{"id":59107,"date":"2024-05-17T20:42:10","date_gmt":"2024-05-17T20:42:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc4124-2021-2010-00185-01-1\/"},"modified":"2024-05-17T20:42:10","modified_gmt":"2024-05-17T20:42:10","slug":"sc4124-2021-2010-00185-01-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc4124-2021-2010-00185-01-1\/","title":{"rendered":"SC4124 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC4124-2021 (2010-00185-01)_1<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC4124-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;05001-31-03-009-2010-00185-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecinueve de agosto de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte los recursos de casaci\u00f3n interpuestos por Yeni &nbsp;Mar\u00eda M\u00fanera Estrada, &nbsp;en nombre propio y en representaci\u00f3n de sus hijas Catalina &nbsp;Vela1 &nbsp;y Mar\u00eda Vela, y Alba Luz Estrada Espinosa, en calidad de &nbsp;demandantes, y por las accionadas Cl\u00ednica del Prado S.A. y la &nbsp;E.P.S. Medicina Prepagada Suramericana S.A. contra la sentencia &nbsp;proferida el 14 de mayo de 2015 por la Sala Tercera Civil de Decisi\u00f3n &nbsp;del Tribunal Superior de Medell\u00edn, en el proceso ordinario de &nbsp;responsabilidad civil que las primeras promovieron contra las &nbsp;segundas y la I.P.S. Salud Siglo XXI, tr\u00e1mite al cual fueron &nbsp;vinculadas como llamadas en garant\u00eda la Compa\u00f1\u00eda &nbsp;Suramericana de Seguros S.A. y la Cl\u00ednica del Prado S.A., de &nbsp;Medell\u00edn. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Yeni &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mar\u00eda M\u00fanera Estrada, en nombre propio y en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;representaci\u00f3n de sus hijas, y Luz Alba Estrada Espinosa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presentaron demanda contra la Cl\u00ednica del Prado S.A., la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;E.P.S. Medicina Prepagada Suramericana S.A. y la I.P.S. Salud Siglo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;XXI, con el fin de que se les declarara civilmente responsables &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;-contractualmente frente a Yeni Mar\u00eda M\u00fanera y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Catalina , extracontractualmente frente a Mar\u00eda Vela y Luz &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alba Estrada Espinosa- por los perjuicios patrimoniales y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extrapatrimoniales a ellas causados como consecuencia de \u00ablas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lesiones que sufri\u00f3 &nbsp;la ni\u00f1a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Catalina Vela al momento de su nacimiento el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 de marzo de 2005\u00bb, proceso cuyo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conocimiento correspondi\u00f3 inicialmente al Juzgado Noveno &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil del Circuito de Medell\u00edn2. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sustento de sus pretensiones relataron los siguientes hechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;16 de marzo de 2005, hacia las 7:00 a.m., la se\u00f1ora Yeni Mar\u00eda &nbsp;M\u00fanera Estrada, con 34 a\u00f1os y 39 semanas de embarazo, &nbsp;ingres\u00f3 a la I.P.S. Salud Siglo XXI, de Medell\u00edn. En &nbsp;tal recinto fue valorada por una m\u00e9dica general, quien, ante &nbsp;los s\u00edntomas evidenciados, orden\u00f3 su remisi\u00f3n a &nbsp;la Cl\u00ednica del Prado, en ambulancia y acompa\u00f1ada de una &nbsp;enfermera. En dicha Cl\u00ednica, desde las 8:00 am, fue valorada &nbsp;por varios m\u00e9dicos, algunos de los cuales sostuvieron que &nbsp;deb\u00eda ser intervenida de inmediato y otros que era necesario &nbsp;esperar. De manera que la se\u00f1ora M\u00fanera Estrada ingres\u00f3 &nbsp;al servicio de obstetricia hasta las 3:40 p.m. Durante ese per\u00edodo &nbsp;hubo varias mujeres embarazadas en espera, al parecer porque en el &nbsp;centro asistencial no hab\u00eda servicio de agua. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El parto ocurri\u00f3 despu\u00e9s de las 5:00 p.m., \u00abcon &nbsp;complicaci\u00f3n por abruptio (desprendimiento) de placenta, lo &nbsp;cual caus(\u00f3) lesiones cerebrales severas a la hija reci\u00e9n &nbsp;nacida\u00bb &nbsp;que &nbsp;generaron \u00abda\u00f1os &nbsp;irreversibles en la neonata, consistentes en par\u00e1lisis &nbsp;cerebral severa\u00bb. &nbsp;El &nbsp;\u201cabruptio &nbsp;de placenta\u201d &nbsp;se detect\u00f3 despu\u00e9s del parto y, en criterio de la parte &nbsp;actora, el m\u00e9dico tratante no advirti\u00f3 que, por la edad &nbsp;de la madre, ten\u00eda la posibilidad de sufrir dicha afecci\u00f3n. &nbsp;Asimismo, a la paciente no se le practic\u00f3 monitoreo fetal &nbsp;electr\u00f3nico, lo que habr\u00eda permitido detectar el &nbsp;sufrimiento que la criatura estaba padeciendo, \u00abm\u00e1xime &nbsp;que el tiempo entre el desprendimiento de la placenta y el nacimiento &nbsp;no fue corto, ya que la hipoxia sufrida por la criatura fue &nbsp;importante, conclusi\u00f3n a la que se llega con el grado de &nbsp;depresi\u00f3n respiratoria con que naci\u00f3, clasificada con &nbsp;Apgar 4\u00bb. &nbsp;Por lo &nbsp;dem\u00e1s, \u00abcomo &nbsp;consecuencia de la mala atenci\u00f3n\u00bb, &nbsp;la ni\u00f1a perdi\u00f3 sus facultades mentales y f\u00edsicas, &nbsp;impidi\u00e9ndole as\u00ed llevar una vida normal. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Admitido &nbsp;el proceso3, &nbsp;se presentaron las siguientes contestaciones: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;La Cl\u00ednica del Prado S.A. se opuso a las pretensiones y &nbsp;formul\u00f3 las excepciones de m\u00e9rito que denomin\u00f3: &nbsp;(i) inexistencia de nexo de causalidad, (ii) ausencia de dolo, &nbsp;negligencia o culpa, (iii) diligencia y cuidado en la selecci\u00f3n &nbsp;del personal m\u00e9dico, (iv) consentimiento debido y plenamente &nbsp;informado, (v) indebida tasaci\u00f3n de perjuicios y (vi) riesgo &nbsp;inherente a la intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Explic\u00f3 &nbsp;que la paciente ingres\u00f3 al servicio de urgencias de la &nbsp;instituci\u00f3n el 16 de marzo de 2005, a las 8:35 a.m., en &nbsp;condici\u00f3n estable, \u00abcon &nbsp;una ruptura de membranas y unos cambios iniciales en el cuello &nbsp;uterino (\u2026) en el estadio previo al expulsivo (\u2026) &nbsp;dilataci\u00f3n vaginal de un cent\u00edmetro, c\u00e9rvix &nbsp;posterior, l\u00edquido amni\u00f3tico escaso y claro\u00bb. &nbsp;Agreg\u00f3 &nbsp;que no &nbsp;fue remitida con un cuadro cl\u00ednico de urgencia y que, si bien &nbsp;lleg\u00f3 en ambulancia y acompa\u00f1ada de una enfermera, ello &nbsp;era una circunstancia de car\u00e1cter obligatorio sin importar su &nbsp;estado. Afirm\u00f3 que en la cl\u00ednica era normal atender &nbsp;diariamente 20 mujeres en estado de embarazo y, que no era cierto que &nbsp;ese d\u00eda hubiera faltado el servicio de agua. Y menos a\u00fan &nbsp;que existiera disparidad de criterios entre los m\u00e9dicos &nbsp;tratantes. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, formul\u00f3 llamamiento en garant\u00eda contra &nbsp;Seguros Generales Suramericana S.A. Tal solicitud fue aceptada &nbsp;mediante auto del 19 de octubre de 20105. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;La E.P.S. y Medicina Prepagada Suramericana S.A. se opuso igualmente &nbsp;a lo reclamado y plante\u00f3 las excepciones que denomin\u00f3 &nbsp;(i) inexistencia de obligaci\u00f3n solidaria de indemnizar, (ii) &nbsp;culpa exclusiva de la v\u00edctima y (iii) tasaci\u00f3n excesiva &nbsp;del perjuicio. Afirm\u00f3 que los servicios m\u00e9dicos &nbsp;prestados por las I.P.S. se realizan con plena autonom\u00eda &nbsp;frente a la accionada. Asever\u00f3 que no se acreditaron los &nbsp;alegados errores en el diagn\u00f3stico y tratamiento, que la &nbsp;paciente \u00abno &nbsp;recibi\u00f3 controles prenatales por cuenta de la EPS SURA, y la &nbsp;\u00fanica consulta que figura en la historia cl\u00ednica de &nbsp;SALUD SIGLO XXI corresponde al d\u00eda 22 de febrero de 2005 en la &nbsp;cual se constat\u00f3 retardo en el crecimiento fetal por parte de &nbsp;la Dra. CATALINA ORTIZ AGUADO quien le orden\u00f3 una ecograf\u00eda, &nbsp;la cual al parecer no fue realizada\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, que dicho examen &nbsp;\u00abhubiese &nbsp;permitido detectar signos y s\u00edntomas durante el embarazo, as\u00ed &nbsp;como tomar conductas para evitar el desprendimiento de placenta o &nbsp;terminar el embarazo anticipadamente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;la historia cl\u00ednica resalt\u00f3 que la madre gestante fue &nbsp;atendida por tres m\u00e9dicos especialistas y que no permaneci\u00f3 &nbsp;en el servicio de urgencias sin revisi\u00f3n o evaluaci\u00f3n, &nbsp;como lo sugiere la demanda. Destac\u00f3 que el desprendimiento de &nbsp;la placenta es un riesgo inherente al embarazo y al trabajo de &nbsp;parto6. &nbsp;Por otra parte, llam\u00f3 en garant\u00eda a la Cl\u00ednica &nbsp;del Prado S.A., por haber prestado directamente los servicios de &nbsp;salud, en virtud del contrato suscrito entre las partes vigente para &nbsp;la \u00e9poca de los hechos7, &nbsp;llamamiento admitido por auto del 19 de octubre de 20108. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;La I.P.S. Salud Siglo XXI solicit\u00f3 negar la responsabilidad &nbsp;endilgada y formul\u00f3 las excepciones de (i) buena fe, (ii) &nbsp;diligencia y cuidado, (iii) no existencia de la obligaci\u00f3n, &nbsp;(iv) ausencia de nexo causal, (v) carencia de fundamentaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica para pedir y (vi) prescripci\u00f3n. Manifest\u00f3 &nbsp;que la entidad atendi\u00f3 a la paciente en forma inmediata y la &nbsp;remiti\u00f3 con personal id\u00f3neo a la cl\u00ednica &nbsp;tratante9. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;Seguros Generales Suramericana S.A., llamada en garant\u00eda por &nbsp;la Cl\u00ednica del Prado S.A., afirm\u00f3 que no le constaban &nbsp;algunos de los hechos de la demanda. Present\u00f3 las excepciones &nbsp;que denomin\u00f3 (i) ausencia de culpa y de nexo causal y (ii) &nbsp;tasaci\u00f3n excesiva de perjuicios. &nbsp;Frente al llamamiento adujo que el &nbsp;siniestro se reclam\u00f3 despu\u00e9s de dos a\u00f1os de la &nbsp;finalizaci\u00f3n de la p\u00f3liza, por lo cual propuso las &nbsp;excepciones de ausencia de siniestro y prescripci\u00f3n, as\u00ed &nbsp;como la de aplicaci\u00f3n del deducible pactado10. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;4 de noviembre de 2014, el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de &nbsp;Descongesti\u00f3n de Medell\u00edn11 &nbsp;profiri\u00f3 fallo de primera instancia12. &nbsp;Con \u00e9l, se negaron las pretensiones de la demanda y se declar\u00f3 &nbsp;probada la excepci\u00f3n de ausencia de culpa. Esta decisi\u00f3n &nbsp;fue apelada por la parte actora. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;14 de mayo de 201513 &nbsp;el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Medell\u00edn resolvi\u00f3 &nbsp;la alzada, en sentencia que revoc\u00f3 la de primer grado, declar\u00f3 &nbsp;no probadas las excepciones propuestas por las accionadas y decret\u00f3 &nbsp;la responsabilidad civil y solidaria de la Cl\u00ednica del Prado &nbsp;S.A. y de la E.P.S. y Medicina Prepagada Suramericana S.A.14. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;juez ad quem estim\u00f3 &nbsp;como probados los siguientes hechos: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(i) &nbsp;la remisi\u00f3n en ambulancia y con enfermera acompa\u00f1ante &nbsp;no obedeci\u00f3 a situaciones normales de atenci\u00f3n a las &nbsp;gestantes. Se consider\u00f3 por parte de personal m\u00e9dico de &nbsp;la IPS Siglo XXI, que se estaba en presencia de una urgencia, puesto &nbsp;que seg\u00fan el diagn\u00f3stico el parto podr\u00eda &nbsp;producirse incluso durante el traslado; (ii) la atenci\u00f3n &nbsp;inicial de la Cl\u00ednica del Prado la hizo una m\u00e9dica &nbsp;general; (iii) se orden\u00f3 monitoreo electr\u00f3nico fetal, &nbsp;el que nunca se realiz\u00f3 (iv) la revisi\u00f3n por parte del &nbsp;m\u00e9dico especialista se dio 5 horas despu\u00e9s de la &nbsp;atenci\u00f3n a la instituci\u00f3n remitente. (v) se ten\u00eda &nbsp;conocimiento de que la paciente ten\u00eda ces\u00e1rea previa, &nbsp;indicios todos que permiten el aligeramiento probatorio, que facultan &nbsp;a la Sala llegar a la conclusi\u00f3n de que del hecho da\u00f1ino &nbsp;informado en la demanda puede colegirse culpa y relaci\u00f3n de &nbsp;causalidad. Se trata de la aplicaci\u00f3n del principio latino &nbsp;ipsa loquitur &nbsp;(las cosas &nbsp;hablan por s\u00ed solas) o faute virtuelle (culpa virtual)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;que, \u00abdebido a las circunstancias &nbsp;especiales, dado que los &nbsp;profesionales prestadores del servicio no demostraron que se hubiera &nbsp;presentado una situaci\u00f3n especial que sin alcanzar su &nbsp;responsabilidad hubiera dado lugar al hecho da\u00f1ino (\u2026) &nbsp;Luego, si bien en principio los actores deben establecer la &nbsp;responsabilidad de los m\u00e9dicos tratantes y las instituciones &nbsp;m\u00e9dicas, en algunos casos la carga de la prueba debe hacerse &nbsp;actuar en forma din\u00e1mica, traslad\u00e1ndose a aquellos, &nbsp;quienes est\u00e1n en mejores condiciones de allegar los elementos &nbsp;de juicio que se dirigen a probar la exoneraci\u00f3n de la culpa\u00bb. &nbsp;Lo expuesto, sumado al aligeramiento de la prueba, que \u00abacepta &nbsp;la existencia de dificultades para que el actor pueda probar con &nbsp;certidumbre\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal estableci\u00f3 que, el d\u00eda del parto, la paciente &nbsp;fue valorada en la I.P.S. Salud Siglo XXI y que, seg\u00fan lo &nbsp;referido por el perito que particip\u00f3 en el proceso -basado en &nbsp;lo registrado en la historia cl\u00ednica de dicha instituci\u00f3n-, &nbsp;al realizarle el \u201ctacto vaginal\u201d &nbsp;el entonces m\u00e9dico tratante consider\u00f3 que \u00abla &nbsp;paciente estaba con dilataci\u00f3n completa del cuello uterino y &nbsp;por lo tanto el parto era inminente y requer\u00eda remisi\u00f3n &nbsp;urgente a un lugar donde se le pudiera atender el parto, por lo que &nbsp;la remitieron en ambulancia y con enfermera previendo que el parto &nbsp;pudiera ocurrir en el camino\u00bb. &nbsp;Sostuvo que, seg\u00fan la doctora &nbsp;Lizcano Bedoya, m\u00e9dico general que revis\u00f3 a la paciente &nbsp;en la Cl\u00ednica del Prado, \u00e9sta presentaba un \u00abembarazo &nbsp;a t\u00e9rmino, que hab\u00eda sido remitida a la instituci\u00f3n &nbsp;porque se encontraba en expulsivo\u00bb. &nbsp;Sin embargo, concluy\u00f3 un diagn\u00f3stico diferente al de la &nbsp;entidad remitente pues determin\u00f3 que aqu\u00e9lla ten\u00eda &nbsp;una dilataci\u00f3n de un cent\u00edmetro y una contracci\u00f3n &nbsp;uterina en 15 minutos, cuello muy posterior, salida de l\u00edquido &nbsp;amni\u00f3tico claro y poco, no expulsivo. Por lo tanto, \u00abse &nbsp;hospitaliza para iniciar proceso de parto por ruptura de membrana &nbsp;alta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal destac\u00f3 lo establecido en el peritaje, en cuanto a &nbsp;que se trataba de una madre gestante por segunda vez, con 39 semanas &nbsp;de embarazo, con ces\u00e1rea previa y ruptura de membranas alta, a &nbsp;quien se le brind\u00f3 una atenci\u00f3n inicial adecuada, al &nbsp;reforzar la actividad uterina por la referida ruptura y ordenar un &nbsp;monitoreo electr\u00f3nico fetal, lo cual el &nbsp;experto catalog\u00f3 como &nbsp;\u201cadecuado\u201d. &nbsp;No obstante, se\u00f1al\u00f3 que el \u00faltimo nunca se &nbsp;realiz\u00f3 porque el monitor se encontraba ocupado (seg\u00fan &nbsp;nota de enfermer\u00eda de las 12:20 p.m.). De ese informe, el ad &nbsp;quem resalt\u00f3 lo dicho en torno a &nbsp;que la evaluaci\u00f3n inicial debi\u00f3 \u00abser &nbsp;avalada por el ginec\u00f3logo con una nota aprobando o &nbsp;complementando la conducta tomada por la m\u00e9dica de urgencias, &nbsp;aunque (\u2026) &nbsp;seg\u00fan lo &nbsp;plasmado en la historia cl\u00ednica esta conducta estaba &nbsp;consecuente con el diagn\u00f3stico efectuado\u00bb. &nbsp;El Tribunal expuso la &nbsp;declaraci\u00f3n del especialista en obstetricia de la Cl\u00ednica &nbsp;del Prado, Iv\u00e1n Dar\u00edo Ram\u00edrez Londo\u00f1o, &nbsp;quien afirm\u00f3 que el intervalo normal de una evaluaci\u00f3n &nbsp;de una paciente en trabajo de parto era de dos horas y que la primera &nbsp;vez que evalu\u00f3 a la se\u00f1ora M\u00fanera Estrada fue a &nbsp;la 1:00 p.m. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, de lo advertido por el m\u00e9dico Ram\u00edrez &nbsp;Londo\u00f1o frente al monitoreo fetal electr\u00f3nico, concluy\u00f3 &nbsp;el Tribunal que hubo negligencia en la pr\u00e1ctica de dicho &nbsp;examen, que fue ordenado en horas de la ma\u00f1ana y que, &nbsp;refiri\u00e9ndose al peritaje del proceso, era m\u00e1s seguro &nbsp;que el manual. Ello, puesto que el tiempo de valoraci\u00f3n era &nbsp;m\u00ednimo de 40 minutos continuos de manera que permit\u00eda &nbsp;observar en forma m\u00e1s objetiva la presencia de &nbsp;desaceleraciones de la frecuencia cardiaca. En contraste, el manual &nbsp;se hac\u00eda con un estetoscopio, durante 1 a 10 minutos, lo que &nbsp;imped\u00eda detectar cambios en la \u201cfetocardia\u201d &nbsp;y el sufrimiento de la beb\u00e9 por nacer. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;las seis posibles causas m\u00e1s importantes que aumentaban el &nbsp;riesgo de abruptio de placenta, referidas por el m\u00e9dico &nbsp;Ram\u00edrez Londo\u00f1o, el Tribunal resalt\u00f3 que la &nbsp;paciente presentaba dos de ellas, esto es, la ruptura de membranas y &nbsp;la ces\u00e1rea previa. Y, sobre los s\u00edntomas cl\u00e1sicos &nbsp;por \u00e9l mencionados, aunque el ginecobstetra dijo que no se &nbsp;advirtieron y que pod\u00eda haber gestantes asintom\u00e1ticas, &nbsp;el colegiado de instancia destac\u00f3 de ellos el sangrado &nbsp;vaginal, que fue registrado tanto en la historia cl\u00ednica de la &nbsp;I.P.S. remitente como en la de la cl\u00ednica receptora. