{"id":61294,"date":"2024-05-20T20:58:14","date_gmt":"2024-05-20T20:58:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc1633-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:14","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:14","slug":"stc1633-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc1633-2022\/","title":{"rendered":"STC1633 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC1633-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1633-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 &nbsp;11001-02-04-000-2021-01226-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecis\u00e9is de febrero dos mil &nbsp;veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., diecisiete (17) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta contra la sentencia &nbsp;proferida el 21 de julio de 2021 por la Sala de Decisi\u00f3n de &nbsp;Tutelas 2 de la Hom\u00f3loga de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, que neg\u00f3 la acci\u00f3n constitucional &nbsp;promovida, mediante apoderado judicial, por Delia Esther Palmera &nbsp;Rojano &nbsp;contra la &nbsp;Sala de Descongesti\u00f3n 4 de Casaci\u00f3n Laboral de la misma &nbsp;Corporaci\u00f3n. Al tr\u00e1mite se dispuso vincular a &nbsp;la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, al Juzgado &nbsp;Quinto Laboral del Circuito de la misma ciudad, as\u00ed como a las &nbsp;partes e intervinientes del &nbsp;proceso ordinario laboral con radicado 11001310500520040024901. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La gestora &nbsp;demand\u00f3 la salvaguarda de sus garant\u00edas fundamentales a &nbsp;la vida, \u00aben &nbsp;conexi\u00f3n a la subsistencia\u00bb, &nbsp;presuntamente vulneradas por la autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Del escrito &nbsp;inicial se resaltan los siguientes hechos y alegaciones relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. Indic\u00f3 &nbsp;la tutelante que la se\u00f1ora Igsora &nbsp;Segura Velandia, &nbsp;en &nbsp;nombre propio y en representaci\u00f3n de su hijo entonces menor de &nbsp;edad, instaur\u00f3 en contra de la Naci\u00f3n &#8211; Ministerio de &nbsp;la Protecci\u00f3n Social &#8211; Grupo Interno de Trabajo para la &nbsp;Gesti\u00f3n del Pasivo Social de la Empresa Puertos de Colombia, &nbsp;sucedida procesalmente por la Unidad Administrativa Especial de &nbsp;Gesti\u00f3n Pensional y Contribuciones Parafiscales de la &nbsp;Protecci\u00f3n &nbsp;Social &nbsp;-UGPP, &nbsp;con el fin de obtener el reconocimiento de la sustituci\u00f3n &nbsp;pensional por el fallecimiento de Alberto Santiago Sierra, en &nbsp;proporci\u00f3n del 50% para cada uno, desde el mes de junio de &nbsp;2001, toda vez que la citada entidad \u00aba &nbsp;trav\u00e9s &nbsp;de &nbsp;la &nbsp;Resoluci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;000293 &nbsp;del 25 de abril de 2003, dispuso mantener en suspenso el &nbsp;reconocimiento &nbsp;pensional, &nbsp;por &nbsp;existir &nbsp;conflicto &nbsp;de &nbsp;ese &nbsp;derecho &nbsp;entre Magali Esther Mart\u00ednez Le\u00f3n, Delia Esther Palmera &nbsp;Rojano y &nbsp;ella\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. El asunto le &nbsp;correspondi\u00f3 al Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogot\u00e1, &nbsp;despacho que dispuso vincular al &nbsp;proceso, como litisconsortes necesarios, a \u00abDelia &nbsp;Esther Palmera Rojano, Magali Esther Mart\u00ednez Le\u00f3n en &nbsp;nombre propio y en representaci\u00f3n de RASM, Aracely Mar\u00eda &nbsp;Charris en representaci\u00f3n de MFSC; y, Lourdes Elina Freyle en &nbsp;representaci\u00f3n de HRSF\u00bb; &nbsp;asimismo, mediante auto del \u00ab5 &nbsp;de octubre de 2011, orden\u00f3 acumular al presente proceso, el &nbsp;que cursaba en el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de esa misma &nbsp;ciudad, promovido por Delia Esther Palmera Rojano\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;El 19 de junio de 2015, el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1 dict\u00f3 sentencia, en la que resolvi\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPRIMERO: &nbsp;CONDENAR a &nbsp;la demandada UNIDAD ADMINISTRATIVA DE GESTI\u00d3N PENSIONAL Y &nbsp;CONTRIBUCIONES &nbsp; &nbsp; PARAFISCALES &nbsp; &nbsp; DE &nbsp; &nbsp; LA &nbsp; &nbsp;PROTECCI\u00d3N &nbsp;SOCIAL &nbsp;&#8211; UGPP a reconocer y pagar a la se\u00f1ora DELIA ESTHER PALMERA en &nbsp;su calidad de c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite del causante, se\u00f1or &nbsp; ALBERTO &nbsp;ANTONIO &nbsp;SANTIAGO &nbsp;SIERRA &nbsp;(Q.E.P.D), &nbsp;la &nbsp;pensi\u00f3n &nbsp;de sobrevivientes con los correspondientes aumentos legales y mesadas &nbsp;adicionales de junio y diciembre, debidamente indexadas al momento &nbsp;del pago, en una proporci\u00f3n equivalente al &nbsp;50% &nbsp;de &nbsp;la &nbsp;pensi\u00f3n &nbsp;de &nbsp;jubilaci\u00f3n &nbsp;que &nbsp;en &nbsp;vida &nbsp;disfrutaba &nbsp;el &nbsp;se\u00f1or &nbsp;ALBERTO &nbsp;ANTONIO &nbsp;SANTIAGO &nbsp;SIERRA &nbsp;(Q.E.P.D), &nbsp;a &nbsp;partir &nbsp;del &nbsp;seis &nbsp;(6) de Junio del a\u00f1o 2001, y hacia delante de manera &nbsp;vitalicia, porcentaje que se incrementar\u00e1 una vez se extinga &nbsp;el derecho de la otra persona beneficiaria a la que se otorgar\u00e1 &nbsp;el otro 50% de la prestaci\u00f3n &nbsp;pensional. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;CONDENAR a &nbsp;la demandada UNIDAD ADMINISTRATIVA DE GESTI\u00d3N PENSIONAL Y &nbsp;CONTRIBUCIONES PARAFISCALES DE LA PROTECCI\u00d3N &nbsp;SOCIAL &nbsp;UGPP a incrementar la mesada pensional que ya le fue reconocida al &nbsp;menor [\u2026] representado por su se\u00f1ora madre IGSORA &nbsp;SEGURA VELANDIA, del 12.5% al 50% de la mesada pensional &nbsp;que &nbsp;en &nbsp;vida &nbsp;disfrutaba &nbsp;el &nbsp;causante &nbsp;ALBERTO &nbsp;ANTONIO &nbsp;SANTIAGO &nbsp;SIERRA &nbsp;(Q.E.P.D), &nbsp;incremento &nbsp;que &nbsp;se &nbsp;har\u00e1 &nbsp;efectivo &nbsp;a &nbsp;partir &nbsp;del &nbsp;6 &nbsp;de &nbsp;Junio &nbsp;de &nbsp;2001, &nbsp;fecha &nbsp;del &nbsp;fallecimiento &nbsp;del &nbsp;causante &nbsp;y hasta el cumplimiento de la mayor\u00eda de edad, o hasta cuando &nbsp;cumpla 25 a\u00f1os de edad, siempre y cuando acredite incapacidad &nbsp;para trabajar por raz\u00f3n de estudios en las condiciones &nbsp;previstas en &nbsp;el &nbsp;art\u00edculo &nbsp;15 &nbsp;del &nbsp;decreto &nbsp;1889 &nbsp;de &nbsp;1994. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;ABSOLVER &nbsp;a &nbsp;la &nbsp;demandada &nbsp;Unidad &nbsp;Administrativa &nbsp;de Gesti\u00f3n Pensional y Contribuciones Parafiscales de la &nbsp;Protecci\u00f3n Social UGPP de las dem\u00e1s pretensiones &nbsp;incoadas por las demandantes IGSORA SEGURA VELANDIA y ESTHER PALMERA, &nbsp;por las razones expuestas en la parte motiva de la presente &nbsp;providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: Se &nbsp;declara parcialmente probada la excepci\u00f3n de inexistencia del &nbsp;derecho propuesta por el extremo pasivo, esto respecto de la &nbsp;demandante IGSORA SEGURA VELANDIA y no probadas las restantes &nbsp;excepciones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Posteriormente, la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, &nbsp;mediante &nbsp;providencia de 22 de enero de 2016, al &nbsp;desatar la alzada interpuesta por la se\u00f1ora Igsora &nbsp;Segura Velandia y la UGPP, dispuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPRIMERO: &nbsp;REVOCAR &nbsp;el numeral PRIMERO &nbsp;de la sentencia proferida el 19 de junio de 2015 por el Juzgado 5\u00ba &nbsp;Laboral del Circuito de Bogot\u00e1, y en su lugar CONDENAR &nbsp;a la UNIDAD ADMINISTRATIVA DE GESTI\u00d3N PENSIONAL Y &nbsp;CONTRIBUCIONES PARAFISCALES UGPP &nbsp;a reconocer y pagar a la se\u00f1ora IGSORA SEGURA VELANDIA en &nbsp;calidad de compa\u00f1era permanente sup\u00e9rstite del se\u00f1or &nbsp;ALBERTO ANTONIO SANTIAGO SIERRA (+), la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes en una proporci\u00f3n del 50% de la pensi\u00f3n &nbsp;de jubilaci\u00f3n que en vida disfrut\u00f3 el causante, a &nbsp;partir del 6 de junio de 2001 y de manera vitalicia. El derecho &nbsp;reconocido se acrecentar\u00e1 en la medida en que cese la pensi\u00f3n &nbsp;reconocida al hijo del causante, hasta completar la totalidad de la &nbsp;mesada pensional, de conformidad con lo expuesto en la parte motiva &nbsp;de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;REVOCAR EL NUMERAL CUARTO &nbsp;de la sentencia impugnada mediante el cual declar\u00f3 probada la &nbsp;excepci\u00f3n de inexistencia del derecho respecto