{"id":61495,"date":"2024-05-20T20:58:20","date_gmt":"2024-05-20T20:58:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc834-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:20","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:20","slug":"stc834-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc834-2022\/","title":{"rendered":"STC834 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC834-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC834-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-00162-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de dos de febrero de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., dos (2) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Pedro Pablo &nbsp;Herrera Berm\u00fadez contra &nbsp;la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 &nbsp;D.C. Al tr\u00e1mite se vincul\u00f3 a los intervinientes e &nbsp;interesados en el proceso verbal de radicado 2019-00552-00. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El promotor, a trav\u00e9s de apoderada judicial, procura la &nbsp;salvaguarda de sus derechos fundamentales al debido proceso y acceso &nbsp;a la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente vulnerados por &nbsp;la autoridad accionada en la causa referida. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De &nbsp;conformidad con el escrito inicial y las pruebas obrantes en el &nbsp;plenario, se observa la siguiente situaci\u00f3n f\u00e1ctica: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;El tutelante interpuso demanda verbal en contra de Fernando C\u00e1rdenas &nbsp;Restrepo, con el fin de que se declarara a su favor la deuda por &nbsp;valor de $126.400.000. En consecuencia, \u00abse &nbsp;condene al [demandado] al pago de la suma [descrita]\u00bb, &nbsp;as\u00ed como de los \u00abintereses &nbsp;civiles\u00bb &nbsp;que se generaron, bajo la cuant\u00eda indexada1. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Surtido el tr\u00e1mite de rigor, el Juzgado Dieciocho Civil del &nbsp;Circuito de Bogot\u00e1, con sentencia del 16 de marzo de 2021 &nbsp;resolvi\u00f3 declarar \u00abno &nbsp;probadas las excepciones inexistencia de causa, extinci\u00f3n de &nbsp;obligaci\u00f3n por novaci\u00f3n y gen\u00e9rica\u00bb. Y &nbsp;dispuso que \u00abel &nbsp;se\u00f1or &nbsp;Fernando C\u00e1rdenas, debe a Pedro Pablo Herrera la suma de &nbsp;$126\u00b4400.000\u00bb, m\u00e1s &nbsp;los &nbsp;\u00abintereses civiles\u00bb causados. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con esa determinaci\u00f3n, el extremo pasivo de dicha contienda &nbsp;impetr\u00f3 recurso de apelaci\u00f3n, el cual fue concedido en &nbsp;el &nbsp;\u00abefecto devolutivo\u00bb2. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;El Tribunal querellado, con resoluci\u00f3n del 1\u00ba de &nbsp;diciembre de 2021 decidi\u00f3 revocar \u00abla &nbsp;sentencia proferida el 16 de marzo de 2021 por el Juzgado Dieciocho &nbsp;Civil del Circuito de Bogot\u00e1\u00bb. &nbsp;En su lugar, estipul\u00f3 como \u00abprobada &nbsp;la excepci\u00f3n de \u201cextinci\u00f3n de las obligaciones &nbsp;deprecadas por novaci\u00f3n\u201d formuladas por el demandado y, &nbsp;por consiguiente, negar las pretensiones de la demanda\u00bb3. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;As\u00ed las cosas, el promotor, &nbsp;por v\u00eda de tutela, expresa que \u00abel &nbsp;fallador de segunda instancia no valor\u00f3 los elementos de &nbsp;convicci\u00f3n, dejo de lado la voluntad de las partes, &nbsp;estableciendo su propia interpretaci\u00f3n de lo que hab\u00eda &nbsp;sido los diferentes negocios jur\u00eddicos, [\u2026] con ello &nbsp;permitiendo que el se\u00f1or C\u00e1rdenas siga incumpliendo con &nbsp;su obligaci\u00f3n e intenci\u00f3n de no realizar el pago de la &nbsp;suma de dinero adeudada\u00bb. &nbsp;En &nbsp;ese sentido, resalt\u00f3 que &nbsp;\u00abel &nbsp;fallador debe apreciar las pruebas en su conjunto, de acuerdo con las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica, sin perjuicio de las solemnidades &nbsp;prescritas en la ley sustancial para la existencia o validez de &nbsp;ciertos actos; evitando el prejuzgamiento y ante todo administrando &nbsp;justicia resolviendo de fondo las pretensiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, aduce que el tribunal incurri\u00f3 en defecto &nbsp;sustantivo, al no haber tenido en cuenta los art\u00edculos 1963 y &nbsp;dem\u00e1s del C\u00f3digo Civil, aspectos que resultaban &nbsp;sustanciales de la figura de la novaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, conforme &nbsp;a lo relatado, \u00abdejar &nbsp;sin efecto la providencia [\u2026] proferida por el Tribunal [\u2026] &nbsp;de Bogot\u00e1 Sala Civil [\u2026] del d\u00eda 1 de diciembre &nbsp;de 2021\u00bb. &nbsp;En consecuencia, \u00abconfirmar &nbsp;la sentencia de primera instancia proferida por la Juez 18 Civil del &nbsp;circuito de Bogot\u00e1 de [\u2026] 16 de marzo de 2021\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA RESPUESTA DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Tribunal querellado, estim\u00f3 \u00abimprocedente &nbsp;la protecci\u00f3n constitucional invocada [\u2026] debido a que &nbsp;la determinaci\u00f3n cuestionada no fue antojadiza, arbitraria, &nbsp;caprichosa ni configur\u00f3 alg\u00fan defecto que constituyera &nbsp;una v\u00eda de hecho, motivo por el cual es improcedente que el &nbsp;quejoso acuda a esta v\u00eda excepcional y residual para imponer &nbsp;su interpretaci\u00f3n de las normas de derecho aplicables al caso &nbsp;y su valoraci\u00f3n probatoria del acervo recaudado\u00bb4. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juzgado Dieciocho Civil del Circuito de Bogot\u00e1, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que de \u00ablos &nbsp;supuestos f\u00e1cticos planteados en la tutela no se atribuye &nbsp;vulneraci\u00f3n alguna [de su parte], habi\u00e9ndose emitido la &nbsp;correspondiente sentencia dentro del proceso en menci\u00f3n, el &nbsp;d\u00eda 16 de marzo de 2021 sin reparo por parte del actor\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Los dem\u00e1s guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En el presente asunto, corresponde &nbsp;a la Sala establecer si la autoridad cuestionada vulner\u00f3 el &nbsp;derecho fundamental alegado por el promotor, con ocasi\u00f3n del &nbsp;fallo dictado el 1\u00b0 de diciembre de 2021, que revoc\u00f3 el &nbsp;prove\u00eddo de primer grado. Ello pues, a su juicio, el Tribunal &nbsp;querellado incurri\u00f3 en los defectos f\u00e1ctico y &nbsp;procedimental, al no valorar debidamente el material probatorio e &nbsp;inaplicar los preceptos sustanciales que reglaban el tema en juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Pues &nbsp;bien, se observa que la &nbsp;Sala accionada en providencia del primero de diciembre de 2021, &nbsp;expres\u00f3 los motivos por los cuales revoc\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp;del juez de primer grado. Para ello, comenz\u00f3 por resaltar lo &nbsp;referente a la noci\u00f3n y modalidades de la novaci\u00f3n, por &nbsp;lo que referenci\u00f3 los art\u00edculos 1625, 1687 y 1690 del &nbsp;C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;de las normas aludidas, discurri\u00f3 que \u00abpara &nbsp;que pueda hablarse de novaci\u00f3n, es preciso que concurran los &nbsp;siguientes presupuestos basilares, a saber: i) una obligaci\u00f3n &nbsp;anterior y una obligaci\u00f3n nueva; ii) validez de la obligaci\u00f3n &nbsp;inicial y del contrato de novaci\u00f3n; iii) cambios