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, el Tribunal determin\u00f3 que la \u201chipoxia\u201d &nbsp;fue ocasionada \u00aben &nbsp;alto grado de probabilidad por el desprendimiento de la placenta\u00bb, &nbsp;que afect\u00f3 el 30% de la misma, \u00ablo &nbsp;que se refuerza con la afirmaci\u00f3n contenida en la adici\u00f3n &nbsp;al dictamen en el sentido de que un estudio efectuado en el 2008 &nbsp;encontr\u00f3 que el infarto placentario estaba asociado en forma &nbsp;significativa con un aumento de 4 veces del riesgo de cuadriplejia &nbsp;esp\u00e1stica\u00bb. &nbsp;La combinaci\u00f3n de infarto placentario y tener restricci\u00f3n &nbsp;de crecimiento intrauterino, de conformidad con el dicho de la &nbsp;perito, \u00abten\u00eda &nbsp;un riesgo especialmente alto para tener una par\u00e1lisis cerebral &nbsp;esp\u00e1tica\u00bb. Si bien &nbsp;la \u201chipoxia perinatal\u201d &nbsp;s\u00f3lo es una causa en un peque\u00f1o n\u00famero de los &nbsp;casos de la par\u00e1lisis cerebral, \u00aben &nbsp;este caso, la conclusi\u00f3n de la Corporaci\u00f3n es &nbsp;diferente, y recuerda que al dar respuesta a la demanda la EPS y &nbsp;Medicina Prepagada Suramericana S.A. se\u00f1al\u00f3 que en la &nbsp;historia cl\u00ednica de Salud Silo (sic) &nbsp;XXI correspondiente &nbsp;al 22 de febrero de 2005 da cuenta que la doctora Catalina Ortiz &nbsp;Laguado, constat\u00f3 retraso en el crecimiento fetal, por lo que &nbsp;orden\u00f3 una ecograf\u00eda, la que al parecer expres\u00f3, &nbsp;no se realiz\u00f3 la paciente\u00bb. &nbsp;Por todo ello, sentenci\u00f3 que la atenci\u00f3n m\u00e9dica &nbsp;recibida por la gestante en la Cl\u00ednica del Prado no estuvo &nbsp;conforme con la lex artis &nbsp;que debi\u00f3 aplicarse, ante las circunstancias m\u00e9dicas &nbsp;que aquella present\u00f3, \u00ablo &nbsp;cual comprometi\u00f3 el fruto de su embarazo con las consecuencias &nbsp;adversas que no est\u00e1n en discusi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 &nbsp;que los indicios rese\u00f1ados junto con la t\u00e9cnica res &nbsp;ipsa loquitur \u00abse &nbsp;trata de la aplicaci\u00f3n del principio latino res ipsa loquitur &nbsp;o culpa virtual &nbsp;dado que los profesionales prestadores del servicio &nbsp;no demostraron que se hubiera presentado una situaci\u00f3n &nbsp;especial que sin alcanzar su responsabilidad hubiera dado lugar al &nbsp;hecho da\u00f1ino\u00bb daban cuenta &nbsp;que hubo \u00abomisi\u00f3n &nbsp;por parte del personal m\u00e9dico de la Cl\u00ednica del Prado, &nbsp;cuando de dos conceptos opuestos de m\u00e9dicos generales, el de &nbsp;la IPS Siglo XXI y el de la m\u00e9dica de urgencias de la Cl\u00ednica, &nbsp;no se recurre al m\u00e9dico especialista, \u2018avalar &nbsp;el diagn\u00f3stico\u2019, fue la expresi\u00f3n utilizada por &nbsp;la perito; tampoco se da cumplimiento al monitoreo fetal; no se &nbsp;advierte la anotaci\u00f3n de sangrado vaginal, y las condiciones &nbsp;de ces\u00e1rea previa y rotura de membranas, y su incidencia en &nbsp;abruptio de placenta, a lo que se suma que sin duda el monitoreo &nbsp;fetal electr\u00f3nico, el que el galeno de la instituci\u00f3n &nbsp;dice se realiza desde que la paciente ingresa hasta que sale, hubiese &nbsp;servido para detectar el sufrimiento fetal, la p\u00e9rdida de &nbsp;ox\u00edgeno que se estaba presentando como consecuencia del &nbsp;desprendimiento de la placenta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con lo alegado por la E.P.S. y Medicina Prepagada &nbsp;Suramericana S.A. en cuanto a la presunta culpa de la madre por haber &nbsp;omitido realizarse la ecograf\u00eda ordenada por la m\u00e9dica &nbsp;de la IPS el 22 de febrero del 2005, el Tribunal afirm\u00f3, con &nbsp;sustento en el dictamen pericial, que dicho examen no hubiera evitado &nbsp;el \u201cabruptio\u201d. &nbsp;En ese sentido, explic\u00f3 que \u00e9ste \u00abse &nbsp;produce durante el trabajo de parto en pacientes sin enfermedad &nbsp;concomitante, y en segundo lugar porque no resulta confiable ya que &nbsp;la apariencia ultrasonogr\u00e1fica de la hemorragia y los co\u00e1gulos &nbsp;se modifican a trav\u00e9s del tiempo. Incluso en casos de &nbsp;desprendimiento agudo pueden no detectarse hallazgos ecogr\u00e1ficos &nbsp;anormales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, el Tribunal conden\u00f3 solidariamente a las &nbsp;demandadas a pagar: (i) para &nbsp;la madre de la ni\u00f1a afectada &nbsp;$68\u2019045.911 por da\u00f1o emergente pasado, $70\u2019000.000 &nbsp;por da\u00f1o moral y $50\u2019000.000 a t\u00edtulo de da\u00f1o &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n; ii) para &nbsp;la hermana de la v\u00edctima &nbsp;$50\u2019000.000 por da\u00f1o moral; iii) &nbsp;para la abuela, &nbsp;$50\u2019000.000 por da\u00f1o moral y $25\u2019000.000 por da\u00f1o &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n; y iv) para &nbsp;la v\u00edctima directa del da\u00f1o &nbsp;una mesada equivalente al 65% de 1 s.m.l.m.v., hasta cuando cumpla 18 &nbsp;a\u00f1os (16 de marzo de 2023) y, desde esa fecha en adelante, 1 &nbsp;s.m.l.m.v. durante toda su vida, por \u201cda\u00f1o &nbsp;emergente futuro\u201d, para lo cual &nbsp;dispuso que las condenadas constituyeran una fiducia; asimismo, las &nbsp;conden\u00f3 a pagar $70\u2019000.000, por da\u00f1o moral y &nbsp;$50\u2019000.000, por da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n, para &nbsp;la v\u00edctima directa del da\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, el Tribunal declar\u00f3 probada la ausencia de &nbsp;siniestro propuesta por Seguros Generales Suramericana S.A. frente al &nbsp;llamamiento en garant\u00eda efectuado por la Cl\u00ednica del &nbsp;Prado S.A. Explic\u00f3 que la p\u00f3liza estuvo vigente hasta &nbsp;el 31 de diciembre de 2005, mientras que el llamamiento se hizo el 21 &nbsp;de septiembre de 2010, es decir, pasados los dos 2 a\u00f1os de su &nbsp;vencimiento. A su vez, declar\u00f3 pr\u00f3spero el llamado &nbsp;efectuado por la E.P.S. y Medicina Prepagada Suramericana S.A. a la &nbsp;Cl\u00ednica del Prado S.A., por lo cual conden\u00f3 a esta &nbsp;\u00faltima a reembolsar a aqu\u00e9lla las sumas que hubiera &nbsp;pagado como consecuencia de la sentencia. Para el efecto, dictamin\u00f3 &nbsp;que las partes pactaron que la Cl\u00ednica ser\u00eda la &nbsp;responsable por la prestaci\u00f3n de los servicios de salud a su &nbsp;cargo. Finalmente, confirm\u00f3 la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo, en cuanto neg\u00f3 las &nbsp;pretensiones de la demanda en contra de la I.P.S. Salud Siglo XXI, &nbsp;porque se evidenci\u00f3 que actu\u00f3 en forma diligente al &nbsp;remitir inmediatamente a la paciente a una instituci\u00f3n de &nbsp;mayor nivel. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;LOS RECURSOS DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;parte actora, la Cl\u00ednica del Prado S.A. y la E.P.S. Medicina &nbsp;Prepagada Suramericana S.A., formularon recursos de casaci\u00f3n. &nbsp;Estos fueron concedidos por el Tribunal Superior de Medell\u00edn &nbsp;el 24 de agosto de 201515. &nbsp;Tales medios de refutaci\u00f3n fueron admitidos por esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, en prove\u00eddos del 19 de diciembre de 2016, &nbsp;del 29 de junio y del 21 de septiembre de 201716, &nbsp;seg\u00fan lo previsto en el &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil, puesto que fueron &nbsp;impetrados en vigencia de este estatuto17. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N DE E.P.S. MEDICINA PREPAGADA &nbsp;SURAMERICANA S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;demanda18 &nbsp;contiene un \u00fanico cargo, por la causal primera del art\u00edculo &nbsp;368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, por violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de las normas contenidas en los art\u00edculos 1602, &nbsp;1604, 1615, 1616, 2341, 2343 y 2347, \u00abcomo &nbsp;consecuencia de los errores manifiestos de hecho en los que se &nbsp;incurri\u00f3 en la apreciaci\u00f3n de las pruebas\u00bb. &nbsp;Por lo tanto, la accionada solicit\u00f3 casar la &nbsp;sentencia y, en consecuencia, la confirmaci\u00f3n de la de primera &nbsp;instancia nugatoria de las pretensiones de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;\u00daNICO &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que el yerro evidente de hecho en la valoraci\u00f3n probatoria, &nbsp;\u00abpor apreciaci\u00f3n err\u00f3nea\u00bb, &nbsp;se dio frente a (i) los testimonios de los m\u00e9dicos Isabel &nbsp;Cristina Lizcano Bedoya e Iv\u00e1n Dar\u00edo Ram\u00edrez &nbsp;Lodo\u00f1o, de la Cl\u00ednica del Prado S.A.; (ii) al dictamen &nbsp;pericial y las dos historias cl\u00ednicas de la paciente, esto es, &nbsp;la de la I.P.S. remitente y la de la instituci\u00f3n receptora, &nbsp;donde naci\u00f3 la beb\u00e9. Y \u00abpor &nbsp;falta de apreciaci\u00f3n\u00bb del protocolo de &nbsp;atenci\u00f3n para las gestantes de la Cl\u00ednica del Prado, &nbsp;denominado Trabajo de Parto y Parto Gu\u00eda &nbsp;de Pr\u00e1ctica Cl\u00ednica M\u00e9dica, y de la Norma &nbsp;T\u00e9cnica para la Atenci\u00f3n del Parto del Ministerio de &nbsp;Salud. &nbsp;En sustento, se refiri\u00f3 a los cinco indicios aducidos &nbsp;por el Tribunal como determinantes de la culpa y la relaci\u00f3n &nbsp;de causalidad, \u00ablos cuales no existen y son &nbsp;totalmente opuestos al contenido objetivo de la prueba\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el primer indicio se\u00f1al\u00f3 que, citando los medios de &nbsp;prueba respectivos, la consideraci\u00f3n realizada por el personal &nbsp;de la I.P.S. Siglo XXI sobre el estado de la paciente fue &nbsp;\u00abdescartada\u00bb. Ello de &nbsp;conformidad con la historia cl\u00ednica, &nbsp;lo dicho por la m\u00e9dica &nbsp;general tratante de la Cl\u00ednica del Prado, el especialista de &nbsp;la misma instituci\u00f3n y el peritaje emitido en el proceso. &nbsp;Consider\u00f3 que de tales medios de prueba se concluye que la &nbsp;paciente no estaba en estado expulsivo cuando lleg\u00f3 a la &nbsp;instituci\u00f3n receptora o cuando fue valorada por la galena de &nbsp;la cl\u00ednica. Por ende, al descartarse la presunta urgencia, &nbsp;\u00abqued[\u00f3] \u00fanicamente como parte &nbsp;del hecho indicador la remisi\u00f3n de la paciente en ambulancia y &nbsp;con enfermera acompa\u00f1ante, sin que ese hecho conocido mediante &nbsp;una inferencia l\u00f3gica nos pueda conducir a afirmar que existe &nbsp;un juego de probabilidades, ni altas ni bajas, de que en el hecho &nbsp;da\u00f1ino manifestado en la demanda se present\u00f3 culpa y el &nbsp;nexo causal imputado a los demandados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acerca &nbsp;del segundo indicio, esto es, que la evaluaci\u00f3n inicial la &nbsp;hubiera realizado una m\u00e9dica general de la Cl\u00ednica, &nbsp;manifest\u00f3 que el documento de Trabajo de Parto y Gu\u00eda &nbsp;de Pr\u00e1ctica Cl\u00ednica M\u00e9dica s\u00f3lo exig\u00eda &nbsp;que el examen de admisi\u00f3n fuera realizado por un m\u00e9dico &nbsp;capacitado. Bajo tal l\u00ednea, subray\u00f3 que no hab\u00eda &nbsp;prueba en el proceso que asegurara que tal valoraci\u00f3n debi\u00f3 &nbsp;ser efectuada por un especialista. En ese aspecto, resalt\u00f3 que &nbsp;la doctora que recibi\u00f3 a la madre en la cl\u00ednica estaba &nbsp;capacitada para brindar la atenci\u00f3n requerida, pues el m\u00e9dico &nbsp;Ram\u00edrez Londo\u00f1o sostuvo, en su declaraci\u00f3n, que &nbsp;ella contaba con m\u00e1s de 11 a\u00f1os de experiencia en el &nbsp;servicio de urgencias gineco-obstetricias y que hab\u00eda &nbsp;realizado una valoraci\u00f3n inicial adecuada, conclusi\u00f3n &nbsp;que tambi\u00e9n se expuso en el dictamen pericial practicado. Por &nbsp;lo tanto, tal hecho conocido \u00abmediante una &nbsp;inferencia l\u00f3gica, NO nos puede conducir a afirmar que existe &nbsp;un juego de probabilidades, ni altas ni bajas, de que el hecho da\u00f1ino &nbsp;manifestado en la demanda se present\u00f3 culpa y el nexo causal &nbsp;imputado a los demandados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto al tercer indicio, relativo a la falta de realizaci\u00f3n &nbsp;del monitoreo electr\u00f3nico fetal, sostuvo que tanto \u00e9ste &nbsp;como el monitoreo manual tienen el mismo fin. Es decir, la ausencia &nbsp;del primero \u00abescasamente se convertir\u00eda &nbsp;en un indicio leve y no grave, m\u00e1s a\u00fan ante la ausencia &nbsp;de otros signos o indicios de alarma de que se estuviera presentando &nbsp;el sufrimiento fetal y ante la falta de exigencia en los protocolos &nbsp;de la cl\u00ednica y el Ministerio de Salud\u00bb. &nbsp;Destac\u00f3 que, en la declaraci\u00f3n de la m\u00e9dica &nbsp;general de la Cl\u00ednica doctora Lizcano Bedoya, se explic\u00f3 &nbsp;que la paciente ingres\u00f3 en condiciones normales, sin signos de &nbsp;desprendimiento de la placenta. En sentido &nbsp;similar, el doctor Ram\u00edrez Londo\u00f1o se\u00f1al\u00f3, &nbsp;en su testimonio que la presencia de l\u00edquido claro y la &nbsp;frecuencia cardiaca fetal normal eran circunstancias que descartaban &nbsp;el sufrimiento de la beb\u00e9 por nacer. Sin embargo, de esta &nbsp;\u00faltima declaraci\u00f3n, el fallador s\u00f3lo observ\u00f3 &nbsp;la afirmaci\u00f3n de que el monitorio electr\u00f3nico era m\u00e1s &nbsp;directo. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;se aleg\u00f3 que el protocolo de atenci\u00f3n de gestantes no &nbsp;contemplaba el monitoreo electr\u00f3nico, \u00abprueba &nbsp;no vista por el Tribunal\u00bb. Por su parte, la &nbsp;norma t\u00e9cnica de atenci\u00f3n de partos del Ministerio de &nbsp;Salud s\u00f3lo establec\u00eda la evaluaci\u00f3n de la &nbsp;fetocardia, \u00abcon independencia de si (era) &nbsp;cl\u00ednica o manual o si por el contrario es electr\u00f3nica\u00bb. &nbsp;Igualmente, el peritaje estableci\u00f3 &nbsp;que se realiz\u00f3 monitoreo cl\u00ednico permanente y que, 5 &nbsp;minutos antes del nacimiento, la frecuencia cardiaca de la criatura &nbsp;estaba normal, circunstancia que el Tribunal dej\u00f3 de observar. &nbsp;Por ende, tal omisi\u00f3n \u00abno &nbsp;nos puede conducir a afirmar que la demanda se present\u00f3 la &nbsp;culpa y el nexo causal imputado a los demandados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aclar\u00f3, &nbsp;frente al cuarto indicio, que no era cierto que la revisi\u00f3n &nbsp;del especialista se hubiera producido 5 horas despu\u00e9s de que &nbsp;la paciente ingresara a la Cl\u00ednica. Ciertamente, la paciente &nbsp;fue atendida en la I.P.S. Salud Siglo XXI a las 7:50 a.m., pero se &nbsp;desconoce a qu\u00e9 hora termin\u00f3 la valoraci\u00f3n, &nbsp;siendo evaluada por el especialista de la Cl\u00ednica del Prado a &nbsp;las 12:00 del mediod\u00eda, \u00abquien &nbsp;luego de realizar un examen f\u00edsico a la paciente, la encuentra &nbsp;con ruptura de membranas, con actividad uterina 3\/10\/40, con &nbsp;fetocardia de 144 x min, C\u00e9rvix muy posterior, dilataci\u00f3n &nbsp;vaginal 1 cent\u00edmetro y salida de l\u00edquido amni\u00f3tico, &nbsp;defini\u00e9ndose continuar vigilando la evoluci\u00f3n de la &nbsp;dilataci\u00f3n vaginal de la paciente\u00bb. &nbsp;A su turno, \u00abel hecho &nbsp;de haberse dado la atenci\u00f3n 5 horas despu\u00e9s, no es &nbsp;indicativo de responsabilidad, pues fue atendida por m\u00e9dico &nbsp;general experto en este tipo de atenciones, casi de manera inmediata &nbsp;al momento de llegar a las instalaciones y dicho ingreso fue &nbsp;confirmado por m\u00e9dico especialista\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acerca &nbsp;del indicio resaltado por el Tribunal, por la ces\u00e1rea previa &nbsp;que tuvo la paciente, afirm\u00f3 que el an\u00e1lisis se centr\u00f3 &nbsp;en una de las muchas causas que pueden dar lugar al \u201cabruptio &nbsp;de placenta\u201d, pero no se enfoc\u00f3 en un s\u00edntoma &nbsp;o signo que presentara la madre y que no hubiera sido advertido por &nbsp;los profesionales a cargo. Menos a\u00fan, en la ausencia de &nbsp;sospecha o de hallazgos sobre \u00e9ste a la que se refirieron en &nbsp;su declaraci\u00f3n los m\u00e9dicos general y especialistas &nbsp;tratantes. Con tal proceder, el fallador incurri\u00f3 en un error &nbsp;de hecho por apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de la prueba &nbsp;testimonial, m\u00e1xime teniendo en cuenta que la perito no &nbsp;refiri\u00f3 la ces\u00e1rea previa en la lista de razones por &nbsp;las que pod\u00eda producirse un desprendimiento de placenta, &nbsp;limit\u00e1ndose a decir que aqu\u00e9lla podr\u00eda generar &nbsp;un riesgo aumentado, pero sin dar un porcentaje de ese riesgo. Y, &nbsp;frente a lo dicho por el especialista, doctor Ram\u00edrez Londo\u00f1o, &nbsp;sobre el sangrado vaginal, sostuvo que el Tribunal puso \u00aba &nbsp;decir al testigo lo que no dijo, puesto que, \u00e9l mismo (\u2026) &nbsp;no se refiri\u00f3 a que otro factor de riesgo fuera [el] &nbsp;\u2018sangrado &nbsp;vaginal\u2019\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, concluy\u00f3 que, \u00abde no &nbsp;haberse incurrido en &nbsp;los errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas &nbsp;enrostrados en esta demanda, no hubiera aplicado para el caso los &nbsp;art\u00edculos 1602, 1604, 1615, 1616, 2341 y 2347 del C\u00f3digo &nbsp;Civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Respecto de los errores de hecho, se ha reiterado que su presencia en &nbsp;el fallo cuestionado debe ser de tal magnitud e incidencia que ponga &nbsp;de presente, sin mayores esfuerzos, la grave omisi\u00f3n del &nbsp;sentenciador. No cualquier desliz o incorrecci\u00f3n del &nbsp;funcionario, tiene la jerarqu\u00eda de socavar los cimientos de la &nbsp;decisi\u00f3n tomada. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo ha expresado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;en raz\u00f3n de esos postulados que inspiran la valoraci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica en las instancias, cuando la imputaci\u00f3n &nbsp;formulada al fallo sea por la comisi\u00f3n de un yerro de hecho &nbsp; -causal 1\u00aa, v\u00eda indirecta- su &nbsp;demostraci\u00f3n presupone, entre otras exigencias, que la &nbsp;deducci\u00f3n probatoria cuestionada resulte manifiestamente &nbsp;contraria al contenido objetivo de la prueba, lo cual comporta que &nbsp;s\u00f3lo se estructurar\u00e1 el error en la medida en que sea &nbsp;tan notorio que a simple vista se manifieste, sin mayores &nbsp;elucubraciones y ejercicios dial\u00e9cticos. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte, de antiguo tiene dicho que \u00abel error de hecho se &nbsp;estructura cuando el juicio probatorio del sentenciador es arbitrario &nbsp;o cuando la \u00fanica ponderaci\u00f3n y conclusi\u00f3n que &nbsp;tolera y acepta la apreciaci\u00f3n de las pruebas sea la &nbsp;sustitutiva que proclama el recurrente; por el contrario, si la &nbsp;conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 el ad quem, luego de examinar &nbsp;cr\u00edticamente el acervo probatorio se halla dentro del terreno &nbsp;de la l\u00f3gica y lo razonable, en oposici\u00f3n a la que del &nbsp;mismo estudio extrae y propone el censor en el cargo, no se genera el &nbsp;yerro de facto con las caracter\u00edsticas de evidente y &nbsp;manifiesto, por cuanto en dicha situaci\u00f3n no hay absoluta &nbsp;certeza del desatino cometido por el fallador en la providencia &nbsp;motivo de impugnaci\u00f3n\u00bb -La Corte hace notar- &nbsp;(CSJ SC 28 de junio de 2011, rad n.