de la se\u00f1ora &nbsp;IGSORA SEGURA VELANDIA, de conformidad con lo expuesto en la parte &nbsp;motiva de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;REVOCAR EL NUMERAL QUINTO &nbsp;de la sentencia respecto a la condena en costas impuesta a la UNIDAD &nbsp;ADMINISTRATIVA DE GESTI\u00d3N PENSIONAL Y CONTRIBUCIONES &nbsp;PARAFISCALES UGPP conforme a lo explicado. Se confirma en lo dem\u00e1s\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. El 9 de &nbsp;febrero de 2021, la Sala de Descongesti\u00f3n 4 de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral decidi\u00f3 no casar el fallo del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7. En criterio &nbsp;de la promotora, en dicho pronunciamiento se incurri\u00f3 en &nbsp;defecto sustantivo, dado que \u00abdesconoce &nbsp;en su integridad el art\u00edculo 47 de la ley 100 de 1993 con sus &nbsp;diferentes reformas especialmente La Ley 797 de 2003, el marco de la &nbsp;constituci\u00f3n y la ley por defecto material o sustantivo, pues &nbsp;gravit\u00f3 en una norma que se debe aplicar por extensi\u00f3n &nbsp;y por favorabilidad\u00bb. &nbsp;Igualmente, enfatiz\u00f3 que no se tuvo en cuenta \u00abel &nbsp;principio de favorabilidad, la extra y ultra petitum de lo laboral en &nbsp;materia de sustituci\u00f3n pensional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Conforme &nbsp;a lo relatado, pidi\u00f3 el amparo de sus garant\u00edas &nbsp;fundamentales, por ser \u00abuna &nbsp;persona de la tercera edad de 71 a\u00f1os en completo abandono\u00bb, &nbsp;que se ordene revocar el fallo SL284-2021 de la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;4 de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia y, en su &nbsp;lugar, que se le conceda \u00abla &nbsp;pensi\u00f3n sustitutiva [\u2026], como pretensi\u00f3n &nbsp;principal o subsidiaria con el porcentaje que le corresponde por la &nbsp;convivencia de m\u00e1s de 25 a\u00f1os y sociedad conyugal &nbsp;vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA &nbsp;RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS &nbsp;<\/p>\n<p>Y LOS &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. La Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n 4 de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema &nbsp;de Justicia expuso que \u00ablas &nbsp;normas aplicables para decidir sobre los derechos pensionales en &nbsp;materia de sobrevivencia, son las vigentes al momento en que se cause &nbsp;el derecho, en este caso como el deceso de Santiago Sierra ocurri\u00f3 &nbsp;el 6 de junio de 2001, eran los art\u00edculos 46 y 47 de la Ley &nbsp;100 de 1993 original\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que, \u00abcon &nbsp;el art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993, en concordancia con el &nbsp;art\u00edculo 7 del Decreto 1889 de 1994, frente a la eventualidad &nbsp;de existir convivencia simult\u00e1nea del causante con la c\u00f3nyuge &nbsp;sup\u00e9rstite y la compa\u00f1era permanente, debe preferirse a &nbsp;la primera, en tanto es quien tiene la vocaci\u00f3n de acceder a &nbsp;la prestaci\u00f3n econ\u00f3mica, pues la ley vigente para esa &nbsp;\u00e9poca la privilegiaba\u00bb; &nbsp;no obstante, resalt\u00f3 que dicha situaci\u00f3n se presentar\u00eda &nbsp;en el evento de existir convivencia simult\u00e1nea entre la &nbsp;c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite y la compa\u00f1era permanente, &nbsp;\u00absupuesto &nbsp;que no se present\u00f3 en el sub j\u00fadice, en la medida en &nbsp;que el juez de segundo grado lo que concluy\u00f3, a partir de la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, fue, que se acredit\u00f3 convivencia &nbsp;del pensionado con su compa\u00f1era permanente al momento de su &nbsp;muerte, lo cual no ocurri\u00f3 en relaci\u00f3n con su c\u00f3nyuge\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 que, &nbsp;la actora cuestiona que \u00abno &nbsp;se le hubiera dado aplicaci\u00f3n a la Ley 797 de 2003, que &nbsp;modific\u00f3 el art. 47 de la Ley 100 de 1993, ni a la &nbsp;jurisprudencia fijada por esta Sala a partir de dicha normativa\u00bb, &nbsp;pero no tuvo en cuenta que \u00abla &nbsp;primera norma referenciada no se encontraba vigente al momento de la &nbsp;muerte del pensionado, y por ende, no era la llamada