{"id":59156,"date":"2024-05-17T20:42:12","date_gmt":"2024-05-17T20:42:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc14700-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:42:12","modified_gmt":"2024-05-17T20:42:12","slug":"stc14700-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc14700-2021\/","title":{"rendered":"STC14700 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC14700-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC14700-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-03834-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de tres de noviembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., tres (03) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>I.ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A trav\u00e9s de apoderado judicial, los actores reclamaron la &nbsp;protecci\u00f3n de su derecho a un debido proceso, el cual estiman &nbsp;trasgredido con los autos (de primera y segunda instancia) de 31 de &nbsp;mayo y 22 de junio de 2021, mediante los cuales los juzgadores &nbsp;encartados resolvieron el tr\u00e1mite de objeciones a los &nbsp;inventarios y aval\u00faos del referido juicio sucesoral, seg\u00fan &nbsp;ellos, con base en un dictamen pericial indebidamente sustentado y en &nbsp;contrav\u00eda con los elementos de juicio que obraban en el &nbsp;expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, pidieron que se dejen sin efecto dichos prove\u00eddos &nbsp;y que, en su lugar, se ordene resolver nuevamente el asunto, pero &nbsp;esta vez conforme al ordenamiento jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTAS &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Juzgado S\u00e9ptimo Civil de Familia de Manizales hizo un &nbsp;recuento de lo acontecido en el tr\u00e1mite que incumbe a esta &nbsp;salvaguarda y remiti\u00f3 las copias de las piezas procesales que &nbsp;estim\u00f3 pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;magistratura accionada dijo atenerse al contenido de la providencia &nbsp;objeto censura. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si la magistratura encartada trasgredi\u00f3 &nbsp;las garant\u00edas constitucionales invocadas en el libelo &nbsp;introductor, al confirmar lo decidido por el juez a &nbsp;quo en cuanto a &nbsp;las objeciones presentadas a los inventarios y aval\u00faos del &nbsp;juicio que incumbe a esta tramitaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, en la medida en que, si bien &nbsp;el reclamo involucra la providencia de primera instancia, fue la &nbsp;dictada por su superior jer\u00e1rquico funcional la que defini\u00f3 &nbsp;el asunto. &nbsp;Al &nbsp;respecto, ha se\u00f1alado la jurisprudencia que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;aunque el quejoso enfila su ataque contra la decisi\u00f3n de &nbsp;primera instancia, en esta sede constitucional es inane detenerse en &nbsp;ella, pues, al haber sido apelada y estudiada por el ad quem, fue &nbsp;sometida a la controversia que legalmente le corresponde ante el juez &nbsp;natural de tal manera que la valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron &nbsp;los derechos fundamentales invocados debe hacerse frente al &nbsp;pronunciamiento definitivo, so pena de convertir este escenario en &nbsp;una instancia paralela a la ya superada\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 2 may, 2014, rad. 00834-00, reiterada en STC2242, 5 mar. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;Procedencia de la acci\u00f3n de tutela contra providencias &nbsp;judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha &nbsp;dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la tutela no &nbsp;procede contra las decisiones o actuaciones jurisdiccionales, toda &nbsp;vez que en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez &nbsp;constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de los &nbsp;tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;regla de excepci\u00f3n, se tienen aquellos casos en donde el &nbsp;funcionario ha incurrido en un proceder arbitrario y claramente &nbsp;opuesto a la ley, o ante la ausencia de otro medio efectivo de &nbsp;protecci\u00f3n judicial, eventos que luego de un ponderado estudio &nbsp;tornar\u00edan imperiosa la intervenci\u00f3n del juez de tutela &nbsp;con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Soluci\u00f3n al caso concreto \u2013 razonabilidad de la &nbsp;decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;revisar