{"id":58735,"date":"2024-05-17T20:43:02","date_gmt":"2024-05-17T20:43:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc14399-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:02","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:02","slug":"stc14399-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc14399-2021\/","title":{"rendered":"STC14399 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC14399-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC14399-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0. &nbsp;11001-02-04-000-2021-00180-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintisiete de octubre de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veintisiete (27) de octubre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta contra la sentencia &nbsp;proferida el 9 de febrero de 2021 por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, que neg\u00f3 el amparo promovido por Ana Mercedes Tibavisco &nbsp;de Gonz\u00e1lez contra la Sala de Descongesti\u00f3n No. 1 de la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral. Al tr\u00e1mite se dispuso &nbsp;vincular a todos los interesados en el proceso ordinario laboral con &nbsp;radicado n\u00b0. 2011-00294. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La gestora demand\u00f3 la salvaguarda de sus derechos &nbsp;fundamentales al debido proceso, seguridad social y acceso a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, presuntamente vulnerados en &nbsp;el referido tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En sustento de su queja, indic\u00f3 que, el 16 de agosto de 1969, &nbsp;contrajo matrimonio con Luis Eduardo Gonz\u00e1lez. Precis\u00f3 &nbsp;que, si bien se divorci\u00f3 de este en 1996, volvi\u00f3 a &nbsp;convivir con \u00e9l como compa\u00f1era permanente, desde el 15 &nbsp;de junio de 1999 hasta el fallecimiento de aqu\u00e9l el 26 de mayo &nbsp;de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 &nbsp;que, aun cuando, por prescripci\u00f3n m\u00e9dica y por la &nbsp;enfermedad que padec\u00eda, Luis Eduardo debi\u00f3 aislarse y &nbsp;habitar con su hijo Fernando Gonz\u00e1lez en una casa distinta a &nbsp;la cual conviv\u00eda con la tutelante, ella fue la persona &nbsp;encargada de cuidarlo y de suministrarle los medicamentos y la &nbsp;atenci\u00f3n que requer\u00eda por su estado de salud. Con todo, &nbsp;una vez mostr\u00f3 mejor\u00eda, Luis Eduardo volvi\u00f3 a la &nbsp;casa de la actora y convivi\u00f3 con ella hasta el d\u00eda de &nbsp;su muerte. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que Luis Eduardo era beneficiario del r\u00e9gimen de transici\u00f3n &nbsp;previsto en el art\u00edculo 36 de la Ley 100 de 1993 y cotiz\u00f3 &nbsp;al Instituto de Seguros Sociales m\u00e1s de 2.000 semanas; por &nbsp;ello, despu\u00e9s de su fallecimiento, solicit\u00f3 a dicha &nbsp;entidad el reconocimiento de la pensi\u00f3n de sobrevivientes. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, su reclamaci\u00f3n fue suspendida y posteriormente &nbsp;negada, por cuanto la prenombrada entidad reconoci\u00f3 ese &nbsp;derecho a la madre del causante, Mar\u00eda del Carmen Gonz\u00e1lez &nbsp;Vda. de Mart\u00ednez, quien, seg\u00fan asegur\u00f3, no &nbsp;depend\u00eda econ\u00f3micamente de aqu\u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, interpuso demanda ordinaria laboral contra el Instituto &nbsp;de Seguros Sociales -hoy Colpensiones-, pretendiendo el &nbsp;reconocimiento y pago de la prestaci\u00f3n aludida; asunto que &nbsp;correspondi\u00f3 al Juzgado D\u00e9cimo Laboral de Descongesti\u00f3n &nbsp;del Circuito de Bogot\u00e1, que dict\u00f3 sentencia el 9 de &nbsp;agosto de 2013, en la que dispuso que la entidad demandada le &nbsp;reconociera el derecho pretendido a la progenitora del fallecido; &nbsp;determinaci\u00f3n confirmada, en