a regular la &nbsp;pensi\u00f3n de sobrevivientes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y precis\u00f3 &nbsp;que no pod\u00eda pregonarse la inaplicaci\u00f3n del precedente &nbsp;jurisprudencial reclamado, puesto que \u00abuno &nbsp;de los requisitos para su aplicaci\u00f3n es que se trate de &nbsp;supuestos f\u00e1cticos similares, y las normas llamadas a regular &nbsp;la situaci\u00f3n pensional en este asunto est\u00e1n contenidas &nbsp;en la Ley 100 de 1993 (dada la muerte del causante ocurrida el 6 de &nbsp;junio de 2001), y no la Ley 797 de 2003, que apenas entr\u00f3 en &nbsp;vigencia el 29 de enero de 2003\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Unidad &nbsp;Administrativa Especial de Gesti\u00f3n Pensional y Contribuciones &nbsp;Parafiscales de la Protecci\u00f3n Socia pidi\u00f3 rechazar el &nbsp;amparo por improcedente, dado que a la tutelante \u00abno &nbsp;se le ha violado derecho fundamental alguno, teniendo en cuenta que &nbsp;tanto las actuaciones procesales como el fallo se encuentran &nbsp;ajustados a derecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. El Ministerio &nbsp;de Salud y Protecci\u00f3n Social solicit\u00f3 declarar la &nbsp;improcedencia de la presente acci\u00f3n y exonerarlo de cualquier &nbsp;responsabilidad que se pueda llegar a endilgar, por no ser la entidad &nbsp;encargada de realizar las actuaciones administrativas ni judiciales &nbsp;tendientes a resolver las pretensiones de la accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>4. La se\u00f1ora &nbsp;Igsora Segura Velandia indic\u00f3, respecto de la procedencia de &nbsp;la acci\u00f3n de tutela, que \u00abninguna &nbsp;circunstancia excepcional se presenta, para habilitar la misma contra &nbsp;las providencias judiciales mencionadas\u00bb, &nbsp;por lo que requiri\u00f3 declarar la improcedencia de esta. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Carmen Lucy &nbsp;C\u00e9spedes Gasca, en su calidad de curador ad &nbsp;litem &nbsp;del proceso 11001310500520040024901, manifest\u00f3 que la tutela &nbsp;instaurada por la se\u00f1ora Delia Esther Palmera Rojano era &nbsp;respetable; sin embargo, se acataba a la determinaci\u00f3n emitida &nbsp;en sede de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6. Alejandro &nbsp;Gordillo Boh\u00f3rquez, en su calidad de curador ad &nbsp;litem &nbsp;de Magaly Esther Mart\u00ednez Le\u00f3n, afirm\u00f3 que \u00abno &nbsp;se avizora que se haya vulnerado derecho fundamental alguno de la &nbsp;accionante y mucho menos que se haya desconocido la aplicaci\u00f3n &nbsp;de precepto legal alguno y\/o se haya interpretado equ\u00edvocamente &nbsp;la ley sustancial a cargo del accionado frente al petitorio que se &nbsp;alega en el escrito de tutela\u00bb; &nbsp;tambi\u00e9n adujo que los pronunciamientos realizados por la &nbsp;autoridad judicial accionada, \u00abadem\u00e1s &nbsp;de ajustarsen a Derecho, REITERAN entre otras cosas, que ya en &nbsp;pret\u00e9rita oportunidad hubo decisiones iguales y\/o similares &nbsp;que pusieron fin a controversias como la que aqu\u00ed se debate\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>III. LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El a quo constitucional &nbsp;neg\u00f3 el amparo, al considerar que \u00abse est\u00e1 &nbsp;frente a una decisi\u00f3n debidamente fundamentada, sustentada en &nbsp;normas jur\u00eddicas vigentes y en la interpretaci\u00f3n que de &nbsp;ellas ha venido realizando la Sala Especializada, pues es criterio de &nbsp;esa Corporaci\u00f3n que la norma aplicable para la definici\u00f3n &nbsp;del derecho a la pensi\u00f3n de sobrevivientes es aquella que est\u00e1 &nbsp;vigente al momento del deceso del afiliado o pensionado (CSJ SL, 19 &nbsp;ag. 2008, rad. 35410, CSJ SL7358-2014, CSJ SL4279\u20132017, CSJ &nbsp;SL125-2018, entre otras)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, advirti\u00f3 que no se infringi\u00f3 &nbsp;el principio de favorabilidad, \u00abpor no estarse frente &nbsp;a la existencia de un conflicto de normas sustanciales que regulen la &nbsp;misma cuesti\u00f3n, pues cuando sobrevino la nueva regulaci\u00f3n, &nbsp;ya la situaci\u00f3n f\u00e1ctica causante del derecho &nbsp;(fallecimiento) se hab\u00eda consolidado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La