{"id":59933,"date":"2024-05-17T20:40:12","date_gmt":"2024-05-17T20:40:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc5664-2021-2016-00266-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:12","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:12","slug":"sc5664-2021-2016-00266-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc5664-2021-2016-00266-01\/","title":{"rendered":"SC5664 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC5664-2021 (2016-00266-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC5664-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-10-020-2016-00266-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de octubre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., quince (15) de diciembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por AMPARO &nbsp;DEL PILAR CALLEJAS HERN\u00c1NDEZ &nbsp;contra la sentencia proferida el 20 de septiembre de 2017 por la Sala &nbsp;de Familia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 D.C., en el proceso &nbsp;verbal de uni\u00f3n marital de hecho que aquella impetr\u00f3 en &nbsp;contra del se\u00f1or JORGE &nbsp;ENRIQUE CASTA\u00d1EDA RUSSI. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>A. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;pretensi\u00f3n y su fundamento f\u00e1ctico &nbsp;<\/p>\n<p>Pretende &nbsp;la actora que se declare que entre ella y Jorge Enrique Casta\u00f1eda &nbsp;Russi existi\u00f3 una uni\u00f3n marital de hecho y la &nbsp;consecuente sociedad patrimonial, desde el 7 de septiembre de 1997 al &nbsp;9 de agosto del 2015. En tal virtud, pidi\u00f3 que se declare que &nbsp;la comunidad de bienes se encuentra disuelta y en estado de &nbsp;liquidaci\u00f3n. Asever\u00f3 que, desde el 7 de septiembre de &nbsp;1997, las partes decidieron conformar una familia mediante la &nbsp;convivencia en comunidad de vida permanente y singular. Lapso en que &nbsp;demandante y demandado \u201cactuaron &nbsp;como esposos\u201d, &nbsp;lo cual trascendi\u00f3 a los \u00e1mbitos familiar y social. Tal &nbsp;relaci\u00f3n persisti\u00f3 continuamente hasta el 9 de agosto &nbsp;del 2015, cuando el se\u00f1or Casta\u00f1eda Russi decidi\u00f3 &nbsp;terminar unilateral e injustificadamente la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho conformada. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posici\u00f3n &nbsp;del demandado &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convocado, en su contestaci\u00f3n, se opuso a las pretensiones de &nbsp;la demanda. Para ello, manifest\u00f3 que no son ciertos los hechos &nbsp;de la uni\u00f3n pues, pese a que fueron novios hasta octubre del &nbsp;2013. Se afirm\u00f3 que \u00abjam\u00e1s &nbsp;existi\u00f3 entre ellos vida en com\u00fan, muy por el contrario &nbsp;cada uno de ellos ten\u00eda un rol independiente, cada uno contaba &nbsp;con su apartamento, jam\u00e1s vivieron juntos y su vida diaria la &nbsp;desarrollaban sin que el otro participar\u00e1 (sic) &nbsp;en &nbsp;nada\u00bb. &nbsp;Se asever\u00f3 que entre las partes no existi\u00f3 voluntad de &nbsp;conformar una \u00absociedad &nbsp;marital de hecho\u00bb, &nbsp;porque no se present\u00f3 comunidad de vida permanente, ni se &nbsp;comparti\u00f3 techo, lecho o mesa ni mucho menos convivieron, toda &nbsp;vez que \u00abla &nbsp;demandante viv\u00eda con sus hijos en su apartamento y mi mandante &nbsp;vivi\u00f3 solo en el suyo\u00bb. &nbsp;Todo ello, aunado a la circunstancia de que la promotora ostenta su &nbsp;residencia en los Estados Unidos de Am\u00e9rica, lo cual \u00abrequiere &nbsp;que por lo menos se viva en dicho pa\u00eds seis (6) meses al a\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, propuso las excepciones de m\u00e9rito que denomin\u00f3 &nbsp;\u00abprescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n\u00bb, &nbsp;sustentada en que la relaci\u00f3n amorosa finaliz\u00f3 el 12 de &nbsp;octubre de 2013. &nbsp;Igualmente, &nbsp;enarbol\u00f3 la \u00abInexistencia &nbsp;de la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb, &nbsp;fincada en la ausencia de convivencia y cohabitaci\u00f3n del &nbsp;demandado. As\u00ed mismo, con la \u00abmala &nbsp;fe\u00bb, &nbsp;se cuestion\u00f3 la conducta de la demandante al presentar una &nbsp;acci\u00f3n sin fundamento. \u00abAusencia &nbsp;de los requisitos m\u00ednimos para la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho y consecuencialmente del r\u00e9gimen patrimonial\u00bb. &nbsp;Manifest\u00f3 que lo que existi\u00f3 entre las partes fue un &nbsp;noviazgo. Tambi\u00e9n, se hizo referencia a la \u00abculpa &nbsp;exclusiva de la terminaci\u00f3n de la relaci\u00f3n amorosa que &nbsp;existi\u00f3 entre las partes en cabeza de la demandante\u00bb, &nbsp;pues fij\u00f3 su domicilio en el exterior. &nbsp;<\/p>\n<p>C. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tr\u00e1mite &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado Veinte de Familia de Bogot\u00e1 D.C. puso fin a la primera &nbsp;instancia, con sentencia del 05 de abril de 2017, -denegatoria de las &nbsp;pretensiones-. Consider\u00f3 &nbsp;que, \u00ablos &nbsp;elementos de prueba mencionados -documentales, testimoniales- son &nbsp;suficientes para descartar que, en el rastreo hist\u00f3rico en la &nbsp;vida de do\u00f1a amparo del Pilar Callejas y don Jorge Enrique &nbsp;Casta\u00f1eda a partir del a\u00f1o 1997 como se afirma en la &nbsp;demanda estuviese identificado con un v\u00ednculo de Comunidad de &nbsp;vida permanente y singular, como lo exige el art\u00edculo primero &nbsp;de la ley 54 de 1990 raz\u00f3n por la cual desde la \u00f3rbita &nbsp;de la propia pretensi\u00f3n deber\u00e1 negarse la demanda\u00bb.1 &nbsp;Contra &nbsp;este prove\u00eddo, la actora interpuso recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal, al desatar la alzada, el 20 de septiembre de 2017, revoc\u00f3 &nbsp;el pronunciamiento impugnado. En su lugar, declar\u00f3 \u00abla &nbsp;existencia de la uni\u00f3n marital de hecho conformada entre &nbsp;AMPARO &nbsp;DEL PILAR CALLEJAS HERN\u00c1NDEZ y &nbsp;JORGE &nbsp;ENRIQUE CASTA\u00d1EDA RUSSI, &nbsp;desde &nbsp;el 1 de agosto de 2007 al 30 de junio de 2015\u00bb. &nbsp;No obstante, estim\u00f3 pr\u00f3spera la excepci\u00f3n de &nbsp;prescripci\u00f3n. En consecuencia, resolvi\u00f3 \u00abdeclarar &nbsp;prescrita la reclamaci\u00f3n de la sociedad patrimonial, puesto &nbsp;que no hay lugar a declarar su existencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;del usual resumen del proceso, plante\u00f3 el ad &nbsp;quem que &nbsp;el problema jur\u00eddico se circunscrib\u00eda a establecer si &nbsp;\u00abcon &nbsp;los medios probatorios aportados se logr\u00f3 demostrar que la &nbsp;demandante y el se\u00f1or Jorge Enrique Casta\u00f1eda Russi &nbsp;conformaron una familia con las caracter\u00edsticas y exigencias &nbsp;de la ley 54 de 1990, por el periodo indicado en la demanda, o si por &nbsp;el contrario, como se afirma por la contraparte, simplemente se trat\u00f3 &nbsp;de una relaci\u00f3n de noviazgo2\u00bb. &nbsp;El Tribunal memor\u00f3 que ambas partes aceptaron la existencia de &nbsp;una relaci\u00f3n de afecto que inici\u00f3 entre los a\u00f1os &nbsp;1997 y 1998.3Dicho &nbsp;esto, se analizaron los testimonios practicados a petici\u00f3n de &nbsp;la demandante. En particular, los de Lina Margarita Torres, Lily &nbsp;Judith Callejas Hern\u00e1ndez, Sandra Patricia Giraldo Ortega y &nbsp;William Ernesto Ruiz S\u00e1nchez. Por otra parte, en contraste con &nbsp;tales declaraciones, evoc\u00f3 las deposiciones de los se\u00f1ores &nbsp;Manuel Mart\u00ednez Vargas, C\u00e9sar Orozco Giraldo, Eduardo &nbsp;Restrepo Morelli y Miguel Ernesto Cuadro D\u00edaz. &nbsp;<\/p>\n<p>Todo &nbsp;ello para inferir que \u00abpese &nbsp;a las contradicciones que pudieran desprenderse de la prueba &nbsp;testimonial (\u2026) el Tribunal encuentra que hubo una relaci\u00f3n &nbsp;afectiva de la pareja que trascendi\u00f3 la del noviazgo; que aun &nbsp;cuando no tuvieran residencia fija o estable por cuanto se les ve\u00eda &nbsp;en diferentes sitios: en el apartamento del demandado, en &nbsp;Villavicencio, en Estados Unidos, en viajes con amigos, compartiendo &nbsp;vida social, administrando, a veces conjuntamente o a veces &nbsp;unilateralmente sus negocios, la relaci\u00f3n era de mutua &nbsp;confianza. En particular del demandado hacia la se\u00f1ora Amparo &nbsp;del Pilar Callejas y hacia sus hijos\u00bb4. &nbsp;A tal punto era la relaci\u00f3n de confianza que el demandado le &nbsp;confi\u00f3 a Lina Margarita Torres la propiedad de uno de sus &nbsp;inmuebles.5 &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, evidenci\u00f3 que la se\u00f1ora Callejas Hern\u00e1ndez &nbsp;vincul\u00f3 al demandado a la seguridad social en calidad de &nbsp;compa\u00f1ero o de esposo; &nbsp;circunstancia de gran calado para el asunto objeto de controversia.6 &nbsp;A su turno, desestim\u00f3 los argumentos esgrimidos por el &nbsp;juzgador de primer grado, en torno a que la afiliaci\u00f3n al &nbsp;seguro de salud se hizo con el \u00e1nimo de buscar beneficios &nbsp;tributarios, por cuanto aceptar dicha tesis implicar\u00eda hacer &nbsp;valer el dolo como prueba, \u00ablo &nbsp;que a todas luces resulta inaceptable para la Justicia7\u00bb. &nbsp;Pese a lo anterior, s\u00ed acept\u00f3 que la situaci\u00f3n &nbsp;de la pareja no es la que regular y ortodoxamente se entiende como &nbsp;familia, ligada y vinculada a un lugar determinado.8 &nbsp;Aunado a lo anterior, aludi\u00f3 a que en la historia m\u00e9dica &nbsp;de la Cl\u00ednica Monserrat se anot\u00f3 como acompa\u00f1ante &nbsp;del se\u00f1or Casta\u00f1eda a la demandante. Por lo dem\u00e1s, &nbsp;para el Colegiado es claro que el interpelado apoyaba el proyecto de &nbsp;vida de la se\u00f1ora Callejas Hern\u00e1ndez y de sus hijos.9 &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, procedi\u00f3 entonces a estudiar las fechas de vigencia de &nbsp;la uni\u00f3n marital de hecho, lo que est\u00e1 estrechamente &nbsp;vinculado con la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n propuesta. &nbsp;En tal sentido, el Tribunal se refiri\u00f3 a los medios de prueba &nbsp;relevantes -para establecer las calendas de iniciaci\u00f3n y &nbsp;terminaci\u00f3n de la uni\u00f3n-. Primero, la \u00abcopia &nbsp;de la escritura p\u00fablica 311 del 02\/02\/2005 otorgada en la &nbsp;notar\u00eda 34 de Bogot\u00e1 sobre adquisici\u00f3n de una &nbsp;casa de habitaci\u00f3n ubicada en la carrera 11 n\u00famero &nbsp;94-51, en la que los comparecientes manifestaron que eran solteros &nbsp;sin uni\u00f3n marital de hecho10\u00bb. &nbsp;Segundo, la manifestaci\u00f3n realizada en la Escritura P\u00fablica &nbsp;632 del 13 de abril del 2007.11 &nbsp;Tercero, el interrogatorio practicado a la demandante en el cual &nbsp;admiti\u00f3 haber declarado que para el a\u00f1o 2005 era &nbsp;soltera12. &nbsp;Cuarto, la constancia extendida por Colm\u00e9dica Medicina &nbsp;Prepagada.13 &nbsp;<\/p>\n<p>Puestas &nbsp;as\u00ed las cosas y una vez confrontadas las declaraciones de &nbsp;ambos extremos procesales en su correspondiente interrogatorio, &nbsp;evidenci\u00f3 que \u00abel &nbsp;elemento de juicio cierto que aparece dentro del proceso es la &nbsp;afiliaci\u00f3n a medicina prepagada en calidad de esposo y &nbsp;compa\u00f1ero el primero de agosto de 2007. Ese ser\u00e1, &nbsp;entonces, el hito temporal de inicio de la uni\u00f3n marital &nbsp;derecho\u00bb.14En &nbsp;cuanto a la fecha de terminaci\u00f3n de la relaci\u00f3n, puso &nbsp;de presente el ad quem &nbsp;la concordancia entre los distintos testimonios y su articulaci\u00f3n &nbsp;con la prueba documental.15 &nbsp;As\u00ed pues, y en lo que concierne con la prescripci\u00f3n, &nbsp;apuntal\u00f3 que \u00absi &nbsp;la demanda se present\u00f3 a la oficina de reparto el 4 de agosto &nbsp;de 2016, habr\u00e1 que concluirse que oper\u00f3 la prescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n para obtener la disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n &nbsp;de la sociedad patrimonial por configurarse la hip\u00f3tesis &nbsp;prevista en el art\u00edculo 8 de la ley 54 de 1990, norma que &nbsp;prev\u00e9 como t\u00e9rmino de caducidad un a\u00f1o contado a &nbsp;partir de la separaci\u00f3n de la pareja\u00bb. &nbsp;16 &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;acusaci\u00f3n se erigi\u00f3 sobre cinco cargos, estructurados &nbsp;por la causal 2\u00b0, prevista en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;En atenci\u00f3n a que, en lo basilar, los &nbsp;cargos tercero, cuarto y quinto refieren a la misma tem\u00e1tica, &nbsp;esto es, la \u00e9poca de finalizaci\u00f3n de la uni\u00f3n &nbsp;marital, los tres se estudiar\u00e1n conjuntamente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A. PRIMER &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;acusa la sentencia del Tribunal de haber violado indirectamente los &nbsp;art\u00edculos 2\u00ba y 8\u00b0 de la Ley 54 de 1990, y 2513 y &nbsp;siguientes del c\u00f3digo civil, como consecuencia del &nbsp;desconocimiento del art\u00edculo 197 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;que el Tribunal hubiera inferido la existencia de una confesi\u00f3n, &nbsp;a partir de las manifestaciones vertidas en las escrituras p\u00fablicas &nbsp;y en la afiliaci\u00f3n del demandado a la seguridad social por &nbsp;parte de la actora. Ello por cuanto, al hacer esto, \u00abdescart\u00f3 &nbsp;o desech\u00f3 otras pruebas que existiendo en el expediente &nbsp;infirmaban esa confesi\u00f3n y, bajo esa orientaci\u00f3n, viol\u00f3 &nbsp;el art\u00edculo 197 sobre la prueba en contra de la confesi\u00f3n\u00bb. &nbsp;Por lo tanto, a juicio del actor, \u00abel &nbsp;juez de segunda instancia elimin\u00f3 la posibilidad de infirmar &nbsp;la confesi\u00f3n aludida. Bajo esas circunstancias, se &nbsp;desconocieron normas como los art\u00edculos 2 y 8 de la Ley 54 de &nbsp;1990, as\u00ed como los art\u00edculos 2513 y SS del C.C.\u00bb. &nbsp;Asegur\u00f3 que el ad quem de manera equivocada &nbsp;descart\u00f3 otras pruebas que, existiendo en el expediente, &nbsp;infirmaban esa confesi\u00f3n. Finaliz\u00f3 diciendo que el &nbsp;Colegiado cuestionado \u00abno se tom\u00f3 la &nbsp;molestia de analizar las restantes pruebas con el fin de sopesar su &nbsp;capacidad persuasiva\u00bb para infirmar la confesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El cargo primero adolece de serios vicios de t\u00e9cnica, que &nbsp;conllevan a su necesaria desestimaci\u00f3n. Ciertamente, &nbsp;denunciado el ataque por error de derecho, se impone que se &nbsp;demuestre. De forma tal que no es suficiente la afirmaci\u00f3n &nbsp;gen\u00e9rica de falta de valoraci\u00f3n en conjunto, sino que &nbsp;es necesario que: i) singularice los medios de convicci\u00f3n que &nbsp;dejaron de ser apreciados de manera conjunta; ii) indique los pasajes &nbsp;de los medios de prueba que muestren la falta de integraci\u00f3n &nbsp;en la apreciaci\u00f3n del acervo probatorio; iii) exponga en &nbsp;evidencia que la apreciaci\u00f3n de las pruebas se hizo de manera &nbsp;aislada.17 &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En el evento que se examina, el recurrente no satisfizo la exigencia &nbsp;que le impon\u00eda la causal que plante\u00f3. En efecto, al &nbsp;denunciar la falta de estimaci\u00f3n conjunta, no indic\u00f3 &nbsp;frente a cu\u00e1les pruebas reca\u00eda el yerro. De manera &nbsp;concomitante, no singulariz\u00f3 los medios convictivos que &nbsp;dejaron de ser apreciados de manera complexa, ni expuso los extractos &nbsp;pertinentes a fin de demostrar el desatino del Tribunal. Por el &nbsp;contrario, se insiste, se limit\u00f3 plantear panor\u00e1micamente &nbsp;y sin cohesi\u00f3n con el fallo atacado, que no se analizaron \u00ablas &nbsp;restantes pruebas\u00bb, &nbsp;sin especificar a &nbsp;cu\u00e1les de ellas alud\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Adem\u00e1s, se advierte la falta de precisi\u00f3n y claridad &nbsp;por parte del ac\u00e1 demandante comoquiera que, si bien esgrime &nbsp;la incursi\u00f3n de un error de derecho, la alegaci\u00f3n &nbsp;empieza a ocupar la v\u00eda de los errores de hecho pues censur\u00f3 &nbsp;que el Tribunal \u00abde &nbsp;manera equivocada, descart\u00f3 o desech\u00f3 otras pruebas que &nbsp;existiendo en el expediente infirmaban esa confesi\u00f3n\u00bb &nbsp;y que, por este camino, no se hubiera tomado \u00abla &nbsp;molestia de analizar las restantes pruebas con el fin de sopesar su &nbsp;capacidad persuasiva; solo le basto resaltar que los sujetos &nbsp;procesales hab\u00edan aceptado una determinada situaci\u00f3n y &nbsp;desech\u00f3 cualquier otra posibilidad probatoria que contradijera &nbsp;esa confesi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;se observa, todos estos argumentos aluden a errores de hecho, en &nbsp;tanto reclama la pretermisi\u00f3n de los dem\u00e1s medios de &nbsp;prueba obrantes en el plenario para infirmar la \u201cconfesi\u00f3n\u201d &nbsp;deducida por el ad quem de las escrituras p\u00fablicas y &nbsp;del certificado de afiliaci\u00f3n a medicina prepagada. Sobre este &nbsp;tipo de defecto, recu\u00e9rdese que implica inconformidad con la &nbsp;labor investigativa del juzgador en el campo f\u00e1ctico, y &nbsp;ocurre, por deficiencias en el \u00e1mbito de la apreciaci\u00f3n &nbsp;de los elementos probatorios, que a voces de la Corte tiene lugar en &nbsp;los eventos que \u00abel fallador se equivoca al &nbsp;apreciar materialmente los medios de convicci\u00f3n, ya sea porque &nbsp;supone el que no existe, pretermite el que s\u00ed est\u00e1 o &nbsp;tergiversa el que acertadamente encontr\u00f3, modalidad \u00e9sta &nbsp;que equivale a imaginar u omitir parcialmente el elemento probatorio, &nbsp;alterando su contenido de forma significativa\u00bb (CSJ &nbsp;AC 4689-2017 de 25 de julio de 2017). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, el error de derecho supone la conformidad con el &nbsp;contenido objetivo de la prueba, pero se reclama su indebida &nbsp;valoraci\u00f3n, por mediar la violaci\u00f3n de normas de &nbsp;disciplina probatoria que ata\u00f1en con la aportaci\u00f3n, &nbsp;admisi\u00f3n, producci\u00f3n o estimaci\u00f3n de esta, error &nbsp;que conduce a la infracci\u00f3n indirecta de normas sustanciales. &nbsp;\u00ab[E]n esta clase de error, diversamente &nbsp;a lo que sucede con el de hecho, siempre se parte de que el juzgador &nbsp;es consciente de la presencia del medio, solo que al evaluarlo no lo &nbsp;hace con sujeci\u00f3n a la preceptiva legal\u00bb (CSJ &nbsp;SC 137 de 13 de oct. de 1995, exp.3986). &nbsp;<\/p>\n<p>Como se &nbsp;ha reconocido en la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;la dis\u00edmil naturaleza de estos dos tipos de errores [de &nbsp;hecho y de derecho, se aclara] no s\u00f3lo confiere &nbsp;elementos suficientes para distinguirlos, sino que exige guardarse &nbsp;de confundirlos; de suerte que quien resuelva impugnar una &nbsp;sentencia en casaci\u00f3n, no puede en ese prop\u00f3sito &nbsp;invocar promiscuamente las diversas causales que para el efecto tiene &nbsp;previstas el legislador, sino que ha de saber con exactitud, en &nbsp;primer lugar, qu\u00e9 tipo de yerro cometi\u00f3 el &nbsp;sentenciador, y luego, aducir la causal que para ese espec\u00edfico &nbsp;defecto tiene dispuesta la ley. (\u2026). &nbsp;Ahora, es sabido que hibridismo de tal calado conspira contra &nbsp;la claridad y precisi\u00f3n que de cada acusaci\u00f3n (&#8230;) &nbsp;pues en ninguno de los dos casos podr\u00eda la Corte emprender su &nbsp;an\u00e1lisis sin tener de antemano muy bien definido cu\u00e1l &nbsp;es el verdadero motivo de inconformidad\u00bb &nbsp;(AC219-2017, &nbsp;de 25 enero). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- El cargo, &nbsp;en consecuencia, no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp;SEGUNDO CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Denunci\u00f3 &nbsp;a la sentencia de ser violatoria de manera indirecta de los art\u00edculos &nbsp;2\u00b0 y 8\u00b0 de la ley 54 de 1990, el art\u00edculo 35 de la Ley &nbsp;23 de 1981 y la Resoluci\u00f3n del 8 de julio de 1999, expedida &nbsp;por el Ministerio de Salud. El casacionista sostuvo que el Tribunal &nbsp;apreci\u00f3 indebidamente las escrituras p\u00fablicas n\u00fameros &nbsp;311 del 2 de febrero del 2005 y 632 del 13 de abril del 2007, as\u00ed &nbsp;como la constancia de afiliaci\u00f3n del se\u00f1or Casta\u00f1eda &nbsp;al Sistema de Seguridad Social, comoquiera que de tal documental \u00abse &nbsp;dedujo asuntos que no ten\u00edan necesariamente que deducirse y en &nbsp;la forma en que se hizo\u00bb. &nbsp;Por lo dem\u00e1s, explic\u00f3 que se dej\u00f3 &nbsp;de valorar \u00edntegramente la historia cl\u00ednica del &nbsp;demandado, elaborada por el psiquiatra Rafael Alberto Grosso. As\u00ed &nbsp;como tampoco se tuvo en cuenta, \u00aben &nbsp;su verdadera dimensi\u00f3n\u00bb, &nbsp;el testimonio de Lina Margarita Torres y William Ernesto Ru\u00edz &nbsp;S\u00e1nchez. Por \u00faltimo, se cuestiona no haber valorado el &nbsp;\u00abindicio que surgi\u00f3 &nbsp;de la actitud asumida\u00bb por &nbsp;el se\u00f1or Jorge Enrique Casta\u00f1eda.18Sobre &nbsp;el supuesto indicio, &nbsp;apuntal\u00f3 que tal \u00abelemento &nbsp;de prueba ni siquiera le mereci\u00f3 al Tribunal ning\u00fan &nbsp;comentario\u00bb. &nbsp;Precis\u00f3 que el demandado, \u00aben &nbsp;un acto de deslealtad con la actora y con la misma administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, se mostr\u00f3 renuente a aceptar la realidad de la &nbsp;relaci\u00f3n y neg\u00f3 rotundamente la uni\u00f3n de &nbsp;pareja\u00bb.19 &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Como se sabe, s\u00f3lo dentro del marco trazado por el recurrente &nbsp;ha de discurrir la actividad de la Corte, en orden a determinar si la &nbsp;sentencia combatida se ajusta o no a la ley sustancial o procesal &nbsp;seg\u00fan el caso. As\u00ed mismo, el recurrente no puede &nbsp;olvidar que este remedio procesal no ata\u00f1e al aspecto f\u00e1ctico &nbsp;de la controversia judicial (thema decidendum). &nbsp;Tampoco est\u00e1 concebido como una nueva oportunidad para debatir &nbsp;el factum del litigio. Y, mucho menos, constituye una