{"id":59746,"date":"2024-05-17T20:40:04","date_gmt":"2024-05-17T20:40:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac5862-2021-2017-00217-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:04","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:04","slug":"ac5862-2021-2017-00217-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac5862-2021-2017-00217-01\/","title":{"rendered":"AC 5862 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC5862-2021 (2017-00217-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC5862-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25875-31-03-001-2017-00217-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Discutido y aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;virtual de dos de diciembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., quince (15) de diciembre de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide sobre la &nbsp;admisibilidad de la demanda presentada por H\u00c9CTOR &nbsp;OSWALDO CUAN &nbsp;para &nbsp;sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n que interpuso &nbsp;frente &nbsp;a la &nbsp;sentencia proferida el 18 de junio de 2020 por la Sala Civil Familia &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca dentro &nbsp;del proceso ordinario que promovi\u00f3 contra JOHN &nbsp;MICHAEL ACOSTA G\u00d3MEZ, &nbsp;ALFONSO ACOSTA, &nbsp;HERN\u00c1N y &nbsp;HUMBERTO &nbsp;G\u00d3MEZ MALAVER. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. En el pliego &nbsp;inicial, H\u00c9CTOR &nbsp;OSWALDO CUAN &nbsp;solicit\u00f3 que se declare que es \u201cposeedor &nbsp;leg\u00edtimo\u201d &nbsp;de tres lotes situados en la vereda Bulucaima del \u00e1rea rural &nbsp;de la Vega, Cundinamarca, identificados con las matr\u00edculas &nbsp;inmobiliarias 156-11290, 156-58404 y 156-58405; y que, en &nbsp;consecuencia, se ordene a los convocados \u201crestituir &nbsp;o reivindicar\u201d &nbsp;el cien por ciento de la posesi\u00f3n por \u00e9l ejercida, sin &nbsp;que haya lugar al reconocimiento y pago de mejoras. Se solicit\u00f3, &nbsp;igualmente, condenar solidariamente a los enjuiciados a pagarle al &nbsp;accionante los frutos civiles y naturales percibidos y dejados de &nbsp;percibir, que se inscriba la sentencia en los folios de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria correspondientes, y que se impongan costas a cargo de &nbsp;los accionados. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Como causa &nbsp;petendi, &nbsp;el actor expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. El 5 de abril &nbsp;de 2006, Euclides G\u00f3mez Malaver le vendi\u00f3 los derechos &nbsp;de posesi\u00f3n que ven\u00eda ejerciendo sobre el predio El &nbsp;Caj\u00f3n, durante m\u00e1s de veintid\u00f3s a\u00f1os, &nbsp;pacto que despu\u00e9s se solemniz\u00f3 mediante la escritura &nbsp;p\u00fablica No. 863 del 3 de mayo de 2010, otorgada en la Notar\u00eda &nbsp;Sesenta y Uno del C\u00edrculo de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Es poseedor, &nbsp;adem\u00e1s, del lote con matr\u00edcula inmobiliaria No. &nbsp;156-11290, que junto a los precitados conformaban un solo globo &nbsp;catastral, conocido como \u201cEL &nbsp;CAJ\u00d3N\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras una &nbsp;querella policiva que formul\u00f3 en el a\u00f1o 2011 por &nbsp;perturbaci\u00f3n a la posesi\u00f3n, la inspecci\u00f3n de &nbsp;polic\u00eda del municipio de la Vega acogi\u00f3 su reclamo y &nbsp;orden\u00f3 a Jos\u00e9 Ramiro Vel\u00e1squez cesar los actos &nbsp;cuestionados, decisi\u00f3n que fue confirmada por el alcalde de &nbsp;esa municipalidad, mediante la Resoluci\u00f3n 00833 del 20 de &nbsp;diciembre de 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4 Tiempo despu\u00e9s &nbsp;radic\u00f3 otra acci\u00f3n de id\u00e9ntica estirpe frente a &nbsp;los ahora demandados, la cual en primera instancia prosper\u00f3, &nbsp;pero en sede de apelaci\u00f3n fue anulada por la Gobernaci\u00f3n &nbsp;de Cundinamarca a trav\u00e9s de la Resoluci\u00f3n No. 009 del 3 &nbsp;de junio de 2016, porque una solicitud de adjudicaci\u00f3n de un &nbsp;bald\u00edo incoada por el codemandado Michael Acosta G\u00f3mez &nbsp;ante el INCODER, estaba pendiente de ser resuelta, por lo que las &nbsp;partes quedaron en libertad de acudir a la autoridad competente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5 Los \u201cinvasores &nbsp;demandados no tienen y nunca han tenido ning\u00fan t\u00edtulo &nbsp;de buena fe que acredite su posesi\u00f3n, como tampoco se les ha &nbsp;adjudicado ninguno de los bienes