la determinaci\u00f3n sometida a escrutinio de esta Corte, &nbsp;mediante &nbsp;la cual se resolvi\u00f3, en segunda instancia, el tr\u00e1mite &nbsp;de objeciones presentado frente a los inventarios &nbsp;y aval\u00faos &nbsp;practicados en la sucesi\u00f3n que ac\u00e1 interesa, no &nbsp;logra advertirse la vulneraci\u00f3n de la garant\u00eda &nbsp;fundamental invocada, en raz\u00f3n a que tal providencia obedeci\u00f3 &nbsp;a una hermen\u00e9utica respetable de los elementos de juicio que &nbsp;obraban en la foliatura, as\u00ed como a una aplicaci\u00f3n &nbsp;seria y fundamentada de las normas que regulan la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal sentido, el tribunal indic\u00f3 inicialmente que \u00abconforme &nbsp;a las reglas de los art\u00edculos 320 y 328 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, que el Juez de la segunda instancia debe &nbsp;examinar la cuesti\u00f3n decidida de cara a los argumentos &nbsp;expuestos por la parte apelante, que, para el caso concreto fue el &nbsp;apoderado judicial de la se\u00f1ora Ludivia Agudelo de Arias y &nbsp;Andr\u00e9s Arias Agudelo, quien, como fundamento de su &nbsp;descontento, refiere que el testimonio del perito presentado por la &nbsp;parte contraria incurri\u00f3 en imprecisiones que le restan valor &nbsp;probatorio, toda vez que err\u00f3 en la ubicaci\u00f3n de los &nbsp;inmuebles, adem\u00e1s de que habl\u00f3 de una construcci\u00f3n &nbsp;en un lote equivocado, cuando seg\u00fan \u00e9l est\u00e1 en &nbsp;otro lote, no tuvo en cuenta la divisibilidad de los suelos, y solo &nbsp;se sustent\u00f3 en el componente agrologico en comparaci\u00f3n &nbsp;con un lote que no est\u00e1 en el departamento del Quind\u00edo, &nbsp;tambi\u00e9n refiri\u00f3 que tampoco se le brind\u00f3 al &nbsp;perito convocado por \u00e9l, el t\u00e9rmino para justificar su &nbsp;inasistencia a la audiencia, lo que implica vulneraci\u00f3n al &nbsp;debido proceso y defensa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;partir de esas inconformidades, anot\u00f3 que, \u00abde &nbsp;todo el material que obra en el expediente, se puede establecer que &nbsp;se dio cumplimiento a las exigencias contenidas en el art\u00edculo &nbsp;226 del c\u00f3digo general del proceso en relaci\u00f3n al &nbsp;tasador Jos\u00e9 \u00d3scar Tamayo Rivera, quien se\u00f1al\u00f3 &nbsp;de una manera muy clara la forma como debe elaborarse el dictamen, &nbsp;acompa\u00f1ando el mismo con los documentos que acreditan su &nbsp;idoneidad y experiencia los cuales obran en el expediente digital; &nbsp;adem\u00e1s de los fundamentos t\u00e9cnicos de sus conclusiones, &nbsp;el m\u00e9todo de comparaci\u00f3n o de mercado que contempla la &nbsp;Resoluci\u00f3n 620 de 2008, expedida por el IGAC utilizado por \u00e9l &nbsp;al momento de evaluar los predios objeto de disputa. Adem\u00e1s, &nbsp;se observa que el despacho de primera instancia solicit\u00f3 la &nbsp;comparecencia de los expertos a la audiencia de conformidad con el &nbsp;art\u00edculo 228 ib\u00eddem, con el fin de que tanto el juez &nbsp;como las partes pudieran interrogarlo bajo juramento acerca de su &nbsp;idoneidad e imparcialidad y sobre el contenido del dictamen, pudiendo &nbsp;la contraparte de quien haya aportado el dictamen formular preguntas &nbsp;asertivas e insinuantes. De la lectura del canon 228, ya mencionado, &nbsp;se infiere que es dicha audiencia el momento oportuno para que, quien &nbsp;pretenda rebatir o contradecir la experticia, formule al experto los &nbsp;interrogantes que ahora- de manera extempor\u00e1nea, est\u00e1 &nbsp;se\u00f1alando; es decir, debi\u00f3 en aquella ocasi\u00f3n, &nbsp;cuestionar al perito cu\u00e1les eran las imprecisiones de su &nbsp;dictamen y exigirle las aclaraciones que considerara necesarias; &nbsp;revisada la intervenci\u00f3n del vocero judicial de la se\u00f1ora &nbsp;Ludivia Agudelo de Arias y Andr\u00e9s Arias Agudelo, se constata &nbsp;que si bien hizo uso del derecho a interrogar, en momento alguno hizo &nbsp;los cuestionamientos sobre los cuales hoy se lamenta, perdiendo as\u00ed &nbsp;la oportunidad de contradecir las supuestas imprecisiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que \u00absi &nbsp;bien el avaluador present\u00f3 excusa lo que permitir\u00eda &nbsp;practicar la prueba en segunda instancia como lo autoriza en inciso &nbsp;tercero de la norma en cuesti\u00f3n, tambi\u00e9n