{"id":60131,"date":"2024-05-17T20:40:20","date_gmt":"2024-05-17T20:40:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc16667-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:20","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:20","slug":"stc16667-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc16667-2021\/","title":{"rendered":"STC16667 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC16667-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC16667-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 76001-22-03-000-2021-00318-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de siete de diciembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., siete (07) de diciembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo &nbsp;proferido por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Superior de Cali el 2 de noviembre de 2021, que &nbsp;neg\u00f3 la acci\u00f3n de tutela promovida por Jhon Jairo Duque &nbsp;Puerta contra &nbsp;el Juzgado Quince Civil del Circuito de la misma ciudad. Al tr\u00e1mite &nbsp;se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes en el asunto &nbsp;que &nbsp;origin\u00f3 la presente queja constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp;peticionario, por conducto de apoderado judicial, pidi\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n de su garant\u00eda fundamental al debido &nbsp;proceso, presuntamente vulnerado por la autoridad accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Apuntal\u00f3 su petici\u00f3n en los siguientes hechos &nbsp;relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Narr\u00f3 que era propietario del \u00abrodante &nbsp;de servicio `p\u00fablico de placas VBC 572, afiliado a la empresa &nbsp;Blanco y Negro; sufri\u00f3 perjuicios, en virtud del decomiso de &nbsp;su veh\u00edculo, diligencias de secuestro [\u2026] que &nbsp;comenzaron el 23 de noviembre de 2009 y terminaron el 18 de marzo de &nbsp;2010, y s\u00f3lo hasta el 16 de diciembre del 2010, le fue &nbsp;entregado [\u2026] en raz\u00f3n a la oposici\u00f3n que &nbsp;present\u00f3 el d\u00eda 22 de noviembre del 2010\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Refiri\u00f3 que tal oposici\u00f3n fue promovida al interior del &nbsp;incidente de &nbsp;regulaci\u00f3n de perjuicios1 &nbsp;de radicado n\u00ba 012-2006-00828 formulado por \u00e9l en contra &nbsp;de Leasing Bol\u00edvar S.A. -hoy Banco Davivienda S.A.- ante el &nbsp;Juzgado Doce Civil Municipal de Cali. En audiencia del 6 de noviembre &nbsp;de 2019, \u00abobtuvo &nbsp;a su favor en el incidente de liquidaci\u00f3n de perjuicios, &nbsp;condenas en suma por valor de $ 202.049.000 de pesos que indexada &nbsp;solicito\u0301 por valor de $290.356.278, con fundamento en prueba &nbsp;pericial de oficio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;No conforme, Leasing Bol\u00edvar S.A. promovi\u00f3 recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n. Por reparto, le correspondi\u00f3 conocer la &nbsp;alzada al Juzgado Quince Civil del Circuito de Cali, quien revoc\u00f3 &nbsp;la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo &nbsp;mediante prove\u00eddo del 20 de abril de 2021, \u00abprincipalmente &nbsp;por considerar insuficiente la prueba pericial de oficio del &nbsp;incidente de liquidaci\u00f3n de perjuicios, la cual califico\u0301 &nbsp;como incompleta y contradictoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Por lo anterior, sostuvo que el proceder del estrado enjuiciado &nbsp;configur\u00f3 una v\u00eda de hecho, al omitir \u00abhacer &nbsp;uso de las herramientas que le prev\u00e9\u0301 la normativa y el &nbsp;procedimiento, como es el poder oficioso que tiene, el cual como lo &nbsp;ha reiterado la jurisprudencia m\u00e1s que una facultad es un &nbsp;deber, con el fin de garantizare el acceso a la justicia a personas &nbsp;que como en este caso son la parte d\u00e9bil de la relaci\u00f3n, &nbsp;en virtud de lo cual la regla general del operador judicial debe ser &nbsp;hacer efectiva la igualdad de armas y la carga din\u00e1mica de la &nbsp;prueba en el proceso civil\u00bb. Ello &nbsp;pues, si estim\u00f3 que no quedo demostrada la cuantificaci\u00f3n &nbsp;o comprobaci\u00f3n de los perjuicios materiales, pod\u00eda &nbsp;decretar las pruebas de oficio que estimare necesarias, conforme a &nbsp;los art\u00edculos 179 y 327 del C.G.P. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicit\u00f3, conforme a lo relatado, \u00abse &nbsp;DECLARE LA &nbsp;NULIDAD DE LAS DECISIONES CONTENIDAS EN AUTO INTERLOCUTORIO del 20 de &nbsp;abril de 2021, emitido por el Juez Quine Civil del Circuito de &nbsp;Santiago de Cali\u00bb. &nbsp;Asimismo, &nbsp;exhort\u00f3 &nbsp;\u00abal &nbsp;Juzgado Quince Civil del Circuito de Santiago de Cali que haga uso de &nbsp;su facultad oficiosa y tome antes de fallar, las medidas que &nbsp;considere necesarias para esclarecer los hechos objeto de la &nbsp;controversia, informaci\u00f3n y datos que reposan en la empresa &nbsp;Blanco Y Negro, como cualquiera otra informaci\u00f3n que crea &nbsp;pertinente, con el fin de permitir el acceso a la justicia de mi &nbsp;representado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA RESPUESTA DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp;Juzgado Doce Civil Municipal de Cali, manifest\u00f3 que conoci\u00f3 &nbsp;del tr\u00e1mite, \u00abal &nbsp;cual se le imparti\u00f3\u0301 el curso normativo que para la \u00e9poca &nbsp;regia, las partes actuaron mediante apoderado judicial y dentro del &nbsp;t\u00e9rmino hicieron uso de los recursos legales contra las &nbsp;providencias emitidas, se duele el tutelante en consecuencia de la &nbsp;providencia que desat\u00f3 la apelaci\u00f3n contra el auto que &nbsp;resolvi\u00f3\u0301 el incidente, por las razones que el esboza en &nbsp;su escrito, sin que se encuentren reparos de su parte contra las &nbsp;actuaciones aqu\u00ed\u0301 seguidas, reitero que este despacho se &nbsp;atuvo en un todo a las pruebas legal y oportunamente allegadas, la &nbsp;cuales gozaron de su contradicci\u00f3n. As\u00ed\u0301 las &nbsp;cosas, el despacho que regento cumpli\u00f3\u0301 con todos y cada &nbsp;uno de los presupuestos procesales para finiquitar el proceso &nbsp;divisorio sin que encuentre vulneraci\u00f3n alguna en ello, motivo &nbsp;por el cual de manera respetuosa le solicito se desvincule de la &nbsp;acci\u00f3n constitucional de marras\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El &nbsp;Juzgado &nbsp;Quince Civil del Circuito, as\u00ed como los vinculados, guardaron &nbsp;silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;LA SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior de Cali neg\u00f3 el amparo, al &nbsp;estimar que &nbsp;\u00abno se &nbsp;evidencia las pregonadas \u201cv\u00eda de hecho\u201d que se\u00f1ala &nbsp;el accionante, dest\u00e1quese que esta es entendida como la &nbsp;desconexi\u00f3n manifiesta entre lo previsto por el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico y la actuaci\u00f3n del funcionario, ya que de la &nbsp;revisi\u00f3n de la providencia atacada surge incuestionable que la &nbsp;decisi\u00f3n fue tomada con observancia de los elementos de juicio &nbsp;con que contaba la funcionaria al momento de resolver y la &nbsp;fundamento\u0301 de acuerdo con su interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica &nbsp;de la normatividad rectora sin que sus consideraciones resulten &nbsp;caprichosas o arbitrarias\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impuls\u00f3 el mandatario judicial del gestor, quien se opuso a lo &nbsp;dispuesto por el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional. En concreto, insisti\u00f3 que &nbsp;\u00abel objeto &nbsp;de esta acci\u00f3n de tutela consiste en que la mencionada &nbsp;operadora judicial accionada no hizo uso de su facultad oficiosa &nbsp;debiendo hacerlo para el caso espec\u00edfico la situaci\u00f3n &nbsp;del se\u00f1or JHON JAIRO DUQUE PUERTA, quien no se encuentra en un &nbsp;mismo plano de igualdad con su contraparte Leasing Bol\u00edvar &nbsp;\/HOY\/ BANCO DAVIVIENDA S.A.; vocaci\u00f3n oficiosa que para casos &nbsp;como este no es un facultad o potestad sino un verdadero deber con el &nbsp;fin de salvaguardar la igualdad de armas y garantizar el derecho al &nbsp;acceso de la justicia; a quien se le reconoce que efectivamente &nbsp;sufri\u00f3\u0301 un perjuicio; m\u00e1xime que se trat\u00f3\u0301 &nbsp;de una prueba de oficio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>V. