp;Emilio Mart\u00ednez De Luque en el pagar\u00e9 base de recaudo; &nbsp;no obstante, ambos peritazgos reflejan un estudio que trasciende el &nbsp;mero estudio de los grafismos y se adentra en el \u00e1mbito &nbsp;subjetivo, tal como se observa en la descripci\u00f3n del m\u00e9todo &nbsp;utilizado por el perito Nayarit Giraldo &nbsp;(\u2026), la &nbsp;habilidad caligr\u00e1fica descrita &nbsp;(\u2026) y las &nbsp;conclusiones (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;siguiendo esa misma l\u00ednea argumentativa, de cara a la queja &nbsp;referida a que el a &nbsp;quo &nbsp;s\u00f3lo estudi\u00f3 el citado medio de prueba, puntualiz\u00f3 &nbsp;la Colegiatura criticada que \u00ab[a]l &nbsp;hacer un estudio detallado del expediente, (\u2026) &nbsp;[se] no encuentra &nbsp;ninguna prueba de tipo documental que d\u00e9 cuenta de la &nbsp;autenticidad del t\u00edtulo valor, no fue allegado ning\u00fan &nbsp;documento tendiente a tal demostraci\u00f3n, ni con la demanda, ni &nbsp;con el traslado de las excepciones. Tampoco fue allegado con ninguna &nbsp;otra actuaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;y si bien en el interrogatorio de parte el ejecutado &nbsp;\u00abreconoci\u00f3 &nbsp;que fue paciente de la Cl\u00ednica Portoazul y recibi\u00f3 &nbsp;servicios\u00bb, lo &nbsp;cierto es que, \u00aben &nbsp;todo momento neg\u00f3 haber suscrito documento alguno, pues dijo &nbsp;que no pod\u00eda valerse por s\u00ed mismo ni era consciente de &nbsp;nada, ni se dio cuenta de nada, que no estaba en condiciones f\u00edsicas &nbsp;ni mentales de realizarlo\u00bb, &nbsp;m\u00e1s a\u00fan cuando \u00abno &nbsp;puede perderse de vista que este no es un proceso ejecutivo en el que &nbsp;se discuta la prestaci\u00f3n del servicio de salud para efectos de &nbsp;declarar la existencia de la obligaci\u00f3n en comento; sino un &nbsp;proceso ejecutivo en el que se pone en marcha la acci\u00f3n &nbsp;cambiaria para obtener el recaudo de una obligaci\u00f3n clara, &nbsp;expresa y exigible, contenida en un t\u00edtulo que presta m\u00e9rito &nbsp;ejecutivo \u2013 en principio-\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, en cuanto refiere a la sanci\u00f3n prevista en el &nbsp;art\u00edculo 274 del C.G. del P. y el presunto desconocimiento del &nbsp;precedente jurisprudencial, indic\u00f3 el Tribunal que &nbsp;\u00ab[c]laramente &nbsp;las circunstancias no son iguales, ni siquiera similares a las aqu\u00ed &nbsp;presentadas, en las cuales si se tiene en cuenta que los informes &nbsp;periciales recabados dan cuenta de una contundente discrepancia entre &nbsp;la firma del t\u00edtulo valor y la que realmente corresponde al &nbsp;se\u00f1or C\u00e9sar Emilio Mart\u00ednez De Luque. Debe &nbsp;agregarse, que en el interrogatorio de parte se logra verificar que &nbsp;el ejecutado se encontraba en un grave estado de salud que le &nbsp;limitaba la consciencia para firmar el documento en cuesti\u00f3n, &nbsp;incluso, expres\u00f3 que su atenci\u00f3n m\u00e9dica y &nbsp;recuperaci\u00f3n culmin\u00f3 en la Cl\u00ednica La Asunci\u00f3n, &nbsp;a la que fue traslado estando a\u00fan convaleciente\u00bb, &nbsp;concluyendo &nbsp;entonces, que \u00abes &nbsp;f\u00e1cilmente perceptible que la conducta desplegada por la &nbsp;ejecutante Cl\u00ednica Portoazul no es que se haya enmarcado en la &nbsp;buena fe y la lealtad procesal, pues incluso hasta esta instancia ha &nbsp;insistido en la autenticidad del t\u00edtulo valor con base en &nbsp;pruebas inexistentes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; De esta forma, con todo, m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 que la Sala comparta o no \u00edntegramente las &nbsp;conclusiones a las que lleg\u00f3 el Tribunal Superior de &nbsp;Barranquilla, como aqu\u00e9llas son