{"id":58234,"date":"2024-05-17T20:42:44","date_gmt":"2024-05-17T20:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc4703-2021-2001-01048-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:42:44","modified_gmt":"2024-05-17T20:42:44","slug":"sc4703-2021-2001-01048-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc4703-2021-2001-01048-01\/","title":{"rendered":"SC4703 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC4703-2021 (2001-01048-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC4703-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n: &nbsp;11001-31-03-037-2001-01048-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de marzo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintid\u00f3s (22) de octubre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide el &nbsp;recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Mar\u00eda Cecilia Mej\u00eda &nbsp;Campuzano, Paulina e Isabella Tamayo Mej\u00eda, c\u00f3nyuge e &nbsp;hijas del causante Juan Claudio Tamayo, respecto de la sentencia de 9 &nbsp;de septiembre de 2016, proferida por el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala Civil, en el proceso &nbsp;ordinario incoado por las recurrentes contra Bloch Ni\u00f1o y C\u00eda &nbsp;S. en C., Martha Libia Ni\u00f1o Poveda, en condici\u00f3n de &nbsp;socia gestora, y los herederos determinados e indeterminados de &nbsp;Alfred Bloch Ditzel. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Petitum. &nbsp;Las demandantes solicitaron &nbsp;declarar solidariamente responsables a los convocados del siniestro &nbsp;a\u00e9reo ocurrido. Como consecuencia, condenarlos a pagar los &nbsp;perjuicios, lucro cesante y da\u00f1os morales, sufridos. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;aeronave estaba autorizada para transportar cuatro personas. El &nbsp;fallecido Alfred Bloch, sin embargo, consinti\u00f3 que viajaran &nbsp;cuatro pasajeros y un tripulante. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;Contestaci\u00f3n &nbsp;de la demanda. &nbsp;La sociedad interpelada se opuso a las pretensiones. Acept\u00f3 &nbsp;los hechos invocados por aparecer demostrados con la \u201cdocumentaci\u00f3n &nbsp;aportada\u201d, &nbsp;salvo los atinentes a la causa del accidente. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;curadores ad &nbsp;litem de &nbsp;los dem\u00e1s demandados no se opusieron a las pretensiones ni &nbsp;formularon excepciones. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4. &nbsp;Fallo &nbsp;de primer grado. &nbsp;El &nbsp;Juzgado Treinta y Siete Civil del Circuito de Bogot\u00e1, el 24 de &nbsp;agosto de 2015, accedi\u00f3 parcialmente a las pretensiones y &nbsp;conden\u00f3 a los accionados a indemnizar da\u00f1os materiales &nbsp;y morales. Adujo que respond\u00edan extracontractualmente por el &nbsp;ejercicio de una actividad peligrosa. Dijo que no hab\u00eda prueba &nbsp;de una causa extra\u00f1a como generadora del resultado da\u00f1oso. &nbsp;<\/p>\n<p>Acot\u00f3 &nbsp;que, fallecido el agente de la conducta lesiva, sus herederos eran &nbsp;los llamados a resarcir a los deudos de Juan Claudio Tamayo. Lo mismo &nbsp;la sociedad Bloch y C\u00eda. S. en C., como guardi\u00e1n de la &nbsp;avioneta siniestrada. Y Libia Ni\u00f1o Poveda, por ser la socia &nbsp;gestora de la persona jur\u00eddica. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5. &nbsp;Decisi\u00f3n &nbsp;de segunda &nbsp;instancia. &nbsp;Confirm\u00f3 la anterior determinaci\u00f3n, al resolver la &nbsp;apelaci\u00f3n de la parte actora y de la demandada Libia Ni\u00f1o &nbsp;Poveda. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;RAZONES DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Desech\u00f3 el argumento sobre el car\u00e1cter \u201cben\u00e9volo\u201d &nbsp;del transporte realizado. De acuerdo con el acervo probatorio, no &nbsp;tuvo origen en la mera generosidad de Alfred Bloch Ditzel, sino en el &nbsp;inter\u00e9s que le asist\u00eda en llevar consigo al esposo y &nbsp;padre de las reclamantes para obtener su asesor\u00eda en una &nbsp;operaci\u00f3n comercial de la sociedad que dirig\u00eda como &nbsp;administrador y socio gestor. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Ratific\u00f3 la aplicabilidad del r\u00e9gimen de &nbsp;responsabilidad que gobierna las actividades peligrosas y hall\u00f3 &nbsp;demostrados sus presupuestos axiol\u00f3gicos. En punto de la &nbsp;indemnizaci\u00f3n de perjuicios consider\u00f3 carentes de &nbsp;m\u00e9rito demostrativo los &nbsp;medios de convicci\u00f3n allegados en copias simples para &nbsp;acreditar el monto de los ingresos mensuales percibidos por el se\u00f1or &nbsp;Tamayo, diferentes a los se\u00f1alados en la liquidaci\u00f3n de &nbsp;salarios y prestaciones sociales. Incumpl\u00edan los requisitos &nbsp;previstos en el art\u00edculo 254 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;No hab\u00eda lugar a adicionar al ingreso base de la liquidaci\u00f3n &nbsp;los montos de prestaciones sociales por recibir. El salario bruto &nbsp;-desprovisto de esos rubros y de otros descuentos autorizados por el &nbsp;causante- es el establecido en la materia por la jurisprudencia el &nbsp;llamado a atender. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Frustr\u00e1nea resultaba tambi\u00e9n la censura acerca de &nbsp;utilizar una tabla de supervivencia desactualizada a la presentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda. Frente al t\u00f3pico se ten\u00eda &nbsp;suficientemente decantado que hab\u00eda de recurrirse a la vigente &nbsp;para el a\u00f1o en que ocurri\u00f3 el deceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Indexar el perjuicio moral reconocido no era de recibo, dada su &nbsp;naturaleza paliativa y no indemnizatoria. Los intereses de mora sobre &nbsp;los otros guarismos deb\u00edan pagarse a la tasa del 6% prevista &nbsp;en el art\u00edculo 1617 del C\u00f3digo Civil, atendiendo el &nbsp;origen de la lesi\u00f3n patrimonial. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;plazo se\u00f1alado para el pago de la condena, correspond\u00eda &nbsp;mantenerse ante lo significativo de su cuant\u00eda. Estim\u00f3, &nbsp;sin embargo, desacertada la falta de actualizaci\u00f3n del salario &nbsp;de la v\u00edctima previo a calcular el \u201clucro &nbsp;cesante pasado\u201d, &nbsp;y de acrecimiento de la cuota correspondiente a la c\u00f3nyuge del &nbsp;de &nbsp;cujus, &nbsp;una vez la descendiente, Isabella Tamayo Mej\u00eda, cumpliera 25 &nbsp;a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contiene &nbsp;formulados siete cargos, sin r\u00e9plica de la contraparte. En &nbsp;todos se denuncia violados los &nbsp;art\u00edculos 1613, 1614, 2341, 2343 y 2356 del C\u00f3digo &nbsp;Civil; 283 del C\u00f3digo General del Proceso; y 16 de la Ley 446 &nbsp;de 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;ataques son parciales. No discuten la existencia del hecho lesivo ni &nbsp;la responsabilidad de los demandados. \u00danicamente, cuanto tiene &nbsp;que ver con la tasaci\u00f3n del lucro cesante y el da\u00f1o &nbsp;moral. &nbsp;<\/p>\n<p>Sustanciados &nbsp;bajo la \u00e9gida del C\u00f3digo General del Proceso, la Corte &nbsp;los resolver\u00e1 aunados el primero, cuarto y sexto, porque am\u00e9n &nbsp;de encauzarse por el camino indirecto, se fundan en an\u00e1logos &nbsp;argumentos. Del mismo modo, el segundo, tercero y quinto, enderezados &nbsp;recta v\u00eda, en tanto, se complementan entre s\u00ed formando &nbsp;un reproche integral contra las consideraciones que condujeron al &nbsp;sentenciador a tasar parte del lucro cesante pasado y futuro. Por &nbsp;\u00faltimo, el cargo s\u00e9ptimo, atinente a la estimaci\u00f3n &nbsp;del da\u00f1o moral. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Denuncia &nbsp;la comisi\u00f3n de errores de hecho, al dar por establecido, sin &nbsp;estarlo, que el salario actualizado del fallecido Juan Claudio Tamayo &nbsp;era de $6.893.200, base equivocada sobre la cual liquid\u00f3 el &nbsp;lucro cesante pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.2. &nbsp;Si el Tribunal no hubiera incurrido en ese yerro, habr\u00eda &nbsp;impuesto la condena que correspond\u00eda para resarcir el lucro &nbsp;cesante pasado a favor de las tres actoras y no habr\u00eda &nbsp;desconocido, como lo hizo, los m\u00e1s elementales criterios &nbsp;t\u00e9cnicos que las normas invocadas reclaman para la plena &nbsp;reparaci\u00f3n de los perjuicios. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;CARGO &nbsp;CUARTO &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp;Alega que el Tribunal cometi\u00f3 yerro f\u00e1ctico al &nbsp;desconocer las normas probatorias que deben aplicarse para &nbsp;cuantificar y liquidar los perjuicios. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;art\u00edculos 16 de la Ley 446 de 1998 y 283 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, incisos segundo y cuarto, exigen actualizar la &nbsp;base de c\u00e1lculo, seg\u00fan el tiempo transcurrido desde la &nbsp;muerte de la v\u00edctima hasta la sentencia que dirima la litis. &nbsp;Adem\u00e1s, aplicar correctamente f\u00f3rmulas financieras y &nbsp;criterios t\u00e9cnicos actuariales. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;Las equivocaciones consistieron en no indexar el salario del difunto &nbsp;Juan Claudio Tamayo a la data de emisi\u00f3n del fallo de segundo &nbsp;grado. Sustraer el 25% al monto del ingreso base de liquidaci\u00f3n &nbsp;actualizado, no obstante, previo a fijar la base de c\u00e1lculo, &nbsp;deducir esa proporci\u00f3n de la remuneraci\u00f3n percibida y &nbsp; liquidar el lucro cesante pasado sobre el ingreso base indexado a la &nbsp;fecha de la sentencia apelada y no la del Tribunal, y sin modificar &nbsp;el n\u00famero de meses transcurridos desde el deceso. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;CARGO &nbsp;SEXTO &nbsp;<\/p>\n<p>6.1. &nbsp;Censura que &nbsp;el Tribunal cometi\u00f3 yerro de iure &nbsp;al desatender las normas probatorias que deben aplicarse para &nbsp;cuantificar y liquidar los perjuicios. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;art\u00edculos 16 de la Ley 446 de 1998 y 283 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, incisos segundo y cuarto, en efecto, demandan &nbsp;indexar la base de c\u00e1lculo para tasar el lucro cesante, &nbsp;atendiendo intervalos entre el deceso de la v\u00edctima y las &nbsp;sentencias, y entre \u00e9stas hasta el final del per\u00edodo en &nbsp;que se cause. Exigen una acertada aplicaci\u00f3n de las f\u00f3rmulas &nbsp;financieras y de los criterios t\u00e9cnicos actuariales. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;El Tribunal, entonces, se equivoc\u00f3 desde varios frentes. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2.1. &nbsp;No index\u00f3 el salario del difunto Juan Claudio Tamayo a la data &nbsp;de emisi\u00f3n del fallo del segundo grado de conocimiento, &nbsp;incidiendo en la estimaci\u00f3n del lucro cesante futuro de la &nbsp;c\u00f3nyuge. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2.2. &nbsp;Liquid\u00f3 el perjuicio desde la sentencia de primera instancia y &nbsp;no a partir del fallo de segundo grado, y sobre el ingreso base &nbsp;actualizado a esa fecha. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2.3. &nbsp;Determin\u00f3 el lapso transcurrido entre el 5 de mayo de 2019, &nbsp;fecha en que Isabella Tamayo Mej\u00eda cumpl\u00eda 25 a\u00f1os, &nbsp;y el 13 de mayo de 2037, data final de la vida probable del occiso, &nbsp;con base en un ingreso hist\u00f3rico. No index\u00f3 la &nbsp;retribuci\u00f3n a la fecha de la sentencia de segunda instancia ni &nbsp;calcul\u00f3 el lucro cesante a partir de esta. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2.4. &nbsp;Desapercibi\u00f3 que eran tres los per\u00edodos de liquidaci\u00f3n &nbsp;de ese lucro cesante. El de la c\u00f3nyuge sobreviviente y el de &nbsp;las dos hijas del causante. