{"id":61755,"date":"2024-05-20T20:59:22","date_gmt":"2024-05-20T20:59:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac826-2022-2017-85415-01\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:22","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:22","slug":"ac826-2022-2017-85415-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac826-2022-2017-85415-01\/","title":{"rendered":"AC 826 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC826-2022 (2017-85415-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC826-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;No. 11001-31-99-001-2017-85415-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Discutido &nbsp;y aprobado en sesi\u00f3n de veinticuatro de febrero dos mil &nbsp;veintid\u00f3s)&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D. C., treinta y uno (31) de marzo de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte sobre &nbsp;la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por &nbsp;la sociedad Districargo &nbsp;Inc Logistics Colombia S.A., &nbsp;para &nbsp;sustentar el recurso &nbsp;extraordinario &nbsp;de casaci\u00f3n interpuesto frente &nbsp;a la sentencia &nbsp;de &nbsp;16 de septiembre de 2019, proferida por la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 D.C., dentro del &nbsp;proceso de infracci\u00f3n de derechos de propiedad industrial que &nbsp;promovi\u00f3 contra Districargo &nbsp;Operations S.A. Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES DEL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>1. En &nbsp;el escrito inicial, que obra a folio 63 del cuaderno principal, se &nbsp;solicit\u00f3 declarar: &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;la convocada incurri\u00f3 en violaci\u00f3n de los derechos de &nbsp;propiedad industrial, en agravio de la parte actora, por el uso &nbsp;indebido e ilegal de la marca \u00abDistricargo &nbsp;INC Logistics\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, se le condene a pagar las siguientes sumas de dinero: &nbsp;(i) $6.573\u00b4000.000.oo, por concepto de lucro cesante, derivado &nbsp;de los beneficios y ganancias que dej\u00f3 de percibir la parte &nbsp;actora, ante la confusi\u00f3n presentada dentro del mercado por la &nbsp;utilizaci\u00f3n del nombre comercial \u00abDistricargo\u00bb, &nbsp;utilizado &nbsp;por ambas personas jur\u00eddicas; ii) $1.000\u00b4000.000.oo, por &nbsp;el da\u00f1o emergente ocasionado por la usurpaci\u00f3n de la &nbsp;marca y su \u00abuso &nbsp;ilegal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;Adicionalmente, solicit\u00f3 ordenar a Districargo Operations S.A. &nbsp;Colombia que, de manera inmediata, cambie su nombre y cese cualquier &nbsp;acto de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica en el que se emplee la &nbsp;marca. &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp;sustento de tales pedimentos, se plantearon los hechos que pasan a &nbsp;sintetizarse: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;demandante se encuentra legalmente constituida desde el mes de mayo &nbsp;de 2011, como una empresa dedicada a la prestaci\u00f3n de &nbsp;servicios log\u00edsticos en Colombia y en el exterior. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante &nbsp;Resoluci\u00f3n No. 99094 de 22 de diciembre de 2015, la &nbsp;Superintendencia de Industria y Comercio le concedi\u00f3 el &nbsp;registro de la marca mixta denominada \u00abDistricargo &nbsp;INC Logistics Colombia S.A.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;nombre comercial \u00abDistricargo &nbsp;Operations S.A. Colombia\u00bb &nbsp;es utilizado por la convocada para \u00abrealizar &nbsp;actividades similares\u00bb &nbsp;a las suyas, lo que ha llevado a la confusi\u00f3n de ambas &nbsp;empresas en el mercado; m\u00e1s a\u00fan cuando se \u00abpresentan &nbsp;al p\u00fablico de la misma forma\u00bb y &nbsp;emplean una marca similar. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ante la mala reputaci\u00f3n de la demandada en el sector, se &nbsp;produjo un &nbsp;\u00abda\u00f1o en la marca\u00bb, &nbsp;seguido de la \u00abp\u00e9rdida &nbsp;de oportunidades de negocio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;parte actora, due\u00f1a de la \u00abmarca &nbsp;mixta\u00bb &nbsp;registrada, no le ha otorgado a su competidora \u00abning\u00fan &nbsp;tipo de autorizaci\u00f3n o derecho\u00bb &nbsp;para usarla. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Por intermedio de apoderado judicial, Districargo Operations S.A. &nbsp;Colombia contest\u00f3 la acci\u00f3n oportunamente y, en tal &nbsp;virtud, se opuso a su prosperidad, se pronunci\u00f3 &nbsp;individualmente acerca de los fundamentos f\u00e1cticos de la &nbsp;demanda y, adem\u00e1s, plante\u00f3 las excepciones de m\u00e9rito &nbsp;tituladas: \u00abINEXISTENCIA &nbsp;DE DERECHOS EXCLUSIVOS SOBRE EL SIGNO DISTRICARGO EN CABEZA DE LA &nbsp;DEMANDANTE INC LOGISTICS COLOMBIA S.A.\u00bb, \u00abCOMPETENCIA &nbsp;DESLEAL\u00bb, \u00abPREEXISTENCIA DE MEJOR DERECHO DE USO &nbsp;EXCLUSIVO\u00bb y &nbsp;\u00abENGA\u00d1O A LA ADMINISTRACI\u00d3N DE JUSTICIA\u00bb &nbsp;(fls. &nbsp;195 a 218, C. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Mediante sentencia calendada el 17 de diciembre de 2018, la &nbsp;Delegatura para Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de &nbsp;Industria y Comercio, desestim\u00f3 las pretensiones invocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;arribar a tal conclusi\u00f3n explic\u00f3 que, tras valorar el &nbsp;acervo probatorio, en particular las documentales obrantes en el &nbsp;diligenciamiento y el testimonio rendido por la se\u00f1ora \u00c1ngela &nbsp;Vel\u00e1squez, determin\u00f3 que la sociedad convocada utiliza &nbsp;el nombre comercial \u00abDistricargo\u00bb &nbsp;desde el a\u00f1o 2004 de forma personal, p\u00fablica, &nbsp;ostensible y continua. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;\u00abprimer &nbsp;uso\u00bb, &nbsp;frente a los mismos derechos que Districargo Inc. Logistics Colombia &nbsp;S.A. posteriormente adquiri\u00f3 en el a\u00f1o 2015 con el &nbsp;registro de la marca, se encontraba protegido por la Decisi\u00f3n &nbsp;486 y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Comunidad &nbsp;Andina, por lo que no avizor\u00f3 ninguna de las conductas &nbsp;infractoras endilgadas en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que, si bien es cierto, se indic\u00f3 que el uso del nombre &nbsp;comercial ya se empleaba desde hac\u00eda 25 a\u00f1os en los &nbsp;Estados Unidos de Am\u00e9rica, no lo es menos que la persona &nbsp;jur\u00eddica que lo utilizaba en el mercado for\u00e1neo [y que &nbsp;solo se constituy\u00f3 en Colombia hasta el a\u00f1o 2011] es &nbsp;distinta de la que funge como actora en este asunto; por lo tanto, &nbsp;como no fue aquella sociedad quien elev\u00f3 la petici\u00f3n de &nbsp;amparo, la demandante no pod\u00eda aprovecharse de un beneficio &nbsp;que no le pertenec\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Para &nbsp;desatar la apelaci\u00f3n que contra dicho fallo interpuso la &nbsp;convocante, la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de Bogot\u00e1 D.C. dict\u00f3 sentencia el 16 de septiembre de &nbsp;2019, en la que confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n cuestionada &nbsp;(fl. 70, C. 2). &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;estudio del Tribunal se centr\u00f3 en la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb &nbsp;de \u00abuso\u00bb &nbsp;de un \u00absigno &nbsp;id\u00e9ntico o similar en cualquier producto o servicio del &nbsp;mercado\u00bb, &nbsp;que es, en \u00faltimas, la causa sobre la que se edific\u00f3 la &nbsp;infracci\u00f3n marcaria denunciada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;entrada, tuvo como probados dos hechos determinantes para dirimir el &nbsp;conflicto, de un lado, que la demandante es titular de la \u201cmarca\u201d &nbsp;objeto &nbsp;de controversia [en Colombia] desde el 22 de diciembre de 2015, y del &nbsp;otro, que la convocada utiliza el \u00abnombre &nbsp;comercial Districargo\u00bb &nbsp;desde el 2004. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, critic\u00f3 que a trav\u00e9s de esta v\u00eda se &nbsp;pretenda controvertir un derecho que de anta\u00f1o se encuentra &nbsp;radicado en la demandada por el \u00abuso\u00bb &nbsp;que le ha dado, con independencia de quien lo tiene actualmente &nbsp;registrado. &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, al remontar el \u201cuso\u201d &nbsp;del &nbsp;nombre comercial por parte de la convocada al a\u00f1o 2004, el &nbsp;cambio de denominaci\u00f3n que hizo \u00abDiscargo &nbsp;Agencia de Carga\u00bb a &nbsp;\u00abDistricargo &nbsp;Inc. Logistics Colombia S.A.\u00bb el &nbsp;27 de agosto &nbsp;de 2014 [registrado en la C\u00e1mara de Comercio], no afecta en &nbsp;modo alguno el derecho ejercido por aquella para continuar utilizando &nbsp;su nombre. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;otro lado, aunque tambi\u00e9n se demostr\u00f3 que una sociedad &nbsp;americana llamada \u00abDistricargo &nbsp;Inc\u00bb, emple\u00f3 &nbsp;ese nombre incluso mucho antes del a\u00f1o 2004, ese hecho no &nbsp;legitimaba a la parte actora para impetrar este reclamo, en primer &nbsp;lugar, porque no se acredit\u00f3 con suficiencia que la persona &nbsp;jur\u00eddica for\u00e1nea tuviera operaciones de carga en &nbsp;Colombia, lo que impide la aplicaci\u00f3n de la Decisi\u00f3n &nbsp;486, y en segundo, porque de haber sido as\u00ed [las operaciones], &nbsp;dicha legitimidad recaer\u00eda eventualmente en la sociedad &nbsp;extranjera debido al \u00abprimer &nbsp;uso\u00bb, lo &nbsp;que no tiene nada que ver con el registro. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el ad &nbsp;quem, &nbsp;el argumento alusivo a que el nombre en disputa no le pertenec\u00eda &nbsp;a la sociedad demandada, al comunicarse con el p\u00fablico a &nbsp;trav\u00e9s de la marca \u00abGrupo &nbsp;Distri\u00bb &nbsp;y no \u00abDistricargo\u00bb, &nbsp;tampoco encontr\u00f3 vocaci\u00f3n de prosperidad, toda vez que, &nbsp;aunque su representante legal confes\u00f3 ese hecho, \u00aben &nbsp;modo alguno admiti\u00f3 que no utilizara [la &nbsp;expresi\u00f3n] &nbsp;Districargo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;\u00faltimo, el Tribunal enfatiz\u00f3 en la diferencia que &nbsp;existe entre los conceptos de \u00abderecho &nbsp;de marca\u00bb y &nbsp;\u00abnombre &nbsp;comercial\u00bb, resaltando &nbsp;de este \u00faltimo que, a pesar de no encontrarse registrado a &nbsp;favor de determinada persona, es objeto de protecci\u00f3n si el &nbsp;\u00abprimer &nbsp;uso\u00bb es &nbsp;anterior al acto protocolario, como en efecto sucedi\u00f3 en el &nbsp;asunto sub &nbsp;examine. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sociedad Districargo &nbsp;Inc Logistics Colombia S.A. formul\u00f3 &nbsp;tres acusaciones contra la sentencia proferida por el 16 de &nbsp;septiembre de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en el numeral &nbsp;1\u00ba del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, &nbsp;la recurrente denuncia la indebida aplicaci\u00f3n del \u00abart\u00edculo &nbsp;134 de la Decisi\u00f3n 486 de 2000\u00bb, &nbsp;infracci\u00f3n que se deriva de la apreciaci\u00f3n err\u00f3nea &nbsp;de la \u00abcontestaci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;ataque se enfila a sostener que tanto la \u00abmarca\u00bb &nbsp;como el \u00abnombre &nbsp;comercial\u00bb &nbsp;que utiliza la convocada, son similares a los suyos, aspecto que no &nbsp;fue analizado ni tenido en cuenta en el fallo de \u00abprimera &nbsp;instancia\u00bb, &nbsp;pues el a &nbsp;quo &nbsp;se limit\u00f3 simplemente a verificar quien \u00abus\u00f3\u00bb &nbsp;primero &nbsp;el nombre comercial \u00abDistricargo\u00bb &nbsp;para &nbsp;dirimir el litigio, sin reparar en que \u00abese &nbsp;derecho faculta al uso de esa expresi\u00f3n o palabra, pero no al &nbsp;uso indebido de las formas [o] &nbsp;gr\u00e1ficas\u00bb; &nbsp;es &nbsp;decir, la utilizaci\u00f3n previa del nombre comercial otorga &nbsp;garant\u00edas \u00fanicamente frente a la expresi\u00f3n, m\u00e1s &nbsp;no sobre los elementos distintivos de la marca en concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Cataloga &nbsp;como un \u00aberror &nbsp;de derecho por parte del juez de primer conocimiento\u00bb, &nbsp;haber asemejado los conceptos de \u00abmarca\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00abnombre &nbsp;comercial\u00bb como &nbsp;si de uno solo se tratara, ya que ese desatino permitir\u00eda la &nbsp;explotaci\u00f3n indiscriminada de la \u201cmarca\u201d &nbsp;con &nbsp;pretexto del \u00abprimer &nbsp;uso\u00bb. &nbsp;De hecho, aunque ese aspecto se expuso en los alegatos de conclusi\u00f3n, &nbsp;la Superintendencia de Industria y Comercio no emiti\u00f3 ning\u00fan &nbsp;pronunciamiento sobre el particular. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;concluye que el error plasmado en la sentencia de primer grado se &nbsp;contrae a la &nbsp;\u00abinaplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n incorrecta\u00bb &nbsp;de la ley sustancial [art\u00edculo 134 de la Decisi\u00f3n 486 &nbsp;de 2000], toda vez que, de ser el caso, la \u00fanica conducta &nbsp;justificativa de la demandada ser\u00eda respecto del uso de la &nbsp;expresi\u00f3n \u00abDistricargo\u00bb, &nbsp;m\u00e1s no de la \u00abmenci\u00f3n &nbsp;de los elementos gr\u00e1ficos y espec\u00edficos que se pueden &nbsp;comparar en la demanda original o en esta demanda de casaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impugnante acusa transgredido, de forma indirecta, el Tratado de &nbsp;Libre Comercio celebrado entre Colombia y los Estados Unidos de &nbsp;Am\u00e9rica, mismo que califica como una ley sustancial. En &nbsp;concreto, el art\u00edculo 16.2 de la Ley 1143 de 4 de julio de &nbsp;2007, &nbsp;alusivo &nbsp;a los derechos de marca y propiedad industrial. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegura &nbsp;que el juez de primera instancia soslay\u00f3 que, con antelaci\u00f3n &nbsp;a la constituci\u00f3n de la demandada, ya exist\u00eda en los &nbsp;Estados Unidos de Am\u00e9rica una sociedad que empleaba la &nbsp;denominaci\u00f3n \u00abDistricargo\u00bb; &nbsp;por &nbsp;ende, bajo los apremios que impone el Tratado de Libre Comercio, la &nbsp;sociedad extranjera goza de especial protecci\u00f3n para el amparo &nbsp;de su &nbsp;\u00abmarca\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden de ideas, no es dable salvaguardar alg\u00fan derecho &nbsp;frente a la expresi\u00f3n \u00abDistricargo\u00bb, &nbsp;toda &nbsp;vez que, de un lado, Districargo &nbsp;USA ejerce &nbsp;sus actividades comerciales dentro del territorio patrio, con &nbsp;bastante antelaci\u00f3n a la demandada, y del otro, el TLC brinda &nbsp;un reconocimiento especial a las marcas &nbsp;\u00abpreviamente &nbsp;establecidas\u00bb &nbsp;en los Estados Unidos de Am\u00e9rica con presencia en nuestro &nbsp;pa\u00eds, lo que impone, por contera, su conservaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Colof\u00f3n &nbsp;es que, al haberse omitido el an\u00e1lisis sistem\u00e1tico de &nbsp;la citada ley con el hecho de que una empresa for\u00e1nea ya &nbsp;explotaba la \u00abmarca\u00bb &nbsp;con &nbsp;anterioridad a Districargo Operations S.A. Colombia, \u00abgenera &nbsp;una invalidez instant\u00e1nea del fallo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;sustento en la tercera hip\u00f3tesis del art\u00edculo 336 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, afirma que la sentencia &nbsp;cuestionada adolece de un \u00aberror &nbsp;de hecho, al no tener como prueba los documentos aportados y los &nbsp;testimonios presentados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En su &nbsp;sentir, el acervo probatorio que se omiti\u00f3 analizar acreditaba &nbsp;que la persona jur\u00eddica \u00abDistricargo &nbsp;USA\u00bb &nbsp;exist\u00eda antes de que se constituyera la sociedad demandada; &nbsp;as\u00ed mismo, que el nombre \u00abDistricargo\u00bb &nbsp;era utilizado por la convocante desde una \u00e9poca precedente a &nbsp;la de Districargo Operations S.A. Colombia y, adem\u00e1s, que esta &nbsp;\u00faltima se identifica en el mercado con el apelativo de \u00abGrupo &nbsp;Distri\u00bb, &nbsp;lo que permite colegir que en realidad no hace &nbsp;\u00abuso\u00bb reiterado &nbsp;del nombre \u00abDistricargo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Insisti\u00f3 &nbsp;en que el \u00abjuez &nbsp;de la Superintendencia de Industria y Comercio\u00bb no &nbsp;valor\u00f3 en debida forma las pruebas