{"id":60268,"date":"2024-05-17T20:40:24","date_gmt":"2024-05-17T20:40:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc17243-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:24","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:24","slug":"stc17243-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc17243-2021\/","title":{"rendered":"STC17243 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC17243-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC17243-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-04457-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de quince de diciembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., quince (15) de diciembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala decide el resguardo constitucional promovido por Jos\u00e9 &nbsp;Alirio Abril Sequera contra la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado 29 Civil del Circuito &nbsp;de la misma ciudad. &nbsp;Al tr\u00e1mite se dispuso vincular a Jorge Enrique Gil Te\u0301llez &nbsp;y a Herna\u0301n David Chavarro Vargas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;A trav\u00e9s de apoderado judicial, el gestor reclam\u00f3 &nbsp;la protecci\u00f3n de sus derechos fundamentales al debido proceso &nbsp;y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, &nbsp;presuntamente vulnerados por las autoridades judiciales accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En sustento de su queja sostuvo que Jorge Enrique Gil T\u00e9llez &nbsp;lo demand\u00f3, pidiendo la resoluci\u00f3n de un contrato de &nbsp;promesa de compraventa de inmueble y la restituci\u00f3n de &nbsp;$372.000.000, m\u00e1s indexaci\u00f3n e intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;asunto correspondi\u00f3 al Juzgado 29 Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1, bajo el radicado 2018-00391, y el ahora tutelante &nbsp;promovi\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n. Al proceso se vincul\u00f3 &nbsp;tambi\u00e9n a Hern\u00e1n David Chavarro Vargas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia del 14 de abril del a\u00f1o en curso, el a &nbsp;quo declar\u00f3 &nbsp;la prosperidad parcial de las pretensiones, en cuanto orden\u00f3 &nbsp;la resoluci\u00f3n del contrato, por incumplimiento del demandado &nbsp;-ahora tutelante-, y lo conden\u00f3 al pago de $330.000.000, m\u00e1s &nbsp;indexaci\u00f3n e intereses del 6% anual. &nbsp;<\/p>\n<p>El 12 &nbsp;de agosto de 2021, el Tribunal convocado confirm\u00f3 parcialmente &nbsp;la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo, &nbsp;pues advirti\u00f3 que hubo incumplimiento mutuo del contrato de &nbsp;promesa y tas\u00f3 el monto de la restituci\u00f3n a cargo del &nbsp;ahora tutelante en $494.039.670. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor acusa a las autoridades judiciales accionadas de incurrir en &nbsp;\u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb, &nbsp;en &nbsp;consideraci\u00f3n a que \u00abtanto &nbsp;el juez como el tribunal fueron v\u00edctimas de un enga\u00f1o &nbsp;por parte del demandante (JORGE ENRIQUE GIL TELLEZ) y un tercero &nbsp;(HERN\u00c1N DAVID CHAVARRO VARGAS) y ese enga\u00f1o los condujo &nbsp;a proferir sentencia en los t\u00e9rminos arriba descritos, &nbsp;teniendo en cuenta que no resulta legal la decisi\u00f3n que (sic) &nbsp;declarar resuelto el contrato de Promesa de Compraventa de inmueble &nbsp;de fecha 18 de enero de 2013 ya que por sustracci\u00f3n de &nbsp;materia, no pudo haber infracci\u00f3n de un negocio que no surgi\u00f3 &nbsp;jur\u00eddicamente, o que naci\u00f3, como en este caso viciado &nbsp;de nulidad (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Inst\u00f3, conforme a lo relatado, tutelar sus derechos &nbsp;fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia y, en consecuencia, declarar que las decisiones de &nbsp;primera y de segunda instancia, dictadas por las autoridades &nbsp;judiciales accionadas, \u00abviolaron &nbsp;el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de &nbsp;Colombia\u00bb y &nbsp;ordenar \u00abla &nbsp;revisi\u00f3n\u00bb de &nbsp;estos prove\u00eddos, \u00aba &nbsp;fin de que se garantice el debido proceso y el acceso a la Justicia\u00bb. &nbsp;Pidi\u00f3 tambi\u00e9n que las autoridades judiciales convocadas &nbsp;\u00abreconozcan &nbsp;el derecho que tiene mi poderdante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. RESPUESTA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DEL ACCIONADO &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;VINCULADO &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Hern\u00e1n David Chavarro Vargas se opuso a las peticiones del &nbsp;accionante y se pronunci\u00f3 sobre los hechos del escrito &nbsp;inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;El Juzgado 29 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que no ha vulnerado derechos fundamentales del accionante y pidi\u00f3 &nbsp;denegar el amparo deprecado. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;La Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 &nbsp;manifest\u00f3 que resolvi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n &nbsp; \u00aben &nbsp;su debida oportunidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>III. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;En el sub &nbsp;examine, &nbsp;el tutelante persigue la protecci\u00f3n de sus &nbsp;derechos fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, &nbsp;que considera vulnerados por la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado 29 Civil del Circuito &nbsp;de la misma ciudad, al proferir las providencias del 12 de agosto y &nbsp;14 de abril del a\u00f1o en curso, respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;De manera preliminar &nbsp;resulta pertinente precisar que, si &nbsp;bien el reclamo se dirige contra providencias dictadas en &nbsp;primera y en segunda instancia, el presente examen se circunscribir\u00e1 &nbsp;a la proferida &nbsp;en el tr\u00e1mite de la apelaci\u00f3n, pues, en \u00faltimas, &nbsp;fue la que defini\u00f3 el asunto objeto de controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;estos t\u00e9rminos, la jurisprudencia ha establecido que, \u00abaunque &nbsp;el quejoso enfila su ataque contra la decisi\u00f3n de primera &nbsp;instancia, &nbsp;en esta sede constitucional es inane detenerse en ella, pues, al &nbsp;haber &nbsp;sido apelada y estudiada por el ad quem, fue sometida a la &nbsp;controversia &nbsp;que legalmente le corresponde ante el juez natural de tal manera &nbsp;que la valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron los derechos &nbsp;fundamentales &nbsp;invocados debe hacerse frente al pronunciamiento definitivo, &nbsp;so pena de convertir este escenario en una instancia paralela &nbsp;a &nbsp;la ya superada\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 2 may, 2014, rad. 00834-00, reiterada &nbsp;en STC2242, 5 mar. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;De conformidad con las actuaciones que obran en el proceso, &nbsp;se &nbsp;observa que el Colegiado accionado, al resolver la &nbsp;apelaci\u00f3n del fallo del a quo en el proceso de marras, &nbsp;expuso motivadamente las razones por las cuales consider\u00f3 que &nbsp;hab\u00eda lugar a revocar parcialmente la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ello, en primer lugar, relat\u00f3 que el a &nbsp;quo \u00abdeclar\u00f3 &nbsp;el triunfo de la pretensi\u00f3n resolutoria al encontrar &nbsp;demostrado que el demandante satisfizo las prestaciones asumidas en &nbsp;el preliminar, rest\u00e1ndole importancia a que aquel no hubiere &nbsp;asistido a la oficina notarial el d\u00eda convenido (\u2026)\u00bb. &nbsp;Al respecto, el Colegiado sostuvo que &nbsp;\u00ab(\u2026) la obligaci\u00f3n principal que surge del &nbsp;precontrato -como negocio temporal y preparatorio- es la de &nbsp;perfeccionar el negocio prometido (\u2026)\u00bb y &nbsp;que \u00abEsa &nbsp;carga obligacional motiva que las partes sustanciales, una vez &nbsp;agotado el plazo concedido, asistan a la oficina notarial (\u2026) &nbsp;a suscribir el instrumento que perfeccione el negocio prometido, &nbsp;salvo que la contraparte haya incumplido obligaciones que le preceden &nbsp;en el tiempo a la principal o exista un hecho impeditivo con las &nbsp;caracter\u00edsticas de fuerza mayor que justifique esa &nbsp;inasistencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;continuaci\u00f3n, el Tribunal analiz\u00f3 la legitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa de la parte actora, para pedir la resoluci\u00f3n del &nbsp;contrato con indemnizaci\u00f3n de perjuicios, indicando que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;se parte del entramado negocial y del indiscutido hecho de que el d\u00eda &nbsp;29 de marzo de 2013 ninguno de los convencionistas asisti\u00f3 a &nbsp;la notar\u00eda en la que se extender\u00eda la escritura p\u00fablica &nbsp;que perfeccionara la compraventa prometida, desatenci\u00f3n de la &nbsp;que desde ya se precisa, no puede calificarse como una falta &nbsp;insustancial o que no \u2018sea jur\u00eddicamente relevante\u2019 &nbsp;pues no en vano esa prestaci\u00f3n encarna el m\u00e1s &nbsp;importante de los d\u00e9bitos contra\u00eddos, al materializar &nbsp;la raz\u00f3n de ser del preliminar y la forma de satisfacer el &nbsp;ulterior designio de compra. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;dem\u00e1s, la aludida incorrecci\u00f3n tampoco se supera con la &nbsp;observancia, por parte del promitente comprador, de las posteriores &nbsp;prestaciones ya ajustadas \u2013como, con ligereza, declar\u00f3 &nbsp;la juzgadora\u2013, no solo porque estas la suceden en el tiempo &nbsp;sino porque, incumplido aquel adeudo, las partes no honraron las &nbsp;cargas de sagacidad y diligencia de pactar por escrito \u2013solemnidad &nbsp;propia de la promesa civil\u2013 el plazo o condici\u00f3n &nbsp;determinada a cuyo agotamiento se celebrara el negocio futuro y que &nbsp;conllevara a la cogente aceptaci\u00f3n de que el continuar &nbsp;acatando lo inicialmente convenido lo legitimara para ejercer las &nbsp;acciones contractuales ante el advenimiento de nuevas contingencias, &nbsp;eventualidad en la que ese cumplimiento lo legitimaba para demandar &nbsp;la ulterior resoluci\u00f3n del contrato. Ese cargo, en el sub &nbsp;judice, gana particular acento porque en cuanto a la escrituraci\u00f3n, &nbsp;se dispuso que ser\u00eda el 29 de marzo de 2013 pero que \u2018si &nbsp;no se han cumplido las condiciones establecidas para el otorgamiento &nbsp;de la escritura p\u00fablica de venta en la fecha acordada, las &nbsp;partes de com\u00fan acuerdo podr\u00e1n establecer una nueva &nbsp;fecha mediante anexo al presente documento\u2019. En este orden, &nbsp;como las partes nada dispusieron sobre la ulterior suscripci\u00f3n &nbsp;del instrumento p\u00fablico, la promesa se estanc\u00f3, de &nbsp;manera definitiva, ante este incumplimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;id\u00e9ntico destino desestimatorio de la legitimaci\u00f3n del &nbsp;actor, no visualiza la Sala la existencia de un previo y eventual &nbsp;desacato de alguna de las obligaciones de la