{"id":61096,"date":"2024-05-20T20:58:08","date_gmt":"2024-05-20T20:58:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc1213-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:08","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:08","slug":"stc1213-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc1213-2022\/","title":{"rendered":"STC1213 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC1213-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1213-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-02391-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de nueve de febrero de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diez (10) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n contra el fallo proferido el 30 de &nbsp;noviembre de 2021 por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;en la acci\u00f3n de tutela formulada por Beatriz Barona de Ortiz &nbsp;contra la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba 3 de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculadas las partes e intervinientes &nbsp;en el ordinario laboral con radicado interno 83138. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;accionante pidi\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos &nbsp;fundamentales al debido &nbsp;proceso, &nbsp;seguridad &nbsp;social, &nbsp;m\u00ednimo &nbsp;vital e igualdad, &nbsp;presuntamente &nbsp;vulnerados en el proceso &nbsp;se\u00f1alado, &nbsp;y solicit\u00f3 que se ordene \u00abla &nbsp;revisi\u00f3n de la (\u2026) &nbsp;[sentencia] &nbsp;SL3788-2021\u00bb &nbsp;y se le imponga a la accionada \u00abque &nbsp;[le] &nbsp;reconozca (\u2026) &nbsp;el derecho que tiene (\u2026) &nbsp;[como] &nbsp;co-beneficiaria de la pensi\u00f3n de sobrevivientes con ocasi\u00f3n &nbsp;del fallecimiento de su c\u00f3nyuge LUIS FERNANDO ORTIZ RESTREPO\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;sustentar sus reparos, sostuvo que el 3 de julio de 1965 contrajo &nbsp;matrimonio cat\u00f3lico con Luis Fernando Ortiz Restrepo, con &nbsp;quien procre\u00f3 cuatro hijos, a la fecha mayores de edad, uno de &nbsp;ellos fallecido. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que convivi\u00f3 con el prenombrado hasta 1988, cuando fue &nbsp;\u00abobligada &nbsp;a dejar el hogar por amenazas de muerte por parte de su c\u00f3nyuge\u00bb, &nbsp;luego de lo cual, en sentencia de 28 de julio de 1989, el Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Cali decret\u00f3 la separaci\u00f3n &nbsp;de cuerpos de los consortes. &nbsp;<\/p>\n<p>Expuso &nbsp;que tras el fallecimiento de Ortiz Restrepo, ocurrido el 4 de marzo &nbsp;de 2000 pidi\u00f3 la pensi\u00f3n de sobrevivientes como &nbsp;beneficiaria de aqu\u00e9l, no obstante, Colpensiones le neg\u00f3 &nbsp;tal reclamaci\u00f3n y, por ello, impuls\u00f3 el juicio &nbsp;ordinario laboral aqu\u00ed reprochado. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que a ese asunto fue convocada Mar\u00eda Elena Fl\u00f3rez &nbsp;Angulo, compa\u00f1era permanente del causante y, posteriormente, &nbsp;surtidas las etapas correspondientes, el Juzgado Sexto Laboral de &nbsp;Cali, en sentencia de 24 de noviembre de 2017, resolvi\u00f3 &nbsp;condenar a la entidad all\u00ed demandada a pagar un (1) salario &nbsp;m\u00ednimo mensual vigente por el se\u00f1alado concepto, \u00aben &nbsp;proporci\u00f3n de 53,4% a favor de Beatriz y el 46,96% a favor de &nbsp;Mar\u00eda Elena\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3 &nbsp;que impetr\u00f3 el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, pero &nbsp;la aqu\u00ed accionada, en sentencia SL3788-2021, resolvi\u00f3 &nbsp;no casar la decisi\u00f3n del ad &nbsp;quem. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su criterio, la Sala especializada de esta Corte quebrant\u00f3 sus &nbsp;prerrogativas, como quiera que aplic\u00f3 \u00fanicamente el &nbsp;art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993, para determinar que ella no &nbsp;pod\u00eda ser beneficiaria del causante al no haber convivido con &nbsp;\u00e9ste al menos (2) a\u00f1os antes de su fallecimiento, con &nbsp;lo cual releg\u00f3 el principio de \u00abinescindibilidad &nbsp;de la ley\u00bb, &nbsp;pues debi\u00f3 tener en cuenta lo reglado en el canon 30 del &nbsp;Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el Decreto 758 de ese a\u00f1o, &nbsp;que precept\u00faa la p\u00e9rdida del derecho a la pensi\u00f3n &nbsp;de sobrevivientes cuando al momento del deceso los consortes no &nbsp;conviven, \u00absalvo &nbsp;que [la &nbsp;esposa] &nbsp;se hubiera encontrado en imposibilidad de hacerlo porque \u00e9ste &nbsp;abandon\u00f3 el hogar sin justa causa o le impidi\u00f3 su &nbsp;acercamiento o compa\u00f1\u00eda\u00bb &nbsp;y, &nbsp;en su caso, la separaci\u00f3n ocurri\u00f3 por los malos tratos &nbsp;que le propinaba Ortiz Restrepo, lo cual demostr\u00f3 con &nbsp;\u00abdeclaraciones &nbsp;extrajuicio\u00bb &nbsp;aportadas al tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;citar jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral y de la &nbsp;Corte Constitucional sobre la salvedad legal antes transcrita, acota &nbsp;que tiene setenta (70) a\u00f1os y no cuenta con ingresos &nbsp;econ\u00f3micos. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral se opuso a la prosperidad del amparo, &nbsp;por cuanto no lesion\u00f3 los derechos de la tutelante, pues su &nbsp;decisi\u00f3n \u00abno &nbsp;fue caprichosa ni arbitraria, sino el resultado de la aplicaci\u00f3n &nbsp;normativa y jurisprudencial vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Patrimonio Aut\u00f3nomo de Remanentes del Instituto de los Seguros &nbsp;Sociales en Liquidaci\u00f3n P.A.R. I.S.S. expres\u00f3 su &nbsp;ausencia de legitimaci\u00f3n para pronunciarse sobre este amparo, &nbsp;pues fue Colpensiones la convocada en el proceso materia de censura. &nbsp;<\/p>\n<p>Colpensiones &nbsp;manifest\u00f3 que la tutela no ten\u00eda vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad, toda vez que no quebrant\u00f3 las prerrogativas de la &nbsp;solicitante. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA &nbsp;IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal accedi\u00f3 a la protecci\u00f3n &nbsp;solicitada, toda vez que estim\u00f3 vulneradas las garant\u00edas &nbsp;de la tutelante con el fallo aqu\u00ed censurado, pues, seg\u00fan &nbsp;adujo, debi\u00f3 aplicarse el art\u00edculo 47 de la Ley 100 de &nbsp;1993, pero teniendo en consideraci\u00f3n la situaci\u00f3n de &nbsp;maltrato sufrida por la tutelante que le impidi\u00f3 continuar &nbsp;conviviendo con el causante, ello, conforme se resolvi\u00f3 en las &nbsp;sentencias STP10491-2019 y STP1455-2021 de esa Sala y en la &nbsp;SU108-2020 de la Corte Constitucional, donde se estableci\u00f3 que &nbsp;la interpretaci\u00f3n de esa norma est\u00e1 mediada \u00abpor &nbsp;la aplicaci\u00f3n de los principios de justicia material, igualdad &nbsp;y no discriminaci\u00f3n, y solidaridad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3, &nbsp;entonces, que la accionada, adem\u00e1s de abstenerse de resolver &nbsp;el caso bajo la perspectiva de g\u00e9nero, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;omiti\u00f3 &nbsp;el estudio de la justa causa recalcada en la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;por Beatriz Barona de Ortiz, para justificar la no convivencia con el &nbsp;causante a la fecha de su deceso. As\u00ed, a pesar de que la &nbsp;demandante aleg\u00f3 que se separ\u00f3 de cuerpos de su esposo &nbsp;Luis Fernando Ortiz Restrepo debido al maltrato f\u00edsico y &nbsp;verbal que este le inflig\u00eda, y que por esta raz\u00f3n no &nbsp;convivi\u00f3 con el mismo hasta el d\u00eda de su muerte, la &nbsp;autoridad inadvirti\u00f3 completamente este suceso, desconociendo &nbsp;as\u00ed los lineamientos legales, constitucionales y &nbsp;jurisprudenciales que se han erigido sobre la materia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, dispuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDEJAR &nbsp;SIN EFECTO la sentencia SL37882021 del 11 de agosto de 2021 emitida &nbsp;por la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba 3 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral [y] &nbsp;ORDENAR a la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba 3 de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia que, en el &nbsp;t\u00e9rmino de doce (12) d\u00edas concedidos al Magistrado &nbsp;Ponente y quince (15) d\u00edas a la Sala, siguientes a la &nbsp;notificaci\u00f3n del fallo, expida una nueva providencia en la que &nbsp;se estudie y resuelva en su integridad el cargo uno propuesto en la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n presentada por Beatriz Barona de Ortiz, &nbsp;conforme a las consideraciones de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 el Magistrado Ponente de la sentencia SL3788-2021 aqu\u00ed &nbsp;censurada, quien expuso que en esa providencia se resolvieron los dos &nbsp;cargos propuestos por la tutelante por la v\u00eda directa. Anot\u00f3 &nbsp;que, para definir el asunto, se aplic\u00f3 la \u00abversi\u00f3n &nbsp;original\u00bb &nbsp;del art\u00edculo 47 de la Ley 1993, teniendo en cuenta que esa era &nbsp;la norma vigente a la fecha del fallecimiento del causante -4 de &nbsp;marzo de 2020-, proceder respaldado en la jurisprudencia de la Sala &nbsp;especializada y, asimismo, en sede de tutela, en casos asimilables, &nbsp;entre otros, en el fallo STC7086-2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3 &nbsp;que dicho canon no contemplaba la salvedad aducida por la &nbsp;querellante, pues la misma est\u00e1 consignada en el numeral 1\u00b0 &nbsp;del art\u00edculo 30 del Acuerdo 049 de 1990, r\u00e9gimen \u00abque &nbsp;no (\u2026) &nbsp;regula el asunto\u00bb; &nbsp;no obstante, expuso que el art\u00edculo 25 de dicho Acuerdo, s\u00ed &nbsp;se tuvo en cuenta, pero para estudiar \u00abla &nbsp;densidad de semanas de cotizaci\u00f3n para dejar causado el &nbsp;derecho pensional\u00bb, &nbsp;atendiendo a la \u00abcondici\u00f3n &nbsp;m\u00e1s beneficiosa\u00bb, &nbsp;como viene haci\u00e9ndolo la Sala otros asuntos. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que en el litigio resultaba improcedente analizar lo concerniente a &nbsp;\u00abla &nbsp;convivencia simult\u00e1nea\u00bb &nbsp;con la esposa y la compa\u00f1era permanente, porque el precepto &nbsp;aplicable no lo contemplaba (art. 47, Ley 100 de 1993), adem\u00e1s &nbsp;resalt\u00f3 que no se incurri\u00f3 en discriminaci\u00f3n &nbsp;hacia la accionante, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abtoda &nbsp;vez que la separaci\u00f3n legal de Beatriz Barona y su c\u00f3nyuge &nbsp;Luis Fernando Ortiz Restrepo, como se dijo, fue aprobada por &nbsp;(\u2026) &nbsp;el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, en sentencia de &nbsp;31 de julio de 2018, lo que no fue materia de discusi\u00f3n &nbsp;teniendo en cuenta la v\u00eda por la que se dirigieron los cargos &nbsp;\u2013directa-; tampoco fue acreditado en el plenario que tal &nbsp;supuesto hubiere ocurrido a consecuencia del maltrato f\u00edsico y &nbsp;verbal que hipot\u00e9ticamente el causante le inflig\u00eda, y &nbsp;que tal circunstancia fuese la raz\u00f3n por la que no convivi\u00f3 &nbsp;con \u00e9l hasta el d\u00eda de su muerte, para la posible &nbsp;configuraci\u00f3n de una \u00abjusta causa\u00bb de la &nbsp;separaci\u00f3n, dado que tal situaci\u00f3n solo se pod\u00eda &nbsp;ventilar por la senda f\u00e1ctica. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si en gracia de discusi\u00f3n, se entendiera que el primer cargo &nbsp;se orient\u00f3 por la v\u00eda indirecta, la recurrente &nbsp;\u00fanicamente soport\u00f3 su dicho con base en las &nbsp;declaraciones extra juicio rendidas por Harold Enrique L\u00f3pez &nbsp;Gait\u00e1n y Hern\u00e1n Antonio Sierra L\u00f3pez, que solo &nbsp;se pueden examinar cuando se acredita un yerro de car\u00e1cter &nbsp;ostensible, protuberante o manifiesto, en alg\u00fan medio de &nbsp;convicci\u00f3n calificado, como son el documento aut\u00e9ntico, &nbsp;la confesi\u00f3n judicial o la inspecci\u00f3n ocular, seg\u00fan &nbsp;la restricci\u00f3n contenida en el art\u00edculo 7 de la Ley 16 &nbsp;de 1969 (CSJ SL1982-2020)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. De &nbsp;las pruebas allegadas se concluye el fracaso del amparo demandado, &nbsp;por cuanto no se constata arbitrariedad manifiesta en la gesti\u00f3n &nbsp;de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral acusada al emitir la sentencia &nbsp;SL3788-2011; por tanto, se revocar\u00e1 el fallo impugnado, como &nbsp;pasa a exponerse. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;memora que la peticionaria formul\u00f3 el recurso extraordinario &nbsp;de casaci\u00f3n contra la sentencia del Tribunal Superior de Cali, &nbsp;Sala Laboral en el asunto censurado, por cuanto esa autoridad hab\u00eda &nbsp;resuelto revocar la providencia del Juzgado &nbsp;Sexto Laboral de Cali &nbsp;para, &nbsp;en su lugar, &nbsp;negarle &nbsp;a la tutelante el porcentaje de la pensi\u00f3n de sobrevivientes &nbsp;all\u00ed reconocido y otorgarle a &nbsp;Mar\u00eda Elena Fl\u00f3rez Angulo, &nbsp;compa\u00f1era permanente del causante, dicha prestaci\u00f3n en &nbsp;un 100%. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;lo indic\u00f3 la Sala accionada, la promotora interpuso la censura &nbsp;extraordinaria en dos cargos por la v\u00eda directa. As\u00ed, &nbsp;advirti\u00f3, en el primero, que en segunda instancia se &nbsp;desconoci\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abque &nbsp;en este caso, se configur\u00f3 la salvedad contenida en el num. 1 &nbsp;del art\u00edculo 30 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el &nbsp;Decreto 758 de ese a\u00f1o, que precept\u00faa que se pierde el &nbsp;derecho a la pensi\u00f3n de sobrevivientes, \u00absalvo que se &nbsp;hubiera encontrado en imposibilidad de hacerlo porque \u00e9ste &nbsp;abandon\u00f3 el hogar sin justa causa o le impidi\u00f3 su &nbsp;acercamiento o compa\u00f1\u00eda\u00bb, toda vez que la &nbsp;separaci\u00f3n con el causante se debi\u00f3 a que \u00abLE &nbsp;DABA MALTRATO TANTO VERBAL COMO F\u00cdSICO\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Y, en &nbsp;el segundo cargo, adujo la \u00abinfracci\u00f3n &nbsp;directa, por \u00abno aplicaci\u00f3n\u00bb del art\u00edculo &nbsp;141 de la Ley 100 de 1993\u00bb, &nbsp;motivo por el cual, sostuvo, el juez de segundo grado no reconoci\u00f3 &nbsp;los intereses moratorios previstos en esa norma. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;definir el primer ataque, la accionada expres\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;Tribunal consider\u00f3 que en virtud a que la muerte del afiliado &nbsp;Luis Fernando Ortiz Restrepo que ocurri\u00f3 el 4 de marzo de &nbsp;2000, la normatividad aplicable al caso era el art\u00edculo 47 de &nbsp;la Ley 100 de 1993, en su versi\u00f3n original, por encontrarse &nbsp;vigente para esa \u00e9poca; no obstante, aplic\u00f3 &nbsp;el principio de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa y, se &nbsp;remiti\u00f3 a lo consagrado en el Acuerdo 049 de 1990, aprobado &nbsp;por el Decreto 758 de esa anualidad, por no encontrar acreditados los &nbsp;requisitos para la causaci\u00f3n del derecho conforme la ley en &nbsp;menci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, coligi\u00f3 que de acuerdo a la normatividad que regulaba &nbsp;el asunto y en armon\u00eda con la jurisprudencia laboral de esta &nbsp;Corte, le correspond\u00eda a Mar\u00eda Elena Fl\u00f3rez &nbsp;Angulo el derecho a la prestaci\u00f3n, en calidad de compa\u00f1era &nbsp;permanente, por acreditar la convivencia real y efectiva con el &nbsp;causante; adem\u00e1s, descart\u00f3 la posibilidad de la aqu\u00ed &nbsp;recurrente, de acceder a la pensi\u00f3n, en raz\u00f3n a que la &nbsp;norma vigente aplicable al caso, no contempl\u00f3 la distribuci\u00f3n &nbsp;proporcional del monto de la mencionada prestaci\u00f3n econ\u00f3mica, &nbsp;entre c\u00f3nyuge y compa\u00f1era permanente en la hip\u00f3tesis &nbsp;de convivencia simult\u00e1nea con el pensionado, como s\u00ed lo &nbsp;consagr\u00f3 la Ley 797 de 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;censura muestra su inconformidad con lo razonado por el sentenciador, &nbsp;al considerar que incurri\u00f3 en la infracci\u00f3n normativa &nbsp;que le endilga, en tanto no &nbsp;tuvo en cuenta lo consagrado en el art. 53 de la CN y en el num. 1 &nbsp;del art. 30 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el Decreto 758 de &nbsp;ese a\u00f1o, &nbsp;en el sentido de que la separaci\u00f3n con &nbsp;el fallecido se debi\u00f3 a que &nbsp;\u00able daba maltrato tanto verbal como f\u00edsico\u00bb, &nbsp;lo &nbsp;que configura la salvedad contenida en la \u00faltima norma citada, &nbsp;que establece la p\u00e9rdida de la prestaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Dada &nbsp;la v\u00eda de puro de derecho por la que se dirigen los cargos, &nbsp;no se discute que: &nbsp;i) &nbsp;Luis &nbsp;Fernando Ortiz Restrepo falleci\u00f3 el 4 de marzo de 2000 (f.\u00b033) &nbsp;ii) &nbsp;que contrajo matrimonio cat\u00f3lico con Beatriz Barona de Ortiz &nbsp;el 3 de julio de 1965 (f.\u00b029), pero que se decret\u00f3 la &nbsp;separaci\u00f3n indefinida, mediante decisi\u00f3n judicial de 28 &nbsp;de julio del 1989 y que fruto de esa uni\u00f3n tuvieron &nbsp;descendientes; iii) &nbsp;que el causante convivi\u00f3 con Mar\u00eda &nbsp;Elena Fl\u00f3rez Angulo, desde 1986 hasta el fallecimiento y, &nbsp;procrearon a Mar\u00eda Camila Ortiz Fl\u00f3rez y Mar\u00eda &nbsp;Fernanda Ortiz Fl\u00f3rez, ambas mayores de edad; y, iv) &nbsp;que Colpensiones neg\u00f3 a la recurrente la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes en la Resoluci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;GNR 294709 de 22 de agosto de 2014 (f.\u00b0cd 78)\u00bb &nbsp;(subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Enseguida, &nbsp;advirti\u00f3 que el ad &nbsp;quem acert\u00f3 &nbsp;al aplicar al asunto la Ley 100 de 1993, toda vez que la misma estaba &nbsp;vigente al momento de la muerte del causante -4 de marzo de 2020- e, &nbsp;igualmente, respald\u00f3 la aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos &nbsp;6 y 25 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el art\u00edculo 1\u00b0 &nbsp;del Decreto 758 de ese a\u00f1o, para determinar que, de acuerdo &nbsp;con ese \u00faltimo r\u00e9gimen, el causante hab\u00eda dejado &nbsp;causada la pensi\u00f3n de sobrevivientes, intelecci\u00f3n que &nbsp;consider\u00f3 correcta dado \u00abel &nbsp;principio de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa\u00bb, &nbsp;avalado por la jurisprudencia de esa Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;punto al cuestionamiento de la tutelante, reliev\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]l &nbsp;Tribunal no se equivoc\u00f3 en su decisi\u00f3n, como quiera que &nbsp;aplic\u00f3 el Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el art\u00edculo &nbsp;1 del Decreto 758 de ese a\u00f1o, solo en cuanto a las semanas &nbsp;requeridas para el nacimiento del derecho pensional, pues es el art. &nbsp;47 de la Ley 100 de 1993, en su versi\u00f3n original, el precepto &nbsp;legal que contiene las exigencias para determinar la calidad de &nbsp;beneficiarios de la prestaci\u00f3n, el cual requiere que la &nbsp;c\u00f3nyuge o compa\u00f1era permanente del causante acredite &nbsp;m\u00ednimo 2 a\u00f1os de convivencia con anterioridad al &nbsp;fallecimiento, salvo que haya procreado uno o m\u00e1s hijos con &nbsp;aquel durante ese lapso. &nbsp;<\/p>\n<p>Cumple &nbsp;decir, que si bien en r\u00e9gimen de la pluricitada Ley 100 de &nbsp;1993, la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite tiene prelaci\u00f3n &nbsp;sobre la compa\u00f1era permanente en caso de convivencia &nbsp;simult\u00e1nea, la esposa debe demostrar tal requisito, puesto que &nbsp;a la luz de dicha normativa no es dable otorgar la prestaci\u00f3n &nbsp;de manera compartida (CSJ SL4099-2017). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed que, el ad quem estim\u00f3 que, quien cumpl\u00eda &nbsp;con el mencionado requisito era la compa\u00f1era permanente del &nbsp;causante mas no Beatriz Barona de Ortiz, dado que no conviv\u00eda &nbsp;con el de cujus desde que se dispuso la separaci\u00f3n indefinida &nbsp;de cuerpos, mediante decisi\u00f3n judicial de 28 de julio de 1989, &nbsp;esto es, m\u00e1s de 10 a\u00f1os a la fecha del fallecimiento, &nbsp;\u00e9poca en la que inici\u00f3 la convivencia de aquel con &nbsp;Mar\u00eda Elena Fl\u00f3rez Angulo (CSJ SL, 14 jun. 2011, rad. &nbsp;31605). &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;suerte que el ad quem, no incurri\u00f3 en la infracci\u00f3n &nbsp;directa del num. 1 del art. 30 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por &nbsp;el art. 1 del Decreto 758 de ese a\u00f1o, toda vez que la norma &nbsp;que regula el asunto, en cuanto a la exigencia de establecer qui\u00e9n &nbsp;es la beneficiaria de la prestaci\u00f3n es el art. 47 de la Ley &nbsp;100 de 1993, en su versi\u00f3n original, como de manera acertada &nbsp;lo consider\u00f3 el sentenciador de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a los intereses moratorios, el Tribunal tambi\u00e9n acert\u00f3 &nbsp;al estimar que no eran dables, como quiera que el derecho principal &nbsp;no se reconoci\u00f3 en cabeza de la recurrente y lo accesorio &nbsp;sigue la suerte de lo principal\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De la &nbsp;argumentaci\u00f3n transcrita no se revela desafuero, pues, como lo &nbsp;advirti\u00f3 la accionada al impugnar, la querellante se limit\u00f3 &nbsp;a formular los cargos por la \u00abv\u00eda &nbsp;directa\u00bb, &nbsp;refutando, particularmente, la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo &nbsp;47 de la Ley 100 de 1993, dado que, en su criterio, el ad &nbsp;quem, &nbsp;debi\u00f3 atender al numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 30 del &nbsp;Acuerdo 049 de 1990, en cuanto a la salvedad all\u00ed inserta; &nbsp;censura suficientemente resuelta por la Sala especializada, al &nbsp;indicar que el Tribunal no hab\u00eda errado cuando acudi\u00f3 &nbsp;al primer precepto normativo mencionado, porque en vigencia del mismo &nbsp;ocurri\u00f3 la muerte de Luis Fernando Ortiz Restrepo -4 de marzo &nbsp;de 2000-. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo expuesto, sostuvo la acusada, era necesario acreditar un m\u00ednimo &nbsp;de dos (2) a\u00f1os de convivencia anteriores al deceso del &nbsp;causante, pero ello no acaeci\u00f3 respecto de la accionante, como &nbsp;quiera que se aport\u00f3 al asunto la decisi\u00f3n judicial de &nbsp;28 de julio de 1989, con la cual se decret\u00f3 la separaci\u00f3n &nbsp;de cuerpos de los consortes. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, si la solicitante no expuso, como correspond\u00eda, &nbsp;\u00abpor &nbsp;la v\u00eda indirecta\u00bb, &nbsp;un cargo dirigido a cuestionar la valoraci\u00f3n probatoria de la &nbsp;antedicha determinaci\u00f3n jurisdiccional o la apreciaci\u00f3n &nbsp;de las \u00abdeclaraciones &nbsp;extrajuicio\u00bb &nbsp;que, afirma, dan cuenta de los posibles hechos de violencia cometidos &nbsp;por su esposo y que le impidieron seguir conviviendo con \u00e9l &nbsp;luego de 1988, no puede endilgarse a la Sala accionada el quebranto &nbsp;de sus garant\u00edas, ya que \u00e9sta defini\u00f3 &nbsp;razonadamente las acusaciones contenidas en la demanda de casaci\u00f3n, &nbsp;result\u00e1ndole ajenas las quejas ahora ventiladas por v\u00eda &nbsp;de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el cumplimiento de la t\u00e9cnica exigida a los demandantes en &nbsp;sede de casaci\u00f3n, esta Sala, en asuntos constitucionales, &nbsp;manifest\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDel &nbsp;an\u00e1lisis precedente no se extrae irregularidad lesiva de &nbsp;prerrogativas fundamentales, pues como la actora no hizo uso del &nbsp;remedio rese\u00f1ado de manera correcta, la Sala encartada no &nbsp;pod\u00eda revisar de fondo los reparos a la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria efectuada por el fallador de segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n impone &nbsp;al demandante cumplir los requisitos de fondo y de forma previstos &nbsp;por el legislador para el \u00e9xito de la censura; la ausencia de &nbsp;rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales al formular el &nbsp;cargo para demostrar los errores de la sentencia recurrida, no es &nbsp;tarea que pueda ser superada por medio de la tutela, porque \u00e9sta &nbsp;no es instrumento para suplir la ineptitud