impuls\u00f3 el apoderado de la accionante, quien &nbsp;reiter\u00f3 los argumentos expuestos en el escrito inicial de la &nbsp;tutela y destac\u00f3 que \u00abera la esposa del &nbsp;causante desde el 18 de abril de 1980, lo que quiere decir que hay un &nbsp;desequilibrio en la aplicaci\u00f3n de la norma, por cuanto el &nbsp;art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, se &nbsp;refiere a una remuneraci\u00f3n de m\u00ednimo vital y es que se &nbsp;debe tener presente que la se\u00f1ora Delia Esther Palmera Rojano, &nbsp;depend\u00eda econ\u00f3micamente de su c\u00f3nyuge leg\u00edtimo, &nbsp;convivio desde que contraen matrimonio, hasta que falleci\u00f3 el &nbsp;causante, es decir durante 21 a\u00f1os\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, resalt\u00f3 que \u00abLos &nbsp;fundamentos legales aplicar son: La ley 100 de 1993 art. 47 reformado &nbsp;por La ley 797 de 2003, por cuanto materializan el derecho sustancial &nbsp;del m\u00ednimo vital, y el derecho de sustituci\u00f3n &nbsp;pensional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>V. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. En el caso sub &nbsp;examine, &nbsp;la actora pretende que se revoque la sentencia SL284-2021 proferida &nbsp;el 9 de febrero de 2021 por la Sala de Descongesti\u00f3n 4 de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia y, en su &nbsp;lugar, que ordene emitir una nueva decisi\u00f3n en la que se &nbsp;acceda a sus pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;primer lugar, resulta indispensable puntualizar que la acci\u00f3n &nbsp;de tutela es improcedente para reabrir los asuntos ya propuestos y &nbsp;decididos en los respectivos procesos judiciales, pues de &nbsp;interpretarse de esa manera las reglas que regulan este mecanismo &nbsp;excepcional no solo se desconocer\u00eda la instituci\u00f3n de &nbsp;la cosa juzgada, sino que se quebrantar\u00edan los principios de &nbsp;la autonom\u00eda e independencia de los jueces; sin embargo, la &nbsp;jurisprudencia constitucional ha considerado que excepcionalmente se &nbsp;puede acudir a la protecci\u00f3n ius fundamental, en el evento en &nbsp;que el juzgador adopte una determinaci\u00f3n o adelante un tr\u00e1mite &nbsp;en forma alejada de lo atendible, fruto del capricho o de manera &nbsp;desconectada del ordenamiento aplicable, con vulneraci\u00f3n o &nbsp;amenaza de los derechos fundamentales del tutelante, caso en el cual &nbsp;es pertinente que el juez constitucional act\u00fae con el &nbsp;prop\u00f3sito de conjurar o prevenir el agravio que con la &nbsp;actuaci\u00f3n censurada se pueda causar a las partes o &nbsp;intervinientes en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Ahora &nbsp;bien, del escrutinio del decurso procesal se evidencia que, al &nbsp;resolver el recurso extraordinario de Casaci\u00f3n, la Sala de &nbsp;Descongesti\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia expres\u00f3 &nbsp;los motivos por los cuales arribaba a la determinaci\u00f3n de no &nbsp;casar la sentencia atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ello, en primer orden, aclar\u00f3 que, dada la senda escogida, no &nbsp;eran objeto de discusi\u00f3n los siguientes aspectos: \u00abi) &nbsp;que Alberto Antonio Santiago Sierra contrajo matrimonio con Delia &nbsp;Esther Palmera Rojano el 18 de abril de 1980; (ii) que el citado &nbsp;se\u00f1or prest\u00f3 sus servicios a la Empresa Puertos de &nbsp;Colombia &#8211; Terminal Mar\u00edtimo de Santa Marta, la cual le &nbsp;reconoci\u00f3 una pensi\u00f3n proporcional de jubilaci\u00f3n &nbsp;mediante la Resoluci\u00f3n n.\u00b0 141195 del 15 de noviembre de &nbsp;1991; (iii) que el citado se\u00f1or procre\u00f3 con Igsora &nbsp;Segura Velandia, a DASS, nacido el 22 de marzo de 2000; (iv) que el &nbsp;se\u00f1or Santiago Sierra falleci\u00f3 el 6 de junio de 2001; &nbsp;y, (v) que dentro del tr\u00e1mite pensional la entidad dej\u00f3 &nbsp;en suspenso el reconocimiento pensional, al existir conflicto entre &nbsp;beneficiarias\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, precis\u00f3 que el asunto a dilucidar se circunscrib\u00eda &nbsp;a establecer si el Tribunal se hab\u00eda equivocado, al considerar &nbsp;que Delia Esther Palmera Rojano, en su condici\u00f3n de c\u00f3nyuge &nbsp;del