objeto del litigio\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>4. El mencionado &nbsp;demandado contest\u00f3 el libelo inicial y se opuso a lo suplicado &nbsp;al excepcionar de m\u00e9rito \u201causencia &nbsp;de legitimaci\u00f3n activa para la causa\u201d, &nbsp;con sustento en que el preanotado proceso policivo anulado en segundo &nbsp;nivel no reconoci\u00f3 al demandante la calidad que alega2. &nbsp;<\/p>\n<p>5. La primera &nbsp;instancia culmin\u00f3 con la sentencia de 7 de noviembre de 2019, &nbsp;mediante la cual el a-quo &nbsp;neg\u00f3 las pretensiones formuladas, luego de encontrar que el &nbsp;reclamo en cuesti\u00f3n estaba reservado al poseedor regular en &nbsp;v\u00eda de prescribir3. &nbsp;<\/p>\n<p>6. Al desatar la &nbsp;apelaci\u00f3n del demandante, en su fallo el Tribunal confirm\u00f3 &nbsp;lo resuelto en primer grado4. &nbsp;<\/p>\n<p>7. El apoderado &nbsp;del actor, interpuso recurso de casaci\u00f3n que, concedido por el &nbsp;ad-quem &nbsp;y admitido por la Corte, se sustent\u00f3 con el pliego que ahora &nbsp;se examina5. &nbsp;<\/p>\n<p>LA SENTENCIA &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>Sus argumentos se &nbsp;compendian, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Se neg\u00f3 &nbsp;en primera instancia la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria de los inmuebles englobados en el predio El Caj\u00f3n, &nbsp;respecto de los cuales, adujo el actor, haber adquirido la posesi\u00f3n &nbsp;ordinaria con justo t\u00edtulo de manos de Euclides G\u00f3mez &nbsp;Malaver, mediante la escritura p\u00fablica No. 863 del 3 de mayo &nbsp;de 2010, que incorpor\u00f3 el negocio de \u201ccompraventa &nbsp;de derechos de posesi\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En la apelaci\u00f3n, el actor se duele de que no se observara que &nbsp;estaba probada su posesi\u00f3n regular con la querella policiva &nbsp;que gan\u00f3 en las dos instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Por regla general, en la acci\u00f3n de dominio son extremos del &nbsp;litigio, por activa el propietario despojado, y por pasiva el &nbsp;poseedor que enfrenta el derecho de propiedad. Pero, excepcionalmente &nbsp;y aplicable a este caso, el art\u00edculo 951 del C\u00f3digo &nbsp;Civil otorga la posibilidad de ejercitar dicha acci\u00f3n &nbsp;(publiciana) al poseedor regular que ha perdido el se\u00f1or\u00edo &nbsp;estando en condici\u00f3n de ganar el dominio por prescripci\u00f3n &nbsp;ordinaria. Se otorga as\u00ed una posibilidad diferente a la de las &nbsp;acciones posesorias del canon 2523 ib\u00eddem, &nbsp;para que el poseedor recupere la posesi\u00f3n perdida. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; No existe reparo en este evento de que la acci\u00f3n publiciana &nbsp;es la ejercida, dado que se demand\u00f3 declarar que el demandante &nbsp;era poseedor regular de los inmuebles pretendidos, y que por dicha &nbsp;condici\u00f3n estaba legitimado para reivindicar en esa condici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;De las pruebas recopiladas se observa que el demandante no acredit\u00f3 &nbsp;estar legitimado en la causa por activa, por no demostrar la calidad &nbsp;de poseedor regular del predio que pretende reivindicar, ya que el &nbsp;que invoc\u00f3 como justo t\u00edtulo, es decir, la escritura &nbsp;p\u00fablica No. 863 de 3 de mayo de 2010 de la Notar\u00eda 61 &nbsp;del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, da cuenta de una compraventa de &nbsp;\u201cderechos &nbsp;de posesi\u00f3n\u201d &nbsp;y no de \u201cderecho &nbsp;de dominio\u201d, &nbsp;con lo que \u201cno &nbsp;puede deducirse que el all\u00ed comprador y ac\u00e1 demandante &nbsp;ten\u00eda la convicci\u00f3n de estar adquiriendo la propiedad &nbsp;de los predios que ac\u00e1 reclama se le reivindiquen, esto es, &nbsp;que no es aceptable su alegaci\u00f3n de que con ese acto notarial &nbsp;quedo investido de una posesi\u00f3n regular, pues ni recibi\u00f3 &nbsp;propiedad ni contrat\u00f3 con quien pod\u00eda transmit\u00edrsela\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Descartado que la transferencia de la mera posesi\u00f3n, a\u00fan &nbsp;recogida en escritura p\u00fablica, constituya acto traslaticio de &nbsp;dominio, el actor no puede ser reputado como poseedor regular por &nbsp;carecer de justo t\u00edtulo, y con ello no est\u00e1 en &nbsp;condici\u00f3n de prescribir por v\u00eda ordinaria, y menos para &nbsp;\u201cdemandar &nbsp;la excepcional reivindicaci\u00f3n del poseedor\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;En