{"id":58289,"date":"2024-05-17T20:42:46","date_gmt":"2024-05-17T20:42:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc13211-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:42:46","modified_gmt":"2024-05-17T20:42:46","slug":"stc13211-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc13211-2021\/","title":{"rendered":"STC13211 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC13211-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC13211-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2021-03406-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de seis de octubre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., seis (6) de octubre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela promovida por Miryam Mancera Rivera &nbsp;contra la Sala Civil \u2013 Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Ibagu\u00e9, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al cual se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes del &nbsp;proceso objeto de queja constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp;promotora del amparo, a trav\u00e9s de apoderado judicial, reclam\u00f3 &nbsp;protecci\u00f3n constitucional de sus garant\u00edas &nbsp;fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, que dice vulneradas por las autoridades judiciales &nbsp;accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3, &nbsp;entonces, \u00abrevo[car] &nbsp;la providencia proferida el nueve (9) de agosto de dos mil veintiuno &nbsp;(2021) por el Tribunal Superior del Distrito Judicial, Sala Civil \u2013 &nbsp;Familia de Ibagu\u00e9\u00bb &nbsp;y, en consecuencia, ordenar \u00abproferir &nbsp;una nueva sentencia concediendo la reivindicaci\u00f3n ya que se &nbsp;encuentran acreditados todos y cada uno de los elementos &nbsp;axiol\u00f3gicos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Son hechos &nbsp;relevantes para la definici\u00f3n de este asunto los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Luis &nbsp;Alberto Romero Guti\u00e9rrez promovi\u00f3 &nbsp;demanda de pertenencia en contra de Miryam Mancera Guti\u00e9rrez, &nbsp;para que le reconociera que adquiri\u00f3 por prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva de dominio el &nbsp;predio ubicado en la casa 17 de la manzana A de la Urbanizaci\u00f3n &nbsp;Villa Leidy, identificado con matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba &nbsp;350-77696; el conocimiento del asunto le correspondi\u00f3 al &nbsp;Juzgado Quinto Civil del Circuito de Ibagu\u00e9. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. En el &nbsp;tr\u00e1mite, la parte convocada formul\u00f3 demanda de &nbsp;reivindicatoria en reconvenci\u00f3n; con auto de 21 de marzo de &nbsp;2014 se decret\u00f3 el desistimiento t\u00e1cito respecto de la &nbsp;demanda inicial, siguiendo el tr\u00e1mite \u00fanicamente &nbsp;respecto de la reconvenci\u00f3n propuesta. Luego, ante el &nbsp;fallecimiento de Romero Guti\u00e9rrez, la demanda reivindicatoria &nbsp;fue reformada, para dirigirla contra los herederos determinados e &nbsp;indeterminados de aqu\u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. Surtido el &nbsp;tr\u00e1mite de rigor, el 14 de abril de 2021 el Juzgado Quinto &nbsp;Civil del Circuito de Ibagu\u00e9 neg\u00f3 las pretensiones, al &nbsp;considerar que la promotora no prob\u00f3 la titularidad del &nbsp;predio; determinaci\u00f3n confirmada, en sede de alzada, el 9 de &nbsp;agosto siguiente, pero al observar que la posesi\u00f3n en cabeza &nbsp;del demandado no se demostr\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. Por v\u00eda &nbsp;de tutela se duele la promotora, en s\u00edntesis, de la decisi\u00f3n &nbsp;referida a espacio, pues el Tribunal \u00abentra &nbsp;a cuestionar el elemento axiol\u00f3gico (ii) posesi\u00f3n en el &nbsp;demandado. El