{"id":59564,"date":"2024-05-17T20:42:28","date_gmt":"2024-05-17T20:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc15828-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:42:28","modified_gmt":"2024-05-17T20:42:28","slug":"stc15828-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc15828-2021\/","title":{"rendered":"STC15828 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC15828-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC15828-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-04159-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticuatro de noviembre de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se resuelve la &nbsp;salvaguarda que HOSAR &nbsp;S.A.&nbsp;&nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia, extensiva a &nbsp;los dem\u00e1s intervinientes en el litigio n\u00b0 &nbsp;05-045-31-21-002-2016-01713-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;empresa accionante solicit\u00f3 que se deje sin efecto la &nbsp;sentencia emitida por el Tribunal accionado (22 &nbsp;septiembre 2021) para que, en su lugar, se profiera una nueva &nbsp;decisi\u00f3n en la que se reconozca su buena fe exenta de culpa. &nbsp;<\/p>\n<p>En sustento se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que Manuel Jos\u00e9 Caro Ruiz (Q.E.P.D) present\u00f3 solicitud &nbsp;de restituci\u00f3n y formalizaci\u00f3n de tierras por el &nbsp;inmueble denominado \u201cLA PALMA\u201d, tr\u00e1mite en el cual &nbsp;la empresa actora present\u00f3 oposici\u00f3n con fundamento en &nbsp;que el predio fue adquirido de buena fe exenta de culpa y con &nbsp;legalidad, lo cual qued\u00f3 acreditado con la escritura p\u00fablica &nbsp;de compraventa No. 818 del 30 de septiembre de 2002, en la que qued\u00f3 &nbsp;registro del pag\u00f3 justo efectuado; adem\u00e1s, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que, para la fecha en que efectu\u00f3 el negocio, la zona en que &nbsp;se encuentra ubicado el inmueble estaba en calma. &nbsp;<\/p>\n<p>A juicio de la &nbsp;actora, el cuerpo colegiado en la valoraci\u00f3n probatoria no &nbsp;tuvo en cuenta los aval\u00faos presentados por el Instituto &nbsp;Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi y las respuestas de la &nbsp;Agencia Nacional de Tierras; adem\u00e1s, desconoci\u00f3 que el &nbsp;art\u00edculo 39 de la Ley 160 de 1994, es una norma que le es &nbsp;aplicable a los predios denominados Unidades Agr\u00edcolas &nbsp;Familiares y Parcelaciones o del Fondo Nacional Agrario. mientras que &nbsp;el predio denominado \u201cLA PALMA\u201d es un inmueble de &nbsp;naturaleza bald\u00eda, que fue adjudicado por el INCORA en el &nbsp;marco de la Ley 135 de 1961, que no consagra de manera directa dicha &nbsp;restricci\u00f3n de venta, ni autorizaci\u00f3n previa para &nbsp;vender. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Procuradora &nbsp;18 Judicial II de Restituci\u00f3n de Tierras de Medell\u00edn &nbsp;adujo que la autoridad judicial accionada no incurri\u00f3 en v\u00eda &nbsp;de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>La Sala Civil &nbsp;Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Antioquia se remiti\u00f3 a los &nbsp;raciocinios consignados en la sentencia objeto de censura, los cuales &nbsp;se fundaron en lo previsto en la ley 1448 de 2011 y en la sentencia &nbsp;C-330 de 2016 &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El amparo &nbsp;constitucional invocado no est\u00e1 llamado a prosperar toda vez &nbsp;que la decisi\u00f3n cuestionada se adopt\u00f3 con base en un &nbsp;criterio de interpretaci\u00f3n razonable de los supuestos f\u00e1cticos &nbsp;y probanzas obrantes en el proceso de restituci\u00f3n y &nbsp;formalizaci\u00f3n de tierras en comento. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, &nbsp;revisada la sentencia censurada, se hall\u00f3 que el Cuerpo &nbsp;Colegiado rese\u00f1\u00f3 los fundamentos de la oposici\u00f3n &nbsp;presentada por la empresa accionante, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>La sociedad &nbsp;Hosar S.A.S., como propietaria inscrita del predio objeto de &nbsp;reclamaci\u00f3n, compareci\u00f3 en la oportunidad legal &nbsp;correspondiente y formul\u00f3 oposici\u00f3n a la solicitud &nbsp;restitutoria. &nbsp;<\/p>\n<p>Para tales &nbsp;efectos, sostuvo, en s\u00edntesis, que las circunstancias de &nbsp;tiempo modo y lugar en que se dieron los hechos victimizantes &nbsp;alegados, el presunto despojo de tierras que se invoca, y el arribo &nbsp;de grupos paramilitares a la zona de ubicaci\u00f3n del predio &nbsp;reclamado para 1996, no le constan. &nbsp;<\/p>\n<p>Arguy\u00f3 &nbsp;que, adquiri\u00f3 el predio para el a\u00f1o 2002, tras &nbsp;ofrecimiento de su propietario Luis Gonz\u00e1lez, conocido como &nbsp;\u2018Luis Tomate\u2019, quien manifest\u00f3 como motivo de &nbsp;venta los malos rendimientos del cultivo de pl\u00e1tano; asimismo &nbsp;que, para la \u00e9poca de la negociaci\u00f3n el orden p\u00fablico &nbsp;se encontraba en calma, y que el valor pagado, esto es, $54.289.509, &nbsp;era un justo precio respecto del valor catastral y comercial que en &nbsp;su momento presentaba el bien. &nbsp;<\/p>\n<p>Invoc\u00f3 &nbsp;en su favor la buena fe exenta de culpa, la cual consider\u00f3 que &nbsp;se configura, en tanto: i. Como vecina del predio conoci\u00f3 como &nbsp;propietarios a los se\u00f1ores Teolinda Borja y Luis Gonz\u00e1lez, &nbsp;de quienes adquiri\u00f3 el bien, y no se percataron de hechos de &nbsp;violencia en la zona, ii. Al momento de la compra hizo la revisi\u00f3n &nbsp;de los \u2018documentos de propiedad\u2019, iii. Al revisar la &nbsp;Escritura P\u00fablica nro. 392 de 1998, se observ\u00f3 que en &nbsp;la misma se constituy\u00f3 una hipoteca en favor del vendedor &nbsp;Manuel Jos\u00e9 Caro Ruiz, la cual no se levant\u00f3 hasta que &nbsp;se efectu\u00f3 el pago total de la venta, iv. La fe p\u00fablica &nbsp;dada por un notario gener\u00f3 confianza en la licitud del negocio &nbsp;en comento, v. El motivo de venta aducido por el se\u00f1or &nbsp;Gonz\u00e1lez fueron los bajos rendimiento de sus cultivos de &nbsp;pl\u00e1tano, y, vi. Nunca efectuaron presi\u00f3n sobre los &nbsp;vendedores para la adquisici\u00f3n del inmueble. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;resolver la oposici\u00f3n y definir si Hosar S.A. ten\u00eda la &nbsp;calidad de segundo ocupante, el Tribunal analiz\u00f3, de un lado, &nbsp;el actuar de la sociedad y, de otro, su naturaleza jur\u00eddica. &nbsp; A partir de esos \u00edtems, concluy\u00f3 que no hab\u00eda &nbsp;lugar a reconocer alg\u00fan derecho a dicha empresa toda vez que &nbsp;no fue probada su buena fe exenta de culpa. Al respecto dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, &nbsp;revisadas las pruebas arrimadas al plenario, y sin que haya lugar a &nbsp;mayores elucubraciones, esta magistratura advierte que, la buena fe &nbsp;exenta de culpa alegada por Hosar S.A.S., no se configura en el sub &nbsp;judice, y ni siquiera la buena fe simple, habida cuenta que, su &nbsp;actuar al momento de adquirir el predio objeto de reclamaci\u00f3n &nbsp;fue negligente e incurioso, pues para dicha \u00e9poca, el negocio &nbsp;por el cual la se\u00f1ora Mar\u00eda Teolinda Borja Mu\u00f1oz &nbsp;hab\u00eda adquirido el inmueble \u2018La