pensionado, \u00abno &nbsp;acredit\u00f3 su condici\u00f3n de beneficiaria de la sustituci\u00f3n &nbsp;pensional, al no haber demostrado convivencia con aquel dentro de los &nbsp;dos a\u00f1os anteriores a su fallecimiento\u00bb, &nbsp;con lo que habr\u00eda incurrido, en sentir de la actora, en una &nbsp;interpretaci\u00f3n errada del art\u00edculo 7 del Decreto 1889 &nbsp;de 1994 reglamentario de la Ley 100 de 1993, que consagra que el &nbsp;derecho es de la c\u00f3nyuge y a falta de \u00e9sta de la &nbsp;compa\u00f1era permanente, por lo que reclam\u00f3 que \u00abno &nbsp;se le hubiera dado prelaci\u00f3n como c\u00f3nyuge sobreviviente &nbsp;frente a la compa\u00f1era permanente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, destac\u00f3 que las normas aplicables para decidir sobre &nbsp;los derechos pensionales en materia de sobrevivencia eran \u00ablas &nbsp;vigentes al momento en que se cause el derecho, en este caso, como el &nbsp;deceso del se\u00f1or Santiago Sierra ocurri\u00f3 el 6 de junio &nbsp;de 2001, son los art\u00edculos 46 y 47 de la Ley 100 de 1993 &nbsp;original\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;los par\u00e1metros antes se\u00f1alados, afirm\u00f3 que, de &nbsp;acuerdo con lo dispuesto en el art\u00edculo 47 de la Ley 100 de &nbsp;1993, en concordancia con el art\u00edculo 7 del Decreto 1889 de &nbsp;1994, se evidenciaba que en el caso de \u00abexistir &nbsp;convivencia simult\u00e1nea del causante con la c\u00f3nyuge &nbsp;sup\u00e9rstite y la compa\u00f1era permanente, debe preferirse a &nbsp;la primera, en tanto es quien tiene la vocaci\u00f3n de acceder a &nbsp;la prestaci\u00f3n econ\u00f3mica, pues la ley vigente para esa &nbsp;\u00e9poca la privilegiaba\u00bb; &nbsp;no obstante, aclar\u00f3 que en el asunto objeto de estudio, no se &nbsp;present\u00f3 la convivencia simult\u00e1nea, toda vez que el &nbsp;Tribunal, al realizar la valoraci\u00f3n de los elementos &nbsp;probatorios aportados al proceso, encontr\u00f3 acreditada la &nbsp;\u00abconvivencia del pensionado con su compa\u00f1era permanente &nbsp;al momento de su muerte (ya que el requisito de temporalidad de los &nbsp;dos a\u00f1os exigido, lo supli\u00f3 con el supuesto de haber &nbsp;procreado un hijo), lo &nbsp;cual no ocurri\u00f3 en relaci\u00f3n con su c\u00f3nyuge; &nbsp;asunto sobre el cual no se dirigi\u00f3 embate alguno por la &nbsp;censora\u00bb &nbsp;(Se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento, mencion\u00f3 el criterio jurisprudencial sobre dicha &nbsp;tem\u00e1tica contenido en la sentencia CSJ SL13450-2016 de la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n permanente, que fue reiterado por la de &nbsp;Descongesti\u00f3n en la SL4317-2019, &nbsp;en la que se estableci\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u2026debe &nbsp;afirmarse que en ning\u00fan error incurri\u00f3 el Tribunal en &nbsp;sus razonamientos, por cuanto evidentemente la situaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica que acontece en el sub lite, debe resolverse con &nbsp;fundamento en el art\u00edculo 47 de la Ley 100 de 1993 en su &nbsp;redacci\u00f3n original, criterio que ha sido esbozado por esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, como puede observarse, entre otras, en la &nbsp;sentencia CSJ SL. 15 mayo. 2012, rad. 42497 (cuyas orientaciones &nbsp;fueron reiteradas en sentencia SL13235-2014 &nbsp;del 24 sep. 2014, rad. 44806), en &nbsp;la que as\u00ed se pronunci\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, ya &nbsp;la Corte en reiteradas oportunidades ha precisado ese mismo criterio &nbsp;que sirvi\u00f3 de sustento al Tribunal para reconocerle a la &nbsp;c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite el derecho en vigencia de la Ley 100 &nbsp;de 1993, la cual se ha reiterado en la sentencia del 2 de agosto de &nbsp;2008, radiaci\u00f3n 33771, en cuanto se dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2018La &nbsp;disposici\u00f3n que rige el asunto y que le da derecho a la &nbsp;demandante a reclamar la pensi\u00f3n de sobrevivientes, es &nbsp;precisamente el art\u00edculo 47 inicial de la Ley 100 de 1993. &nbsp;Ello es as\u00ed, porque LIBIA DE JES\u00daS ORTIZ RINC\u00d3N, &nbsp;como c\u00f3nyuge del pensionado fallecido, acredit\u00f3 los &nbsp;requisitos