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En &nbsp;el sub &nbsp;examine, &nbsp;el gestor se duele de la providencia proferida por el Juzgado Quince &nbsp;Civil del Circuito de Cali el 20 de abril de 2021, que revoc\u00f3 &nbsp;la decisi\u00f3n emanada por el Juzgado Doce Civil Municipal el 6 &nbsp;de noviembre de 2019, por no haber acreditado los detrimentos &nbsp;patrimoniales de la medida cautelar que recay\u00f3 sobre su &nbsp;veh\u00edculo. Ello pues, consider\u00f3 que tal proceder vulner\u00f3 &nbsp;sus derechos fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Sobre &nbsp;el particular, se observa que la &nbsp;autoridad judicial accionada, al resolver el recurso de apelaci\u00f3n, &nbsp;expres\u00f3 los motivos por los cuales consider\u00f3 que se &nbsp;habr\u00eda paso a revocar la providencia del a &nbsp;quo. &nbsp;Para ello, comenz\u00f3 por explicar el r\u00e9gimen del da\u00f1o &nbsp;y la reclamaci\u00f3n de perjuicios. En tal sentido, apuntal\u00f3 &nbsp;que, \u00abes &nbsp;evidente que quien la promueve tiene una carga que cumplir, que es la &nbsp;de acreditar que efectivamente se le causo\u0301 un da\u00f1o &nbsp;espec\u00edfico, y no solo eso, sino tambi\u00e9n su monto, &nbsp;partiendo de un supuesto claro: que el da\u00f1o, entendido como el &nbsp;\u201cmenoscabo a las facultades jur\u00eddicas que tiene una &nbsp;persona para disfrutar de un bien patrimonial o extrapatrimonial\u201d &nbsp;es indemnizable en la medida en que \u201cen forma il\u00edcita es &nbsp;causado por alguien diferente a la v\u00edctima\u201d, adem\u00e1s &nbsp;de que debe ser cierto, es decir, que la conducta o la omisi\u00f3n &nbsp;generante del mismo se haya producido, porque esta no puede ser &nbsp;futura o eventual\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;l\u00ednea con lo dicho, trajo de presente sentencias de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia y del Consejo de Estado tendientes a afirmar \u00abque &nbsp;no se presumen los perjuicios por interposici\u00f3n de medidas &nbsp;cautelares dentro de un proceso ejecutivo\u00bb. Lo anterior, por &nbsp;ser \u00abnecesario [\u2026] demostrar que la interposici\u00f3n &nbsp;de las medidas se derivaron perjuicios; que, para el caso en &nbsp;concreto, el embargo y posterior decomiso del veh\u00edculo &nbsp;automotor VBC572 que se determin\u00f3 que el se\u00f1or Jhon &nbsp;Duque era poseedor del mencionado bien objeto de cautela\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, afirm\u00f3 que, &nbsp;\u00abesta\u0301 &nbsp;claro que efectivamente existi\u00f3\u0301 un da\u00f1o &nbsp;consistente en la aprehensi\u00f3n injusta del veh\u00edculo bajo &nbsp;posesi\u00f3n del incidentante, pues como quedo\u0301 probado aquel &nbsp;no deb\u00eda soportar dicha medida cautelar al no existir vinculo &nbsp;legal que lo llevara a responder por la obligaci\u00f3n que dio &nbsp;g\u00e9nesis a la misma\u00bb. &nbsp;De suerte &nbsp;que, \u00abel &nbsp;an\u00e1lisis de este caso queda reducido a un solo aspecto: la &nbsp;comprobaci\u00f3n y cuantificaci\u00f3n de los perjuicios &nbsp;materiales, en la modalidad de lucro cesante, derivados a lo dejado &nbsp;de producir por el veh\u00edculo automotor Bus de transporte &nbsp;p\u00fablico identificado con placas VBC572, ante la imposibilidad &nbsp;de poderlo utilizar, durante el tiempo en que estuvo aprisionado por &nbsp;causa del secuestro en los a\u00f1os 2008 a 2010\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;este respecto, analiz\u00f3 los medios probatorios allegados al &nbsp;plenario, a fin de constatar s\u00ed, en efecto, se cumplieron los &nbsp;elementos necesarios para probar una afectaci\u00f3n patrimonial &nbsp;directa -da\u00f1o indemnizable-. As\u00ed, determin\u00f3 que &nbsp;\u00abla valoraci\u00f3n que atribuye el juez de primera instancia &nbsp;a las declaraciones del se\u00f1or Jhon Jairo Duque y Mar\u00eda &nbsp;Aracelly, no se comparten en esta instancia, porque ser\u00eda &nbsp;tanto como permitir que el beneficiario con la condena al pago de &nbsp;perjuicios y la se\u00f1ora Mar\u00eda Aracelly fabricaran la &nbsp;prueba para acreditar el perjuicio de lucro cesante que aquel &nbsp;padeci\u00f3\u0301 con la retenci\u00f3n de su automotor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, por cuanto que, &nbsp;\u00abno puede, del mismo interrogatorio del incidentista, en el que &nbsp;nada aporta para soportar la liquidaci\u00f3n indicada en su &nbsp;escrito petitorio de perjuicios, porque en ninguna de las dos &nbsp;declaraciones permite sin reparo alguno derivar cuanto era el &nbsp;producido que devengaba el bus del se\u00f1or Jhon Jairo, cuantos &nbsp;eran los pasajeros que transportaba el se\u00f1or Jhon Jairo en su &nbsp;bus, cu\u00e1l era la frecuencia con la que recorr\u00eda las &nbsp;rutas asignadas por la empresa blanco y negro al cual estaba afiliado &nbsp;el veh\u00edculo automotor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, analiz\u00f3 el valor probatorio otorgado por el Despacho &nbsp;al dictamen pericial aportado por el incidentalista y decretado de &nbsp;oficio, por valor de $202.049.000. Ello, pues estim\u00f3 