recaudadas, pues de haberlo &nbsp;hecho, se habr\u00eda percatado que la demandada se anuncia al &nbsp;p\u00fablico en general como \u00abGrupo &nbsp;Distri\u00bb &nbsp;y solo como \u00abDistricargo\u00bb &nbsp;en &nbsp;las facturas, mismas que, en puridad, no tienen relevancia para los &nbsp;fines publicitarios que merecen tanto la \u00abmarca\u00bb &nbsp;como &nbsp;el \u00abnombre &nbsp;comercial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, refiri\u00f3 que el \u00abfallador &nbsp;de primera instancia\u00bb, &nbsp;se concentr\u00f3 llanamente en \u00abverificar &nbsp;como un aut\u00f3mata el cumplimiento de algunos de los requisitos &nbsp;del uso del nombre comercial\u00bb &nbsp;en disputa, pero desde el punto de vista interno &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese panorama, la impugnante solicita casar el fallo de segunda &nbsp;instancia y revocar el de primera, para, en su lugar, declarar la &nbsp;violaci\u00f3n de los \u00abderechos &nbsp;marcarios y de propiedad industrial\u00bb &nbsp;esgrimidos en el libelo introductorio, con las consecuencias &nbsp;inherentes. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el marco del estatuto procesal civil, el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n prospera ante la existencia de alguna de las causales &nbsp;consagradas en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, cuyo rigor en su presentaci\u00f3n se encuentra previsto &nbsp;en el art\u00edculo 344 ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1ala &nbsp;la norma que la demanda de casaci\u00f3n, am\u00e9n de reunir la &nbsp;especificaci\u00f3n del proceso con los detalles que relaciona en &nbsp;su numeral 1\u00ba el art\u00edculo 344 citado, debe referirse de &nbsp;manera formal a cada uno de los cargos con la exposici\u00f3n de &nbsp;sus fundamentos y con sujeci\u00f3n a las reglas all\u00ed &nbsp;impuestas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siendo &nbsp;as\u00ed, antes de analizar in &nbsp;extenso &nbsp;los cargos formulados, la primera labor que emprende la Sala se &nbsp;contrae a verificar los requisitos legales de la demanda de casaci\u00f3n, &nbsp;en los que se estudia el cumplimiento de: i) La designaci\u00f3n de &nbsp;las partes. ii) La s\u00edntesis del proceso. iii) La exposici\u00f3n &nbsp;de los fundamentos de la acusaci\u00f3n &nbsp;\u00aben forma clara, precisa y concisa\u00bb. &nbsp;iv) La enunciaci\u00f3n de la norma de derecho sustancial, cuando &nbsp;constituya la \u00abbase &nbsp;esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, como el recurrente no puede enfilar su ataque con base en &nbsp;generalidades, ambig\u00fcedades o suposiciones, tiene el compromiso &nbsp;de plantear una acusaci\u00f3n sim\u00e9trica, dirigida a los &nbsp;pilares de la sentencia cuestionada, en la que explique con &nbsp;suficiencia cu\u00e1l fue el error en que incurri\u00f3 el ad &nbsp;quem al &nbsp;aplicar o inaplicar determinada norma sustancial, y no simplemente &nbsp;exponer sus motivos de inconformidad o brindar una perspectiva &nbsp;diferente de la manera en que pudo resolverse el litigio, tal como lo &nbsp;ha se\u00f1alado insistentemente esta Corporaci\u00f3n al decir: &nbsp;\u00ab[E]l &nbsp;anotado medio constituye un mecanismo para juzgar la sentencia &nbsp;recurrida y no el proceso, &nbsp;la norma exige identificar las razones basilares de la decisi\u00f3n &nbsp;y expresar los argumentos dirigidos a socavarlas. As\u00ed se &nbsp;facilita, de un lado, establecer si hay acusaci\u00f3n; y de otro, &nbsp;verificar, en punto de la violaci\u00f3n directa o indirecta de la &nbsp;ley sustancial, &nbsp;si se denuncia como equivocado el an\u00e1lisis jur\u00eddico o &nbsp;probatoria del juzgador, en caso positivo, si el ataque es enfocado o &nbsp;totalizador\u00bb1 &nbsp;(resaltado &nbsp;intencional). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;otro lado, al tenor de lo previsto en el art\u00edculo 347 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, a pesar de que se supere el tamiz &nbsp;de los aspectos formales, la Sala puede relevarse de admitir la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n ante la existencia de tres causales de &nbsp;selecci\u00f3n negativa, a saber: \u00ab1. &nbsp;Cuando exista identidad esencial del caso con jurisprudencia &nbsp;reiterada de la Corte, salvo que el recurrente demuestre la necesidad &nbsp;de variar su sentido. 2. Cuando los errores procesales aducidos no &nbsp;existen o, dado el caso, fueron saneados, o no afectaron las &nbsp;garant\u00edas de las partes, ni comportan una lesi\u00f3n &nbsp;relevante del ordenamiento. 3. Cuando no es evidente la trasgresi\u00f3n &nbsp;del ordenamiento jur\u00eddico en detrimento del recurrente\u00bb, &nbsp;casos &nbsp;en los cuales, evidentemente, deben sustentarse las razones que &nbsp;impongan ese relevo. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; Ahora bien, los temas o aspectos nuevos, como lo pregona la reiterada &nbsp;jurisprudencia de la Corte, no son de recibo en casaci\u00f3n; por &nbsp;consiguiente, lo que no fue objeto de debate en las instancias no &nbsp;puede hacer parte del recurso extraordinario. Esa novedad est\u00e1 &nbsp;proscrita por abierto desconocimiento del debido proceso y del &nbsp;tr\u00e1mite excepcional. En reciente oportunidad, la Corte dijo &nbsp;sobre el particular: &nbsp;\u00ab(&#8230;) &nbsp;el cual es \u201cinadmisible en casaci\u00f3n, toda vez que \u2018la &nbsp;sentencia del ad quem no puede enjuiciarse \u2018sino con los &nbsp;materiales que sirvieron para estructurarla; no con materiales &nbsp;distintos, extra\u00f1os y desconocidos. Ser\u00eda de lo &nbsp;contrario, un hecho desleal, no s\u00f3lo entre las partes, sino &nbsp;tambi\u00e9n respecto del tribunal fallador, a quien se le &nbsp;emplazar\u00eda a responder en relaci\u00f3n con hechos o &nbsp;planteamientos que no tuvo ante sus ojos, y a\u00fan respecto del &nbsp;fallo mismo, que tendr\u00eda que defenderse de armas para \u00e9l &nbsp;hasta entonces ignoradas\u2019 (Sent. 006 de 1999 Exp: 5111), al fin &nbsp;y al cabo, a manera de m\u00e1xima, debe tenerse en cuenta que \u2018lo &nbsp;que no se alega en instancia, no existe en casaci\u00f3n\u2019 &nbsp;(LXXXIII p\u00e1g. 57)\u201d (CSJ, SC del 21 de agosto de 2001, &nbsp;Rad. N.\u00b0 6108)\u00bb2. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n &nbsp;debe anotarse que las &nbsp;sentencias objeto del recurso de casaci\u00f3n se encuentran &nbsp;amparadas por la presunci\u00f3n de legalidad y acierto, tanto en &nbsp;su fundamentaci\u00f3n jur\u00eddica como en la apreciaci\u00f3n &nbsp;de las pruebas que al respecto haya realizado el juzgador de &nbsp;instancia; por ende, cuando se ataca solo una parte de la decisi\u00f3n &nbsp;del ad &nbsp;quem se &nbsp;entiende que lo dem\u00e1s se acept\u00f3 \u00edntegramente. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Descendiendo &nbsp;al asunto bajo examen, se advierte que el recurso se fundament\u00f3 &nbsp;en tres cargos, a saber; en el primero, se aludi\u00f3 al numeral &nbsp;1\u00ba del art\u00edculo 336 del CGP, al presentarse una violaci\u00f3n &nbsp;directa de la ley sustancial que, en este caso, corresponde al &nbsp;art\u00edculo 134 de la Decisi\u00f3n 486 de 2000; la segunda, &nbsp;atinente al numeral 2\u00ba del mismo canon, fundada en la &nbsp;transgresi\u00f3n indirecta de otra ley sustancial que, para este &nbsp;evento, obedece al Tratado de Libre Comercio suscrito entre Colombia &nbsp;y los Estados Unidos de Am\u00e9rica, regulado en la Ley 1143 de &nbsp;2007; y el tercero, contemplado en el numeral 3\u00ba del mentado &nbsp;art\u00edculo, que se estructura en el &nbsp;\u00aberror de hecho\u00bb &nbsp;que se present\u00f3 en la sentencia cuestionada, ante la falta de &nbsp;valoraci\u00f3n del material probatorio recaudado durante el curso &nbsp;del juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;ese cariz, se entrar\u00e1 a analizar individualmente cada uno de &nbsp;los postulados esgrimidos en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;anterior normativa supone que el recurrente acepta las conclusiones &nbsp;f\u00e1cticas y probatorias del juez de segundo grado pero no est\u00e1 &nbsp;de acuerdo con la aplicaci\u00f3n o inaplicaci\u00f3n de un canon &nbsp;en particular. En este evento, la Corte limita su estudio a la &nbsp;revisi\u00f3n de la norma cuestionada, pues debe trabajar con los &nbsp;\u00abtextos &nbsp;legales sustantivos \u00fanicamente, y ante ellos enjuicia el caso; &nbsp;ya sabe si los hechos est\u00e1n probados o no est\u00e1n &nbsp;probados, parte de la base de una u otra cosa, y s\u00f3lo le falta &nbsp;aplicar la ley a los hechos establecidos\u00bb3. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese panorama, aunque en principio, la labor de esta Corporaci\u00f3n &nbsp;debe centrarse en el an\u00e1lisis de dicha causal, para verificar &nbsp;si se transgredi\u00f3 la norma sustancial o no, lo cierto es que &nbsp;antes de abordar esa tem\u00e1tica, resulta imperioso efectuar una &nbsp;precisi\u00f3n de gran val\u00eda, cual es la de que el &nbsp;recurrente solo se mostr\u00f3 inconforme frente a los argumentos &nbsp;esgrimidos por la Superintendencia de Industria y Comercio, quien &nbsp;actu\u00f3 como juez de primera instancia, m\u00e1s no frente a &nbsp;los expuestos en sede de alzada por el Tribunal Superior de este &nbsp;Distrito Judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, aunque la finalidad de esta censura extraordinaria se contrae &nbsp;a que se \u00abcase\u00bb &nbsp;el &nbsp;fallo de segundo grado, quien acudi\u00f3 en casaci\u00f3n limit\u00f3 &nbsp;su queja a combatir lo decidido por la mencionada Superintendencia, &nbsp;m\u00e1s nada dijo acerca de las consideraciones expuestas por el &nbsp;Tribunal en la sentencia calendada el 16 de septiembre de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Prueba &nbsp;de ello son las incontables veces en que se refiri\u00f3 a su &nbsp;inconformidad con la providencia inicial, en los siguientes t\u00e9rminos: &nbsp;\u00ab(\u2026) &nbsp;norma que fue indebidamente aplicada por la Superintendencia &nbsp;de Industria y Comercio\u00bb, &nbsp;\u00ab(\u2026) el fallador &nbsp;de primera instancia &nbsp;se equivoc\u00f3 en la apreciaci\u00f3n del derecho en el fallo\u201d, &nbsp;esto bajo el contexto del fallo, no fue analizado ni tenido en cuenta &nbsp;por el juez &nbsp;de primera instancia\u00bb, &nbsp;\u00ab(\u2026) como se [v]islumbra &nbsp;son claramente identificables pero no fueron analizados por el &nbsp;fallador &nbsp;de primera instancia\u00bb, &nbsp;\u00ab(\u2026) se demuestra el error &nbsp;de derecho por parte del &nbsp;juez &nbsp;de primer conocimiento\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00ab(\u2026) cuestiones indicadas en los alegatos de conclusi\u00f3n &nbsp;que no fueron tenidas en cuenta en ning\u00fan caso por parte del &nbsp;fallo emitido por la Superintendencia &nbsp;de Industria y Comercio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;si el recurso extraordinario no se elev\u00f3 para discutir los &nbsp;argumentos esbozados por la instancia de cierre, sino los del &nbsp;inferior, la impugnaci\u00f3n no es admisible, ya que, &nbsp;precisamente, este recurso se instituy\u00f3 como un remedio &nbsp;procesal contra los defectos en los que pudiera incurrir el ad &nbsp;quem, m\u00e1s &nbsp;no el a &nbsp;quo, tal &nbsp;como lo reiter\u00f3 esta Corporaci\u00f3n al se\u00f1alar: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLos &nbsp;reproches formulados por esta v\u00eda extraordinaria, &nbsp;seg\u00fan se memor\u00f3 en el AC250-2015 (\u2026) deben &nbsp;plantearse \u201ccon estricto ce\u00f1imiento a las razones o &nbsp;fundamentos del fallo impugnado, &nbsp;porque l\u00f3gica y jur\u00eddicamente debe &nbsp;existir cohesi\u00f3n entre el ataque o ataques contenidos en la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n y la sentencia del ad quem\u00bb4. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;adici\u00f3n, el embate primigenio tambi\u00e9n luce desenfocado, &nbsp;en la medida en que es de rigor para quien acude a este mecanismo de &nbsp;defensa orientar acertadamente sus cr\u00edticas, lo que &nbsp;implica que debe atacar las razones, sean jur\u00eddicas o &nbsp;f\u00e1cticas, de la sentencia cuestionada. &nbsp;De all\u00ed que, si &nbsp;se aducen consideraciones ajenas a la decisi\u00f3n, por una &nbsp;incorrecta o incompleta asunci\u00f3n de lo realmente plasmado en &nbsp;ella, la recriminaci\u00f3n no deba ser admitida, por no estar &nbsp;dirigida hacia los pilares de la providencia del ad-quem\u00bb5 &nbsp;(resaltado &nbsp;por la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;intelecci\u00f3n dada al sustento de este cargo deja en evidencia &nbsp;que el verdadero sentir del recurrente es generar un nuevo debate &nbsp;frente a los considerandos de la Superintendencia de Industria y &nbsp;Comercio, dejando de lado que, para que esta Sala pudiera adentrarse &nbsp;en el an\u00e1lisis de fondo del recurso extraordinario, se &nbsp;requer\u00eda, cuando menos, que enfilara sus discrepancias contra &nbsp;la sentencia de segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;margen de lo anterior, a pesar de la claridad del embate que propuso &nbsp;el censor contra el fallo dictado por la Superintendencia, n\u00f3tese &nbsp;que solo en un ligero aparte de la demanda de casaci\u00f3n indic\u00f3 &nbsp;t\u00edmidamente que el art\u00edculo 134 de la Decisi\u00f3n &nbsp;486 de 2000, fue indebidamente aplicado por dicha autoridad, lo que &nbsp;en \u00faltimas termin\u00f3 siendo \u00abratificado &nbsp;equ\u00edvocamente por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 Sala &nbsp;Civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, al analizar la demanda en su integridad, se advierte que &nbsp;cuando se mencion\u00f3 al Tribunal, no lo fue para enrostrarle &nbsp;alg\u00fan cargo directo, sino solamente para resaltar que aval\u00f3 &nbsp;los argumentos expuestos en primera instancia, sin refutar de manera &nbsp;seria, clara, precisa, completa y propositiva las conclusiones a las &nbsp;que arrib\u00f3 dicha Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este punto, se recuerda que el criterio jurisprudencial en esta &nbsp;materia ha sido reiterado al sostener que es deber del quejoso &nbsp;exponer ante la Corte [con suficiencia] los motivos por los cuales se &nbsp;ataca la sentencia de segunda instancia, mostrando diamantinamente &nbsp;los desaciertos o errores en los que incurri\u00f3, veamos: \u00abtoda &nbsp;acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple enunciaci\u00f3n, &nbsp;al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose patentes los &nbsp;desaciertos, no como contraste de pareceres, o de interpretaciones, &nbsp;ni de meras disputas conceptuales o procesales, sino de la &nbsp;verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, de modo &nbsp;que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida\u00bb6 &nbsp;(resaltado &nbsp;intencional). &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, ante la falta de argumentos contra el fallo del ad &nbsp;quem, &nbsp;salta a la vista la falta de t\u00e9cnica en la formulaci\u00f3n &nbsp;de este recurso, ya que se desconocen por completo los enervantes &nbsp;impetrados contra la decisi\u00f3n del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;al haber acusado como agraviante una sentencia distinta a la del &nbsp;Tribunal y no haber se\u00f1alado en concreto cu\u00e1les fueron &nbsp;los defectos en los que esta \u00faltima pudiera haber incurrido, &nbsp;el cargo luce desenfocado. &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo &nbsp;esa l\u00f3gica, el defecto precitado en el cuerpo de la demanda, &nbsp;no deja otra v\u00eda distinta a la de inadmitirla, pues como ya se &nbsp;ha se\u00f1alado en m\u00faltiples ocasiones, es menester se\u00f1alar &nbsp;la \u00abv\u00eda &nbsp;y la clase de yerro que se atribuye al ad quem &nbsp;y no abandonarse en su desarrollo el camino escogido\u00bb7 &nbsp;(resaltado ajeno). &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;es menester anotar que, aunque la sentencia de segundo grado confirm\u00f3 &nbsp;la de primera, no por ello se pueden catalogar como una sola &nbsp;providencia para efectos del recurso de casaci\u00f3n, pues basta &nbsp;con examinar las consideraciones expuestas por el Tribunal para &nbsp;entender que: i) Para desatar el litigio, se fundament\u00f3 en el &nbsp;concepto de interpretaci\u00f3n prejudicial remitido por el &nbsp;Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, el cual, a pesar de &nbsp;haber sido decretado de oficio por la