contraparte que &nbsp;justificara su inasistencia a la oficina del fedatario en la fecha &nbsp;se\u00f1alada, an\u00e1lisis que, de contraluz, permite otear la &nbsp;legitimaci\u00f3n para reclamar la resoluci\u00f3n del contrato &nbsp;expuesta en la reconvenci\u00f3n \u2013tema que enmarca uno de los &nbsp;reparos de la alzada de la inicial demandada\u2013. Para su &nbsp;abordaje, en conjunto, se parte del hecho cierto de que, en t\u00e9rminos &nbsp;generales, el promitente vendedor deb\u00eda entregar el &nbsp;apartamento y asistir a la notar\u00eda el 29 de marzo para &nbsp;extender el instrumento p\u00fablico, momento en el que no deb\u00eda &nbsp;obrar limitaciones del dominio sobre el predio \u2013cl\u00e1usula &nbsp;tercera\u2013 adeudos que, con excepci\u00f3n de la asistencia a &nbsp;la notar\u00eda la falladora tuvo por satisfechos, aunque hay &nbsp;pol\u00e9mica en cuanto al d\u00e9bito contenido en el numeral 2 &nbsp;de la cl\u00e1usula quinta que expresa \u2018la suma de ciento &nbsp;cincuenta millones de pesos moneda corriente ($150.000.000), con &nbsp;recursos propios una vez se determine el valor que se cancelar\u00e1 &nbsp;al Banco Caja Social para cancelaci\u00f3n total de la deuda &nbsp;hipotecaria\u2019, el cual merece especial comentario. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La se\u00f1ora jueza de conocimiento destac\u00f3 que el pago de &nbsp;esta obligaci\u00f3n hipotecaria se realizar\u00eda con recursos &nbsp;del comprador y que su monto real \u2013inicialmente previsto en &nbsp;$150.000.000\u2013, lo determinar\u00eda la entidad bancaria &nbsp;acreedora, condici\u00f3n que explica que finalmente se cancelara &nbsp;por este rubro -pero directamente al prometiente vendedor- &nbsp;$158.000.000 el d\u00eda 3 de mayo de 2013 seg\u00fan consta en &nbsp;el recibo de pago suscrito por este. Sin embargo, tambi\u00e9n &nbsp;coligi\u00f3 que quien deb\u00eda tramitar ante el banco la &nbsp;fijaci\u00f3n de la suma adeudada con la que, por igual, se pusiera &nbsp;fin al proceso coactivo, era el se\u00f1or Abril Cerquera, quien &nbsp;ten\u00eda la carga de \u2018gestionar y pagar el cr\u00e9dito &nbsp;hipotecario junto con sus intereses, gastos y costas procesales para &nbsp;evitar el remate del mismo, porque era bien sabido por \u00e9l que &nbsp;ya se hab\u00eda proferido sentencia ordenando la venta en p\u00fablica &nbsp;subasta del inmueble prometido y que estaba ad portas de una subasta &nbsp;p\u00fablica y era \u00e9l a quien le correspond\u00eda salir &nbsp;al saneamiento del inmueble, seg\u00fan se lee en la cl\u00e1usula &nbsp;tercera de la memoria contractual\u2019, por lo que concluy\u00f3 &nbsp;que el incumplido fue el demandado principal. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante lo anterior, en la redacci\u00f3n de esta obligaci\u00f3n &nbsp;hay un defecto en la misma arquitectura de su g\u00e9nesis, como &nbsp;quiera que los contratantes callaron en torno a qui\u00e9n &nbsp;adelantar\u00eda ese tr\u00e1mite y sobre todo no impusieron una &nbsp;fecha de cancelaci\u00f3n del cr\u00e9dito real, momento que, en &nbsp;sentir de la Sala, deb\u00eda anteceder al d\u00eda en que se &nbsp;extender\u00eda la escritura p\u00fablica, como \u00fanica &nbsp;forma de poder cumplir el prop\u00f3sito toral del precontrato, &nbsp;referido a la necesidad de que sobre el predio no pesaran cargas &nbsp;impositivas que obstaran el perfeccionamiento del negocio futuro. &nbsp;<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo &nbsp;de lo expuesto sobre el punto, m\u00e1s all\u00e1 del deber de &nbsp;arm\u00f3nica colaboraci\u00f3n de los contratantes para absolver &nbsp;tan importante aspecto \u2013 del cual pend\u00eda la &nbsp;formalizaci\u00f3n de la