sede de apelaci\u00f3n, por la &nbsp;Sala Laboral de Descongesti\u00f3n del Tribunal Superior de la &nbsp;misma ciudad, en prove\u00eddo del 30 de abril de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, en sentencia de 7 de julio de 2020, la Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n n\u00famero 1 de Casaci\u00f3n Laboral de la &nbsp;Corte decidi\u00f3 no casar la providencia de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>Aleg\u00f3 &nbsp;que la decisi\u00f3n precedente desconoce el principio de primac\u00eda &nbsp;del derecho sustancial sobre el procesal, pues \u00abprefiri\u00f3 &nbsp;el rigorismo del derecho procesal para con ello negar[le] &nbsp;el derecho a recibir la pensi\u00f3n de sobrevivientes, cuando ella &nbsp;es el \u00fanico sustento que t[i]en[e] &nbsp;puesto que depend\u00eda en un 100% de [su] &nbsp;esposo y compa\u00f1ero permanente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que la hom\u00f3loga Laboral omiti\u00f3 valorar \u00abm\u00faltiples &nbsp;piezas procesales\u00bb, &nbsp;las cuales, a su parecer, acreditaban \u00abla &nbsp;convivencia de la pareja y la protecci\u00f3n y beneficios para &nbsp;ella y desvirt\u00faa que la Sra. MARIA DEL CARMEN dependiera &nbsp;econ\u00f3micamente del causante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que el colegiado convocado desconoci\u00f3 lo &nbsp;establecido por la Corte en la sentencia SL14237-2015, reiterada en &nbsp;la SL6519-2017. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Conforme a lo anterior, solicit\u00f3 dejar sin efecto el fallo de &nbsp;casaci\u00f3n cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp; &nbsp; &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0. 1 de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;alleg\u00f3 copia de la sentencia censurada y defendi\u00f3 la &nbsp;legalidad de su proceder, aduciendo que all\u00ed expuso las &nbsp;razones por las cuales no era procedente valorar todos los medios de &nbsp;convicci\u00f3n aportados por la censora. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El &nbsp;Juzgado Veintisiete Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 manifest\u00f3 &nbsp;que no pod\u00eda hacer pronunciamiento alguno de cara al fondo del &nbsp;asunto que se debate en el presente tr\u00e1mite constitucional, &nbsp;toda vez que ese Despacho solamente adelant\u00f3 la audiencia de &nbsp;conciliaci\u00f3n y adopt\u00f3 las decisiones sobre las &nbsp;excepciones previas, el saneamiento, la fijaci\u00f3n del litigio y &nbsp;el decreto de pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El Patrimonio Aut\u00f3nomo de Remanentes del Instituto de Seguros &nbsp;Sociales -P.A.R.I.S.S.- solicit\u00f3 su desvinculaci\u00f3n al &nbsp;no tener injerencia alguna en el asunto debatido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>III. LA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;a &nbsp;quo &nbsp;constitucional deneg\u00f3 el auxilio solicitado, al no hallar &nbsp;acreditada la ocurrencia del defecto procedimental por exceso ritual &nbsp;manifiesto ni el defecto f\u00e1ctico alegado por la tutelante, &nbsp;tras advertir \u00abque &nbsp;la apreciaci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n dejados de &nbsp;lado en nada cambiar\u00eda el sentido de la decisi\u00f3n\u00bb, &nbsp;por cuanto las probanzas valoradas en el plenario: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abson &nbsp;pruebas documentales que gozan de un mayor poder de convencimiento &nbsp;que aquellas que extra\u00f1a la actora, y que solo tienen una &nbsp;capacidad probatoria parcial pues, seg\u00fan el dicho de ANA &nbsp;MERCEDES TIBAVIZCO DE GONZ\u00c1LEZ, las mismas solo pueden &nbsp;acreditar que el causante ten\u00eda v\u00ednculos con la &nbsp;direcci\u00f3n en donde ella viv\u00eda, que no es necesariamente &nbsp;lo mismo