{"id":57999,"date":"2024-05-17T20:42:36","date_gmt":"2024-05-17T20:42:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac4751-2021-2021-02993-00\/"},"modified":"2024-05-17T20:42:36","modified_gmt":"2024-05-17T20:42:36","slug":"ac4751-2021-2021-02993-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac4751-2021-2021-02993-00\/","title":{"rendered":"AC 4751 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC4751-2021 (2021-02993-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC4751-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n. &nbsp;11001-02-03-000-2021-02993-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., once (11) de octubre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide el conflicto de competencia que surgi\u00f3 entre los &nbsp;Juzgados Veintid\u00f3s Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C. y &nbsp;el Segundo &nbsp;Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), &nbsp;atinente al conocimiento de la demanda ejecutiva con garant\u00eda &nbsp;real interpuesta por la Corporaci\u00f3n Social de Cundinamarca &nbsp;contra Luis Carlos Ram\u00edrez Munar. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En la demanda presentada al \u00abJUEZ &nbsp;CIVIL CIRCUITO DE BOGOTA (REPARTO)\u00bb, &nbsp;de la que dan cuenta estas diligencias, la parte actora reclam\u00f3 &nbsp;de la jurisdicci\u00f3n, entre otras, que se \u00abordene &nbsp;al demandado la cancelaci\u00f3n de la suma de [\u2026] &nbsp;$291.672.174 sobre el t\u00edtulo valor pagar\u00e9 No. 2-1900840 &nbsp;[\u2026]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;se &nbsp;indic\u00f3 que la competencia le concern\u00eda a dicha &nbsp;autoridad judicial \u00abporque &nbsp;la competencia cuando de entidades del estado se trata se determina &nbsp;\u201cen forma privativa al juez del domicilio de la respectiva &nbsp;entidad\u201d (n\u00fam. 10, Art. 28 del C.G.P.), sin que haya &nbsp;lugar a la aplicaci\u00f3n de alguna otra regla de competencia, por &nbsp;obedecer a un criterio subjetivo\u00bb. Adem\u00e1s, &nbsp;adujo que &nbsp;\u00abel domicilio de la entidad demandante corresponde a la ciudad &nbsp;de Bogot\u00e1 D.C., tal y como se expresa en la Ordenanza No. 05 &nbsp;de enero 17 de 1972 [\u2026]\u00bb1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El escrito inicial correspondi\u00f3 al Juzgado Veintid\u00f3s &nbsp;Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C., quien a &nbsp;trav\u00e9s de prove\u00eddo de 8 de marzo de 2021, rechaz\u00f3 &nbsp;la demanda al considerarse incompetente para conocer de la acci\u00f3n. &nbsp;Al respecto, fundament\u00f3 su postura en que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSi &nbsp;bien en el libelo genitor se manifest\u00f3 por la actora hacer uso &nbsp;de la facultad otorgada en el art\u00edculo 28 numeral 10\u00b0 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, en asuntos donde se ventilan o &nbsp;ejercitan derechos reales, el juez competente es, de modo privativo, &nbsp;el del lugar donde se encuentren ubicados los bienes sobre los cuales &nbsp;recaen dichos derechos; por consiguiente, resulta claro que este &nbsp;Despacho carece de competencia territorial para el conocimiento del &nbsp;proceso, en raz\u00f3n a que el inmueble objeto del gravamen &nbsp;hipotecario no se encuentra localizado en la capital de la &nbsp;Rep\u00fablica\u00bb2. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Cumplidos &nbsp;los tr\u00e1mites pertinentes, el expediente fue asignado al &nbsp;Juzgado Segundo Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1. No obstante, &nbsp;mediante resoluci\u00f3n del 6 de julio de 2021, opt\u00f3 por de &nbsp;rechazar el conocimiento de este asunto y, entonces, promovi\u00f3 &nbsp;el conflicto de competencia que ocupa la atenci\u00f3n de la Corte. &nbsp;Para ello precis\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] &nbsp;bajo los par\u00e1metros contenidos en el numeral 10 del art\u00edculo &nbsp;28 del C.G.P., en los asuntos en que sea parte una entidad &nbsp;territorial, descentralizada por servicios o cualquier otra entidad &nbsp;p\u00fablica, el juez competente para su conocimiento, es el del &nbsp;domicilio de la respectiva entidad, de forma privativa. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corporaci\u00f3n Social de Cundinamarca es &nbsp;un &nbsp;establecimiento p\u00fablico del orden departamental, con &nbsp;personer\u00eda jur\u00eddica, autonom\u00eda administrativa e &nbsp;independiente, con domicilio en la ciudad de Bogot\u00e1, acorde &nbsp;con el art\u00edculo 1\u00ba y 2\u00ba de la Ordenanza 5 de 1972 de &nbsp;la Asamblea de Cundinamarca. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien, el juzgado remisor atribuye la competencia a este juzgado, en &nbsp;el presente caso, el factor determinante para establecerla es el &nbsp;subjetivo, pues la regla de competencia del numeral 10 tiene el &nbsp;car\u00e1cter de privativa y al tenor del art\u00edculo 29 del &nbsp;estatuto procesal civil \u201cEs &nbsp;prevalente la competencia establecida en consideraci\u00f3n a la &nbsp;calidad de las partes\u201d\u00bb3. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Habida cuenta que se &nbsp;enfrentan juzgados de distinto distrito judicial, Bogot\u00e1 D.C. &nbsp;y Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), la Corte es la competente para &nbsp;resolver el conflicto negativo suscitado entre ellos, de conformidad &nbsp;con los art\u00edculos 139 ibidem &nbsp;y 16 de la Ley 270 de 1996, modificado por el 7\u00ba de su par 1285 &nbsp;de 2009. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Para &nbsp;la determinaci\u00f3n de la competencia debe precisarse que la &nbsp;selecci\u00f3n del juez a quien le corresponde asumir el &nbsp;conocimiento de una causa litigiosa surge como el resultado de la &nbsp;conjugaci\u00f3n de algunas circunstancias o aspectos subjetivos u &nbsp;objetivos, vinculados, verbigracia, a la persona involucrada, al &nbsp;sitio en donde el accionado tiene su domicilio, al lugar en donde &nbsp;est\u00e1 ubicado el inmueble, la cuant\u00eda o naturaleza del &nbsp;asunto, etc. Por supuesto, en ciertas ocasiones, aunque algunos de &nbsp;esos factores se entremezclan y se vuelven concurrentes, prevalecen &nbsp;unos sobre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;respecto a la competencia privativa, &nbsp;esta Corporaci\u00f3n, entre otros, en auto CSJ AC, 5 jul. 2012, &nbsp;rad. 2012-00974-00, en el que reiter\u00f3 lo dicho en prove\u00eddo &nbsp;CSJ AC, 16 sep. 2004, rad. n\u00b0 00772-00, expuso en lo concerniente &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026]\u2018[e]l &nbsp;fuero privativo significa que necesariamente el proceso debe ser &nbsp;conocido, tramitado y fallado por el juzgador que tenga competencia &nbsp;territorial en el lugar de ubicaci\u00f3n del bien involucrado en &nbsp;el debate pertinente, no pudi\u00e9ndose acudir, bajo ning\u00fan &nbsp;punto de vista, a otro funcionario judicial, ni siquiera bajo el &nbsp;supuesto autorizado para otros eventos [\u2026]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De &nbsp;las pautas de competencia territorial consagradas en el art\u00edculo &nbsp;28 del C\u00f3digo General del Proceso, el numeral 7\u00b0 del &nbsp;art\u00edculo 28 ibidem &nbsp;fij\u00f3 una competencia privativa al juzgador del lugar donde se &nbsp;encuentre el bien involucrado en la litis. &nbsp;Al respecto, prescribi\u00f3 que \u00ab[e]n &nbsp;los procesos que se ejerciten derechos reales, &nbsp;en los divisorios, de deslinde y amojonamiento, expropiaci\u00f3n, &nbsp;servidumbres, posesorios de cualquier naturaleza, restituci\u00f3n &nbsp;de tenencia, declaraci\u00f3n de pertenencia y de bienes vacantes &nbsp;mostrencos, ser\u00e1 &nbsp;competente de modo privativo el juez del lugar donde se hallen &nbsp;ubicados los bienes, &nbsp;y si \u00e9stos comprenden distintas jurisdicciones territoriales, &nbsp;el de cualquiera de ellas a elecci\u00f3n del demandante\u00bb &nbsp;(se &nbsp;subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, el numeral 10\u00b0 de ese mismo estatuto previno que \u00ab[e]n &nbsp;los procesos contenciosos en que sea parte una entidad territorial, o &nbsp;una entidad descentralizada por servicios o cualquier otra entidad &nbsp;p\u00fablica, conocer\u00e1 en &nbsp;forma privativa &nbsp;el juez del domicilio de la respectiva entidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera que, en principio, habr\u00eda una concurrencia entre fueros &nbsp;privativos al tratarse de pleitos con garant\u00edas reales en que &nbsp;una de las partes sea una entidad p\u00fablica, lo que implica una &nbsp;encrucijada que debe ser superada a trav\u00e9s de la actividad &nbsp;interpretativa de esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Pues bien, preliminarmente, esta Corte hab\u00eda superado tal &nbsp;dilema al entender que el &nbsp;nuevo Estatuto &nbsp;Procesal &nbsp;no hab\u00eda variado la tradici\u00f3n legislativa en fijar la &nbsp;competencia de este tipo de procesos en el juez del lugar de &nbsp;ubicaci\u00f3n de los bienes. Bajo esa l\u00ednea de pensamiento, &nbsp;ser\u00eda la disposici\u00f3n especial correspondiente al fuero &nbsp;real dentro del factor territorial la llamada a gobernar los asuntos &nbsp;all\u00ed dispuestos, por ser privativa. Es decir, excluyente de &nbsp;otros fueros. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, se estim\u00f3 que si bien el numeral 10\u00b0 del &nbsp;art\u00edculo 28 del CGP prescribe que \u00abEn &nbsp;los procesos contenciosos en que sea parte una entidad territorial, o &nbsp;una entidad descentralizada por servicios o cualquier otra entidad &nbsp;p\u00fablica, conocer\u00e1 en forma privativa el juez del &nbsp;domicilio de la respectiva entidad\u00bb, &nbsp;la articulaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de los numerales 7\u00b0 &nbsp;y 10\u00b0, por corresponder ambos a fueros dentro del mismo factor &nbsp;territorial, real y general, impon\u00eda no tener por recibo la &nbsp;aplicaci\u00f3n del canon 29 del CGP. Esto ya que este \u00faltimo &nbsp;canon regula lo atinente a la prevalencia del factor subjetivo frente &nbsp;a los otros factores, y el art\u00edculo 28 establece reglas de &nbsp;competencia atendiendo a un solo factor: el territorial. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Sin embargo, tal postura fue variada el 24 de enero del 2020 en &nbsp;prove\u00eddo AC140-20204, &nbsp;en el cual, esta Corte decidi\u00f3 unificar jurisprudencia &nbsp;respecto al tema de marras. As\u00ed esta Corporaci\u00f3n se &nbsp;decant\u00f3 por la aplicaci\u00f3n del inciso primero del citado &nbsp;art\u00edculo 29, seg\u00fan el cual \u00abes &nbsp;prevalente la competencia establecida en consideraci\u00f3n a la &nbsp;calidad de las partes\u00bb, &nbsp;por &nbsp;lo que en &nbsp;todos los tr\u00e1mites en donde participe un organismo de linaje &nbsp;\u00abp\u00fablico\u00bb &nbsp;habr\u00e1 de preferirse su \u00abfuero &nbsp;personal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, en los procesos en que se ejercen derechos reales se aplica el &nbsp;fuero territorial correspondiente al lugar donde se encuentre ubicado &nbsp;el bien, en l\u00ednea de principio. Sin embargo, en el evento en &nbsp;que una de las partes sea entidad p\u00fablica, la competencia &nbsp;privativa ser\u00e1 el del domicilio de \u00e9sta. Siendo &nbsp;as\u00ed las cosas, la posible contradicci\u00f3n entre los &nbsp;numerales 7\u00b0 y 10\u00b0 del art\u00edculo 28 ib\u00eddem, &nbsp;es m\u00e1s aparente que real, ya que la misma se salva con una &nbsp;adecuada hermen\u00e9utica del ordenamiento jur\u00eddico, &nbsp;consolidada y unificada en el aludido auto AC140-2020. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo estableci\u00f3 la citada providencia, en la cual se se\u00f1al\u00f3 &nbsp;con meridiana claridad que \u00abla &nbsp;colisi\u00f3n presentada entre los dos fueros &nbsp;privativos de competencia consagrados en los numerales 7\u00b0 (real) &nbsp;y 10\u00b0 (subjetivo) del art\u00edculo 28 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, debe solucionarse a &nbsp;partir &nbsp;de la regla establecida en el canon 29 ib\u00eddem, raz\u00f3n &nbsp;por la que prima el \u00faltimo de los citados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, esta Corporaci\u00f3n explic\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abComo &nbsp;se anot\u00f3 anteriormente, en las controversias donde concurran &nbsp;los dos fueros privativos enmarcados en los numerales 7\u00ba y 10\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 28 del C\u00f3digo General del Proceso, como el &nbsp;que se presenta cuando una entidad p\u00fablica pretende imponer &nbsp;una servidumbre de conducci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica &nbsp;sobre un fundo privado, surge el siguiente interrogante: \u00bfCu\u00e1l &nbsp;de las dos reglas de distribuci\u00f3n es prevalente?5 &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;resolver dicho cuestionamiento, el legislador consign\u00f3 una &nbsp;regla especial en el canon 29 ib\u00eddem, el cual precept\u00faa &nbsp;que \u201c[e]s &nbsp;prevalente la competencia establecida en consideraci\u00f3n a la &nbsp;calidad de las partes\u2026 &nbsp;Las reglas de competencia por raz\u00f3n del territorio se &nbsp;subordinan a las establecidas por la materia y por el valor\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;virtud de las pautas interpretativas previstas en los art\u00edculos &nbsp;27 y 28 del C\u00f3digo Civil, que aluden en su orden a que, &nbsp;\u201c[c]uando el sentido de la ley sea claro, no se desatender\u00e1 &nbsp;su tenor literal a pretexto de consultar su esp\u00edritu\u201d, y &nbsp;\u201c[l]as palabras de la ley se entender\u00e1n en su sentido &nbsp;natural y obvio, seg\u00fan el uso general de las mismas palabras; &nbsp;pero cuando el legislador las haya definido expresamente para ciertas &nbsp;materias, se les dar\u00e1 en \u00e9stas su significado legal\u201d; &nbsp;es dable afirmar, con contundencia, que con dicha regla lo que quiso &nbsp;el legislador fue dar prevalencia al factor subjetivo sobre cualquier &nbsp;otro, con independencia de donde se halle previsto, al expresar que &nbsp;la competencia \u201cen consideraci\u00f3n a la calidad de las &nbsp;partes\u201d prima, y ello cobija, como se explic\u00f3 en &nbsp;precedencia, la disposici\u00f3n del mencionado numeral 10\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 28 del C.G.P. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;justificaci\u00f3n procesal de esa prelaci\u00f3n muy seguramente &nbsp;viene dada por el orden del grado de lesi\u00f3n a la validez del &nbsp;proceso que consultan cada uno de esos factores de competencia, ya &nbsp;que para este nuevo C\u00f3digo es m\u00e1s gravosa la &nbsp;anulabilidad por el factor subjetivo que por el objetivo y &nbsp;territorial, pues, como se anticip\u00f3, hizo improrrogable, &nbsp;exclusivamente, la competencia por aqu\u00e9l factor y por el &nbsp;funcional (Art. 16). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, ante situaciones como la que se analiza, debe aplicarse &nbsp;la pauta de atribuci\u00f3n legal privativa que merece mayor &nbsp;estimaci\u00f3n legal, esto es, la que refiere al juez del &nbsp;domicilio de la entidad p\u00fablica, por cuanto la misma encuentra &nbsp;cimiento en la especial consideraci\u00f3n de la naturaleza &nbsp;jur\u00eddica del sujeto de derecho en cuyo favor se ha &nbsp;establecido, regla subjetiva que, en la actualidad, est\u00e1 &nbsp;enlazada con una de car\u00e1cter territorial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, no es pertinente afirmar que el &nbsp;inciso primero del aludido precepto 29 se refiere exclusivamente a &nbsp;colisiones que se susciten entre factores de competencia, en el caso, &nbsp;el subjetivo y territorial, no respecto de los foros o fueros &nbsp;previstos en este \u00faltimo, toda vez que el legislador, dentro &nbsp;de su margen de libertad de configuraci\u00f3n normativa, no &nbsp;excluy\u00f3 &nbsp;en manera alguna las controversias que lleguen a suscitarse dentro &nbsp;del mismo u otro, a m\u00e1s que ello desconoce c\u00f3mo el &nbsp;factor subjetivo est\u00e1 presente en distintas disposiciones &nbsp;procesales, seg\u00fan se dej\u00f3 clarificado en el anterior &nbsp;ac\u00e1pite. (CSJ &nbsp;AC140 de 2020, 24 ene. 2020, rad. 2019-00320) (CSJ &nbsp;AC140 de 2020, 24 ene. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Ahora bien, el asunto que origin\u00f3 la atenci\u00f3n de la &nbsp;Corte concierne al proceso ejecutivo hipotecario sobre un inmueble &nbsp;situado en el municipio de Zipaquir\u00e1 que promovi\u00f3 la &nbsp;Corporaci\u00f3n Social de Cundinamarca &nbsp;contra &nbsp;Luis Carlos Ram\u00edrez Munar. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1. &nbsp; &nbsp;Sobre la naturaleza de la demandante se advierte que es una &nbsp;Corporaci\u00f3n creada \u00abcomo &nbsp;establecimiento p\u00fablico, esto es, con personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica, autonom\u00eda administrativa y capital &nbsp;independiente [\u2026] su domicilio ser\u00e1 la ciudad de &nbsp;Bogot\u00e1\u00bb6. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;Aunado a lo anterior, ha de destacarse que, conforme lo prescribe el &nbsp;canon 104 &nbsp;del C\u00f3digo de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso &nbsp;Administrativo, por \u00abentidad &nbsp;p\u00fablica se entiende todo \u00f3rgano, &nbsp;organismo o entidad estatal, con independencia de su denominaci\u00f3n; &nbsp;las &nbsp;sociedades o empresas en las que el Estado tenga una participaci\u00f3n &nbsp;igual o superior al 50% de su capital; &nbsp;y los entes con aportes o participaci\u00f3n estatal igual o &nbsp;superior al 50%\u00bb &nbsp;(Resaltado &nbsp;por la Corte). &nbsp;<\/p>\n<p>6.3. &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, se concluye que la demandante ostenta la caracter\u00edstica &nbsp;de p\u00fablica, cuyo objetivo es, entre otros, \u00abdesarrollar &nbsp;planes de vivienda para sus asociados\u00bb. &nbsp;De &nbsp;suerte que, de conformidad con lo expuesto, opera el privilegio &nbsp;reconocido por el numeral 10\u00ba del art\u00edculo 28 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso a favor de la entidad p\u00fablica, para que en &nbsp;su sede se adelante el litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;un asunto de similares contornos, la Sala estim\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDe &nbsp;la escritura p\u00fablica aportada con la demanda, como de la &nbsp;informaci\u00f3n de p\u00fablico acceso que puede ser consultada &nbsp;a trav\u00e9s de la internet, se advierte que la convocante es &nbsp;un establecimiento &nbsp;p\u00fablico &nbsp;del orden departamental descentralizado, con personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica, con autonom\u00eda administrativa, financiera y &nbsp;patrimonio independiente, adscrita al Departamento de Cundinamarca, &nbsp;elementos &nbsp;que indican sin lugar a duda su naturaleza p\u00fablica. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, de conformidad con el art\u00edculo 38 de la Ley 489 de 1998 &nbsp;numeral 2 literal a), la Rama Ejecutiva del poder p\u00fablico est\u00e1 &nbsp;integrada en el sector descentralizado por servicios, entre otras, &nbsp;por \u201clos &nbsp;establecimientos p\u00fablicos\u201d, &nbsp;por lo que es evidente que la gestora es una de las personas &nbsp;jur\u00eddicas a que alude el numeral d\u00e9cimo del canon 28 &nbsp;referido, el que resulta entonces aplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;predicarse respecto de la Corporaci\u00f3n Social de Cundinamarca &nbsp;ese fuero privativo y prevalente establecido en consideraci\u00f3n &nbsp;a su calidad, la demanda ser\u00e1 competencia del juzgado de su &nbsp;domicilio principal, Bogot\u00e1, teniendo en cuenta, adem\u00e1s, &nbsp;que como bien lo se\u00f1al\u00f3 el juez del municipio de &nbsp;Sutatausa, all\u00ed no existen sucursales o agencias de la &nbsp;mencionada Corporaci\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp;AC2034-2020. Agosto 31 de 2020. Rad. 2020-01394-00). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Por &nbsp;lo explicado en precedencia, procede remitir la presente demanda al &nbsp;Juzgado &nbsp;Veintid\u00f3s &nbsp;Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C., a &nbsp;quien le corresponde continuar con el conocimiento de la acci\u00f3n &nbsp;emprendida. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;Declarar &nbsp;que el conocimiento del &nbsp;proceso de la referencia deber\u00e1 &nbsp;continuar por cuenta del Juzgado &nbsp;Veintid\u00f3s &nbsp;Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Comunicar &nbsp;lo decidido al Juzgado &nbsp;Segundo &nbsp;Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), &nbsp;acompa\u00f1\u00e1ndole copia &nbsp;de este prove\u00eddo. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Remitir &nbsp;el expediente a la c\u00e9lula judicial referida en el numeral &nbsp;primero de esta resolutiva. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: &nbsp;Por &nbsp;Secretar\u00eda, librar los oficios correspondientes y dejar las &nbsp;constancias del caso. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo PDF \u00ab13Demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo PDF \u00ab15AutoRechazaDemanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo PDF \u00ab25AutoPromueveConflictoCompetencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Radicaci\u00f3n n\u00ba. 11001-02-03-000-2019-00320-00 &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conocer en forma prevalente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un asunto significa que necesariamente el proceso debe ser conocido, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tramitado y fallado por el juzgador que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de acuerdo a la regla de competencia designada por la ley como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preponderante o dominante entre las dem\u00e1s, debe primar en su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;elecci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ordenanza No. 5 de 1972. Archivo PDF \u00ab11Ordenanza51972\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC4751-2021 (2021-02993-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC4751-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n. &nbsp;11001-02-03-000-2021-02993-00 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., once (11) de octubre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;decide el conflicto de competencia que surgi\u00f3 entre los &nbsp;Juzgados Veintid\u00f3s Civil del Circuito de Bogot\u00e1 D.C. y &nbsp;el Segundo &nbsp;Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1 (Cundinamarca), &nbsp;atinente al conocimiento de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-57999","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57999"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57999\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}