conclusi\u00f3n, la sentencia desestimatoria del a-quo &nbsp;se confirma por falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa &nbsp;para demandar la \u201cacci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria especial o publiciana\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Presentada en &nbsp;vigencia del C\u00f3digo General del Proceso contiene dos cargos, &nbsp;que se relacionan enseguida. &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Se denuncia la &nbsp;violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 762, 764, 770, &nbsp;778, 2512, 2518, 2521 y 2531 del C\u00f3digo Civil, a consecuencia &nbsp;del error de hecho manifiesto y trascendente en la valoraci\u00f3n &nbsp;i) &nbsp;del contrato privado de promesa de compra de venta de derechos de &nbsp;posesi\u00f3n, y ii) &nbsp;de la escritura p\u00fablica No. 863 del 3 de mayo de 2010, que &nbsp;llev\u00f3 a otorgarles un valor objetivo contrario al real, y con &nbsp;ello confundir \u201cla &nbsp;posesi\u00f3n de facto con la posesi\u00f3n de propietarios\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En el desarrollo &nbsp;del embate, se expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Se equivoca el &nbsp;ad-quem &nbsp;cuando desvirtu\u00f3 la legitimaci\u00f3n en la causa del &nbsp;gestor, ya que pasa por alto, de un lado, que la compraventa por la &nbsp;cual adquiri\u00f3 sus derechos desemboca en \u201cla &nbsp;suma de posesiones que contempla el art\u00edculo 2521 del C\u00f3digo &nbsp;Civil\u201d, &nbsp;en armon\u00eda con el canon 778 del mismo compendio, y de otro, &nbsp;que para incoar la \u201cacci\u00f3n &nbsp;de prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio\u201d, &nbsp;antes &nbsp;deb\u00eda &nbsp;\u201crecobrarla &nbsp;con las querellas policivas y luego, la acci\u00f3n judicial que &nbsp;trae a este recurso extraordinario\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Esa mala &nbsp;interpretaci\u00f3n desvi\u00f3 el norte de los precitados &nbsp;contratos de venta, en cuanto dej\u00f3 fuera del escenario &nbsp;demostrativo \u201csucesivas &nbsp;y no coet\u00e1neas\u201d &nbsp;posesiones, confundiendo la posesi\u00f3n de facto con la de &nbsp;propietarios. &nbsp;<\/p>\n<p>3. De haber sido &nbsp;atendidos los precedentes de la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte sobre la suma de posesiones, se habr\u00eda concluido que &nbsp;H\u00e9ctor Osvaldo Cuan estaba \u201clegitimado &nbsp;de ganar el bien por prescripci\u00f3n adquisitiva\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. El juzgador de &nbsp;segunda instancia incurri\u00f3 en yerro de facto, al desconocer &nbsp;que el casacionista ostenta en el contrato privado y el protocolo de &nbsp;compraventa, el t\u00edtulo id\u00f3neo que acredita la suma de &nbsp;posesiones ininterrumpida sobre los inmuebles objeto de inter\u00e9s, &nbsp;conforme a los preceptos 2521 y 778 del compendio civil, tal y como &nbsp;lo demuestra el tr\u00e1mite de la primera querella de polic\u00eda, &nbsp;incoada antes de la \u201cinvasi\u00f3n &nbsp;de los demandados\u201d, &nbsp;que revela cumplidos los siguientes presupuestos jurisprudenciales: &nbsp;\u201ca) &nbsp;que haya t\u00edtulo id\u00f3neo que sirva de puente o v\u00ednculo &nbsp;sustancial entre antecesor y sucesor; b) que antecesor y sucesor &nbsp;hayan ejercido la sucesi\u00f3n de manera ininterrupida y c) que &nbsp;haya habido entrega del bien, lo cual descarta entonces la situaci\u00f3n &nbsp;de hecho derivada de la usucapi\u00f3n o el despojo6\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Adem\u00e1s, &nbsp;no fueron apreciadas por el fallador de segundo nivel, \u201cviolando &nbsp;todos los principios del derecho probatorio\u201d, &nbsp;las mencionadas querellas de polic\u00eda, ni las documentales que &nbsp;daban certeza, entre otras situaciones, de los actos de se\u00f1or &nbsp;y due\u00f1o del demandante, como la reposici\u00f3n de un &nbsp;contador de energ\u00eda y un levantamiento topogr\u00e1fico en &nbsp;los fundos pretendidos. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Al amparo de la &nbsp;causal tercera de casaci\u00f3n, se reprocha la sentencia del &nbsp;ad-quem &nbsp;por no estar en consonancia con los \u201chechos &nbsp;de la demanda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al justificar la &nbsp;censura, se indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>1. La providencia &nbsp;cuestionada contiene un \u201ccontrasentido &nbsp;sustantivo y l\u00f3gico\u201d, &nbsp;en la medida en que lo resuelto ech\u00f3 de menos el t\u00edtulo &nbsp;del que derivara la propiedad, como si se tratase de una &nbsp;reivindicaci\u00f3n emprendida por un poseedor regular, cuando lo &nbsp;cierto es que los \u201chechos &nbsp;de la demanda\u201d &nbsp;y la \u201cfijaci\u00f3n &nbsp;del litigio\u201d, &nbsp;no siguieron esa l\u00ednea. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Para el \u00e9xito &nbsp;de lo reclamado en el proceso, la ley y la doctrina probable &nbsp;\u00fanicamente exigen \u201cla &nbsp;demostraci\u00f3n eslabonada\u201d &nbsp;de la posesi\u00f3n invocada, esto es, la de facto, y no la que &nbsp;determin\u00f3 el juez de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. La parte &nbsp;conclusiva de la providencia desentona con los supuestos f\u00e1cticos, &nbsp;los elementos demostrativos y las alegaciones propuestas, habida &nbsp;cuenta que de \u201cmanera &nbsp;oficiosa\u201d &nbsp;aquella razon\u00f3 sobre la posesi\u00f3n regular, a pesar de &nbsp;que el accionante no plante\u00f3 esa plataforma, y por eso, se &nbsp;estructura \u201cun &nbsp;error in procedendo\u201d, &nbsp;que va en contrav\u00eda de la administraci\u00f3n de justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Estudio &nbsp;formal y t\u00e9cnico de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el marco del nuevo estatuto procesal civil, el de casaci\u00f3n &nbsp;sigue siendo, en l\u00edneas generales, un recurso extraordinario &nbsp;de naturaleza dispositiva y formal, toda vez que, en esencia, para su &nbsp;debida sustentaci\u00f3n el interesado debe enfilar su &nbsp;inconformidad dentro de las causales expresamente previstas por el &nbsp;legislador, que no son otras que las cinco relacionadas en su &nbsp;art\u00edculo 336, y mediante la introducci\u00f3n de una demanda &nbsp;que satisfaga las exigencias del art\u00edculo 344 ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, &nbsp;en el respectivo libelo, so pena de inadmisi\u00f3n, se impone para &nbsp;el extremo recurrente mencionar las partes de la controversia, &nbsp;sintetizar los hechos y pretensiones materia del litigio y formular &nbsp;por separado los cargos, con fundamentos claros, precisos y &nbsp;completos. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, cuando &nbsp;se alega la causal segunda de casaci\u00f3n, y por ende, la &nbsp;violaci\u00f3n indirecta de la norma sustancial, ya sea por la &nbsp;comisi\u00f3n de errores de hecho o de derecho, en la respectiva &nbsp;demanda se debe enunciar los preceptos de ese linaje vulnerados con &nbsp;el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>Y en relaci\u00f3n &nbsp;con el primero de los mencionados desaciertos, es decir, el f\u00e1ctico, &nbsp;que se exterioriza en la valoraci\u00f3n del contenido material de &nbsp;las pruebas legal y oportunamente recaudadas en el juicio, se ha &nbsp;indicado que en dicho escrito tambi\u00e9n \u201cdeber\u00e1 &nbsp;manifestarse en qu\u00e9 consiste y cu\u00e1les son, en concreto, &nbsp;las pruebas o piezas procesales sobre las que recay\u00f3 el &nbsp;desacierto en la actividad de apreciaci\u00f3n de su contenido &nbsp;material\u201d7, &nbsp;esto &nbsp;es, si el fallador \u201cpretiri\u00f3 &nbsp;o tergivers\u00f3 los elementos de juicio existentes en el proceso, &nbsp;o si supuso uno inexistente\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, &nbsp;como lo ha enfatizado la Sala, el ataque \u201cdebe &nbsp;comprender la totalidad de las deducciones probatorias sobre las &nbsp;cuales se apoy\u00f3 la providencia discutida (completitud), &nbsp;enfilarse con precisi\u00f3n absoluta hacia dichas conclusiones &nbsp;(enfoque), y demostrar la dimensi\u00f3n del error, de modo que se &nbsp;muestre tan grave y notorio que su sola exhibici\u00f3n sugiera que &nbsp;las tesis del tribunal son contrarias a toda evidencia\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>En lo que toca con &nbsp;la causal tercera de casaci\u00f3n, la jurisprudencia ha remarcado, &nbsp;como regla general, que de los fallos totalmente absolutorios no es &nbsp;posible predicar inconsonancia, porque al no acogerse lo reclamado en &nbsp;el libelo, se entienden resueltas la totalidad de las s\u00faplicas &nbsp;del actor, por lo que no hay campo para aseverar incongruencia por &nbsp;efecto de una decisi\u00f3n extra, &nbsp;ultra o &nbsp;m\u00ednima petita10. &nbsp;<\/p>\n<p>2. An\u00e1lisis &nbsp;concreto de los cargos &nbsp;<\/p>\n<p>Entrando al &nbsp;estudio de los dos cargos propuestos en la demanda, la Sala advierte &nbsp;que ninguno de ellos satisface las