producto de una motivaci\u00f3n &nbsp;que no es el resultado de su subjetividad o arbitrariedad, no puede &nbsp;intervenir excepcionalmente el juez de tutela para lograr su &nbsp;invalidez o modificaci\u00f3n, pues ello depende de la verificaci\u00f3n &nbsp;de todos los requisitos generales, y al menos, de una causal &nbsp;espec\u00edfica de procedibilidad, la cual, como qued\u00f3 &nbsp;visto, no se configur\u00f3 en el presente caso, pues de este modo &nbsp;se protegen los intereses que se materializan en la ejecutoria de las &nbsp;providencias judiciales, m\u00e1xime cuando lo que realmente &nbsp;pretende la sociedad peticionaria del amparo (all\u00ed &nbsp;demandante), es anteponer su propio criterio frente a lo resuelto, &nbsp;finalidad que resulta ajena a la de la acci\u00f3n de tutela, pues &nbsp;dada su naturaleza residual, no fue creada para erigirse como una &nbsp;instancia m\u00e1s dentro de los procesos judiciales, en tanto que &nbsp;en este escenario no es posible debatir el an\u00e1lisis y tratar &nbsp;de convencer sobre cu\u00e1l ser\u00eda el m\u00e1s adecuado. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que para arribar a la conclusi\u00f3n rese\u00f1ada, la &nbsp;autoridad judicial convocada no solo tuvo en cuenta los precedentes &nbsp;jurisprudenciales sobre la materia, sino adem\u00e1s, los medios de &nbsp;prueba debidamente recaudados en el juicio, los que demostraban que &nbsp;en efecto, aunque el se\u00f1or C\u00e9sar &nbsp;Emilio Mart\u00ednez de Luque &nbsp;recibi\u00f3 atenci\u00f3n m\u00e9dica por parte de la Cl\u00ednica &nbsp;aqu\u00ed inconforme, lo cierto es que no suscribi\u00f3 el &nbsp;t\u00edtulo base de la ejecuci\u00f3n, circunstancia que por la &nbsp;naturaleza del asunto, conllevaba a declarar la tacha alegada por &nbsp;aqu\u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;adem\u00e1s, que la Colegiatura convocada, contrario al dicho de la &nbsp;sociedad quejosa, para imponer la sanci\u00f3n en comento, analiz\u00f3 &nbsp;la conducta de la parte actora, precisamente por haber sido quien &nbsp;aport\u00f3 el t\u00edtulo valor que result\u00f3 espurio, e &nbsp;insisti\u00f3 en la persecuci\u00f3n de la obligaci\u00f3n, &nbsp;denotando con ello, sin duda, un actuar temerario en perjuicio del &nbsp;citado ciudadano1. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;punto del an\u00e1lisis de las providencias judiciales a trav\u00e9s &nbsp;de este mecanismo, esta Colegiatura de vieja data ha considerado, que &nbsp;\u00ab[A]l &nbsp;juez de tutela le est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que &nbsp;le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y &nbsp;autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables &nbsp;postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, &nbsp;228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la &nbsp;determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 &nbsp;soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la &nbsp;prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas &nbsp;contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed &nbsp;emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb &nbsp;( CSJ &nbsp;STC1161-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido que \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;y, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, y sin m\u00e1s razones por innecesarias, se &nbsp;desestimar\u00e1 la protecci\u00f3n reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, &nbsp;NIEGA &nbsp;el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;referenciada. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver STC063-2017. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC12756-2021 &nbsp; 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