que consagra la preceptiva en comento, am\u00e9n de que &nbsp;conforme a la jurisprudencia, cuando se presenta una convivencia &nbsp;simult\u00e1nea &nbsp;del causante con la c\u00f3nyuge y la compa\u00f1era permanente, &nbsp;la vocaci\u00f3n para hacerse beneficiaria de la pensi\u00f3n la &nbsp;tiene en primer lugar la c\u00f3nyuge y, s\u00f3lo a falta de &nbsp;\u00e9sta, la compa\u00f1era permanente, criterio que se renueva &nbsp;en el sub judice. &nbsp;<\/p>\n<p>\u2018Lo &nbsp;anterior no obsta para precisar que si se da una convivencia &nbsp;simult\u00e1nea &nbsp;del pensionado tanto con su c\u00f3nyuge como con la compa\u00f1era, &nbsp;la beneficiaria de la pensi\u00f3n de sobrevivientes, en primer &nbsp;t\u00e9rmino, es la esposa, por cuanto as\u00ed se desprende del &nbsp;art\u00edculo 7\u00ba del decreto 1889 de 1994, reglamentario de la &nbsp;Ley 100 de 1993. Pero en todo caso, para que el c\u00f3nyuge tenga &nbsp;el derecho a la susodicha sustituci\u00f3n pensional, deber\u00e1 &nbsp;cumplir \u2018con los requisitos exigidos por los literales a) de &nbsp;los art\u00edculos 47 y 74 de la Ley 100 de 1993\u2019, como lo &nbsp;exige perentoriamente el art\u00edculo 9\u00ba del decreto citado. &nbsp;Y tales requisitos exigidos al c\u00f3nyuge o al compa\u00f1ero &nbsp;permanente sup\u00e9rstite son, en este nuevo esquema normativo, &nbsp; en primer lugar, la convivencia efectiva con el pensionado al momento &nbsp;de su fallecimiento; en segundo t\u00e9rmino, la circunstancia de &nbsp;haber hecho vida marital responsable con el fallecido, al menos desde &nbsp;el momento en que \u00e9ste adquiri\u00f3 el derecho a la pensi\u00f3n &nbsp;respectiva; y, en tercer lugar, el haber convivido con el pensionado &nbsp;no menos de dos a\u00f1os continuos con anterioridad a su muerte, &nbsp;requisito \u00e9ste \u00faltimo que puede suplirse con el de &nbsp;haber procreado uno o m\u00e1s hijos con \u00e9l, sin que tengan &nbsp;al efecto &#8211; ahora &#8211; incidencia alguna, las circunstancias en que se &nbsp;produjo la ruptura de la convivencia con su c\u00f3nyuge, vale &nbsp;decir, si \u00e9sta se dio por causas imputables al causante o no, &nbsp;puesto que el presupuesto de ausencia de culpabilidad del fallecido &nbsp;no fue reproducido en la nueva preceptiva que regul\u00f3 &nbsp;integralmente la materia con un fundamento y contenido diferentes\u00bb &nbsp;(Se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, la Sala convocada concluy\u00f3 que, al encontrarse &nbsp;demostrada por parte de la compa\u00f1era permanente su condici\u00f3n &nbsp;de beneficiaria de la sustituci\u00f3n pensional, de conformidad &nbsp;con el literal a) del art. 47 de la Ley 100 de 1993, era a ella a &nbsp;quien le correspond\u00eda el derecho y, en esa medida, no encontr\u00f3 &nbsp;yerro alguno en la determinaci\u00f3n adoptada por el operador &nbsp;judicial de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En ese orden, se considera que la determinaci\u00f3n cuestionada no &nbsp;resulta arbitraria ni manifiestamente alejada del ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico, pues, como se vio, fue proferida con base en una &nbsp;hermen\u00e9utica plausible de la normatividad aplicable y &nbsp;soportada en la jurisprudencia relacionada de la Hom\u00f3loga de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;En efecto, dada la v\u00eda directa escogida en el recurso &nbsp;extraordinario, la Sala accionada precis\u00f3, en primer lugar, &nbsp;que no era objeto de debate y, por tanto, no ser\u00edan aspectos &nbsp;para analizar, entre otros, que el se\u00f1or Alberto Antonio &nbsp;Santiago Sierra contrajo matrimonio con Delia Esther Palmera Rojano &nbsp;el 18 de abril de 1980, &nbsp;que la Empresa Puertos de Colombia &#8211; Terminal Mar\u00edtimo de &nbsp;Santa Marta, le reconoci\u00f3 al se\u00f1or Santiago Sierra una &nbsp;pensi\u00f3n proporcional de jubilaci\u00f3n el 15 de noviembre &nbsp;de 1991; que este procre\u00f3 con Igsora Segura Velandia un hijo, &nbsp;nacido el 22 de marzo de 2000; que el se\u00f1or Santiago Sierra &nbsp;falleci\u00f3 el 6 de junio de 2001; y que la UGPP dej\u00f3 en &nbsp;suspenso el reconocimiento pensional, al existir conflicto entre &nbsp;beneficiarias. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, tras analizar el asunto, determin\u00f3 que, como el &nbsp;deceso del se\u00f1or Santiago Sierra ocurri\u00f3 el 6 de junio &nbsp;de 2001, las normas aplicables eran los art\u00edculos 46 y 47 de &nbsp;la Ley 100 de 1993 original -sin la reforma de la Ley 797 de 2003 &nbsp;referida por la accionante- y, luego de hacer referencia a la &nbsp;sentencia CSJ SL13450-2016 de la Sala de Casaci\u00f3n Permanente, &nbsp;en la se precis\u00f3 el criterio para reconocer la pensi\u00f3n &nbsp;de sobrevivientes a la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite en vigencia &nbsp;de la Ley 100 de 1993 primigenia, exigi\u00e9ndose la acreditaci\u00f3n &nbsp;de la convivencia simult\u00e1nea del causante con \u00e9sta y su &nbsp;compa\u00f1era permanente para darle prelaci\u00f3n a la c\u00f3nyuge, &nbsp;concluy\u00f3 que no era viable otorgarle a la tutelante dicha &nbsp;prevalencia frente al derecho a la sustituci\u00f3n pensional &nbsp;reclamado, al no haberse acreditado la convivencia simult\u00e1nea, &nbsp;cuesti\u00f3n que no fue rebatida por la senda escogida. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;En ese sentido, las razones con las que la parte actora recrimina la &nbsp;actuaci\u00f3n judicial tienen como sustento un disentimiento &nbsp;particular frente a los argumentos que la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral convocada tuvo en cuenta para resolver el recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, debe recordarse que este tipo de disconformidades no &nbsp;habilitan la intervenci\u00f3n del juez constitucional, por cuanto &nbsp;lo que hace es insistir (indirectamente) sobre puntos resueltos de &nbsp;fondo en esa causa. A su turno, se revela con ello la intenci\u00f3n &nbsp;de utilizar el resguardo como un recurso adicional, perdiendo as\u00ed &nbsp;su car\u00e1cter excepcional y residual. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;punto del an\u00e1lisis de las providencias judiciales a trav\u00e9s &nbsp;de este mecanismo, esta Colegiatura ha considerado, que \u00ab[A]l &nbsp;juez de tutela le est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que &nbsp;le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y &nbsp;autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables &nbsp;postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, &nbsp;228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la &nbsp;determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 &nbsp;soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la &nbsp;prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas &nbsp;contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed &nbsp;emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC1161-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;esta Corporaci\u00f3n ha esgrimido que \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb (STC.7 &nbsp;mar. 2008, Rad. 2007-00514- 01, reiterada en STC7495-2020 17 sep, &nbsp;Rad. 2020-00255-01); &nbsp;y que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (STC &nbsp;28. mar. 2012, Rad. 00022-01, reiterada en STC7348-2020. 14 sep, Rad. &nbsp;2020-00485-01). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por &nbsp;lo razonado en precedencia, se debe ratificar el fallo impugnado, que &nbsp;neg\u00f3 la salvaguarda invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>VI. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto en esta providencia a los interesados, por el medio m\u00e1s &nbsp;expedito, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 30 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, y oportunamente env\u00edese el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZALEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZMAN \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1633-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC1633-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 &nbsp;11001-02-04-000-2021-01226-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecis\u00e9is de febrero dos mil &nbsp;veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., diecisiete (17) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta contra la sentencia &nbsp;proferida el 21 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-61294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}