tercera &nbsp;instancia. Recu\u00e9rdese que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u2026 &nbsp;toda acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple &nbsp;enunciaci\u00f3n, al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose &nbsp;patentes los desaciertos, no como contraste de pareceres, o de &nbsp;interpretaciones, ni de meras disputas conceptuales o procesales, &nbsp;sino de la verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, &nbsp;de modo que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida\u00bb &nbsp;(CSJ. AC. Ene. 12 de 2016. Rad. &nbsp;1995-00229-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;A voces de la Corte, este espec\u00edfico defecto (art. 336-2 C. &nbsp;G. del P.) tiene lugar en los &nbsp;eventos que \u00abse &nbsp;supone o pretermite la prueba entendi\u00e9ndose que incurrir\u00e1 &nbsp;en la primera hip\u00f3tesis el juzgador que halla un medio en &nbsp;verdad inexistente o distorsiona el que s\u00ed obra para darle un &nbsp;significado que no contiene, y en la segunda situaci\u00f3n cuando &nbsp;ignora del todo su presencia o lo cercena en parte, para, en esta &nbsp;\u00faltima eventualidad, asignarle una significaci\u00f3n &nbsp;contraria o diversa\u00bb (CSJ &nbsp;SC 1853-2018 de 29 de mayo de 2018, &nbsp;rad. 2008-00148-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;A su turno, para demostrar la existencia del error de hecho se ha &nbsp;dicho que es imperativo que el recurrente \u00ab(\u2026) \u2018m\u00e1s &nbsp;que disentir, se ocupe de acreditar los yerros que le atribuye al &nbsp;sentenciador, labor\u00edo que reclama la singularizaci\u00f3n de &nbsp;los medios probatorios supuestos o preteridos; su puntual &nbsp;confrontaci\u00f3n con las conclusiones que de ellos extrajo -o &nbsp;debi\u00f3 extraer- el Tribunal y la exposici\u00f3n de la &nbsp;evidencia de la equivocaci\u00f3n, as\u00ed como de su &nbsp;trascendencia en la determinaci\u00f3n adoptada\u2019 (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ AC del 14 de abr. 2011, rad. 2005-00044-01). Para ello, &nbsp;deber\u00e1 se\u00f1alar \u00abde manera precisa &nbsp;en qu\u00e9 consiste la desviaci\u00f3n, formalidad esta que, &nbsp;como se tiene dicho, no se lograr\u00eda \u2018con el simple &nbsp;expediente de repudiar el resultado del proceso, porque esto \u00faltimo &nbsp;es, sencillamente, alegar, m\u00e1s nunca demostrar, como es de &nbsp;rigor\u2019\u00bb (CSJ AC de 18 de &nbsp;nov. de 1999. Exp. C. 7803). &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a ello, es preciso destacar que, en el \u00e1mbito de la prueba y &nbsp;para los prop\u00f3sitos casacionales, debe refulgir la abierta e &nbsp;irreconciliable afirmaci\u00f3n extra\u00edda por el Tribunal &nbsp;frente a la verdad indiscutible que esos medios exhiben. Esa &nbsp;ant\u00edtesis de protuberante envergadura, expresamente prevista &nbsp;para el error de hecho cuando se exige que este sea \u201cmanifiesto\u201d &nbsp;(art. 336-2 C. G. del P.), &nbsp;excluye que los supuestos errores tengan que ser demostrados a &nbsp;partir de una esforzada argumentaci\u00f3n. Por el contrario, estos &nbsp;han de quedar comprobados a simple vista en el expediente. Esto es, &nbsp;el \u201c[e]rror evidente, es el &nbsp;notorio, el que aparece de bulto, aquel que se descubre f\u00e1cilmente &nbsp;sin necesidad de escol\u00e1sticas alegaciones o de tremendos &nbsp;esfuerzos de imaginaci\u00f3n\u201d20. &nbsp;Bajo el mismo tenor, en prove\u00eddo reciente asever\u00f3 que: &nbsp;\u00abNo sobra rememorar &nbsp;que cuando se aducen yerros de facto en la apreciaci\u00f3n de los &nbsp;medios de convicci\u00f3n, el recurrente tiene la carga, una vez &nbsp;individualizado el medio en que recae el error, de indicarlo y &nbsp;demostrarlo se\u00f1alando c\u00f3mo se gener\u00f3 la &nbsp;suposici\u00f3n o preterici\u00f3n o cercenamiento, &nbsp;sin perder de &nbsp;vista que debe aparecer de manera manifiesta en los autos (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC sentencia de &nbsp;29 de mayo de 2018, exp. C. 5075).21 &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ahora bien, en el caso en concreto, el Tribunal estim\u00f3 que el &nbsp;inicio de la uni\u00f3n marital de hecho tuvo como hito de inicio &nbsp;el 1 de agosto de 2007. Aserto al que lleg\u00f3 a trav\u00e9s de &nbsp;la ponderaci\u00f3n de los siguientes medios: 1) Escritura P\u00fablica &nbsp;311, otorgada en la Notar\u00eda 34 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1 &nbsp;D.C. el 2 de febrero de 2005; 2) Escritura P\u00fablica N.\u00b00632, &nbsp;de 13 abril 2007; 3) certificaciones vistas a folio 2 y 80; &nbsp;4) el &nbsp;interrogatorio rendido22 &nbsp;por la demandante Amparo del Pilar Callejas. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;El cargo va dirigido a desquiciar la referida conclusi\u00f3n, para &nbsp;lo cual el impugnante atribuye al Tribunal error de hecho en la &nbsp;apreciaci\u00f3n de las escrituras p\u00fablicas y la &nbsp;certificaci\u00f3n. Agreg\u00f3, adem\u00e1s, que el ad &nbsp;quem omiti\u00f3 la historia cl\u00ednica &nbsp;y los testimonios de Lina Margarita Torres y William Ernesto Ruiz &nbsp;S\u00e1nchez. Tales yerros, adujo, condujeron equivocadamente a que &nbsp;se considerara que la uni\u00f3n marital inici\u00f3 en el a\u00f1o &nbsp;2007. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp; Se acusa a la sentencia, por un lado, de apreciar equivocadamente &nbsp;las pruebas documentales referidas. Y, por otro, pretermitir la &nbsp;historia cl\u00ednica y algunos testimonios. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2.1. &nbsp;Sin embargo, se advierte que el Tribunal no solamente descans\u00f3 &nbsp;su conclusi\u00f3n en las documentales, sino que se apoy\u00f3 en &nbsp;el interrogatorio rendido por la demandante. A voces del Tribunal, &nbsp;\u00abla se\u00f1ora &nbsp;amparo del Pilar Callejas admite que en la escritura p\u00fablica &nbsp;311 del 02 de febrero de 2005 los dos (las partes) aceptaron que eran &nbsp;solteros y dice y explica que hicieron esa aceptaci\u00f3n porque &nbsp;para entonces no estaban casados y que no hab\u00edan declarado la &nbsp;uni\u00f3n marital\u00bb. &nbsp; Aunado a ello, asever\u00f3 la &nbsp;Colegiatura que \u00abpodr\u00edamos &nbsp;afirmar que la voluntad de nadie m\u00e1s que los propios &nbsp;compa\u00f1eros para conocer su voluntad libre y responsable de &nbsp;conformar o no una (\u2026) uni\u00f3n familiar\u00bb. &nbsp;De suerte que el casacionista pas\u00f3 por alto &nbsp;derruir las premisas fundamentales del ad quem. Por ejemplo, &nbsp;la manifestaci\u00f3n declarada en la escritura &nbsp;p\u00fablica fue ratificada en el interrogatorio de parte. Sin &nbsp;embargo, el casacionista pas\u00f3 en silencio tal probanza. De tal &nbsp;manera que el inacabado ataque del pretensor hace inviable la &nbsp;cristalizaci\u00f3n del error denunciado.23 &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, ha &nbsp;sostenido esta Corporaci\u00f3n que \u00abcorresponde &nbsp;al recurrente identificar los medios de convicci\u00f3n &nbsp;incorrectamente ponderados; singularizar los pasajes de ellos en los &nbsp;que recay\u00f3 el yerro; y contrastar su contenido objetivo con lo &nbsp;que el Tribunal coligi\u00f3, o debi\u00f3 deducir, de los &nbsp;mismos\u00bb (AC3661-2020). La jurisprudencia de esta &nbsp;Corte ha insistido en que, al sustentar un ataque por la v\u00eda &nbsp;indirecta, el recurrente no puede limitarse a relacionar las pruebas &nbsp;que el juzgador ad quem habr\u00eda pasado por alto, o &nbsp;valorado incorrectamente y que, en su opini\u00f3n, cambiar\u00edan &nbsp;el rumbo del fallo de segunda instancia. A prop\u00f3sito de esta &nbsp;exigencia, se ha indicado que la tarea de demostrar los yerros &nbsp;atribuidos al sentenciador de segunda instancia, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;no se reduce a exponer una inconformidad con las conclusiones a las &nbsp;que arrib\u00f3 el juzgador en el plano de los hechos, o que pueda &nbsp;tenerse por satisfecha a partir de aludir simplemente a los medios de &nbsp;prueba, o de transcribir, sin m\u00e1s, pasajes de los mismos, sino &nbsp;que lo obliga a \u201cponer de presente, por un lado, lo que dice, o &nbsp;dej\u00f3 de decir, la sentencia respecto del medio probatorio, y &nbsp;por el otro, el texto concreto del medio, y establecido el paralelo, &nbsp;denotar que existe disparidad o divergencia entre ambos y que esa &nbsp;disparidad es evidente\u201d. (\u2026). Por virtud de lo anterior, &nbsp;no es admisible en casaci\u00f3n el cargo que se limita a &nbsp;presentarle a la Corte un nuevo criterio de apreciaci\u00f3n de las &nbsp;pruebas, o unas conclusiones diferentes de las que obtuvo el &nbsp;juzgador, pues el recurso aludido no constituye una tercera &nbsp;instancia, al punto que la Sala, en estrictez, no es juez del asunto &nbsp;litigioso, sino de la legalidad del fallo que le puso fin al &nbsp;conflicto (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC3526-2017, 14 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>4.2.3. &nbsp;Y aun cuando se pasara tal deficiencia por alto, la supuesta falencia &nbsp;no aparece manifiesta. V\u00e9ase &nbsp;que el &nbsp;recurrente se\u00f1al\u00f3 que \u00ab[e]l &nbsp;tribunal dio por establecido, de manera equivocada, que el inicio de &nbsp;la uni\u00f3n marital de las partes tuvo lugar en el a\u00f1o &nbsp;2005 (2007) y todo a partir de las escrituras y la afiliaci\u00f3n &nbsp;en 2007 a seguridad social\u00bb. &nbsp;A regl\u00f3n seguido, afirm\u00f3 que \u00abesa &nbsp;documental fue mal apreciada, dedujo asuntos que no necesariamente &nbsp;ten\u00edan que deducirse en la forma en que se hizo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;entrada, advierte la Corte que el razonamiento del Tribunal, que tuvo &nbsp;p\u00e1bulo en la Escritura P\u00fablica 311 del 2 de febrero de &nbsp;2005 -en la cual los comparecientes afirmaron que no exist\u00eda &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho-, no resulta contraria a la evidencia &nbsp;que el propio instrumento exhibe. As\u00ed, en la cl\u00e1usula &nbsp;quinta se indic\u00f3 que: \u00abJorge &nbsp;Enrique Casta\u00f1eda Russi y Amparo del Pilar Callejas Hern\u00e1ndez &nbsp;de estado civil soltero, y sin uni\u00f3n marital de hecho &nbsp;manifestaron que aceptan la presente escritura\u00bb. En &nbsp;este instrumento se acot\u00f3 &nbsp;que \u00abindagados &nbsp;los contratantes manifestaron bajo la gravedad del juramento (\u2026) &nbsp;los compradores, son de estado civil solteros, sin uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho\u00bb. Y, &nbsp;en acto jur\u00eddico posterior, escritura p\u00fablica 0632 del &nbsp;13 de abril de 2007, el se\u00f1or Russi declar\u00f3 que &nbsp;\u00absu estado &nbsp;civil es soltero y sin uni\u00f3n marital de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, para esta Sala el ad quem &nbsp;estim\u00f3 razonadamente que: \u00ab[d]e &nbsp;atender la manifestaci\u00f3n conjunta y solemne protocolizada por &nbsp;los compa\u00f1eros en el indicado instrumento p\u00fablico \u2013 &nbsp;escritura 311 de febrero de 2005- se