{"id":60807,"date":"2024-05-20T20:58:00","date_gmt":"2024-05-20T20:58:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac195-2022-2022-00140-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:00","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:00","slug":"ac195-2022-2022-00140-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac195-2022-2022-00140-00\/","title":{"rendered":"AC 195 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC195-2022 (2022-00140-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC195-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-00140-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., dos (2) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide sobre la &nbsp;admisi\u00f3n de la solicitud de exequatur presentada por Mar\u00eda &nbsp;Aracelly Lopera Builes, respecto de la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;jurada conjunta de ruptura irremediable\u00bb de \u00ab20 de &nbsp;diciembre de 2018\u00bb, suscrita ante el Tribunal de Primera &nbsp;Instancia del Departamento de Sucesiones y Tribunal de Familia de la &nbsp;divisi\u00f3n de Suffolk, Estado de Massachusetts, Estados Unidos &nbsp;de Am\u00e9rica. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El 18 de enero &nbsp;del a\u00f1o en curso, por intermedio de apoderada judicial, se &nbsp;deprec\u00f3 el reconocimiento de la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;jurada conjunta de ruptura irremediable\u00bb &nbsp;de \u00ab20 de &nbsp;diciembre de 2018\u00bb, &nbsp;en la que consta el acuerdo de divorcio suscrito entre Mar\u00eda &nbsp;Aracelly Lopera Builes y \u00abDevis &nbsp;Himerio Medina Medina\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Adjunto con el &nbsp;libelo genitor se anex\u00f3, por v\u00eda digital, la siguiente &nbsp;documentaci\u00f3n: \u00ab01. &nbsp;Demanda\u00bb &nbsp;y \u00ab02. &nbsp;anexos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El exequatur es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un procedimiento jurisdiccional que tiene por finalidad otorgar a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una sentencia proferida en el exterior los mismos efectos que una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;local, en virtud de los principios de colaboraci\u00f3n arm\u00f3nica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre los estados y reciprocidad diplom\u00e1tica, a condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de que se cumplan las formalidades se\u00f1aladas en la regulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para estos fines. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;Colombia, los c\u00e1nones 606 y 607 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso consagran los requerimientos que deben observarse, dentro de &nbsp;los cuales se encuentra que la providencia for\u00e1nea (I) &nbsp;\u00abno &nbsp;verse sobre derechos reales constituidos en bienes que se encontraban &nbsp;en territorio colombiano en el momento de iniciarse el proceso en que &nbsp;la sentencia se profiri\u00f3\u00bb &nbsp;(numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 606) y (II) que se encuentre &nbsp;\u00abejecutoriada &nbsp;de conformidad con la ley del pa\u00eds de origen, y se presente en &nbsp;copia debidamente legalizada\u00bb &nbsp;(numeral 3\u00ba \u00eddem), &nbsp;so pena que el pedimento pueda rechazarse de plano (numeral 2\u00b0 &nbsp;del art\u00edculo 607). &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;La primera de las exigencias reside en que el veredicto aportado no &nbsp;defina asuntos referentes a derechos reales sobre bienes inmuebles &nbsp;ubicados en Colombia, en garant\u00eda del fuero real reconocido en &nbsp;el Derecho Internacional Privado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;anterior regla -lex &nbsp;rei sitae-, &nbsp;tiene como fundamento el &nbsp;art\u00edculo 26 del Tratado Montevideo de 1889 sobre Derecho Civil &nbsp;Internacional, incorporado a la legislaci\u00f3n patria