sustanciales &nbsp;de la nueva obligaci\u00f3n respecto de la primitiva; iv) animus &nbsp;novandi, &nbsp;explicada esta condici\u00f3n como la voluntad de las partes de &nbsp;sustituir la primigenia obligaci\u00f3n por una nueva, como as\u00ed &nbsp;lo se\u00f1ala el art\u00edculo 1693 de la codificaci\u00f3n &nbsp;civil, el cual establece que \u201c[p]ara &nbsp;que haya novaci\u00f3n es necesario que lo declaren las partes o &nbsp;que aparezca indudablemente que su intenci\u00f3n ha sido novar, &nbsp;porque la nueva obligaci\u00f3n envuelve la extinci\u00f3n de la &nbsp;antigua\u201d, &nbsp;puesto que \u201c[s]i &nbsp;no aparece la intenci\u00f3n de novar, se mirar\u00e1n las dos &nbsp;obligaciones como coexistentes, y valdr\u00e1 la obligaci\u00f3n &nbsp;primitiva en todo aquello en que la posterior no se opusiere a ella, &nbsp;subsistiendo en esa parte los privilegios y cauciones de la &nbsp;primera\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, anot\u00f3 que \u00absi &nbsp;bien en la promesa de compraventa suscrita entre las partes no se &nbsp;manifest\u00f3 expresamente que era la intenci\u00f3n &nbsp;del acreedor y del deudor extinguir la obligaci\u00f3n anterior de &nbsp;pagar una suma de dinero por la obligaci\u00f3n posterior de &nbsp;celebrar una compraventa de inmueble, lo cierto es que, a partir del &nbsp;examen de dicho documento y de las declaraciones rendidas en este &nbsp;litigio, se colige claramente que la voluntad de las partes fue novar &nbsp;el compromiso que surgi\u00f3 entre ellos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Arrim\u00f3 &nbsp;a esa conclusi\u00f3n, al analizar, por un lado, el contrato de &nbsp;compraventa celebrado el 21 de febrero de 2018 entre los extremos en &nbsp;litigio, en el cual figuraba Pedro Pablo Herrera Berm\u00fadez como &nbsp;\u00abpromitente &nbsp;comprador\u00bb, &nbsp;respecto de un inmueble ubicado en el municipio de Soacha por un &nbsp;valor de $132.400.000, \u00abque &nbsp;pagar\u00eda el demandante \u201cen un solo contado que ser\u00e1 &nbsp;cancelado en la fecha acordada para el perfeccionamiento de esta &nbsp;promesa [\u2026]\u201d\u00bb, &nbsp;que ser\u00eda protocolizada el 16 de marzo de 2018, en la Notar\u00eda &nbsp;72 de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, examin\u00f3 el testimonio de Pedro Pablo Herrera &nbsp;Berm\u00fadez, quien confes\u00f3 haber firmado una promesa de &nbsp;compraventa con el demandado, el cual le \u00abhizo &nbsp;la propuesta que [le] daba el apartamento de Soacha en pago de la &nbsp;plata prestada [\u2026]\u00bb. Asimismo, &nbsp;el de Fernando C\u00e1rdenas Moreno, que sostuvo &nbsp;\u00abque la promesa la reali[z\u00f3] dado que no se hab\u00eda &nbsp;podido realizar el tema del cheque, entonces, pues, como para poder &nbsp;sellar el tema [\u2026] acept[\u00f3] cualquier precio que [le] &nbsp;daban en esa \u00e9poca del apartamento para poder sanar la deuda &nbsp;que ten\u00eda con \u00e9l\u201d\u00bb. Y &nbsp;por \u00faltimo, el de Pedro Hemel Herrera M\u00e9ndez, el cual &nbsp;adujo que las acciones realizadas para conseguir el pago hab\u00edan &nbsp;resultado infructuosas, sin embargo, mencion\u00f3 que Fernando &nbsp;C\u00e1rdenas \u00aben &nbsp;una ocasi\u00f3n ofreci\u00f3 traspasar la propiedad de un &nbsp;apartamento que \u00e9l tiene en Soacha [\u2026]\u00bb, &nbsp;por lo que se encarg\u00f3 de los tr\u00e1mites del contrato de &nbsp;promesa de compraventa. Y la Sala censurada, agreg\u00f3 que \u00abesa &nbsp;persona insisti\u00f3 en que el valor de la deuda del demandado con &nbsp;su padre era de $132.400.000 y que por eso firm\u00f3 la promesa de &nbsp;compraventa por el mismo valor, eso significaba que [C\u00e1rdenas &nbsp;Moreno] estaba consciente y sab\u00eda que esa era la plata que \u00e9l &nbsp;deb\u00eda\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sumado &nbsp;a lo anterior, indic\u00f3 que en los hechos s\u00e9ptimo y &nbsp;octavo del escrito inicial, se plante\u00f3 que \u00ab\u201c[e]n &nbsp;vista de su incumplimiento con la devoluci\u00f3n del dinero, el &nbsp;pago de las ganancias mensuales a que se hab\u00eda comprometido y &nbsp;el cheque girado, se acuerda realizar el traspaso del inmueble &nbsp;ubicado en la Carrera (sic) &nbsp;2 &nbsp;No. 36 &#8211; 60 Apto (sic) &nbsp;304 &nbsp;de la Torre (sic) &nbsp;20 &nbsp;del Conjunto Residencial Cerezos del Municipio e (sic) &nbsp;Soacha &nbsp;&#8211; Cundinamarca, inmueble cuyo propietario inscrito es el Se\u00f1or &nbsp;(sic) &nbsp;FERNANDO &nbsp;CARDENAS (sic) &nbsp;MORENO\u201d &nbsp;y que \u201c[p]ara &nbsp;tal efecto se suscribe y firma contrato de promesa de compraventa de &nbsp;fecha 21 de Febrero (sic) &nbsp;de &nbsp;2018 [\u2026]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Analizado &nbsp;lo antecedente, sostuvo que al interior de la causa s\u00ed \u00abse &nbsp;demostr\u00f3 que la intenci\u00f3n de las partes fue novar la &nbsp;obligaci\u00f3n primigenia de pagar los $132.400.000 adeudados por &nbsp;el se\u00f1or C\u00e1rdenas, por cuenta del pr\u00e9stamos de &nbsp;diversos montos de dinero que efectu\u00f3 a favor de aquel el &nbsp;se\u00f1or Herrera el 10 de abril de 2017, debido a que con la &nbsp;firma de la promesa de compraventa del 21 de febrero de 2018 el &nbsp;demandado asumi\u00f3 el compromiso de traspasar al demandante el &nbsp;inmueble situado en [\u2026] Soacha [\u2026], por el precio de &nbsp;$132.400.000, esto es, por el mismo valor reclamado en esta acci\u00f3n &nbsp;verbal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, se\u00f1al\u00f3 que la obligaci\u00f3n contra\u00edda &nbsp;por el promitente comprador \u00abtuvo &nbsp;como g\u00e9nesis la existencia de una acreencia dineraria &nbsp;anterior, lo cual fue reconocido por el propio hijo del actor [\u2026] &nbsp;quien asever\u00f3 que la celebraci\u00f3n del segundo negocio &nbsp;jur\u00eddico examinado fue un mecanismo elaborado para recuperar &nbsp;la plata que su padre le hab\u00eda prestado al demandado, por lo &nbsp;que el valor del contrato de promesa fue igual al del monto de dinero &nbsp;adeudado por el se\u00f1or C\u00e1rdenas\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, el demandante \u00abconfes\u00f3, &nbsp;al tenor del art\u00edculo 191 del [C.G.P.], que el negocio del &nbsp;apartamento ubicado en Soacha [\u2026], se realiz\u00f3 \u201cen &nbsp;pago de la plata prestada\u201d\u00bb, &nbsp;lo cual, se corrobora con la manifestado en la demanda, relativo a &nbsp;que \u00abse &nbsp;acord\u00f3 hacer el traspaso de la propiedad del inmueble [\u2026], &nbsp;a causa del incumplimiento del demandado en la devoluci\u00f3n del &nbsp;dinero prestado\u00bb. &nbsp;Por tanto, consider\u00f3 que \u00abexisti\u00f3 &nbsp;una intenci\u00f3n de los se\u00f1ores Herrera y C\u00e1rdenas &nbsp;en sustituir la obligaci\u00f3n de pago de la suma equivalente a &nbsp;$132.400.000 en una nueva, correspondiente a la promesa de vender un &nbsp;apartamento [ubicado] en Soacha [\u2026], por un precio igual al &nbsp;valor mencionado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, expuso que no era posible \u00abinferir &nbsp;que hay obligaciones coexistentes con el argumento de que no se &nbsp;expres\u00f3 en el documento contentivo de la promesa de &nbsp;compraventa que era voluntad de los contratantes novar la obligaci\u00f3n &nbsp;primitiva. Esto se debe a que, si bien en dicho convenio se estipul\u00f3 &nbsp;que el demandante pagar\u00eda el precio en efectivo una vez se &nbsp;perfeccionara el negocio jur\u00eddico prometido, lo verdadero es &nbsp;que, seg\u00fan las