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>7.1. &nbsp;Las acusaciones plantean la existencia de un error de hecho &nbsp;manifiesto y trascendente en la valoraci\u00f3n de un medio &nbsp;probatorio aportado y un yerro de iure &nbsp;por la inaplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 16 de la Ley 446 &nbsp;de 1998 y 283 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp;La violaci\u00f3n indirecta de una norma sustancial se estructura &nbsp;cuando el juzgador incurre en manifiestos y trascendentes errores en &nbsp;la apreciaci\u00f3n de las pruebas, en cuanto a su contemplaci\u00f3n &nbsp;material u objetiva, o en lo relativo a su diagnosis jur\u00eddica. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;primeros se relacionan con la suposici\u00f3n o preterici\u00f3n &nbsp;de medios de convicci\u00f3n o su tergiversaci\u00f3n. Los &nbsp;segundos tienen lugar cuando se contrar\u00edan las normas que &nbsp;gobiernan su producci\u00f3n, aducci\u00f3n, eficacia, asunci\u00f3n &nbsp;y evaluaci\u00f3n. De all\u00ed, la importancia de una adecuada &nbsp;discriminaci\u00f3n entre ambos conceptos. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte ha resaltado las etapas de apreciaci\u00f3n de los elementos &nbsp;de juicio. La primera encaminada a constatar su existencia material &nbsp;en el plenario y a fijar su contenido (contemplaci\u00f3n f\u00edsica &nbsp;y objetiva). La siguiente, su complemento, dirigida a verificar la &nbsp;aplicaci\u00f3n de las reglas que gobiernan lo atinente a la forma &nbsp;en que se produce la prueba, todo, a fin de verificar si es eficaz y &nbsp;adjudicarle el m\u00e9rito de convicci\u00f3n respectivo &nbsp;(contemplaci\u00f3n jur\u00eddica). &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.1. &nbsp;El yerro de hecho probatorio, tiene dicho, \u00abacaece &nbsp;cuando el Tribunal cree equivocadamente en la existencia o &nbsp;inexistencia de un medio probatorio en el proceso o cuando al &nbsp;existente le da una interpretaci\u00f3n ostensiblemente contraria a &nbsp;su contenido real, es decir, cuando desacierta en la contemplaci\u00f3n &nbsp;objetiva de la prueba, raz\u00f3n por la que se ha explicado que su &nbsp;estructuraci\u00f3n s\u00f3lo puede tener como causa determinante &nbsp;una cualquiera de estas hip\u00f3tesis: a) cuando se da por &nbsp;existente en el proceso una prueba que en \u00e9l no existe &nbsp;realmente; b) cuando se omite analizar o apreciar la que en verdad si &nbsp;existe en los autos; y, c) cuando se valora la prueba que s\u00ed &nbsp;existe, pero se altera sin embargo su contenido atribuy\u00e9ndole &nbsp;una inteligencia contraria por entero a la real, bien sea por adici\u00f3n &nbsp;o por cercenamiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;imperativo para el censor demostrar el equ\u00edvoco. El recurso de &nbsp;casaci\u00f3n no es una tercera instancia del proceso, en tanto, es &nbsp;la sentencia, no el litigio, la materia sobre la cual recae; de ah\u00ed &nbsp;que la Corte parte de lo decidido y apreciado &nbsp;en las etapas ordinarias del proceso. Lo \u00fanico que verifica es &nbsp;si la fijaci\u00f3n material u objetiva realizada por el juzgador &nbsp;de segundo grado es o no acertada. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.2. &nbsp;El &nbsp;error de derecho, a su turno, \u00abtiene &nbsp;lugar cuando el juez interpreta erradamente las normas que regulan su &nbsp;producci\u00f3n o eficacia, o su evaluaci\u00f3n. De manera que &nbsp;su ocurrencia, tal cual se ha indicado, por lo general puede tener &nbsp;lugar en uno cualquiera de estos eventos: a) cuando se aprecia un &nbsp;medio que fue aducido sin la observancia de los requisitos necesarios &nbsp;para su producci\u00f3n, es decir, cuando se infringe el principio &nbsp;de legalidad; b) cuando no se eval\u00faa el medio de convicci\u00f3n &nbsp;allegado por estimar erradamente que fue obtenido en forma ilegal; c) &nbsp;cuando a la prueba se le confiere un valor persuasivo prohibido en la &nbsp;ley; d) cuando se le niega el m\u00e9rito probatorio a pesar de la &nbsp;ley otorgarle esa virtud; e) cuando se valora siendo una prueba &nbsp;inconducente; y, f) cuando se exige para probar determinado hecho o &nbsp;acto una prueba especial que la ley no requiere para ese efecto\u00bb1. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.3. &nbsp;El desacierto, &nbsp;entonces, se presenta en cualquiera de los cuatro &nbsp;momentos que integran la actividad probatoria2: &nbsp;(i) en la solicitud, &nbsp;incorporaci\u00f3n o conformaci\u00f3n del &nbsp;conjunto de pruebas; (ii) durante el acto de su decreto, pr\u00e1ctica &nbsp;o evacuaci\u00f3n; (iii) en la calificaci\u00f3n o la valoraci\u00f3n; &nbsp;o (iv) en la etapa decisional sobre los hechos comprobados. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;primera fase, vinculada a la aducci\u00f3n, aportaci\u00f3n, &nbsp;petici\u00f3n o solicitudes de las pruebas, se contempla los &nbsp;sujetos procesales que pueden postularlas. Ante qui\u00e9n, c\u00f3mo, &nbsp;cu\u00e1ndo, y cu\u00e1les son los medios autorizados. Se rige &nbsp;por criterios de sistemas procesales: dispositivo, inquisitivo o &nbsp;mixto; o seg\u00fan sea el caso, en las facultades otorgadas por el &nbsp;legislador a las partes para ofrecer pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;segunda, ata\u00f1e a la instrucci\u00f3n y fiscalizaci\u00f3n &nbsp;de los elementos de convicci\u00f3n. Abarca el decreto y pr\u00e1ctica &nbsp;de los peticionados y decretados de oficio. Atiende requisitos &nbsp;extr\u00ednsecos e intr\u00ednsecos generales y particulares para &nbsp;admitirlos o rechazarlos motivadamente, mir\u00e1ndolos desde su &nbsp;pertinencia (congruencia f\u00e1ctica), conducencia (congruencia &nbsp;normativa) y utilidad. Tambi\u00e9n su licitud (constitucionalidad) &nbsp;o ilegalidad. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tercero se contrae a evaluar el acervo demostrativo solicitado, &nbsp;incorporado, decretado y practicado. Se trata de la asunci\u00f3n &nbsp;judicial del medio de convicci\u00f3n como etapa previa a la &nbsp;valoraci\u00f3n o m\u00e9rito, entendida como la \u201cpercepci\u00f3n &nbsp;sensorial y la aprehensi\u00f3n mental de la prueba por el juez\u201d3. &nbsp;Labor\u00edo que asume al admitirla o practicarla directamente, o &nbsp;cuando la recibe del comisionado, y asimila cognitivamente su &nbsp;contenido. No se trata del hecho f\u00edsico de admitir o practicar &nbsp;la prueba, sino del fen\u00f3meno s\u00edquico o mental para &nbsp;conocer y entender el medio persuasivo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este tercer estadio, luego de la asunci\u00f3n, busca establecer el &nbsp;m\u00e9rito o convicci\u00f3n de las pruebas recaudadas. Es el &nbsp;razonamiento judicial expuesto en la motivaci\u00f3n de la &nbsp;providencia. Se gobierna seg\u00fan sea el r\u00e9gimen &nbsp;respectivo: \u00edntima convicci\u00f3n, tarifa legal, la &nbsp;probabilidad racional o l\u00f3gica, o la sana cr\u00edtica. Este &nbsp;\u00faltimo, prevalente en el sistema procesal patrio, se halla &nbsp;sometido a criterios generales de la l\u00f3gica, de la ciencia y &nbsp;las reglas de la experiencia o del sentido com\u00fan. Analiza el &nbsp;grado de apoyo de cada medio y en su conjunto, a efectos de &nbsp;establecer el nivel de confirmaci\u00f3n de las distintas hip\u00f3tesis &nbsp;que solucionan el problema del caso. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3. &nbsp;Aplicados los precedentes lineamientos, los errores probatorios &nbsp;denunciados no se estructuran. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3.1. &nbsp;Las impugnantes recriminan un notorio y trascendente yerro al &nbsp;apreciar la \u201cLiquidaci\u00f3n &nbsp;Final de Prestaciones Sociales\u201d &nbsp;del fallecido Juan Claudio Tamayo. Sostienen que se tuvo por &nbsp;establecido, sin estarlo, su salario actualizado en $6\u2019893.200. &nbsp;Con esa base equivocada se efectuaron los c\u00e1lculos requeridos &nbsp;para tasar el lucro cesante pasado a favor de las demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello, &nbsp;producto de no indexarse la suma de dinero contenida en la mencionada &nbsp;prueba, sino la resultante de deducirle un 25%. Todo, por cuenta de &nbsp;los gastos personales que, se presume, ten\u00eda el interfecto. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;documento obra al folio 136 del cuaderno primero del expediente. En &nbsp;\u00e9l se consigna el salario base de la liquidaci\u00f3n y los &nbsp;rubros pendientes de pago a la fecha de deceso. Adem\u00e1s, las &nbsp;deducciones realizadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el Tribunal, \u201c[c]on &nbsp;relaci\u00f3n al v\u00ednculo laboral entre el se\u00f1or &nbsp;Tamayo y la Constructora Bol\u00edvar S.A., se alleg\u00f3 al &nbsp;expediente documento denominado &#8216;liquidaci\u00f3n final de &nbsp;prestaciones sociales&#8217; expedida por la comentada sociedad, en la que &nbsp;consta que el salario devengado por el se\u00f1or Juan Claudio &nbsp;Tamayo hasta el mes de febrero de 1.996 era de $2.500.000 M\/cte.\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;contraste, ninguna duda cabe sobre que, el juzgador acusado verific\u00f3 &nbsp;la existencia f\u00edsica del documento. Tambi\u00e9n, extrajo su &nbsp;verdadero alcance objetivo, sin cercenarlo, adicionarlo, ni &nbsp;tergiversarlo. Extract\u00f3, justamente, la cantidad que en el &nbsp;mismo se consignaba como \u201csalario &nbsp;base de liquidaci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;error probatorio denunciado, por tanto, es inexistente. Se advirti\u00f3 &nbsp;su presencia material. Se tom\u00f3 en consideraci\u00f3n y no se &nbsp;le dio una inteligencia enfrentada a su real contenido, o una &nbsp;interpretaci\u00f3n visiblemente contrapuesta. Se valor\u00f3 en &nbsp;su exacta dimensi\u00f3n material. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3.2. &nbsp;Concerniente al error de derecho, la t\u00e9cnica en casaci\u00f3n &nbsp;exige enunciar las normas medio transgredidas y explicar la &nbsp;violaci\u00f3n. En este tipo de falencia, el impacto se dirige &nbsp;primero contra tales preceptos y, a trav\u00e9s suyo, frente a los &nbsp;preceptos sustanciales transgredidos. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;normas deben catalogarse como de disciplina probatoria. Su objeto &nbsp;debe reglar la producci\u00f3n, eficacia y valoraci\u00f3n de las &nbsp;pruebas. Se trata de hacer notar la desarmon\u00eda entre aquellas &nbsp;y el criterio del juzgador y, por contera, el quebranto de normas &nbsp;sustantivas. Citadas solo estas o las rectoras de los medios de &nbsp;convicci\u00f3n, el cargo es incompleto, circunstancia que frustra &nbsp;su buen suceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;impone igualmente evidenciar la trascendencia del dislate, &nbsp;verificable con la incidencia del yerro de iure &nbsp;en la violaci\u00f3n de las disposiciones de naturaleza sustancial. &nbsp;Esto significa que, soslayando las motivaciones del sentenciador, la &nbsp;opci\u00f3n exhibida por el impugnante es la \u00fanica &nbsp;alternativa posible para solucionar el caso controvertido. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs &nbsp;preciso, sin embargo, no caer en el error grav\u00edsimo de &nbsp;confundir la flexibilidad de las facultades que al juez asisten en el &nbsp;sistema de la prueba libre, con la ausencia de toda norma rectora, &nbsp;que en bien del proceso como instituci\u00f3n y a\u00fan de las &nbsp;partes mismas, se\u00f1ale, con amplias f\u00f3rmulas, los &nbsp;l\u00edmites en que han de contenerse, en com\u00fan provecho, &nbsp;las actividades de las partes; en ocasiones, las probanzas &nbsp;utilizables, y, en alg\u00fan caso, el valor singular que, en &nbsp;determinados eventos, ha de otorgarse a cada una\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;vigencia del sistema de persuasi\u00f3n racional, por tanto, no &nbsp;supone el destierro del error de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3.2.1. &nbsp;Los cargos cuarto y sexto reclaman aplicar los art\u00edculos 16 de &nbsp;la Ley 446 de 1998 y 283 del C\u00f3digo General del Proceso. En &nbsp;sentir de las impugnantes, son adecuados para la \u201ccuantificaci\u00f3n &nbsp;y liquidaci\u00f3n de los perjuicios\u201d5. &nbsp;Desatendido su tenor, dicen, incidi\u00f3 en el quebranto de &nbsp;preceptos de naturaleza sustancial, puesto que el sentenciador &nbsp;termin\u00f3 justipreciando la condena por lucro cesante pasado &nbsp;(ataque cuarto) y lucro cesante futuro (acusaci\u00f3n sexta), sin &nbsp;contar con un ingreso base de liquidaci\u00f3n correcto. Ello, con &nbsp;absoluto desprecio del tiempo transcurrido, por un lado, entre \u201cla &nbsp;muerte de la v\u00edctima directa\u201d &nbsp;y el \u201cfallo &nbsp;correspondiente\u201d; &nbsp;y, por otro, desde la sentencia hasta \u201cel &nbsp;final del per\u00edodo en que se causa el lucro cesante futuro\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;disposiciones precitadas no son del linaje de las que se conocen como &nbsp;de car\u00e1cter probatorio. En efecto, el canon 16 de la Ley 446 &nbsp;de 1998, establece que \u201cdentro &nbsp;de cualquier proceso que se surta ante la Administraci\u00f3n de &nbsp;Justicia, la valoraci\u00f3n de da\u00f1os irrogados a las &nbsp;personas y a las cosas, atender\u00e1 los principios de reparaci\u00f3n &nbsp;integral y equidad y observar\u00e1 los criterios t\u00e9cnicos &nbsp;actuariales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 283 del estatuto procesal, por su parte, precept\u00faa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;condena al pago de frutos, intereses, mejoras, perjuicios u otra cosa &nbsp;semejante, se har\u00e1 en la sentencia por cantidad y valor &nbsp;determinados. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;juez de segunda instancia deber\u00e1 extender la condena en &nbsp;concreto hasta la fecha de la sentencia de segunda instancia, aun &nbsp;cuando la parte beneficiada con ella no hubiese apelado. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;los casos en que este c\u00f3digo autoriza la condena en abstracto &nbsp;se liquidar\u00e1 por incidente que deber\u00e1 promover el &nbsp;interesado mediante escrito que contenga la liquidaci\u00f3n &nbsp;motivada y especificada de su cuant\u00eda, estimada bajo &nbsp;juramento, dentro de los treinta (30) d\u00edas siguientes a la &nbsp;ejecutoria de la providencia respectiva o al de la fecha de la &nbsp;notificaci\u00f3n del auto de obedecimiento al superior. Dicho &nbsp;incidente se resolver\u00e1 mediante sentencia. Vencido el t\u00e9rmino &nbsp;se\u00f1alado sin promoverse el incidente se extinguir\u00e1 el &nbsp;derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;todo proceso jurisdiccional la valoraci\u00f3n de da\u00f1os &nbsp;atender\u00e1 los principios de reparaci\u00f3n integral y &nbsp;equidad y observar\u00e1 los criterios t\u00e9cnicos &nbsp;actuariales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;textos anotados, como se aprecia, no regulan la aducci\u00f3n, &nbsp;pertinencia o eficacia de ninguna prueba. Simple y llanamente, &nbsp;enuncian las directrices y principios a seguir en el monto de la &nbsp;indemnizaci\u00f3n de perjuicios con miras a procurar una &nbsp;reparaci\u00f3n plena. Rectamente entendidas, si bien son de &nbsp;aquellas que gobiernan la actividad judicial y de ah\u00ed su &nbsp;car\u00e1cter instrumental, no ata\u00f1en a la labor evaluativa &nbsp;de los medios de prueba y, por consiguiente, no imponen pautas a &nbsp;seguir en esa materia. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3.2.2. &nbsp;Se suma a lo anterior, el incumplimiento de las recurrentes de &nbsp;singularizar los medios probatorios objeto de una errada diagnosis &nbsp;jur\u00eddica. Seguramente, por cuanto, cual acaba de resaltarse, &nbsp;las normas no aluden a ning\u00fan elemento de juicio en &nbsp;espec\u00edfico. &nbsp;<\/p>\n<p>7.4. &nbsp;Las acusaciones primera, cuarta y sexta, en consecuencia, est\u00e1n &nbsp;llamadas al fracaso. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>8.1. &nbsp;Recriminan las impugnantes al &nbsp;ad &nbsp;quem &nbsp;por no actualizar el ingreso salarial del extinto esposo y padre a la &nbsp;fecha de la sentencia de segunda instancia. Se index\u00f3 a la &nbsp;data del fallo de primer grado. Y as\u00ed se liquid\u00f3 el &nbsp;lucro cesante pasado. En adici\u00f3n, omiti\u00f3 &nbsp;adecuar el per\u00edodo de c\u00e1lculo al n\u00famero de meses &nbsp;transcurrido entre la muerte del se\u00f1or Tamayo y el fallo que &nbsp;dict\u00f3 el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>8.2. &nbsp;La trascendencia del yerro, dicen, reside en asignar un valor &nbsp;inferior al real. Se vulner\u00f3 as\u00ed el principio de &nbsp;reparaci\u00f3n integral. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;CARGO &nbsp;TERCERO &nbsp;<\/p>\n<p>9.1. &nbsp;Las recurrentes endilgan al fallador, &nbsp;incurrir en error al liquidar &nbsp;el lucro cesante pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>9.2. &nbsp;No actualiz\u00f3 el monto base de la liquidaci\u00f3n hasta la &nbsp;sentencia de segundo grado. Descont\u00f3 el 25% a la suma indexada &nbsp;a t\u00edtulo de gastos personales del difunto, sin parar mientes &nbsp;en una primera deducci\u00f3n realizada por el mismo concepto. Y &nbsp;omiti\u00f3 el n\u00famero de meses a actualizar entre la muerte &nbsp;de Tamayo y el fallo de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>9.3. &nbsp;Concluyen, lo dicho condujo a una tasaci\u00f3n de los perjuicios &nbsp;mucho menor a la integral. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;CARGO &nbsp;QUINTO &nbsp;<\/p>\n<p>10.1. &nbsp;Denuncian el desacierto del ad &nbsp;quem &nbsp;al tasar el lucro cesante futuro. Soslay\u00f3 que deb\u00eda &nbsp;indexar el ingreso salarial de Juan Claudio Tamayo a la fecha de su &nbsp;sentencia y no a la data del fallo de primera instancia. Esto incidi\u00f3 &nbsp;en el c\u00e1lculo de los per\u00edodos de indemnizaci\u00f3n &nbsp;correspondientes a Mar\u00eda Cecilia Mej\u00eda Campuzano. &nbsp;<\/p>\n<p>10.2. &nbsp;Fuera de lo anterior, los estadios de liquidaci\u00f3n de ese lucro &nbsp;cesante para la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite no eran dos, como &nbsp;indic\u00f3 el sentenciador, sino tres. &nbsp;<\/p>\n<p>Entre &nbsp;el fallo de segundo grado y el 3 de diciembre de 2016, cuando Paulina &nbsp;Tamayo Mej\u00eda, la hija mayor, cumpli\u00f3 25 a\u00f1os. &nbsp;Esto, tomando el 50% de los ingresos del fallecido. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;partir de la fecha anterior y hasta el 4 de mayo de 2019, \u00e9poca &nbsp;en que Isabella, la hija menor, llegaba a los 25 a\u00f1os. Esta &nbsp;vez, con los acrecimientos respectivos, sobre el 75% del ingreso &nbsp;salarial del occiso. Tambi\u00e9n, atendiendo la correcci\u00f3n &nbsp;monetaria sobre el 25% de aqu\u00e9lla. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;la data anterior, hasta el fin de la vida probable del causante, el &nbsp;13 de mayo de 2037. En esta ocasi\u00f3n, acrecentado, con el 100% &nbsp;de su ingreso salarial. &nbsp;<\/p>\n<p>10.3. &nbsp;El lucro cesante futuro de las hermanas Tamayo Mej\u00eda, tampoco &nbsp;fue corregido monetariamente hasta la decisi\u00f3n del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>10.4. &nbsp;Concluyen las recurrentes, el Tribunal, pese a acertar en la &nbsp;valoraci\u00f3n de las pruebas sobre la edad de la v\u00edctima, &nbsp;c\u00f3nyuge e hijas, y los ingresos y la dependencia econ\u00f3mica, &nbsp;se equivoc\u00f3 en las operaciones matem\u00e1ticas y &nbsp;financieras para cuantificar el lucro cesante futuro. &nbsp;<\/p>\n<p>11. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>11.1. &nbsp;En &nbsp;la dogm\u00e1tica jur\u00eddica de la responsabilidad civil, da\u00f1o &nbsp;y perjuicio no responden a lo mismo, son categor\u00edas diferentes &nbsp;pero complementarias. En t\u00e9rminos castizos precisos, la &nbsp;palabra da\u00f1o se deriva del verbo da\u00f1ar que significa: &nbsp;\u201cCausar &nbsp;perjuicio, deterioro, color o molestia (\u2026) maltratatar &nbsp;o &nbsp;echar a perder algo\u201d6, &nbsp;al paso que perjuicio es el \u201c[e]fecto &nbsp;de perjudicar (\u2026). Detrimento patrimonial que debe ser &nbsp;indemnizado por quien lo causa (\u2026) indemnizaci\u00f3n que se &nbsp;debe pagar por este detrimento\u201d7. &nbsp;Por lo tanto, el primero es resultado de la conducta da\u00f1osa, &nbsp;es la p\u00e9rdida, el deterioro, la vulneraci\u00f3n o &nbsp;detrimento de un derecho subjetivo que sufre la v\u00edctima, el &nbsp;cual puede ser material (da\u00f1o emergente y lucro cesante) o &nbsp;inmaterial (perjuicios morales, da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n &nbsp;o alteraci\u00f3n de las condiciones de existencia, sumados a la &nbsp;eventual reparaci\u00f3n simb\u00f3lica); &nbsp;mientras tanto, el &nbsp;perjuicio es el efecto, consistente en la obligaci\u00f3n de &nbsp;indemnizar al da\u00f1ado o perjudicado, es la compensaci\u00f3n &nbsp;que se exige a quien ha causado el da\u00f1o con el fin de &nbsp;repararlo; por consiguiente, en la relaci\u00f3n causa-efecto, al &nbsp;paso que, el da\u00f1o es la causa, el perjuicio es consecuencia o &nbsp;derivaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;da\u00f1o es \u201cla &nbsp;vulneraci\u00f3n de un inter\u00e9s tutelado por el ordenamiento &nbsp;legal, a consecuencia de una acci\u00f3n u omisi\u00f3n humana, &nbsp;que repercute en una lesi\u00f3n a bienes como el patrimonio o la &nbsp;integridad personal, y frente al cual se impone una reacci\u00f3n a &nbsp;manera de reparaci\u00f3n o, al menos, de satisfacci\u00f3n o &nbsp;consuelo cuando no es posible conseguir la desaparici\u00f3n del &nbsp;agravio\u201d8. &nbsp;Es el menoscabo o detrimento de un derecho subjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;perjuicio, en cambio, es la consecuencia derivada del da\u00f1o. Se &nbsp;traduce en el resarcimiento o&nbsp;pago del \u201c(\u2026) &nbsp;perjuicio que el &nbsp;da\u00f1o &nbsp;ocasion\u00f3 &nbsp;(\u2026)\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>11.2.1. &nbsp;Comprobados &nbsp;los elementos axiol\u00f3gicos de la responsabilidad civil, entre &nbsp;ellos, el da\u00f1o, compete al juez cuantificar el valor de la &nbsp;indemnizaci\u00f3n. Ello, conforme a distintas tipolog\u00edas &nbsp;materiales e inmateriales debidamente acreditadas. Siempre en la mira &nbsp;del principio de reparaci\u00f3n integral consagrado en el art\u00edculo &nbsp;16 &nbsp;de la Ley 446 de 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>Significa &nbsp;que, en lo posible, el agraviado debe ser restituido al estado &nbsp;anterior de la conducta da\u00f1osa. Ese ha sido el pensamiento de &nbsp;la Corte. Propende dejar a la v\u00edctima en forma \u201csimilar &nbsp;al que preced\u00eda a la ocurrencia de los hechos perjudiciales. &nbsp;De todas maneras, como las secuelas pueden diferirse en el tiempo, la &nbsp;providencia debe proyectar la indemnizaci\u00f3n hacia el futuro, &nbsp;comprendiendo cualquier rezago pendiente de causarse al momento en &nbsp;que se profiere\u00bb10. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;doctrina lo destaca: \u201c[L]a &nbsp;plenitud &nbsp;del resarcimiento no quiere decir plenitud material sino, como es &nbsp;obvio, jur\u00eddica, es decir, siempre dentro de los l\u00edmites &nbsp;que la ley ha fijado, con car\u00e1cter general, para la &nbsp;responsabilidad en derecho\u201d11. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 283 del C\u00f3digo General del Proceso materializa &nbsp;el principio. El resarcimiento debe ser concreto, pleno y en equidad. &nbsp;Adem\u00e1s, debe extenderse hasta el momento del pago y reclama &nbsp;aplicar los criterios t\u00e9cnicos actuariales en su valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Pretende &nbsp;el legislador restablecer el equilibrio aniquilado por el hecho &nbsp;lesivo y dejar al \u00absujeto &nbsp;perjudicado en una situaci\u00f3n lo m\u00e1s parecida posible a &nbsp;aqu\u00e9lla en la que se encontrar\u00eda de no haber ocurrido &nbsp;el da\u00f1o\u00bb. &nbsp;Acreditada la responsabilidad civil, el juez \u00abtendr\u00e1 &nbsp;que cuantificar el monto de la indemnizaci\u00f3n en concreto, esto &nbsp;es que habr\u00e1 de tomar en consideraci\u00f3n todas las &nbsp;circunstancias espec\u00edficas en que tuvo lugar el da\u00f1o, &nbsp;su intensidad, si se trata de da\u00f1os irrogados a las personas o &nbsp;a las cosas, y la forma adecuada de resarcir el perjuicio\u00bb12. &nbsp;Todo, sin excederse, por cuanto la &nbsp;indemnizaci\u00f3n no es fuente de enriquecimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;necesario, entonces, atender las condiciones espec\u00edficas del &nbsp;damnificado y la magnitud del da\u00f1o resarcible. Por lo mismo, &nbsp;\u00abcomo &nbsp;se encuentre al momento de dictar sentencia y no simplemente en la &nbsp;fecha en que se produjo el menoscabo, toda vez que es factible que &nbsp;entre uno y otro instante la materializaci\u00f3n del perjuicio &nbsp;sufra alguna variaci\u00f3n o que sus efectos se extiendan en el &nbsp;tiempo\u00bb13. &nbsp;<\/p>\n<p>11.2.2. &nbsp;El art\u00edculo 1613 del C\u00f3digo Civil establece que la &nbsp;indemnizaci\u00f3n de perjuicios comprende \u201cel &nbsp;da\u00f1o emergente y lucro cesante\u201d. &nbsp;Este \u00faltimo concita en esta oportunidad la atenci\u00f3n de &nbsp;la Sala. Se define como la \u201cganancia &nbsp;o provecho que deja de reportarse a consecuencia de no haberse &nbsp;cumplido la obligaci\u00f3n, o cumpli\u00e9ndola imperfectamente, &nbsp;o retardado su cumplimiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;estimaci\u00f3n de ese detrimento debe armonizarse con el postulado &nbsp;de la reparaci\u00f3n integral. Para la Corte \u00abuna &nbsp;vez demostrada la afectaci\u00f3n negativa del ejercicio de una &nbsp;actividad productiva, debe procederse al restablecimiento patrimonial &nbsp;del agraviado, para lo cual basta la prueba de su aptitud laboral y, &nbsp;para fines de cuantificaci\u00f3n, la remuneraci\u00f3n &nbsp;percibida, sin perjuicio de que esta sea suplida por el salario &nbsp;m\u00ednimo legal mensual vigente\u00bb14. &nbsp;<\/p>\n<p>En la &nbsp;sentencia de 28 de agosto de 2013, radicado 6630, tambi\u00e9n lo &nbsp;destac\u00f3. Se hace necesario, dijo, \u00abdiferenciar &nbsp;el perjuicio denominado actual en contraposici\u00f3n del &nbsp;distinguido como futuro, seg\u00fan el momento en el que se le &nbsp;aprecie, que corresponde, por regla, a la fecha de la sentencia. &nbsp;Aquel equivale al da\u00f1o efectivamente causado o consolidado y &nbsp;\u00e9ste al que con certeza o, mejor, con un \u2018alto grado de &nbsp;probabilidad objetiva\u2019 sobre su ocurrencia, seg\u00fan &nbsp;expresi\u00f3n reiterada en la jurisprudencia de la Sala, habr\u00e1 &nbsp;de producirse. En trat\u00e1ndose del lucro cesante, el actual es &nbsp;la ganancia o el provecho que, se sabe, no se report\u00f3 en el &nbsp;patrimonio del afectado; y el futuro es la utilidad o el beneficio &nbsp;que, conforme el desenvolvimiento normal y ordinario de los &nbsp;acontecimientos, fundado en un estado actual de cosas verificable, se &nbsp;habr\u00eda de producir, pero que, como consecuencia del hecho &nbsp;da\u00f1oso, ya no se presentar\u00e1\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;reconocimiento anticipado del lucro cesante esperado, en la condena &nbsp;tiene justificaci\u00f3n. Por ejemplo, cuando uno de los miembros &nbsp;de una familia fallece y sus deudos se ven privados del apoyo &nbsp;econ\u00f3mico recibido de \u00e9l para su sostenimiento. La &nbsp;reparaci\u00f3n debe estimarse para cada beneficiario \u00abtomando &nbsp;como base lo que equivaldr\u00eda para la fecha del fallo esa &nbsp;participaci\u00f3n y descontando un componente financiero de &nbsp;rendimiento estimado por las sumas peri\u00f3dicas que se ve &nbsp;compelido a desembolsar abruptamente el obligado, que en condiciones &nbsp;normales ser\u00edan diferidas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Supone &nbsp;constatar varios hechos: El monto de los ingresos de la v\u00edctima &nbsp;al momento del deceso, actualizado a la fecha del fallo; el &nbsp;porcentaje destinado para sus gastos personales; la vida probable y &nbsp;el per\u00edodo durante el cual los damnificados se beneficiar\u00edan &nbsp;de la ayuda pecuniaria15. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;aplicaci\u00f3n de los criterios actuariales en la valuaci\u00f3n &nbsp;del lucro cesante futuro ha sido pac\u00edfica para la Sala. En la &nbsp;sentencia de 24 de abril de 200916, &nbsp;explic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;para indemnizar esta especie de da\u00f1o se verifica mediante el &nbsp;pago de un capital que se entregar\u00e1 en forma antelada, de \u00e9l &nbsp;se deduce el inter\u00e9s puro o lucrativo (6% anual) que podr\u00eda &nbsp;devengarle a la persona llamada a responder si la reparaci\u00f3n &nbsp;no se realizara de manera anticipada, sino a medida en que el lucro &nbsp;cesante se genera. Por tanto, para establecer el valor de la ganancia &nbsp;futura dejada de percibir, la f\u00f3rmula utilizada en el &nbsp;procedimiento elegido tiene como bases, de una parte, el ingreso &nbsp;mensual actualizado, y, de la otra, la deducci\u00f3n de los &nbsp;intereses por el anticipo de capital, obtenido a su vez mediante otra &nbsp;cuyo resultado lo refleja la tabla financiera n\u00famero cinco &nbsp;-aplicada por la Corporaci\u00f3n, entre otros, en los fallos &nbsp;\u00faltimamente referidos-, de acuerdo con el m\u00e9todo atr\u00e1s &nbsp;se\u00f1alado, fijado mediante un \u00edndice en exacta &nbsp;correspondencia con el n\u00famero de meses de duraci\u00f3n del &nbsp;perjuicio expresado en esa unidad de tiempo, prescindiendo para ello &nbsp;de las unidades decimales, mediante la aproximaci\u00f3n o &nbsp;reducci\u00f3n a la unidad entera m\u00e1s cercana. La &nbsp;multiplicaci\u00f3n de los dos factores (monto indemnizable por el &nbsp;\u00edndice referido de deducci\u00f3n de intereses del 6% anual, &nbsp;por el anticipo de capital) arroja el monto buscado. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3. &nbsp;En los reproches conjuntados, las impugnantes reclaman la &nbsp;actualizaci\u00f3n del ingreso base del c\u00e1lculo del lucro &nbsp;cesante pasado y futuro. Critican el descuento del 25% &nbsp;correspondiente a los gastos personales del causante antes de &nbsp;actualizar la remuneraci\u00f3n y tambi\u00e9n despu\u00e9s de &nbsp;indexada. Solicitan igualmente corregir los meses corridos entre el &nbsp;fallecimiento y el fallo de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;adici\u00f3n, reprochan los per\u00edodos indemnizables hacia el &nbsp;futuro, respecto de la c\u00f3nyuge Mar\u00eda Cecilia Mej\u00eda. &nbsp;Indican un tercer per\u00edodo y no dos, como se asent\u00f3, en &nbsp;atenci\u00f3n a las \u00e9pocas en que las hijas de la pareja &nbsp;llegaban a los 25 a\u00f1os. La modificaci\u00f3n, dicen, ser\u00eda &nbsp;sustancial en el lucro cesante futuro de Isabella &nbsp;Tamayo Mej\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3.1. &nbsp;El an\u00e1lisis de las motivaciones de la sentencia acusada sobre &nbsp;la cuantificaci\u00f3n del lucro cesante consolidado y futuro, &nbsp;permite vislumbrar la afrenta a los principios y criterios &nbsp;consagrados en las normas invocadas en la censura. Ri\u00f1e con &nbsp;los criterios t\u00e9cnicos actuariales orientadores de la labor y &nbsp;desatiende el fin \u00faltimo de lograr un resarcimiento &nbsp;satisfactorio, justo y pleno. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;empezar, la base de la liquidaci\u00f3n, am\u00e9n de &nbsp;desactualizada, se redujo a la mitad. Lo \u00fanico que deb\u00eda &nbsp;restarse era la cuarta parte estimada como gastos personales del &nbsp;fallecido Juan Claudio Tamayo. La proporci\u00f3n no fue discutida &nbsp;por los contendientes. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;infracci\u00f3n provino de la falta de aplicaci\u00f3n del inciso &nbsp;segundo del art\u00edculo 283 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. El precepto impone al superior \u201cextender &nbsp;la condena en concreto hasta la fecha de la sentencia de segunda &nbsp;instancia\u201d. &nbsp;Ese proceder debe ser observado as\u00ed la parte beneficiada no &nbsp;haya interpuesto apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;sentenciador acusado, en efecto, atribuy\u00f3 la equivocaci\u00f3n &nbsp;al juzgado. Dijo, \u201csolo &nbsp;trajo a valor presente el salario que tom\u00f3 en cuenta para &nbsp;liquidar el lucro cesante futuro\u201d. &nbsp;Y la falencia la subsan\u00f3 partiendo del \u201csalario &nbsp;actualizado\u201d, &nbsp;fijado en $6.893.200. No obstante, la depreciaci\u00f3n monetaria &nbsp;correspond\u00eda hacerla para el momento de resolver la alzada. &nbsp;Esto, por supuesto, incidi\u00f3 en la estimaci\u00f3n del lucro &nbsp;cesante pasado y futuro. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3.2. &nbsp;Los postulados de reparaci\u00f3n integral y de Equidad, del mismo &nbsp;modo, quedaron maltrechos. Los criterios t\u00e9cnicos actuariales &nbsp;aceptados por la jurisprudencia imponen aplicar la correcci\u00f3n &nbsp;monetaria previamente a la deducci\u00f3n del porcentaje de gastos &nbsp;propios del causante. Adem\u00e1s, en una sola oportunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;ingreso actualizado provino de tomar el dato de $2\u2019500.000, &nbsp;como \u00faltimo salario percibido por el fallecido Juan Claudio &nbsp;Tamayo en la Constructora Bol\u00edvar, conforme a la liquidaci\u00f3n &nbsp;final de prestaciones sociales. Sin embargo, la indexaci\u00f3n la &nbsp;aplic\u00f3 despu\u00e9s y no antes de restar el 25% destinado &nbsp;por el occiso \u201cpara &nbsp;sus gastos personales\u201d. &nbsp;En adici\u00f3n, sin percatar que el a &nbsp;quo &nbsp;ya hab\u00eda deducido el 25% de la base salarial. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3.3. &nbsp;El dislate, por \u00faltimo, tambi\u00e9n se observa en la &nbsp;estimaci\u00f3n del lucro cesante futuro de la c\u00f3nyuge &nbsp;sup\u00e9rstite, Mar\u00eda Cecilia Mej\u00eda Campuzano. &nbsp;Omiti\u00f3 acrecer la cuota una vez sus hijas alcanzaran la edad &nbsp;hasta la cual habr\u00edan de recibir la ayuda de su padre. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien consider\u00f3 el punto, cierto es, lo dividi\u00f3 en dos &nbsp;partes. El primero, desde el fallo de primer grado hasta el 4 de mayo &nbsp;de 2019 (44 meses), cuando Isabella Tamayo Mej\u00eda cumplir\u00eda &nbsp;25 a\u00f1os. El segundo, entre esta \u00faltima data y la &nbsp;probabilidad de vida del causante, el 13 de mayo de 2037 (216 meses), &nbsp;con la totalidad de la base salarial. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;conclusi\u00f3n es errada. En realidad, eran tres per\u00edodos a &nbsp;liquidar, cada uno con una proporci\u00f3n diferente del ingreso &nbsp;base de liquidaci\u00f3n. Cuando fallece el progenitor, la &nbsp;indemnizaci\u00f3n del lucro cesante a favor de los hijos se &nbsp;extiende hasta la edad de 25 a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3.3.1. &nbsp;Normalmente, para ese momento, tiene dicho la Corte, \u201cse &nbsp;culmina la educaci\u00f3n superior, y la persona ya se halla en &nbsp;capacidad de valerse por s\u00ed misma\u201d17. &nbsp;Claro est\u00e1, salvo que por las condiciones particulares de los &nbsp;beneficiarios sea improbable que adelanten estudios18. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;figura del acrecimiento corresponde al incremento de un derecho sobre &nbsp;una cosa asignada a varias personas, desaparecida la causa de &nbsp;concurrencia de otros titulares. No se trata de un instituto extra\u00f1o &nbsp;al ordenamiento jur\u00eddico. La codificaci\u00f3n civil lo &nbsp;admite en la fiducia (art. 809); el usufructo, el uso, la habitaci\u00f3n &nbsp;y las pensiones peri\u00f3dicas (839 y 1213); la herencia (arts. &nbsp;1206 a 1214 y 1249); las donaciones entre vivos (art. 1473); la &nbsp;sociedad conyugal (arts. 1783, 1828, 1841) y la renta vitalicia (art. &nbsp;2888). La proh\u00edbe en la transmisi\u00f3n de derechos &nbsp;sucesorales (arts. 1014 y 1213) y cuando as\u00ed sea dispuesto por &nbsp;el testador (art. 1214). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el marco de la familia, el ius &nbsp;adcrescendi &nbsp;se encuentra presente desde el Derecho Romano, pues muerto el &nbsp;paterfamilias, &nbsp;si no comparec\u00eda uno de los herederos \u201c-por &nbsp;premoriencia, renuncia o incapacidad- a la adquisici\u00f3n, el &nbsp;poder de los concurrentes se expande autom\u00e1ticamente al &nbsp;solidum (\u2026). &nbsp;Todos &nbsp;los llamados se consideran, cual si fueran una sola persona, y el &nbsp;llamamiento mira virtualmente al todo; la divisi\u00f3n s\u00f3lo &nbsp;tiene lugar por el hecho de que cada uno es llamado al mismo todo. De &nbsp;no adquirir uno de los llamados deriva el que los dem\u00e1s, &nbsp;legitimados por el llamamiento al mismo objeto, reciban algo m\u00e1s &nbsp;de lo que hubieran conseguido en el caso de concurrir todos a la &nbsp;adquisici\u00f3n\u201d19. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el sistema americano de protecci\u00f3n de los derechos humanos, la &nbsp;Corte Interamericana dio v\u00eda al acrecimiento desde 2002. En &nbsp;las condenas a indemnizar los perjuicios ocasionados con la violaci\u00f3n &nbsp;de las garant\u00edas salvaguardadas, cuando son varios los deudos &nbsp;de las v\u00edctimas, al precisar que si los beneficiarios son los &nbsp;progenitores20, &nbsp;se le asigna a cada uno un porcentaje. Empero, si uno de ellos muere, &nbsp;su parte acrecer\u00e1 a la del otro, y en caso de no existir &nbsp;hijos, c\u00f3nyuge, compa\u00f1ero o compa\u00f1era &nbsp;permanente, padres ni hermanos, la cuota que hubiese correspondido a &nbsp;alguno de los citados, incrementar\u00e1 la que haya de adjudicarse &nbsp;a otros parientes21. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;materia indemnizatoria, el acrecimiento, se trata de una garant\u00eda &nbsp;frente a los integrantes del n\u00facleo familiar que perdieron su &nbsp;soporte econ\u00f3mico debido al deceso del progenitor. Responde al &nbsp;principio de solidaridad parental, a la equidad y al resarcimiento &nbsp;integral de quien a\u00fan conserve su derecho a percibir la ayuda &nbsp;pecuniaria arrebatada con el hecho da\u00f1oso. Lo normal en una &nbsp;familia, una vez los hijos mayores alcancen independencia econ\u00f3mica &nbsp;o el l\u00edmite de edad en que se presume deben hacerlo, las &nbsp;necesidades de los hijos menores se satisfagan con los recursos que &nbsp;estar\u00edan destinados a los primeros. Y cuando a los de menor &nbsp;edad se les deje de procurar esa contribuci\u00f3n econ\u00f3mica, &nbsp;los ingresos ser\u00edan compartidos por la pareja. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;tesis de considerar extinguida la ayuda proporcionada al descendiente &nbsp;directo, una vez alcanza la edad l\u00edmite, implica propiciar una &nbsp;situaci\u00f3n injusta para quienes contin\u00faan con derecho a &nbsp;recibirla. El patrimonio familiar se ver\u00eda mermado despu\u00e9s &nbsp;de la muerte del proveedor. En caso de sobrevivir, nada de ello &nbsp;ocurrir\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3.3.2. &nbsp;En el sub &nbsp;ex\u00e1mine, &nbsp;el a &nbsp;quo &nbsp;acreci\u00f3 el lucro cesante futuro a favor de Isabella Tamayo &nbsp;Mej\u00eda, una vez su hermana Paulina cumpli\u00f3 25 a\u00f1os, &nbsp;el 3 de diciembre de 2016. Sin embargo, como no dijo nada cuando &nbsp;aquella alcanzara dicha edad, el Tribunal modific\u00f3 lo decidido &nbsp;y se\u00f1al\u00f3 que, llegado ese momento, lo correspondiente a &nbsp;dicha descendiente \u201cacrecer\u00eda &nbsp;la cuota de su progenitora\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Determin\u00f3, &nbsp;entonces, el lucro cesante futuro de la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite &nbsp;en dos per\u00edodos. Desde la sentencia de primera instancia hasta &nbsp;el 4 de mayo de 2019, sobre un ingreso base equivalente al 50% del &nbsp;salario del fallecido Juan Claudio Tamayo; y entre el 5 de mayo de &nbsp;2019 y el 13 de mayo de 2037 (fin de la vida probable del causante), &nbsp;\u201ccon &nbsp;la totalidad del salario del occiso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;razonamiento sobre el acrecimiento, en s\u00ed mismo considerado, &nbsp;es acertado. El error imputado en el segmento final de la acusaci\u00f3n &nbsp;sexta, por tanto, es inexistente. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;todo, los \u00edtems liquidados por dicho concepto son incorrectos. &nbsp;El Tribunal no extendi\u00f3 la condena hasta la sentencia de &nbsp;segunda instancia. Y para esa calenda, deb\u00eda indexar el \u00faltimo &nbsp;salario percibido por Juan Claudio Tamayo como empleado de &nbsp;Constructora Bol\u00edvar, y al monto resultante sustraerle por una &nbsp;sola vez el 25% como gastos personales del causante. Tambi\u00e9n &nbsp;aplicarlo al numero de meses de cada per\u00edodo. Nada, al &nbsp;respecto, tuvo ocurrencia. &nbsp;<\/p>\n<p>11.3. &nbsp;El Tribunal, por tanto, cometi\u00f3 la mayor\u00eda de los &nbsp;desaciertos iuris &nbsp;in iudicando &nbsp;denunciados en los cargos estudiados conjuntamente, conduciendo a su &nbsp;prosperidad, dado que el Tribunal no actualiz\u00f3 el salario para &nbsp;la fecha de la sentencia de segunda instancia, con miras, entre otras &nbsp;cosas, para cuantificar el lucro cesante pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>12. &nbsp;CARGO &nbsp;S\u00c9PTIMO &nbsp;<\/p>\n<p>12.1. &nbsp;Increpa la suposici\u00f3n de un principio o norma jur\u00eddica &nbsp;que proscriba la indexaci\u00f3n del perjuicio moral. Aunque el &nbsp;juzgador se fundament\u00f3 en su car\u00e1cter paliativo, no &nbsp;resarcitorio, esto no se justifica frente a una reclamaci\u00f3n de &nbsp;diecis\u00e9is a\u00f1os antes de sellarse las instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>12.2. &nbsp;El valor pretendido era el m\u00e1ximo reconocido por la &nbsp;jurisprudencia en 2001. As\u00ed se solicit\u00f3 sin prever la &nbsp;duraci\u00f3n del litigio hasta la emisi\u00f3n de sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>12.3. &nbsp; Se pasaron por alto las normas que gobiernan la estimaci\u00f3n de &nbsp;los perjuicios y los criterios para su determinaci\u00f3n. En el &nbsp;caso del da\u00f1o moral, el principio de equidad. Su aplicaci\u00f3n &nbsp;impone utilizar herramientas para actualizar las sumas fijadas por el &nbsp;sentenciador para el momento de resoluci\u00f3n de la controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>Carece &nbsp;de sentido, por tanto, imponer una condena de $30.000.000 para &nbsp;reparar los perjuicios morales de la c\u00f3nyuge y su progenie, en &nbsp;una \u00e9poca en la cual el resarcimiento de da\u00f1os &nbsp;semejantes asciende, por lo menos, a $70.000.000, dada su &nbsp;actualizaci\u00f3n por la jurisprudencia. &nbsp;<\/p>\n<p>12.4. &nbsp;Solicitan las impugnantes, en consecuencia, casar el fallo recurrido &nbsp;y, en sede de instancia, proceder de conformidad. &nbsp;<\/p>\n<p>13. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>13.1. &nbsp;La &nbsp;valoraci\u00f3n del da\u00f1o moral subjetivo, por su car\u00e1cter &nbsp;inmaterial o extrapatrimonial, se ha confiado al discreto arbitrio de &nbsp;los falladores judiciales. Esto, por s\u00ed, lejos de autorizar &nbsp;interpretaciones antojadizas, les impone el deber de actuar con &nbsp;prudencia, vali\u00e9ndose de los elementos de convicci\u00f3n &nbsp;que obren en el plenario y atendiendo &nbsp;la naturaleza del derecho afectado y la magnitud del da\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;clase de da\u00f1o, se ha dicho, &nbsp;\u201cincide &nbsp;en la \u00f3rbita de los afectos, en el mundo de los sentimientos &nbsp;m\u00e1s \u00edntimos, pues consiste en el pesar, en la aflicci\u00f3n &nbsp;que padece la v\u00edctima por el comportamiento doloso o culposo &nbsp;de otro sujeto, por cuanto sus efectos solamente se producen en la &nbsp;entra\u00f1a o en el alma de quien lo padece, al margen de los &nbsp;resultados que puedan generarse en su mundo exterior, pues en \u00e9stos &nbsp;consistir\u00edan los perjuicios morales objetivados\u201d22. &nbsp;<\/p>\n<p>13.2. &nbsp;El prop\u00f3sito de su reconocimiento en el juicio es, como ha &nbsp;se\u00f1alado la jurisprudencia, reparar &nbsp;las aflicciones al alma. Claro est\u00e1, siguiendo el ponderado &nbsp;arbitrio iudicis, &nbsp;\u00abcon sujeci\u00f3n a los elementos de convicci\u00f3n y las &nbsp;particularidades de la situaci\u00f3n litigiosa, sin perjuicio de &nbsp;los criterios orientadores de la jurisprudencia, en procura de una &nbsp;verdadera, justa, recta y eficiente impartici\u00f3n de justicia, &nbsp;derrotero y compromiso ineludible de todo juzgador\u00bb23. &nbsp;<\/p>\n<p>13.3. &nbsp;La reparaci\u00f3n debe procurar una relativa satisfacci\u00f3n &nbsp;para no dejar inc\u00f3lume o impune la agresi\u00f3n; sin que &nbsp;represente una fuente de lucro injustificado que acabe desvirtuando &nbsp;la funci\u00f3n asignada por la ley. Es posible establecer su &nbsp;quantum, &nbsp;sostuvo recientemente la Sala, \u00aben &nbsp;el marco f\u00e1ctico de circunstancias, condiciones de modo, &nbsp;tiempo y lugar de los hechos, situaci\u00f3n o posici\u00f3n de &nbsp;la v\u00edctima y de los perjudicados, intensidad de la lesi\u00f3n &nbsp;a los sentimientos, dolor, aflicci\u00f3n o pesadumbre y dem\u00e1s &nbsp;factores incidentes conforme al arbitrio judicial ponderado del &nbsp;fallador\u00bb24. &nbsp;<\/p>\n<p>13.4. &nbsp;Si bien por las caracter\u00edsticas propias, la fijaci\u00f3n &nbsp;del quantum de la reparaci\u00f3n no es cuesti\u00f3n f\u00e1cil, &nbsp;ni puede sujetarse a estrictos criterios matem\u00e1ticos, ello no &nbsp;es \u00f3bice para su tasaci\u00f3n acudiendo a la prudencia &nbsp;racional del juez. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte de cuando en cuando ha establecido unos par\u00e1metros para &nbsp;fijar la cuant\u00eda del da\u00f1o moral y se\u00f1alado los &nbsp;topes m\u00e1ximos. Sirven de gu\u00eda en la valuaci\u00f3n &nbsp;acometida por los jueces de las instancias, dentro de las cuales es &nbsp;admisible que ejerzan su prudente arbitrio26. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte no ha considerado necesaria la indexaci\u00f3n de ese rubro. &nbsp;En el fallo de 17 de agosto de 2001, sostuvo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;en &nbsp;raz\u00f3n de ser la cuant\u00eda del da\u00f1o moral un asunto &nbsp;que queda reservado al justo criterio del fallador, y como quiera que &nbsp;no se trata en este evento m\u00e1s que de mitigar el dolor que &nbsp;sufre el demandante a consecuencia del hecho da\u00f1oso, y no en &nbsp;estricto sentido, de una reparaci\u00f3n propiamente dicha, no &nbsp;tendr\u00eda sentido acudir a patrones (correcci\u00f3n &nbsp;monetaria, oro, upac, d\u00f3lar, uvr) cuya utilidad pr\u00e1ctica &nbsp;consiste en mantener en el tiempo la tasaci\u00f3n del da\u00f1o, &nbsp;en servir de correctivo de la desvalorizaci\u00f3n de la moneda &nbsp;nacional, que con el paso del tiempo pierde su valor adquisitivo y &nbsp;por tanto hace irrisoria una suma fijada en pesos, a modo de &nbsp;indemnizaci\u00f3n por equivalente27. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;providencia de 15 de abril de 2009, en el mismo sentido asent\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora, &nbsp;puesto que la parte demandante solicit\u00f3 el reconocimiento de &nbsp;correcci\u00f3n monetaria sobre todas las condenas que se &nbsp;impusieran, es menester ordenarla frente al da\u00f1o emergente y &nbsp;al lucro cesante, porque el detrimento moral es intangible en este &nbsp;asunto seg\u00fan se vio (\u2026)28. &nbsp;<\/p>\n<p>Igual &nbsp;postura exterioriz\u00f3 en prove\u00eddo de 17 de noviembre de &nbsp;2011, al decir: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAdvi\u00e9rtase &nbsp;que no se trata de aplicar correcci\u00f3n o actualizaci\u00f3n &nbsp;monetaria a las cifras se\u00f1aladas por la Corte de anta\u00f1o, &nbsp;por cuanto el da\u00f1o moral no admite indexaci\u00f3n &nbsp;monetaria, sino de ajustar el monto de la reparaci\u00f3n de esta &nbsp;lesi\u00f3n, como par\u00e1metro de referencia o gu\u00eda a &nbsp;los funcionarios judiciales, a las exigencias de la \u00e9poca &nbsp;contempor\u00e1nea (\u2026)\u00bb29. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;fallo de 12 de enero de 2018, sin embargo, la Corte procedi\u00f3 a &nbsp;indexar las condenas impuestas. Consider\u00f3 para el caso la &nbsp;duraci\u00f3n del proceso y su fijaci\u00f3n por el juez de &nbsp;instancia en moneda legal corriente, no en otra unidad de cuenta que, &nbsp;en principio, erradique la devaluaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente &nbsp;el aludido fallo, con an\u00e1logas circunstancias al actual, &nbsp;index\u00f3 la condena impuesta por perjuicios morales, porque se &nbsp;estableci\u00f3 en una cantidad fija de moneda legal corriente, de &nbsp;modo que no utiliz\u00f3 por ejemplo, salarios m\u00ednimos o &nbsp;gramos oro, u otra unidad de cuenta o de valor que recogiera la &nbsp;actualizaci\u00f3n de la moneda y por tanto de la condena; por &nbsp;ello, aqu\u00ed como all\u00e1 resulta procedente la &nbsp;actualizaci\u00f3n en relaci\u00f3n con lo fijado inicialmente y &nbsp;el fallo que ahora se profiere. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;aclara, cosa diferente acontece cuando la medici\u00f3n viene en &nbsp;t\u00e9rminos de salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes &nbsp;o en unidades de valor actualizadas, equivalentes a los topes &nbsp;dinerarios que en moneda legal corriente fija normalmente la Sala, de &nbsp;acuerdo a los baremos que prudentemente fija, seg\u00fan su &nbsp;racional criterio y las circunstancias en caso cuando lo considera &nbsp;pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el fallo aludido, se expres\u00f3 y cuantific\u00f3 as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLas &nbsp;dem\u00e1s cantidades reconocidas en el fallo de segunda instancia &nbsp;quedar\u00e1n igual, y s\u00f3lo habr\u00e1n de actualizarse &nbsp;hasta la fecha de esta sentencia, de conformidad con lo establecido &nbsp;en los incisos segundo y tercero del art\u00edculo 307 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLas &nbsp;dem\u00e1s cantidades reconocidas en el fallo de segunda instancia &nbsp;quedar\u00e1n igual, y s\u00f3lo habr\u00e1n de actualizarse &nbsp;hasta la fecha de esta sentencia, de conformidad con lo establecido &nbsp;en los incisos segundo y tercero del art\u00edculo 307 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese contexto, en lo tocante con el perjuicio moral de la se\u00f1ora &nbsp;Rita Saboy\u00e1, cual all\u00ed aparece la Sala procedi\u00f3 &nbsp;a indexarlo desde la fecha de la sentencia hasta el momento de la &nbsp;liquidaci\u00f3n por no venir actualizado, junto con los intereses &nbsp;del 6 por ciento anual. &nbsp;<\/p>\n<p>13.6. &nbsp;Limitar el pago de lo se\u00f1alado por concepto de perjuicios &nbsp;inmateriales a una suma nominal no responde al principio de &nbsp;reparaci\u00f3n integral y en equidad ni a la mitigaci\u00f3n del &nbsp;dolor. Si bien carecen de la caracter\u00edstica de resarcitorios, &nbsp;la actualizaci\u00f3n no los convierte en tales. Se pretende que, &nbsp;sin dejar de ser paliativos, se satisfagan a valor presente. El pago &nbsp;en valor hist\u00f3rico, en lugar de atenuar el sufrimiento &nbsp;padecido, lo incrementa y pone en desventaja a las v\u00edctimas. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;debe dejar, s\u00ed, claro, la indexaci\u00f3n \u00fanicamente &nbsp;procede respecto de las cantidades se\u00f1aladas en los casos &nbsp;concretos. No sucede respecto de los topes fijados por la Sala, en el &nbsp;sentido de llevarlos actualizados y solicitarlos as\u00ed en &nbsp;determinado proceso. Como se indic\u00f3 en uno de los fallos &nbsp;citados, \u201cno &nbsp;se trata de aplicar correcci\u00f3n o actualizaci\u00f3n &nbsp;monetaria a las cifras se\u00f1aladas por la Corte de anta\u00f1o\u201d, &nbsp;las cuales, peri\u00f3dicamente modifica la Sala, cuando toma la &nbsp;alternativa de actualizar el monto de tales cuant\u00edas en forma &nbsp;gen\u00e9rica como criterio reparador, cuando se alteran gravemente &nbsp;las circunstancias reales, o cuando se trata de casos especiales por &nbsp;el consenso de la Sala30. &nbsp;<\/p>\n<p>13.7. &nbsp;De acuerdo con lo expuesto, el error estrictamente jur\u00eddico se &nbsp;encuentra estructurado. El Tribunal, en este \u00edtem, &nbsp;tambi\u00e9n omiti\u00f3 extender hasta su decisi\u00f3n la &nbsp;condena impuesta por el a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>14. &nbsp;La casaci\u00f3n parcial del fallo confutado se impone, sin lugar a &nbsp;imponer costas en casaci\u00f3n. Esto por cuanto el resultado del &nbsp;recurso no fue totalmente adverso. &nbsp;<\/p>\n<p>15. &nbsp;SENTENCIA SUSTITUTIVA &nbsp;<\/p>\n<p>15.1. &nbsp;En sede de instancia, la decisi\u00f3n complementaria se &nbsp;circunscribe alrededor del lucro cesante y el perjuicio moral. Se &nbsp;entienden, por tanto, incorporados a esta decisi\u00f3n, los &nbsp;aspectos de la sentencia del ad-quem &nbsp;relacionados &nbsp;con la existencia del da\u00f1o, la responsabilidad de quien lo &nbsp;ocasion\u00f3, la prueba de los hechos cardinales para la &nbsp;valoraci\u00f3n de los perjuicios causados a las demandantes y por &nbsp;superadas las discusiones relativas a la tabla de mortalidad &nbsp;aplicable y la \u00faltima retribuci\u00f3n salarial que deveng\u00f3 &nbsp;Juan Claudio Tamayo. &nbsp;<\/p>\n<p>15.2. &nbsp;Lo primero a determinar es el salario actualizado de la v\u00edctima, &nbsp;para as\u00ed liquidar los perjuicios reconocidos a sus familiares. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la \u00e9poca del accidente, seg\u00fan se acredit\u00f3 en el &nbsp;proceso a trav\u00e9s de la prueba legalmente recaudada, el \u00faltimo &nbsp;salario devengado ascend\u00eda a $2.500.000. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;indexar esa suma se recurrir\u00e1 a la siguiente f\u00f3rmula: &nbsp;<\/p>\n<p>VP &nbsp;= VA &nbsp;x &nbsp;IPC final &nbsp;<\/p>\n<p>IPC &nbsp;inicial &nbsp;<\/p>\n<p>Donde: &nbsp;<\/p>\n<p>VP &nbsp;= valor presente &nbsp;<\/p>\n<p>VA &nbsp;= valor actualizado &nbsp;<\/p>\n<p>IPC &nbsp;final: \u00daltimo \u00cdndice de Precios al Consumidor &nbsp;certificado por el DANE a la fecha (octubre de 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>IPC &nbsp;inicial: \u00cdndice de Precios al Consumidor certificado por el &nbsp;DANE para el mes en que falleci\u00f3 la v\u00edctima (febrero de &nbsp;1996). &nbsp;<\/p>\n<p>Aplicada &nbsp;al caso, se obtiene: &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$2.500.000 x 105,23 &nbsp;<\/p>\n<p>33,31 &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp;$7.897.778 &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;anterior valor debe sustraerse el porcentaje correspondiente a los &nbsp;gastos personales del causante, estimados, sin discusi\u00f3n &nbsp;alguna, en el 25%. Ello arroja como resultado la cantidad de &nbsp;$1.974.445. La base de la liquidaci\u00f3n queda, entonces, en &nbsp;$5.923.333. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;\u00faltima cantidad se distribuye en el 50% para la c\u00f3nyuge &nbsp;sup\u00e9rstite y el 25% para cada una de las hijas comunes. La &nbsp;base salarial para calcular el lucro cesante pasado de Mar\u00eda &nbsp;Cecilia Mej\u00eda Campuzano es de $2.961.667; la de Paulina Tamayo &nbsp;Mej\u00eda, $1.480.833, y la de Isabella Tamayo Mej\u00eda, &nbsp;$1.480.833. &nbsp;<\/p>\n<p>15.3. &nbsp;Relativo &nbsp;al lucro &nbsp;cesante consolidado, &nbsp;tasado desde el momento del siniestro, 14 de febrero de 1996, hasta &nbsp;el 14 de febrero de 2021, data aproximada del fallo sustitutivo, &nbsp;equivale a un per\u00edodo indemnizable de trescientos (300) &nbsp;meses31. &nbsp;<\/p>\n<p>VA &nbsp;= LCM x Sn &nbsp;<\/p>\n<p>Donde: &nbsp;<\/p>\n<p>VA &nbsp;es &nbsp;el valor actual del lucro cesante pasado total, incluidos los &nbsp;intereses del 6% anual. &nbsp;<\/p>\n<p>LCM &nbsp;es &nbsp;el lucro cesante mensual actualizado. &nbsp;<\/p>\n<p>Sn &nbsp;es el valor acumulado de la renta peri\u00f3dica de un peso que se &nbsp;paga n veces a una tasa de inter\u00e9s i &nbsp;por per\u00edodo. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, la f\u00f3rmula matem\u00e1tica para Sn &nbsp;es: &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;(1 + i)n &nbsp; &#8211; &nbsp;1 &nbsp;<\/p>\n<p>i &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo: &nbsp;<\/p>\n<p>i &nbsp;= la tasa de inter\u00e9s por per\u00edodo (corresponde al 6% &nbsp;anual, equivalente a 0,5% mensual). &nbsp;<\/p>\n<p>n &nbsp;= el n\u00famero de meses a liquidar. &nbsp;<\/p>\n<p>15.3.2.1. &nbsp;Al reemplazar &nbsp;la ecuaci\u00f3n respecto de la c\u00f3nyuge Mar\u00eda Cecilia &nbsp;Mej\u00eda Campuzano, se tiene: &nbsp;<\/p>\n<p>LCM= &nbsp;$2.961.667 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;(1 &nbsp;+ 0.005)300 &nbsp;\u2013 &nbsp;1 &nbsp;<\/p>\n<p>0.005 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$2.961.667 &nbsp;x 692 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$2.049\u00b4473.564 &nbsp;<\/p>\n<p>15.4. &nbsp;En &nbsp;relaci\u00f3n con Paulina e Isabella Tamayo Mej\u00eda Campuzano, &nbsp;debe tenerse en cuenta que, de no haber fallecido su progenitor solo &nbsp;les hubiera procurado ayuda econ\u00f3mica hasta los 25 a\u00f1os, &nbsp;edad en la que se presume habr\u00edan culminado sus estudios &nbsp;superiores y adquirido suficientes bases intelectuales y competencias &nbsp;para lograr una independencia econ\u00f3mica. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior se traduce en que el lucro cesante consolidado a favor de &nbsp;cada una de ellas se extiende hasta que alcanzaron la edad &nbsp;preanotada, y no a la fecha de esta sentencia. Adem\u00e1s, a la &nbsp;menor se le reconocer\u00e1 el acrecimiento de la proporci\u00f3n &nbsp;correspondiente a su hermana (25% en la base del ingreso), desde el &nbsp;momento en que se entiende dej\u00f3 de recibir el aporte econ\u00f3mico &nbsp;paterno. &nbsp;<\/p>\n<p>15.4.1. &nbsp;La &nbsp;operaci\u00f3n y resultados frente a Paulina Tamayo Mej\u00eda, &nbsp;quien cumpli\u00f3 25 a\u00f1os el 3 de diciembre de 2016, son &nbsp;los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>LCM= &nbsp;$1.480.833 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;(1 &nbsp;+ 0.005)250 &nbsp;\u2013 &nbsp;1 &nbsp;<\/p>\n<p>0.005 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;348 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$1.480.833 &nbsp;x 348 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$515\u00b4329.884 &nbsp;<\/p>\n<p>15.4.2 &nbsp;Respecto de Isabella Tamayo Mej\u00eda, deben estimarse dos &nbsp;per\u00edodos: i) Desde la muerte de su padre (14 de febrero de &nbsp;1996), hasta el 3 de diciembre de 2016 (data en que su hermana &nbsp;cumpli\u00f3 25 a\u00f1os); y ii) entre el 4 de diciembre de 2016 &nbsp;(fecha del efectivo acrecimiento), y el 4 de mayo de 2019 (cuando &nbsp;Isabella cumpli\u00f3 25 a\u00f1os). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;operaci\u00f3n y resultados frente son los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>Primer &nbsp;per\u00edodo: &nbsp;<\/p>\n<p>LCM= &nbsp;$1.480.833 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;(1 &nbsp;+ 0.005)250 &nbsp;\u2013 &nbsp;1 &nbsp;<\/p>\n<p>0.005 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;348 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$1.480.833 &nbsp;x 348 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$515\u00b4329.884 &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo &nbsp;per\u00edodo: &nbsp;<\/p>\n<p>LCM= &nbsp;$2.961.667 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;(1 &nbsp;+ 0.005)29 &nbsp;\u2013 &nbsp;1 &nbsp;<\/p>\n<p>Sn= &nbsp;1,16 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$2.961.667 &nbsp;x 1,16 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$3.435.534 &nbsp;<\/p>\n<p>15.5. &nbsp;El lucro &nbsp;cesante futuro &nbsp;se computa a partir de la fecha de la providencia proferida como &nbsp;sustitutiva de la impugnada ante la Corte, hasta el cumplimiento de &nbsp;la expectativa de vida probable del de &nbsp;cuius, &nbsp;dado que es inferior a la esperanza de existencia de la c\u00f3nyuge. &nbsp;Se adoptar\u00e1n los mismos par\u00e1metros contenidos en las &nbsp;f\u00f3rmulas empleadas por esta Sala. Se reducir\u00e1 &nbsp;aritm\u00e9ticamente a un n\u00famero entero de meses desde la &nbsp;fecha del pronunciamiento judicial, previa deducci\u00f3n del valor &nbsp;del inter\u00e9s civil por la anticipaci\u00f3n de dicho capital. &nbsp;<\/p>\n<p>15.5.1. &nbsp;Como Paulina e Isabella Tamayo Jaramillo, a la fecha de la presente &nbsp;providencia superaron la edad de 25 a\u00f1os, no les ser\u00e1 &nbsp;reconocido el rubro en comento. &nbsp;<\/p>\n<p>15.5.2. &nbsp;Para la c\u00f3nyuge sobreviviente se tasar\u00e1 entre la fecha &nbsp;estimada de esta decisi\u00f3n y el 13 de mayo de 2037, data final &nbsp;de la vida probable del causante seg\u00fan la tabla de mortalidad &nbsp;vigente para el momento del hecho lesivo32, &nbsp;con el acrecimiento de la proporci\u00f3n de sus hijas, sobre la &nbsp;base del 100% del ingreso actualizado de la v\u00edctima. &nbsp;<\/p>\n<p>En la &nbsp;fecha del accidente a\u00e9reo, el 14 de febrero de 1996, Juan &nbsp;Claudio Tamayo ten\u00eda 32 a\u00f1os. Su \u201cexpectativa &nbsp;de vida\u201d, &nbsp;seg\u00fan la resoluci\u00f3n n\u00ba 996 de 29 de marzo de 1990, &nbsp;era de cuarenta y tres a\u00f1os adicionales, equivalentes a &nbsp;quinientos diecis\u00e9is (516) meses. &nbsp;<\/p>\n<p>Restados &nbsp;a los 516 meses, los 300 que van hasta la emisi\u00f3n de esta &nbsp;sentencia, dicha cifra corresponde a doscientos diecis\u00e9is &nbsp;(216) meses. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;f\u00f3rmula financiera para tasar la indemnizaci\u00f3n &nbsp;corresponde a la utilizada por la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;LCM x Ra &nbsp;<\/p>\n<p>Donde: &nbsp;<\/p>\n<p>VA &nbsp;es el valor del lucro cesante futuro. &nbsp;<\/p>\n<p>LCM &nbsp;es el lucro cesante mensual (ingreso &nbsp;actualizado correspondiente a la c\u00f3nyuge, teniendo en cuenta &nbsp;el acrecimiento de la proporci\u00f3n antes asignada a sus hijas &nbsp;-$5.923.333). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, la f\u00f3rmula matem\u00e1tica para Ra &nbsp;es: &nbsp;<\/p>\n<p>\u20131 &nbsp;<\/p>\n<p>(1+i)n &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo: &nbsp;<\/p>\n<p>i= &nbsp;tasa de inter\u00e9s por per\u00edodo. &nbsp;<\/p>\n<p>n= &nbsp;n\u00famero de meses a liquidar. &nbsp;<\/p>\n<p>Despejando &nbsp;la ecuaci\u00f3n se obtiene lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>LCM= &nbsp;$5.923.333 &nbsp;<\/p>\n<p>Ra= &nbsp;(1 &nbsp;+ 0.005)216 &nbsp;\u2013 &nbsp;1 &nbsp;<\/p>\n<p>0.005 &nbsp;(1+0.005)216 &nbsp;<\/p>\n<p>Ra= &nbsp;131,97 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$5.923.333 &nbsp;x 131,97 &nbsp;<\/p>\n<p>VA= &nbsp;$781.702.256 &nbsp;<\/p>\n<p>15.3.4. &nbsp;La &nbsp;cantidad reconocida en el fallo de primera instancia como perjuicio &nbsp;moral se indexar\u00e1 a la fecha de esta sentencia, de conformidad &nbsp;con lo establecido en el art\u00edculo 283 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, aplicando la misma f\u00f3rmula con base en la &nbsp;cual se efectu\u00f3 la correcci\u00f3n monetaria del ingreso &nbsp;salarial de la v\u00edctima. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;caso, desde luego, el ajuste monetario sobre los montos solicitados y &nbsp;reconocidos no &nbsp;constituye una limitaci\u00f3n para decidir, por la simple &nbsp;circunstancia de no haberse pedido. El punto es superable, en tanto, &nbsp;la parte demandante acudi\u00f3 al baremo que para la \u00e9poca &nbsp;se ten\u00eda como justo. Sin embargo, no habi\u00e9ndose &nbsp;cubierto la indemnizaci\u00f3n por los demandados, hoy resulta ser &nbsp;un importe que desconoce y vulnera el principio de reparaci\u00f3n &nbsp;integral a cuya satisfacci\u00f3n debe aspirarse &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;cada una de las demandantes les fue reconocida la suma de $30.000.000 &nbsp;por concepto de perjuicios morales. La cantidad queda actualizada de &nbsp;la siguiente forma: &nbsp;<\/p>\n<p>VP &nbsp;= VA &nbsp;x &nbsp;IPC final &nbsp;<\/p>\n<p>IPC &nbsp;inicial &nbsp;<\/p>\n<p>Donde: &nbsp;<\/p>\n<p>VP &nbsp;= valor presente; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;VA = valor actualizado; IPC final: \u00daltimo &nbsp;\u00cdndice de Precios al Consumidor certificado por el DANE a la &nbsp;fecha (octubre de 2020), e IPC inicial: \u00cdndice de Precios al &nbsp;Consumidor certificado por el DANE para la fecha de presentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda (15 de noviembre de 2001). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces: &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$30.000.000 x 105,23 &nbsp;<\/p>\n<p>66,50 &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp;$47.472.181 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;total, la suma a pagar por este rubro ser\u00e1 de cuarenta y siete &nbsp;millones cuatrocientos setenta y dos mil ciento ochenta y un pesos &nbsp;($47\u00b4472.181) a cada una de las demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>15.6. &nbsp;En segunda instancia no se impondr\u00e1 el pago de costas. La &nbsp;raz\u00f3n, el fallo apelado fue modificado. Esto indica que no fue &nbsp;ni condenatorio ni absolutorio, totalmente. &nbsp;<\/p>\n<p>16. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando &nbsp;justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad &nbsp;de la Ley, casa &nbsp;parcialmente &nbsp;la &nbsp;sentencia de 9 de septiembre de 2016, emitida por el Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Sala Civil, en el &nbsp;proceso incoado por Mar\u00eda Cecilia Mej\u00eda Campuzano, &nbsp;Paulina e Isabella Tamayo Mej\u00eda, &nbsp;contra la sociedad Bloch &nbsp;Ni\u00f1o y C\u00eda. S. en C., Martha Libia Ni\u00f1o Poveda y &nbsp;los herederos determinados e indeterminados de Alfred Bloch Ditzel. &nbsp;En &nbsp;sede de instancia: &nbsp;<\/p>\n<p>16. &nbsp;RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>16.1. &nbsp;Modificar &nbsp;la sentencia de 24 de agosto de 2015, proferida por el Juzgado &nbsp;Treinta y Siete Civil del Circuito de Bogot\u00e1, en los &nbsp;siguientes t\u00e9rminos: &nbsp;<\/p>\n<p>16.2. &nbsp;Sustituir los numerales segundo y tercero, los cuales quedar\u00e1n &nbsp;as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSegundo: &nbsp;Condenar solidariamente a los demandados a pagar la suma de &nbsp;$47.472.181 &nbsp;a cada una de las demandantes, por concepto de perjuicios morales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cTercero: &nbsp;Condenar solidariamente a los demandados al pago de las sumas de &nbsp;$2.049\u00b4473.564 &nbsp;y $781.702.256 a favor de Mar\u00eda Cecilia Mej\u00eda Campuzano &nbsp;por concepto de lucro cesante pasado y futuro; el monto de &nbsp;$515\u00b4329.884 para Paulina Tamayo Mej\u00eda a t\u00edtulo &nbsp;de lucro cesante consolidado y el importe de $518\u2019765.418 a &nbsp;favor de Isabella Tamayo Mej\u00eda por concepto de lucro cesante &nbsp;pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>16.3. &nbsp;Adicionar el numeral cuarto, para precisar que la tasa sobre la cual &nbsp;se liquidar\u00e1n los intereses moratorios es del 6% anual. &nbsp;<\/p>\n<p>16.4. &nbsp;Confirmar en lo dem\u00e1s la providencia recurrida en apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>16.5. &nbsp;Sin costas en casaci\u00f3n ni en segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y en su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 12 de febrero de 1998, exp. 4730. En el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mismo sentido: CSJ SC 13 de abril de 2005, exp. 1998-0056-02; 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2008, exp. 998-00529-01; 15 de diciembre de 2009, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1999-01651-01; 2 de noviembre de 2011, entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;FERRER BELTR\u00c1N, Jordi. \u201cLa valoraci\u00f3n racional &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la prueba\u201d. Madrid. Marcial Pons, 2007, p. 66 a 144. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DEVIS ECHAND\u00cdA, Hernando \u201cTeor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General de la Prueba Judicial\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo 1, Quinta edici\u00f3n. Bogot\u00e1. Temis, 2002, p. 222. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE LA PLAZA, Manuel. La casaci\u00f3n civil, Madrid, Edit. Revista &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Privado, 1944, p. 246. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 27 y 35, cno. Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAE, Real Academia Espa\u00f1ola. Diccionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial de la lengua espa\u00f1ola. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. 22. Madrid: Espasa Calpe, 2006, p. 455. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAE, Real Academia Espa\u00f1ola. Diccionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial de la lengua espa\u00f1ola. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. 22. Madrid: Espasa Calpe, 2006, p. 1133. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 6 de abril de 2001, rad. 5502. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. \u00cddem. Ver adem\u00e1s: SC5025-2020; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC5193-2020; SC12063-2017; SC282-2021; SC2107-2018 &nbsp;SC16690-2016; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC397-2021; &nbsp;SC397-2021; SC10297-2014; SC2758-2018. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 12 de diciembre de 2017, exp. 2008-00497-01. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ORGAZ, Alfredo. El da\u00f1o resarcible. Depalma, Buenos Aires, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1967, p. 121. CAZEAUX, P. \u2013 TRIGO REPRESAS, F., Derecho de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obligaciones, Librer\u00eda Editora Platense, La Plata, 1976, p. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;899 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 de diciembre de 2012, exp. 2004-00172-01 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y SC22036 de 19 de diciembre de 2017, exp. 2009-00014-01. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Este &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;criterio lo ha expresado la Sala de manera reiterada. V\u00e9ase &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las sentencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 7 de diciembre de 2000, exp. 5651; 21 de junio de 2005, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1998-00020-01; 18 de octubre de 2005, exp. 14.491; 29 de junio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2007, exp. 1993-01518-01; 28 de octubre de 2011, exp. 1993-01518-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;22 de marzo de 2007, exp. 1997-5125-01; 9 de julio de 2010, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1999-02191-01 y 9 de julio de 2012, exp. 2002-00101-01. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exp. 2001-00055-01. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 11149 de 21 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto de 2015, exp. 2007-00199-01, reiterada en SC15996 de 29 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2016, exp. 2005-00488-01. En el mismo sentido: CSJ SC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de octubre de 2001 rad. 4504; 5 de octubre de 2004, exp. 6975; 30 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de junio de 2005, exp. 0650; 19 de diciembre de 2006, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2000-00483-01; SC 078 de 31 de julio de 2008, exp. 2001-00096-01; 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de diciembre de 2009, exp. 1998-00529-01; 9 de julio de 2010, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1999-02191-01; 17 de noviembre de 2011, exp. 1999-00533-01; 8 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto de 2013, exp. 2001-01402-01; 11 de septiembre de 2013, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2001-00096-01; SC13925 de 30 de septiembre de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2005-00174-01, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 9193 de 28 de junio de 2017, exp. 2011-00108-01. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IGLESIAS, Juan; Derecho Romano-Historia e Instituciones, Ariel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho, Barcelona, 1993, p. 536. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se les reconoce la reparaci\u00f3n a estos, en ausencia de hijos e &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hijas, y de c\u00f3nyuge o compa\u00f1era o compa\u00f1ero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;permanente de la persona fallecida. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia de 29 de agosto de 2002, Caracazo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vs. Venezuela, p\u00e1rr. 91; 5 de julio de 2006, Montero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aranguren y otros (Ret\u00e9n de Catia) vs. Venezuela, Serie C No. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;150, p\u00e1rr. 122; 22 de septiembre de 2006, Goibur\u00fa y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otros vs. Paraguay, supra nota 11, p\u00e1rr. 148. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ Civil. S-454 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 6 de diciembre de 1989, exp. 0612. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC de 9 julio de 2010, exp. 1999-02191-01. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC de 18 de septiembre de 2009, exp. 2005-00406-01. Cfr. SC665 de 7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2019, exp. 2009-00005-01. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC de 5 de mayo de 1999, exp. 4978. &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC de 28 de febrero de 1990, G.J. No. 2439, p. 79; 20 de enero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2009, exp. 993 00215 01; 13 de mayo de 2008, reiterada en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pronunciamiento de 9 de diciembre de 2013, exp. 2002-00099; 17 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2011, exp. 1999-533; 9 de julio de 2012, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002-00101-01; SC13925-2016, exp.2005-00174-01; SC5686 de &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exp. 6492. Cfr. Sentencia de19 de noviembre de 2011, exp. 00533. &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exp. 1995-10351-01. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exp. 1999-00533-01. &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sala as\u00ed ha procedido por ejemplo, forjando una s\u00f3lida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;doctrina probable en materia de perjuicios morales teniendo en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuenta diferentes circunstancias modales de tiempo, modo, lugar, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9poca hist\u00f3rica, intensidad del da\u00f1o, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentimientos afectados, naturaleza del derecho infringido en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisiones tales, como: CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 18 sep. 2009, rad. 2005-00406-01, CSJ SC 8 ago. 2013, rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2001-01402-01, CSJ SC5885-2016, 6 may. 2016, rad. 2004-00032-01 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC12994-2016, 15 sep. 2016, rad. 2010-00111-01. Muchos otros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aluden a \u00e9stos topes admisibles siguiendo el prudente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arbitrio judicial: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC064, 28 feb. 1990, G.J. No. 2439, p. 89; CSJ SC035, 13 may. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2008, rad. 1997-09327-01; CSJ SC 20 ene. 2009, rad. 1993-00215-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 17 nov. 2011, rad. 1999-00533-01; CSJ SC 9 dic. 2013, rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002-00099; CSJ SC13925-2016, 30 sep., rad. 2005-00174-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC5686-2018, 19 dic., rad. 2004-00042-01). En materia de alteraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las condiciones de existencia o da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ha se\u00f1alado algunas pautas en las siguientes providencias: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC2923-2017, 11 may., rad. 2017-00405-00; CSJ AC3265-2019, 12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ago., rad. 2019-02385-00; CSJ AC1323-2020, 6 jul., rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2020-00686-00; CSJ AC188-2021, 1\u00b0 feb., rad. 2020-02990-00), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pero tambi\u00e9n la ha deferido al arbitrium &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;iudicis: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 13 may. 2008, rad. 1997-09327-01, reiterada en CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC21828-2017, 19 dic. 2017, rad. 2007-00052-01. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prejuicios morales la Corte estableci\u00f3: en SC 30 jun. 2005, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;rad. 1998-00650-01 la suma de $20.000.000 por el fallecimiento de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;madre en accidente de transito; Sent. sustitutiva 20 ene. 2009 \u2013 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;rad.1993-00215-01 la suma de $40.000.000 a persona con lesiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cerebrales por disparo imprudente de arma de fuego; Sent. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sustitutiva 17- nov. 2011, rad. 1999-00533-01 la suma de $53.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a los familiares de persona fallecida en cirug\u00eda de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septoplastia; SC 12 jul. 2012 rad. 2002-00101-01 la suma de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$55.000.000 por fallecimiento de padre; SC 8 ago. 2013 rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2001-01402-01 la suma de $55.000.000 por fallecimiento de padre; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC12994-2016 la suma de $56.670.000 confirma decisi\u00f3n del a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quo. Lesiones en accidente de transito; SC15996-2016 &nbsp;y SC13925-2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la suma de $60.000.000 A padres, hijos y c\u00f3nyuge de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fallecido; SC16690-2016 la suma de $50.000.000 da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;neurol\u00f3gico de neonato; SC9193-2017 la suma de $60.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deficiencia de atenci\u00f3n medica en parto causante de par\u00e1lisis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cerebral y cuadriplej\u00eda; SC21898-2017 la suma de $40.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;da\u00f1o por extracci\u00f3n de ojo; SC5686-2018 la suma de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$72.000.000 a familiares de personas fallecidas en tragedia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Machuca (se otorg\u00f3 un mayor valor ante la magnitud, alcance y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gravedad del hecho); SC665-2019 la suma de $60.000.000 por muerte de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;peat\u00f3n en accidente de transito; SC562-2020 la suma de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$60.000.000 a victima y padres por ceguera total, extracci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;globo ocular, par\u00e1lisis medio lado corporal y retraso mental &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por mala atenci\u00f3n medica a neonato; SC780-2020 la suma de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$30.000.000 para victima y familiares por lesiones de mediana &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gravedad en accidente de tr\u00e1nsito; SC5125-2020 la suma de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$55.000.000 Fallecimiento del padre; SC3943-2020 la suma de &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$40.000.000 A favor del menor y padres por par\u00e1lisis cerebral &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por negligencia en la atenci\u00f3n m\u00e9dica a neonato; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC3728-2021 la suma de $60.000.000 a menor con par\u00e1lisis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cerebral por negligencia en la atenci\u00f3n m\u00e9dica al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;momento del nacimiento. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En da\u00f1o a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la vida de relaci\u00f3n a determinado: Sent. Sustitutiva 20 ene. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009, rad. 1993-00215-01 la suma de $90.000.000 lesiones cerebrales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por disparo imprudente de arma de fuego; SC 9 dic. 2013, rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002-00099-01, la suma de $140.000.000 a persona que perdi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el 75% de su capacidad laboral; SC16690-2016, la suma de $50.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por da\u00f1o neurol\u00f3gico a reci\u00e9n nacido en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;responsabilidad m\u00e9dica; SC9193-2017 la suma de $70.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuadriplej\u00eda y par\u00e1lisis cerebral por mala atenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el parto; SC5686-2018 la suma de $50.000.000 por voladura de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oleoducto (Machuca); SC665-2019, la suma de $30.000.000 a c\u00f3nyuge &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de peat\u00f3n fallecido en accidente de tr\u00e1nsito; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC562-2020, la suma de $70.000.000 a victima y padres por ceguera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;total, extracci\u00f3n globo ocular, par\u00e1lisis medio lado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;corporal y retraso mental por mala atenci\u00f3n m\u00e9dica a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;neonato; &nbsp;SC780-2020, la suma de $40.000.000 a victima de accidente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de tr\u00e1nsito por deformidad f\u00edsica permanente. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de 20 de noviembre de 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Punto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pac\u00edfico en el recurso de casaci\u00f3n, dado que no fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;objetado en ninguna de las acusaciones formuladas. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC4703-2021 (2001-01048-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; SC4703-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n: &nbsp;11001-31-03-037-2001-01048-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de marzo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintid\u00f3s (22) de octubre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se decide el &nbsp;recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Mar\u00eda Cecilia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-58234","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-octubre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58234\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}