que hacer vida marital de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;puso de presente a la actora que el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n \u00abno &nbsp;es una tercera instancia en la que pueda realizarse el mismo an\u00e1lisis &nbsp;amplio y flexible que se hace en sede de apelaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;concluy\u00f3 que tampoco prosperaba la queja por desconocimiento &nbsp;del precedente jurisprudencial, por cuanto la accionante \u00abno &nbsp;realiz\u00f3 mayores explicaciones tendientes a demostrar por qu\u00e9 &nbsp;dicho precedente le resulta aplicable a ella y por qu\u00e9 en el &nbsp;pronunciamiento cuestionado se desconocieron las reglas que est\u00e1n &nbsp;consignadas en aquel\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>IV. LA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impuls\u00f3 la actora insistiendo en los argumentos esbozados en &nbsp;el escrito inicial, principalmente, reiter\u00f3 que la ausencia de &nbsp;valoraci\u00f3n de la totalidad de los medios probatorios obrantes &nbsp;en el plenario redund\u00f3 en la vulneraci\u00f3n de sus &nbsp;derechos fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, adujo que \u00ab(\u2026) &nbsp;[\u00bf]C[\u00f3]mo &nbsp;es posible se\u00f1or Juez, que existan m[\u00e1]s &nbsp;de 15 documentos que dan cuenta de la direcci\u00f3n donde vivimos, &nbsp;que me hubiera tenido afiliada a la seguridad social en salud, que &nbsp;fuera beneficiaria de los servicios funerarios, de p\u00f3lizas, en &nbsp;medicina prepagada, los testigos declararon sobre la convivencia y &nbsp;pese a todas esas pruebas el Magistrado concluya que no demostr\u00e9 &nbsp;la convivencia? No se\u00f1or Juez, solicito se aplique Justicia en &nbsp;mi caso y se me protejan mis derechos fundamentales a tener una &nbsp;pensi\u00f3n, el derecho a constituir una familia, al m\u00ednimo &nbsp;vital pues depend\u00eda el 100% de mi compa\u00f1ero, exijo se &nbsp;respete el derecho sustancial sobre el derecho procesal como lo &nbsp;ordena la constituci\u00f3n (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuestion\u00f3 &nbsp;que, tanto el colegiado accionado como el a &nbsp;quo constitucional, &nbsp;dieran m\u00e9rito probatorio a la escritura p\u00fablica en la &nbsp;cual el causante manifest\u00f3 que era soltero y sin uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho, \u00ab(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;es sabido que la uni\u00f3n marital de hecho solo NACE A LA VIDA &nbsp;JURIDICA CUANDO UN JUEZ DE FAMILIAR ASI LO SENTENCIA, entonces si no &nbsp;existe una sentencia que declare tal uni\u00f3n, pues la misma no &nbsp;existe, entonces mal podr\u00eda el causante indicar en la &nbsp;escritura que ten\u00eda una uni\u00f3n marital cuando el Juez de &nbsp;familia no la hab\u00eda decretado &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>V. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La gestora censura la sentencia SL2281-2020 de 7 de julio de 2020, a &nbsp;trav\u00e9s de la cual la Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n n\u00b0. 1 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;no cas\u00f3 la providencia de 30 de abril de 2014, en la que la &nbsp;Sala Laboral de Descongesti\u00f3n del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;confirm\u00f3 el fallo de primer grado que neg\u00f3 a la aqu\u00ed &nbsp;promotora el reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes por ella reclamada con ocasi\u00f3n del &nbsp;fallecimiento de su \u00abesposo &nbsp;y compa\u00f1ero permanente\u00bb &nbsp;y, &nbsp;en su lugar, otorg\u00f3 dicha prestaci\u00f3n a la progenitora &nbsp;de \u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;primer lugar, resulta &nbsp;indispensable puntualizar que la acci\u00f3n de tutela es &nbsp;improcedente