\u00b0 1998 00869). &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;tales consideraciones, la Corte no puede desconocer el an\u00e1lisis &nbsp;individual y conjunto de las pruebas indiciarias pues no hay raz\u00f3n &nbsp;para apartarse del proceso intelectivo que lleva a dar por &nbsp;establecido el hecho indicado, salvo aquellos casos \u00abespeciales &nbsp;en que su interpretaci\u00f3n por el juzgador ha sido tan absurda &nbsp;que pugne con la manifiesta evidencia de los hechos, en otra forma &nbsp;demostrados en el proceso\u00bb (SC del 31 de octubre de &nbsp;1956). Como ha dicho la Corte, al desarrollar una \u00ablabor &nbsp;ponderativa como tribunal de casaci\u00f3n, no puede, por regla &nbsp;general, quebrar los fallos de segunda instancia, \u2018salvo los &nbsp;casos de excepci\u00f3n, como son el de que se afirme estar probado &nbsp;un hecho, sin estarlo, y de ah\u00ed se deduzca cierta conjetura, o &nbsp;el de que, estando probado un hecho, se deja de deducir cierta &nbsp;obligada consecuencia, cual si lo estuviese, o el de que de tal o &nbsp;cual indicio o conjunto de indicios se deducen consecuencias que &nbsp;l\u00f3gicamente no cabe deducir, por faltar entre estos y aquellos &nbsp;el obligado v\u00ednculo de causalidad\u2019\u00bb &nbsp;(Sent. Cas. Civ. de 25 de julio de 2005, Exp. No. 24601). Asimismo, &nbsp;en prove\u00eddo posterior sostuvo que \u00abla &nbsp;escogencia dentro de la equivocidad de los indicios corresponde a la &nbsp;labor de ponderaci\u00f3n de tan especiales medios probatorios, que &nbsp;tiene como dique el respeto a la autonom\u00eda del fallador de &nbsp;instancia, a no ser que la magnitud del desbarro lo haga intolerable\u2026 &nbsp;en cuanto al cap\u00edtulo de la apreciaci\u00f3n indiciaria, la &nbsp;jurisprudencia ha seguido una l\u00ednea constante de mesura y &nbsp;ponderaci\u00f3n, de modo que apenas en casos muy excepcionales es &nbsp;posible corregir la labor apreciativa hecha por el Tribunal\u2026\u00bb &nbsp;(Sent. Cas. Civ. de 26 de junio de 2008, Exp. No. &nbsp;15599-31-03-001-2002-00055-01) &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;En el caso que demanda la atenci\u00f3n de la Corte, el Tribunal &nbsp;dio por probados una serie de hechos. Y, a partir de ellos, apelando &nbsp;a la regla probatoria res ipsa loquitur, dedujo que hubo &nbsp;omisi\u00f3n en el personal m\u00e9dico de la Cl\u00ednica del &nbsp;Prado cuando: i) Ante dos conceptos opuestos de m\u00e9dicos &nbsp;generales, no se recurri\u00f3 al m\u00e9dico especialista para &nbsp;avalar el diagn\u00f3stico. ii) No se dio cumplimiento al monitoreo &nbsp;fetal; iii) No se advirti\u00f3 la anotaci\u00f3n de sangrado &nbsp;vaginal ni las condiciones de ces\u00e1rea previa y rotura de &nbsp;membranas y su incidencia en \u201cabruptio de placenta\u201d. &nbsp;Y iv) el monitoreo fetal electr\u00f3nico hubiese servido para &nbsp;detectar el sufrimiento fetal, la p\u00e9rdida de ox\u00edgeno &nbsp;que se estaba presentando como consecuencia del desprendimiento de &nbsp;placenta. El casacionista en esta sede, acusa que, de los hechos &nbsp;indicadores \u00absiguiendo el sentido com\u00fan, &nbsp;la l\u00f3gica, las reglas de la ciencia y de la experiencia\u00bb &nbsp;no es posible inferir los hechos indicados -culpa y nexo causal del &nbsp;actuar omisivo en la causaci\u00f3n del da\u00f1o-. No obstante, &nbsp;los reparos del recurrente no pueden ser acogidos, como pasa a verse: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Lo primero que ha de advertirse es que el an\u00e1lisis efectuado &nbsp;por el censor se circunscribe a esgrimir las razones por las cuales &nbsp;ninguno de los hechos indiciarios que dio por probados el Tribunal &nbsp;conduce, a trav\u00e9s de un ejercicio l\u00f3gico, a dar por &nbsp;probada la culpa y el nexo de causalidad de la conducta de la &nbsp;demandada con el da\u00f1o ocurrido.20 &nbsp;En otras palabras, el censor concibe el raciocinio efectuado para la &nbsp;construcci\u00f3n del indicio de la siguiente manera: &nbsp;<\/p>\n<p>Hecho &nbsp;probado (la atenci\u00f3n inicial por m\u00e9dico general) &nbsp;<\/p>\n<p>+ &nbsp;Razonamiento l\u00f3gico (l\u00f3gica, reglas de la ciencia, &nbsp;experiencia) &nbsp;<\/p>\n<p>_______________________________________ &nbsp;<\/p>\n<p>Indicio &nbsp;(existencia de culpa y nexo de causalidad con el da\u00f1o) &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Sin embargo, tal ejercicio resulta distante de la labor realmente &nbsp;efectuada por el Tribunal, el cual, a partir de los hechos probados, &nbsp;con un razonamiento l\u00f3gico aplic\u00f3 al caso en concreto &nbsp;la regla \u00abres ipsa loquitur\u00bb, con directo impacto &nbsp;en el asentamiento de la prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;principio, recu\u00e9rdese, consiste en la distribuci\u00f3n &nbsp;especial de la carga de la prueba, introducida para facilitar la &nbsp;acreditaci\u00f3n de los hechos a la parte que se encuentra en &nbsp;dificultad o imposibilidad. Y exigir al sujeto procesal que se &nbsp;encuentre en mejores condiciones que desvirt\u00fae el dicho de su &nbsp;contraria21. &nbsp;Esta figura permite tener por probado un hecho, a partir de la &nbsp;demostraci\u00f3n de los resultados que produjo -o las &nbsp;circunstancias que lo explican-. Valga decirlo, \u00abes &nbsp;utilizada para aquellos casos en los cuales no se puede probar cu\u00e1l &nbsp;fue el hecho generador del da\u00f1o, pero debido a las &nbsp;circunstancias en las cuales el mismo ha ocurrido, se puede inferir &nbsp;que el mismo ha sido producto de la negligencia o acci\u00f3n de &nbsp;determinado individuo\u00bb22. &nbsp;A su turno, la \u00abculpa virtual, desarrollada en &nbsp;el derecho franc\u00e9s, permite probar la culpa y el nexo causal a &nbsp;partir de antecedentes que rodearon el da\u00f1o y la participaci\u00f3n &nbsp;del responsable, invirti\u00e9ndose la carga de la prueba hacia el &nbsp;demandado\u00bb23. &nbsp;Asimismo, es importante destacar que con tal proceder se otorga &nbsp;m\u00e9rito a las manifestaciones del demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPor &nbsp;supuesto que, si bien el pacto de prestaci\u00f3n del servicio &nbsp;m\u00e9dico puede generar diversas obligaciones a cargo del &nbsp;profesional que lo asume, y que atendiendo a la naturaleza de \u00e9stas &nbsp;depender\u00e1, igualmente, su responsabilidad, no es menos cierto &nbsp;que, en trat\u00e1ndose de la ejecuci\u00f3n del acto m\u00e9dico &nbsp;propiamente dicho, deber\u00e1 indemnizar, en l\u00ednea de &nbsp;principio y dejando a salvo algunas excepciones, los perjuicios que &nbsp;ocasione mediando culpa, en particular la llamada culpa profesional, &nbsp;o dolo, cuya carga probatoria asume el demandante, sin que sea &nbsp;admisible un principio general encaminado a establecer de manera &nbsp;absoluta una presunci\u00f3n de culpa de los facultativos &nbsp;(sentencias de 5 de marzo de 1940, 12 de septiembre de 1985, 30 de &nbsp;enero de 2001, entre otras)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;a esa conclusi\u00f3n no se opone a que el juez, atendiendo los &nbsp;mandatos de la sana cr\u00edtica y mediante diversos procedimientos &nbsp;racionales que flexibilizan el rigor de las reglas de la carga de la &nbsp;prueba, asiente determinadas inferencias l\u00f3gicas enderezadas a &nbsp;deducir la culpabilidad m\u00e9dica en el caso concreto. En efecto, &nbsp;como quiera que es posible que una rigurosa aplicaci\u00f3n de la &nbsp;disposici\u00f3n contenida en el art\u00edculo 177 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil puede aparejar en este \u00e1mbito el &nbsp;fracaso de la finalidad reparadora del r\u00e9gimen de la &nbsp;responsabilidad civil, particularmente, por las dificultades &nbsp;probatorias en las que se puede encontrar la v\u00edctima, no es &nbsp;insensible la Corte ante esa situaci\u00f3n, motivo por el cual &nbsp;asienta que, teniendo en consideraci\u00f3n las particularidades de &nbsp;cada caso en concreto, lo que repele indebidos intentos de &nbsp;generalizaci\u00f3n o de alteraci\u00f3n de los principios y &nbsp;mandatos legales, y en la medida que sea posible, puede el juez &nbsp;acudir a diversos instrumentos que aten\u00faan o \u2018dulcifican\u2019 &nbsp;(como lo denominan la doctrina y la jurisprudencia espa\u00f1olas) &nbsp;el rigor del rese\u00f1ado precepto. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;dependiendo de las circunstancias del asunto, se insiste una vez m\u00e1s, &nbsp;es posible que el juez, con sujeci\u00f3n a las normas jur\u00eddicas &nbsp;y de la mano de las reglas de la experiencia, el sentido com\u00fan, &nbsp;la ciencia o la l\u00f3gica, deduzca ciertas presunciones (simples &nbsp;o de hombre) relativas a la &nbsp;culpa gal\u00e9nica; o que lo haga a partir de indicios &nbsp;endoprocesales derivados de la conducta de las partes (art\u00edculo &nbsp;249 Ib\u00eddem); o que acuda a razonamientos l\u00f3gicos como &nbsp;el principio res ipsa loquitur &nbsp;(como cuando se olvida una gasa o material quir\u00fargico en la &nbsp;zona intervenida, o se amputa el miembro equivocado, etc.); o &nbsp;teniendo en consideraci\u00f3n la manifiesta anormalidad de las &nbsp;consecuencias del acto m\u00e9dico deduzca una \u2018culpa &nbsp;virtual\u2019 o un \u2018resultado desproporcionado\u2019, todo lo &nbsp;anterior, se reitera a\u00fan a riesgo de fastidiar, sin que sea &nbsp;admisible la aplicaci\u00f3n de criterios generales que sistem\u00e1tica &nbsp;e invariablemente quebranten las reglas de distribuci\u00f3n de la &nbsp;carga de la prueba previstos en el ordenamiento\u00bb &nbsp;-La Corte hace notar- (CSJ SC 22 de julio 2010, rad. 2000 00042 01, &nbsp;citada en SC12947-2016 del 15 de septiembre de 2016). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;fue bajo la aplicaci\u00f3n del principio res ipsa loquitur &nbsp;que el Tribunal a la postre evidenci\u00f3 que \u00abse &nbsp;trata de la aplicaci\u00f3n del principio latino res ipsa loquitur &nbsp;o culpa virtual &nbsp;dado que los profesionales prestadores del servicio &nbsp;no demostraron que se hubiera presentado una situaci\u00f3n &nbsp;especial que sin alcanzar su responsabilidad hubiera dado lugar al &nbsp;hecho da\u00f1ino\u00bb. Fundamento del fallo que no &nbsp;fue objeto de ataque. Sin embargo, con independencia de que esta Sala &nbsp;comparta o no el proceder del Colegiado en la aplicaci\u00f3n de &nbsp;dicha regla probatoria, lo cierto es, que este no fue materia de &nbsp;impugnaci\u00f3n en la demanda de casaci\u00f3n, as\u00ed como &nbsp;tampoco la inversi\u00f3n de la carga de la prueba. Por el &nbsp;contrario, el actor se concentr\u00f3 en desvirtuar cada uno de los &nbsp;indicios apelando a su indebida construcci\u00f3n, por cuanto, &nbsp;dijo, \u00abde los supuestos cinco hechos &nbsp;indicadores o conocidos, siguiendo el sentido com\u00fan, la &nbsp;l\u00f3gica, las reglas de la ciencia y de la experiencia, jam\u00e1s &nbsp;se pueden inferir los hechos indicados, de culpa y el nexo causal &nbsp;imputado a los demandados\u00bb. Y es que, se reitera, la &nbsp;configuraci\u00f3n de la culpa y el nexo causal no se obtuvo del &nbsp;raciocinio exclusivo a partir de la construcci\u00f3n del medio de &nbsp;prueba indiciario sino de la aplicaci\u00f3n del principio res &nbsp;ipsa loquitur, lo cual, se insiste, no fue objeto de &nbsp;cuestionamiento por el recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed, que la incompletitud de la censura impida su estudio de &nbsp;m\u00e9rito. Al respecto, tiene sentado esta Corte \u00abuna &nbsp;acusaci\u00f3n incompleta, esto es, una imputaci\u00f3n en &nbsp;casaci\u00f3n que deje intacto un argumento del Tribunal que por s\u00ed &nbsp;mismo preste base suficiente al fallo, es inane porque la Corte, dado &nbsp;lo dispositivo del recurso, no puede de oficio enmendar o suplir la &nbsp;omisi\u00f3n o falencia en que incurri\u00f3 el censor. En esa &nbsp;medida, si el juzgador se bas\u00f3 en varias pruebas, y todas &nbsp;racionalmente, de modo individual o apreciadas en conjunto, soportan &nbsp;la decisi\u00f3n, es de cargo del recurrente atacarlas &nbsp;-eficazmente- todas\u00bb (CSJ &nbsp;SC563-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N DE LA CL\u00cdNICA DEL PRADO S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;demandada24 &nbsp;formula un \u00fanico cargo, por la causal primera del art\u00edculo &nbsp;368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, por violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de las normas contenidas en los art\u00edculos 1602, &nbsp;1603, 1604, 1613, 1614, 1616, integrantes del r\u00e9gimen de &nbsp;responsabilidad civil contractual, y los art\u00edculos 2341, 2342, &nbsp;2343, 2344, 2347, 2349, 2358 y 2359, que regulan lo relativo a la &nbsp;responsabilidad civil extracontractual. Lo anterior, por \u00ablos &nbsp;graves y determinantes errores probatorios de hecho que cometi\u00f3 &nbsp;el Tribunal\u00bb. Con base en lo anterior, &nbsp;solicit\u00f3 casar la sentencia y que se emita sentencia &nbsp;sustitutiva, negando las pretensiones de la demanda, por falta de &nbsp;\u00abrelaci\u00f3n de causalidad entre la &nbsp;conducta y el da\u00f1o cuya indemnizaci\u00f3n pretendieron las &nbsp;demandantes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;\u00daNICO &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;explicar las diferencias entre el error de la conducta que origina el &nbsp;da\u00f1o y aquel que no es la causa del resultado final adverso, &nbsp;sino de la p\u00e9rdida de una probabilidad favorable, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el Tribunal incurri\u00f3 en error, al manifestar que la &nbsp;actuaci\u00f3n de los m\u00e9dicos tratantes fue la causa del &nbsp;resultado final. Resalt\u00f3 que considerar que lo endilgado a la &nbsp;Cl\u00ednica del Prado en la sentencia atacada, esto es, la falta &nbsp;de un concepto de un especialista frente a los diagn\u00f3sticos &nbsp;diversos de dos m\u00e9dicos generales, la no realizaci\u00f3n &nbsp;del monitoreo fetal electr\u00f3nico y la no atenci\u00f3n a la &nbsp;presencia de factores de riesgo \u00abson las causas &nbsp;del desprendimiento prematuro de la placenta (abrupticio), de la &nbsp;posterior hipoxia y del consiguiente da\u00f1o cerebral, resulta &nbsp;tan contraintuitivo como considerar que no &nbsp;son los microorganismos la causa de una infecci\u00f3n, sino la &nbsp;falta de diagn\u00f3stico oportuno de la misma\u00bb. &nbsp;Asegur\u00f3 que la conclusi\u00f3n probatoria que conecta &nbsp;causalmente la conducta censurada al resultado final adverso, \u00abno &nbsp;solo es contraintuitiva, (\u2026) sino, adem\u00e1s, claramente &nbsp;contraria a las pruebas (muy especialmente a las de naturaleza &nbsp;t\u00e9cnica) que obran en el proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 &nbsp;que en la demanda se clarific\u00f3 que el monitoreo fetal &nbsp;electr\u00f3nico \u00abhabr\u00eda detectado el &nbsp;sufrimiento fetal\u00bb. Dicha conclusi\u00f3n, &nbsp;igualmente, fue expuesta en el dictamen pericial, en cuanto &nbsp;estableci\u00f3 que \u00abpudo haberse detectado\u00bb &nbsp;esa situaci\u00f3n, refiriendo, las dos afirmaciones, a un grado de &nbsp;incertidumbre. Por lo tanto, el examen s\u00f3lo ofrec\u00eda a &nbsp;la paciente una oportunidad de diagn\u00f3stico sobre el referido &nbsp;sufrimiento fetal, pero no fue la causa de \u00e9ste ni del da\u00f1o &nbsp;cerebral asociado a la hipoxia de la reci\u00e9n nacida. Cit\u00f3 &nbsp;la declaraci\u00f3n del doctor Ram\u00edrez Londo\u00f1o, en &nbsp;los siguientes t\u00e9rminos: \u00abno existe &nbsp;ning\u00fan tipo de conducta durante el manejo que hubiera incidido &nbsp;en la aparici\u00f3n del abruptio (\u2026) no hay ning\u00fan &nbsp;tipo de tratamiento\u00bb. Concluy\u00f3 que nada de lo &nbsp;que se hizo o se dej\u00f3 de hacer podr\u00eda haber sido &nbsp;considerado la causa de aqu\u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;que el Tribunal ech\u00f3 mano de los mismos indicios para dar por &nbsp;probada la culpa m\u00e9dica y el nexo de causalidad, \u00absiendo &nbsp;la culpa y la relaci\u00f3n de causalidad entidades distintas, de &nbsp;tal diferente configuraci\u00f3n y ontolog\u00eda, no resulta &nbsp;f\u00e1cil comprender c\u00f3mo unos mismos hechos indicadores &nbsp;pueden indicar la culpa y, adem\u00e1s, la causalidad\u00bb. &nbsp;Asegur\u00f3 que, por dem\u00e1s, tales indicios de causalidad no &nbsp;existen porque \u00abel mayor, el m\u00e1ximo da\u00f1o &nbsp;que se pudo causar con las conductas que a la Cl\u00ednica del &nbsp;Prado le fueron censuradas por la sentencia del Tribunal, es una &nbsp;\u201cp\u00e9rdida de oportunidad\u201d, concretamente una &nbsp;\u201cp\u00e9rdida de oportunidad diagn\u00f3stica\u201d\u00bb. &nbsp;As\u00ed las cosas, tal conclusi\u00f3n probatoria -de &nbsp;conformidad con la cual hay nexo de causalidad entre las conductas &nbsp;censuradas a la cl\u00ednica y el da\u00f1o cerebral sufrido- &nbsp;\u00abentra\u00f1a un ERROR MANIFIESTO DE HECHO, &nbsp;no solo porque esa conclusi\u00f3n probatoria resulta a todas luces &nbsp;contraintuitiva, sino porque en ninguno de los medios de prueba, de &nbsp;los que legal y oportunamente fueron practicados, encuentra ella el &nbsp;m\u00e1s m\u00ednimo apoyo o respaldo\u00bb. Aunado &nbsp;pues a la suposici\u00f3n de la prueba en torno a la relaci\u00f3n &nbsp;de causalidad, evidenci\u00f3 la preterici\u00f3n del dictamen &nbsp;pericial. En particular, se\u00f1al\u00f3 cuando en este se &nbsp;sostuvo que las intervenciones que no se efectuaron pudieron \u00abhaber &nbsp;servido (la incertidumbre, se repite, es la esencia de la p\u00e9rdida &nbsp;de la oportunidad) para diagnosticar m\u00e1s tempranamente el &nbsp;sufrimiento fetal. Esto es, se confirma la tesis en la que tanto he &nbsp;venido insistiendo a lo largo de este escrito: que el efecto, el &nbsp;da\u00f1o, que causalmente puede conectarse a la conducta de la &nbsp;Cl\u00ednica El Prado es una \u201cp\u00e9rdida de la &nbsp;oportunidad\u201d, una \u201cp\u00e9rdida del chance\u201d y no &nbsp;el resultado final, que es el da\u00f1o cerebral ocasionado por la &nbsp;hipoxia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;adujo que, \u00abDe no haber incurrido el Tribunal &nbsp;en esos graves (\u2026) y manifiestos errores de hecho, habr\u00eda &nbsp;concluido que la relaci\u00f3n de causalidad no pod\u00eda ser &nbsp;establecida entre la conducta de la cl\u00ednica y el da\u00f1o &nbsp;cerebral de la reci\u00e9n nacida, sino entre esa misma conducta y &nbsp;la p\u00e9rdida de una oportunidad o chance, a cuyo reconocimiento &nbsp;no se pod\u00eda proceder, pues por no haber sido pretendida la &nbsp;indemnizaci\u00f3n de ese particular y aut\u00f3nomo da\u00f1o, &nbsp;la sentencia habr\u00eda incurrido en un vicio de incongruencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De entrada, advierte la Sala que este cargo no est\u00e1 llamado a &nbsp;prosperar. En efecto, se observa que el alegato es desenfocado pues &nbsp;atribuye al pronunciamiento un alcance que no va con su contenido, al &nbsp;punto que distorsiona gravemente los fundamentos bajo los cuales el &nbsp;ad quem tom\u00f3 su determinaci\u00f3n. El censor &nbsp;cuestiona la sentencia proferida por el Tribunal por cuanto, a su &nbsp;juicio, incurri\u00f3 en violaci\u00f3n indirecta de la ley &nbsp;sustancial por error de hecho al considerar que existe nexo de &nbsp;causalidad entre las conductas omisivas del personal m\u00e9dico de &nbsp;la cl\u00ednica con la ocurrencia del da\u00f1o. Aduce que tal &nbsp;proceder \u00abresulta tan contraintuitivo &nbsp;como considerar que no son los microorganismos la causa de una &nbsp;infecci\u00f3n, sino la falta de diagn\u00f3stico oportuno de la &nbsp;misma\u00bb. Considera que, si tales omisiones pudieron &nbsp;causar alg\u00fan da\u00f1o, este es, a lo sumo, \u00abuna &nbsp;\u201cp\u00e9rdida de oportunidad\u201d, concretamente una &nbsp;\u201cp\u00e9rdida de oportunidad diagn\u00f3stica\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, semejante cr\u00edtica no se ajusta al fallo reprochado, &nbsp;pues en ning\u00fan momento el juzgador sostuvo que de los hechos &nbsp;probados fuera posible concluir la existencia de culpa y nexo de &nbsp;causalidad. Por el contrario, lo que sostuvo fue que tales indicios &nbsp;\u00abpermiten el aligeramiento probatorio, que &nbsp;facultan a la Sala llegar a la conclusi\u00f3n de que del hecho &nbsp;da\u00f1ino informado en la demanda puede colegirse culpa y &nbsp;relaci\u00f3n de causalidad. Se trata de la aplicaci\u00f3n del &nbsp;principio latino res ipsa loquitur (las cosas hablan por s\u00ed &nbsp;solas) o faute virtuelle (culpa virtual)\u00bb. De manera &nbsp;que, debido a las circunstancias especiales presentadas en el caso en &nbsp;concreto, correspond\u00eda a los profesionales del servicio &nbsp;demostrar \u00abque se hubiera presentado una &nbsp;situaci\u00f3n especial que sin alcanzar su responsabilidad hubiera &nbsp;dado lugar al hecho da\u00f1ino\u00bb sin que en el &nbsp;caso en concreto las demandadas hubieran cumplido tal carga. Bajo &nbsp;tales consideraciones, aquello que le permiti\u00f3 al Tribunal &nbsp;encontrar probada la culpa y el nexo causal fue la aplicaci\u00f3n &nbsp;de las teor\u00edas res ipsa loquitur y la culpa virtual, a &nbsp;las cuales acudi\u00f3 para evidenciar los se\u00f1alados hechos &nbsp;probados -cuesti\u00f3n que no fue discutida por el impugnante-. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Ahora bien, si en gracia de discusi\u00f3n se aceptara que el &nbsp;Tribunal deriv\u00f3 el nexo de causalidad de la omisi\u00f3n de &nbsp;la Cl\u00ednica del Prado en practicar el monitoreo fetal &nbsp;electr\u00f3nico y el examen inmediato por parte de un m\u00e9dico &nbsp;especialista para dirimir los conceptos -que no lo hizo-, en todo &nbsp;caso el argumento expuesto por el actor no es acertado. Esto, pues el &nbsp;actor erige todo su esfuerzo en demostrar la ausencia de causalidad &nbsp;material entre el desprendimiento de placenta con la conducta omisiva &nbsp;de los galenos de la Cl\u00ednica del Prado. Sin embargo, pasa por &nbsp;alto que, en caso de omisiones, el criterio de imputaci\u00f3n &nbsp;\u00fanicamente lo dan las normas jur\u00eddicas que establecen &nbsp;deberes de actuaci\u00f3n, comoquiera que entre una omisi\u00f3n &nbsp;y un resultado no se produce ninguna relaci\u00f3n de causalidad &nbsp;material. Esto es as\u00ed \u00abpues un axioma de &nbsp;la l\u00f3gica consagra que las omisiones o inactividades, al no &nbsp;ser objetos de la experiencia sino categor\u00edas jur\u00eddicas, &nbsp;no son ni pueden ser \u201ccausa\u201d de nada en sentido &nbsp;naturalista\u00bb &nbsp;(SC9193-2017 del 28 de junio del 2017). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;En el caso en concreto, a trav\u00e9s de hip\u00f3tesis &nbsp;indiciarias el Tribunal corrobor\u00f3 la presencia del factor de &nbsp;atribuci\u00f3n de responsabilidad subjetivo en virtud de la &nbsp;aplicaci\u00f3n del -res ipsa loquitur o culpa virtual-, de &nbsp;donde hall\u00f3 comprobado el nexo de causalidad. Tal fue el punto &nbsp;basilar de la sentencia del Colegiado, que no fue en absoluto atacada &nbsp;por el actor quien se limit\u00f3 a discutir la ausencia de &nbsp;causalidad material entre las omisiones y el da\u00f1o, punto que, &nbsp;por dem\u00e1s, nunca fue el tema de discusi\u00f3n del fallo, &nbsp;luciendo as\u00ed desatinada la censura. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u201c(\u2026) &nbsp;\u2018cuando &nbsp;el cargo se construye con base en el quebranto de la ley sustancial, &nbsp;se torna indispensable &nbsp;para el recurrente, &nbsp;por una parte, enfocar &nbsp;acertadamente las acusaciones que formule, &nbsp;con lo que se quiere significar que ellas deben &nbsp;combatir las genuinas razones, jur\u00eddicas o f\u00e1cticas, &nbsp;que soportan el fallo impugnado, &nbsp;y no unas extra\u00f1as a \u00e9l, fruto del incorrecto o &nbsp;incompleto entendimiento que de la sentencia haya hecho el censor, o &nbsp;de su imaginaci\u00f3n, o inventiva; y, por la otra, que su &nbsp;actividad impugnaticia tiene &nbsp;que estar dirigida a derruir la totalidad de esos argumentos &nbsp;esenciales de la sentencia, &nbsp;pues si el labor\u00edo del acusador no &nbsp;los comprende a cabalidad, al margen de que el juzgador de instancia &nbsp;hubiere podido incurrir en las falencias denunciadas, su sentencia no &nbsp;podr\u00eda quebrarse en virtud del recurso extraordinario. &nbsp;(\u2026). &nbsp;En &nbsp;pocas palabras: el cargo fundado en el numeral 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil debe &nbsp;estar debidamente enfocado y ser completo &nbsp;o, lo que es lo mismo, debe &nbsp;controvertir directamente la totalidad de los aut\u00e9nticos &nbsp;argumentos que respaldan la decisi\u00f3n combatida\u2019 &nbsp;(CSJ, auto de 19 de diciembre de 2012, Rad. 2001-00038-01; &nbsp;se subraya)\u201d &nbsp;(CSJ, &nbsp;SC &nbsp;3966 del 25 de septiembre de 2019, Rad. n.\u00b0 2011-00179-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior es l\u00f3gico, puesto que si son \u201c(\u2026) &nbsp;\u2018blanco del ataque (\u2026) &nbsp;los supuestos que delinea a su mejor &nbsp;conveniencia el recurrente y no los que objetivamente constituyen &nbsp;fundamento nuclear de la providencia, &nbsp;se configura un notorio defecto t\u00e9cnico &nbsp;por desenfoque que conduce al fracaso del cargo correspondiente\u2019 &nbsp;(CSJ, SC del 26 de marzo de 1999, Rad. n.\u00b0 &nbsp;5149; se subraya)\u201d\u00bb (CSJ, SC 4857 &nbsp;del 7 de diciembre de 2020, Rad. n.\u00b0 2006-00042-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Como se ha dicho, el cargo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N DE LA PARTE ACTORA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;demanda25 &nbsp;contiene dos cargos, ambos por la causal primera del art\u00edculo &nbsp;368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. El inicial, por &nbsp;violaci\u00f3n directa, por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo &nbsp;16 de la Ley 446 de 1998, lo que llev\u00f3, a su vez, a la &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 1604, 1610-3, &nbsp;1612, 1615, 1616 y 2341 del C\u00f3digo Civil. El fin de este cargo &nbsp;es la casaci\u00f3n parcial de la sentencia, \u00abcon &nbsp;respecto a los montos fijados por concepto de da\u00f1o moral y a &nbsp;la vida de relaci\u00f3n de las demandantes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;el segundo, por violaci\u00f3n indirecta, por aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida de los art\u00edculos 1613 y 1614 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;lo cual conllev\u00f3, igualmente, a la indebida aplicaci\u00f3n &nbsp;de los art\u00edculos 16 de la Ley 446 de 1998 y 1604, 1610-3, &nbsp;1612, 1615, 1616 y 2341 del C\u00f3digo Civil, por el \u00abmanifiesto &nbsp;error de hecho en que incurri\u00f3 al interpretar la demanda\u00bb. &nbsp;El objeto de \u00e9ste es la casaci\u00f3n parcial del fallo &nbsp;atacado, en lo relativo al da\u00f1o emergente futuro reconocido a &nbsp;favor de la ni\u00f1a afectada, por el \u00abmanifiesto &nbsp;error de hecho en que incurri\u00f3 al interpretar la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;acusa la sentencia atacada de no haber dado al art\u00edculo 16 de &nbsp;la Ley 446 de 1998 las consecuencias que le correspond\u00edan. En &nbsp;particular, sostuvieron que \u00abno se ajust\u00f3 &nbsp;a la equidad del caso en cuanto al valor establecido como reparaci\u00f3n &nbsp;de los da\u00f1os moral y a la vida de relaci\u00f3n para las &nbsp;demandantes: la ni\u00f1a Catalina Vela , su madre Yeni Mar\u00eda &nbsp;M\u00fanera Estrada, la hermana Mar\u00eda Vela y la abuela Luz &nbsp;Alba Estrada Espinosa, de tal manera que la reparaci\u00f3n no fue &nbsp;integral\u00bb. Manifestaron que en la demanda se &nbsp;pidieron los perjuicios en salarios m\u00ednimos, pero el Tribunal &nbsp;decret\u00f3 unas sumas de dinero fijas, sin ordenar \u00abla &nbsp;actualizaci\u00f3n de la condena impuesta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujeron &nbsp;que la suma de cincuenta millones de pesos, reconocida a la v\u00edctima &nbsp;directa por el da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n, no se ajusta &nbsp;a la equidad, a pesar de que \u00abel Estado (\u2026) &nbsp;est\u00e1 llamado constitucionalmente a proteger de manera eficaz a &nbsp;los ni\u00f1os, m\u00e1s cuando se encuentran en una situaci\u00f3n &nbsp;de debilidad manifiesta\u00bb. Adem\u00e1s, refiriendo &nbsp;sentencias de esta Corte en que se han impuesto reparaciones m\u00e1s &nbsp;altas, indicaron que la condena debi\u00f3 ser mayor. En cuanto a &nbsp;la suma dispuesta a su favor por da\u00f1o moral, afirmaron que &nbsp;$70\u2019000.000 \u00abera insuficiente\u00bb &nbsp;para reparar su dignidad y el da\u00f1o sufrido por su estado &nbsp;mental. En cuanto a la madre y a la abuela, relataron el dolor &nbsp;que la situaci\u00f3n les ha generado y los cambios en sus &nbsp;condiciones de vida normales, por las actividades de cuidado &nbsp;permanente que deben realizar con su hija y nieta, y las aflicciones &nbsp;que ello les ha causado y les causar\u00e1 a futuro. Todo ello para &nbsp;se\u00f1alar que las sumas decretadas, por da\u00f1o moral y a la &nbsp;vida de relaci\u00f3n, en $70\u2019000.000 y $50\u2019000.000 &nbsp;para la primera, y en $50\u2019000.000 y $25\u2019000.000 para la &nbsp;segunda, no estaban ajustadas a la equidad, ni a la justicia. Tambi\u00e9n &nbsp;consideraron insuficientes los $50\u201900.000 reconocidos a la &nbsp;hermana de la v\u00edctima directa por da\u00f1o moral, a pesar &nbsp;del sufrimiento que implicaba ver a su familiar en esas condiciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistieron &nbsp;que en la demanda se pidi\u00f3 la reparaci\u00f3n en salarios &nbsp;m\u00ednimos, pero el Tribunal impuso cantidades fijas, sin &nbsp;actualizaci\u00f3n, \u00abdesconociendo &nbsp;que cada a\u00f1o normalmente aumenta el costo de vida\u00bb. &nbsp;Concluyeron que el art\u00edculo 16 de la Ley 446 de 1998 impon\u00eda &nbsp;que la equidad obrara en reparaci\u00f3n del perjuicio causado. &nbsp;Empero, en este caso, las cifras de la condena no reflejaban un trato &nbsp;justo, \u00abdadas la naturaleza y circunstancias de &nbsp;los hechos\u00bb, que deb\u00edan fijarse en salarios &nbsp;m\u00ednimos legales mensuales o, en su defecto, ordenarse su &nbsp;actualizaci\u00f3n. Todo lo anterior \u00abtermin\u00f3 &nbsp;tambi\u00e9n aplicando indebidamente los (art\u00edculos) &nbsp;1604, 1610-3, 1615, 1616 y 2341 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. Los cinco primeros en el \u00e1mbito de la responsabilidad &nbsp;contractual, porque de ellos emana que el deudor responde por &nbsp;incumplimiento de sus obligaciones contractuales y por los perjuicios &nbsp;causados (\u2026) la indemnizaci\u00f3n debe ser plena. Y el &nbsp;\u00faltimo, el 2341, porque en el \u00e1mbito de la &nbsp;responsabilidad extracontractual asienta que el que ha cometido un &nbsp;delito o culpa es obligado a la indemnizaci\u00f3n que, obviamente &nbsp;tiene que ser plena para que pueda ser realmente (\u2026) &nbsp;reparaci\u00f3n del da\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Como se sabe, \u201cla moneda es la unidad de medida &nbsp;del perjuicio. El perjuicio reparable, por lo menos aquel que ostenta &nbsp;trascendencia patrimonial, se recibe como la diferencia entre el &nbsp;valor que hubiese tenido el patrimonio de la v\u00edctima si el &nbsp;perjuicio no hubiese tenido lugar y aquel valor que su patrimonio &nbsp;tiene hoy.\u201d26Desde &nbsp;este \u00e1ngulo de lo patrimonial -y de lo estrictamente &nbsp;reparable-, \u201cel perjuicio se descompone en dos &nbsp;elementos: el da\u00f1o emergente y el lucro cesante.\u201d27 &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Ahora bien, la Corte, desde el caso Villaveces28, &nbsp;ha considerado que existen da\u00f1os a la persona distintos de los &nbsp;estrictamente patrimoniales. Precisamente, uno de los rubros &nbsp;m\u00e1s com\u00fanmente conocidos y desarrollados dentro de la &nbsp;amplia acepci\u00f3n de da\u00f1os no &nbsp;patrimoniales ha sido aquel de los morales. &nbsp;Sobre el particular, la doctrina de esta Corporaci\u00f3n &nbsp;consider\u00f3: \u00ab El da\u00f1o &nbsp;moral, en sentido lato, est\u00e1 circunscrito a la lesi\u00f3n &nbsp;de la esfera sentimental y afectiva del sujeto, \u2018que &nbsp;corresponde a la \u00f3rbita subjetiva, \u00edntima o interna del &nbsp;individuo\u2019 (SC-1997-09327-01, 13 may. 2008). De &nbsp;manera puntual, el da\u00f1o moral se reconoce como \u201cla &nbsp;aflicci\u00f3n, el dolor o la tristeza que produce en la v\u00edctima\u201d &nbsp;(SC-2002-00099, 9 de dic. 2013,). Con todo, ha puntualizado -de &nbsp;anta\u00f1o- esta Sala de Casaci\u00f3n que la indemnizaci\u00f3n &nbsp;por perjuicios morales es de cierta manera simb\u00f3lica \u201c(\u2026) &nbsp;y s\u00f3lo significa una forma de &nbsp;satisfacci\u00f3n o una afirmaci\u00f3n de parte de la justicia &nbsp;en aras del derecho vulnerado (\u2026)\u201d29. &nbsp;Se trata pues, de abrirle \u201cal querellante una nueva fuente &nbsp;de alivio y bienestar.\u201d30 &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Desde luego, el da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n o &nbsp;perjuicio de agrado es otra variedad de da\u00f1o &nbsp;extrapatrimonial. Sobre el particular, son abundantes los &nbsp;pronunciamientos de la jurisprudencia mayor31. &nbsp;Se recibe, como la imposibilidad del ejercicio regular de actividades &nbsp;ordinarias de recreo, sosiego o regocijo. Es, pues, la privaci\u00f3n &nbsp;\u201cde los placeres que la v\u00edctima pod\u00eda esperar &nbsp;de una vida normal\u201d.32 &nbsp;De manera concreta, el da\u00f1o se presenta como la \u201ccarencia &nbsp;de las ventajas o disfrutes de una vida ordinaria o normal.\u201d33 &nbsp;Esto es, sobre la vida de la v\u00edctima se impone \u201cuna &nbsp;disminuci\u00f3n de los placeres y parabienes, por la dificultad o &nbsp;imposibilidad de entregarse a plurales actividades de gozo.\u201d34 &nbsp;En una palabra, \u201ces la mutilaci\u00f3n de los placeres de &nbsp;la existencia.\u201d35 &nbsp;<\/p>\n<p>Algunas &nbsp;de su caracter\u00edsticas son las siguientes. Primero, \u00abha &nbsp;adquirido un car\u00e1cter distintivo, ajustado a las &nbsp;particularidades de nuestra realidad social y normativa\u00bb &nbsp;(SC10297, 5 ag. 2014, rad. n.\u00b0 2003-00660-01).36 &nbsp;Segundo, corresponde a la privaci\u00f3n, &nbsp;disminuci\u00f3n, \u201cp\u00e9rdida\u201d37 &nbsp;del agrado38, &nbsp;causado por la imposibilidad de realizaci\u00f3n de actividades &nbsp;ordinarias.39 &nbsp;Tercero, esta imposibilidad es, en principio, funcional40 &nbsp; -empero, tambi\u00e9n podr\u00eda ser f\u00edsica o &nbsp;psicol\u00f3gica41-. &nbsp;Cuarto, las m\u00e1s de las veces, el da\u00f1o es vitalicio. &nbsp;Quinto, \u201cconstituye una afectaci\u00f3n a la esfera &nbsp;exterior de la persona.\u201d (SC-1997-09327-01, 13 may. 2008). &nbsp;Es decir, con \u00e9l se comprometen los padecimientos de &nbsp;\u00abla &nbsp;relaci\u00f3n externa de la persona\u00bb(SC22036, 19 dic. &nbsp;2017, rad. n.\u00b0 2009-00114-01).42Sexto, &nbsp;como acontece con el da\u00f1o moral, su c\u00e1lculo ha &nbsp;sido \u201cconfiado al discreto arbitrio de los funcionarios &nbsp;judiciales.\u201d (SC-2003-0066001, 5 agos. 2014). S\u00e9ptimo, &nbsp;por tratarse de un da\u00f1o extrapatrimonial, con respecto &nbsp;a \u00e9l se ofrece \u201cun mecanismo de satisfacci\u00f3n, &nbsp;por virtud del cual se procure al perjudicado, hasta donde sea &nbsp;factible, cierto grado de alivio, sosiego y bienestar que le permita &nbsp;hacer m\u00e1s llevadera su existencia.\u201d &nbsp;(SC-1997-09327-01, 13 may. 2008). Por lo dem\u00e1s, a nivel &nbsp;probatorio, el juez podr\u00eda apoyarse en \u201chechos &nbsp;notorios, los que -se resalta- deben examinarse en cada caso concreto &nbsp;por el funcionario judicial con miras a evitar su uso desbordado e &nbsp;injusto\u201d (SC4803, 12 de dic. 2019, expediente 73001-31-03- &nbsp;002-2009-00114-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4.-En &nbsp;prove\u00eddo SC5686-2018, &nbsp;esta Sala sostuvo lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abHa &nbsp;prevalecido el establecimiento de una suma de dinero que la Corte, de &nbsp;tiempo en tiempo reajusta (da\u00f1os &nbsp;no patrimoniales) en &nbsp;cuant\u00edas que establece adem\u00e1s como gu\u00edas para &nbsp;las autoridades jurisdiccionales inferiores en la fijaci\u00f3n de &nbsp;los montos a que ellas deban condenar por este concepto, pues ha &nbsp;cre\u00eddo esta Sala que en tal arbitrio judicial debe prevalecer &nbsp;la mesura, la condena no debe ser fuente de enriquecimiento para la &nbsp;v\u00edctima a m\u00e1s de que deben sopesarse las circunstancias &nbsp;de cada caso, incluyendo dentro de ellas, por qu\u00e9 no, las &nbsp;especificidades de demandante y demandado, &nbsp;los &nbsp;pormenores espacio temporales en que sucedi\u00f3 el hecho, todo &nbsp;ello con miras a que dentro de esa discrecionalidad, no se incurra en &nbsp;arbitrariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>5.-La &nbsp;acusaci\u00f3n se perfila por la v\u00eda directa cuando la &nbsp;discrepancia por la que se duele la censura reside exclusivamente en &nbsp;un plano de estricta juridicidad, desligado, por consiguiente, de &nbsp;cualquier equivocaci\u00f3n en el \u00e1mbito probatorio. En el &nbsp;caso concreto, el embate debe estar dirigido a derruir los falsos &nbsp;juicios de las normas que gobiernan el caso, bien sea porque el ad &nbsp;quem no las tuvo en cuenta -falta de aplicaci\u00f3n-, se &nbsp;equivoc\u00f3 al elegirlas -aplicaci\u00f3n indebida- o, a pesar &nbsp;de ser las correctas, le da una interpretaci\u00f3n ajena a su &nbsp;alcance -interpretaci\u00f3n err\u00f3nea-. Es que, cual lo tiene &nbsp;precisado la Sala en jurisprudencia constante, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPara &nbsp;los efectos de casaci\u00f3n, la infracci\u00f3n directa de la &nbsp;ley sustantiva tiene lugar, cuando el sentenciador, contemplando las &nbsp;pruebas tales y como existen en el proceso, sin incurrir en error &nbsp;alguno en la apreciaci\u00f3n de ellas y, por lo mismo, tomando el &nbsp;caso sub judice en su exacta realidad, deja de aplicarle el derecho &nbsp;sustancial que le corresponde, o se lo aplica torcidamente por &nbsp;err\u00f3nea interpretaci\u00f3n. O le aplica uno diferente. &nbsp;Entonces queda eliminada toda discusi\u00f3n sobre el material &nbsp;probatorio y sobre los hechos que este material suministra, como que &nbsp;lo que ocurre es que el juzgador, no obstante haber visto &nbsp;acertadamente la especie litigiosa, equivoc\u00f3 su tratamiento &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo mismo, cuando en el recurso extraordinario se trata de violaci\u00f3n &nbsp;directa de la ley sustancial, esto es, de su quebranto por fuera de &nbsp;todo defecto o falla de apreciaci\u00f3n probatoria, el &nbsp;enjuiciamiento de la sentencia recurrida estriba en la confrontaci\u00f3n &nbsp;de su texto con el derecho sustancial que se alega como infringido; y &nbsp;si sobre el resultado probatorio verificado por el juzgador, se &nbsp;advierte que \u00e9ste dej\u00f3 de aplicar o aplic\u00f3 mal &nbsp;aquel derecho, s\u00f3lo entonces podr\u00e1 decirse que la &nbsp;censura por infracci\u00f3n directa es procedente\u201d (CSJ &nbsp;SC del 18 de abril de 1964; en similar sentido: CSJ SC del 29 de mayo &nbsp;de 1963). &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;El censor reprocha la tasaci\u00f3n efectuada sobre el perjuicio &nbsp;generado por el da\u00f1o &nbsp;moral y el &nbsp;de la vida &nbsp;de relaci\u00f3n &nbsp;de la v\u00edctima, su madre y su abuela, pues considera que las &nbsp;sumas reconocidas no son equitativas. Y, por lo tanto, no cumplen con &nbsp;el requisito de reparaci\u00f3n integral consagrado en el art\u00edculo &nbsp;16 de la Ley 446 de 1998. Tal yerro \u00able &nbsp;llev\u00f3 tambi\u00e9n a aplicar indebidamente los art\u00edculos &nbsp;1604, 1610-3, 1612, 1615, 1616 y 2341 del C\u00f3digo Civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la presentaci\u00f3n del cargo, la parte recurrente aludi\u00f3 a &nbsp;la violaci\u00f3n directa de las normas sustanciales referenciadas &nbsp;en la sentencia atacada en casaci\u00f3n. Coligi\u00f3 que, de &nbsp;los hechos expuestos, \u00abla menor vio la luz de &nbsp;ese mundo sin ox\u00edgeno en su cerebro gener\u00e1ndole una &nbsp;par\u00e1lisis cerebral severa (\u2026) el da\u00f1o sufrido &nbsp;por la ni\u00f1a es ostensiblemente grave e intenso\u00bb. &nbsp;Por lo tanto, cuestiona la apreciaci\u00f3n del Tribunal en &nbsp;torno a la magnitud del perjuicio. Sin embargo, si el censor &nbsp;pretend\u00eda disputar el criterio del Tribunal en torno a la &nbsp;intensidad del perjuicio y su incidencia en la cuantificaci\u00f3n &nbsp;del da\u00f1o no patrimonial, debi\u00f3 haber se\u00f1alado &nbsp;cu\u00e1les medios de prueba fueron mal apreciados, cercenados o &nbsp;supuestos en el caso en concreto -y que incidieron en el montante-. &nbsp;Ello, por cuanto a la estimaci\u00f3n de los perjuicios &nbsp;extrapatrimoniales se llega en virtud de los medios de prueba que &nbsp;aportan los elementos convictivos, a fin de establecer la intensidad &nbsp;y las circunstancias de la v\u00edctima. Por lo tanto, la &nbsp;controversia se ubica forzosamente en el \u00e1mbito puramente &nbsp;f\u00e1ctico. En una palabra, por esta falta de t\u00e9cnica &nbsp;casacional se impone la desestimaci\u00f3n del cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;un caso con connotaciones similares, en que el actor se quej\u00f3 &nbsp;frente a la estimaci\u00f3n del da\u00f1o a la vida de &nbsp;relaci\u00f3n realizada por el Tribunal, esta Corte sostuvo &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEsta &nbsp;prueba acredita, en forma cabal, la gravedad de las lesiones sufridas &nbsp;por V\u00e9lez Ortiz y las secuelas definitivas con las que qued\u00f3, &nbsp;entre las que se mencionan, el deterioro irreversible de las neuronas &nbsp;cerebrales, la ceguera, la p\u00e9rdida progresiva de la fuerza &nbsp;muscular en las cuatro extremidades del cuerpo, el da\u00f1o en la &nbsp;motricidad y en el sistema nervioso central, consecuencias todas que, &nbsp;seg\u00fan el informe m\u00e9dico, son inalterables y definitivas &nbsp;e imposibilitan la realizaci\u00f3n de actividades usuales y &nbsp;normales de una persona en su vida diaria y entorno social. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a tan dram\u00e1tico panorama en el estado de salud del lesionado, &nbsp;es ostensible que el Tribunal no se ocup\u00f3 de tal clase de &nbsp;perjuicio, sino que se limit\u00f3 a confirmar la condena impuesta &nbsp;por el juez de primer grado, sin explicitar o justificar las razones &nbsp;por las cuales se adoptaba tal pronunciamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;existencia del referido yerro f\u00e1ctico &nbsp;es suficiente para la prosperidad del cargo y releva a la Sala de &nbsp;acometer el estudio del error de derecho denunciado en el mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, prospera la acusaci\u00f3n y se proceder\u00e1 a &nbsp;dictar la correspondiente sentencia de remplazo, que se limitar\u00e1 &nbsp;exclusivamente a analizar la cuantificaci\u00f3n del perjuicio de &nbsp;la vida en relaci\u00f3n concedido a V\u00e9lez Ortiz\u00bb &nbsp;(Subrayado del Despacho. SC del 09 de diciembre del 2013, exp. &nbsp;2002-00099-01. Tambi\u00e9n en: SC del 19 de diciembre del 2018, &nbsp;exp. 2004-00042-01). &nbsp;<\/p>\n<p>7.-As\u00ed &nbsp;pues, el cargo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su sustento, la parte recurrente dijo que en la demanda se pidieron &nbsp;perjuicios patrimoniales para la afectada, \u00abbajo &nbsp;la modalidad de lucro cesante, la suma de dinero que dejar\u00e1 de &nbsp;percibir por su invalidez total, imposibilit\u00e1ndole as\u00ed &nbsp;obtener ingresos propios (\u2026) Nada se pide para ella por &nbsp;concepto de da\u00f1o emergente\u00bb. No &nbsp;obstante, el Tribunal determin\u00f3 que era un da\u00f1o &nbsp;emergente futuro, d\u00e1ndole a la demanda un alcance que no &nbsp;ten\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su criterio, se aplicaron indebidamente los art\u00edculos \u00ab1613 &nbsp;y 1614 que clasifican &nbsp;los perjuicios patrimoniales en da\u00f1o emergente y lucro &nbsp;cesante, correspondiendo este a las ganancias que se dejan de &nbsp;percibir. Al hacerlo as\u00ed, dej\u00f3 de reparar integralmente &nbsp;a la v\u00edctima en la modalidad pedida\u00bb. Con lo &nbsp;anterior, se aplicaron \u00abindebidamente los &nbsp;art\u00edculos 16 de la Ley 446 de 1998 y los art\u00edculos &nbsp;1604, 1610-3, 1612, 1615, 1616 y 2341 del C\u00f3digo Civil. Los &nbsp;cinco primeros, en el \u00e1mbito de la responsabilidad &nbsp;contractual, porque de ellos emana que el de deudor responde por el &nbsp;incumplimiento de sus obligaciones contractuales y por los perjuicios &nbsp;causados. Y el \u00faltimo, el 2341, porque en el \u00e1mbito de &nbsp;la responsabilidad extracontractual asienta que el que ha cometido un &nbsp;delito o culpa es obligado a la indemnizaci\u00f3n que, obviamente, &nbsp;en sus modalidades incluye el lucro cesante\u00bb. &nbsp; Solicit\u00f3 que se condene a favor de la ni\u00f1a, tanto por &nbsp;da\u00f1o emergente como por lucro cesante futuro. Aclar\u00f3 &nbsp;que este \u00faltimo se pidi\u00f3 \u00fanicamente para la &nbsp;v\u00edctima directa del da\u00f1o, ante la imposibilidad de &nbsp;percibir ingresos. Que el da\u00f1o futuro se dio desde el momento &nbsp;del nacimiento. Y no desde la fecha de la sentencia, como &nbsp;err\u00f3neamente lo consider\u00f3 el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Referente a los errores de hecho, se ha reiterado que su presencia en &nbsp;el fallo cuestionado debe ser de tal magnitud e incidencia que ponga &nbsp;de presente, sin mayores esfuerzos, la grave omisi\u00f3n del &nbsp;sentenciador. No cualquier desliz o incorrecci\u00f3n del &nbsp;funcionario, entonces, tiene la jerarqu\u00eda de socavar los &nbsp;cimientos de la decisi\u00f3n tomada. As\u00ed lo ha expresado &nbsp;esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;en raz\u00f3n de esos postulados que inspiran la valoraci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica en las instancias, cuando la imputaci\u00f3n &nbsp;formulada al fallo sea por la comisi\u00f3n de un yerro de hecho &nbsp; -causal 1\u00aa, v\u00eda indirecta- su &nbsp;demostraci\u00f3n presupone, entre otras exigencias, que la &nbsp;deducci\u00f3n probatoria cuestionada resulte manifiestamente &nbsp;contraria al contenido objetivo de la prueba, lo cual comporta que &nbsp;s\u00f3lo se estructurar\u00e1 el error en la medida en que sea &nbsp;tan notorio que a simple vista se manifieste, sin mayores &nbsp;elucubraciones y ejercicios dial\u00e9cticos. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte, de antiguo tiene dicho que \u00abel error de hecho se &nbsp;estructura cuando el juicio probatorio del sentenciador es arbitrario &nbsp;o cuando la \u00fanica ponderaci\u00f3n y conclusi\u00f3n que &nbsp;tolera y acepta la apreciaci\u00f3n de las pruebas sea la &nbsp;sustitutiva que proclama el recurrente; por el contrario, si la &nbsp;conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 el ad quem, luego de examinar &nbsp;cr\u00edticamente el acervo probatorio se halla dentro del terreno &nbsp;de la l\u00f3gica y lo razonable, en oposici\u00f3n a la que del &nbsp;mismo estudio extrae y propone el censor en el cargo, no se genera el &nbsp;yerro de facto con las caracter\u00edsticas de evidente y &nbsp;manifiesto, por cuanto en dicha situaci\u00f3n no hay absoluta &nbsp;certeza del desatino cometido por el fallador en la providencia &nbsp;motivo de impugnaci\u00f3n\u00bb -La Corte hace notar- &nbsp;(CSJ SC 28 de junio de 2011, rad n.\u00b01998 00869). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Pues bien, el Tribunal consider\u00f3 que de la &nbsp;demanda se desprend\u00eda que lo pedido se refer\u00eda al da\u00f1o &nbsp;emergente futuro, cuando se dijo: &nbsp;\u00abdebido &nbsp;a las anteriores circunstancias Catalina Vela qued\u00f3 en &nbsp;imposibilidad de tener una vida normal afectada en su ser mismo sin &nbsp;capacidad de relacionarse con los dem\u00e1s &nbsp;ni de laborar\u00bb. &nbsp;En consecuencia, sostuvo que &nbsp;\u00abconviene &nbsp;destacar que en el hecho 16 de la demanda en la imposibilidad de &nbsp;tener una vida normal afectada en su ser mismo sin capacidad de &nbsp;relacionarse con los dem\u00e1s ni &nbsp;de laborar &nbsp;(\u2026) esas expresiones s\u00f3lo pueden interpretarse como que &nbsp;la situaci\u00f3n personal de Catalina no tendr\u00e1 posibilidad &nbsp;de desarrollar una actividad productiva que le genere ingresos &nbsp;necesarios lo que se traduce en la p\u00e9rdida de contingencia no &nbsp;relativa sino absoluta dada la deficiencia psicomotora\u00bb. &nbsp;Ahora bien, tal proceder no &nbsp;significa la incursi\u00f3n del yerro denunciado. La Corte de &nbsp;anta\u00f1o ha considerado que el juez tiene la facultad de &nbsp;interpretar la demanda \u00ab[d]ada &nbsp;la facultad de interpretaci\u00f3n de la demanda que tiene el juez, &nbsp;\u00e9ste puede concluir, recurriendo incluso a los fundamentos de &nbsp;hecho, cu\u00e1l es la acci\u00f3n impetrada o que la pretensi\u00f3n &nbsp;es una y no otra o, en fin, cu\u00e1les son sus alcances\u00bb &nbsp;(sentencia de 6 de julio de 1981, texto &nbsp;reproducido en Cas. Civ. del 17 de marzo de 1993, G.J. CCXXII, p. &nbsp;202). &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Sala tambi\u00e9n ha sostenido que &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;este punto, mem\u00f3rese que el &nbsp;juez tiene el deber de resolver de fondo la controversia puesta a su &nbsp;consideraci\u00f3n, teniendo en cuenta el principio fundamental de &nbsp;que s\u00f3lo \u00e9sta limitado a no variar la causa petendi &nbsp;(hechos), pero &nbsp;no as\u00ed a determinar el derecho aplicable al juicio o a revisar &nbsp;si los presupuestos de cada una de las acciones se cumplen o no, dado &nbsp;que en virtud del principio iura novit curia las partes no tienen la &nbsp;carga de probar el derecho, &nbsp;salvo contadas excepciones como cuando se trata de derecho extranjero &nbsp;o consuetudinario (\u2026)\u201d43 &nbsp;(\u00e9nfasis ajeno al original) (CSJ. &nbsp;STC14160-2019 de 16 de octubre de 2019, exp. &nbsp;11001-02-03-000-2019-03256-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, si en gracia de discusi\u00f3n se considerara consumado el &nbsp;yerro denunciado, el no conceder el lucro cesante futuro reclamado &nbsp;para la ni\u00f1a no comporta ninguna transgresi\u00f3n del &nbsp;ordenamiento. Al respecto tiene sentado esta Corporaci\u00f3n que &nbsp; \u00abM\u00e1s el que todav\u00eda carece &nbsp;de ocupaci\u00f3n u oficio productivo, como el menor de edad, que &nbsp;apenas est\u00e1 recibiendo los primeros grados de instrucci\u00f3n, &nbsp;y que ni siquiera ha elegido la profesi\u00f3n u oficio a que &nbsp;consagrar\u00e1 su actividad econ\u00f3mica, no ofrece elementos &nbsp;que sirvan para determinar las p\u00e9rdidas patrimoniales que en &nbsp;el porvenir recibir\u00e1 (Sentencia 20 de Noviembre de 1943, G.J. &nbsp;T. LVII, p\u00e1gs. 234 a 242). Tal postura ha sido &nbsp;reiterada as\u00ed: \u201c[e]n trat\u00e1ndose &nbsp;del da\u00f1o, y en singular, del lucro cesante, la indemnizaci\u00f3n &nbsp;exige la certeza del detrimento, o sea, su verdad, existencia u &nbsp;ocurrencia tangible, incontestable o veros\u00edmil, ya actual, ora &nbsp;ulterior, acreditada por el demandante como presupuesto ineluctable &nbsp;de la condena con pruebas id\u00f3neas en su entidad y extensi\u00f3n\u201d; &nbsp;y que \u201cla jurisprudencia de esta Corte cuando del da\u00f1o &nbsp;futuro se trata y, en particular, del lucro cesante futuro, ha sido &nbsp;expl\u00edcita \u2018en que no es posible aseverar, con seguridad &nbsp;absoluta, como habr\u00edan transcurrido los acontecimientos sin la &nbsp;ocurrencia del hecho\u2019, acudiendo &nbsp;al prop\u00f3sito de determinar \u2018un m\u00ednimo de &nbsp;razonable certidumbre\u2019, a \u2018juicios de probabilidad &nbsp;objetiva\u2019 y \u2018a un prudente sentido restrictivo &nbsp;(Sentencia CSJ SC del 9 de septiembre de 2010, Rad. n.\u00b0 &nbsp;2005-00103-01). En prove\u00eddo m\u00e1s &nbsp;reciente, esta Corporaci\u00f3n indic\u00f3 que \u00ab[l]a &nbsp;sola existencia de la persona humana, no permite aseverar que ella, &nbsp;en un momento dado de su vida, la mayor\u00eda de edad o cualquier &nbsp;otro, fuera a ser econ\u00f3micamente productiva y, mucho menos, &nbsp;calcular el monto de los r\u00e9ditos que hubiera percibido\u00bb. &nbsp;(SC 16690-2016,10 may 2016) &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;De tal forma, incluso en este escenario, el Tribunal sigui\u00f3 &nbsp;los derroteros vistos en precedencia. Por tales razones, el error no &nbsp;existi\u00f3. El cargo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>V. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO CASA la &nbsp;sentencia proferida el 14 de &nbsp;mayo de 2015 por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Medell\u00edn. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;hay condena en costas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Con &nbsp;aclaraci\u00f3n de voto) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05001-31-03-009-2010-00185-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el respeto acostumbrado expongo las razones por las que la Sala debi\u00f3 &nbsp;unificar su jurisprudencia sobre temas apremiantes de la &nbsp;responsabilidad civil por da\u00f1os a la persona, en lugar de &nbsp;limitarse a desechar los cargos casacionales del caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El papel protag\u00f3nico de la casaci\u00f3n en la evoluci\u00f3n &nbsp;de los da\u00f1os a la persona44 &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;La Sala ostenta la doble funci\u00f3n constitucional de ser m\u00e1ximo &nbsp;\u00f3rgano de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en su especialidad &nbsp;y tribunal de casaci\u00f3n (arts. 234 y 235 # 1 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica), la cual ejerce principalmente por medio del recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;casaci\u00f3n atiende tradicionalmente dos finalidades. Una de &nbsp;ellas es p\u00fablica o de inter\u00e9s general (suele &nbsp;denominarse ius constitutionis) y propende por defender la &nbsp;unidad e integridad del derecho objetivo (nomofilaquia), as\u00ed &nbsp;como unificar la jurisprudencia nacional; la otra es privada &nbsp;(conocida como ius litigatoris) y se ejerce para reparar los &nbsp;agravios causados al recurrente por la sentencia impugnada cuando se &nbsp;demuestre que ella incurri\u00f3 en alguna de las causales &nbsp;procedentes para revocarla. &nbsp;<\/p>\n<p>Distinguir &nbsp;entre las finalidades p\u00fablica (ius constitutionis) y &nbsp;privada (ius litigatoris) del recurso de casaci\u00f3n est\u00e1 &nbsp;lejos de constituir un mero cultismo acad\u00e9mico. Por el &nbsp;contrario, hace parte del n\u00facleo esencial del mecanismo &nbsp;extraordinario y, por supuesto, del rol que desempe\u00f1a la Corte &nbsp;en el sistema de administraci\u00f3n de justicia, tanto as\u00ed &nbsp;que ambas finalidades fueron plasmadas expresamente en los C\u00f3digos &nbsp;de Procedimiento Civil (art. 365) y General del Proceso (art. 333), &nbsp;con la anotaci\u00f3n de que este \u00faltimo tambi\u00e9n le &nbsp;atribuye la consigna de \u00ablograr la eficacia de los &nbsp;instrumentos internacionales suscritos por Colombia en el derecho &nbsp;interno, proteger los derechos constitucionales, controlar la &nbsp;legalidad de los fallos, unificar la jurisprudencia nacional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;la finalidad p\u00fablica que atiende la jurisprudencia de casaci\u00f3n &nbsp;ha sido clave en la evoluci\u00f3n de los criterios para determinar &nbsp;los da\u00f1os extrapatrimoniales resarcibles y la forma de &nbsp;indemnizarlos, pues no solo ha dotado a los jueces de instancia de &nbsp;mayores elementos de juicio para decidir esas controversias, sino &nbsp;tambi\u00e9n para que las partes vean satisfechas en el mayor grado &nbsp;posible prerrogativas subjetivas y fundamentales como el debido &nbsp;proceso, la igualdad y la reparaci\u00f3n integral. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;la evoluci\u00f3n jurisprudencial sobre da\u00f1os a la persona &nbsp;debe continuar, el epicentro de la presente aclaraci\u00f3n de voto &nbsp;no radica en ponerle fin a las discusiones sobre la materia; por el &nbsp;contrario, busca avivarlas. Ser\u00eda ingenuo pensar que una &nbsp;decisi\u00f3n judicial o una aclaraci\u00f3n de voto, por muy &nbsp;justificados que se encuentren, terminar\u00e1n de una vez por &nbsp;todas las problem\u00e1ticas que surgen en torno a la indemnizaci\u00f3n &nbsp;de perjuicios derivados de afectaciones a la integridad psicof\u00edsica &nbsp;del ser humano, pues se trata de un concepto complejo que involucra &nbsp;diversas \u00e1reas del conocimiento y se relaciona directamente &nbsp;con varios derechos fundamentales como, por ejemplo, salud, vida, &nbsp;igualdad o integridad personal. &nbsp;<\/p>\n<p>Antes &nbsp;de presentar los aspectos problem\u00e1ticos sobre los que la Sala &nbsp;debe pronunciarse en una pr\u00f3xima oportunidad, es relevante &nbsp;resaltar algunos aspectos del caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Caso concreto y decisi\u00f3n de la Sala &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;La sentencia mayoritaria pone en evidencia que el Tribunal, amparado &nbsp;en las reglas res ipsa loquitur (la cosa habla por s\u00ed &nbsp;sola) y culpa virtual, aliger\u00f3 la carga de la prueba de los &nbsp;demandantes y declar\u00f3 la responsabilidad civil de Cl\u00ednica &nbsp;del Prado S.A. y E.P.S. y Medicina Prepagada Suramericana S.A., con &nbsp;ocasi\u00f3n del desprendimiento de placenta que padeci\u00f3 &nbsp;Yeni Mar\u00eda M\u00fanera Estrada e hizo que su hija naciera &nbsp;con lesiones cerebrales irreversibles y permanentes. Estas entidades &nbsp;fueron condenadas a indemnizar: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp;$68\u2019045.911 por da\u00f1o emergente pasado, $70\u2019000.000 &nbsp;por da\u00f1o moral y $50\u2019000.000 por da\u00f1o a la vida &nbsp;de relaci\u00f3n, a favor de la madre; &nbsp;<\/p>\n<p>ii) &nbsp;$50\u2019000.000 como da\u00f1o moral a favor de la hermana de la &nbsp;v\u00edctima directa (reci\u00e9n nacida); &nbsp;<\/p>\n<p>iii) &nbsp;$50\u2019000.000 por da\u00f1o moral y $25\u2019000.000 por da\u00f1o &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n para la abuela de la v\u00edctima &nbsp;directa; y &nbsp;<\/p>\n<p>iv) &nbsp;una mesada equivalente al 65% de 1 s.m.l.m.v., hasta cuando la &nbsp;v\u00edctima directa cumpla 18 a\u00f1os (16 de marzo de 2023) y, &nbsp;desde esa fecha en adelante, 1 s.m.l.m.v. durante toda su vida, como &nbsp;da\u00f1o emergente futuro, debiendo las condenadas constituir una &nbsp;fiducia; asimismo, $70\u2019000.000 por da\u00f1o moral y &nbsp;$50\u2019000.000 por da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El caso concreto era propicio para unificar la jurisprudencia civil &nbsp;sobre da\u00f1os a la persona, no s\u00f3lo con el objetivo de &nbsp;precisar los par\u00e1metros que de ahora en adelante deben atender &nbsp;los jueces de instancia para determinar y liquidar perjuicios &nbsp;inmateriales, sino tambi\u00e9n para examinar la conformidad de la &nbsp;sentencia impugnada con el ordenamiento jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese &nbsp;que las convocadas excepcionaron exceso de los valores pretendidos y &nbsp;junto con las v\u00edctimas sustentaron sendos recursos de &nbsp;casaci\u00f3n, lo cual denota que ambos extremos estuvieron &nbsp;inconformes con segmentos de la decisi\u00f3n de \u00faltima &nbsp;instancia, haciendo necesario que la Corte sentara su posici\u00f3n &nbsp;al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impugnaci\u00f3n de E.P.S. y Medicina Prepagada Suramericana S.A. &nbsp;se hizo consistir en la vulneraci\u00f3n indirecta de normas &nbsp;sustanciales por errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de medios &nbsp;de convicci\u00f3n que, en su criterio, negaban la responsabilidad &nbsp;civil; la Sala estim\u00f3 incompleto el cargo por haber omitido &nbsp;cuestionar la aplicaci\u00f3n de las reglas res ipsa loquitur o &nbsp;culpa virtual. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;embate de Cl\u00ednica El Prado S.A., por el mismo camino, tild\u00f3 &nbsp;de contraintuitiva la imputaci\u00f3n de responsabilidad civil, por &nbsp;haberse supuesto la prueba de la relaci\u00f3n de causalidad; la &nbsp;Sala lo desech\u00f3 por desenfocado debido a que el ad quem, &nbsp;con fundamento en indicios y las reglas mencionadas, aliger\u00f3 &nbsp;la carga de la prueba de los demandantes y, en consecuencia, los &nbsp;convocados omitieron acreditar la ausencia de responsabilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;actores plantearon dos cargos. En el primero discutieron el &nbsp;desconocimiento directo de normas sustanciales por falta de &nbsp;aplicaci\u00f3n de los postulados de equidad y reparaci\u00f3n &nbsp;integral, con el fin de que se aumentaran las condenas por da\u00f1o &nbsp;moral y a la vida de relaci\u00f3n pretendidas en SMLMV, pero &nbsp;concedidas en moneda corriente y sin actualizaci\u00f3n; la Sala lo &nbsp;neg\u00f3 con fundamento en que la indemnizaci\u00f3n del da\u00f1o &nbsp;moral es simb\u00f3lica y la v\u00eda adecuada para atacar la &nbsp;liquidaci\u00f3n de perjuicios extrapatrimoniales es la indirecta &nbsp;(yerro f\u00e1ctico) y no la invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el segundo plantearon desconocimiento indirecto de disposiciones &nbsp;sustanciales por error de hecho consistente en la defectuosa &nbsp;interpretaci\u00f3n de la demanda, pues en ella s\u00ed &nbsp;pretendieron la indemnizaci\u00f3n del lucro cesante de la v\u00edctima &nbsp;directa, pero el Tribunal concedi\u00f3 da\u00f1o emergente &nbsp;futuro; el embate fue desechado porque, a juicio de la Sala, la &nbsp;interpretaci\u00f3n del Tribunal fue adecuada pues los hechos &nbsp;enfatizaban que el da\u00f1o cerebral de la reci\u00e9n nacida le &nbsp;impedir\u00eda laborar y, en todo caso, es improcedente conceder &nbsp;lucro cesante a favor de un menor de edad. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;examinar la evoluci\u00f3n jurisprudencial sobre da\u00f1os a la &nbsp;persona para examinar si en casos como el explicado, las tipolog\u00edas &nbsp;reconocidas garantizan el principio-derecho a la reparaci\u00f3n &nbsp;integral. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La tipolog\u00eda actual de perjuicios extrapatrimoniales45 &nbsp;<\/p>\n<p>Salvo &nbsp;por la regulaci\u00f3n de temas insulares46, &nbsp;el legislador nacional ha preferido ser silente sobre los perjuicios &nbsp;extrapatrimoniales; s\u00f3lo se ha ocupado de establecer que los &nbsp;patrimoniales son el da\u00f1o emergente y el lucro cesante (art. &nbsp;1616 C.C.) y nada dijo sobre los inmateriales. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior no es una cr\u00edtica. Por el contrario, esa realidad le &nbsp;ha dado a la jurisprudencia el protagonismo de unificar las clases de &nbsp;perjuicios extrapatrimoniales; adem\u00e1s, lo ocurrido en otras &nbsp;latitudes ense\u00f1a que su reglamentaci\u00f3n legislativa &nbsp;suele restringir el derecho a la reparaci\u00f3n integral como &nbsp;aconteci\u00f3, por ejemplo, con los C\u00f3digos Civiles &nbsp;italiano de 1942 (arts. 2043 y 2059) y alem\u00e1n -B.G.B.- (\u00a7 &nbsp;253); el primero estableci\u00f3 la indemnizaci\u00f3n del da\u00f1o &nbsp;no patrimonial en los casos se\u00f1alados legalmente -actos &nbsp;delictivos-; el segundo permite la indemnizaci\u00f3n de da\u00f1os &nbsp;a la vida, integridad psicof\u00edsica, nombre, honra y libertad. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;\u00e1nimos de exhaustividad y con el \u00fanico prop\u00f3sito &nbsp;de estudiar si los actuales perjuicios extrapatrimoniales son &nbsp;suficientes para indemnizar cabalmente a las v\u00edctimas, vale la &nbsp;pena echar un vistazo a su devenir. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;diferencia de lo que hasta el momento se ha contado, el punto de &nbsp;partida de la evoluci\u00f3n jurisprudencial en materia de da\u00f1os &nbsp;extrapatrimoniales no arranca con el Caso Villaveces, sino mucho &nbsp;antes. En 1896 esta Corte obr\u00f3 como \u00ab\u00e1rbitro &nbsp;de derecho\u00bb para ordenar la indemnizaci\u00f3n a favor de &nbsp;los sucesores de una persona fallecida a manos de agentes estatales; &nbsp;en esa oportunidad resarci\u00f3 el pretium mortis47, &nbsp;es decir, un t\u00edpico perjuicio extrapatrimonial consistente en &nbsp;la muerte de una persona (SC 22 oct. 1896, G.J. 565 de 2 nov. 1896 &nbsp;p\u00e1g. 353 y ss.) que, a lo mejor por tratarse de un precedente &nbsp;que no resolv\u00eda un recurso de casaci\u00f3n, no volvi\u00f3 &nbsp;a reconocerse. Se trata de un importante antecedente porque indemniz\u00f3 &nbsp;el \u00abda\u00f1o evento\u00bb (muerte), a pesar de que, &nbsp;como se ver\u00e1, la jurisprudencia de la Sala ha preferido &nbsp;resarcir principalmente el \u00abda\u00f1o consecuencia\u00bb &nbsp;cuando se trata de afectaciones a la persona. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;adelante, ahora s\u00ed en el reconocido Caso Villaveces, la Sala &nbsp;dio un paso decisivo. Como tribunal de casaci\u00f3n y en sede de &nbsp;instancia, estableci\u00f3 que el art\u00edculo 2341 del C\u00f3digo &nbsp;Civil no limitaba los perjuicios \u00fanicamente a los &nbsp;patrimoniales (da\u00f1o emergente y lucro cesante) y cobijaba el &nbsp;da\u00f1o moral. Debe destacarse que esa indemnizaci\u00f3n no se &nbsp;liquid\u00f3 con base en el arbitrium iudicis, sino a trav\u00e9s &nbsp;de un dictamen pericial (CSJ SC 21 jul. 1922 y 22 jul. 1924). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;evoluci\u00f3n continu\u00f3 para anidar en el perjuicio moral &nbsp;dos aristas: una objetivada y otra subjetiva seg\u00fan lo &nbsp;abstracta que resultara su liquidaci\u00f3n (SC 23 abr. 1941, &nbsp;seguida en SC 27 sep. 1974, G.J. CXLVIII, Parte 1, p\u00e1g. 247 a &nbsp;267, SC 17 ago. 2001, rad. 6492, SC 7 sep. 2001 rad. 2001); no &nbsp;obstante, esa clasificaci\u00f3n fue abandonada porque, de cierta &nbsp;manera, se val\u00eda de aspectos econ\u00f3micos para medir un &nbsp;da\u00f1o extrapatrimonial. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;la Sala acogi\u00f3 el da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n (SC &nbsp;13 may. 2008, rad. 1997-09327, seguida en SC 20 ene. 2009, rad. &nbsp;1993-00215), noci\u00f3n que engloba el conjunto de consecuencias &nbsp;derivadas de una afectaci\u00f3n psicof\u00edsica u otra &nbsp;prerrogativa subjetiva que incide negativamente en la vida exterior o &nbsp;actividad social del sujeto, distinta del da\u00f1o moral (pretium &nbsp;doloris) porque la v\u00edctima del primero sufre una &nbsp;p\u00e9rdida o dificultad para establecer contacto y relacionarse &nbsp;con el entorno. Se resalta del citado precedente de 2008 que el da\u00f1o &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n no cobija otros perjuicios inmateriales &nbsp;con autonom\u00eda propia ni impide su resarcimiento, lo que se &nbsp;traduce en que esa decisi\u00f3n estuvo lejos de impedir que otras &nbsp;figuras puedan ser reconocidas por la jurisprudencia civil. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;tarde, la corporaci\u00f3n hizo referencia a \u00abbienes &nbsp;jur\u00eddicos protegidos por la Constituci\u00f3n y por las &nbsp;disposiciones internacionales que declaran derechos humanos\u00bb &nbsp;con el fin de indemnizar la afectaci\u00f3n al buen nombre (CSJ &nbsp;SC10297 5 ago. 2014, rad. 2003-00660). &nbsp;<\/p>\n<p>Pues &nbsp;bien, este somero relato jurisprudencial sobre los perjuicios &nbsp;extrapatrimoniales reconocidos permite preguntarse si asegura el &nbsp;principio de reparaci\u00f3n integral, aspecto sobre el que amerita &nbsp;ocuparse la Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Hacia el fortalecimiento del principio de reparaci\u00f3n integral &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 16 de la ley 446 de 1998 impone la \u00abreparaci\u00f3n &nbsp;integral\u00bb en los juicios de responsabilidad civil, es &nbsp;decir, \u00abque al afectado por da\u00f1os en su persona o en &nbsp;sus bienes, se le restituya en su integridad o lo m\u00e1s cerca &nbsp;posible al estado anterior\u2026\u00bb al hecho da\u00f1oso &nbsp;(SC22036, 19 dic. 2017, rad. n.\u00b0 2009-0014-01, citada en SC3919, &nbsp;8 sep. 2021, rad. n.\u00ba 2012-00247). Esto significa que la &nbsp;sentencia debe condenar al responsable a pagar todos los perjuicios &nbsp;efectivamente pretendidos, causados y probados, pues de lo contrario &nbsp;el resarcimiento ser\u00e1 incompleto y, por tanto, contrario a &nbsp;normas sustanciales. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria es el m\u00e1ximo \u00f3rgano &nbsp;de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en su especialidad y, por tanto, &nbsp;su jurisprudencia -sobre todo en los da\u00f1os extrapatrimoniales, &nbsp;materia donde el legislador ha optado por ni inmiscuirse- debe ser &nbsp;seguida por las partes al momento de confeccionar sus pretensiones y &nbsp;por los jueces de instancia al resolverlas. Recu\u00e9rdese que los &nbsp;conceptos y cantidades fijados por la jurisprudencia como perjuicios &nbsp;extrapatrimoniales sirven para determinar la competencia seg\u00fan &nbsp;la cuant\u00eda (art. 25 CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;precedentes de este tribunal de casaci\u00f3n tienen una &nbsp;indiscutible importancia sobre la materia de da\u00f1os a la &nbsp;persona, pues los casos fallados sirven de derrotero para resolver &nbsp;los siguientes. Tradicionalmente, la jurisprudencia civil ha sido &nbsp;renuente a indemnizar el \u00abda\u00f1o evento\u00bb, es &nbsp;decir, las huellas f\u00edsicas del hecho da\u00f1oso, y ha &nbsp;preferido resarcir el \u00abda\u00f1o consecuencia\u00bb, &nbsp;esto es, los efectos que se desencadenan del hecho da\u00f1oso. Por &nbsp;tal raz\u00f3n, la Sala se ha mostrado reacia a indemnizar la &nbsp;p\u00e9rdida anat\u00f3mica o funcional de una extremidad u &nbsp;\u00f3rgano (da\u00f1o fisiol\u00f3gico o a la salud), y ha &nbsp;reconocido como indemnizable sus consecuencias inmateriales (da\u00f1o &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n y moral, principalmente). &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, esa opci\u00f3n jurisprudencial parece alejada del &nbsp;principio de reparaci\u00f3n integral que impone ubicar a las &nbsp;v\u00edctimas en la posici\u00f3n m\u00e1s cercana al estado &nbsp;anterior al hecho da\u00f1oso, indemnizando, en el mayor grado &nbsp;posible, todos los perjuicios pretendidos, causados y probados, &nbsp;incluyendo la afectaci\u00f3n de garant\u00edas constitucionales &nbsp;fundamentales como los derechos a la salud e integridad psicof\u00edsica48 &nbsp;que, como se ha visto, no encuadran en ninguna de las tipolog\u00edas &nbsp;reconocidas actualmente por la jurisprudencia, tales como da\u00f1o &nbsp;moral (congoja o dolor causado por el hecho da\u00f1oso), a la vida &nbsp;de relaci\u00f3n (alteraci\u00f3n de las condiciones de &nbsp;existencia en un contexto social) y afectaci\u00f3n al buen nombre. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;caso concreto ilustra cabalmente que la actual tipolog\u00eda de &nbsp;perjuicios inmateriales estar\u00eda poniendo en riesgo la &nbsp;reparaci\u00f3n integral. Debe recordarse que la reci\u00e9n &nbsp;nacida padecer\u00e1 lesiones cerebrales irreversibles y &nbsp;permanentes que afectar\u00e1n gravemente sus derechos &nbsp;fundamentales a la integridad psicof\u00edsica y a la salud; sin &nbsp;embargo, tales menguas no fueron reparadas porque tan solo se orden\u00f3 &nbsp;indemnizar los da\u00f1os moral y a la vida de relaci\u00f3n que &nbsp;-como se ha explicado- carecen de la funci\u00f3n de resarcir &nbsp;aquellas afectaciones a la integridad f\u00edsica y mental de las &nbsp;personas. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;inconvenientes de la actual tipolog\u00eda de perjuicios &nbsp;inmateriales se agravan cuando se sigue observando el caso concreto: &nbsp;la madre (que, seg\u00fan el fallo, no padecer\u00e1 lesiones &nbsp;graves y permanentes en su salud) y su hija reci\u00e9n nacida (que &nbsp;s\u00ed las sufrir\u00e1) recibieron la misma indemnizaci\u00f3n &nbsp;nominal y econ\u00f3mica de perjuicios inmateriales: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Demandante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Perjuicios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inmateriales reconocidos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Madre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la reci\u00e9n nacida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral: $70\u2019000.000. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n: $50\u2019000.000. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Hermana &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la reci\u00e9n nacida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral: $50\u2019000.000. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Abuela &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la reci\u00e9n nacida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral: $50\u2019000.000. Da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$25\u2019000.000. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Reci\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nacida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral: $70\u2019000.000. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n: $50\u2019000.000. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;lugar a dudas, el estado actual de la jurisprudencia no reconoce el &nbsp;car\u00e1cter indemnizable de aquellas afectaciones graves a la &nbsp;salud e integridad psicof\u00edsica de las personas (da\u00f1o a &nbsp;la salud o perjuicio fisiol\u00f3gico). Esto arriesga la vigencia &nbsp;del principio de reparaci\u00f3n integral, pues, como sucedi\u00f3 &nbsp;en el caso concreto, a la reci\u00e9n nacida se le dejaron de &nbsp;resarcir graves afectaciones en su integridad que padecer\u00e1 por &nbsp;el resto de la vida, lo que se traduce en un claro incumplimiento del &nbsp;mandato de reparaci\u00f3n integral, pues ella tendr\u00e1 que &nbsp;soportar sin justificaci\u00f3n algunos de los padecimientos en su &nbsp;salud que produjo el hecho da\u00f1oso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;corregir ese rumbo, es necesario que en ejercicio de sus funciones de &nbsp;defensa de la unidad e integridad del ordenamiento jur\u00eddico, &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos constitucionales, control de la &nbsp;legalidad de los fallos, unificaci\u00f3n de la jurisprudencia y, &nbsp;por supuesto, reparaci\u00f3n de los agravios irrogados a las &nbsp;partes por la sentencia que busca casarse, la Sala establezca el &nbsp;car\u00e1cter resarcible del da\u00f1o a la salud (de corte &nbsp;italiano) o el perjuicio fisiol\u00f3gico (de linaje franc\u00e9s) &nbsp;que, con algunos matices, busca esencialmente reparar aquellas &nbsp;afectaciones a la salud e integridad psicof\u00edsica de las &nbsp;personas. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;lograr ese prop\u00f3sito tendr\u00eda poca utilidad trasplantar &nbsp;inconsultamente las fuentes de otro derecho para acoger sin filtros &nbsp;un concepto extranjero. Por el contrario, el ejercicio debe ser &nbsp;consciente y ajustado a las realidades de nuestro pa\u00eds, donde &nbsp;se tengan en cuenta las experiencias, aciertos y escollos &nbsp;experimentados en otras latitudes sobre esa figura con el fin de &nbsp;estar m\u00e1s cerca de garantizar el principio de la reparaci\u00f3n &nbsp;integral. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;labor debe estar acompa\u00f1ada no s\u00f3lo de la prudencia &nbsp;propia de quienes deben administrar justicia &nbsp;\u00absometidos al &nbsp;imperio de la ley\u00bb (art. 230 C.P.), sino tambi\u00e9n &nbsp;haciendo efectiva la vigencia de las garant\u00edas que se &nbsp;desprenden del derecho fundamental al debido proceso de los &nbsp;convocados al juicio de responsabilidad civil, quienes no deben &nbsp;resultar sorprendidos por una sentencia que imponga condenas que no &nbsp;fueron pretendidas por su contraparte, ni mucho menos discutida por &nbsp;ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese camino se alzar\u00e1n voces que se opondr\u00e1n al &nbsp;reconocimiento del da\u00f1o a la salud o fisiol\u00f3gico por &nbsp;considerar que se estar\u00eda monetizando a la persona y su &nbsp;cuerpo. No obstante, pese a la importancia que tales razonamientos &nbsp;tienen, no logran solventar la necesidad de hacer efectiva la &nbsp;reparaci\u00f3n integral; por ahora puede afirmarse que ser\u00eda &nbsp;m\u00e1s nocivo para las personas dejar de indemnizar aquellos &nbsp;perjuicios que indiscutiblemente derivaron del hecho da\u00f1oso y, &nbsp;adem\u00e1s, su indemnizaci\u00f3n, aunque generalmente se hace &nbsp;con dinero, puede lograrse mediante obligaciones de hacer o no hacer, &nbsp;seg\u00fan se pretenda en la demanda y se acredite en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;si lo anterior fuera insuficiente, debe recordarse que desde el caso &nbsp;Villaveces la Sala ha dejado suficientemente claro que el derecho &nbsp;objetivo colombiano no limita la indemnizaci\u00f3n de perjuicios a &nbsp;rubros espec\u00edficos y permite el resarcimiento de otros, dentro &nbsp;de los que se encuentra, por supuesto, el da\u00f1o moral, a la &nbsp;vida de relaci\u00f3n, al buen nombre y a la salud o fisiol\u00f3gico, &nbsp;seg\u00fan la denominaci\u00f3n por la que decida optarse. &nbsp;Adem\u00e1s, al reconocer la procedencia del da\u00f1o a la vida &nbsp;de relaci\u00f3n, la corporaci\u00f3n argument\u00f3 que ese &nbsp;perjuicio no engloba otras categor\u00edas de indemnizaci\u00f3n &nbsp;extrapatrimonial ni impide su reconocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;momento de abordar la procedencia del da\u00f1o a la salud o &nbsp;fisiol\u00f3gico, pueden servir de gu\u00eda los siguientes &nbsp;par\u00e1metros: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. Busca &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hacer efectivos los derechos fundamentales a la salud e integridad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;personal, d\u00e1ndole significado y funci\u00f3n constitucional &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la responsabilidad civil; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>b. Repara &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aquellas afectaciones o limitaciones durables a la integridad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;psicof\u00edsica de las personas, por p\u00e9rdida anat\u00f3mica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o funcional de alg\u00fan \u00f3rgano o extremidad, as\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como las dem\u00e1s afectaciones constatables a la salud; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>c. Tiene &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;identidad propia y no puede confundirse con la congoja o dolor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;producido por el hecho da\u00f1oso (perjuicio moral); &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>d. Es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;distinto a la alteraci\u00f3n de las condiciones de existencia que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se derivan del da\u00f1o y, por tanto, no puede equipararse ni &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;confundirse con el da\u00f1o a la vida de relaci\u00f3n; y &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>e. No &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;debe estar relacionado con la capacidad laboral o productiva de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;persona, pues caer\u00eda en los terrenos del perjuicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;patrimonial. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia civil tambi\u00e9n debe poner atenci\u00f3n a la &nbsp;rigurosidad o flexibilidad del principio de congruencia cuando se &nbsp;trata del reconocimiento perjuicios extrapatrimoniales. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Congruencia y perjuicios extrapatrimoniales &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;procedimiento civil es rogado. Por eso, generalmente, se inicia a &nbsp;instancia de parte (art. 8\u00ba CGP) y el promotor debe se\u00f1alar &nbsp;en la demanda \u00ablo que se pretenda, expresado con precisi\u00f3n &nbsp;y claridad\u00bb as\u00ed como narrar \u00ablos hechos que &nbsp;le sirven de fundamento a las pretensiones\u00bb (art. 82, # 4 y &nbsp;5 ibidem). Adem\u00e1s, en la contestaci\u00f3n deben responderse &nbsp;cabalmente los hechos del libelo (so pena de que puedan tenerse como &nbsp;confesados) y expresarse las excepciones de m\u00e9rito (arts. 96 y &nbsp;97 CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>Tales &nbsp;exigencias encajan con el mandato de congruencia que impone al juez &nbsp;respetar los linderos del litigio demarcados por las partes y &nbsp;abstenerse de conceder m\u00e1s (o algo distinto) de lo pedido, o &nbsp;dejar de pronunciarse sobre asuntos sujetos a su decisi\u00f3n. En &nbsp;pocas palabras, el art\u00edculo 281 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso (de manera id\u00e9ntica a como lo hac\u00eda el precepto &nbsp;305 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil) impone que la sentencia &nbsp;sea congruente. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;congruencia es una manifestaci\u00f3n del derecho fundamental al &nbsp;debido proceso. Garantiza que las partes no sean sorprendidas por el &nbsp;fallador con decisiones sobre aspectos que no pudieron discutir, &nbsp;solicitar o controvertir pruebas o alegar de conclusi\u00f3n. Se &nbsp;trata de una regla procesal que resguarda garant\u00edas esenciales &nbsp;de indiscutible contenido sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, la jurisprudencia de la Sala ha flexibilizado el principio &nbsp;de congruencia en materia de da\u00f1os a la persona. Recientemente &nbsp;argument\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026en &nbsp;relaci\u00f3n con los perjuicios inmateriales, \u2026a diferencia &nbsp;de los patrimoniales, los primeros se presumen y, en consideraci\u00f3n &nbsp;a esa cualidad, \u00absu indemnizaci\u00f3n es oficiosa por virtud &nbsp;del principio de reparaci\u00f3n integral; por supuesto, ayudado de &nbsp;los elementos de convicci\u00f3n que obren en el juicio, atendiendo &nbsp;la naturaleza del derecho afectado y la prudencia racional del juez\u00bb &nbsp;(CSJ SC2107, 12 jun. 2018, rad. 2011-00736-01) (SC3728, &nbsp;rad. 2005-00175, 26 ago. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta &nbsp;necesario que en una pr\u00f3xima oportunidad la Sala reflexione &nbsp;con mayor profundidad si en realidad existen razones valederas para &nbsp;que en materia de perjuicios extrapatrimoniales, el fallador no se &nbsp;encuentre limitado por el principio de congruencia. Vale la pena &nbsp;reiterar que se trata de una garant\u00eda que protege el derecho &nbsp;al debido proceso en aras de que la decisi\u00f3n respete las &nbsp;l\u00edneas de conf\u00edn de la controversia. As\u00ed, la &nbsp;congruencia es una formalidad necesaria y justificada por los fines &nbsp;que alcanza y, por tanto, los administradores de justicia no estar\u00edan &nbsp;autorizados a soslayarla ni siquiera para satisfacer el principio de &nbsp;reparaci\u00f3n integral porque en juego se encuentran garant\u00edas &nbsp;sustantivas como el derecho a la defensa de la parte convocada al &nbsp;tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>Cosa &nbsp;distinta es que el reconocimiento de perjuicios inmateriales por &nbsp;afectaciones a la integridad psicof\u00edsica pueda basarse en una &nbsp;prueba indiciaria para concluir fundadamente que el hecho &nbsp;desencadenante de la responsabilidad civil le caus\u00f3 da\u00f1os &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n, da\u00f1o moral, e inclusive, &nbsp;fisiol\u00f3gico a la v\u00edctima, sobre todo cuando las &nbsp;afectaciones graves a la salud y sus consecuencias extrapatrimoniales &nbsp;pueden ser constatadas directamente por el fallador, caso en donde la &nbsp;indemnizaci\u00f3n se liquidar\u00e1 con base en la equidad y el &nbsp;arbitrium iudicis. Obs\u00e9rvese que lo anterior no exime &nbsp;al demandante de formular y sustentar f\u00e1cticamente sus &nbsp;pretensiones con precisi\u00f3n y claridad, ni mucho menos al juez &nbsp;de abstenerse de resolver ultra o extra petita, a menos &nbsp;que la ley lo faculte expresamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, al lado de las anteriores problem\u00e1ticas se &nbsp;evidencian otras relacionadas con la liquidaci\u00f3n de los &nbsp;perjuicios extrapatrimoniales. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Liquidaci\u00f3n de da\u00f1os a la persona49 &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;perjuicios extrapatrimoniales son esencialmente inasibles y de &nbsp;dif\u00edcil tasaci\u00f3n. Esa caracter\u00edstica ha sido uno &nbsp;de los principales factores que ha dificultado su reconocimiento, &nbsp;sobre todo porque la Sala de Casaci\u00f3n Civil ha tenido que &nbsp;explorar diversos criterios para liquidarlos, como se evidencia en la &nbsp;evoluci\u00f3n de su jurisprudencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Inicialmente, &nbsp;los falladores aplicaban los topes previstos en las normas de derecho &nbsp;penal para cuantificar el da\u00f1o moral50. &nbsp;Sin embargo, la jurisdicci\u00f3n sent\u00f3 la inaplicabilidad &nbsp;de estas disposiciones en la responsabilidad civil y acudi\u00f3 &nbsp;criterios propios para liquidarlo (CSJ SC 27 sep. 1974, G.J. CXLVIII &nbsp;Parte 1 -1974- p\u00e1g. 247 a 267). &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;tarde empez\u00f3 a computar la indemnizaci\u00f3n en gramos oro, &nbsp;aunque la Sala se separ\u00f3 de ese rubro y lo fij\u00f3 en &nbsp;moneda corriente; peri\u00f3dicamente, y caso a caso, ha ido &nbsp;actualizando el valor avalado o reconocido de los perjuicios &nbsp;inmateriales: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconocido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Providencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1990 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$1.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 168 8 may. 1990 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1994 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$4.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 71 30 may. 1994 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1999 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$10.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 12 de 5 may. 1999 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2005 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$20.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 30 jun. 2005, rad. 1998-00650 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2009 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$28.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 20 ene. 2009, rad. 1993-00215 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2011 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$53.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 17 nov. 2011, rad. 1999-00533 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2014 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$10.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$60.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC13925, 30 sep. 2016, rad. 2005-00174 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$40.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 21828, 19 dic. 2017, rad. 2007-00052 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$60.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC3728 26 ago. 2021 rad. 2005-00175 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$50.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 8 sep. 2021. rad. 2012-00247 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconocido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Providencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2008 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$90.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 13 may. 2008, rad. 1997-0932751 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2009 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$63.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 20 ene. 2009, rad. 1993-00215 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2013 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$70.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 9 dic. 2013, rad. 2002-00099 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$30.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 21828, 19 dic. 2017, rad. 2007-00052 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$150.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC3728 26 ago. 2021 rad. 2005-00175 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$50.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 8 sep. 2021. rad. 2012-00247 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al buen nombre52 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconocido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Providencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2014 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$20.000.000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC. 10297, 5 ago. 2014, rad. 2003-00660 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;anterior recuento, a pesar de no ser exhaustivo, ilustra que las &nbsp;sumas reconocidas o avaladas por la Sala como perjuicios &nbsp;extrapatrimoniales (con exclusi\u00f3n de la afectaci\u00f3n al &nbsp;buen nombre) ha sido fluctuante, heterog\u00e9nea y, por tanto, &nbsp;puede que no est\u00e9 contribuyendo a la decisi\u00f3n de los &nbsp;casos futuros. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;\u00bfLa indemnizaci\u00f3n de perjuicios extrapatrimoniales es &nbsp;simb\u00f3lica? &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien la liquidaci\u00f3n de los perjuicios extrapatrimoniales no &nbsp;puede ser enteramente objetiva, principalmente por carecer de &nbsp;contenido econ\u00f3mico, la doctrina considera equivocado &nbsp;calificarla de simb\u00f3lica porque permitir\u00eda su &nbsp;indemnizaci\u00f3n con cantidades exiguas que no reparen &nbsp;integralmente: un franco, un peso o un d\u00f3lar53. &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta &nbsp;necesario precisar que la indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os a &nbsp;la persona no es simb\u00f3lica porque &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;reparar no es borrar. Borrar un perjuicio material suele ser tan &nbsp;imposible como borrar un perjuicio moral\u2026 Reparar es colocar a &nbsp;la v\u00edctima en condiciones de procurarse un equivalente. Ahora &nbsp;bien, esa noci\u00f3n de equivalente debe entenderse con amplitud. &nbsp;El dinero permite procurarse algunas satisfacciones de toda &nbsp;naturaleza, tanto materiales como intelectuales, e incluso morales\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo &nbsp;fijar\u00e1 el juez la cuant\u00eda de los da\u00f1os y &nbsp;perjuicios? Tropezar\u00e1 con una imposibilidad; ya que, por &nbsp;definici\u00f3n, el perjuicio moral no es de naturaleza pecuniaria. &nbsp;Es innegable que el papel del juez ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil &nbsp;que en el caso de un da\u00f1o material. Pero ese papel no es &nbsp;imposible; porque no se trata de calcular la suma necesaria para &nbsp;borrar lo que es imborrable, sino para procurar algunas &nbsp;satisfacciones equivalentes al valor moral destruido54. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, la Sala argument\u00f3 en el asunto de la radicaci\u00f3n &nbsp;que \u00abla indemnizaci\u00f3n por perjuicios morales es de &nbsp;cierta manera simb\u00f3lica\u00bb, aspecto que, por no haber &nbsp;sido desarrollado, resulta problem\u00e1tico al sugerir la idea de &nbsp;que la reparaci\u00f3n de perjuicios extrapatrimoniales, en raz\u00f3n &nbsp;de las dificultades para liquidarlos, no debe ser integral como &nbsp;impone el principio imperativo consagrado en el art\u00edculo 16 de &nbsp;la ley 446 de 1998, sino que puede ascender a cualquier valor, &nbsp;aspecto que no parece consultar la funci\u00f3n asignada a la &nbsp;responsabilidad civil extracontractual. &nbsp;<\/p>\n<p>Cosa &nbsp;distinta ser\u00eda admitir pretensiones y condenas para indemnizar &nbsp;los da\u00f1os a la persona, consistentes en obligaciones de hacer &nbsp;diversas a pagar sumas dinerarias las cuales, por supuesto, ser\u00edan &nbsp;admisibles y atender\u00edan los fines que cumple la &nbsp;responsabilidad civil, sin que ello equivalga a sostener que su &nbsp;resarcimiento es meramente simb\u00f3lico &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;\u00bfTopes obligatorios o sumas orientadoras? &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;lado de la fluctuaci\u00f3n de las sumas reconocidas o avaladas por &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n por concepto de da\u00f1o moral y a la &nbsp;vida de relaci\u00f3n, tambi\u00e9n ha variado su funci\u00f3n &nbsp;en los juicios de instancia. Inicialmente, la corporaci\u00f3n &nbsp;consideraba que su desconocimiento no conduc\u00eda al quiebre de &nbsp;la sentencia, pues los perjuicios extrapatrimoniales se liquidan con &nbsp;base en la equidad y el arbitrium iudicis y la intenci\u00f3n &nbsp;de la Corte fue orientar, mas no establecer topes imperativos55. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, recientemente, la Sala ha venido cambiando de criterio: &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;una de esas pautas es el se\u00f1alamiento de techos o l\u00edmites &nbsp;m\u00e1ximos indemnizatorios referentes al perjuicio moral, de modo &nbsp;que a los jueces de instancia no les est\u00e1 autorizado &nbsp;desconocerlos. En consecuencia, se les impone el acatamiento de los &nbsp;montos fijados por la Sala, en la medida que aquella estimaci\u00f3n &nbsp;tiene efectos normativos en los casos ulteriores donde deban proveer &nbsp;sobre la compensaci\u00f3n del comentado da\u00f1o, y es bajo el &nbsp;marco de los aludidos topes, que se considera admisible el ejercicio &nbsp;del prudente arbitrio judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el sub judice, el juzgador de segundo grado obr\u00f3 con &nbsp;desbordamiento en la tasaci\u00f3n de los da\u00f1os moral y a la &nbsp;vida de relaci\u00f3n de los demandantes, pues inobserv\u00f3 los &nbsp;valores prefijados por la Corporaci\u00f3n como l\u00edmites &nbsp;resarcitorios de los indicados conceptos56. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;consideraci\u00f3n -enmarcada por un caso donde prosperaron los &nbsp;cargos enfilados por el desconocimiento directo de normas &nbsp;sustanciales- se traduce en que los valores se\u00f1alados por la &nbsp;Corte para indemnizar perjuicios extrapatrimoniales constituir\u00edan &nbsp;\u00abtopes\u00bb infranqueables cuyo desconocimiento &nbsp;transgrede de forma inmediata el derecho objetivo y, por tanto, se &nbsp;enfrenta con los argumentos de la sentencia frente a la que me &nbsp;permito aclarar el voto, donde la Sala concluy\u00f3 que la &nbsp;liquidaci\u00f3n de los perjuicios inmateriales deb\u00eda &nbsp;cuestionarse por la v\u00eda indirecta (error de hecho), a pesar de &nbsp;que los litigantes sustentaron la violaci\u00f3n inmediata de &nbsp;disposiciones sustanciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta, &nbsp;entonces, apremiante que la Sala unifique su jurisprudencia con miras &nbsp;a definir si, en realidad, las cantidades reconocidas o avaladas como &nbsp;perjuicios extrapatrimoniales erigen l\u00edmites de obligatoria &nbsp;aplicaci\u00f3n por los jueces de instancia, debiendo ponderar si &nbsp;los razonamientos de equidad que sustentan la decisi\u00f3n de un &nbsp;caso concreto pueden ser obligatorios para los dem\u00e1s. &nbsp;Adicionalmente, tambi\u00e9n es imperativo definir la v\u00eda &nbsp;adecuada (directa o indirecta) para impugnar la liquidaci\u00f3n de &nbsp;los da\u00f1os realizada por el fallador de \u00faltimo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;discusi\u00f3n, pues, queda abierta. &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp;ut supra. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sala profiere dos originales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de esta providencia. Uno con los nombres reales de las Menores y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otro reemplazando los nombres originales de las ni\u00f1as con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nombres ficticios, en cumplimiento del acuerdo 34 de 16 de diciembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020, expedido por la Presidencia de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil de la Corte Suprema de Justicia, en desarrollo de las leyes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1098 de 2006, 1581 de &nbsp;2012 y 1712 de 2014 a fin de garantizar el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho a la intimidad de las menores involucradas. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 24-36 del cuaderno 1. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El 23 de julio de 2010 (Folio 50 cuaderno 1). &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 59-72, cuaderno 1. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;26-29, cuaderno 3, providencia corregida el 29 de octubre siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 213-219, cuaderno 1. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17-18, cuaderno 2. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;19, cuaderno 2. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Folios 246-248, cuaderno 1. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 34-43, cuaderno 3. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 369-380, cuaderno 1. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;44-127, cuaderno 8. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El fallo cont\u00f3 con una aclaraci\u00f3n de voto, a fin de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precisar algunos aspectos de la responsabilidad solidaria (folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;128-145, cuaderno 8), y con un salvamento, por cuanto no se demostr\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el nexo causal entre la conducta culposa y el da\u00f1o alegado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(folios 146-168, cuaderno 8). &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;175-184, cuaderno 8. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 126, 153 y 170, cuaderno principal. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;29 y 30 de julio de 2015, folios 171-173, cuaderno 8. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 103-124, cuaderno principal. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Desde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;antiguo, en el t\u00f3pico de la actividad m\u00e9dica, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;normativa se ha servido de diferentes presunciones -indicios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legales-: \u201cSin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;embargo el que hubiese operado bien y hubiese abandonado la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;curaci\u00f3n, no estar\u00e1 exento, sino que se considera reo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de culpa.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1g. 381. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Digesto de Justiniano: D &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9, 2,9, 1. T.I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D\u2019ors, Hern\u00e1ndez, Fuenteseca, Garc\u00eda y Burillo. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aranzadi, Pamplona, 1972, p\u00e1g. 381 &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Desde antiguo, se ha ofrecido el siguiente concepto de \u201cda\u00f1o\u201d: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c[e]s pues da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en nuestro sentido: empeoramiento, o menoscabo, o detrimento, que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ome recibe en s\u00ed mismo, o en sus cosas, por culpa de otro, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;seg\u00fan lo explica la l. 1. d. del tit. 15. Los romanos &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tuvieron una famosa ley llamada Aquilia, que regul\u00f3 los da\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que recibimos por culpa de otro para que se nos resarzan, cuya &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;doctrina vemos adoptada en la mayor parte en las leyes de d. tit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15.\u201d Sala, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juan. Ilustraci\u00f3n del Derecho Real de Espa\u00f1a. T.II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Librer\u00eda Mart\u00ednez. Madrid, 1820, pp. 16 y 17 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(ortograf\u00eda original). &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Carnelutti, Francisco. Sistema &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Procesal Civil, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo II, Uthea, Buenos Aires, 2014, p. 100. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bullard, Alfredo. Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las cosas hablan: el res ipsa loquitur y la carga de la prueba en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;responsabilidad civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En Themis, Revista de Derecho, n.\u00b0 50, Per\u00fa, p. 217. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC9193-2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 28 de junio del 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;73-99, cuaderno principal. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 31-64, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuaderno principal. &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pinna, Andrea. La mesure du pr\u00e9judice contractuel. LGDJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Par\u00eds, 2007, p\u00e1g. 3. &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Deshayes, Olivier, Genicon, Thomas y Laithier, Yves-Marie. R\u00e9forme &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;du Droits de Contrats. Du R\u00e9gime G\u00e9n\u00e9ral et de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Preuve des Obligations. LexisNexis, Par\u00eds, 2018, p\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;594 &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuando estableci\u00f3 lo que viene: \u00abtanto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se puede da\u00f1ar a un individuo menoscabando su hacienda, como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;infiri\u00e9ndole ofensa en su honra o en su dignidad personal o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caus\u00e1ndole dolor\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ Sala de Negocios Generales- 21 de julio de 1922. G.J. 1515, p\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;220. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Ya &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el Digesto se afirmaba lo siguiente: \u201cDice &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Papiniano que debe ejercerse la acci\u00f3n de injurias cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alguien hubiera atacado la fama de otro mediante un libelo enviado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al pr\u00edncipe o a otra persona.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Digesto de Justiniano. D\u2019Ors, A., Hern\u00e1ndez, F., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tejero, P., Fuenteseca, P., Garc\u00eda, M. y Burillo, J. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aranzadi. Pamplona, 1975. D. 47, 10 (29), p\u00e1g. 648. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hugo Grocio se ocup\u00f3 del \u201cda\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;causado injustamente y de la obligaci\u00f3n que de \u00e9l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;resulta (\u2026) con respecto al honor y a la reputaci\u00f3n.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Grocio, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hugo. Le Droit de Guerre et de la Paix. T. II. Universidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Caen. Caen, 1984, p\u00e1g. 521. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;este sentido, tambi\u00e9n se aclar\u00f3 que se causaba da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuando \u201crevelamos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los secretos que nos han sido confiados.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dareau, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fran\u00e7ois. Trait\u00e9 des injures dans l\u2019ordre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judiciaire. Prault. Par\u00eds, 1775, p\u00e1g. 30 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Gallica.bnf.fr.). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;referencia &nbsp;al \u201cpretium &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;doloris\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte de Casaci\u00f3n de Francia. Salas Reunidas. Sentencia del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de junio de 1833. Sentencia citada por B\u00e9nabent, Alain. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;chance et le Droit. LGDJ. Par\u00eds, 1973, p\u00e1g. 64. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 24 de julio de 1959, 25 de nov. de 1992 y 13 de mayo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2008. &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC de 23 de agosto de 1924, G.J. XXXI, p\u00e1g. 83. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;este sentido, desde antiguo se ha afirmado que la funci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la indemnizaci\u00f3n del da\u00f1o extrapatrimonial es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cpuramente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;satisfactoria.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC de 12 de marzo de 1937, G.J. 1926, p\u00e1g. 387. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 18 de sept. de 2009, 9 de dic. de 2013, 28 de abril de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2014, 5 de agosto de 2014, 6 de mayo de 2016, 15 de junio de 2016, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17 de nov. de 2016, 28 de junio de 2017, 12 de dic. de 2017, dos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fallos de 19 de dic. de 2017, 7 de dic. de 2018, 19 de dic. de 2018, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7 de marzo de 2019, 12 de nov. de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Carbonnier, Jean. Droit Civil. Th\u00e9mis. Par\u00eds, 1985, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1g. 366. &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Viney, Genvi\u00e8ve y Jourdain, Patrice. Les effets de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;responsabilit\u00e9. LGDJ. Par\u00eds, 2001, p\u00e1g. 260. &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Viney. Genvi\u00e8ve. Trait\u00e9 de Droit Civil. Les &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Obligations. La Responsabilit\u00e9. LGDJ, Par\u00eds, 1982, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1g. 325. &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rochfeld, Judith. Les grandes notions du droit priv\u00e9. Puf. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Par\u00eds, 2011, p\u00e1g. 512 &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sus fluctuaciones en el mundo han sido importantes. Actualmente, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;varios pa\u00edses europeos ha sido englobado por otros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;institutos. &nbsp;<\/p>\n<p>37\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cP\u00e9rdida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del disfrute\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Goode, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Roy. Commercial &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;law. Penguin. New York, 2004, p\u00e1g. 119. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>O &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del \u201cempeoramiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de su situaci\u00f3n existencial, objetivamente aplicable, aunque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el propio afectado pueda no percibirlo.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Picasso, Sebasti\u00e1n y S\u00e1enz, Luis. Tratado de derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de da\u00f1os. T.I. La Ley, Buenos Aires, 2019, p\u00e1g. 424. &nbsp;<\/p>\n<p>38\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Agradar: \u201cCausar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el \u00e1nimo o los sentidos una impresi\u00f3n tal que el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sujeto se siente bien con ella y desea que contin\u00fae.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Moliner, Mar\u00eda. Diccionario de uso del espa\u00f1ol. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gredos, Madrid, 1994, p\u00e1g. 87. Agradar: \u201cCausar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los objetos placer moderado por la correspondencia de sus cualidades &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con nuestro gusto.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuervo, Rufino. Diccionario de Construcci\u00f3n y R\u00e9gimen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Lengua Castellana. T.I. Instituto Caro y Cuervo, Bogot\u00e1, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1953, p\u00e1g. 257. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trata de la privaci\u00f3n \u201calegr\u00edas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o disfrutes\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Burrows, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Andrew. Torts and breach of contract. Butterworths. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Londres, 1994, p. 137. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el an\u00e1lisis econ\u00f3mico podr\u00eda hablarse de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cemociones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;positivas\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9ase &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a: Frederickson, Barbara. The broaden and build theory of positive &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;emotions. The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Royal Society. 2004. &nbsp;<\/p>\n<p>39\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corresponde a la \u201cprivaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los placeres de la existencia (\u2026) por ejemplo, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;perjuicio de un ni\u00f1o privado de los juegos estivales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;infantiles.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Stark. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Boris. Obligations. Librairies Techniques. Par\u00eds, 1972, p\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;62. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;guisa de ejemplo podr\u00edan pensarse en las siguientes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hip\u00f3tesis. i) La v\u00edctima no puede \u201cestablecer &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contacto o relacionarse con las personas y cosas\u201d (SC22036, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;19 dic. 2017, rad. n.\u00b0 2009-00114-01). ii) No puede \u201cdesplegar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las m\u00e1s elementales conductas que en forma cotidiana o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;habitual marcan su realidad\u201d (SC22036, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;19 dic. 2017, rad. n.\u00b0 2009-00114-01). iii) Para ella, las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cactividades muy simples se tornan complejas o dif\u00edciles\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SC22036, 19 dic. 2017, rad. n.\u00b0 2009-00114-01). iv) Tampoco &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podr\u00eda \u201cba\u00f1arse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en piscinas, realizar actividades deportivas, tener relaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentimentales\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SC5885 6 de mayo de 2016, rad. n.\u00b0 2004-00032-01). O \u201cacudir &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a tiendas protegidas con sensores electr\u00f3nicos en su acceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lugares de recreaci\u00f3n e inclusive hasta tener un noviazgo o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trato afectivo libre de preocupaciones subjetivas reales o presuntas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con ocasi\u00f3n de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se le practic\u00f3, interesando su cuerpo y su est\u00e9tica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;corporal\u201d (SC5885, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6 may. 2016, rad. n.\u00b0 2004-00032-01). v) Esto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es, no puede servirse o disfrutar de \u201clas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actividades placenteras, l\u00fadicas, recreativas, deportivas, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre otras.\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SC22036-2017). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;definitiva, la v\u00edctima se privar\u00eda del placer que le &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reportar\u00eda &nbsp;\u201ccaminar, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hablar, comer, aprender, trabajar (\u2026) jugar con otros, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;practicar un deporte, recibir educaci\u00f3n formal, capacitarse, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;enamorarse o conformar una familia, situaciones que, entre otras &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;muchas m\u00e1s, son las que hacen la vida placentera\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SC16690, 17 nov. 2016, rad. n.\u00b0 2000-00196-01). &nbsp;<\/p>\n<p>40\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por ejemplo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cgraves e &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;irreversibles lesiones que se le provocaron al menor\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SC16690, 17 nov. 2016, rad. n.\u00b0 2000-00196-01). &nbsp;<\/p>\n<p>41\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, \u201cse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dice eso porque adem\u00e1s de las consecuencias en la vida de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;relaci\u00f3n tienen las lesiones f\u00edsicas o ps\u00edquicas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;padecidas por la v\u00edctima\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201d(SC5686, 19 dic. 2018, rad. n.\u00b0 2004 00042 01). Por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejemplo, se ha dicho que el deudo -con respecto al disfrute com\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con una persona fenecida- no puede disfrutar de aquellas actividades &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cque se dejaron &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de realizar con posterioridad a su fallecimiento\u201d(SC5050, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;28 abril. 2014, rad. n.\u00b0 2009-00201-01). &nbsp;<\/p>\n<p>42\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed las cosas -como una importante nota diferenciadora del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral-, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;este perjuicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de agrado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se refiere a los padecimientos &nbsp;distintos de \u00abla &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aflicci\u00f3n, el dolor, el sufrimiento o la tristeza que padece &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la v\u00edctima (SC10297, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5 ag. 2014, rad. n.\u00b0 2003-00660-01)\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es decir, \u00abno &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se refiere propiamente al dolor f\u00edsico y moral (SC22036-2017) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>43\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC14160-2019 de 16 de octubre de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-03256-00. &nbsp;<\/p>\n<p>44\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CALAMANDREI, Piero. La casaci\u00f3n civil. Edit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bibliogr\u00e1fica Argentina, Buenos Aires, T. II., 1945; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;TARUFFO, Michele. El v\u00e9rtice ambiguo. Ensayos sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la casaci\u00f3n civil. Palestra, Lima, 2006; TARUFFO, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Michele, MARINONI, Luiz Guilherme y MITIDIERO, Daniel (coords.) La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;misi\u00f3n de los tribunales supremos. Marcial Pons, Madrid, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2016; y NIEVA FENOLL, Jordi y CAVANI, Renzo (dirs.). La casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hoy, cien a\u00f1os despu\u00e9s de Calamandrei, Marcial &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pons, 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>45\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ROZO SORDINI, Paolo Emanuele. El da\u00f1o biol\u00f3gico, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Universidad Externado de Colombia, Bogot\u00e1, 2012; KOTEICH &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;KHATIB, Milagros. La reparaci\u00f3n del da\u00f1o como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mecanismo de tutela de la persona. Del da\u00f1o a la salud a los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nuevos da\u00f1os extrapatrimoniales, Universidad Externado de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Colombia, Bogot\u00e1, 2012; HINESTROSA, Fernando. \u201cDevenir &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del derecho de da\u00f1os\u201d, Roma e America. Diritto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;romano comune, Mucchi Editore, Roma, 2000; &nbsp;<\/p>\n<p>46\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como la procedencia de reclamar indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral o a los bienes de la personalidad ocasionados por discusiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sobre el uso del nombre (art. 4\u00ba decreto 1260 de 1970). Vale &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decir que este decreto reflej\u00f3 de cierta manera las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consideraciones expuestas en SC 4 abr. 1968 de la que fue ponente (y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;luego Ministro de Justicia) Fernando Hinestrosa. &nbsp;<\/p>\n<p>48\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Atr\u00e1s han quedado los d\u00edas en que se dudaba sobre el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;car\u00e1cter fundamental del derecho a la salud, gracias a la ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estatutaria 1751 de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>49\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NIETO, Alejandro. El arbitrio judicial, Ariel, Barcelona, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2000. &nbsp;<\/p>\n<p>50\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se\u00f1alaba el art\u00edculo 96 de la ley 95 de 1936 (C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Penal): \u00abArt\u00edculo 96.&nbsp;Cuando no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fuere f\u00e1cil o posible avaluar econ\u00f3micamente el da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral, ocasionado por el delito, el Juez puede fijar prudencialmente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la indemnizaci\u00f3n que corresponda al ofendido, hasta la suma &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de dos mil pesos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>51\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Sala precisi\u00f3n que pudo haber reconocido una suma superior &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por da\u00f1o a la vida relaci\u00f3n, pero concedi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$90.000.000 por haber sido la reclamada y por respeto al principio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la congruencia. &nbsp;<\/p>\n<p>52\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Afectaci\u00f3n a bienes convencional y constitucionalmente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;protegidos. &nbsp;<\/p>\n<p>53\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MAZEAUD, Henry, Leon y Jean. Lecciones de derecho civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Parte II, V. II, Ediciones Jur\u00eddicas Europa-Am\u00e9rica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Buenos Aires, 1969, p. 72. &nbsp;<\/p>\n<p>54\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ibidem, p. 67 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>55\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver, entre muchas otras, CSJ SC 6 may. 1998, rad. 4972; CSJ SC 17 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ago. 2001, rad. 6492. &nbsp;<\/p>\n<p>56\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC3728, rad. 2005-00175, 26 ago. 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC4124-2021 (2010-00185-01)_1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; SC4124-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;05001-31-03-009-2010-00185-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecinueve de agosto de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte los recursos de casaci\u00f3n interpuestos por Yeni &nbsp;Mar\u00eda M\u00fanera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-59107","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59107"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59107\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}