{"id":60506,"date":"2024-05-20T20:57:52","date_gmt":"2024-05-20T20:57:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc026-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:52","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:52","slug":"stc026-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc026-2022\/","title":{"rendered":"STC026 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC026-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC026-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-04616-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de doce (12) de enero de dos mil veintid\u00f3s). &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., doce &nbsp;(12) de enero de &nbsp;dos mil veintid\u00f3s (2022).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte &nbsp;la acci\u00f3n de tutela interpuesta por &nbsp;Rebecca &nbsp;Navarro de G\u00f3mez &nbsp;contra &nbsp;la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior de Santa Marta, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al que fueron vinculados el Juzgado &nbsp;\u00danico Civil del Circuito de El Banco, Magdalena, &nbsp;as\u00ed como las partes y dem\u00e1s intervinientes del proceso &nbsp;coercitivo a que alude el escrito de amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;promotora del &nbsp;amparo reclama por intermedio de apoderada judicial, la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional de sus derechos fundamentales al debido proceso, a la &nbsp;defensa, a la igualdad y al acceso a la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia, presuntamente conculcados por la autoridad jurisdiccional &nbsp;accionada, dentro del proceso ejecutivo que Bavaria S.A. promovi\u00f3 &nbsp;Comercial Ltda., Marta Cecilia G\u00f3mez Navarro, Miladis Mart\u00ednez &nbsp;G\u00f3mez, Gustavo Le\u00f3n Alzate Giraldo y Herederos &nbsp;indeterminados de Le\u00f3n \u00c1ngel G\u00f3mez Zuluaga, con &nbsp;radicado No. 2014-00001-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicita entonces, de manera &nbsp;concreta, que se ordene a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior &nbsp;Santa Marta, proceda a \u00abla &nbsp;revocatoria de la providencia proferida &nbsp;(\u2026) el &nbsp;d\u00eda 20 del mes de enero del a\u00f1o 2021 &nbsp;(\u2026) consecuencialmente &nbsp;los autos proferidos en los recursos horizontales proferidos &nbsp;[por esa colegiatura]\u00bb, &nbsp;y &nbsp;que, en consecuencia, &nbsp;se &nbsp;le reconozca el beneficio &nbsp;\u00abde &nbsp;ser llamada al juicio para su defensa e integrar el Litis consorcio &nbsp;necesario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;apoyo de sus reclamos aduce en compendio, que dentro del referido &nbsp;cobro judicial, se libr\u00f3 mandamiento de pago el 15 de enero de &nbsp;2014, y pese a que el ejecutado Le\u00f3n \u00c1ngel G\u00f3mez &nbsp;Zuluaga, su c\u00f3nyuge, falleci\u00f3 el 12 de marzo de 2011, &nbsp;ella no fue vinculada al proceso y se enter\u00f3 de la existencia &nbsp;del mismo cuando solicito un certificado de tradici\u00f3n y &nbsp;libertad del inmueble objeto de garant\u00eda, por lo cual pidi\u00f3 &nbsp;al Juzgado \u00danico Civil del Circuito de El Banco, Magdalena, la &nbsp;nulidad del proceso por no haber sido notificada del auto admisorio &nbsp;de la demanda, y \u00abpor &nbsp;estar involucrado un bien social, perteneciente a la sociedad &nbsp;conyugal, como consecuencia de la uni\u00f3n matrimonial celebrada &nbsp;entre ambos el 16 de julio de 1950, adquirido en el a\u00f1o 2000\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostiene &nbsp;que el 19 de marzo de 2020, el mentado estrado declar\u00f3 la &nbsp;nulidad de las actuaciones surtidas desde la sentencia, inclusive, &nbsp;para que se integrara el contradictorio con ella, tras observar que &nbsp;s\u00f3lo se hab\u00eda enterado a los herederos indeterminados, &nbsp;pese a que \u00abante &nbsp;el fallecimiento de quien adquiere el bien inmueble, era obligaci\u00f3n &nbsp;convocar a los herederos determinados e indeterminados, como