para reabrir los asuntos ya decididos en los respectivos &nbsp;tr\u00e1mites judiciales, pues de interpretarse de esa manera las &nbsp;reglas que regulan este mecanismo excepcional no solo se desconocer\u00eda &nbsp;la instituci\u00f3n de la cosa juzgada, sino que se quebrantar\u00edan &nbsp;los principios de la autonom\u00eda e independencia de los jueces; &nbsp;sin embargo, la jurisprudencia constitucional ha considerado que &nbsp;excepcionalmente se puede acudir a la protecci\u00f3n ius &nbsp;fundamental, &nbsp;en &nbsp;el evento en que el juzgador adopte una determinaci\u00f3n o &nbsp;adelante un juicio en forma alejada de lo atendible, fruto del &nbsp;capricho o de manera desconectada del ordenamiento aplicable, con &nbsp;vulneraci\u00f3n o amenaza de los derechos fundamentales del &nbsp;ciudadano, caso en el cual es pertinente que el juez constitucional &nbsp;act\u00fae con el prop\u00f3sito de conjurar o prevenir el &nbsp;agravio que con la actuaci\u00f3n censurada se pueda causar a las &nbsp;partes o intervinientes en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Revisada la decisi\u00f3n atacada, de entrada, se descarta la &nbsp;arbitrariedad alegada por las razones que pasan a exponerse. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el recurso extraordinario, la actora formul\u00f3 un \u00fanico &nbsp;cargo, acusando \u00abla &nbsp;sentencia de ser violatoria por la v\u00eda indirecta y por &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 46, 47 y 163 de la &nbsp;Ley 100 de 1993; Decreto 1703 de 2002; Ley 828 de 2003; Ley 797 de &nbsp;2006; 61 del CPTSS; 177, 194, 200, 217, 218, 251, 252, 268, 277 y 279 &nbsp;del CPC; y Ley 54 de 1990\u00bb. &nbsp;En ese orden, expuso unos errores de hecho, relacion\u00f3 unas &nbsp;pruebas que, en su criterio, fueron mal apreciadas y otras que fueron &nbsp;dejados de valorar. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;al cargo propuesto, la Sala accionada aclar\u00f3, en primer lugar, &nbsp;que, dada la v\u00eda de los hechos escogida, \u00abel &nbsp;censor tiene la carga de acreditar de manera razonada la concreta &nbsp;equivocaci\u00f3n en que incurri\u00f3 la Colegiatura en el &nbsp;an\u00e1lisis y valoraci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n &nbsp;y su incidencia en la decisi\u00f3n impugnada, que lo llev\u00f3 &nbsp;a dar por probado lo que no est\u00e1 demostrado y a negarle &nbsp;evidencia lo que s\u00ed lo est\u00e1, yerros que surgen a ra\u00edz &nbsp;de la equivocada valoraci\u00f3n o falta de apreciaci\u00f3n de &nbsp;la prueba calificada, esto es, el documento aut\u00e9ntico, la &nbsp;confesi\u00f3n judicial y la inspecci\u00f3n judicial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, precis\u00f3 que no cualquier desacierto daba lugar a la &nbsp;anulaci\u00f3n de lo resuelto por el juez de segunda instancia, \u00aben &nbsp;tanto son solo aquellos errores que provienen de la lectura &nbsp;abiertamente equivocada de un medio probatorio, es decir, que tenga &nbsp;la connotaci\u00f3n de manifiesto y abiertamente contrarios a lo &nbsp;que objetivamente muestran las pruebas del proceso, logran quebrar la &nbsp;decisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;la Sala convocada empez\u00f3 precisando que la censura de la &nbsp;quejosa se enfil\u00f3 en la \u00f3rbita de lo f\u00e1ctico, &nbsp;acusando al Tribunal de err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de unas &nbsp;pruebas y falta de valoraci\u00f3n de otras y, consecuentemente, de &nbsp;incurrir en los siguientes yerros: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;i) &nbsp;(\u2026) colegir &nbsp;que la demandante Ana Mercedes Tibavizco de Gonz\u00e1lez no &nbsp;convivi\u00f3 con el causante; y ii) &nbsp;(\u2026) inferir &nbsp;que la interviniente ad excludendum, Mar\u00eda del Carmen Gonz\u00e1lez &nbsp;Vda. de