{"id":60274,"date":"2024-05-17T20:40:24","date_gmt":"2024-05-17T20:40:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc17256-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:24","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:24","slug":"stc17256-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc17256-2021\/","title":{"rendered":"STC17256 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC17256-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0. &nbsp;11001-02-03-000-2021-04500-00&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de quince de diciembre dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., quince (15) de diciembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por la sociedad &nbsp;Inversiones Edwin y Camilo Ltda. &nbsp;contra la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Bogot\u00e1 y el Juzgado Veintisiete Civil del Circuito de Bogot\u00e1. &nbsp;Al tr\u00e1mite se vincularon a los actores e intervinientes en el &nbsp;proceso de radicado &nbsp;2016-00857-00. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; La sociedad gestora procura la salvaguarda de su derecho fundamental &nbsp;al debido proceso, presuntamente vulnerado por las autoridades &nbsp;accionada en la referida causa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inicial y de las probanzas obrantes en el plenario, se &nbsp;observa la siguiente situaci\u00f3n f\u00e1ctica: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; Los se\u00f1ores Aldemar Moreno Quitian y M\u00e9lida Salazar &nbsp;Ruiz impulsaron en contra del accionante proceso verbal de &nbsp;pertenencia por prescripci\u00f3n ordinaria de los bienes inmuebles &nbsp;identificados con M.I. 50S-40712817 y 50S-40712806, que corresponden &nbsp;a un apartamento y su correspondiente garaje, ubicados en la ciudad &nbsp;de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El 12 de diciembre del 2016, el Juzgado Veintisiete Civil del &nbsp;Circuito de Bogot\u00e1 profiri\u00f3 auto admisorio1. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Notificada la pasiva contest\u00f3 la demanda en el que se opuso a &nbsp;las pretensiones2 &nbsp;y propuso las excepciones de m\u00e9rito denominadas \u00abexepci\u00f3n &nbsp;(sic) &nbsp;de petici\u00f3n de modo indebido\u00bb; &nbsp;\u00abexcepci\u00f3n &nbsp;de contrato no cumplido\u00bb, &nbsp;\u00abexcepci\u00f3n &nbsp;de carencia o inexistencia de la acci\u00f3n\u00bb, &nbsp;\u00abexcepci\u00f3n &nbsp;de documento apocrifo (sic)\u00bb, &nbsp;\u00abexcepci\u00f3n &nbsp;gen\u00e9rica de fondo y la que se pruebe en el transcurso del &nbsp;proceso\u00bb. &nbsp;A su turno, present\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n con la que &nbsp;pretendi\u00f3 reivindicar los fundos objeto de controversia3. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;El 23 de julio del 2019, se llev\u00f3 a cabo audiencia inicial sin &nbsp;la asistencia de la parte demandante ni su apoderado4. &nbsp;En atenci\u00f3n a ello, el 29 del mismo mes y a\u00f1o, el &nbsp;despacho sancion\u00f3 a los se\u00f1ores Aldemar Moreno Quitian, &nbsp;M\u00e9lida Salazar Ruiz y \u00c1lvaro Adolfo Castillo Ram\u00edrez &nbsp;con multa de 5 s.m.l.m.v5. &nbsp;Adem\u00e1s, resolvi\u00f3 \u00absancionar &nbsp;procesalmente a la parte demandante ALDEMAR MORENO QUITIAN Y MELIDA &nbsp;SALAZAR RU\u00cdZ, en la forma contenida en el numeral 4\u00b0 del &nbsp;art\u00edculo 372 del C. General del Proceso, esto es, presumir &nbsp;como ciertos los hechos susceptibles de confesi\u00f3n en que se &nbsp;fundan la contestaci\u00f3n demanda, situaci\u00f3n que ser\u00e1 &nbsp;verificada al momento de proferirse sentencia\u00bb. &nbsp;Tal providencia qued\u00f3 en firme sin manifestaci\u00f3n de las &nbsp;partes. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Agotado el tr\u00e1mite de instancia, la c\u00e9lula judicial &nbsp;accionada dict\u00f3 sentencia el 09 de noviembre del 2020, en la &nbsp;que se declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n denominada &nbsp;\u00abcarencia &nbsp;o inexistencia de la acci\u00f3n\u00bb &nbsp;y, en consecuencia, neg\u00f3 las pretensiones de la demanda. &nbsp;Adem\u00e1s, desestim\u00f3 las de la demanda de reconvenci\u00f3n &nbsp;por hallar \u00abprobada &nbsp;en forma oficiosa la excepci\u00f3n de IMPROCEDENCIA DE LA ACCI\u00d3N &nbsp;REIVINDICATORIA (DEMANDA DE RECONVENCI\u00d3N) por no demostrarse &nbsp;la calidad de poseedor de los demandados en reconvenci\u00f3n &nbsp;se\u00f1ores ALDEMAR MORENO QUITIAN y M\u00c9LIDA SALAZAR RUIZ\u00bb6. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7. &nbsp;Para el quejoso, los juzgadores cuestionados incurrieron en v\u00edas &nbsp;de hecho comoquiera que no dieron aplicaci\u00f3n a la sanci\u00f3n &nbsp;procesal de que trata el numeral 4 del art\u00edculo 372 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso ante la inasistencia de las partes a la audiencia &nbsp;inicial. En tal sentido, sostuvieron que si se hubiera aplicado &nbsp;correctamente la aludida norma, \u00abo &nbsp;sea la \u00abconfesi\u00f3n ficta o presunta\u00bb sobre hechos de &nbsp;la demanda, su contestaci\u00f3n y obviamente en la reconvenci\u00f3n, &nbsp;el resultado del proceso no pod\u00eda tener c\u00f3mo resultado, &nbsp;las sentencias de ambas &nbsp;instancias &nbsp;tal c\u00f3mo fueron dictadas, y por ello a partir de la &nbsp;CONFIRMACI\u00d3N, por parte de la sala &nbsp;Civil del &nbsp;Tribunal Superior, (En la pr\u00e1ctica un fallo inhibitorio), se &nbsp;configuran v\u00edas de hecho contra la &nbsp;administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, y perjudica a la sociedad que represento, pues como &nbsp;consecuencia de &nbsp;ello, le &nbsp;priv\u00f3 el derecho de REIVINDICAR, y obtener el reconocimiento a &nbsp;los derechos de propiedad &nbsp;y recuperaci\u00f3n de la posesi\u00f3n sobre el inmueble objeto &nbsp;del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Inst\u00f3, &nbsp;conforme a lo relatado, &nbsp;\u00abdarle &nbsp;el tr\u00e1mite legal a la acci\u00f3n de tutela, c\u00f3mo &nbsp;\u00fanica v\u00eda excepcional para corregir o enmendar el error &nbsp;de las instancias judiciales querelladas, toda vez qu\u00e9 no hay &nbsp;otra oportunidad ni otro camino procesal, para obtener el reparo al &nbsp;fallo, que gener\u00f3 las &nbsp;v\u00edas de hecho, por la err\u00f3nea aplicaci\u00f3n de la &nbsp;norma procesal violada (art. 372 num 4 CGP)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA RESPUESTA DE LA ACCIONADA Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El Juzgado Veintisiete Civil del Circuito de Bogot\u00e1 asever\u00f3 &nbsp;que \u00abno &nbsp;ha incurrido en un indebido proceso, y el tramite seguido es el que &nbsp;corresponde de acuerdo a la norma procesal ya que todas las &nbsp;providencias se encuentran fundamentadas conforme a las leyes &nbsp;preexistentes y las formas propias que establece el C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso sin vulnerar la seguridad jur\u00eddica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Los dem\u00e1s vinculados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;En el sub &nbsp;examine, &nbsp;el gestor pretende que se invalide la providencia del 09 de junio del &nbsp;2021 proferida por la Sala &nbsp;Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;que confirm\u00f3 la sentencia del 09 de noviembre de 2020, emitida &nbsp;por el Juzgado Veintisiete Civil del Circuito de Bogot\u00e1, pues &nbsp;considera que dicha decisi\u00f3n lesiona sus garant\u00edas &nbsp;superiores. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Advierte &nbsp;esta Corporaci\u00f3n que, si bien el reclamo se enfila contra los &nbsp;fallos dictados en primera y segunda instancia, el examen se &nbsp;circunscribir\u00e1 al proferido el 09 de junio del 2021 por la &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, pues fue el que, &nbsp;en \u00faltimas, defini\u00f3 la disputa. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, ha se\u00f1alado la jurisprudencia que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;aunque el quejoso enfila su ataque contra la decisi\u00f3n de &nbsp;primera instancia, en esta sede constitucional es inane detenerse en &nbsp;ella, pues, al haber sido apelada y estudiada por el ad quem, fue &nbsp;sometida a la controversia que legalmente le corresponde ante el juez &nbsp;natural de tal manera que la valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron &nbsp;los derechos fundamentales invocados debe hacerse frente al &nbsp;pronunciamiento definitivo, so pena de convertir este escenario en &nbsp;una instancia paralela a la ya superada\u00bb &nbsp;7. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Revisada &nbsp;la providencia objeto de controversia, se considera que la resoluci\u00f3n &nbsp;rebatida no alberga anomal\u00eda que imponga la perentoria &nbsp;salvaguardia, independientemente de que sea o no compartida. Sobre &nbsp;el particular, la Corporaci\u00f3n accionada, al resolver la &nbsp;instancia, expres\u00f3 los motivos por los cuales consider\u00f3 &nbsp;que era procedente confirmar el prove\u00eddo cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ello, tras explicar los presupuestos de la acci\u00f3n prescriptiva &nbsp;y los de la reivindicatoria, evidenci\u00f3 que \u00abvalorado &nbsp;el caudal probatorio arrimado al proceso, a la luz de las reglas de &nbsp;la sana cr\u00edtica, y a partir del marco conceptual expuesto en &nbsp;l\u00edneas precedentes, prontamente advierte esta Sala la &nbsp;necesidad de confirmar la decisi\u00f3n apelada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, vistas las manifestaciones efectuadas por los extremos &nbsp;procesales, advirti\u00f3 que estos \u00abcoincidieron &nbsp;en afirmar que los actores ingresaron al inmueble en virtud de un &nbsp;contrato de promesa de compraventa suscrito entre las partes\u00bb. &nbsp;Vistas las documentales obrantes en el plenario: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abCon &nbsp;el documento obrante a folios 3 a 5 se corrobora que el se\u00f1or &nbsp;Jos\u00e9 Francisco Riveros, en calidad de representante legal de &nbsp;la sociedad Inversiones Edwin y Camilo Ltda., el 16 de julio de 2007 &nbsp;prometi\u00f3 a los demandantes la venta del bien objeto de esta &nbsp;litis, de lo que se desprende inequ\u00edvocamente que la tenencia &nbsp;del inmueble que ostentan actualmente los actores es consecuencia de &nbsp;la existencia de un v\u00ednculo contractual que subsiste hasta la &nbsp;actualidad, puesto que no ha sido anulado o invalidado ni resuelto &nbsp;por ninguno de los medios que el legislador autoriza, y mientras ello &nbsp;sea as\u00ed, no pueden desconoc\u00e9rsele sus efectos o poder &nbsp;vinculante, al punto que mientras dicha circunstancia subsista las &nbsp;obligaciones en \u00e9l contenidas son ley para las partes y de &nbsp;obligatorio acatamiento -1602 C.C.-, sin que por la sola &nbsp;manifestaci\u00f3n de los actores se puedan desconocer sus efectos. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;como esa promesa de compraventa genera obligaci\u00f3n de hacer y &nbsp;no de dar, resulta incontestable que no puede ser considerada como &nbsp;justo t\u00edtulo para adquirir el dominio, como lo ha precisado en &nbsp;innumerables ocasiones la Corte Suprema de Justicia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;dicho entendido, para el Colegiado es di\u00e1fano que ante la &nbsp;existencia del referido v\u00ednculo negocial \u00abtampoco &nbsp;pod\u00eda prosperar la pretensi\u00f3n de usucapi\u00f3n, pues &nbsp;muy a pesar de que uno de los socios de la promitente vendedora &nbsp;hubiere fallecido, ello no le resta eficacia al negocio jur\u00eddico, &nbsp;toda vez que, conforme al art\u00edculo 98 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio, la \u201csociedad legalmente constituida constituye una &nbsp;persona jur\u00eddica distinta a los socios individualmente &nbsp;considerados\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3 &nbsp;que, de acuerdo con la jurisprudencia de esta Corte y de la lectura &nbsp;de las cl\u00e1usulas del contrato de promesa de compraventa, &nbsp;\u00abcontrario &nbsp;a lo se\u00f1alado por el recurrente, la entrega de un inmueble &nbsp;prometido en venta en virtud de promesa de compraventa por s\u00ed &nbsp;solo no convierte a los promitentes compradores en poseedores &nbsp;materiales, sino en meros tenedores, por lo que, en el caso bajo &nbsp;estudio y en raz\u00f3n a que en la promesa no se indic\u00f3 de &nbsp;forma inequ\u00edvoca que con la entrega anticipada del bien al &nbsp;demandante tambi\u00e9n se le otorgaba la posesi\u00f3n material, &nbsp;sino, como se dijo, la mera tenencia, es claro que el