cual no fue objeto de apelaci\u00f3n, pero se &nbsp;manifiesta al respecto, cambiando el sentido del fallo en primera &nbsp;instancia aduciendo una cadena de negociaciones donde concluye que no &nbsp;hay posesi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. Destac\u00f3 &nbsp;que lo relativo a la posesi\u00f3n del demandado qued\u00f3 &nbsp;zanjado con el pronunciamiento del Juzgado, por lo que el ad &nbsp;quem no &nbsp;pod\u00eda pronunciarse sobre dicho elemento, m\u00e1xime cuando &nbsp;no fue apelado, raz\u00f3n por la que, en su sentir, \u00abse &nbsp;encontrar\u00eda violando el principio constitucional de non &nbsp;reformatio in pejus\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. Indic\u00f3 &nbsp;que tal como lo afirm\u00f3 el fallador de primera instancia \u00abel &nbsp;demandante en pertenencia\u2026 Luis Alberto Romero Guti\u00e9rrez, &nbsp;en su condici\u00f3n inicial de mero tenedor, trasmuta esta calidad &nbsp;en posesi\u00f3n a partir del 16 de mayo de 2012, d\u00eda en que &nbsp;se entabla la demanda en pertenencia, desde este momento empieza para &nbsp;si la posesi\u00f3n exclusiva y excluyente donde se infiere que sin &nbsp;duda el demandante en pertenencia se revel\u00f3 frente al titular &nbsp;de derecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7. Agreg\u00f3 &nbsp;que existi\u00f3 una indebida valoraci\u00f3n probatoria, habida &nbsp;cuenta de que con la presentaci\u00f3n de la demanda inicial de &nbsp;pertenencia, deb\u00eda tenerse como \u00abuna &nbsp;confesi\u00f3n\u00bb &nbsp;de la posesi\u00f3n all\u00ed reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. La Corte &nbsp;admiti\u00f3 la demanda de amparo, orden\u00f3 librar las &nbsp;comunicaciones de rigor y pidi\u00f3 rendir los informes a que &nbsp;alude el art\u00edculo 19 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS RESPUESTAS &nbsp;DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El Sala Civil \u2013 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Familia del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 indic\u00f3 que se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;atiene a lo consignado en el expediente contentivo del tr\u00e1mite &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Los dem\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Conforme al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas, &nbsp;en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y &nbsp;providencias judiciales, el resguardo se abre paso de manera &nbsp;excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda &nbsp;de hecho, cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se &nbsp;cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>2. No &nbsp;obstante, en los precisos casos en los cuales el funcionario &nbsp;respectivo incurra en un proceder claramente opuesto a la ley, por &nbsp;arbitrario o antojadizo, puede intervenir el juez de tutela con el &nbsp;fin de restablecer el orden jur\u00eddico si el afectado no cuenta &nbsp;con otro medio de protecci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, la Corte ha manifestado que, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para &nbsp;interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso &nbsp;si \u2018se detecta un error grosero o un yerro superlativo o &nbsp;may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento &nbsp;positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible &nbsp;resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se &nbsp;presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por &nbsp;contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es &nbsp;posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional &nbsp;vulnerado o amenazado(&#8230;), (CSJ &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 0183, reiterada STC4269-2015 &nbsp;16 &nbsp;abr. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;pues, se ha reconocido que cuando el Juez se aparta de la &nbsp;jurisprudencia, sin aportar argumentos valederos o cuando se presenta &nbsp;un defecto sustantivo en el prove\u00eddo, entre otros, se &nbsp;estructura la denominada \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Descendiendo &nbsp;al caso sub &nbsp;examine &nbsp;advierte la Corte que el estrado enjuiciado cometi\u00f3 un &nbsp;desafuero que amerita la injerencia de esta jurisdicci\u00f3n, por &nbsp;cuanto, para desechar la acci\u00f3n reivindicatoria, tuvo por no &nbsp;demostrada la posesi\u00f3n en cabeza del demandado (demandante &nbsp;inicial en pertenencia), espec\u00edficamente, concluy\u00f3 que, &nbsp;tras una cadena de traspasos, Luis Alberto Romero Guti\u00e9rrez &nbsp;(q.e.p.d.), solo contaba con la tenencia del bien. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, sobre el particular, expres\u00f3 el Tribunal enjuiciado &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Los hechos de la demanda de reconvenci\u00f3n dejan ver como es &nbsp;claro para la reivindicante y as\u00ed lo muestran los documentos &nbsp;que allega con anexos de la misma y acabados de referir, que Luis &nbsp;Alberto Romero Guti\u00e9rrez ingres\u00f3 al bien seguido de una &nbsp;serie de convenios, sucesivos todos, en los que participaron quienes &nbsp;para cada \u00e9poca han estado frente al mismo y que tuvieron &nbsp;hontanar en la entrega que hiciera la demandante a Luis Fernando &nbsp;Mu\u00f1oz Sierra por virtud del contrato de promesa de compraventa &nbsp;celebrado el 5 de marzo de 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Es criterio decantado de la Sala Civil de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, que la entrega que haga de una cosa con ocasi\u00f3n de &nbsp;una promesa de compraventa no otorga a quien recibe m\u00e1s que &nbsp;una mera tenencia, a menos que las partes, en ejercicio de su &nbsp;autonom\u00eda negocial, estipulen expresamente en el contrato &nbsp;preparatorio que el promitente comprador es dejado en posesi\u00f3n &nbsp;de la misma. As\u00ed lo explic\u00f3 en sentencia de 30 de julio &nbsp;de 2010\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>7.1. &nbsp;Bajo esta tesitura y tras revisar el contenido del contrato de 5 de &nbsp;marzo de 1998, encuentra la Sala que en ninguno de sus apartes se &nbsp;aquilat\u00f3 algo de tal talante, de donde no se es dable pensar &nbsp;que con la entrega que se hizo al promitente comprador Luis Fernando &nbsp;Mu\u00f1oz Sierra se hubiera engendrado a su favor una posesi\u00f3n &nbsp;inmediata, as\u00ed como tampoco puede sostenerse que ello se haya &nbsp;dado de forma sobrevenida, en la medida en que el despliegue &nbsp;probatorio no ofrece certeza respecto a que su t\u00edtulo precario &nbsp;haya mudado en una relaci\u00f3n posesoria, o que lo hubiere hecho &nbsp;alguno de los adquirentes posteriores (Octiquio Mora Ria\u00f1os, &nbsp;Fernando Guillen Morales o Luis Alberto Romero Guti\u00e9rrez). &nbsp;V\u00e9ase, que distinto a la prueba documental aqu\u00ed &nbsp;referida, solo se logr\u00f3 el recaudo del testimonio de Ligia &nbsp;Galvis S\u00e1nchez, declaraci\u00f3n que nada ilustr\u00f3 &nbsp;respecto de Mu\u00f1oz Sierra ni de los dos promitentes compradores &nbsp;que le sucedieron, sino solo del \u00faltimo, Luis Alberto Romero &nbsp;Guti\u00e9rrez, realizando manifestaciones gen\u00e9ricas que no &nbsp;son \u00fatiles para el preciso estudio de una interversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo, si ello fuese procedente, atendiendo lo que exige &nbsp;la jurisprudencia para tener por configurada esa instituci\u00f3n, &nbsp;pues como se permiti\u00f3 recordarlo recientemente