pruebas [\u2026] recaudadas, dicho precio &nbsp;realmente correspond\u00eda al monto de la obligaci\u00f3n &nbsp;dineraria anterior a cargo del demandado\u00bb. Sumado &nbsp;a lo anterior, resalt\u00f3 que en el acta de comparecencia del 16 &nbsp;de marzo de 2018 a la Notar\u00eda determinada \u00abno &nbsp;se hizo menci\u00f3n alguna a que [el se\u00f1or Herrera] hubiera &nbsp;llevado $132.400.000 en efectivo [\u2026], lo que constituy\u00f3 &nbsp;un indicio claro de que la voluntad contractual aut\u00e9ntica fue &nbsp;que el precio de la compraventa se cancelara con la acreencia &nbsp;primigenia que ten\u00eda a su favor el demandante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;aunque evidenci\u00f3 que el contrato de promesa de compraventa no &nbsp;se perfeccion\u00f3, ya que no se elev\u00f3 la escritura p\u00fablica &nbsp;respectiva, estim\u00f3 que \u00abdicha &nbsp;situaci\u00f3n no implica que las partes no sigan atadas a ese &nbsp;negocio jur\u00eddico. De ah\u00ed que, al tenor del art\u00edculo &nbsp;1546 del C\u00f3digo Civil, la parte cumplida tendr\u00eda la &nbsp;posibilidad de obtener la resoluci\u00f3n de la promesa o su &nbsp;cumplimiento forzado con indemnizaci\u00f3n de perjuicios, pues, en &nbsp;principio, las obligaciones que se derivan de este segundo negocio &nbsp;todav\u00eda subsisten en la vida jur\u00eddica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De lo transcrito, esta Sala -en su calidad de juez constitucional- &nbsp;advierte que la acci\u00f3n no tiene vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad. En efecto, con independencia de que se compartan o no &nbsp;todas las conclusiones del funcionario atacado, para esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, la decisi\u00f3n cuestionada no podr\u00eda &nbsp;recibirse como irrazonable. &nbsp;Ello &nbsp;pues, fue proferida por el juzgador natural, sirvi\u00e9ndose de un &nbsp;an\u00e1lisis jurisprudencial y normativo del tema y de una &nbsp;valoraci\u00f3n razonable &nbsp;de &nbsp;los medios de convicci\u00f3n (documentales y testimoniales). &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Para esta Sala Civil, el juez constitucional no es el llamado a &nbsp;intervenir a manera de autoridad de instancia para establecer cu\u00e1les &nbsp;de los planteamientos expuestos resultan ser los m\u00e1s &nbsp;acertados. Y, &nbsp;tampoco para ordenar una determinada apreciaci\u00f3n o valoraci\u00f3n &nbsp;de los elementos demostrativos obrantes en el expediente. En el &nbsp;punto, resulta necesario resaltar que el juez constitucional s\u00f3lo &nbsp;interviene en la \u00abesfera &nbsp;probatoria\u00bb, &nbsp;cuando el \u00aberror &nbsp;en el juicio valorativo\u00bb &nbsp;sea ostensible, flagrante, manifiesto y con incidencia directa en la &nbsp;decisi\u00f3n, cuya ocurrencia no se advierte en el sub &nbsp;examine, &nbsp;pues no se observa un juicio il\u00f3gico o contraevidente del &nbsp;material probatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;En una palabra, esta Sala ha sostenido reiteradamente6 &nbsp;que el Juez Constitucional, en principio, no se ocupa de la &nbsp;valoraci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de las probanzas, pues, se &nbsp;insiste, ello ata\u00f1e al juez natural -con su respectiva &nbsp;independencia-. Al respecto, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abel &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp;STC, 7065-2019, 5 jun., rad. 2019-01590-00, reiterada en &nbsp;STC8884-2020, 22 oct., rad. 2020-02553-00, &nbsp;STC 2462-2021, 12 de marzo, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Aunado a lo anterior, la Sala evidencia que lo analizado por el &nbsp;tribunal querellado, en relaci\u00f3n con el animus &nbsp;probandi, &nbsp;encuentra correspondencia