exigencias formales y t\u00e9cnicas &nbsp;establecidas en el art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, por las siguientes razones: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. En &nbsp;relaci\u00f3n con el primer embate &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.1 Para atender &nbsp;una de las exigencias b\u00e1sicas de la causal segunda de &nbsp;casaci\u00f3n, resulta preciso que el reclamante revele cu\u00e1l &nbsp;o cu\u00e1les son las normas de derecho sustancial infringidas, &nbsp;siendo suficiente para satisfacer esa carga, \u201cse\u00f1alar &nbsp;cualquier disposici\u00f3n de esa naturaleza que, constituyendo &nbsp;base esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, &nbsp;a juicio del recurrente haya sido vulnerada, sin que sea necesario &nbsp;integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa\u201d &nbsp;(se resalta). &nbsp;<\/p>\n<p>En esa &nbsp;orientaci\u00f3n, la Corte de tiempo atr\u00e1s ha destacado que &nbsp;los preceptos de ese linaje son aquellos que \u201c\u2026en &nbsp;raz\u00f3n de una situaci\u00f3n f\u00e1ctica concreta, &nbsp;declaran, crean, modifican o extinguen relaciones jur\u00eddicas &nbsp;tambi\u00e9n concretas entre las personas implicadas en tal &nbsp;situaci\u00f3n\u201d11, &nbsp;de donde se extrae que no detentan esa estirpe, los que \u00fanicamente &nbsp;\u201cse &nbsp;limitan a definir fen\u00f3menos jur\u00eddicos o a describir los &nbsp;elementos de \u00e9stos o a hacer enumeraciones o enunciaciones, &nbsp;como tampoco lo tienen las disposiciones ordenativas o reguladoras de &nbsp;la actividad in procedendo (\u2026) y menos todav\u00eda las &nbsp;normas referentes a pruebas\u201d &nbsp;(CSJ &nbsp;AC de 28 de febrero de 2015, Rad. 2001-00670-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.2. Pues bien, &nbsp;en el primero de los cargos comentados, enderezado expresamente por &nbsp;la causal segunda, el casacionista denunci\u00f3 como normas de &nbsp;derecho sustancial que consider\u00f3 vulneradas por parte del &nbsp;Tribunal con su sentencia, los art\u00edculos del C\u00f3digo &nbsp;Civil 762, &nbsp;764, 770, 2512, 2518, 2531. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, &nbsp;ninguno de estos satisface la exigencia legal, toda vez que &nbsp;se limitan a definir ciertas instituciones: los tres primeros, la &nbsp;posesi\u00f3n, las formas de adquirirla, y de \u00e9stas la &nbsp;regular, en su orden; mientras que el cuarto, el quinto y el \u00faltimo, &nbsp;la prescripci\u00f3n, el tipo adquisitivo, y de \u00e9ste la &nbsp;manera extraordinaria, respectivamente; es decir, inobservan el &nbsp;mencionado requisito por adolecer de normas atributivas o &nbsp;declarativas de derecho, como &nbsp;qued\u00f3 zanjado para cada grupo de disposiciones, en las &nbsp;providencias12. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa omisi\u00f3n, &nbsp;en consecuencia, impide que el cargo pueda ser llevado al siguiente &nbsp;estadio del recurso de casaci\u00f3n, porque el deber de indicar un &nbsp;precepto sustantivo se erige como insoslayable, trat\u00e1ndose del &nbsp;planteamiento de la segunda causal de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;vigencia del actual estatuto procesal, la Sala ha destacado sobre la &nbsp;importancia del referido requisito, que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;raz\u00f3n de que el recurso de casaci\u00f3n dentro de sus &nbsp;fines, conforme al art\u00edculo 333 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, incluye el de \u2018controlar la legalidad de los fallos\u2019, &nbsp;la formalidad preterida tiene gran importancia trat\u00e1ndose de &nbsp;acusaciones apoyadas en la infracci\u00f3n de las normas de derecho &nbsp;sustancial, porque son las que demarcan las condiciones o requisitos &nbsp;necesarios para el reconocimiento del derecho reclamado, o de la &nbsp;pretensi\u00f3n planteada, o en su caso, de la excepci\u00f3n de &nbsp;m\u00e9rito formulada, y por consiguiente, no se podr\u00eda &nbsp;cumplir aquella funci\u00f3n de control de legalidad, porque al no &nbsp;haberse identificado dichos preceptos legales, resulta imposible &nbsp;establecer la violaci\u00f3n directa o indirecta de los mismos, lo &nbsp;cual en su momento obstaculizar\u00eda el estudio de fondo de la &nbsp;respectiva acusaci\u00f3n\u201d13 &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque &nbsp;el recurrente tambi\u00e9n se\u00f1ala la infracci\u00f3n de &nbsp;las previsiones 778 y 2521 del estatuto civil, que evidentemente son &nbsp;sustanciales, las mismas