compraventa\u2013, al no haberse &nbsp;regulado, de manera expresa, en quien reposaba la carga u obligaci\u00f3n &nbsp;de realizar los tr\u00e1mites ante el banco, tal desatenci\u00f3n &nbsp;no puede imputarse como motivo que justifique la resoluci\u00f3n &nbsp;del negocio a ninguno de los contratantes. Esta conclusi\u00f3n se &nbsp;impone, en especial, porque en el escenario m\u00e1s benigno, ambos &nbsp;deb\u00edan participar en la consecuci\u00f3n de ese fin, en &nbsp;tanto que el promitente comprador deb\u00eda aportar los recursos &nbsp;para pagar esa obligaci\u00f3n y el aspirante a vendedor tener el &nbsp;inmueble en posici\u00f3n h\u00e1bil de trasferir el dominio, &nbsp;controversia que, as\u00ed mismo, se diluye ante la certitud de que &nbsp;el pago se realiz\u00f3 el 3 de mayo, es decir, posterior al d\u00eda &nbsp;en que se deb\u00eda extender el instrumento escriturario, de donde &nbsp;fluye que de ninguno se puede predicar la condici\u00f3n de &nbsp;contratante cumplido que lo habilite para exorar la resoluci\u00f3n &nbsp;del negocio con indemnizaci\u00f3n de perjuicios. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;el Tribunal resolvi\u00f3 declarar la resoluci\u00f3n del &nbsp;contrato de promesa de compraventa de inmueble celebrado por las &nbsp;partes en contienda, pero por \u00abmutua &nbsp;petici\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;el Colegiado procedi\u00f3 a determinar el monto de la restituci\u00f3n &nbsp;debida al demandante como consecuencia de la resoluci\u00f3n del &nbsp;contrato, para lo cual hizo un extenso an\u00e1lisis del material &nbsp;probatorio y concluy\u00f3 que \u00ab(\u2026) &nbsp;los valores a restituir ascienden a $372.000.000, compuestos por las &nbsp;consignaciones y recibo de caja menor que no fueron controvertidos en &nbsp;la alzada, el pago autorizado al comisionista y la entrega del &nbsp;apartamento del Conjunto la Cofrad\u00eda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;corolario de lo anterior, el Tribunal accionado orden\u00f3 la &nbsp;indexaci\u00f3n de las sumas debidas -confirmando en ese sentido la &nbsp;decisi\u00f3n del a &nbsp;quo-, &nbsp;pero sin los intereses del 6%, toda vez que consider\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;en lo que dice relaci\u00f3n con los intereses decretados la &nbsp;respuesta es distinta, pues como al demandante Jorge Gil tampoco es &nbsp;contratante cumplido, ese acaso \u2013se reitera\u2013 lo &nbsp;inhabilita para la reclamaci\u00f3n de perjuicios, avalar una &nbsp;restituci\u00f3n que sobrepase la correcci\u00f3n monetaria, &nbsp;implica la aplicaci\u00f3n de una sanci\u00f3n pecuniaria contra &nbsp;el convocado, como ocurrir\u00eda de mantenerse este aparte de la &nbsp;decisi\u00f3n, en esencia porque, dadas las aristas del caso y &nbsp;teniendo en cuenta la orden sobre ese espec\u00edfico punto \u2013que &nbsp;se paguen desde la fecha de su entrega a Jos\u00e9 Alirio\u2013 &nbsp;esa utilidad reconocida tiene la categor\u00eda de r\u00e9dito &nbsp;moratorio, esto es, una punici\u00f3n frente al demandado &nbsp;principal, la cual es improcedente porque \u2013se insiste\u2013 &nbsp;los convencionistas no pueden catalogarse como cumplidores, motivo &nbsp;por el que se revocar\u00e1 este segmento de la decisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;por \u00faltimo, procedi\u00f3 a indexar las sumas de dinero &nbsp;objeto de restituci\u00f3n, para arribar a un total de &nbsp;$494.039.670. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;De lo anterior se vislumbra que la decisi\u00f3n rebatida no &nbsp;resulta abiertamente arbitraria o manifiestamente ilegal, pues &nbsp;se motiv\u00f3 razonadamente, teniendo en cuenta las actuaciones &nbsp;surtidas en el tr\u00e1mite y las probanzas allegadas, todo lo cual &nbsp;llev\u00f3 al Tribunal a revocar parcialmente la decisi\u00f3n &nbsp;del a &nbsp;quo y &nbsp;condenar al ahora tutelante a restituir al demandante la suma de &nbsp;dinero referida. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, n\u00f3tese &nbsp;que, primeramente, en el sub &nbsp;examine, &nbsp;el a &nbsp;quo &nbsp;declar\u00f3 la resoluci\u00f3n del contrato de promesa de &nbsp;compraventa de inmueble, encontrando probado el incumplimiento de la &nbsp;parte demandada -ahora tutelante- y, por tanto, orden\u00f3 la &nbsp;restituci\u00f3n de $330.000.000 entregados por la parte cumplida, &nbsp;m\u00e1s \u00abLa &nbsp;correcci\u00f3n monetaria y los intereses civiles del 6% anual que &nbsp;se causen sobre la suma (\u2026)\u00bb, &nbsp;as\u00ed como una condena en costas, por $16.312.202,56 y &nbsp;$4.200.000, a t\u00edtulo de agencias en derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, el Colegiado accionado, con &nbsp;base en las pruebas allegadas al plenario, &nbsp;resolvi\u00f3 declarar la resoluci\u00f3n del contrato preliminar &nbsp;por mutuo incumplimiento y, en consecuencia, orden\u00f3 s\u00f3lo &nbsp;la restituci\u00f3n de las sumas de dinero entregadas por el &nbsp;demandante al demandado, las cuales estim\u00f3 en $494.039.670 &nbsp;-incluyendo la indexaci\u00f3n-, pero sin ordenar el pago de &nbsp;intereses moratorios, pues advirti\u00f3 que estos constitu\u00edan &nbsp;una indemnizaci\u00f3n de perjuicios que, en raz\u00f3n del mutuo &nbsp;incumplimiento, en este caso no se causaron. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Sala tiene establecido que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEse &nbsp;criterio de la Corte sobre la improcedencia de la resoluci\u00f3n &nbsp;del contrato en hip\u00f3tesis de rec\u00edproco incumplimiento, &nbsp;vino a ser replanteado, por primera vez, en una sentencia de casaci\u00f3n &nbsp;del 29 de abril de 1978, justificada sobre la base pr\u00e1ctica de &nbsp;que si ambos contratantes incumplen y ninguno puede pedir la &nbsp;resoluci\u00f3n o el cumplimiento, \u2018el contrato quedar\u00eda &nbsp;definitivamente estancado\u2019\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;1985, la Sala retorn\u00f3 a su tesis \u2018tradicional\u2019 &nbsp;sobre la inviabilidad de la resoluci\u00f3n del contrato para &nbsp;supuestos de rec\u00edproco incumplimiento, la que se mantuvo hasta &nbsp;\u00e9poca muy reciente, cuando en el referido fallo SC1662-2019, &nbsp;se determin\u00f3 que la rec\u00edproca desatenci\u00f3n de los &nbsp;compromisos negociales no era \u00f3bice para que cualquiera de los &nbsp;contratantes intentara la resoluci\u00f3n del convenio, pero sin &nbsp;indemnizaci\u00f3n de perjuicios (\u2026) pues la Corte constat\u00f3 &nbsp;que, en verdad, el ordenamiento y particularmente el C\u00f3digo &nbsp;Civil, no previeron la resoluci\u00f3n del contrato para la &nbsp;hip\u00f3tesis de los mutuos incumplimientos, debi\u00e9ndose &nbsp;buscar la soluci\u00f3n, como ordenan las cl\u00e1sicas reglas de &nbsp;hermen\u00e9utica, en la norma que m\u00e1s se asemejara a la &nbsp;situaci\u00f3n, siendo ella, el art\u00edculo 1546 ibidem\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC366-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;As\u00ed las cosas, se observa que los cuestionamientos esgrimidos &nbsp;por el gestor con miras a cuestionar la actuaci\u00f3n rebatida son &nbsp;propios de un disentimiento particular frente a los argumentos que &nbsp;tuvo en cuenta la autoridad judicial demandada para fallar en contra &nbsp;del ac\u00e1 tutelante. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;tipo de disconformidades no habilitan la intervenci\u00f3n del juez &nbsp;constitucional, por cuanto lo que hace es insistir (indirectamente) &nbsp;sobre puntos resueltos de fondo en esa causa. A su turno, se revela &nbsp;con ello la intenci\u00f3n de utilizar el resguardo como un recurso &nbsp;adicional, perdiendo as\u00ed su car\u00e1cter excepcional y &nbsp;residual. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, esta Sala ha sostenido, de un lado, que \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(CSJ STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01); y, de otro, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(CSJ STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;en cuanto ata\u00f1e a la valoraci\u00f3n probatoria, la Sala &nbsp;tiene sentado que este mecanismo constitucional no es el medio &nbsp;indicado para obtener un nuevo estudio de las pruebas recaudadas en &nbsp;el proceso, puesto que: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios&nbsp;de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores &nbsp;naturales, dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo&nbsp;(&#8230;)&nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia(\u2026)\u2019\u00bb&nbsp;(CSJ. &nbsp;STC de 25 de enero de 2012, exp. 2011-02659-00 reiterado en &nbsp;STC7213-2020 del 11 de septiembre del 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el&nbsp;sub &nbsp;examine, &nbsp;no&nbsp;es &nbsp;posible devolvernos a la reconstrucci\u00f3n y a un nuevo an\u00e1lisis &nbsp;de las probanzas allegadas al plenario, m\u00e1xime teniendo en &nbsp;cuenta que, como se dijo atr\u00e1s, la decisi\u00f3n cuestionada &nbsp;se encuentra motivada razonadamente, con base en las pruebas &nbsp;consideradas.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;esta Sala ha se\u00f1alado, en reiterada y profusa jurisprudencia, &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;al sentenciador de tutela le est\u00e1 vedado reexaminar si el &nbsp;juzgador acusado realiz\u00f3 la m\u00e1s convincente o adecuada &nbsp;de las interpretaciones, pues tal tarea est\u00e1 por fuera de sus &nbsp;facultades, ya que \u2018\u2026independientemente de que se &nbsp;comparta o no la hermen\u00e9utica del juzgador ello no descalifica &nbsp;su decisi\u00f3n ni la convierte en caprichosa y con entidad &nbsp;suficiente de configurar v\u00eda de hecho\u2019\u00bb (CSJ &nbsp;STC, 20 sep. 2012, rad. 2012-00245-01; reiterado en STC. 14 sep. &nbsp;2020, Rad. 2020-00458-01). &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;De acuerdo con lo discurrido, no se otorgar\u00e1 la salvaguarda &nbsp;impetrada. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NIEGA &nbsp;el &nbsp;amparo reclamado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto en esta providencia a los interesados, por el medio m\u00e1s &nbsp;expedito, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 30 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, y oportunamente env\u00edese el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n, en caso de &nbsp;no ser impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC17243-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC17243-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-04457-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de quince de diciembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., quince (15) de diciembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; La &nbsp;Sala decide el resguardo constitucional promovido por Jos\u00e9 &nbsp;Alirio Abril Sequera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-60268","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60268"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60268\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}