Superintendencia de Industria y &nbsp;Comercio, no se aport\u00f3 al diligenciamiento antes de proferir &nbsp;el fallo. ii) Efectu\u00f3 un an\u00e1lisis pormenorizado de los &nbsp;argumentos expuestos en el recurso de apelaci\u00f3n, dentro de los &nbsp;l\u00edmites de competencia impuestos por el art\u00edculo 328 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso. iii) Realiz\u00f3 una nueva &nbsp;valoraci\u00f3n del acervo probatorio de cara a los sustentos de la &nbsp;impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, como el Tribunal Superior de este Distrito Judicial se &nbsp;pronunci\u00f3 de fondo sobre las inconformidades endilgadas en el &nbsp;recurso de alzada, la demanda de casaci\u00f3n debi\u00f3 &nbsp;enfilarse contra lo all\u00ed esbozado, m\u00e1s no, como se &nbsp;hizo, contra lo decidido por el inferior funcional. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;pesar de que las razones expuestas son suficientes para declarar &nbsp;inadmisible el recurso extraordinario, se observa otro motivo para &nbsp;llegar a la misma conclusi\u00f3n, como pasar\u00e1 a explicarse: &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;el recurrente, en la sentencia atacada se incurri\u00f3 en la &nbsp;violaci\u00f3n directa del art\u00edculo 134 de la Decisi\u00f3n &nbsp;486 de 2000, el que cataloga como una norma sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;adentrarse en la controversia suscitada por la parte actora, resulta &nbsp;evidente que su queja radica en la presunta omisi\u00f3n de haber &nbsp;distinguido entre la \u00abmarca\u00bb &nbsp;y el \u00abnombre &nbsp;comercial\u00bb, &nbsp;conceptos que, aunque diferentes, se trataron como una sola unidad en &nbsp;dicha providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;pol\u00e9mica, planteada por el censor, lejos est\u00e1 de &nbsp;encuadrarse en la evocada causal del numeral 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;336 del CGP, pues basta con verificar el contenido de dicha acusaci\u00f3n &nbsp;para evidenciar que, en realidad, no se reputa como un cargo relativo &nbsp;a la elecci\u00f3n, aplicaci\u00f3n o alcance de una disposici\u00f3n &nbsp;sustantiva, sino simplemente como un reproche al an\u00e1lisis que &nbsp;se dio frente a la protecci\u00f3n del \u00abprimer &nbsp;uso\u00bb y &nbsp;a la ausencia de amparo de la marca &nbsp;\u00abDistricargo\u00bb registrada &nbsp;a su favor, pues as\u00ed se desprende del desarrollo de la &nbsp;inconformidad. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien esta acusaci\u00f3n se refiere la presunta transgresi\u00f3n &nbsp;indirecta de la Ley 1143 de 2007, aprobatoria del \u201cAcuerdo &nbsp;de promoci\u00f3n comercial entre la Rep\u00fablica de Colombia y &nbsp;los Estados Unidos de Am\u00e9rica\u201d, sus \u201cCartas &nbsp;Adjuntas\u201d y sus \u201cEntendimientos\u201d, no &nbsp;lo es menos que adolece de los mismos defectos indicados en el cargo &nbsp;precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que, en el mismo sentido, la recurrente se refiri\u00f3 en todo &nbsp;momento al fallo de primer grado, mostrando su desacuerdo con lo all\u00ed &nbsp;planteado, m\u00e1s no encauz\u00f3 la alzada contra la sentencia &nbsp;del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que, basta con revisar la demanda para advertir que no se atac\u00f3, &nbsp;ni por asomo, la providencia de cierre, al emplear los siguientes &nbsp;calificativos: \u00ab(\u2026) &nbsp;el &nbsp;juez de primera instancia, &nbsp;hizo caso omiso respecto a la situaci\u00f3n de existir una &nbsp;sociedad en los Estados Unidos\u00bb, \u00ab(\u2026) esto, a &nbsp;pesar de que en &nbsp;los alegatos de conclusi\u00f3n se le pusieron de presente al &nbsp;fallador\u00bb; &nbsp;por &nbsp;lo tanto, refulge di\u00e1fano que esta controversia tampoco &nbsp;gravit\u00f3 sobre la determinaci\u00f3n adoptada en sede de &nbsp;apelaci\u00f3n, sino sobre los aspectos que tuvo en cuenta la &nbsp;Superintendencia de Industria y Comercio para negar las pretensiones &nbsp;ab &nbsp;initio. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;suerte que este segundo cargo, al igual que el anterior, no cumpli\u00f3 &nbsp;a cabalidad con la preceptiva legal consagrada en el numeral 2\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 344 del CGP, por carecer de una acusaci\u00f3n &nbsp;formal, clara y precisa, contra la providencia del 16 de septiembre &nbsp;de 2019, al no haber concretado los yerros en los que all\u00ed &nbsp;incurri\u00f3 el Tribunal, lo que impide a esta Corporaci\u00f3n &nbsp;ahondar en su estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, este cargo carece precisi\u00f3n, en la medida en &nbsp;que se aduce como transgredida de forma indirecta una ley de car\u00e1cter &nbsp;sustancial, cual es, seg\u00fan el censor, el art\u00edculo 16.2 &nbsp;de la Ley 1143 de 2007; sin embargo, en primer lugar, dicha Ley no &nbsp;tiene entre su cuerpo normativo el mencionado art\u00edculo, por lo &nbsp;que su b\u00fasqueda estar\u00eda supeditada a revisar in &nbsp;extenso todos &nbsp;los acuerdos promocionales entre Colombia y los Estados Unidos de &nbsp;Am\u00e9rica, sus \u201cCartas &nbsp;Adjuntas\u201d y &nbsp;\u201cEntendimientos\u201d, tarea &nbsp;que le correspond\u00eda al interesado y no al Tribunal, y segundo, &nbsp;en ese mismo contexto, no se observa con claridad cu\u00e1l es la &nbsp;norma que se endilga como vulnerada. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la misma l\u00ednea, aunque este cargo se refiri\u00f3 a la &nbsp;ausencia de valoraci\u00f3n probatoria, nuevamente se enrostr\u00f3 &nbsp;esa presunta omisi\u00f3n al juez de primer grado y no al de &nbsp;segundo, pues as\u00ed se aclar\u00f3, por lo menos, al quejarse &nbsp;del tratamiento dado a los testimonios rendidos al decir: \u00abEl &nbsp;juez de la Superintendencia de Industria y Comercio &nbsp;obvi\u00f3 el an\u00e1lisis probatorio los testimonios\u00bb, &nbsp;para &nbsp;finalmente rematar con una cr\u00edtica al an\u00e1lisis del &nbsp;\u00abuso\u00bb &nbsp;del &nbsp;nombre comercial ante el p\u00fablico, as\u00ed: \u00ab(\u2026) &nbsp;el &nbsp;fallador de primera instancia, &nbsp;quien se ha remitido a verificar como un aut\u00f3mata el &nbsp;cumplimiento de algunos requisitos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;sin necesidad de reiterar lo anotado en precedencia sobre este &nbsp;particular, es protuberante la falta de claridad por parte del &nbsp;casacionista al momento de presentar su demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;margen de lo se\u00f1alado, la ausencia de t\u00e9cnica tambi\u00e9n &nbsp;resulta palpable en esta acusaci\u00f3n, toda vez que el recurrente &nbsp;se sustent\u00f3 en la causal 3\u00aa del art\u00edculo 336 del &nbsp;C.G.P., pero al examinar el contenido del cargo, resulta evidente que &nbsp;no lo enfil\u00f3 bajo esa hip\u00f3tesis, sino la del numeral 2\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 336 ejusdem, &nbsp;al &nbsp;decir que se trat\u00f3 de \u00abun &nbsp;error de hecho al no tener como prueba los documentos aportados y los &nbsp;testimonios presentados [sic]\u00bb, &nbsp;lo &nbsp;que permite colegir que entremezcl\u00f3 las referidas causales, &nbsp;confundiendo su alcance. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;m\u00e1s all\u00e1 de eso, lo que debe resaltarse es que, a pesar &nbsp;de haber esgrimido el supuesto \u00aberror &nbsp;de hecho\u00bb ante &nbsp;la inobservancia de dos clases de pruebas recaudadas en el interior &nbsp;del juicio, al examinar la sentencia del Tribunal se advierte todo lo &nbsp;contrario, ya que no se omiti\u00f3 su valoraci\u00f3n, sino que &nbsp;se les dio una connotaci\u00f3n distinta a la que pretende imponer &nbsp;ahora el casacionista, en particular, en lo concerniente a la &nbsp;utilizaci\u00f3n del \u00abnombre &nbsp;comercial\u00bb por &nbsp;cuenta de una sociedad extranjera, la utilizaci\u00f3n del nombre &nbsp;por parte de la demandada en diversos medios publicitarios y la &nbsp;explicaci\u00f3n de la concurrencia entre las denominaciones \u00abGrupo &nbsp;Distri\u00bb &nbsp;y \u00abDistricargo\u00bb &nbsp;por parte de la convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, en la forma en que se present\u00f3 el recurso &nbsp;extraordinario, su apariencia es m\u00e1s la de un nuevo alegato &nbsp;para controvertir las conclusiones a las que arrib\u00f3 el ad &nbsp;quem, situaci\u00f3n &nbsp;que acent\u00faan su inadmisi\u00f3n, pues de tiempo atr\u00e1s &nbsp;se ha insistido en que esta no es una instancia adicional. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;expuesto es suficiente para inadmitir los tres cargos propuestos, &nbsp;m\u00e1xime si se en cuenta se tiene que no se avizora ninguna &nbsp;circunstancia excepcional que imponga su selecci\u00f3n para &nbsp;llevarlos a un estudio de fondo (art\u00edculo 336, in &nbsp;fine, &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso). Es m\u00e1s, ni siquiera se &nbsp;observa que este caso amerite un an\u00e1lisis especial, pues no se &nbsp;vislumbra la posible violaci\u00f3n de los derechos fundamentales &nbsp;de la parte recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, se impone, sin m\u00e1s, inadmitir el libelo examinado, &nbsp;en aplicaci\u00f3n de lo previsto en el numeral 1\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 346 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, declara inadmisible &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n en comento y, por ende, no la recibe a &nbsp;tr\u00e1mite. Como consecuencia, ordena devolver el expediente al &nbsp;Tribunal de origen para lo pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>(Presidente &nbsp;de la Sala) &nbsp;<\/p>\n<p>(Se &nbsp;declar\u00f3 impedida) &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;JOS\u00c9 TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC2947-2017 (Citado en AC6078-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reiterada en AC4207-2021. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC040-2000; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 20 ago. 2014, rad. 00307; (Citada en SC-1043-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Citada en la CSJ, AC760-020. 2001-00565. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. AC. Ene. 12 de 2016. Rad. 1995-00229-01 (Citada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en AC-5146-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Auto de 19 de febrero de 2010, expediente 03455; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reiterado en AC5407 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 23 de noviembre de 2021, radicado 00479. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC826-2022 (2017-85415-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; AC826-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;No. 11001-31-99-001-2017-85415-01 &nbsp; (Discutido &nbsp;y aprobado en sesi\u00f3n de veinticuatro de febrero dos mil &nbsp;veintid\u00f3s)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D. 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