plazo de &nbsp;prescripci\u00f3n no puede computarse desde la fecha en que ese &nbsp;acto ocurri\u00f3\u00bb. &nbsp;As\u00ed las cosas, \u00abpara &nbsp;que la pretensi\u00f3n de los demandantes saliera adelante, incluso &nbsp;por prescripci\u00f3n extraordinaria (si nos atuvi\u00e9ramos a &nbsp;lo que fue se\u00f1alado al subsanar la demanda), debieron &nbsp;acreditar ser poseedores del bien y que dicha posesi\u00f3n la han &nbsp;detentado por m\u00e1s de diez a\u00f1os, circunstancia que muy a &nbsp;pesar de las manifestaciones de los recurrentes no est\u00e1n &nbsp;acreditadas, porque, como atr\u00e1s se vio, por las circunstancias &nbsp;que rodearon su ingreso al inmueble, es dable afirmar, en principio, &nbsp;que son meros tenedores\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, asegur\u00f3 que tampoco habr\u00eda lugar a declarar la &nbsp;prescripci\u00f3n extraordinaria, pues los actores tampoco &nbsp;acreditaron \u00abla &nbsp;supuesta posesi\u00f3n durante el t\u00e9rmino decenal exigido &nbsp;por la ley, pues dijeron que recibieron el bien el 18 de agosto de &nbsp;2007 y presentaron la demanda de pertenencia el 12 de diciembre de &nbsp;2016, lo que significa que no hab\u00edan transcurrido los 10 a\u00f1os &nbsp;previstos en el inciso 2\u00b0 del numeral 3\u00b0 del canon 2531 &nbsp;(modificado por el art\u00edculo 5\u00ba de la Ley 791 de 2002)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;en lo que refiere a los alegatos esgrimidos por el demandante en &nbsp;reconvenci\u00f3n, lo cierto es que \u00abla &nbsp;acci\u00f3n reivindicatoria es de estirpe eminentemente &nbsp;extracontractual, situaci\u00f3n que aqu\u00ed no ocurre en la &nbsp;medida en que los actores ingresaron al inmueble por virtud del &nbsp;contrato de promesa de compraventa celebrado con la parte pasiva, el &nbsp;cual \u00fanicamente da lugar a derechos personales, m\u00e1s no &nbsp;reales\u00bb. &nbsp;En ese orden de ideas, -explic\u00f3- ante la existencia del &nbsp;v\u00ednculo negocial no es posible que prospere la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria, ya que su ejercicio \u00abest\u00e1 &nbsp;reservado para el propietario que ha sido \u201cdespojado\u201d de &nbsp;la posesi\u00f3n, no as\u00ed para el que la entreg\u00f3 &nbsp;voluntariamente en virtud de un contrato, caso en el cual para &nbsp;recuperarla debe atacar el acuerdo negocial que dio origen a la &nbsp;entrega, pues, como lo ense\u00f1a el antiguo principio general en &nbsp;materia jur\u00eddica, \u201clas cosas en derecho se deshacen como &nbsp;se hacen.\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;De &nbsp;lo transcrito se sigue que &nbsp;la determinaci\u00f3n cuestionada no resulta arbitraria o &nbsp;manifiestamente alejada del ordenamiento jur\u00eddico. Lo anterior &nbsp;am\u00e9n que aquella fue proferida despu\u00e9s de haberse &nbsp;realizado una valoraci\u00f3n razonable y juiciosa de las &nbsp;probanzas, la normativa y la jurisprudencia que regula la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.- &nbsp;Para &nbsp;la Sala, el escrutinio de las pruebas no comport\u00f3 el alegado &nbsp;defecto f\u00e1ctico, en tanto que al juez le corresponde efectuar &nbsp;un an\u00e1lisis de persuasi\u00f3n racional, haciendo un &nbsp;ejercicio desde la sana cr\u00edtica y las leyes de la experiencia, &nbsp;an\u00e1lisis que no result\u00f3, en el caso en concreto, &nbsp;irrazonable. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, el hecho de que exista confesi\u00f3n ficta por los &nbsp;demandantes ante su inasistencia a la audiencia inicial no significa, &nbsp;per se, que deban prosperar las pretensiones de la demanda de &nbsp;reconvenci\u00f3n, comoquiera que dicho medio de prueba deber\u00e1 &nbsp;ser valorado en conjunto con las dem\u00e1s probanzas obrantes en &nbsp;el plenario, tal como ocurri\u00f3 en el caso de marras. Sobre &nbsp;este aspecto, la Corte tiene por averiguado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cImporta &nbsp;precisar que la confesi\u00f3n ficta tendr\u00e1 el mismo valor y &nbsp;fuerza que a las confesiones propiamente dichas la ley les atribuye, &nbsp;siempre y cuando, se insiste, no exista dentro del proceso prueba en &nbsp;contrario y para su incorporaci\u00f3n se hayan cumplido las &nbsp;condiciones previstas en el art\u00edculo 191 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;con acierto lo ha sostenido la doctrina especializada, &nbsp;y tiene dicho la Corte, la prueba procesal no est\u00e1 formada, de &nbsp;ordinario, por un solo elemento, sino que, por lo com\u00fan, cada &nbsp;litigante suele utilizar diversos medios de persuasi\u00f3n, de &nbsp;naturaleza heterog\u00e9nea. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha insistido, con fundamento en la ley, y en &nbsp;reiterada doctrina que a los jueces se les impone la obligaci\u00f3n &nbsp;de hacer la evaluaci\u00f3n tanto individual como conjunta de los &nbsp;diversos y heterog\u00e9neos elementos probatorios obrantes en los &nbsp;autos; no de uno solo; &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;no ser as\u00ed \u2013ha dicho la Sala-, a los falladores se les &nbsp;imposibilitar\u00eda para formar la premisa menor del silogismo &nbsp;judicial que constituye la sentencia, o sea la determinaci\u00f3n &nbsp;de la situaci\u00f3n f\u00e1ctica concreta que debe subsumirse en &nbsp;la hip\u00f3tesis contemplada por la norma legal\u201d8\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2.- &nbsp;Es precisamente la valoraci\u00f3n en conjunto de las pruebas y del &nbsp;an\u00e1lisis cr\u00edtico que de ellas se haga, lo que permite &nbsp;elaborar razonamientos que, en tanto no sean il\u00f3gicos, no &nbsp;pueden ser desvirtuados a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela. Resulta &nbsp;necesario en este aparte resaltar que el juez constitucional s\u00f3lo &nbsp;interviene en la \u00abesfera &nbsp;probatoria\u00bb, &nbsp;cuando el \u00aberror &nbsp;en el juicio valorativo\u00bb &nbsp;sea ostensible, flagrante, manifiesto y con incidencia directa en la &nbsp;decisi\u00f3n, cuya ocurrencia no se advierte en el sub &nbsp;examine, &nbsp;pues no se observa un juicio il\u00f3gico o contraevidente del &nbsp;material probatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;es menester resaltar que en \u00abmateria &nbsp;de pruebas\u00bb &nbsp;esta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha reiterado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterado, entre otros, el 7 &nbsp;oct. 2015, rad. 2336-00 y STC4937-2016 21 abr. 2016 rad. &nbsp;2016-00057-01). &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;Bajo tales consideraciones, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha esgrimido, de un lado, que \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(CSJ STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01); y, &nbsp;de otro, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(CSJ STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01). &nbsp;<\/p>\n<p>6.- &nbsp;Por lo razonado en precedencia, se negar\u00e1 el amparo exigido. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NIEGA &nbsp;la &nbsp;tutela solicitada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los &nbsp;interesados y, en caso de no ser impugnada, oportunamente env\u00edese &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 103 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del PDF \u00ab01 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRINCIPAL\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del PDF \u00abCuaderno2Reconvencion\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 347 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 350 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 538 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del PDF \u00ab01 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRINCIPAL\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC, 2 may, 2014, rad. 00834-00, reiterada en STC2242, 5 mar. 2015 &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC066-2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 16 de enero del 2020, exp. 2019-00091-01. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC17256-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0. &nbsp;11001-02-03-000-2021-04500-00&nbsp; &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de quince de diciembre dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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