a trav\u00e9s &nbsp;de la ley 33 de 1992, a saber: \u00abLos &nbsp;bienes, cualquiera que sea su naturaleza, son exclusivamente regidos &nbsp;por la ley del lugar donde existen en cuanto a su calidad, a su &nbsp;posesi\u00f3n, a su enajenabilidad absoluta o relativa y a todas &nbsp;las relaciones de derecho de car\u00e1cter real de que son &nbsp;susceptibles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este fuero, la Sala tiene dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>Conviene &nbsp;indicar, igualmente, que el hecho de que el causante sea nacional &nbsp;espa\u00f1ol no excluye la jurisdicci\u00f3n colombiana, pues, &nbsp;como aqu\u00e9l ten\u00eda inmuebles en el pa\u00eds, acorde &nbsp;con la relaci\u00f3n de relictos efectuada, impera la lex rei &nbsp;sitae, seg\u00fan lo prev\u00e9 el art\u00edculo 20 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, a cuyo tenor, los bienes situados en los territorios, y &nbsp;aqu\u00e9llos que se encuentren en los Estados, en cuya propiedad &nbsp;tenga inter\u00e9s o derecho la Naci\u00f3n, est\u00e1n sujetos &nbsp;a las disposiciones de este C\u00f3digo, aun cuando sus due\u00f1os &nbsp;sean extranjeros y residan fuera de Colombia. &nbsp;(AC7803, 16 de noviembre de 2016, rad. n.\u00ba 2015-03168-01). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual forma esta Corporaci\u00f3n, en distintos pronunciamientos, &nbsp;ha hecho \u00e9nfasis en que las sentencias extranjeras, cuyo &nbsp;reconocimiento se persigue a trav\u00e9s del exequatur, no pueden &nbsp;contener decisiones sobre bienes ubicados en Colombia, so pena de &nbsp;negarles efectos jur\u00eddicos en nuestro pa\u00eds: &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;partes poseen la siguiente propiedad que ser\u00e1 dividida de la &nbsp;siguiente forma: Calle\u2026 Bogot\u00e1, Colombia, cuando esta &nbsp;propiedad sea vendida (para el 2020) deber\u00e1n dividir los &nbsp;activos de forma equitativa seg\u00fan la venta de la casa. El &nbsp;costo de mantener la propiedad inmobiliaria (pago de hipotecas, &nbsp;impuestos, seguros, prestamos de capital etc.) ser\u00e1 de la &nbsp;siguiente forma: Las partes deber\u00e1n dividir de forma &nbsp;equitativa los pagos de la hipoteca, impuestos y seguros (\u2026), &nbsp;lo &nbsp;que de suyo recae sobre un asunto de competencia exclusiva de los &nbsp;jueces colombianos, no sometidos a una previa imposici\u00f3n &nbsp;extranjera, adem\u00e1s de estar relacionado sobre derechos reales &nbsp;constituidos en bienes que se encuentran en territorio colombiano, &nbsp;contrariando as\u00ed de esa forma los numerales 1 y 4 del art\u00edculo &nbsp;606 &nbsp;[del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso] &nbsp;(AC2633, &nbsp;13 oct. 2020, rad. &nbsp;n.\u00ba 2020-02504-00) (negrilla fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;pronunciamiento an\u00e1logo se indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sentencia del 17 de julio de 2009 da cuenta que los contrayentes, en &nbsp;vigencia de su comunidad de vida, adquirieron derechos reales sobre &nbsp;dos (2) inmuebles ubicados en Colombia [\u2026] los cuales se &nbsp;adjudicaron al se\u00f1or [\u2026] con la advertencia que las &nbsp;partes deb\u00edan suscribir los documentos requeridos para el &nbsp;efecto y, en todo caso, \u2018\u2026una copia certificada de esta &nbsp;sentencia y decreto o una copia certificada de la sentencia sumaria &nbsp;de Disposici\u00f3n de Inmuebles y la Sentencia servir\u00e1n &nbsp;para transferir la propiedad\u2026\u2019. Estas &nbsp;determinaciones ponen en evidencia que el pronunciamiento judicial &nbsp;afectar\u00e1 derechos reales de los c\u00f3nyuges sobre predios &nbsp;localizados en el territorio nacional, estableciendo deberes para su &nbsp;transferencia o renuncia, as\u00ed como el t\u00edtulo que &nbsp;servir\u00eda de base a cualquiera de estas actuaciones. Se trata, &nbsp;entonces, de un fallo que versa sobre derechos de bienes ubicados en &nbsp;Colombia, lo que impone su rechazo &nbsp;(AC4909, &nbsp;2\u00b0 ag. 2016, rad. n.