{"id":60791,"date":"2024-05-20T20:58:00","date_gmt":"2024-05-20T20:58:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc602-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:00","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:00","slug":"stc602-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc602-2022\/","title":{"rendered":"STC602 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC602-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC602-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-00119-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintis\u00e9is de enero de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintisiete (27) de enero de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la tutela promovida por Norlando &nbsp;Rueda D\u00edaz contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Bucaramanga y el Juzgado S\u00e9ptimo &nbsp;Civil del Circuito de la misma ciudad, tr\u00e1mite al cual se &nbsp;dispuso vincular a las partes e intervinientes en el asunto \u00abverbal &nbsp;de nulidad de acto escritural\u00bb &nbsp;con radicado 2017-00093. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; El &nbsp;actor pide la protecci\u00f3n del derecho fundamental al \u00abdebido &nbsp;proceso\u00bb, &nbsp;presuntamente &nbsp;vulnerado en el proceso reprochado; en consecuencia, solicita \u00abse &nbsp;le ordene al TRIBUNAL SUPERIOR DE BUCARAMANGA SALA CIVIL \u2013 &nbsp;FAMILIA, (\u2026) &nbsp;(\u2026) &nbsp;revoque el fallo de primera instancia (sic)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio, sostiene que impuls\u00f3 el juicio contra Luz Marina &nbsp;Amorocho Becerra, para lograr la anulaci\u00f3n de la escritura &nbsp;p\u00fablica N\u00b0 2318 de 14 de mayo de 2010, mediante la cual se &nbsp;declar\u00f3 la existencia de la uni\u00f3n marital de hecho y &nbsp;sociedad patrimonial entre ella y su padre, Remigio Rueda M\u00e1rquez &nbsp;(q.e.p.d.). &nbsp;<\/p>\n<p>Advierte &nbsp;que, si bien las pruebas recaudadas en el asunto criticado daban &nbsp;cuenta de la \u00abdiscapacidad &nbsp;mental absoluta\u00bb &nbsp;de su progenitor para suscribir el acto mencionado, pues obraba la &nbsp;certificaci\u00f3n del m\u00e9dico psiquiatra que lo trat\u00f3 &nbsp;antes de su deceso, el fallador de primer grado, en sentencia de 21 &nbsp;de septiembre de 2020, neg\u00f3 sus pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1ala &nbsp;que ese juzgador, le dio la \u00abraz\u00f3n\u00bb &nbsp;a la pasiva, aunque desestim\u00f3 sus excepciones, denominadas &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de causa o motivo para demandar, falta de legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa por activa, temeridad y mala fe y cosa juzgada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma &nbsp;que apel\u00f3 el fallo referido, con sustento en la indebida &nbsp;valoraci\u00f3n del material demostrativo por parte del a &nbsp;quo; &nbsp;sin embargo, el Tribunal acusado, en pronunciamiento de 24 de &nbsp;noviembre de 2021, ratific\u00f3 dicha decisi\u00f3n, proceder &nbsp;con el que lesion\u00f3 sus garant\u00edas sustanciales, \u00abal &nbsp;hacer una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la prueba obrante, &nbsp;y al desconocer la prueba cl\u00ednica y m\u00e9dico psiqui\u00e1trica &nbsp;que reposa al expediente, omitiendo resolver sobre los extremos de la &nbsp;Litis y que deb\u00edan ser objeto de pronunciamiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; Una &nbsp;vez asumido el tr\u00e1mite, el 19 del presente mes se admiti\u00f3 &nbsp;la acci\u00f3n de tutela y se orden\u00f3 el traslado a los &nbsp;acusados para que ejercieran su derecho a la defensa, as\u00ed como &nbsp;la citaci\u00f3n a &nbsp;las partes e intervinientes en el asunto &nbsp;\u00abverbal &nbsp;de nulidad de acto escritural\u00bb, &nbsp;con radicado 2017-00093. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Juzgado accionado relat\u00f3 los antecedentes del caso &nbsp;censurado, indic\u00f3 que dict\u00f3 sentencia desestimatoria de &nbsp;las pretensiones del aqu\u00ed accionante, pronunciamiento &nbsp;ratificado por su superior el 24 de noviembre de 2021, y pidi\u00f3 &nbsp;denegar el resguardo, por cuanto no lesion\u00f3 las garant\u00edas &nbsp;invocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Tribunal convocado se opuso a la prosperidad de la salvaguarda, &nbsp;dado que en su fallo no incurri\u00f3 en \u00abuna &nbsp;actuaci\u00f3n abiertamente arbitraria o abusiva\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Los dem\u00e1s guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp;Se advierte la inviabilidad de la tutela reclamada, toda vez que no &nbsp;se extrae irregularidad o desafuero en el fallo proferido el 24 de &nbsp;noviembre de 2021, mediante el cual el Tribunal denunciado confirm\u00f3 &nbsp;el proferido en primer grado en el proceso censurado, pronunciamiento &nbsp;donde fue zanjada la problem\u00e1tica aqu\u00ed ventilada por el &nbsp;tutelante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, se observa que el Tribunal denunciado, para adoptar la &nbsp;determinaci\u00f3n comentada, comenz\u00f3 por relatar los &nbsp;antecedentes del caso y, enseguida, relacion\u00f3 los argumentos &nbsp;de la apelaci\u00f3n impetrada por el demandante, aqu\u00ed &nbsp;actor, sintetiz\u00e1ndolos as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab- &nbsp;Que &nbsp;la se\u00f1ora juez hizo una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n &nbsp;de las pruebas, en su conjunto, que muestran el grado de discapacidad &nbsp;que padec\u00eda por entonces REMIGIO RUEDA M\u00c1RQUEZ. &nbsp;<\/p>\n<p>-Que &nbsp;la funcionaria ignor\u00f3 la certificaci\u00f3n m\u00e9dica &nbsp;que indica que el se\u00f1or RUEDA M\u00c1RQUEZ padec\u00eda &nbsp;una discapacidad mental absoluta, que le imped\u00eda &nbsp;autodeterminarse. &nbsp;<\/p>\n<p>-Que &nbsp;no es cierto que Remigio y Luz Marina hicieran vida marital en los &nbsp;\u00faltimos a\u00f1os de la vida de aqu\u00e9l. Que la &nbsp;deducci\u00f3n de que, por las visitas que la demandada hac\u00eda &nbsp;al se\u00f1or Remigio en el hogar geri\u00e1trico no puede &nbsp;concluirse que ten\u00edan convivencia, requisito indispensable &nbsp;para que se configure la uni\u00f3n marital de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>-Que &nbsp;no es cierto que Luz marina haya participado en la administraci\u00f3n &nbsp;de los bienes de Remigio. &nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; &nbsp;Que los testimonios recibidos en el proceso demostraron que nunca &nbsp;vivieron juntos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;desatar tales cuestionamientos, la Corporaci\u00f3n acusada estim\u00f3 &nbsp;necesario precisar que el \u00abproblema &nbsp;jur\u00eddico\u00bb &nbsp;planteado se limitaba a establecer: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;nulidad de la escritura p\u00fablica # 2318 del 14 de mayo de 2010, &nbsp;de la Notar\u00eda Quinta de Bucaramanga, mediante la cual los &nbsp;intervinientes (REMIGIO RUEDA M\u00c1RQUEZ y la demandada) &nbsp;declararon la existencia entre ellos de una uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho, con su correspondiente sociedad patrimonial. No &nbsp;es la declaratoria de la uni\u00f3n marital de hecho ni tampoco, &nbsp;como parece deducirse del discurso de la parte apelante, correspond\u00eda &nbsp;a la demandada la carga de probar que dicha relaci\u00f3n sucedi\u00f3, &nbsp;en qu\u00e9 \u00e9poca y si como consecuencia quedaron bienes &nbsp;sociales &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;(subraya del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la misma l\u00ednea, destac\u00f3 que el objeto del asunto a su &nbsp;cargo consist\u00eda en \u00abdeterminar &nbsp;si la mentada escritura adolece de alguna causal de nulidad, &nbsp;particularmente la que sirve de fundamento a la demanda, es decir, la &nbsp;incapacidad absoluta del otorgante, hoy fallecido, REMIGIO RUEDA &nbsp;M\u00c1RQUEZ. Obviamente, a la parte demandante correspond\u00eda &nbsp;la carga de demostrar que dicha causal de nulidad se configur\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;definir tal cuesti\u00f3n, memor\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]n &nbsp;Colombia el r\u00e9gimen de incapacidad de ejercicio de las &nbsp;personas vari\u00f3 con la Ley 1996 de 2019, que elimin\u00f3 la &nbsp;interdicci\u00f3n. Ahora, todas las personas mayores de 18 a\u00f1os &nbsp;se presumen capaces y, si sufren alguna discapacidad mental, ser\u00e1 &nbsp;necesario acudir ante el juez de familia, ya no para desvirtuar dicha &nbsp;presunci\u00f3n sino para demostrar que determinada persona &nbsp;requiere un apoyo, en negocios jur\u00eddicos concretos, para &nbsp;disponer de sus intereses; incluso dicho apoyo puede llegar hasta la &nbsp;representaci\u00f3n, dependiendo de la gravedad de las &nbsp;circunstancias, pero, de ninguna manera es posible en el derecho &nbsp;actual declarar que la persona mayor de edad es incapaz. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;luego que las normas vigentes para la \u00e9poca en que se otorg\u00f3 &nbsp;la escritura impugnada eran otras; conforme a la normativa de &nbsp;entonces, si una persona hab\u00eda sido objeto de declaratoria de &nbsp;interdicci\u00f3n, por raz\u00f3n de discapacidad mental, pasaba &nbsp;legalmente a ser una persona incapaz, por decreto judicial; deb\u00eda &nbsp;actuar por medio de representante legal que el juez le designaba y &nbsp;sus actos adolec\u00edan de nulidad. Bastaba el decreto de la &nbsp;interdicci\u00f3n para que tales consecuencias jur\u00eddicas se &nbsp;dieran. Y la nulidad del acto que el incapaz celebrase no ten\u00eda &nbsp;la menor discusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;ocurre que no es la situaci\u00f3n de este caso; para cuando fue &nbsp;otorgada la escritura p\u00fablica cuya nulidad se persigue, a\u00fan &nbsp;no se hab\u00eda declarado a Remigio Rueda M\u00e1rquez en &nbsp;interdicci\u00f3n, pues tal cosa ocurri\u00f3 mediante sentencia &nbsp;del 13 de septiembre de 2010 del Juzgado Cuarto de Familia. As\u00ed &nbsp;que, como no se hab\u00eda declarado, no puede presumirse la &nbsp;incapacidad. Era indispensable demostrar la discapacidad precisa para &nbsp;el d\u00eda del otorgamiento de la escritura que se quiere anular y &nbsp;demostrar, adem\u00e1s, que Remigio no estaba en condiciones de &nbsp;hacer ese reconocimiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;sobre el certificado m\u00e9dico del psiquiatra tratante de Remigio &nbsp;Rueda M\u00e1rquez (q.e.p.d.), arguy\u00f3 que tal documento no &nbsp;constitu\u00eda una prueba pericial, medio probatorio que tampoco &nbsp;fue decretado en el asunto; adem\u00e1s, advirti\u00f3 que dicha &nbsp;certificaci\u00f3n no se someti\u00f3 a controversia, toda vez &nbsp;que se present\u00f3 como \u00abuna &nbsp;de las piezas del proceso de jurisdicci\u00f3n voluntaria [del] &nbsp;que se trajo copia\u00bb; &nbsp;no obstante, agreg\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[N]o &nbsp;se duda de su veracidad, pues fue fundamento de la decisi\u00f3n de &nbsp;interdicci\u00f3n. Tampoco de su contenido. Es simplemente una de &nbsp;las pruebas aducidas a este expediente. Susceptible de sana cr\u00edtica &nbsp;y de cotejo con los dem\u00e1s medios de prueba. All\u00ed est\u00e1 &nbsp;claro que el paciente examinado y tratado por el Dr. GERM\u00c1N &nbsp;EDUARDO RUEDA JAIMES padeci\u00f3 demencia alcoh\u00f3lica. Ese &nbsp;hecho es bastante claro. Ahora, \u00bfimplicaba una incapacidad &nbsp;absoluta para participar en la formaci\u00f3n, o en la &nbsp;recomposici\u00f3n de una familia? Afirmar que s\u00ed, &nbsp;desconocer\u00eda los derechos constitucionales de las personas: &nbsp;todos tienen derecho a formar una familia, incluso si padece de &nbsp;bipolarismo, o de demencia alcoh\u00f3lica, o de cualquiera otra &nbsp;dolencia. Y si puede formar una familia, debe poder reconocerla. En &nbsp;este, se trat\u00f3 de una recomposici\u00f3n de su familia del &nbsp;pasado, pues se sabe que la hab\u00eda tenido Luz Marina. No es &nbsp;extra\u00f1o que en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida la &nbsp;haya rehecho. Era necesario demostrar la absoluta falsedad del hecho; &nbsp;que Remigio no ten\u00eda ni siquiera la capacidad mental de &nbsp;reconocer a su propia familia. Recu\u00e9rdese que, en \u00e9poca &nbsp;anterior a los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Remigio, \u00e9ste &nbsp;y Luz Marina hab\u00edan sido pareja durante d\u00e9cadas y &nbsp;tuvieron hijos. \u00bfHay prueba de que un reencuentro jam\u00e1s &nbsp;se dio, porque Remigio estaba en situaci\u00f3n mental tal que le &nbsp;impidi\u00f3 reconocerla? No; la se\u00f1ora jueza tiene raz\u00f3n. &nbsp;Al rev\u00e9s, se observa que era Luz Marina y el hijo com\u00fan &nbsp;de los dos quienes se hicieron cargo del bienestar de Remigio, en sus &nbsp;\u00faltimos a\u00f1os; luego no hay motivo legal para impedir a &nbsp;Remigio que hiciera ese reconocimiento de su situaci\u00f3n &nbsp;familiar mediante un acto escriturario y evitarle a su pareja un &nbsp;pleito declarativo de uni\u00f3n marital de hecho. Ese poder de &nbsp;disposici\u00f3n de sus intereses familiares no se le puede &nbsp;desconocer a las personas, de ninguna manera. Ser\u00eda contrariar &nbsp;en materia grave nuestro sistema de derechos. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;\u00bfpodr\u00eda haber otra causal de nulidad en el acto? No se &nbsp;alega; ni este juez colegiado la vislumbra como para un decreto &nbsp;oficioso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;los argumentos transcritos no se colige arbitrariedad lesiva de &nbsp;garant\u00edas sustanciales que imponga la intervenci\u00f3n de &nbsp;esta especial jurisdicci\u00f3n, toda vez que el Tribunal, tras &nbsp;valorar prudentemente las pruebas obrantes en el asunto, estableci\u00f3 &nbsp;que no estaba acreditada la \u00abincapacidad &nbsp;absoluta\u00bb &nbsp;de Remigio Rueda M\u00e1rquez (q.e.p.d.), aducida por el demandante &nbsp;para lograr la nulidad de la escritura p\u00fablica con la cual el &nbsp;prenombrado y la demandada, Luz Marina Amorocho Becerra, declararon &nbsp;la existencia de su uni\u00f3n marital de hecho y sociedad &nbsp;patrimonial, pues, particularmente, para la fecha del acto &nbsp;controvertido, no se hab\u00eda decretado la interdicci\u00f3n &nbsp;judicial de Rueda M\u00e1rquez. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de los elementos demostrativos, se &nbsp;caracteriza por ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el &nbsp;marco de la sana cr\u00edtica, sobre ello, esta Sala ha expresado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[R]esulta &nbsp;infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de los &nbsp;medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto\u00bb &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC de 25 &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp;reiterada en STC de &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01). &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que el Colegiado denunciado, adem\u00e1s de aludir al &nbsp;alcance y objeto de la hoy vigente Ley 1996 de 2019, anot\u00f3 que &nbsp;la invalidez pretendida ir\u00eda en desmedro del derecho del &nbsp;fallecido a la conformaci\u00f3n de su familia, conclusi\u00f3n &nbsp;que extrajo tras observar que la all\u00ed convocada y su hijo &nbsp;convivieron durante mucho tiempo con Rueda M\u00e1rquez y, &nbsp;asimismo, estuvieron al tanto de sus cuidados personales en los &nbsp;\u00faltimos a\u00f1os de su vida; esas apreciaciones, al &nbsp;margen de que la Sala o el reclamante las comparta, no pueden &nbsp;tildarse de sesgadas o caprichosas, ya que obedecen a una leg\u00edtima &nbsp;ex\u00e9gesis, avalada por el contexto particular que revelaba el &nbsp;dossier. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la Sala ha se\u00f1alado que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el mecanismo de amparo constitucional no est\u00e1 previsto para &nbsp;desquiciar providencias judiciales con apoyo en la diferencia de &nbsp;opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes fueron adversas, obrar en &nbsp;contrario equivaldr\u00eda al desconocimiento de los principios de &nbsp;autonom\u00eda e independencia que inspiran la funci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica de administrar justicia y conllevar\u00eda a &nbsp;erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n y competencias &nbsp;previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s del &nbsp;ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta el &nbsp;promotor de este amparo\u00bb &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC de 15 &nbsp;feb. 2011, exp. &nbsp;01404, citada entre otras en STC11349-2021 &nbsp;y STC13775-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;En consecuencia, el amparo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, &nbsp;resuelve &nbsp;NEGAR &nbsp;la &nbsp;tutela promovida por &nbsp;Norlando Rueda D\u00edaz contra la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga y el Juzgado S\u00e9ptimo &nbsp;Civil del Circuito de la misma ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los interesados por el medio m\u00e1s expedito, y, de no &nbsp;impugnarse este fallo, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC602-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC602-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-00119-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintis\u00e9is de enero de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintisiete (27) de enero de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la tutela promovida por Norlando &nbsp;Rueda D\u00edaz contra la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[],"class_list":["post-60791","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60791"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60791\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}