es cierto que &nbsp;la justificaci\u00f3n no fue admitida por la juez a quo, en tanto y &nbsp;por cuanto, no constitu\u00eda fuerza mayor o caso fortuito, pues, &nbsp;como acertadamente lo expuso la operadora judicial de primera &nbsp;instancia, la diligencia a la que asisti\u00f3 estaba programada &nbsp;con la debida antelaci\u00f3n1 lo que le permitir\u00eda &nbsp;presentar la excusa de que trata el inciso 2 del mismo canon y no la &nbsp;disculpa de que trata el inciso 3. En la presente controversia la &nbsp;parte interesada en momento alguno aprovech\u00f3 la oportunidad &nbsp;para rebatir las apreciaciones del experto, y la justificaci\u00f3n &nbsp;expuesta no fue en el momento oportuno como ya se indic\u00f3; &nbsp;ergo, las razones de su censura est\u00e1n fatalmente condenadas al &nbsp;fracaso; lo que conlleva la confirmaci\u00f3n de la providencia &nbsp;impugnada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, no se observa el desafuero jur\u00eddico que se enrostr\u00f3 &nbsp;a la autoridad judicial encartada. Por &nbsp;el contrario, la providencia criticada se bas\u00f3 en una &nbsp;motivaci\u00f3n que no es producto de la subjetividad o el &nbsp;capricho, por lo que resulta improcedente la intervenci\u00f3n &nbsp;excepcional del juez de tutela, m\u00e1s cuando se tiene claro que &nbsp;no se puede recurrir a esta v\u00eda para imponer al fallador &nbsp;ordinario una particular interpretaci\u00f3n del contexto jur\u00eddico &nbsp;escrutado o un enfoque de la normativa aplicada que coincida con el &nbsp;de las partes, porque es precisamente en ese campo en donde se &nbsp;expresa con mayor fuerza su independencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;aunque &nbsp;se discrepara de lo resuelto, no por ello puede abrirse camino la &nbsp;prosperidad de la protecci\u00f3n constitucional, pues no basta una &nbsp;simple resoluci\u00f3n discutible o poco convincente, sino que es &nbsp;necesario que esta se encuentre afectada por errores superlativos y &nbsp;desprovistos de todo fundamento objetivo, situaci\u00f3n que no &nbsp;ocurre en el sub &nbsp;lite. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha dicho en precedencia que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el mecanismo de amparo constitucional no est\u00e1 previsto para &nbsp;desquiciar providencias judiciales con apoyo en la diferencia de &nbsp;opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes fueron adversas, obrar en &nbsp;contrario equivaldr\u00eda al desconocimiento de los principios de &nbsp;autonom\u00eda e independencia que inspiran la funci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica de administrar justicia y conllevar\u00eda a &nbsp;erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n y competencias &nbsp;previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s del &nbsp;ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta el &nbsp;promotor de este amparo\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 15 feb. 2011, rad. 01404-01, reiterado entre otras en &nbsp;STC4705-2016). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;negar\u00e1 la salvaguarda porque la providencia materia de censura &nbsp;fue &nbsp;motivada y lo &nbsp;pretendido por la parte querellante es anteponer su propio criterio &nbsp;al del juzgador de instancia, finalidad que resulta ajena a la acci\u00f3n &nbsp;de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley &nbsp;NIEGA el &nbsp;amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;referenciada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes por el medio m\u00e1s expedito &nbsp;y, en caso de no ser impugnado el fallo, rem\u00edtanse las &nbsp;presentes diligencias a la Corte Constitucional para lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC14700-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC14700-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-03834-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de tres de noviembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., tres (03) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; I.ANTECEDENTES &nbsp; 1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A trav\u00e9s de apoderado judicial, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-59156","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59156"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59156\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}