\u00ba 2016-01537-00, &nbsp;reiterado en SC19856, &nbsp;11 nov. 2017, rad. n.\u00ba 2014-01295-00) &nbsp;(negrilla fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;Por otra parte, el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 606 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso consagra, en realidad, cuatro (4) requisitos que &nbsp;debe cumplir el fallo a homologar. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.1. &nbsp;El primero de ellos es que se trate de una sentencia &nbsp;judicial; exigencia acompasada &nbsp;con lo establecido en el &nbsp;art\u00edculo 605 \u00eddem, &nbsp;el &nbsp;cual precisa que \u00ablas &nbsp;sentencias y otras providencias que revistan tal car\u00e1cter, &nbsp;pronunciadas por autoridades extranjeras, en procesos contenciosos o &nbsp;de jurisdicci\u00f3n voluntaria, tendr\u00e1n en Colombia la &nbsp;fuerza que les concedan los tratados existentes con ese pa\u00eds, &nbsp;y en su defecto la que all\u00ed se reconozca a las proferidas en &nbsp;Colombia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;la Corte ha rehusado otorgar efectos jur\u00eddicos a los &nbsp;documentos que no puedan ser catalogados como veredictos judiciales, &nbsp;tales como actas notariales o providencias administrativas: &nbsp;<\/p>\n<p>Uno &nbsp;de los presupuestos esenciales de la solicitud de exequatur, es que &nbsp;se trate de una sentencia judicial for\u00e1nea o de un &nbsp;pronunciamiento extranjero que tenga dicho car\u00e1cter, calidad &nbsp;que no puede predicarse del acta notarial tra\u00edda por los &nbsp;solicitantes en este asunto, documento cuyo prop\u00f3sito, &nbsp;distinto al de las sentencias, es el de dar fe de una declaraci\u00f3n &nbsp;de voluntad expresada por los firmantes. &nbsp;(AC2375, 16 jun. 2021, rad. n.\u00b0 2021-01801). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso bajo estudio, se advierte que el demandante pretende &nbsp;homologar el registro No. 91519\/2015, en el que se inscribi\u00f3 &nbsp;el acta que profiri\u00f3 la Quinta Registradora Auxiliar de &nbsp;Lisboa, Portugal, mediante la cual se decret\u00f3 el divorcio que &nbsp;de mutuo acuerdo el solicitante y la se\u00f1ora Floralba Mesa &nbsp;Serrano presentaron. De ah\u00ed que sea claro que el documento &nbsp;adosado a efectos de surtir el tr\u00e1mite de exequ\u00e1tur, no &nbsp;reviste la naturaleza exigida por la normatividad, pues no es una &nbsp;sentencia, ni tampoco una decisi\u00f3n que revista dicho car\u00e1cter, &nbsp;toda vez que corresponde a un acto proferido por la autoridad &nbsp;registral del referido pa\u00eds, es decir no es una determinaci\u00f3n &nbsp;judicial (AC, &nbsp;8 mar. 2016, rad. n.\u00b0 2016-00342-00, citado en AC3292, 7 dic. &nbsp;2020, rad. n.\u00b0 2020-02503). &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.2. &nbsp;El segundo es que se arrime una \u00abcopia &nbsp;debidamente legalizada\u00bb &nbsp;del fallo a reconocer. En este punto, conviene recordar el contenido &nbsp;del art\u00edculo 251 del C\u00f3digo General del Proceso: \u00abLos &nbsp;documentos p\u00fablicos otorgados en pa\u00eds extranjero por &nbsp;funcionario de este o con su intervenci\u00f3n, se aportar\u00e1n &nbsp;apostillados de conformidad con lo establecido en los tratados &nbsp;internacionales ratificados por Colombia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La desatenci\u00f3n &nbsp;de esta carga impide reconocer efectos jur\u00eddicos al documento, &nbsp;de all\u00ed que, una petici\u00f3n de homologaci\u00f3n &nbsp;formulada en desatenci\u00f3n de ella, deba ser rechazada sin otras &nbsp;consideraciones, como lo ha dicho esta Corporaci\u00f3n en reciente &nbsp;jurisprudencia: &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que, seg\u00fan el art\u00edculo 251 del actual &nbsp;estatuto procesal, para que un documento extranjero tenga valor &nbsp;probatorio deber\u00e1 estar \u00abapostillado &nbsp;de conformidad con lo establecido en