podr\u00eda concluir que la &nbsp;Constituci\u00f3n de la Uni\u00f3n marital De hecho debe ser &nbsp;posterior a esta expresi\u00f3n de voluntad. Porque evidentemente &nbsp;en ese momento los dos est\u00e1n de acuerdo en que no tienen Uni\u00f3n &nbsp;marital De hecho que son solteros\u00bb. &nbsp;De tal manera que tal apreciaci\u00f3n no pugna con el contenido &nbsp;objetivo de los medios. Por el contrario, tales documentales revelan &nbsp;la manifestaci\u00f3n volitiva de las partes. De ah\u00ed que el &nbsp;yerro denunciado no luzca evidente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;una palabra, se observa que la conclusi\u00f3n a la que alleg\u00f3 &nbsp;el Tribunal sobre la fecha de inicio de la uni\u00f3n marital se &nbsp;elabor\u00f3 de una valoraci\u00f3n en conjunto de las &nbsp;documentales. No se evidencia entonces c\u00f3mo puede ser desviada &nbsp;la interpretaci\u00f3n del Colegiado. Y, tampoco, se encarg\u00f3 &nbsp;de decirlo el censor, cuando consider\u00f3 que la fecha de inicio &nbsp;de la uni\u00f3n comenz\u00f3 en el 2007, pues fue precisamente &nbsp;en este a\u00f1o en que el demandado fue afiliado por la demandante &nbsp;al sistema de seguridad social en salud. Tal hecho, acoplado con las &nbsp;declaraciones esgrimidas en los mentados instrumentos p\u00fablicos, &nbsp;permiten colegir que el razonamiento no luce absurdo. Por el &nbsp;contrario, se muestra articulado con los medios convictivos &nbsp;referidos. Adem\u00e1s, la documental &nbsp;atacada fue complementaria frente a las manifestaciones de voluntad &nbsp;hechas por las partes en el instrumento notarial, especialmente, la &nbsp;Escritura P\u00fablica 311 de 2 febrero de 2005. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;Se plantea como segundo yerro que el Tribunal pretermiti\u00f3 la &nbsp;historia cl\u00ednica, los testimonios de Lina Margarita Torres y &nbsp;de William Ernesto Ruiz S\u00e1nchez. Asever\u00f3 que, si los &nbsp;hubiera estimado, la conclusi\u00f3n a la que habr\u00eda &nbsp;arribado ser\u00eda \u00abacoger &nbsp;la uni\u00f3n marital desde el a\u00f1o 1997 o 1998 como lo &nbsp;aseveraron los testigos, pero por la mala valoraci\u00f3n y &nbsp;pretermisi\u00f3n dedujo que la uni\u00f3n marital hab\u00eda &nbsp;iniciado en el 2007\u00bb. Empero, &nbsp;este aserto bosqueja una interpretaci\u00f3n paralela, que se queda &nbsp;en el disentimiento y la confrontaci\u00f3n propia de la alegaci\u00f3n &nbsp;de instancia. No trasciende al recurso extraordinario, pues el yerro &nbsp;no se demuestra y, en concomitancia, no resulta manifiesto.24 &nbsp;<\/p>\n<p>4.3.1. &nbsp;Para fijar el inicio de la uni\u00f3n marital, el ad &nbsp;quem acometi\u00f3 la tarea de &nbsp;relacionar las pruebas testificales junto con las documentales. De &nbsp;tal ejercicio valorativo concluy\u00f3 lo que viene: &nbsp;\u00abPuesto &nbsp;que aun cuando los testimonios tra\u00eddos por la demandante &nbsp;describen su relaci\u00f3n de pareja del tiempo atr\u00e1s, &nbsp;particularmente la de la testigo Lina Margarita Torres, lo cierto es &nbsp;que lo manifestado conjuntamente por la pareja en la escritura &nbsp;p\u00fablica 311 del 02\/02\/2005 sobre su estado civil de solteros &nbsp;sin uni\u00f3n marital de hecho, pues contradice lo dicho por los &nbsp;testigos y no podr\u00edamos afirmar que la voluntad que nadie m\u00e1s &nbsp;que los propios compa\u00f1eros para conocer su voluntad libre y &nbsp;responsable de conformar o no una (\u2026) uni\u00f3n familiar. &nbsp;La manifestaci\u00f3n es reiterada aunque aun cuando digamos que de &nbsp;forma unilateral en la escritura 632 del 13\/04\/2007 por el demandado, &nbsp;pero que resulta coincidente con lo indicado por la demandante al &nbsp;momento de afiliar a su compa\u00f1ero como beneficiario de la &nbsp;salud a partir del 01\/08\/2007 f\u00edjense que entre el 13\/04\/2007 &nbsp;de la escritura y el primero de agosto media escaso tiempo. La se\u00f1ora &nbsp;Amparo del Pilar Callejas admite que en la escritura p\u00fablica &nbsp;1311 del 02\/02\/2005 los dos aceptaron que eran solteros y dice y &nbsp;explica que hicieron esa aceptaci\u00f3n porque para entonces no &nbsp;estaban casados y que no hab\u00edan declarado la uni\u00f3n &nbsp;marital25\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Rep\u00e1rese &nbsp;que el juzgador de segundo grado fij\u00f3 su atenci\u00f3n en &nbsp;las pruebas testificales. E hizo \u00e9nfasis en la declaraci\u00f3n &nbsp;de Lina Margarita Torres, estableci\u00f3 su vinculo &nbsp;con las &nbsp;pruebas documentales y hall\u00f3 los vasos comunicantes con la &nbsp;declaraci\u00f3n de la demandante y con la afiliaci\u00f3n a &nbsp;seguridad m\u00e9dica. Tal labor\u00edo no luce reprochable. Es &nbsp;m\u00e1s, pese a que el actor manifiesta que se desestim\u00f3 &nbsp;tal probanza sin justificaci\u00f3n, lo cierto es que s\u00ed se &nbsp;encuentra fundamentado el porqu\u00e9 de ese proceder en otras &nbsp;probanzas, cuales son las declaraciones de las partes mismas. &nbsp;Mem\u00f3rese que \u00abcuando se est\u00e1 &nbsp;frente a dos grupos de pruebas, el juzgador de instancia no incurre &nbsp;en error evidente de hecho al dar prevalencia y apoyar su decisi\u00f3n &nbsp;en uno de ellos con desestimaci\u00f3n del restante, pues en tal &nbsp;caso su decisi\u00f3n no estar\u00eda alejada de la realidad del &nbsp;proceso\u00bb.26 &nbsp;<\/p>\n<p>4.3.2. &nbsp;El censor extrae anotaciones de la historia cl\u00ednica -que en su &nbsp;sentir- muestran que, antes del 2007, exist\u00eda una uni\u00f3n &nbsp;marital.27 &nbsp;Sin embargo, dicho &nbsp;instrumento ofrece varias lecturas, sin que sea posible en sede de &nbsp;casaci\u00f3n atribuir un yerro en la particular interpretaci\u00f3n &nbsp;otorgada por el Tribunal sobre la misma, a efectos de acoger el dicho &nbsp;del casacionista. Por ende, el presunto error de hecho alegado &nbsp;no pas\u00f3 de su simple postulaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp;As\u00ed mismo, se asever\u00f3 que \u00abel &nbsp;Tribunal se limit\u00f3 a decir los testimonios tra\u00eddos por &nbsp;la demandante escribe en su relaci\u00f3n de pareja de tiempo atr\u00e1s &nbsp;particularmente los de la testigo Lina Mar\u00eda Torres lo cierto &nbsp;es que lo &nbsp;manifestado conjuntamente por la pareja en la escritura pues &nbsp;contradice &nbsp;lo dicho por los testigos y no podr\u00edamos afirmar que nadie m\u00e1s &nbsp;que los propios compa\u00f1eros para conocer su voluntad\u00bb. Y, &nbsp;m\u00e1s adelante, manifest\u00f3 que &nbsp;\u00abel Tribunal &nbsp;los mencion\u00f3 sin duda, pero a la hora de sopesar los desech\u00f3 &nbsp;bajo el argumento que pesaba m\u00e1s la confesi\u00f3n de las &nbsp;partes\u00bb. En &nbsp;este orden de ideas, se &nbsp;censura el ejercicio de valoraci\u00f3n conjunta de los medios y su &nbsp;sinergia con la declaraci\u00f3n de terceros. Esto es, se trata de &nbsp;ataques propios del error de derecho: inaceptables en este &nbsp;escenario. Mutatis mutandi, \u00abno &nbsp;es posible hacer una miscel\u00e1nea en torno a las dos maneras &nbsp;como puede producirse la infracci\u00f3n de la ley sustancial: la &nbsp;directa y la indirecta, as\u00ed tampoco se permite al impugnante &nbsp;soslayar las claras diferencias que existen entre los vicios de &nbsp;juicio y los de actividad, \u201co saltar\u2026de aqu\u00ed para &nbsp;all\u00e1, que si lo hace es con sacrificio definitivo de la &nbsp;claridad y precisi\u00f3n\u00bb.28 &nbsp;<\/p>\n<p>4.5. &nbsp;Por \u00faltimo, se censura que el Colegiado no dio aplicaci\u00f3n &nbsp;a los art\u00edculos 241 y 242 del C. &nbsp;G. del P. -reglas que imponen &nbsp;valorar la conducta procesal de las partes-. &nbsp;A juicio del recurrente &nbsp;extraordinario, \u00abel &nbsp;juez siempre deber\u00e1 calificar la conducta procesal de las &nbsp;partes y de ser el caso deducir indicios de ella\u00bb. &nbsp;En su criterio, el Tribunal -al &nbsp;declarar que s\u00ed existi\u00f3 uni\u00f3n marital de hecho- &nbsp;debi\u00f3 haber inferido indicios en contra del demandado, ya que &nbsp;este neg\u00f3 desde la g\u00e9nesis del proceso la existencia de &nbsp;la aludida comunidad de vida. &nbsp;Sin embargo, se observa -nuevamente- &nbsp;la incursi\u00f3n en un entremezclamiento en los tipos de yerros &nbsp;invocados.29 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>C. TERCER &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor denunci\u00f3 la sentencia de segunda instancia por violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de los art\u00edculos 165, 176 y 243 del C. G. del P., &nbsp;cuyo desconocimiento acarre\u00f3 la vulneraci\u00f3n de los &nbsp;art\u00edculos 2 y 8 de la Ley 54 de 1990. Para el efecto, asegur\u00f3 &nbsp;que el Tribunal no surti\u00f3 una valoraci\u00f3n conjunta de la &nbsp;prueba recaudada en lo que tiene que ver con la fecha de finalizaci\u00f3n &nbsp;de la uni\u00f3n marital. Aludi\u00f3 a que, para arribar a la &nbsp;conclusi\u00f3n de que el d\u00eda en que concluy\u00f3 la &nbsp;relaci\u00f3n de la pareja fue el 30 de julio del 2015, el ad &nbsp;quem &nbsp;\u00fanicamente tuvo en cuenta la documental obrante a folios 2 y &nbsp;80, relacionada con la desafiliaci\u00f3n del demandado a la &nbsp;seguridad m\u00e9dica. Apuntal\u00f3 que \u00abese &nbsp;elemento de juicio se\u00f1ala, de manera aislada, un hecho, una &nbsp;desafiliaci\u00f3n. &nbsp;Pero es suficiente para concluir que el &nbsp;demandado y la actora rompieron su relaci\u00f3n marital de &nbsp;compa\u00f1eros. Pues no\u00bb. &nbsp;30 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>C. CUARTO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en la causal segunda de casaci\u00f3n, el actor censura &nbsp;la incursi\u00f3n en violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos &nbsp;2 y 8 de la Ley 54 de 1990 y los c\u00e1nones 2512 y siguientes del &nbsp;C\u00f3digo Civil, por errores de hecho en la valoraci\u00f3n &nbsp;deficiente de algunos testimonios y \u00abla &nbsp;valoraci\u00f3n deformada de la desafiliaci\u00f3n del demandado &nbsp;de la seguridad social (documentos en folios 2 y 80)\u00bb. &nbsp;Precis\u00f3 que, a su juicio, \u00abuna &nbsp;afiliaci\u00f3n o desafiliaci\u00f3n per se no resulta indicativo &nbsp;del inicio de una uni\u00f3n marital tampoco la finalizaci\u00f3n &nbsp;de la misma\u00bb. &nbsp;Aunado a lo anterior, se desestimaron injustificadamente los &nbsp;testimonios de Lina Margarita Torres y Sandra Patricia Giraldo. &nbsp;Adem\u00e1s, tach\u00f3 de il\u00f3gica la conclusi\u00f3n &nbsp;del Tribunal cuando consider\u00f3 que \u00abdel &nbsp;viaje de las partes, de ella para Canc\u00fan y \u00e9l para &nbsp;Colombia, que esos destinos diferentes, por s\u00ed solos, &nbsp;indicaban que la pareja ya no compart\u00eda como tal\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>C. QUINTO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en la causal segunda de casaci\u00f3n, el actor censura &nbsp;la incursi\u00f3n en violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos &nbsp;2 y 8 de la Ley 54 de 1990 y los c\u00e1nones 2512 y siguientes del &nbsp;C\u00f3digo Civil, por errores de hecho en la valoraci\u00f3n &nbsp;deficiente de la documental que dio paso a dar por probada la &nbsp;excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n. Insisti\u00f3 en que la &nbsp;apreciaci\u00f3n de los documentos obrantes a folios 2 y 80 -sobre &nbsp;la desafiliaci\u00f3n del demandado al sistema de seguridad &nbsp;social-, fue errada pues \u00ab[n]o &nbsp;pod\u00eda, de manera aislada, como se denunci\u00f3 en el cargo &nbsp;anterior, concluir que una desafiliaci\u00f3n involucraba, &nbsp;indefectiblemente, una terminaci\u00f3n de la uni\u00f3n marital &nbsp;que de tiempo atr\u00e1s se hab\u00eda creado. No tuvo otro &nbsp;elemento de juicio y, por el contrario, con la deficiente o &nbsp;pretermisi\u00f3n de otras pruebas como la testimonial, dedujo lo &nbsp;que no pod\u00eda deducir\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;reproche se orienta a dos objetivos capitales. De un lado, establecer &nbsp;que se pod\u00eda colegir la existencia de la uni\u00f3n marital &nbsp;de hecho para el 8 de agosto de 2015, a partir de la valoraci\u00f3n &nbsp;en conjunto de los testimonios -de Lina Margarita Torres y Sandra &nbsp;Patricia Giraldo- y de la prueba documental -desafiliaci\u00f3n al &nbsp;seguro m\u00e9dico-. Y de otro, que el Tribunal, de manera indebida &nbsp;e il\u00f3gica, dio por finalizada la uni\u00f3n marital el 30 de &nbsp;julio de 2015 -y por ello incurri\u00f3 en error al declarar la &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva-. En suma, el censor le imput\u00f3 &nbsp;al Tribunal el siguiente error de derecho: &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;No haber valorado conjuntamente, las siguientes pruebas: &nbsp;<\/p>\n<p>a) &nbsp;Los testimonios de Lina Margarita Torres y Sandra Patricia Giraldo &nbsp;que, en criterio del censor, son los m\u00e1s \u00fatiles para &nbsp;establecer que para el 8 de agosto de 2015, las partes a\u00fan &nbsp;ten\u00edan vida en com\u00fan.31 &nbsp;<\/p>\n<p>b) &nbsp;Los documentos aportados por la demandante, especialmente, las &nbsp;constancias de desafiliaci\u00f3n al seguro m\u00e9dico, de fecha &nbsp;30 de julio de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Teniendo como derrotero el alcance de la censura, es determinante &nbsp;se\u00f1alar que el ad quem \u2013 &nbsp;para se\u00f1alar la \u00e9poca de &nbsp;finalizaci\u00f3n de la uni\u00f3n marital de hecho-, parti\u00f3 &nbsp;de la presencia de dos grupos de pruebas. Primero, aquellos medios &nbsp;relevantes para dilucidar el problema jur\u00eddico &#8211; l\u00edmite &nbsp;temporal-. Y, segundo, otras probanzas que no ten\u00edan la &nbsp;incidencia frente a la vigencia temporal. En tal virtud, el Tribunal, &nbsp;fincado en las primeras (principalmente en los registros migratorios &nbsp;de las partes, el interrogatorio al demandado, la constancia de &nbsp;desafiliaci\u00f3n a seguridad social y los testimonios rendidos &nbsp;por Lily Judith Callejas Hern\u00e1ndez y William Ernesto Ruiz &nbsp;S\u00e1nchez), coligi\u00f3 que \u00abesas &nbsp;manifestaciones de los testigos resultan acordes con la prueba &nbsp;documental correspondiente a los registros de los movimientos &nbsp;migratorios [\u2026] constata entonces que con estos medios de &nbsp;prueba que para julio de 2014 la relaci\u00f3n de la pareja a\u00fan &nbsp;estaba vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;su turno, reprodujo la declaraci\u00f3n del demandado, rendida en &nbsp;la oportunidad correspondiente, seg\u00fan la cual \u00abviajaron &nbsp;en el 7 de agosto de 2015, que el demandado compr\u00f3 el pasaje &nbsp;en primera clase y que la se\u00f1ora ( la demandante) lo compr\u00f3 &nbsp;en clase econ\u00f3mica, que en Miami alquilaron un carro, y que &nbsp;ella se qued\u00f3 en un hotel, que cenaron y que \u00e9l se fue &nbsp;al apartamento, que al otro d\u00eda la recogi\u00f3 para ir al &nbsp;funeral de su amigo y que de ah\u00ed fueron a la casa de la esposa &nbsp;de su amigo, luego \u00e9l la dej\u00f3 en el hotel y \u00e9l &nbsp;sigui\u00f3 para su apartamento, porque ella viajaba a Canc\u00fan &nbsp;y que regres\u00f3 posteriormente al pa\u00eds el 13\/08\/201532\u00bb. &nbsp; Seguidamente, &nbsp;el Tribunal hizo \u00e9nfasis \u00aben &nbsp;que concuerdan los registros de movimientos migratorios de los &nbsp;extremos en la litis en que se anot\u00f3 que los mencionados &nbsp;salieron con destino a Miami el 08\/08\/2015 pero que para esa fecha ya &nbsp;no estaban juntos pues mientras que el demandado regres\u00f3 a &nbsp;Colombia el 13 de agosto siguiente, la actora sali\u00f3 de Estados &nbsp;Unidos con destino a Canc\u00fan el 10\/08\/2015\u00bb. &nbsp;Finalmente, se infiri\u00f3 que \u00abes &nbsp;evidente que el viaje a estados unidos con ocasi\u00f3n de la &nbsp;muerte del se\u00f1or Carlos amigo del demandado no &nbsp;se hizo en condici\u00f3n de pareja, para ese entonces ya se hab\u00eda &nbsp;producido la desafiliaci\u00f3n al sistema de Seguridad Social &nbsp;indicativo serio &nbsp;de que hab\u00eda una ruptura de la Uni\u00f3n marital puede &nbsp;concluirse entonces que la separaci\u00f3n de la pareja se produjo &nbsp;el 30\/06\/201533\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De lo precedente emerge di\u00e1fano que la censura, tal como fue &nbsp;estructurada, comporta su propio infortunio, pues atac\u00f3 la &nbsp;conclusi\u00f3n de manera incompleta. En efecto, las premisas del &nbsp;ad quem &nbsp;descansaron, principalmente, en lo siguiente: las pruebas &nbsp;testificales no dieron cuenta de la vida en com\u00fan de los &nbsp;compa\u00f1eros m\u00e1s all\u00e1 de julio de 2014. De tal &nbsp;suerte que la apreciaci\u00f3n de la prueba, concretamente, la &nbsp;desafiliaci\u00f3n a la medicina prepagada no fue aislada. Por el &nbsp;contrario, aquella se articul\u00f3 con las declaraciones de &nbsp;terceros y con los hechos indicadores que, a juicio del Tribunal, &nbsp;se\u00f1alaban que la pareja se hab\u00eda separado antes de &nbsp;julio de 2015.34 &nbsp;Rep\u00e1rese, tal como se dijo en precedencia, que el Tribunal, al &nbsp;valorar las pruebas testimoniales relevantes de Lily Judith Callejas, &nbsp;Sandra Patricia Giraldo y de William Ernesto Ruiz S\u00e1nchez, &nbsp;avizor\u00f3 que las declaraciones de los deponentes no daban &nbsp;cuenta del proyecto com\u00fan de vida m\u00e1s all\u00e1 de &nbsp;julio de 2014. Al respecto, el ad quem manifest\u00f3 que: &nbsp;\u00abse constata &nbsp;entonces con estos medios de prueba que para julio de 2014 la &nbsp;relaci\u00f3n de la pareja a\u00fan estaba vigente que se &nbsp;prolong\u00f3 inclusive hasta el 30\/07\/2015 fecha en que permanece &nbsp;vigente la afiliaci\u00f3n del compa\u00f1ero a medicina &nbsp;prepagada seg\u00fan la certificaci\u00f3n- (\u2026) en la que &nbsp;se establece que la demandante afili\u00f3 a su compa\u00f1ero o &nbsp;esposo. entonces no de otra manera se explica pues que si la &nbsp;separaci\u00f3n pudo haberse producido antes con anterioridad a esa &nbsp;fecha y el demandado permanecer\u00e1 bajo un r\u00e9gimen de &nbsp;Seguridad Social que dice utiliz\u00f3\u00bb.35 &nbsp;<\/p>\n<p>5. Los cargos, &nbsp;en consecuencia, no prosperan. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo discurrido, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, NO CASA &nbsp;la sentencia proferida el 20 &nbsp;de septiembre de 2017 por la Sala Familia del Tribunal Superior de &nbsp;Bogot\u00e1 D.C., en el proceso verbal de uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho que impetr\u00f3 Amparo del Pilar Callejas Hern\u00e1ndez &nbsp;en contra de Jorge Enrique Casta\u00f1eda Russi. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;condena en costas a los recurrentes en casaci\u00f3n. Se fija, como &nbsp;agencias en derecho, la suma de seis (6) s.m.l.m.v. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO FERNANDO &nbsp;GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO &nbsp;DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:25:12, CD 3, fol.128, cno. Juzgado. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 52:50 a 53:19, CD 2, fol.33, cno. Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;frente a la naturaleza de tal uni\u00f3n, la prueba testimonial &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ofrece versiones encontradas, \u00abpues &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mientras los testigos convocados por la demandante no dudan en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se\u00f1alar que la pareja conformada por Jorge Enrique Casta\u00f1eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Russi y la se\u00f1ora Amparo Callejas eran una verdadera familia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;equiparable a la relaci\u00f3n que generalmente se da entre los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esposos, distinta es la percepci\u00f3n de los amigos del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandado para quienes la relaci\u00f3n nunca trascendi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los l\u00edmites del noviazgo, con poco compromiso incluso de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parte demandante\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;54:02 a 54:29. Ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto, 1:06:04 a 1:06:50. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bajo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal perspectiva de confianza, que deriva tambi\u00e9n de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pruebas documentales, \u00abresulta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;m\u00e1s cre\u00edble entonces la versi\u00f3n de los testigos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como Lina Margarita Torres, no s\u00f3lo por la cercan\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que ella tiene con las partes, que le permit\u00eda conocer pues &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de cerca la relaci\u00f3n de demandado y su madre, sino adem\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;porque el propio demandado admite o da a entender que Lina Margarita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es una persona confiable porque no se ve, de otra manera, c\u00f3mo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hubiera le hubiera confiado uno de los bienes, adem\u00e1s una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;propiedad valiosa\u00bb.Minuto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:07:57 a 1:08:23. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEste &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tema de la vinculaci\u00f3n a seguridad social es trascendente en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el mundo jur\u00eddico en la medida en que el beneficiario (\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acepta que \u00e9l es afiliado en condici\u00f3n de compa\u00f1ero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;permanente\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:08:38 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:09:33 &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:10:25. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;embargo, evoc\u00f3 que, para esa Sala, \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que la pareja no tuviera ese lugar \u00fanico de permanencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conjunto (\u2026) no descarta la existencia de una relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;familiar si es posible identificar en ella los elementos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estructurales como las que se exigen para los compa\u00f1eros, es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decir, la existencia de un proyecto de vida com\u00fan que entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ellos era ostensible en las relaciones de solidaridad evidentes en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los temas de salud del demandado y a que, incluso a voces de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;propios testigos atra\u00eddos por el se\u00f1or Jorge Enrique &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Casta\u00f1eda Russi, la demandante se ocupaba de atender y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;controlar la salud de don Jorge (\u2026)\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:12:40 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:13:18. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;todo ello, \u00abse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;logra de esta manera establecer la presencia de elementos que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;definen una relaci\u00f3n familiar, como la que se solicita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;declarar en la demanda entre las partes, como son: la comunidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vida, incluso el inter\u00e9s por procrear un hijo y someterse a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un tratamiento de fertilidad seg\u00fan admite el propio demandado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al absolver el interrogatorio de parte; elementos de juicio que dan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;raz\u00f3n de una relaci\u00f3n de v\u00ednculos de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solidaridad, de trato sexual y de apoyo mutuos, particulares de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vida de pareja. Igualmente, el tema de la enfermedad, de la atenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que la demandante pr\u00f3diga el compa\u00f1ero en las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oportunidades que se encuentra en el pa\u00eds\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Minuto 1:16:46 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:17:34. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:25:02 a 1:26:29. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cual se anot\u00f3 que el se\u00f1or Casta\u00f1eda Russi es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;soltero y sin uni\u00f3n marital de hecho. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Minuto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:27:07 a 1:27:14 &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:29:27. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se advierte que \u00abla &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante de Amparo del Pilar Callejas Hern\u00e1ndez suscribi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un contrato de Medicina prepagada y en \u00e9l estuvo afiliado el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se\u00f1or Jorge Enrique Casta\u00f1eda Russi, identificado con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c\u00e9dula de ciudadan\u00eda 19356690, en calidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;beneficiario con parentesco de compa\u00f1ero desde el 01\/08\/2007 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hasta el 30\/06\/2015, fechas precisas que definir\u00edan el marco &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;temporal de la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:27:40 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:28:02. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:33:36 a 1:33:44. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entonces, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abconstata &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) que con estos medios de prueba que, para julio de 2014, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la relaci\u00f3n de la pareja a\u00fan estaba vigente y que se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prolong\u00f3 inclusive hasta el 30 de julio del 2015, fecha (\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que es hasta el momento en que permanece vigente la afiliaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del compa\u00f1ero a medicina prepagada, seg\u00fan la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;certificaci\u00f3n que obra expedida por Colm\u00e9dica\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:35:17 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:35:51. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del viaje que ambos hicieron a Miami, el 8 de agosto de 2015 -al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;funeral de un amigo del convocado-, estim\u00f3 que, para esa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fecha, las partes ya no estaban juntos, pues \u00abmientras &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que el demandado regres\u00f3 a Colombia el 13 de agosto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;siguiente, la actora sali\u00f3 de Estados Unidos con destino a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Canc\u00fan el 10 de agosto del 2015. En ese orden, pues, es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;evidente que el viaje a Estados Unidos, con ocasi\u00f3n de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;muerte del se\u00f1or Carlos, amigo del demandado, no se hizo en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;condici\u00f3n de pareja. Para ese entonces ya se hab\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;producido la desafiliaci\u00f3n al sistema de Seguridad Social, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indicativo serio de que hab\u00eda una ruptura de la uni\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marital. Puede concluirse entonces que la separaci\u00f3n de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pareja se produjo el 30 de junio del 2015, pues hasta el primero de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio fue que permaneci\u00f3 afiliado, decir un d\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;antes\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:37:09 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1:38:06. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:38:30. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, la Corte ha delineado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el rigor que debe observar el censor en este aspecto de la siguiente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manera: \u00ab[e]s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indiscutible que el incumplimiento por parte del fallador del deber &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de valorar en conjunto todas las pruebas allegadas al proceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;genera un error de derecho de su parte que hace atacable la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de conformidad con la causal primera de casaci\u00f3n. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Empero, no es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;suficiente que tal cosa se afirme simplemente, sino que es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;imperativo que, adem\u00e1s de la individualizaci\u00f3n de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medios de prueba no estimados globalmente, se indique por la censura &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los apartes de cada una de ellas que evidencien y demuestren de modo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;completo la falta total de dicha integraci\u00f3n, a consecuencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la cual se produce la violaci\u00f3n de norma de derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sustancial, so pena de que como secuela de no hacerse as\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;permanezca inalterable la presunci\u00f3n de acierto que cobija &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;toda decisi\u00f3n judicial, y por lo mismo inc\u00f3lume la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia atacada con el recurso de casaci\u00f3n\u2019 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;[\u2026].\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Se subraya. CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC198, 29 oct. 2002, Exp. n.\u00b0 6902, reiterado CSJ AC3303-2018 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2 de agosto de 2018, Exp. 2015-00036-01). &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que toca con la historia cl\u00ednica, de los extractos referidos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;explic\u00f3 que \u00absi &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el demandado, en el a\u00f1o 2000, como lo rese\u00f1\u00f3 su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;psiquiatra, aludi\u00f3 a que no pod\u00eda convivir con Pilar, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la demandante, significa que ya hac\u00edan vida marital. Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se alude a que no &#8216;puede convivir&#8217;, con alguien es porque ya han &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;convivido o conviven\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De manera que tal probanza, dejada de apreciar, demostraba que la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;relaci\u00f3n marital comenz\u00f3 con anterioridad al 2005 o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2007 y que, adem\u00e1s, \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandado utiliz\u00f3 la expresi\u00f3n, indistinta, de novia y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esposa, es m\u00e1s, las utiliz\u00f3 como equivalente\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Censur\u00f3 que se haya desechado la declaraci\u00f3n de Lina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Margarita Torres, \u00absin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ning\u00fan an\u00e1lisis respecto de su fortaleza o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;convicci\u00f3n\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Critic\u00f3 el hecho de haber omitido explicar por qu\u00e9 tal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio convictivo \u00abno &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;le merec\u00eda credibilidad la versi\u00f3n de la hija de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante, cuando la misma deponente expuso con total convicci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que conoci\u00f3 al demandado desde los 8 a\u00f1os, edad que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ten\u00eda cuando su mam\u00e1 empez\u00f3 la relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con Jorge\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adujo que lo propio sucedi\u00f3 con el testigo Ruiz S\u00e1nchez, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;frente al cual se cuestiona la raz\u00f3n por la que \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tribunal desech\u00f3 o pretermiti\u00f3 esos testimonios\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En tal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentido, al haberse concluido que la relaci\u00f3n marital s\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;existi\u00f3 \u00abdebi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concluir que la actitud o comportamiento del demandado, contrariando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esa realidad procesal, le merec\u00eda una sanci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatoria y no era otra que estructurar un indicio en su contra y, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el caso que se analiza, ese elemento de prueba ya aceptado como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prueba indiciaria, en su contra, fortalec\u00eda el argumento de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la actora en cuanto que la relaci\u00f3n de pareja se remonta al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1o 1997\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 2 de agosto de 1958. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mismo, \u00ab[e]l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentido legal del recurso est\u00e1 determinado inexorablemente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por la sentencia misma lo que implica el deber del recurrente de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;echar a pique en su integridad los pilares en que se fundamenta para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo cual debe asumir la tarea de desvirtuar la totalidad de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pruebas con que el ad quem tuvo por acreditado los hechos relevantes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del asunto litigioso resuelto pues alguna de ellas no es atacada y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por s\u00ed mismo presta base s\u00f3lida a dicha resoluci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta quedar\u00e1 en pie y el fallo no puede quebrarse en sede de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;casaci\u00f3n resultando en consecuencia completamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;intrascendente si se logra o no demostrar los errores que el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnante se\u00f1ala en la apreciaci\u00f3n de otras pruebas\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ SC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia de 5 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 1973, G.J. t CXLVII). &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 19:35, CD 1, fol.126, cno. Juzgado. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dicho aspecto, esta Corporaci\u00f3n ha decantado que: \u00abEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentido legal del recurso est\u00e1 determinado inexorablemente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por la sentencia misma, lo que implica el deber del recurrente de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;echar a pique en su integridad los pilares en que se fundamenta, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para lo cual debe asumir la tarea de desvirtuar la totalidad de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pruebas con que el ad-quem tuvo por acreditado los hechos relevantes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del asunto litigioso resuelto, pues si alguna de ellas no es atacada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y por s\u00ed misma presta base s\u00f3lida a dicha resoluci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9sta quedar\u00e1 en pie y el fallo no puede infirmarse en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sede de casaci\u00f3n; resultando en consecuencia completamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;intrascendente si se logran demostrar errores que el impugnante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se\u00f1ala en la apreciaci\u00f3n de otras pruebas\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ sentencia de 5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de noviembre de 1973, G.J. t CXLVV, P 106. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;censor enarbola su ataque en torno a la prueba testimonial de Lina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Margarita Torres. Y arguye que: \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tribunal desech\u00f3 la declaraci\u00f3n de la se\u00f1orita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lina Margarita Torres, hija de la demandante, y lo hizo sin ning\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;an\u00e1lisis respecto de su fortaleza o convicci\u00f3n. [\u2026] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no indic\u00f3 por qu\u00e9 raz\u00f3n no le merec\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;credibilidad la versi\u00f3n de la hija de la demandante, cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la misma deponente expuso con total convicci\u00f3n que conoci\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al demandado desde los 8 a\u00f1os, edad que ten\u00eda cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su mam\u00e1 empez\u00f3 la relaci\u00f3n con Jorge. Adujo que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sus cumplea\u00f1os se celebraron en una de las propiedades del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandado que los paseos incluyen a todo el grupo familiar, que sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;compa\u00f1eras identificaban a Jorge como el compa\u00f1ero de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su mam\u00e1. No hay duda de que esa versi\u00f3n merec\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;credibilidad y que dicha testigo indic\u00f3 que la Uni\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marital y peso desde el a\u00f1o 1997\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;embargo, el Tribunal s\u00ed estimo el referido testimonio y le &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;asign\u00f3 m\u00e9rito convictivo al punto que la uni\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marital la encontr\u00f3 probada, entre otras pruebas, en virtud &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del testimonio de Lina Margarita Torres. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;efecto, en el fallo revisado, se sostuvo que \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tribunal encuentra que hubo una relaci\u00f3n afectiva de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pareja que trascendi\u00f3 la del noviazgo que aun cuando no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tuvieran residencia fija [\u2026] la relaci\u00f3n era de mutua &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;confianza en particular del demandado hacia la se\u00f1ora amparo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Pilar (\u2026) Callejas y hacia sus hijos tanto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que le confi\u00f3 a una de las hijas, a la testigo Lina Margarita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Torres la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;propiedad de un inmueble, que deposit\u00f3 dinero a nombre del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otro hijo para justificar un capital en los tr\u00e1mites que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hicieron para obtener la residencia en Estados Unidos, que en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;celebraciones de \u00edndole familiar por excelencia como la las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que dijeron del grado de la hija se efectuaron en las propiedades &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del demandado, situaciones que no fueron negadas por el demandado, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;[\u2026] &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;perspectiva de confianza que dan estas pruebas [\u2026] resulta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;m\u00e1s cre\u00edble entonces la versi\u00f3n de los testigos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como Lina Margarita, todo no s\u00f3lo por la cercan\u00eda que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ella tiene con las partes que le permit\u00eda conocer pues de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cerca la relaci\u00f3n del demandado y su madre, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sino adem\u00e1s porque el propio demandado admite o da a entender &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que Lina Margarita es una persona confiable porque no se ve de otra &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manera como hubiera confiado uno de los bienes, adem\u00e1s una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;propiedad valiosa\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal manera, que la deposici\u00f3n no fue desechada, tal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo adujo el censor. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:28:04 a 1:29:37. CD 3, fol 33, cno. Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC del 18 septiembre de 1998, Rad. &nbsp;5058. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en otro caso, de esta misma especie, en similar sentido indic\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que \u00ab[S]i &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el proceso, como el propio recurrente lo advirti\u00f3, existen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dos grupos de pruebas, uno que avala la posici\u00f3n que asumi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el ad quem, esto es, que las relaciones amorosas que vincularon a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) con la actora y con la se\u00f1ora (\u2026), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;supusieron la cohabitaci\u00f3n de los miembros de cada una de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parejas as\u00ed formadas, y otro que se contrapone a esa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conclusi\u00f3n, en la medida en que desvirtu\u00f3 que aqu\u00e9l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y la \u00faltima hubiesen llevado su relaci\u00f3n hasta la &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;convivencia, no es admisible que el Tribunal, al optar por uno de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ellos, hubiese cometido el error de derecho all\u00ed denunciado, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;toda vez que, en criterio de esta Corporaci\u00f3n, \u2018[l]a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;selecci\u00f3n de un grupo de pruebas respecto de otro, tampoco &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constituye per se un error de derecho por ausencia de apreciaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conjunta\u2019, en la medida que tal \u2018escogencia es, en l\u00ednea &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de principio, fruto de la apreciaci\u00f3n, an\u00e1lisis y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;confrontaci\u00f3n integral de los elementos probatorios, lo cual &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;excluye la conculcaci\u00f3n del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Procedimiento Civil\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Cas. Civ., sentencia de 2 de diciembre de 2011, Rad. No. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25899-3103-001-2005-00050-01)\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC del 19 de diciembre de 2012, Rad. n.\u00b0 2008-00444-01. &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que \u00ab[e]n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el Folio 71 en la anotaci\u00f3n 19 de agosto 2000 se dej\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constancia que el demandado fue llevado por la novia, es decir la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante. En anotaci\u00f3n 5 de septiembre del a\u00f1o 2000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se dej\u00f3 constancia que el demandado llora al recordar a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pilar. El 23 de noviembre del mismo a\u00f1o el m\u00e9dico dej\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la siguiente constancia asume que no puede convivir con Pilar porque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;r\u00e1pidamente se cansa de la convivencia y es por esto que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sigue soltero y sin hogar propio\u00bb. Y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concluy\u00f3 razonando que dicho documental es un\u00edvoco en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mostrar \u00abque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuando se alude a que no puede convivir con alguien es porque ya han &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;convivido o conviven\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;24 jul. 2001, Exp. 7684; reiterado en AC 19 mar. 2002, Exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1994-01325-01. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y aun &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pasando por alto tal falencia, si el Tribunal no mencion\u00f3 que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el ejercicio de la defensa merec\u00eda alg\u00fan reproche, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impl\u00edcitamente considera que no se estructur\u00f3 ning\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indicio. Adem\u00e1s, la oposici\u00f3n a las pretensiones de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demanda no puede ser vista como una conducta que -per &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;merezca tacha. &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estim\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que tal medio de prueba debi\u00f3 valorarse conjuntamente con los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;testimonios de Lina Margarita Torres y Sandra Patricia Giraldo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abquienes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indicaron que, para el 8 de agosto de 2015, fecha en que viajaron a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Miami a un sepelio, ellos, demandante y demandado eran todav\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pareja. As\u00ed lo atest\u00f3, expresamente, Lina Margarita y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sandra Patricia, aludiendo a la pareja, manifest\u00f3 que hab\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concertado con ellos viajar a ese insuceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es necesario hacer una acotaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con respecto al elemento comunidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de vida de la uni\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marital. Primero, se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reclama \u00ab\u00e1nimo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mutuo de pertenencia, de unidad y la affectio maritalis\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 18 dic. 2012, rad, 00313; CSJ SC15173-2016, 24 oct., rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011-00069-01. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se exige \u00aben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;forma permanente y estable ese diario quehacer existencial\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sent. Cas. Civ. 12 de diciembre de 2001. Expediente 6721. Es as\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como la permanencia o estabilidad de la comunidad se asienta en una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vida en com\u00fan, que excluye las relaciones ef\u00edmeras, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;transitorias o espor\u00e1dicas. O, incluso, esta instituci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n se diferencia de aquellas relaciones sentimentales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(pi\u00e9nsese en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aquellas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abparejas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de novios o de amantes que se reencuentran, incluso en varias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oportunidades, sin que en ese episodio pueda atisbarse la existencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de un v\u00ednculo marital de facto\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(sentencia SC3887-2021 del 23 de sept. del 2021, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2016-00488-01). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ha de compartirse el proyecto de vida \u00aben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;forma clara y un\u00e1nime\u00bb (CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 5 ago. 2013, rad. 00084.), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abpresupone &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la conciencia de que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;forman un n\u00facleo familiar, exteriorizado en la convivencia y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la participaci\u00f3n en todos los aspectos esenciales de su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;existencia\u00bb (CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 5 ago. 2013, rad. 00084). &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:31:19 a 1:32:03. CD 3, fol 33, cno. Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:29:27. Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bajo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal perspectiva el ad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quem tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se vali\u00f3 de indicios (v.gr. los viajes -realizados por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;separado- a Estados Unidos y M\u00e9xico), para servir \u00abde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;elemento de comunicaci\u00f3n entre diversas pruebas, lo cual hace &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posible el amalgamiento de todo el caudal probatorio en aras de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;elaborar una teor\u00eda del caso con tal solidez, que permita dar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por acreditado un hecho desconocido a partir de un ejercicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;intelectivo que lo asocia con otros que est\u00e1n probados\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SC del 24 de noviembre del 2010, exp. 1997-15076-01). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por lo dem\u00e1s, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Corte de Casaci\u00f3n no puede desconocer el an\u00e1lisis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;individual y conjunto de las pruebas indiciarias, salvo, desde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;luego, aquellos casos \u00abespeciales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en que su interpretaci\u00f3n por el juzgador ha sido tan absurda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que pugne con la manifiesta evidencia de los hechos, en otra forma &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demostrados en el proceso\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ SC del 31 de octubre de 1956). &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 1:36:02 a 1:36:25. CD 3, fol 33, cno. Tribunal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se reitera, en casaci\u00f3n es intangible el razonamiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;producto de la apreciaci\u00f3n de los medios de prueba, salvo que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se trate de un yerro de tal magnitud que sea perceptible a simple &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vista, sin mayor esfuerzo argumentativo por parte del censor. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras palabras, se tornaba indispensable para el impugnante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deconstruir el razonamiento vertido en el fallo, aspecto que no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ocurri\u00f3, por cuanto omiti\u00f3 combatir las premisas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f\u00e1cticas, y la ponderaci\u00f3n probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 4 de diciembre de 2008, radicado 9354, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reiterando fallos de 5 de mayo de 1998 (CCLII-1355) y 092 de 17 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mayo de 2001, expediente 5704; citas recogidas en SC4419-2020 del 17 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de noviembre del 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC5664-2021 (2016-00266-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; SC5664-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-10-020-2016-00266-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de octubre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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