a la &nbsp;c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite (\u2026) &nbsp;porque &nbsp;la sentencia produce efectos contra ella\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Narra &nbsp;que la decisi\u00f3n fue atacada por la ejecutante y revocada el 20 &nbsp;de enero de 2021 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de &nbsp;Cundinamarca, despu\u00e9s de lo cual ella interpuso recusaci\u00f3n &nbsp;contra la funcionaria sustanciadora de la decisi\u00f3n, la cual &nbsp;fue declarada infundada, por lo cual pidi\u00f3 reponer la decisi\u00f3n &nbsp;de la nulidad, pero el recurso fue negado el 14 de abril siguiente, &nbsp;por extempor\u00e1neo, siendo que durante el t\u00e9rmino se &nbsp;present\u00f3 la recusaci\u00f3n \u00ablo &nbsp;que suspend\u00eda cualquier actuaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;de manera que en vez de la reposici\u00f3n se le concedi\u00f3 &nbsp;s\u00faplica, la cual fue negada por el siguiente Magistrado en &nbsp;turno. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;asegura, que en lo decidido no se tuvo en cuenta que era conocida su &nbsp;condici\u00f3n de c\u00f3nyuge del demandado G\u00f3mez &nbsp;Zuluaga, y el fallecimiento de \u00e9ste fue un \u00abhecho &nbsp;p\u00fablico y notorio\u00bb &nbsp;por haber ocurrido en un municipio peque\u00f1o; as\u00ed mismo, &nbsp;que el bien objeto de garant\u00eda es de la sociedad conyugal, &nbsp;situaciones por las que, en su criterio, se justifica la intervenci\u00f3n &nbsp;del juez de tutela a su favor &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Santa Marta por &nbsp;intermedio de la Magistrada sustanciadora de la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada manifest\u00f3, que el 20 de &nbsp;enero de 2021 revoc\u00f3 &nbsp;el auto de 19 de mayo de 2020 del Juzgado \u00danico Civil del &nbsp;Circuito de El Banco, Magdalena, para en lugar, negar la nulidad por &nbsp;indebida notificaci\u00f3n alegada por la aqu\u00ed accionante; &nbsp;posteriormente \u00e9sta interpuso recusaci\u00f3n contra ella, &nbsp;la cual rehus\u00f3 el 16 de febrero siguiente, por lo que remiti\u00f3 &nbsp;la inconformidad a la siguiente Magistrada en turno, quien la declar\u00f3 &nbsp;infundada el d\u00eda 25 del mismo mes, \u00abadvirtiendo &nbsp;a la proponente que, en lo sucesivo, se abstuviera de formular &nbsp;recusaciones que puedan implicar una posible temeridad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3, &nbsp;que la aqu\u00ed inconforme solicit\u00f3 despu\u00e9s la &nbsp;invalidez del prove\u00eddo de 20 de enero de 2021, la cual fue &nbsp;negada el 14 de abril siguiente, decisi\u00f3n que \u00e9sta &nbsp;solicit\u00f3 reponer, pero el mecanismo fue rechazado por &nbsp;improcedente en auto del 5 de mayo posterior, por lo que a la &nbsp;inconformidad se le dio tr\u00e1mite de s\u00faplica, la cual fue &nbsp;negada el 11 de junio siguiente, actuaciones todas apegadas a las &nbsp;disposiciones legales. &nbsp;<\/p>\n<p>b). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los Magistrados del Tribunal Superior de Santa Marta que en Sala del &nbsp;11 de junio de 2021 resolvieron el recurso de s\u00faplica aludido &nbsp;por la gestora, manifestaron atenerse a lo plasmado en esa decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>c). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;momento del registro del proyecto de fallo, no se hab\u00edan &nbsp;recibido m\u00e1s intervenciones. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n de tutela es, seg\u00fan el art\u00edculo 86 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, un mecanismo extraordinario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las personas, ante la consumaci\u00f3n o inminencia de violaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de \u00e9stos por la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autoridades p\u00fablicas, o en ciertos eventos, de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;particulares. &nbsp;<\/p>\n<p>Su &nbsp;procedencia contra providencias o actuaciones judiciales es &nbsp;excepcional, pues s\u00f3lo tiene lugar cuando el funcionario &nbsp;judicial adopte &nbsp;una decisi\u00f3n por completo opuesta al r\u00e9gimen legal &nbsp;previamente se\u00f1alado, &nbsp;caso en el cual se justifica la intervenci\u00f3n del juez &nbsp;constitucional para evitar o remediar la respectiva vulneraci\u00f3n &nbsp;de los derechos fundamentales que con tal decisi\u00f3n se genere, &nbsp;siempre que el afectado &nbsp;acuda al mecanismo dentro de un t\u00e9rmino prudencial, y no &nbsp;disponga de otro medio ordinario y efectivo para lograrlo, &nbsp;requisitos \u00e9stos para la procedibilidad de la acci\u00f3n, &nbsp;que deben entonces acreditarse antes de cualquier consideraci\u00f3n &nbsp;sobre el fondo del asunto debatido, ya que la ausencia de cualquiera &nbsp;de ellos, impone por regla general negar la petici\u00f3n de &nbsp;amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el presente caso, la ciudadana Navarro de G\u00f3mez &nbsp;cuestiona &nbsp;a trav\u00e9s del presente mecanismo excepcional de protecci\u00f3n, &nbsp;en lo fundamental, el auto de 20 de enero de 2021 de la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior de Santa Marta, que revoc\u00f3 la &nbsp;decisi\u00f3n del 19 de marzo de 2020 del Juzgado \u00danico &nbsp;Civil del Circuito de El Banco -Magdalena, para as\u00ed, negar la &nbsp;nulidad por indebida notificaci\u00f3n alegada dentro del proceso &nbsp;ejecutivo con garant\u00eda hipotecaria que Bavaria SA adelanta &nbsp;contra Comercial Ltda y otros, &nbsp;pues en su sentir, &nbsp;debi\u00f3 ser vinculada al juicio como c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite &nbsp;de Le\u00f3n \u00c1ngel G\u00f3mez Zuluaga, y porque el bien &nbsp;objeto de garant\u00eda hace parte de la sociedad conyugal que tuvo &nbsp;con \u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bajo este panorama, no &nbsp;cabe duda para la Sala que lo pretendido a trav\u00e9s del amparo &nbsp;est\u00e1 llamado al fracaso, ya que &nbsp;de los argumentos que sustentan la solicitud de protecci\u00f3n y &nbsp;aquellos expuestos en la determinaci\u00f3n de segundo grado en &nbsp;comento, no se advierte vulneraci\u00f3n superior alguna, por &nbsp;cuanto lo decidido no es el resultado de un subjetivo criterio que &nbsp;conlleve ostensible desviaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico, &nbsp;que por ende, tenga aptitud para lesionar las garant\u00edas &nbsp;esenciales de la promotora de la queja constitucional, tal y como &nbsp;pasa a verse: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Para adoptar la decisi\u00f3n que la gestora no comparte, el &nbsp;Tribunal Superior de Santa Marta hizo un recuento de las principales &nbsp;actuaciones procesales surtidas en el proceso cuestionado y en &nbsp;seguida puntualiz\u00f3 que \u00abla &nbsp;incidentalista busca la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n al &nbsp;considerar que no se cit\u00f3 al proceso, pese a su calidad de &nbsp;c\u00f3nyuge del se\u00f1or Le\u00f3n \u00c1ngel G\u00f3mez &nbsp;Zuluaga, en el que se afect\u00f3 un bien que, a su juicio, &nbsp;pertenece a la sociedad conyugal por adquirirse durante su vigencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;seguida, para resolver el problema jur\u00eddico, la Colegiatura &nbsp;accionada cit\u00f3 el art\u00edculo 81 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil y el art\u00edculo 87 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso, para del contenido de la \u00faltima norma colegir &nbsp;que, \u00abes &nbsp;posible interponer demanda declarativa o ejecutiva contra los &nbsp;herederos de una persona fallecida, cuando a\u00fan no se hubiere &nbsp;indiciado la sucesi\u00f3n. Trat\u00e1ndose de procesos &nbsp;ejecutivos, se puede ejecutar el cobro a un tercero, de obligaciones &nbsp;adquiridas por el causante, contenidas en un t\u00edtulo valor, &nbsp;antes del proceso de sucesi\u00f3n. En ese orden la demanda puede &nbsp;formularse: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra &nbsp;los herederos determinados, si se conocen e indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra los herederos indeterminados, cuyos nombres se ignoren. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;cuando se ha iniciado el proceso de sucesi\u00f3n, la demanda &nbsp;deber\u00e1 dirigirse: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra &nbsp;los herederos reconocidos en aqu\u00e9l, los dem\u00e1s conocidos &nbsp;y los indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra &nbsp;los herederos indeterminados, si no existieran determinados. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra &nbsp;el albacea con tenencia de bienes o el administrador de la herencia &nbsp;yacente, si fuera el caso. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra &nbsp;el C\u00f3nyuge, si se trata de bienes y deudas sociales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n &nbsp;que soport\u00f3 en un pronunciamiento emitido sobre el particular &nbsp;por la Corte Suprema de Justicia, para entonces colegir que, \u00abde &nbsp;la normatividad ense\u00f1ada, se desprende que la c\u00f3nyuge &nbsp;sobreviviente, solo se hace imperioso su llamamiento o direccionar la &nbsp;demanda en su contra cuando exista el proceso de sucesi\u00f3n y se &nbsp;trate de bienes sociales\u00bb, &nbsp;aserto que respald\u00f3 en un pronunciamiento doctrinario &nbsp;elaborado al respecto, para en seguida concluir que \u00aben &nbsp;el caso de marras, si bien la incidentante acredit\u00f3 el v\u00ednculo &nbsp;conyugal con el se\u00f1or Le\u00f3n \u00c1ngel G\u00f3mez &nbsp;Zuluaga quien fuera uno de los obligados y que dio en garant\u00eda &nbsp;hipotecaria uno de sus bienes, espec\u00edficamente el identificado &nbsp;con matr\u00edcula inmobiliaria No. 224-14089 de la Oficina de &nbsp;Registro de Instrumentos P\u00fablicos de esa municipalidad y que &nbsp;sea de paso acotar, para el momento en que se present\u00f3 la &nbsp;demanda de dicho predio, estaba en cabeza del occiso (p\u00e1g. &nbsp;131-132), no lo es menos que la incidentante no demostr\u00f3 que, &nbsp;para el momento en que se present\u00f3 la demanda ejecutiva, &nbsp;estuviera en curso el juicio sucesorio de la referida persona. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que los bienes sociales se estructuran al momento en que se disuelva &nbsp;por alguna causa la sociedad conyugal, por lo tanto, antes de ello, &nbsp;cada uno de los c\u00f3nyuges tiene la administraci\u00f3n y &nbsp;disposici\u00f3n de sus bienes, a la luz del art\u00edculo 1\u00ba &nbsp;de la Ley 28 de 1932 (\u2026) Desde luego que, en vida, el se\u00f1or &nbsp;ten\u00eda la libre disposici\u00f3n y administraci\u00f3n de &nbsp;sus bienes, por lo tanto, y dado que al momento de hacerse efectiva &nbsp;la garant\u00eda hipotecaria ya hab\u00eda fallecido, la demanda &nbsp;deb\u00eda dirigirse contra sus herederos, pero en la forma que &nbsp;precisa el hoy art\u00edculo 87 del CGP, antes del CPC, norma que, &nbsp;como se dijo, no siempre era necesario demandar a la c\u00f3nyuge &nbsp;ya que solo era obligatorio, se itera, cuando estuviera en curso el &nbsp;proceso de sucesi\u00f3n y se tratara de bienes sociales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, al margen que se trate o no de un bien perteneciente a la &nbsp;sociedad conyugal, en el particular no se estructur\u00f3 ning\u00fan &nbsp;vicio por falta de llamamiento de la c\u00f3nyuge ya que no se &nbsp;demostr\u00f3 que para el momento en que se present\u00f3 la &nbsp;acci\u00f3n ejecutiva, estuviera en curso el juicio sucesorio de &nbsp;ese deudor, razones suficientes para revocar la decisi\u00f3n que &nbsp;se revisa, sin que haya lugar a la condena en costas al no haberse &nbsp;causado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; De &nbsp;este modo, no cabe &nbsp;duda que, a &nbsp;diferencia de lo considerado por la gestora del amparo, la decisi\u00f3n &nbsp;proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Santa &nbsp;Marta se soport\u00f3 en el razonable entendimiento de la &nbsp;normatividad y a jurisprudencia aplicable al caso, por lo que el mero &nbsp;disentimiento con esa interpretaci\u00f3n no permite per &nbsp;se la &nbsp;intromisi\u00f3n del juez constitucional para modificar o invalidar &nbsp;lo resuelto, siendo evidente en este caso, que lo expuesto por la &nbsp;gestora es su particular manera de analizar las normas llamadas a &nbsp;regular el asunto, sin que solo por ello se pueda descalificar la &nbsp;misma labor que realiz\u00f3 el juez cognoscente. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; Y es que, como qued\u00f3 visto, la decisi\u00f3n del Tribunal &nbsp;Superior de Santa Marta, de revocar la nulidad por indebida &nbsp;notificaci\u00f3n que hab\u00eda sido declarada en primera &nbsp;instancia para en su lugar no invalidar el juicio, obedeci\u00f3 a &nbsp;que, seg\u00fan interpret\u00f3 de la normativa adjetiva que &nbsp;estim\u00f3 aplicable, la vinculaci\u00f3n al proceso de la aqu\u00ed &nbsp;accionante no resultaba necesaria, porque no se acredit\u00f3 que &nbsp;al momento de presentarse la demanda, estuviera en curso el proceso &nbsp;de sucesi\u00f3n del deudor, y c\u00f3nyuge de \u00e9sta, y se &nbsp;involucrara en la ejecuci\u00f3n un bien social. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp; As\u00ed las cosas, como &nbsp;la sola divergencia conceptual expuesta por la actora no permite &nbsp;abrir camino a esta herramienta, dado que la tutela no es el &nbsp;instrumento para definir cu\u00e1l de las posibilidades de &nbsp;interpretaci\u00f3n se ajusta a la norma adjetiva que est\u00e1 &nbsp;llamada a aplicarse al caso concreto, no cabe duda que en el presente &nbsp;caso la protecci\u00f3n reclamada est\u00e1 llamada al fracaso, &nbsp;pues como ha sostenido invariablemente esta Corte, la &nbsp;simple discrepancia con lo decidido no es una raz\u00f3n para que &nbsp;se admita la intervenci\u00f3n del juez de tutela, &nbsp;con independencia de que &nbsp;el juez constitucional la comparta o no, &nbsp;\u00abm\u00e1xime &nbsp;si la que ha hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n, es decir &nbsp;si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la demanda, ya &nbsp;que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico &#8230; &nbsp;y entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las &nbsp;funciones asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir &nbsp;el conflicto de intereses\u00bb, m\u00e1xime &nbsp;cuando tambi\u00e9n se &nbsp;ha dicho de forma reiterada, &nbsp;que \u00abno &nbsp;se puede recurrir a la acci\u00f3n tutelar para imponer al fallador &nbsp;una determinada interpretaci\u00f3n de las normas procesales &nbsp;aplicables al asunto sometido a su estudio o una espec\u00edfica &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida &nbsp;con el de las partes\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC039-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; As\u00ed, estas consideraciones bastan para concluir, que habr\u00e1 &nbsp;de desestimarse la protecci\u00f3n reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, NIEGA &nbsp;el &nbsp;amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;referenciada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito lo aqu\u00ed resuelto, y en &nbsp;oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional &nbsp;para que &nbsp;asuma lo de su &nbsp;cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;Justificada &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC026-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC026-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-04616-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de doce (12) de enero de dos mil veintid\u00f3s). &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., doce &nbsp;(12) de enero de &nbsp;dos mil veintid\u00f3s (2022).- &nbsp; Decide la Corte &nbsp;la acci\u00f3n de tutela interpuesta por &nbsp;Rebecca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[],"class_list":["post-60506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}