formal de la demanda de &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;instrumental es garant\u00eda para materializar la igualdad ante la &nbsp;ley y para frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de exceso &nbsp;ritual manifiesto, sino de derechos irrenunciables, cuyo respeto es &nbsp;finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del derecho &nbsp;sustancial\u00bb &nbsp;(CSJ, STC8583-2019, criterio reiterado en STC15185-2021 y &nbsp;STC13995-2021, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la Sala ha se\u00f1alado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abal juez &nbsp;de tutela le est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que le es &nbsp;propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y autonom\u00eda &nbsp;tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables postulados de &nbsp;raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, 228 y 230 de &nbsp;la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la determinaci\u00f3n &nbsp;sobre la cual gravita la censura est\u00e1 soportada en un &nbsp;admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la prudente &nbsp;interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas contentivas de &nbsp;los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed emerge de las &nbsp;razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb &nbsp;(CSJ, STC304-2021).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Resulta necesario advertir que esta Sala, en casos equiparables al &nbsp;aqu\u00ed estudiado, ha avalado la aplicaci\u00f3n de la norma &nbsp;vigente al momento de la muerte del causante para determinar qui\u00e9nes &nbsp;son sus beneficiarias. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;en sentencia STC7086-2019, expres\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;la r\u00e9plica de la impugnante (que tambi\u00e9n formul\u00f3 &nbsp;en sede de casaci\u00f3n) relacionada con el desconocimiento del &nbsp;precedente horizontal de la Sala o el trato diferencial respecto de &nbsp;otros asuntos en los que se admiti\u00f3 la aplicaci\u00f3n del &nbsp;art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003 en favor de la beneficiaria &nbsp;de la pensi\u00f3n, no concuerdan en un aspecto esencial y que es &nbsp;el que finalmente &nbsp;encuadra la decisi\u00f3n aqu\u00ed atacada en los art\u00edculos &nbsp;46 y 47 de la Ley 100 de 1993, esto es, la fecha del fallecimiento &nbsp;del causante (13 de diciembre de 1999), que en este evento, tal como &nbsp;lo explic\u00f3 la acusada, condiciona la aplicaci\u00f3n de una &nbsp;u otra normativa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los casos tra\u00eddos a colaci\u00f3n por la tutelante, los &nbsp;decesos de los pensionados ocurrieron en vigencia de la Ley 797 de &nbsp;2003, luego, considerando tal circunstancia, es claro que dichos &nbsp;escenarios difieren del ac\u00e1 examinado, puesto que la &nbsp;aplicaci\u00f3n retroactiva en ese espec\u00edfico punto no &nbsp;resultaba viable seg\u00fan lo decantado por la misma Sala que &nbsp;jurisprudencialmente fij\u00f3 sus efectos\u00bb &nbsp;(subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Y, en &nbsp;el mismo sentido, recientemente, en el fallo STC144-2022, al revocar &nbsp;el amparo concedido en primer grado, expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;decisi\u00f3n en cita no luce caprichosa o arbitraria, en tanto se &nbsp;advirtieron con suficiencia las razones por las cuales no era posible &nbsp;acceder a las pretensiones, habida cuenta que, seg\u00fan &nbsp;los precedentes de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, para el &nbsp;momento del deceso de Rebolledo Olarte, la disposici\u00f3n legal &nbsp;que reg\u00eda la materia, &nbsp;otorgaba prelaci\u00f3n del derecho a la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite &nbsp;Marlene Barrio Barranco para ser beneficiaria de dicha prestaci\u00f3n, &nbsp;sobre los de aquella persona con quien paralelamente el causante &nbsp;conviv\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, la protecci\u00f3n invocada debe negarse porque no encuentra &nbsp;esta Sala configurada la conculcaci\u00f3n aducida por la &nbsp;promotora, toda vez que las consideraciones expuestas en la sentencia &nbsp;que resolvi\u00f3 el recurso extraordinario resultan razonables, &nbsp;sin que devenga propio que por esta v\u00eda subsidiaria se realice &nbsp;un pronunciamiento alterno\u00bb &nbsp;(subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esto, la Sala en un asunto similar, tambi\u00e9n avalando la &nbsp;aplicaci\u00f3n de la normatividad vigente a la fecha del deceso &nbsp;del causante, acot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAhora, &nbsp;si bien la promotora manifest\u00f3 en el escrito de tutela que &nbsp;tiene 76 a\u00f1os, que se encuentra en situaci\u00f3n de &nbsp;debilidad manifiesta e indefensi\u00f3n \u00abpor razones de tipo &nbsp;econ\u00f3mico\u00bb, as\u00ed como de salud, pues padece &nbsp;\u00abhipertensi\u00f3n arterial y artrosis\u00bb, tales &nbsp;circunstancias no &nbsp;logran demostrar que la tardanza en el ejercicio del mecanismo tuvo &nbsp;origen en razones jur\u00eddicamente v\u00e1lidas que hagan &nbsp;procedente el estudio de fondo de la acci\u00f3n constitucional, &nbsp;m\u00e1s a\u00fan cuando no &nbsp;se aprecia en la demarcada decisi\u00f3n un desatino que haga &nbsp;procedente la misma, comoquiera que all\u00ed se explic\u00f3, &nbsp;con suma claridad, por qu\u00e9 no era procedente acudir al Acuerdo &nbsp;049 de 1990 a fin de acoger alguna de las causales de p\u00e9rdida &nbsp;o extinci\u00f3n del derecho con sus salvedades all\u00ed &nbsp;estipuladas, que jur\u00eddicamente justificara la separaci\u00f3n &nbsp;de los c\u00f3nyuges por la presencia de alg\u00fan motivo &nbsp;imputable al causante, y, que frente a la intelecci\u00f3n del &nbsp;art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003, norma aplicable al asunto &nbsp;por estar vigente al momento del fallecimiento de aqu\u00e9l, la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n acusada observ\u00f3 el precedente vigente &nbsp;para ese momento, lo cual descarta de tajo la vulneraci\u00f3n &nbsp;alegada\u00bb &nbsp;(CSJ. STC3115-2020, subraya en texto). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Finalmente, se impone advertir que en este asunto no resulta &nbsp;aplicable la sentencia SU108 de 2020 de la Corte Constitucional, &nbsp;sustento de la providencia impugnada, pues el caso que all\u00ed se &nbsp;observ\u00f3, difiere del ahora presentado, toda vez que, en aqu\u00e9l, &nbsp;la reclamante s\u00ed formul\u00f3 el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n con cargos por la \u00abv\u00eda &nbsp;indirecta\u00bb &nbsp;reprochando la apreciaci\u00f3n probatoria realizada frente a la &nbsp;\u00abjusta &nbsp;causa\u00bb &nbsp;aducida por ella para justificar la no convivencia con el causante al &nbsp;momento de su muerte y, con todo, se comprob\u00f3, &nbsp;fehacientemente, que los all\u00ed consortes \u00abpreservaron &nbsp;el sentido de corresponsabilidad en relaci\u00f3n con el hogar &nbsp;conformado y la comunidad de vida que tuvieron\u00bb, &nbsp;aspectos distintos de la queja aqu\u00ed estudiada. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; En consecuencia, se revocar\u00e1 el fallo recurrido. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;REVOCAR &nbsp;la sentencia impugnada, y en su lugar, y, &nbsp;en su lugar se NIEGA &nbsp;el &nbsp;amparo solicitado por &nbsp;Beatriz Barona de Ortiz contra la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba &nbsp;3 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo resuelto por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y &nbsp;rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1213-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC1213-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-02391-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de nueve de febrero de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diez (10) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n contra el fallo proferido el 30 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-61096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}