los tratados internacionales &nbsp;ratificados por Colombia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;Colombia y Estados Unidos de Am\u00e9rica son suscriptores de la &nbsp;Convenci\u00f3n sobre la abolici\u00f3n del requisito de &nbsp;legalizaci\u00f3n para documentos p\u00fablicos extranjeros, &nbsp;suscrita en La Haya el 5 de octubre de 1961, la apostilla es el &nbsp;instrumento que permite certificar \u00abla &nbsp;autenticidad de la firma, [y] a qu\u00e9 t\u00edtulo ha actuado &nbsp;la persona que firma el documento\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 3). &nbsp;<\/p>\n<p>Requisito &nbsp;exigible, trat\u00e1ndose de la sentencia que pretende ser &nbsp;homologada, por fuerza del numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 606 del &nbsp;c\u00f3digo en menci\u00f3n, siendo precedente repeler su estudio &nbsp;cuando no se satisfaga seg\u00fan el ordinal 2\u00b0 del canon 607 &nbsp;idem. &nbsp;(15 sep. 2021, rad. n.\u00b0 2016-02215-00). &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.3. &nbsp;Tercero, y en concordancia con el inciso segundo del art\u00edculo &nbsp;607 del ordenamiento procesal vigente, \u00abcuando &nbsp;la sentencia o cualquier documento que se aporte no est\u00e9n en &nbsp;castellano, se presentar\u00e1 con la copia del original su &nbsp;traducci\u00f3n en legal forma\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Significa &nbsp;que, s\u00f3lo los documentos traducidos al castellano, pueden ser &nbsp;tenidos como tales al interior del proceso y, por ende, ser &nbsp;apreciados como prueba, como lo ordena el inciso primero del art\u00edculo &nbsp;251 \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, este \u00f3rgano de cierre doctrin\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;la sentencia a reconocer se emiti\u00f3 en una lengua diferente al &nbsp;castellano, para su aportaci\u00f3n era indispensable que se &nbsp;acompa\u00f1ara la traducci\u00f3n en debida forma, so pena de &nbsp;tenerla por no allegada. El art\u00edculo 251 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso establece: &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;que los documentos extendidos en idioma distinto del castellano &nbsp;puedan apreciarse como prueba se requiere que obren en el proceso con &nbsp;su correspondiente traducci\u00f3n efectuada por el Ministerio de &nbsp;Relaciones Exteriores, por un int\u00e9rprete oficial o por &nbsp;traductor designado por el juez. En los dos primeros casos la &nbsp;traducci\u00f3n y su original podr\u00e1n ser presentados &nbsp;directamente. La desatenci\u00f3n de esta carga, por traslucir la &nbsp;ausencia del documento a reconocer, conduce indefectiblemente al &nbsp;rechazo del pedimiento judicial. (CSJ, &nbsp;AC5419, 17 nov. 2021, rad. n.\u00b0 2021-04119-00). &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.4. &nbsp;Y, por \u00faltimo, es imperativo que la sentencia extranjera se &nbsp;\u00abencuentre &nbsp;ejecutoriada de conformidad con la ley del pa\u00eds de origen\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia decantada de la Corte tiene dicho que, para demostrar &nbsp;el car\u00e1cter definitivo, es menester que el interesado allegue &nbsp;prueba id\u00f3nea que permita tener seguridad de que el fallo es &nbsp;\u00abfinal\u00bb, &nbsp;lo cual resulta inviable cuando \u00abno &nbsp;hay menci\u00f3n sobre los recursos procedentes en contra del mismo &nbsp;y la manera en que, de haberse interpuesto, fueron agotados, evento &nbsp;que impide igualmente definir el car\u00e1cter definitivo\u00bb &nbsp;(AC2970, 22 jul. 2021, rad. n.