con lo establecido por la Corte, en el &nbsp;sentido que el acuerdo de voluntades es \u00abcondici\u00f3n &nbsp;fundamental de la novaci\u00f3n, ya subjetiva ora objetiva, bien &nbsp;sea porque as\u00ed lo declaren expresamente las partes o porque &nbsp;sea circunstancia claramente deducible de la intenci\u00f3n de las &nbsp;mismas\u201d\u00bb &nbsp;(cas. &nbsp;civ. de 23 de enero de 1992; sent. 007). Lo antecedente, en la medida &nbsp;que, del material probatorio adosado, el fallador colegiado advirti\u00f3 &nbsp;frente a las partes &nbsp;\u00abel &nbsp;querer los efectos de la nueva obligaci\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp;STC 12 de marzo de 2013. Rad. 2013-00006-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Finalmente, en el sub &nbsp;judice lo &nbsp;que se identifica es una disparidad de criterios entre lo considerado &nbsp;por la autoridad cuestionada -en el desarrollo de sus facultades y &nbsp;amparada en los principios de autonom\u00eda e independencia &nbsp;judicial- y lo planteado por el gestor. Por lo expuesto, el juez &nbsp;constitucional no es el llamado a dirimir la controversia a modo de &nbsp;autoridad de instancia. Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha sostenido, de un lado, que &nbsp;\u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01 Reiterada en CSJ STC 4454. 15 de &nbsp;jul. 2020); &nbsp;y, de otro, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01, CSJ STC 3446- 2020, reiterada en &nbsp;STC2462-2021, 12 de marzo de 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NIEGA &nbsp;la &nbsp;acci\u00f3n de tutela solicitada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;esta providencia a los interesados en la forma prevista por el &nbsp;art\u00edculo 30 del Decreto 2591 de 1991. En caso de no ser &nbsp;impugnada, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional &nbsp;para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>(Magistrada &nbsp;impedida) &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;47 a 52 del archivo PDF \u00abCuadernoPrincipal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;222 a 226 Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Archivo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF \u00abAutoRevoca\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respuesta por correo electr\u00f3nico de fecha 21 de enero de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2022. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respuesta por correo electr\u00f3nico de fecha 21 de enero de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2022. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 12201-2021, CSJ STC 11453-2021, CSJ STC 1218-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9218-2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC2870-2021, CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC 1551-2021, CSJ STC 492-2021, CSJ STC 6617-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5632-2021, CSJ STC 11453-2021, CSJ STC 10575-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8446-2021, entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC834-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC834-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-00162-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de dos de febrero de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., dos (2) de febrero de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; La &nbsp;Corte decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Pedro Pablo &nbsp;Herrera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-61495","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61495"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61495\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}