Mart\u00ednez, depend\u00eda econ\u00f3micamente de su &nbsp;hijo fallecido Luis Eduardo Gonz\u00e1lez y que, por consiguiente, &nbsp;le asist\u00eda derecho a disfrutar de la aludida prestaci\u00f3n &nbsp;de sobrevivencia &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;En punto a la supuesta convivencia entre Ana Mercedes Tibavizco de &nbsp;Gonz\u00e1lez y Luis Eduardo Gonz\u00e1lez, la Sala accionada &nbsp;refiri\u00f3 que, del an\u00e1lisis de cada una de las pruebas &nbsp;cuestionadas por la censora, no se advert\u00eda que el Tribunal &nbsp;hubiese incurrido en un error de hecho con car\u00e1cter &nbsp;ostensible, sino, por el contrario, que apreci\u00f3 en su correcta &nbsp;dimensi\u00f3n las documentales allegadas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con las escrituras p\u00fablicas en las cuales el &nbsp;causante se identific\u00f3 como una persona soltera y sin uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho, la Sala accionada sostuvo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;A folios 140 a 143 &nbsp;obra copia de la escritura 972 ante la Notaria Segunda del C\u00edrculo &nbsp;de Zipaquir\u00e1, y corresponde al poder general conferido por el &nbsp;se\u00f1or Luis Eduardo Gonz\u00e1lez a Liliana Gonz\u00e1lez &nbsp;Tibavizco y a Luis Fernando Gonz\u00e1lez Tibavizco, actuaci\u00f3n &nbsp;que se realiz\u00f3 el 10 de junio de 2004. All\u00ed, en lo que &nbsp;interesa a lo discutido en el proceso, el otorgante indica que es &nbsp;\u00absoltero sin uni\u00f3n marital de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A folios 144 a 148 y 150 se &nbsp;encuentra copia de la escritura 973 efectuada en la Notar\u00eda &nbsp;Segunda del C\u00edrculo de Zipaquir\u00e1 el mismo 10 de junio &nbsp;de 2004, la naturaleza jur\u00eddica del acto realizado es una &nbsp;donaci\u00f3n de nuda propiedad y reserva del derecho de usufructo &nbsp;efectuada por el afiliado Luis Eduardo Gonz\u00e1lez, quien &nbsp;respecto a sus condiciones civiles dijo que era \u00absoltero sin &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho (divorciado)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme a lo anterior, es &nbsp;claro que el Tribunal no se equivoc\u00f3 en la valoraci\u00f3n &nbsp;de la aludida documental, pues extrajo exactamente la informaci\u00f3n &nbsp;que all\u00ed se registra, esto es, que el causante se identific\u00f3 &nbsp;como una persona soltera y sin uni\u00f3n marital del hecho. Ahora &nbsp;bien, la circunstancia de que tales actuaciones (poder y donaci\u00f3n) &nbsp;se hiciera dentro del mismo grupo familiar no le quitan importancia o &nbsp;relevancia, como lo propone la impugnante, en tanto se trata de &nbsp;documentos p\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, lo relativo &nbsp;a lo alegado en el ataque de que el afiliado no pod\u00eda aludir &nbsp;en la notar\u00eda a la existencia de la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho despu\u00e9s del divorcio, porque ning\u00fan juez de &nbsp;familia a\u00fan no la hab\u00eda declarado y, por ende, se ci\u00f1\u00f3 &nbsp;simplemente a la verdad; para la Sala, esa aseveraci\u00f3n de la &nbsp;recurrente se constituye en una suposici\u00f3n de la censura, en &nbsp;la medida que no aparece demostrado que la manifestaci\u00f3n del &nbsp;causante de no tener uni\u00f3n marital obedeci\u00f3 &nbsp;precisamente a la falta de declaraci\u00f3n judicial. (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto al formulario de actualizaci\u00f3n al sistema general de &nbsp;pensiones del ISS, la hom\u00f3loga Laboral indic\u00f3 que, aun &nbsp;cuando &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;[e]l citado documento &nbsp;fue radicado ante el ISS el 14 de febrero de 2001 y registra que la &nbsp;ocupaci\u00f3n del se\u00f1or Luis Eduardo Gonz\u00e1lez es la &nbsp;de jubilado, que