Palma\u2019, contenido &nbsp;en la Escritura P\u00fablica nro. 392 del 22 de agosto de 1998, &nbsp;adolec\u00eda de nulidad absoluta, toda vez que, para celebrar el &nbsp;mismo no se cont\u00f3 con la autorizaci\u00f3n del Incora de que &nbsp;trata el art\u00edculo 39 de la Ley 160 de 1994, ni se agot\u00f3 &nbsp;el tr\u00e1mite all\u00ed establecido, el cual resultaba &nbsp;necesario por no haber transcurrido quince (15) a\u00f1os entre la &nbsp;adjudicaci\u00f3n del inmueble, la cual se dio en 1984, y la venta &nbsp;del mismo, ocurrida en 1998, tal como se evidencia en los &nbsp;antecedentes registrales arrimados por la Oficina de Registro de &nbsp;Instrumentos P\u00fablicos de Apartad\u00f3, y los &nbsp;administrativos aportado por la Agencia Nacional de Tierras. De ah\u00ed &nbsp;que bastaba realizar una revisi\u00f3n somera de los t\u00edtulos &nbsp;para constatar que no se estaba adquiriendo un bien en las &nbsp;condiciones exigidas por la ley, lo que impide, a todas luces, a &nbsp;dicha sociedad sostener que ten\u00eda la \u00abcreencia sincera y &nbsp;leal de adquirir el derecho de quien es leg\u00edtimo due\u00f1o\u00bb, &nbsp;pues, se itera, la adquisici\u00f3n del predio \u2018La Palma\u2019 &nbsp;por parte de la se\u00f1ora Borja Mu\u00f1oz se dio de forma &nbsp;ilegal. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, se desestimar\u00e1 la oposici\u00f3n presentada &nbsp;por dicha sociedad, y por tanto no habr\u00e1 de reconocerse &nbsp;compensaci\u00f3n alguna en su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;el Tribunal estim\u00f3 que por la condici\u00f3n de persona &nbsp;jur\u00eddica tampoco hab\u00eda lugar a tener a Hosar S.A. como &nbsp;segundo ocupante del predio objeto de restituci\u00f3n. En concreto &nbsp;consign\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>De igual forma, &nbsp;y en trat\u00e1ndose de una persona jur\u00eddica, no resulta &nbsp;procedente analizar si en la misma concurren las condiciones fijadas &nbsp;por la Corte Constitucional en la sentencia C-330 de 2016, relativas &nbsp;a la configuraci\u00f3n de la calidad de segundos ocupantes, donde &nbsp;en torno a la buena fe exenta de culpa se dijo: debe se\u00f1alarse &nbsp;de forma expresa que personas que no enfrentan ninguna condici\u00f3n &nbsp;de vulnerabilidad no deben ser eximidos del requisito, pues no &nbsp;resulta admisible desde el punto de vista constitucional, que hayan &nbsp;tomado provecho de los contextos de violencia para su beneficio &nbsp;personal, ni que hayan seguido un est\u00e1ndar de conducta &nbsp;ordinario en el marco del despojo y la violencia generalizada, &nbsp;propios del conflicto armado interno\u201d y por tanto esa &nbsp;vulnerabilidad se pregona de personas en \u201ccondiciones de &nbsp;debilidad manifiesta en lo que tiene que ver con el acceso a la &nbsp;tierra, la vivienda digna o el trabajo agrario de subsistencia, y &nbsp;siempre que se trate de personas que no tuvieron que ver con el &nbsp;despojo\u201d lo que de suyo presupone el car\u00e1cter de persona &nbsp;natural. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, aunque la &nbsp;empresa accionante aludi\u00f3 a una indebida aplicaci\u00f3n de &nbsp;la ley a la hora de catalogar la naturaleza del predio objeto de &nbsp;restituci\u00f3n, la Sala debe destacar que el art\u00edculo 39 &nbsp;de la ley 160 de 1994 establece que \u00ab[q]uienes &nbsp;hubieren adquirido del INCORA Unidades Agr\u00edcolas Familiares &nbsp;con anterioridad a la vigencia de la presente Ley, quedan sometidos &nbsp;al r\u00e9gimen de propiedad parcelaria que en seguida se expresa: &nbsp;(\u2026) Hasta cuando se cumpla un plazo de quince (15) a\u00f1os, &nbsp;contados desde la primera adjudicaci\u00f3n que se hizo sobre la &nbsp;respectiva parcela, no podr\u00e1n transferir el derecho de &nbsp;dominio, su posesi\u00f3n o tenencia sino a campesinos de escasos &nbsp;recursos sin tierra, o a minifundistas. En este caso el adjudicatario &nbsp;deber\u00e1 solicitar autorizaci\u00f3n expresa del INCORA para &nbsp;enajenar, gravar o arrendar la Unidad Agr\u00edcola Familiar\u00bb. &nbsp;Luego como el inmueble referido fue adjudicado por el INCORA y &nbsp;corresponde a una unidad agr\u00edcola familiar en los t\u00e9rminos &nbsp;del art\u00edculo 50 de la ley 135 de 1961, la exigencia realizada &nbsp;por el Tribunal para su transferencia es razonable y, contrario a lo &nbsp;referido en el escrito de tutela, no depend\u00eda de los aval\u00faos &nbsp;realizados por el Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi. &nbsp;<\/p>\n<p>De igual forma, en &nbsp;lo que tiene que ver con el no reconocimiento de segundo ocupante, &nbsp;ning\u00fan reparo se tiene frente a lo decidido, toda vez que &nbsp;dicha categor\u00eda est\u00e1 integrada por las personas que &nbsp;habitan inmuebles que fueron despojados por la violencia, siendo &nbsp;susceptibles de amparo \u00fanicamente aquellos que no tuvieron &nbsp;ninguna relaci\u00f3n, ni tomaron provecho del despojo y enfrentan &nbsp;alguna condici\u00f3n de vulnerabilidad; caracter\u00edstica que &nbsp;no cumple la empresa actora por su condici\u00f3n de tal. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;puede afirmarse que la decisi\u00f3n censurada obedece a un &nbsp;criterio e interpretaci\u00f3n razonable de la ley 1448 de 2011, de &nbsp;la sentencia C-330 de 2016 y de los medios suasorios obrantes en el &nbsp;expediente. En &nbsp;esas condiciones, debe admitirse que al &nbsp;margen que la precursora no comparta tales reflexiones, las mismas no &nbsp;pueden tildarse de sesgadas o caprichosas, lo que excluye la &nbsp;intervenci\u00f3n de la justicia constitucional, &nbsp;ya que como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia: &nbsp;<\/p>\n<p>[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. &nbsp;El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de &nbsp;tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo &nbsp;debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb &nbsp;(STC, &nbsp;5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterada en STC 7 oct. 2015, rad. &nbsp;2336-00, STC4937-2016, STC6631-2018 y STC14267-2018, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, surge inevitable el fracaso del amparo instado, pues como &nbsp;qued\u00f3 dicho no se observan los desaciertos que se enrostran a &nbsp;la colegiatura fustigada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Constituci\u00f3n, NIEGA &nbsp;la acci\u00f3n de tutela instaurada por Hosar S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;lo resuelto por el medio m\u00e1s \u00e1gil y de no ser impugnado &nbsp;el fallo, rem\u00edtase a la Corte Constitucional para su eventual &nbsp;revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC15828-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC15828-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-04159-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticuatro de noviembre de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se resuelve la &nbsp;salvaguarda que HOSAR &nbsp;S.A.&nbsp;&nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra la Sala Civil [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-59564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noviembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}