que el &nbsp;mismo \u00abes &nbsp;contradictorio, pues por un lado admite que seg\u00fan la &nbsp;informaci\u00f3n recolectada el bus plurimencionado trabajaba por &nbsp;periodos variables en donde trabajaba en una quincena 8 d\u00edas, &nbsp;en otra quincena 13 d\u00edas, haciendo menci\u00f3n a que hab\u00edan &nbsp;quincenas de 15, 10, 13 y hasta 9 d\u00edas etc., y a pesar de eso &nbsp;elaboro\u0301 un dictamen sobre 15 d\u00edas laborados de manera &nbsp;constante a partir del 15 de octubre de 2008, perdiendo de vista la &nbsp;fluctuaci\u00f3n que fue mencionada por ella misma; hecho que resta &nbsp;claridad y consecuencia l\u00f3gica a los fundamentos de la &nbsp;experticia, pues acompasado con los dichos del mismo incidentalista &nbsp;se advierte que este indico\u0301 que el dinero lo recib\u00eda &nbsp;directamente y no a trav\u00e9s de la empresa Blanco y Negro, &nbsp;entonces surge la duda co\u0301mo la perito dice haber proyectado &nbsp;esas ganancias compar\u00e1ndolo con otro veh\u00edculos &nbsp;similares, si a la luz de los dichos del incidentalista la empresa &nbsp;Blanco y Negro no tendr\u00eda conocimiento del producido de cada &nbsp;veh\u00edculo, por no recibir dineros de pasajes en sus arcas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, indic\u00f3 que el dictamen &nbsp;\u00abno cuenta con un respaldo probatorio s\u00f3lido, que &nbsp;permita inferir que la suma mencionada corresponde realmente a lo que &nbsp;dejo\u0301 de producir el rodante de placas VBC572, ante la &nbsp;imposibilidad de ser utilizado, y por ende no ofrece certeza pues sus &nbsp;conclusiones no se exhiben basadas en fundamentos t\u00e9cnicos, y &nbsp;a la postre carece de eficacia probatoria para cuantificar el da\u00f1o &nbsp;causado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;el estrado judicial rememor\u00f3 que, el aqu\u00ed accionante &nbsp;desempe\u00f1aba una actividad mercantil -transporte de personas-, &nbsp;\u00abraz\u00f3n &nbsp;por la cual y conforme a lo dispuesto por el C\u00f3digo de &nbsp;Comercio estaba obligado a llevar libros de contabilidad, registros &nbsp;contables, inventarios y estados financieros, que hubieran podido &nbsp;servir a la perito para emitir su dictamen en relaci\u00f3n con el &nbsp;lucro cesante o al menos haber aportado dichos documentos como prueba &nbsp;documental, pero nada de ello obra en el plenario [\u2026] Las &nbsp;razones anterior resultan suficientes para que esta instancia se &nbsp;aparte del dictamen rendido por la perito, en torno a la &nbsp;cuantificaci\u00f3n de los perjuicios\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. De &nbsp;lo transcrito, esta &nbsp;Sala -en su calidad de juez constitucional- advierte que la acci\u00f3n &nbsp;no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad. Y, por lo tanto, la &nbsp;providencia impugnada habr\u00e1 de ser confirmada. En efecto, con &nbsp;independencia de que se compartan o no todas las conclusiones del &nbsp;juez natural -como ya lo se\u00f1al\u00f3 el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional-, para esta Sala, la decisi\u00f3n cuestionada no &nbsp;podr\u00eda ser recibida como irrazonable.2 &nbsp;Ello &nbsp;pues, fue proferida por el juez natural, sirvi\u00e9ndose de un &nbsp;an\u00e1lisis jurisprudencial y normativo del tema debatido y de &nbsp;una valoraci\u00f3n razonable &nbsp;de las pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Para esta Sala Civil, el juez constitucional no es el llamado a &nbsp;intervenir a manera de juez de instancia para establecer cu\u00e1les &nbsp;de los planteamientos expuestos resultan ser los m\u00e1s &nbsp;acertados. Y, tampoco, para ordenar una determinada apreciaci\u00f3n &nbsp;o valoraci\u00f3n de los elementos demostrativos obrantes en el &nbsp;expediente. &nbsp;En &nbsp;el punto, es necesario destacar que el Juez de tutela s\u00f3lo &nbsp;interviene en la \u00abesfera &nbsp;probatoria\u00bb, &nbsp;cuando el \u00aberror &nbsp;en el juicio valorativo\u00bb &nbsp;sea ostensible, flagrante, manifiesto y con incidencia directa en la &nbsp;decisi\u00f3n, cuya ocurrencia no se advierte en el sub &nbsp;examine, &nbsp;pues no se observa un juicio il\u00f3gico o contraevidente del &nbsp;material probatorio.3 &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;En una palabra, esta Sala ha sostenido reiteradamente4 &nbsp;que el Juez Constitucional, en principio, no se ocupa de la &nbsp;valoraci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de las probanzas, pues, se &nbsp;insiste, ello ata\u00f1e al juez natural -con su