su empleador es Cristaler\u00eda Peldar S.A. y &nbsp;all\u00ed se relaciona a la se\u00f1ora Ana Mercedes Tibavizco de &nbsp;Gonz\u00e1lez como beneficiaria[;] &nbsp;[d]icha probanza &nbsp;resulta insuficiente para colegir que la demandante hac\u00eda vida &nbsp;en com\u00fan con el afiliado fallecido bajo el mismo techo, pues &nbsp;en su contenido no hay constancia de ello (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;dar soporte a dicha afirmaci\u00f3n, cit\u00f3 los argumentos &nbsp;expuestos en la sentencia CSJ SL518-2020, de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral permanente, en el sentido que \u00abla &nbsp;sola inscripci\u00f3n del c\u00f3nyuge o del compa\u00f1ero o &nbsp;compa\u00f1era permanente como beneficiarios de la seguridad social &nbsp;en salud o pensiones, o en otros beneficios econ\u00f3micos, no es &nbsp;prueba por s\u00ed misma de la convivencia ni de su lapso, en &nbsp;cuanto que la situaci\u00f3n debe ser analizada en cada caso en &nbsp;particular y de conformidad con los dem\u00e1s elementos &nbsp;demostrativos obrantes en el proceso\u00bb; &nbsp;y, a partir &nbsp;de ello, concluy\u00f3 \u00abque &nbsp;fue correcta la valoraci\u00f3n probatoria que efectu\u00f3 el ad &nbsp;quem\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el escrito de la se\u00f1ora Ana Mercedes Tibavizco de Gonz\u00e1lez &nbsp;a CODENSA, la Sala censurada advirti\u00f3 que carec\u00eda de &nbsp;fuerza persuasiva para acreditar la convivencia de la censora con el &nbsp;causante, pues, tal como ella lo reconoci\u00f3, dicho documento &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;fue elaborado por la &nbsp;propia accionante y hace relaci\u00f3n a una solicitud elevada a &nbsp;Codensa el d\u00eda 5 de septiembre de 2007, en donde informa que &nbsp;\u00abmi esposo Luis Eduardo Gonz\u00e1lez\u00bb falleci\u00f3 &nbsp;en mayo de 2006 y que no le es posible continuar cancelando un &nbsp;cr\u00e9dito por concepto de una lavadora; en ese orden de ideas, &nbsp;es claro que para los fines que persigue la recurrente, esto es, &nbsp;demostrar la convivencia efectiva, carece de fuerza persuasiva, en la &nbsp;medida que ello equivaldr\u00eda a avalar que la misma parte cree &nbsp;su propia prueba acorde a sus intereses &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;como sustento de su razonamiento cit\u00f3 lo consignado sobre el &nbsp;particular en las providencias CSJ SL, 4 sep. 2002, rad. 16168 y CSJ &nbsp;SL, 15 jul. 2008, rad. 31637. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;la hom\u00f3loga Laboral enlist\u00f3 varias probanzas, tales &nbsp;como: &nbsp;i) &nbsp;factura &nbsp;y recibo de Condensa; ii) comunicaci\u00f3n de la Dian; iii) &nbsp;factura de Comcel; iv) factura de compra de una lavadora y su &nbsp;manifiesto de importaci\u00f3n; v) comunicaciones y extractos de &nbsp;Davivienda; vi) formulario &nbsp;y certificado de afiliaci\u00f3n a la &nbsp;Eps Susalud; vii) certificaci\u00f3n de servicios funerarios Los &nbsp;Olivos; viii) orden de aislamiento expedida por salud Sura; ix) &nbsp;resumen de historia cl\u00ednica Fundaci\u00f3n Cardio Infantil y &nbsp;x) constancia de afiliaci\u00f3n a EPS y medicina prepagada Sura, &nbsp;que consider\u00f3 no constitu\u00edan prueba calificada, por &nbsp;cuanto correspond\u00edan a documentos declarativos emanados de &nbsp;terceros. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, indic\u00f3 que no era dable el examen de los &nbsp;testimonios denunciados como err\u00f3neamente apreciados, por &nbsp;cuanto la censora no logr\u00f3 acreditar \u00abque &nbsp;el ad quem incurri\u00f3 en alguno de los yerros con el car\u00e1cter &nbsp;de manifiestos con base en las pruebas calificadas en casaci\u00f3n &nbsp;laboral\u00bb &nbsp;antes &nbsp;estudiadas. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;En lo atinente a la dependencia econ\u00f3mica de la interviniente &nbsp;ad &nbsp;excludendum, &nbsp;Mar\u00eda del Carmen Gonz\u00e1lez Vda. de Mart\u00ednez, &nbsp;respecto de su hijo fallecido, Luis Eduardo Gonz\u00e1lez, la Sala &nbsp;accionada aclar\u00f3, en primer orden, que el &nbsp;solo hecho de que la demandante no hubiera demostrado su condici\u00f3n &nbsp;de beneficiaria de la pensi\u00f3n de sobreviviente reclamada, &nbsp;seg\u00fan los reproches enfilados en sede de casaci\u00f3n, &nbsp;\u00abhace &nbsp;que no pueda desplazar a la madre del causante a quien el ISS le &nbsp;otorg\u00f3 el derecho, y por ende resultar\u00eda inane entrar a &nbsp;verificar si esta \u00faltima efectivamente depend\u00eda o no &nbsp;econ\u00f3micamente de su hijo fallecido, m\u00e1xime que quien &nbsp;tendr\u00eda la legitimidad para cuestionar su derecho ya &nbsp;reconocido ser\u00eda la entidad de seguridad social aqu\u00ed &nbsp;demandada, lo cual no hizo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, indic\u00f3 que, conforme a la jurisprudencia de la &nbsp;Corte, la dependencia econ\u00f3mica de los padres respecto de los &nbsp;hijos fallecidos \u00abno &nbsp;tiene que ser total y absoluta\u00bb &nbsp;y, adem\u00e1s, &nbsp;esta \u00absolo &nbsp;puede ser definida y establecida en cada caso concreto\u00bb. &nbsp;Seguidamente, &nbsp;refiri\u00f3 que, si bien en el asunto &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el afiliado fallecido &nbsp;no tuvo inscrita a su progenitora como beneficiaria en esos periodos, &nbsp;ello resulta insuficiente para desestimar o descartar que la aqu\u00ed &nbsp;demandante efectivamente dependiera econ\u00f3micamente de su hijo &nbsp;fallecido, si se tiene en cuenta que esa situaci\u00f3n no implica &nbsp;ni convierte a la peticionaria en una persona autosuficiente &nbsp;econ\u00f3micamente, m\u00e1xime cuando tal condici\u00f3n ya &nbsp;la hab\u00eda tenido por acreditada el ISS cuando le concedi\u00f3 &nbsp;el derecho (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;lo anterior a\u00f1adi\u00f3, que el periodo en que figura la &nbsp;interviniente ad &nbsp;excludendum &nbsp;como cotizante corresponde a seis a\u00f1os antes de la muerte del &nbsp;afiliado y que la dependencia econ\u00f3mica se analiza es de cara &nbsp;al momento del deceso del causante (SL853-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;agreg\u00f3 que, aun cuando se hallaba probado que la progenitora &nbsp;del causante ostentaba la copropiedad de varios bienes, no estaba &nbsp;demostrado que dicha situaci\u00f3n le haya prove\u00eddo rentas &nbsp;o recursos propios, conforme lo exige la jurisprudencia para &nbsp;acreditar la autosuficiencia econ\u00f3mica. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;la Sala acusada se\u00f1al\u00f3 que no estaba habilitada para &nbsp;estudiar la supuesta confesi\u00f3n extrajudicial de Mar\u00eda &nbsp;del Carmen Gonz\u00e1lez Vda. de Mart\u00ednez en el tr\u00e1mite &nbsp;administrativo adelantado ante la entidad demandada, al no tratarse &nbsp;de \u00abuna &nbsp;prueba calificada dentro del recurso extraordinario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;De lo anterior se vislumbra que la Corporaci\u00f3n accionada &nbsp;concluy\u00f3, razonada y objetivamente, frente al cargo invocado, &nbsp;que, se resalta, lo fue por la v\u00eda de los hechos, que &nbsp;el &nbsp;ad &nbsp;quem &nbsp;no cometi\u00f3 yerro f\u00e1ctico alguno, por apreciaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea o falta de valoraci\u00f3n de las pruebas; &nbsp;indicando, adem\u00e1s, por qu\u00e9 algunas probanzas no eran &nbsp;id\u00f3neas para acreditar lo pretendido y por qu\u00e9 no era &nbsp;posible examinar, en sede de casaci\u00f3n, todos los medios de &nbsp;convicci\u00f3n resaltados por la censora. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, descart\u00f3 que &nbsp;el Tribunal hubiese incurrido en un error de hecho con car\u00e1cter &nbsp;ostensible, pues, bajo su examen, el ad &nbsp;quem &nbsp;apreci\u00f3 en su correcta dimensi\u00f3n las pruebas &nbsp;documentales adosadas, las cuales no daban certeza de &nbsp;que la demandante, Ana Mercedes Tibavizco de Gonz\u00e1lez, hubiera &nbsp;convivido con el causante. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;Ahora, en punto a la queja por el supuesto desconocimiento del &nbsp;precedente jurisprudencial de la Sala, concretamente, de la sentencia &nbsp;SL14237-2015 reiterada en la SL6519-2017, se observa que la decisi\u00f3n &nbsp;reprochada no cuestiona la interpretaci\u00f3n desarrollada en &nbsp;dichas providencias en torno a la noci\u00f3n de \u00abconvivencia\u00bb, &nbsp;toda vez que, al haberse encaminado la censura por la v\u00eda de &nbsp;los hechos, el an\u00e1lisis de la Sala estaba limitado a estudiar &nbsp;el acierto del Tribunal al valorar las pruebas en las que sustent\u00f3 &nbsp;la decisi\u00f3n de negar lo reclamado, siendo cada caso un asunto &nbsp;particular y concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Para la Sala, independientemente de que la postura sea o no &nbsp;compartida, la determinaci\u00f3n cuestionada no resulta arbitraria &nbsp;o manifiestamente alejada del ordenamiento jur\u00eddico, por &nbsp;cuanto fue proferida despu\u00e9s de haberse realizado una &nbsp;valoraci\u00f3n razonable de las actuaciones surtidas en el proceso &nbsp;concursal y de los elementos de juicio allegados, seg\u00fan lo &nbsp;expuesto en sede de casaci\u00f3n por la promotora. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, en el sub &nbsp;judice se &nbsp;observa que existe una disparidad de criterios entre lo considerado &nbsp;por el juzgador accionado frente a las probanzas aportadas -en &nbsp;desarrollo del ejercicio normal de las facultades y amparado en los &nbsp;principios de autonom\u00eda e independencia judicial- y lo &nbsp;planteado por la solicitante, de suerte que el juez constitucional no &nbsp;es el llamado a dirimir la controversia, a modo de juez de instancia, &nbsp;arrog\u00e1ndose competencias que no le corresponden, pues la &nbsp;tutela no es el instrumento para definir cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Adicionalmente, &nbsp;ha de resaltarse que esta Sala ha establecido que la tutela no es un &nbsp;medio para realizar una nueva valoraci\u00f3n probatoria, como se &nbsp;pretende, pues \u00ab[E]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC1148-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Hechas las anteriores precisiones, se itera, la determinaci\u00f3n &nbsp;censurada analiz\u00f3 el cargo enfilado por la v\u00eda &nbsp;indirecta y se profiri\u00f3 con base en un an\u00e1lisis &nbsp;razonado de los aspectos reprochados en sede de casaci\u00f3n, de &nbsp;manera que no se advierte una anomal\u00eda de tal entidad que &nbsp;habilite la intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;En atenci\u00f3n a las consideraciones precedentes, se confirmar\u00e1 &nbsp;la sentencia proferida por el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>VI. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto en esta providencia a los interesados, por el medio m\u00e1s &nbsp;expedito, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 30 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, y oportunamente env\u00edese el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC14399-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC14399-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0. &nbsp;11001-02-04-000-2021-00180-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintisiete de octubre de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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