la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia en sentencia &nbsp;del 18 de diciembre de 2020, la nueva situaci\u00f3n debe ser &nbsp;\u00abp\u00fablica, con verdaderos actos posesorios a nombre &nbsp;propio, con absoluto rechazo del titular, y acreditarse plenamente &nbsp;por quien se dice \u201cposeedor\u201d, tanto en lo relativo al &nbsp;momento en que oper\u00f3 la transformaci\u00f3n, como en los &nbsp;actos categ\u00f3ricos e inequ\u00edvocos que contradigan el &nbsp;derecho del propietario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp;Si lo anterior es as\u00ed, las distintas cesiones de derechos, &nbsp;hasta la realizada a Luis Alberto Romero Guti\u00e9rrez (q.e.p.d.), &nbsp;no pudieron implicar m\u00e1s que el traspaso de una tenencia. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Con todo, lo referente a si hubo o no posesi\u00f3n de Luis Alberto &nbsp;Romero Guti\u00e9rrez (q.e.p.d.), quien estimaba que s\u00ed y &nbsp;por ello promovi\u00f3 la acci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva que finaliz\u00f3 por desistimiento t\u00e1cito, lo &nbsp;cierto es que su detenci\u00f3n f\u00edsica tuvo hontanar en esa &nbsp;cadena de negociaciones que principiaron con la promesa de &nbsp;compraventa de 1998, celebrada por la demandante Miryam Mancera &nbsp;Rivera, raz\u00f3n por la que la discusi\u00f3n y el &nbsp;correspondiente debate, por el origen evidente contractual, debe &nbsp;darse en otro escenario distinto al de la reivindicaci\u00f3n, &nbsp;insistiendo en que, el contrato de promesa de venta del predio en &nbsp;discusi\u00f3n no entreg\u00f3 posesi\u00f3n a su promitente &nbsp;comprador inicial. Recordando ac\u00e1, cuando de modos de adquirir &nbsp;derivativos se trata, que, nadie puede transferir o transmitir m\u00e1s &nbsp;derechos de los que tiene; decaimiento de este presupuesto que &nbsp;conduce a la negativa de las aspiraciones demandadas, quedando &nbsp;relevado este Tribunal de abordar los dem\u00e1s requisitos &nbsp;sustanciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;examinados los elementos de juicio en los que dijo el estrado &nbsp;accionado soportar su decisi\u00f3n, esto es, las negociaciones de &nbsp;compraventa de 1998, encuentra la Corte que, al margen de que exista &nbsp;o no un debate contractual, lo cierto es que Luis Alberto Romero &nbsp;Guti\u00e9rrez (q.e.p.d.), quien fue el demandante inicial en &nbsp;prescripci\u00f3n, all\u00ed puso en conocimiento su posesi\u00f3n &nbsp;sobre el predio objeto de litis, de ah\u00ed que, tal situaci\u00f3n &nbsp;deb\u00eda tenerse como confesi\u00f3n para acreditar tal &nbsp;presupuesto para la acci\u00f3n reivindicatoria demandada en &nbsp;reconvenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Sala al despachar asuntos de similar situaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica, de vieja data, ha se\u00f1alado que: &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;requisitos relativos a la posesi\u00f3n material del inmueble y a &nbsp;su identidad, no admiten discusi\u00f3n, porque alegando el &nbsp;demandante inicial, como presupuesto de la pretensi\u00f3n de &nbsp;pertenencia, posesi\u00f3n material, esta confesi\u00f3n no s\u00f3lo &nbsp;releva al demandante en reconvenci\u00f3n de toda otra prueba &nbsp;tendiente a demostrar esos extremos de la acci\u00f3n, sino que &nbsp;exonera al juzgador de analizar otros medios con ese mismo prop\u00f3sito, &nbsp;porque la posesi\u00f3n material es un elemento com\u00fan en los &nbsp;casos en que rec\u00edprocamente se demanda la declaraci\u00f3n &nbsp;de pertenencia y la reivindicaci\u00f3n, mucho m\u00e1s cuando, &nbsp;fuera de aceptar el demandado en la contestaci\u00f3n de la demanda &nbsp;de reconvenci\u00f3n que \u201csi es poseedor\u201d, la oposici\u00f3n &nbsp;se fundament\u00f3 en que el reconveniente no era propietario y &nbsp;esto qued\u00f3 desvirtuado. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;el demandado en la acci\u00f3n de dominio, dice la Corte, \u201cconfiesa &nbsp;ser poseedor del inmueble en litigio, esa confesi\u00f3n tiene &nbsp;virtualidad suficiente para demostrar a la vez la posesi\u00f3n del &nbsp;demandado y la identidad del inmueble que es materia del pleito\u201d, &nbsp;salvo claro est\u00e1, siempre y cuando no se introduzca discusi\u00f3n &nbsp;alguna sobre el elemento de la identidad, o el juzgador motu proprio &nbsp;halle elementos de convicci\u00f3n que lo lleven a cuestionar dicho &nbsp;presupuesto. Conclusi\u00f3n que igualmente se predica en el caso &nbsp;de que el demandante afirme \u201ctener a su favor la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva de dominio, alegada\u2026como acci\u00f3n en una &nbsp;demanda de pertenencia y reiterada como excepci\u00f3n en la &nbsp;contestaci\u00f3n a la contrademanda de reivindicaci\u00f3n, que &nbsp;en el mismo proceso se formule\u201d, porque esto \u201cconstituye &nbsp;una doble manifestaci\u00f3n que implica confesi\u00f3n judicial &nbsp;del hecho de la posesi\u00f3n\u201d (sentencia de 22 de julio de &nbsp;1993, CCXXV-176). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mismo resultado probatorio ocurre en el caso de la \u201calegaci\u00f3n &nbsp;por el demandado de la prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio, &nbsp;porque siendo la posesi\u00f3n un elemento com\u00fan pera \u00e9sta &nbsp;y la reivindicaci\u00f3n, la proposici\u00f3n de aqu\u00e9lla &nbsp;implica necesariamente la confesi\u00f3n del hecho posesorio, y por &nbsp;contera, la demostraci\u00f3n de la identidad del bien\u201d &nbsp;(sentencia de 14 de marzo de 1997, CCXLVI, 246). (CSJ, &nbsp;SC, 12 dic. 2001; rad. 5328) (subrayas y negrillas fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, al existir la demanda inicial de pertenencia, el requisito &nbsp;relativo a la posesi\u00f3n material del inmueble, no admit\u00eda &nbsp;discusi\u00f3n en la acci\u00f3n reivindicatoria formulada en &nbsp;reconvenci\u00f3n, pues tal confesi\u00f3n era suficiente para &nbsp;tener acreditado dicho presupuesto; por lo que, para el caso &nbsp;concreto, el Tribunal estaba relevado de indagar con cualquier otro &nbsp;medio suasorio de dicha posesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a la procedencia del resguardo en trat\u00e1ndose de &nbsp;falencias en la valoraci\u00f3n probatoria, ha dicho la Corporaci\u00f3n &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;preciso en este punto memorar que seg\u00fan el art\u00edculo 187 &nbsp;del C\u00f3digo de Procedimiento Civil [hoy &nbsp;176 del C\u00f3digo General del Proceso] \u201c[l]as &nbsp;pruebas deber\u00e1n ser apreciadas en conjunto, de acuerdo con las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica, sin perjuicio de las solemnidades &nbsp;prescritas en la ley sustancial para la existencia o validez de &nbsp;ciertos actos. (\u2026) El juez expondr\u00e1 siempre &nbsp;razonadamente el m\u00e9rito que le asigne a cada prueba\u201d. &nbsp;Precepto que armoniza con el art\u00edculo 304 del citado estatuto &nbsp;[hoy &nbsp;280 del C\u00f3digo General del Proceso] que &nbsp;contempla que la motivaci\u00f3n de la sentencia \u201cdeber\u00e1 &nbsp;limitarse al examen cr\u00edtico de las pruebas\u201d, &nbsp;disposiciones que no fueron debidamente observadas por el funcionario &nbsp;de segundo grado al preterir, se insiste, el examen de los &nbsp;instrumentos de convicci\u00f3n referidos en el p\u00e1rrafo &nbsp;precedente, configurando as\u00ed una v\u00eda de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el punto, ha explicado la Sala que \u201c[u]no &nbsp;de los supuestos que estructura aquella es el defecto f\u00e1ctico, &nbsp;en