respectiva &nbsp;independencia-. Al respecto, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel campo &nbsp;en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor es en cuanto &nbsp;a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp;STC, 7065-2019, 5 jun., rad. 2019-01590-00, reiterada en &nbsp;STC8884-2020, 22 oct., rad. 2020-02553-00, &nbsp;STC 2462-2021, 12 de marzo, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Sumado a lo anterior, en el sub &nbsp;judice lo &nbsp;que se identifica es una disparidad de criterios entre lo considerado &nbsp;por la autoridad cuestionada -en el desarrollo de sus facultades y &nbsp;amparada en los principios de autonom\u00eda e independencia &nbsp;judicial- y lo planteado por la gestora. Por lo expuesto, el juez &nbsp;constitucional no es el llamado a dirimir la controversia penal a &nbsp;modo de autoridad de instancia. Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha sostenido, de un lado, que &nbsp;\u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(CSJ STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01 Reiterada en CSJ STC 4454. &nbsp;15 de jul. 2020); y, de otro, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(CSJ STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01, CSJ STC 3446- 2020, reiterada &nbsp;en STC 2462-2021, 12 &nbsp;de marzo). &nbsp;<\/p>\n<p>5. En &nbsp;atenci\u00f3n a las consideraciones precedentes, se confirmar\u00e1 &nbsp;la sentencia proferida por el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>VI. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;esta providencia a los interesados en la forma prevista por el &nbsp;art\u00edculo 30 del decreto 2591 de 1991. Oportunamente, rem\u00edtase &nbsp;el expediente &nbsp;a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Frente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al proceso ejecutivo rad. n\u00ba 2006-00828-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aquello que se recibe como \u201crazonable\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n puede recibirse como &nbsp;\u201cracional\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Atienza, M. Para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una razonable definici\u00f3n de razonable, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Doxa, 1987, p\u00e1g. 197 y ss.). Y como \u201cv\u00e1lido\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puesto que \u201csatisface &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los requisitos afincados en las reglas de reconocimiento\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Hart, H. The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concept of law, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oxford University Press, 1961, p\u00e1g. 128). &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esto es, en el caso concreto, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se advierte ni defecto f\u00e1ctico en su dimensi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;positiva (CC T 916 -2008), ni defecto f\u00e1ctico en su dimensi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;negativa (por un lado, CC sentencias C-548 de 1997, C-874 de 2003 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C- 102 de 2005, por otro, CC T 949-003 y CC T 264-2009). &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 12201-2021, CSJ STC 11453-2021, CSJ STC 1218-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9218-2021, CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC2870-2021, CSJ STC 1551-2021, CSJ STC 492-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6617-2021, CSJ STC 5632-2021, CSJ STC 11453-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10575-2021, CSJ STC 8446-2021, CSJ STC 8187-2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre otras. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC16667-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC16667-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 76001-22-03-000-2021-00318-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de siete de diciembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., siete (07) de diciembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; La &nbsp;Corte decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo &nbsp;proferido por la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-60131","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60131"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60131\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}