hacen relaci\u00f3n a la figura de la suma &nbsp;o agregaci\u00f3n de posesiones, siendo este un tema sobre el que &nbsp;no vers\u00f3 la sentencia impugnada, y que tampoco debi\u00f3 &nbsp;ser tratado, porque la esencia del debate, de acuerdo con lo &nbsp;planteado en la demanda y su escrito de contestaci\u00f3n, se &nbsp;relacion\u00f3 con la acci\u00f3n reivindicatoria, y la muy &nbsp;particular denominada acci\u00f3n publiciana. &nbsp;<\/p>\n<p>Para decirlo en &nbsp;otros t\u00e9rminos, el par de preceptos precitados, si bien &nbsp;sustantivos, no fueron ni debieron ser \u201cla &nbsp;base esencial del fallo impugnado\u201d &nbsp;como lo reclama el par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo 344 &nbsp;ib\u00eddem, &nbsp;ya que, basta remontarse a la providencia censurada, lo controvertido &nbsp;no fue la condici\u00f3n de poseedor material en el accionante, el &nbsp;tiempo de la misma, o que necesitara echar mano de la de su &nbsp;antecesor, sino la legitimaci\u00f3n para reivindicar cuando no se &nbsp;es titular de derecho de dominio sobre los fundos materia del &nbsp;litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.3. En este &nbsp;primer ataque, el impugnante cuestiona que el juzgador de segunda &nbsp;instancia no hubiera advertido que al tiempo de posesi\u00f3n por &nbsp;\u00e9l ejercido se adiciona la de Euclides G\u00f3mez Malaver, &nbsp;producto de la compraventa de derechos surgidos de ella que se ajust\u00f3 &nbsp;entre los contratantes, lo que pon\u00eda a aqu\u00e9l en &nbsp;condici\u00f3n de reclamar el dominio por v\u00eda de usucapi\u00f3n, &nbsp;una vez recuperado el se\u00f1or\u00edo de los fundos, que seg\u00fan &nbsp;se afirma fueron usurpados por los demandados. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, la &nbsp;Corte no observa de qu\u00e9 forma esa cr\u00edtica podr\u00eda &nbsp;tener la virtualidad de confrontar de manera certera el fundamento &nbsp;esencial del fallo de segunda instancia, seg\u00fan el cual, el &nbsp;accionante carec\u00eda de legitimaci\u00f3n en la causa para &nbsp;reivindicar como poseedor, por no detentar la calidad de poseedor &nbsp;regular, al faltarle un justo t\u00edtulo, pues, el allegado, al no &nbsp;ser traslaticio de dominio, no pod\u00eda reputarse como tal. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, no se expuso c\u00f3mo, de cara a la acci\u00f3n &nbsp;publiciana estudiada por el Tribunal, la posesi\u00f3n del &nbsp;demandante era apta para reivindicar, sin que fuera suficiente, &nbsp;insistir, que la invocada era \u201cuna &nbsp;posesi\u00f3n de poseedor y no de propietario\u201d, o &nbsp;de estar en condiciones de obtener el dominio por usucapi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El desenfoque del &nbsp;cargo lleva a su falta de precisi\u00f3n y claridad, y con esto a &nbsp;su inadmisi\u00f3n, siguiendo los designios del numeral 1\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 346 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;desenfoque, adem\u00e1s, bueno es recordar que en palabras de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, al sustentarse el recurso de casaci\u00f3n, la &nbsp;cr\u00edtica que se incorpora es indispensable que \u201cguarde &nbsp;adecuada consonancia con lo esencial de la motivaci\u00f3n que se &nbsp;pretende descalificar, vale decir que se refiera directamente a las &nbsp;bases en verdad importantes y decisivas en la construcci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica sobre la cual se asienta la sentencia, habida cuenta &nbsp;que si blanco de ataque se hacen los supuestos que delinea a su mejor &nbsp;conveniencia el recurrente y no a los que constituyen el fundamento &nbsp;nuclear de la providencia, se configura un notorio defecto t\u00e9cnico &nbsp;por desenfoque\u2026\u201d14. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. En &nbsp;cuanto al segundo cargo &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1. En cuanto a &nbsp;este embate de entrada se\u00f1ala la Sala que la sentencia &nbsp;proferida por el Tribunal result\u00f3 confirmatoria de lo &nbsp;dispuesto en primer grado, que desestim\u00f3 las s\u00faplicas &nbsp;de la demanda reivindicatoria formulada por un poseedor. &nbsp;<\/p>\n<p>De esa manera, la &nbsp;sentencia ahora confutada, en l\u00ednea de principio, no es &nbsp;susceptible de atacarse por la v\u00eda de la causal tercera de &nbsp;casaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, porque se entiende que al no accederse a las &nbsp;aspiraciones de la demanda inicial, se termin\u00f3 decidiendo &nbsp;sobre todo lo suplicado, y por lo mismo, no hay manera de aseverar &nbsp;que no se resolvi\u00f3 sobre alguna pretensi\u00f3n, o que se &nbsp;decidi\u00f3 por fuera del marco de lo pedido, o que el fallo se &nbsp;qued\u00f3 corto frente al alcance de lo perseguido. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular, la Sala ha indicado que &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2. Con &nbsp;abstracci\u00f3n de lo anterior, se encuentra que no existe la &nbsp;incongruencia denunciada, lo que es motivo tambi\u00e9n para &nbsp;inadmitir el cargo, de acuerdo con lo previsto en el numeral segundo &nbsp;del art\u00edculo 347 del C\u00f3digo General del Proceso: &nbsp;\u201cCuando &nbsp;lo errores procesales aducidos no existen o, dado el caso, fueron &nbsp;saneados, o no afectaron las garant\u00edas de las partes, ni &nbsp;comportan una lesi\u00f3n relevante del ordenamiento\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, aunque &nbsp;el inconforme le atribuy\u00f3 un \u201cerror &nbsp;in procedendo\u201d &nbsp;en el an\u00e1lisis adelantado por el funcionario de segunda &nbsp;instancia, n\u00f3tese que &nbsp;en los hechos primero y segundo del escrito inicial el gestor se\u00f1al\u00f3, &nbsp;entre otros, que despu\u00e9s de rubricar una promesa de &nbsp;compraventa, adquiri\u00f3 de Euclides G\u00f3mez Malaver, &nbsp;mediante la Escritura P\u00fablica No. 863 del 3 mayo de 2010, los &nbsp;\u201cDERECHOS &nbsp;DE POSESION MATERIAL, QUIETA, PAC\u00cdFICA E ININTERRUPIDA de m\u00e1s &nbsp;de 22 a\u00f1os\u201d &nbsp;sobre dos lotes y sus anexidades, denominados \u201cEL &nbsp;CAJ\u00d3N\u201d, &nbsp;e identificados con matr\u00edcula inmobiliaria No. 156-58404, &nbsp;156-58405. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el quinto de aquellos presupuestos f\u00e1cticos, indic\u00f3 que &nbsp;adem\u00e1s de los bienes objeto de la compraventa \u201cten\u00eda &nbsp;la posesi\u00f3n de un predio denominado \u201cLOTE\u201d el que &nbsp;se identifica con el n\u00famero de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;156-11290 que por estar unidos forman un solo globo de terreno y se &nbsp;denominan catastralmente \u201cEL CAJ\u00d3N\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consonancia con tales supuestos, formul\u00f3 las pretensiones &nbsp;primera y segunda, dirigidas a que una vez se le declare \u201cposeedor &nbsp;leg\u00edtimo\u201d &nbsp;de los bienes involucrados en el citado protocolo p\u00fablico, &nbsp;conocidos como \u201cEL &nbsp;CAJ\u00d3N\u201d, &nbsp;y del otro inmueble, denominado el \u201cLOTE\u201d, &nbsp;se \u201ccondene\u201d &nbsp;a los accionados a \u201crestituir &nbsp;o reivindicar el 100%\u201d &nbsp;de ese derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;a-quo &nbsp;al definir el asunto de fondo deneg\u00f3 las pretensiones &nbsp;incoadas, que el Tribunal confirm\u00f3 luego de advertir que el &nbsp;gestor hab\u00eda omitido acreditar su legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa dentro del marco de los postulados jurisprudenciales de la &nbsp;acci\u00f3n publiciana, en particular, del que protege a quien es &nbsp;privado de la posesi\u00f3n regular, antes de la consolidaci\u00f3n &nbsp;del periodo para acceder a la usucapi\u00f3n ordinaria, &nbsp;evento en el que la ley exige un t\u00edtulo traslaticio de dominio &nbsp;que solvente la idoneidad y la buena fe de la causa. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;acaba de verse, es claro que dicha autoridad no incurri\u00f3 en el &nbsp;desatino enrostrado, habida cuenta que su resoluci\u00f3n se ci\u00f1\u00f3 &nbsp;a los hechos (causa) y las pretensiones (objeto) expuestos en la &nbsp;demanda, solo que al realizar la debida valoraci\u00f3n de todos &nbsp;los medios recaudados en el litigio16, &nbsp;pudo evidenciar, al igual que el a-quo, &nbsp;que el actor no exhibi\u00f3 un derecho superior al de los &nbsp;accionados, ni el t\u00edtulo que soportara su posesi\u00f3n &nbsp;regular, reivindicable en la senda publiciana. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, es incuestionable que el ad-quem &nbsp;no incurri\u00f3 en la incongruencia sugerida, y por ende, el cargo &nbsp;definitivamente resulta inadmisible, ya que en la providencia &nbsp;censurada anduvo dentro del marco de lo pedido en las s\u00faplicas &nbsp;de la demanda, y lo probado dentro del proceso; m\u00e1xime cuando &nbsp;la declaraci\u00f3n de la actio &nbsp;fictitia no &nbsp;fue pedida expresamente en libelo genitor, ni mucho menos &nbsp;justificada. &nbsp;<\/p>\n<p>Atinente &nbsp;al punto, ha dicho la Corte que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico confiere legitimaci\u00f3n para &nbsp;ejercer la acci\u00f3n reivindicatoria al poseedor con el tiempo &nbsp;legal suficiente de &nbsp;la prescripci\u00f3n extraordinaria, siendo &nbsp;menester y exigible invocar expresamente esta calidad y, &nbsp;naturalmente, demostrarla a plenitud (cas.civ. sentencias de 5 de &nbsp;marzo de 1954, 30 de septiembre de 1954, y 28 de febrero de 1955, &nbsp;G.J. G.J.LXXVII, 75, LXXVIII, 704 y LXXIX, 565 respectivamente, &nbsp;reiteradas en cas.civ. de 30 de julio de 1996, exp. 4514). &nbsp;<\/p>\n<p>3. Para &nbsp;finalizar, cumple se\u00f1alar que desde otra perspectiva resulta &nbsp;impertinente desconocer &nbsp;las deficiencias formales y t\u00e9cnicas advertidas para darle &nbsp;impulso a la demanda estudiada, de conformidad con lo dispuesto en el &nbsp;inciso final del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, y el precepto 7\u00ba de la Ley 1285 de 2009, reformatorio &nbsp;del 16 de la Ley 270 de 1996, pues, analizado el proceso, no se &nbsp;observa la ostensible vulneraci\u00f3n &nbsp;de las garant\u00edas constitucionales de los implicados en la &nbsp;controversia; o la notoria transgresi\u00f3n del principio de &nbsp;legalidad; o una significativa afectaci\u00f3n de la ley objetiva &nbsp;comprometida en el juicio; o el marcado agravio de los derechos de &nbsp;las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Conclusi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Colof\u00f3n de &nbsp;todo lo que antecede, es que se inadmitir\u00e1 la demanda &nbsp;auscultada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO.- &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada por H\u00c9CTOR &nbsp;OSWALDO CUAN &nbsp;para &nbsp;sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n que interpuso &nbsp;frente &nbsp;a la &nbsp;sentencia proferida el 18 de junio de 2020 por la Sala Civil Familia &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca dentro &nbsp;del proceso ordinario reivindicatorio que promovi\u00f3 contra JHON &nbsp;MICHAEL y &nbsp;ALFONSO ACOSTA, &nbsp;as\u00ed &nbsp;como de HERN\u00c1N &nbsp;y &nbsp;HUMBERTO &nbsp;G\u00d3MEZ MALAVER. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO.- &nbsp;DEVOLVER &nbsp;por las Secretar\u00eda el expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y, en oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 108 a 118 del c.1. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 191 a 193, ib\u00eddem &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 203 y 204 del c. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios10 y 16 del c. del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 27 a 33 del c. de esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia 011 del 6 de abril de 1999, expediente 4931 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Cita del recurrente). &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2679-2020. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2213-2020. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC2501-2021. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC3494-2014. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC de 18 de jul. de 2002, Rad. 1999-00154-01. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC1985-2018 y AC4260-2018. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC6243-2016. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC de 20 de septiembre de 2013, Rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2007-00493-01. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC de 16 de junio de 2009, Rad. 2003-00003-01. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que no es dable cuestionar por la causal 3\u00aa y menos a\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;analizarla en este estadio del recurso extraordinario. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC5862-2021 (2017-00217-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC5862-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25875-31-03-001-2017-00217-01 &nbsp; (Discutido y aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;virtual de dos de diciembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., quince (15) de diciembre de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp; Se decide sobre la &nbsp;admisibilidad de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-59746","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59746\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}