el que incurre el juzgador cuando sin raz\u00f3n justificada &nbsp;niega el decreto o la pr\u00e1ctica de una prueba, omite su &nbsp;valoraci\u00f3n o la hace en forma incompleta o distorsionando su &nbsp;contenido objetivo; incluso, cuando olvida apreciar el material &nbsp;probativo en conjunto o le confiere m\u00e9rito probativo a un &nbsp;elemento de juicio que fue indebidamente recaudado. Esto, porque si &nbsp;bien los jueces tienen un amplio margen para valorar el acervo &nbsp;probatorio en el cual deben fundar su decisi\u00f3n y formar &nbsp;libremente su convicci\u00f3n, inspir\u00e1ndose en los &nbsp;principios cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica (art\u00edculo &nbsp;187 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil), tambi\u00e9n es &nbsp;cierto que jam\u00e1s pueden ejercer dicho poder de manera &nbsp;arbitraria, irracional o caprichosa. Y es que la ponderaci\u00f3n &nbsp;de los medios de persuasi\u00f3n implica la adopci\u00f3n de &nbsp;criterios objetivos, no simplemente supuestos por el fallador; &nbsp;racionales, es decir, que sopesen la magnitud y el impacto de cada &nbsp;elemento de juicio; y riguroso, esto es, que materialicen la funci\u00f3n &nbsp;de administraci\u00f3n de justicia que se le encomienda a los &nbsp;funcionarios judiciales sobre la base de pruebas debidamente &nbsp;incorporadas al proceso\u201d (CSJ &nbsp;STC, 10 oct. 2012, rad. 2012-02231-00, reiterada en STC, 7 mar. 2013, &nbsp;rad. 2012-00522-01; y STC, 9 dic. 2014, rad. 2014-00210-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo &nbsp;considerado impone conceder el resguardo rogado, por lo que se &nbsp;ordenar\u00e1 a la sede judicial acusada que tras dejar sin efecto &nbsp;la determinaci\u00f3n censurada, proceda a dictar una nueva &nbsp;decisi\u00f3n que atienda las consideraciones precedentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;se precisa que como el amparo concedido conlleva la invalidaci\u00f3n &nbsp;de la referida providencia de 9 de agosto pasado, la Corte se &nbsp;abstendr\u00e1, por sustracci\u00f3n de materia, de definir las &nbsp;dem\u00e1s censuras de la accionante, pues ser\u00e1 necesario &nbsp;que el estrado querellado se pronuncie de nuevo sobre tales aspectos, &nbsp;al desatar el recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando Justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, concede &nbsp;el &nbsp;resguardo al derecho al debido proceso de Miryam Mancera Rivera. En &nbsp;consecuencia, &nbsp;DISPONE: &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: &nbsp;Ordenar &nbsp;al &nbsp;Juzgado &nbsp;Quinto Civil &nbsp;del Circuito de Ibagu\u00e9, &nbsp;remitir &nbsp;de inmediato y en un t\u00e9rmino no superior a un d\u00eda, el &nbsp;expediente objeto de la queja constitucional a la Sala &nbsp;Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de esa &nbsp;ciudad, &nbsp;para que d\u00e9 cumplimiento a lo dispuesto en los ordinales &nbsp;anteriores. &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero: &nbsp;Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en &nbsp;oportunidad, rem\u00edtanse las diligencias a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no &nbsp;impugnarse. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;autoridad accionada informar\u00e1 a esta Corporaci\u00f3n sobre &nbsp;el cumplimiento de la orden impartida, dentro de los tres (3) d\u00edas &nbsp;siguientes al vencimiento de aquel t\u00e9rmino. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC13211-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC13211-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2021-03406-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de seis de octubre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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