\u00b0 2021-01510-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Visto lo anterior procede anticipar que, en el sub &nbsp;lite, &nbsp;la solicitud deber\u00e1 rechazarse, en tanto: (I) no se alleg\u00f3 &nbsp;por parte de la solicitante una sentencia judicial, ya que los &nbsp;documentos aportados se refieren a una \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;jurada conjunta de ruptura irremediable\u00bb &nbsp;y un \u00abacuerdo &nbsp;de separaci\u00f3n\u00bb; &nbsp;(II) por sustracci\u00f3n de materia, no se satisfacen los &nbsp;requisitos de traducci\u00f3n al castellano y aportaci\u00f3n en &nbsp;copia aut\u00e9ntica; y (III) el acuerdo suscrito por las partes en &nbsp;el exterior versa sobre derechos reales respecto de bienes ubicados &nbsp;en territorio patrio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. De la &nbsp;documentaci\u00f3n arrimada por la convocante no se advierte la &nbsp;existencia de un fallo judicial, esto es, una providencia emitida por &nbsp;un juez, en la que previo agotamiento del proceso de notificaci\u00f3n &nbsp;y contradicci\u00f3n, se resuelva una controversia suscitada entre &nbsp;las partes trabadas en juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>Si bien a folio 71 &nbsp;del archivo digital 0.2. \u00abAnexos\u00bb &nbsp;se aport\u00f3 una traducci\u00f3n del \u00abcertificado &nbsp;de divorcio\u00bb, &nbsp;documento que fuera suscrito por \u00abF\u00e9lix &nbsp;Arroyo\u00bb, donde &nbsp;se afirm\u00f3 que \u00abel &nbsp;Tribunal dict\u00f3 una sentencia de divorcio condicional en el &nbsp;caso mencionado anteriormente (Devis &nbsp;H. Medina Medina y Mar\u00eda A Lopera Builes)\u00bb, &nbsp;lo cierto es que la providencia referida por la autoridad no fue &nbsp;arrimada junto a la solicitud. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente se &nbsp;allegaron escritos que prueban la decisi\u00f3n de finalizar el &nbsp;v\u00ednculo conyugal; sin embargo, estos carecen de la condici\u00f3n &nbsp;de veredictos jurisdiccionales, como son: &nbsp;<\/p>\n<p>(I) La &nbsp;\u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;jurada conjunta de ruptura irremediable\u00bb &nbsp;que suscribieron Mar\u00eda Aracelly Lopera Builes y \u00abDevis &nbsp;H. Medina Medina\u00bb &nbsp;el 24 de septiembre de 2018 ante notario p\u00fablico (folios 20, &nbsp;21, 22, 54 y 55 del archivo digital 02. \u201cAnexos\u201d), esto &nbsp;es, \u00abAlexandra &nbsp;I. Regel\u00bb, que &nbsp;tambi\u00e9n cuentan con sello de autenticidad del &nbsp;Estado de Massachusetts, Estados Unidos de Am\u00e9rica (folios &nbsp;54 y 55 \u00eddem) &nbsp;y; &nbsp;<\/p>\n<p>(II) El \u00abacuerdo &nbsp;de separaci\u00f3n\u00bb &nbsp;suscrito por las mismas partes el 7 de septiembre de 2018 ante &nbsp;notario p\u00fablico (folios 23, 24, 25, 26, 27, 28, 28, 56, 57, &nbsp;58, 59 y 60 del archivo digital 02. \u201cAnexos\u201d), huelga &nbsp;decirlo, \u00abDoris &nbsp;Ledy Aristizabal\u00bb &nbsp;y \u00abRosa C. &nbsp;Dom\u00ednguez\u00bb, &nbsp;que de igual forma se trae con certificaci\u00f3n de autenticidad &nbsp;(folio 60 \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, &nbsp;estos documentos son meras manifestaciones de voluntad, que reflejan &nbsp;la decisi\u00f3n de los interesados de extinguir el v\u00ednculo &nbsp;conyugal existente, sin provenir de una autoridad judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Ante la ausencia de un veredicto, reluce la falta de satisfacci\u00f3n &nbsp;del requisito de estar aportado en copia aut\u00e9ntica y que \u00e9sta &nbsp;se legalizara conforme a las normas sobre la materia, razones &nbsp;agregadas para proceder al rechazo del pedimento de homologaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. Se agrega &nbsp;que, el acuerdo de divorcio aprobado por las partes, contiene &nbsp;declaraciones y acuerdos que afectan el derecho real de dominio sobre &nbsp;bienes inmuebles ubicados en Colombia, asunto que, por estar sometido &nbsp;a la exclusiva competencia de los jueces nacionales, no puede ser &nbsp;objeto de decisi\u00f3n extranjera. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;la esposa ejecutar\u00e1 una escritura de renuncia al Marido, &nbsp;transfiri\u00e9ndole todo el derecho a ella, de su derecho, t\u00edtulo &nbsp;e inter\u00e9s de este sobre la vivienda ubicada en Calle 25 A 25 &nbsp;en Santa Rosa, Colombia. A cambio y como contraprestaci\u00f3n por &nbsp;los traspasos anteriores, el Marido ejecutar\u00e1 una escritura de &nbsp;renuncia a la Esposa, transfiri\u00e9ndole a ella todo su derecho, &nbsp;t\u00edtulo e inter\u00e9s sobre la vivienda ubicada en Finca el &nbsp;Potrero en Santa Rosa, Colombia. &nbsp;(folio 26 del archivo digital 02. \u201cAnexos\u201d). &nbsp;<\/p>\n<p>Rem\u00e1rquese, &nbsp;en el acuerdo se incluyeron determinaciones sobre inmuebles situados &nbsp;en territorio colombiano, lo que ri\u00f1e con el fuero real, por &nbsp;lo que un fallo for\u00e1neo que pretenda regular esta materia o se &nbsp;limite a aprobar la citada convenci\u00f3n, est\u00e1 llamado a &nbsp;no producir efectos jur\u00eddicos en nuestro pa\u00eds, como ha &nbsp;sido ratificado por la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;hecho, el acuerdo se\u00f1ala que hay renuncias rec\u00edprocas &nbsp;entre los interesados respecto a derechos que les corresponden sobre &nbsp;dichas cosas, as\u00ed como el compromiso de enajenar la segunda &nbsp;una de estas. Decisiones que se traducen en modificaciones a la &nbsp;titularidad de derechos reales sobre los predios, lo cual s\u00f3lo &nbsp;ser\u00e1 posible en virtud de una decisi\u00f3n de juez nacional &nbsp;y seg\u00fan las leyes patrias. (AC7751, &nbsp;11 nov. 2016, rad. n.\u00b0 2016-03149-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.2. La sola &nbsp;circunstancia de existir determinaciones de tal alcance como &nbsp;\u00abejecutar &nbsp;una renuncia\u00bb &nbsp;o \u00abtransferir &nbsp;todo el derecho, t\u00edtulo e inter\u00e9s\u00bb &nbsp;sobre bienes inmuebles ubicados en Colombia, como es el caso de \u00abla &nbsp;vivienda ubicada en Calle 25 A 25 en Santa Rosa, Colombia\u00bb &nbsp;y \u00abla &nbsp;vivienda ubicada en Finca el Potrero en Santa Rosa, Colombia\u00bb &nbsp;(folio 26 del archivo &nbsp;digital 02. \u201cAnexos\u201d), &nbsp;refleja, con apoyo en la jurisprudencia de la Sala, que es procedente &nbsp;emitir auto de rechazo frente a la solicitud de exequatur elevada por &nbsp;Mar\u00eda Aracelly Lopera Builes. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Con todo, este Despacho estima importante realizar las siguientes &nbsp;consideraciones respecto al contenido de la solicitud y sus anexos, &nbsp;por mostrar otras desatenciones a las normas que gobiernan la &nbsp;adecuada presentaci\u00f3n de un pedimento de exequatur: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. La interesada &nbsp;olvid\u00f3 aportar la apostilla de los siguientes anexos: (I) &nbsp;\u00abSeparation &nbsp;Agreement\u00bb &nbsp;(folios 56 al 60 del archivo digital 02. \u201cAnexos\u201d); y &nbsp;(II) \u00abCertificado &nbsp;de divorcio absoluto bajo G.L. c. 208, &amp; 1A\u00bb &nbsp;(folios 71 y 72 \u00eddem), &nbsp;del cual, valga aclarar, tambi\u00e9n se extra\u00f1\u00f3 su &nbsp;aportaci\u00f3n en original o copia. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Caso aparte &nbsp;es el del documento denominado como \u00abQuitclaim &nbsp;Deed\u00bb, &nbsp;suscrito el 22 de octubre de 2018 por \u00abDevis &nbsp;H. Medina Medina\u00bb &nbsp;(folios 45 y 46 del &nbsp;archivo digital 02. \u201cAnexos\u201d) que se aport\u00f3 sin &nbsp;apostilla, pero adem\u00e1s se arrim\u00f3 sin traducci\u00f3n &nbsp;al castellano, por lo que, en t\u00e9rminos del ya mencionado &nbsp;art\u00edculo 251 del C\u00f3digo General del Proceso1, &nbsp;no puede ser tenido en cuenta como prueba al no poder otorg\u00e1rsele &nbsp;efectos jur\u00eddicos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. No se &nbsp;aport\u00f3 prueba de la &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica, legislativa o \u00abde &nbsp;hecho\u00bb, &nbsp;presupuesto inexcusable del exequatur y cuya acreditaci\u00f3n se &nbsp;encuentra en cabeza del interesado2, &nbsp;sin que su abulia pueda ser suplida por la Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Para estos fines, &nbsp;conforme al orden jur\u00eddico, debe tenerse en consideraci\u00f3n &nbsp;el art\u00edculo 177 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, el cual consagra: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;texto\u2026 de las leyes extranjeras, se aducir\u00e1 en copia al &nbsp;proceso, de oficio o a solicitud de parte. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;copia total o parcial de la ley extranjera deber\u00e1 expedirse &nbsp;por la autoridad competente del respectivo pa\u00eds, por el c\u00f3nsul &nbsp;de ese pa\u00eds en Colombia o solicitarse al c\u00f3nsul &nbsp;colombiano en ese pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;podr\u00e1 adjuntarse dictamen pericial rendido por persona o &nbsp;instituci\u00f3n experta en raz\u00f3n de su conocimiento o &nbsp;experiencia en cuanto a la ley de un pa\u00eds o territorio fuera &nbsp;de Colombia, con independencia de si est\u00e1 habilitado para &nbsp;actuar como abogado all\u00ed. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;se trate de ley extranjera no escrita, podr\u00e1 probarse con el &nbsp;testimonio de dos o m\u00e1s abogados del pa\u00eds de origen o &nbsp;mediante dictamen pericial en los t\u00e9rminos del inciso &nbsp;precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;seg\u00fan los numerales 10 del art\u00edculo 78 y 2\u00b0 del &nbsp;canon 173 ibidem, no es procedente decretar pruebas que &nbsp;pudieron haberse obtenido directamente por el interesado o mediante &nbsp;el ejercicio del derecho de petici\u00f3n, a menos que este &nbsp;demuestre haber realizado la gesti\u00f3n correspondiente sin &nbsp;obtener respuesta. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;No se allegaron al proceso pruebas de que el prove\u00eddo &nbsp;extranjero guarda armon\u00eda con las \u00ableyes u otras &nbsp;disposiciones colombianas de orden p\u00fablico\u00bb, como lo &nbsp;exige el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 606 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, en concreto, respecto a la causal de divorcio &nbsp;que sirvi\u00f3 para la cesaci\u00f3n del v\u00ednculo &nbsp;matrimonial en el extranjero. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior por cuanto las partes, en el acuerdo de divorcio elevado &nbsp;ante notario p\u00fablico, solicitaron que se concediera por &nbsp;\u00abruptura irremediable\u00bb (folio 5 del archivo &nbsp;digital 02. \u201cAnexos\u201d), motivo que, prima facie, no &nbsp;encuentra equivalente en el art\u00edculo 154 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp;No se emiti\u00f3 una declaraci\u00f3n respecto a la no &nbsp;existencia de proceso en curso ni sentencia ejecutoriada de jueces &nbsp;nacionales sobre el mismo asunto sobre el que se pide la homologaci\u00f3n &nbsp;(numeral 5\u00ba del art\u00edculo 606 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso). &nbsp;<\/p>\n<p>3.6. &nbsp;No se aport\u00f3 registro civil de nacimiento de la hija, o &nbsp;documento equivalente, lo que impide reconocer la condici\u00f3n de &nbsp;mayor\u00eda de edad, para esta, que la convocante esgrimiera en la &nbsp;demanda y, en consonancia, no se pudo verificar si se tomaron medidas &nbsp;para la protecci\u00f3n de sus derechos al momento de decretarse el &nbsp;divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>3.7. &nbsp;No se aport\u00f3 copia del registro civil de matrimonio de las &nbsp;partes. Si bien obra en el expediente la partida de matrimonio &nbsp;expedida por la Di\u00f3cesis de Santa Rosa de Osos, esta no &nbsp;permite demostrar el estado civil de las partes a la luz de las &nbsp;normas que gobiernan la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>3.8. &nbsp;No se aport\u00f3 la resoluci\u00f3n n\u00famero 4876, expedida &nbsp;el 18 de septiembre de 1974, donde se acredita la calidad de &nbsp;traductor e int\u00e9rprete oficial de Alejandro Wills Buitrago. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Adem\u00e1s, la demanda desconoce los numerales 2\u00ba, 4\u00ba y &nbsp;10\u00ba del art\u00edculo 82 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, en tanto: &nbsp;<\/p>\n<p>a) &nbsp;No se identific\u00f3 de manera precisa a la parte convocada, en &nbsp;cuanto todos los documentos anexos a la demanda se refieren al mismo &nbsp;como \u00abDevis H. Medina Medina\u00bb, mientras que en la &nbsp;demanda se lo nombra como \u00abDeivis\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>b) &nbsp;La solicitante no formul\u00f3 petici\u00f3n alguna que estuviera &nbsp;encaminada a la inscripci\u00f3n de la sentencia que emanara del &nbsp;tr\u00e1mite de exequatur en los registros civiles de las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>c) &nbsp;No incluy\u00f3 la direcci\u00f3n f\u00edsica ni de correo &nbsp;electr\u00f3nico de la solicitante, Mar\u00eda Aracelly Lopera &nbsp;Builes. Igual situaci\u00f3n se predica de las direcciones de &nbsp;notificaci\u00f3n de \u00abDevis H. Medina Medina\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Finalmente, no es dable reconocer personer\u00eda jur\u00eddica a &nbsp;Laura Alejandra Ru\u00edz C\u00f3rdoba en el sub lite como &nbsp;mandataria judicial de Mar\u00eda Aracelly Lopera Builes, por &nbsp;cuanto el poder concedido (folios 1 al 4 del archivo digital 02. &nbsp;\u201cAnexos\u201d) no refiri\u00f3 en concreto la materia del &nbsp;encargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Total, &nbsp;el apoderamiento otorgado se refiri\u00f3 al reconocimiento de &nbsp;\u00abactuaciones legales ocurridas en los Estados Unidos de &nbsp;Am\u00e9rica\u00bb (folio 1 del archivo digital 0.2. &nbsp;\u201cAnexos\u201d), sin precisar a cu\u00e1l hace referencia, la &nbsp;autoridad que la emiti\u00f3, el contenido de la misma o cualquier &nbsp;otro dato que permita determinar el objeto del acto de procuraci\u00f3n, &nbsp;circunstancia que inobserva el art\u00edculo 74 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, en cuanto a que en el poder especial es &nbsp;indispensable que \u00ablos asuntos [est\u00e9n] determinados y &nbsp;claramente identificados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: &nbsp;Rechazar de plano la &nbsp;solicitud de exequatur presentada en nombre de Mar\u00eda Aracelly &nbsp;Lopera Builes. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: No &nbsp;reconocer personer\u00eda a la abogada Laura Alejandra Ru\u00edz &nbsp;C\u00f3rdoba. &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero: Por &nbsp;secretar\u00eda, dese cumplimiento al art\u00edculo 90 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, devolviendo los anexos sin necesidad de &nbsp;desglose. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abPara &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que los documentos extendidos en idioma distinto del castellano &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puedan apreciarse como prueba se requiere que obren en el proceso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con su correspondiente traducci\u00f3n efectuada por el Ministerio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Relaciones Exteriores, por un int\u00e9rprete oficial o por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;traductor designado por el juez\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC1801-2020, 10 ago, 2020 rad. n.\u00b0 2020-01493-00. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC195-2022 (2022-00140-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC195-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-00140-00 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., dos (2) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se decide sobre la &nbsp;admisi\u00f3n de la solicitud de exequatur presentada por Mar\u00eda &nbsp;Aracelly Lopera Builes, respecto de la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;jurada conjunta de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-60807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60807"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60807\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}