{"id":61807,"date":"2024-05-20T20:59:24","date_gmt":"2024-05-20T20:59:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac995-2022-2022-00564-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:24","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:24","slug":"ac995-2022-2022-00564-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac995-2022-2022-00564-00\/","title":{"rendered":"AC 995 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC995-2022 (2022-00564-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC995-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-00564-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., quince (15) de marzo de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Se &nbsp;formul\u00f3 petici\u00f3n de exequatur, a trav\u00e9s de la &nbsp;cual se pretende el reconocimiento de efectos, en la Rep\u00fablica &nbsp;de Colombia, del fallo proferido el 5 de agosto de 2018, por el &nbsp;Tribunal General de Justicia Divisi\u00f3n del Tribunal de Distrito &nbsp;del Estado de North Carolina &nbsp;(Archivo &nbsp;Digital: 03. DEMANDA DE EXEQU\u00c1TUR_DIVORCIO). &nbsp;<\/p>\n<p>2. En la referida &nbsp;providencia, seg\u00fan lo se\u00f1ala la demandante, se decret\u00f3 &nbsp;el divorcio del matrimonio que contrajo en Colombia con Hernando &nbsp;Conde Fiesco el 26 de marzo de 1999, como consecuencia de la &nbsp;separaci\u00f3n de los c\u00f3nyuges, raz\u00f3n por la cual la &nbsp;autoridad extranjera decret\u00f3: \u201c(\u2026) &nbsp;[l]os &nbsp;v\u00ednculos matrimoniales que han existido entre las partes &nbsp;quedan disueltos y se concede al demandante el divorcio absoluto del &nbsp;demandado. 2. El demandante puede retomar su antiguo nombre (\u2026) &nbsp;por cuanto las partes hab\u00edan vivido separadas y aparte por m\u00e1s &nbsp;de un a\u00f1o (\u2026)\u201d, &nbsp;sin &nbsp;que se hayan reconciliado desde el 1\u00ba de mayo de 2016, cuando se &nbsp;separaron de hecho (folios &nbsp;2 a 3, idem). &nbsp;<\/p>\n<p>3. En el escrito &nbsp;inaugural del presente tr\u00e1mite se indic\u00f3 que la pareja &nbsp;procre\u00f3 una hija, hoy en d\u00eda mayor de edad y que el &nbsp;fallo cuya homologaci\u00f3n se invoca \u00ab(\u2026) &nbsp;no se opone a las leyes u otras disposiciones colombianas de orden &nbsp;p\u00fablico, exceptuadas las de procedimiento, a raz\u00f3n que &nbsp;el art\u00edculo primero de la Ley primera de 1976, que modific\u00f3 &nbsp;el art\u00edculo 152 del C\u00f3digo Civil, estableci\u00f3 que &nbsp;el matrimonio civil se disuelve por la muerte real o presunta de uno &nbsp;de los c\u00f3nyuges o por divorcio judicialmente decretado (\u2026)\u201d &nbsp;(folios &nbsp;3 a 4, ib). &nbsp;<\/p>\n<p>Se adujo, por otra &nbsp;parte, que el memorado veredicto se encuentra \u201c(\u2026) &nbsp;legalizado, &nbsp;lo que equivale a ejecutoriado &nbsp;(\u2026)\u201d, de acuerdo &nbsp;con el concepto emitido por las firmas Kurtz &amp; Blum PLLC y &nbsp;Mitchell &amp; Suhr, adjuntas al libelo introductor (folios &nbsp;4 y 42 a 79, &nbsp;ib) &nbsp;y para su emisi\u00f3n se cumpli\u00f3 el requisito de la debida &nbsp;citaci\u00f3n y contradicci\u00f3n (folio &nbsp;5, &nbsp;idem), &nbsp;aunado &nbsp;a que \u201c(\u2026) &nbsp;existe &nbsp;plena causal de la identidad por la cual se decret\u00f3 el &nbsp;divorcio &nbsp;(\u2026)\u201d, &nbsp;pues, si bien \u201c(\u2026) &nbsp;en Estados Unidos se concede el divorcio cuando los c\u00f3nyuges &nbsp;han vivido separados y aparte por m\u00e1s de un a\u00f1o [y] &nbsp;en Colombia para conceder el divorcio se exige que los c\u00f3nyuges &nbsp;hayan vivido separados por m\u00e1s de dos a\u00f1os (\u2026) &nbsp;al momento de emitir la sentencia extranjera los c\u00f3nyuges &nbsp;llevaban m\u00e1s de dos a\u00f1os separados, a raz\u00f3n de &nbsp;que se encontraban separados de hecho desde el 1\u00ba de mayo de &nbsp;2016 y la sentencia fue otorgada el d\u00eda 8 de mayo de 2018 (\u2026)\u201d &nbsp;(folio 6, idem). &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Seg\u00fan lo &nbsp;tiene precisado la jurisprudencia, ninguna providencia dictada por &nbsp;jueces extranjeros puede tener obligatoriedad ni ejecuci\u00f3n &nbsp;forzada en Colombia, a menos que medie la autorizaci\u00f3n del &nbsp;\u00f3rgano judicial colombiano competente, que seg\u00fan el &nbsp;ordenamiento adjetivo es la Corte Suprema de Justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese orden, para &nbsp;que una sentencia judicial extranjera surta efectos vinculantes en &nbsp;nuestro pa\u00eds se requiere el cumplimiento de los presupuestos &nbsp;que se reclaman en el orden legal interno, espec\u00edficamente los &nbsp;contenidos en el Cap\u00edtulo I del T\u00edtulo I del Libro V &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>El tr\u00e1mite &nbsp;del exequatur deber\u00e1 ce\u00f1irse, por tanto, a la forma y &nbsp;t\u00e9rminos establecidos en el art\u00edculo 607 ejusdem, &nbsp;cuyo numeral 2\u00ba prescribe que la demanda ser\u00e1 rechazada &nbsp;si faltare alguna de las exigencias previstas en los numerales 1\u00ba &nbsp;a 4\u00ba del canon 606. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. Es requisito &nbsp;sine &nbsp;qua non, &nbsp;para que la sentencia extranjera pueda surtir efectos en Colombia, &nbsp;que esa providencia \u00abse &nbsp;encuentre ejecutoriada &nbsp;de conformidad con la ley del pa\u00eds de origen, y se presente en &nbsp;copia debidamente legalizada\u00bb &nbsp;(num. 3\u00ba art. 606 del C.G del P.). Sin embargo, la interesada no &nbsp;aport\u00f3 la decisi\u00f3n judicial objeto de homologaci\u00f3n &nbsp;con la constancia de que se encuentra ejecutoriada de conformidad con &nbsp;la ley del pa\u00eds de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, la &nbsp;libelista no anex\u00f3 la certificaci\u00f3n expedida por la &nbsp;autoridad que emiti\u00f3 el pronunciamiento materia de este &nbsp;decurso, en la que se establezca que aquella determinaci\u00f3n se &nbsp;encuentra en firme, pues ninguno de los folios allegados con el &nbsp;escrito introductor corresponden a tal exigencia, siendo del caso &nbsp;precisar que la \u00fanica constancia hallada corresponde a la &nbsp;elaborada por George Sewell, donde se aduce que \u00e9l es &nbsp;secretario del Tribunal Superior del condado de Wake &nbsp;y &nbsp;quien certific\u00f3 que \u201c(\u2026) &nbsp;las &nbsp;copias adjuntas de los documentos que se describen a continuaci\u00f3n &nbsp;son copias fidedignas y correctas de los originales que ahora reposan &nbsp;en los archivos de esta oficina &nbsp;(\u2026)\u201d (Folios 31 a 35, archivo digital: 03. Demanda de &nbsp;exequ\u00e1tur), atestaci\u00f3n &nbsp;de la cual no se puede colegir que la providencia objeto del sub &nbsp;examine &nbsp;ha cobrado firmeza, como lo impone el memorado numeral 3\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 606 procedimental. &nbsp;<\/p>\n<p>Y si bien la &nbsp;gestora pretendi\u00f3 satisfacer el aludido requisito con los &nbsp;conceptos emitidos por las firmas de abogados Kurtz &amp; Blum PLCC y &nbsp;Mitchell &amp; Suhr PLLC (Folios &nbsp;42 a 79, idem), &nbsp;de &nbsp;una atenta lectura al contenido de cada uno de ellos, no se extrae la &nbsp;conclusi\u00f3n expuesta en el escrito introductor, esto es, que &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;el &nbsp;divorcio est\u00e1 legalizado, lo que equivale a ejecutoriado (\u2026)\u201d &nbsp;(Folio 4, ib), &nbsp;pues, &nbsp;seg\u00fan la traducci\u00f3n adjunta, la primera organizaci\u00f3n &nbsp;se limit\u00f3 a enlistar los requisitos que una persona debe &nbsp;cumplir para acceder a una sentencia de divorcio en el Estado de &nbsp;Carolina del Norte, se\u00f1alando en el \u00edtem s\u00e9ptimo, &nbsp;que despu\u00e9s de la emisi\u00f3n del fallo \u201c(\u2026) &nbsp;el &nbsp;divorcio se vuelve legal y oficial en los Estados Unidos de Am\u00e9rica &nbsp;(\u2026)\u201d, afirmaci\u00f3n &nbsp;que no permite establecer, con certeza, si una decisi\u00f3n de esa &nbsp;naturaleza admite alg\u00fan tipo de recursos y si en el caso &nbsp;concreto se interpusieron o si ya se agot\u00f3 la oportunidad para &nbsp;hacerlo, ni cu\u00e1l es el fundamento legal de la respectiva &nbsp;conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre &nbsp;con el segundo documento, cuyo objetivo se centr\u00f3 en ilustrar &nbsp;las generalidades del divorcio por la causal con base en la cual se &nbsp;decret\u00f3 el de los c\u00f3nyuges aqu\u00ed involucrados &nbsp;\u2013tras &nbsp;un a\u00f1o de separaci\u00f3n a petici\u00f3n de cualquiera de &nbsp;las partes-, la &nbsp;obligaci\u00f3n de residir en dicho Estado por lo menos durante los &nbsp;seis meses anteriores a la radicaci\u00f3n de la demanda, los &nbsp;efectos de la sentencia, la forma de notificar a la contraparte y la &nbsp;prueba de esta vinculaci\u00f3n, la forma y t\u00e9rminos para &nbsp;contestar la demanda, las etapas del decurso ordinario y sumario, &nbsp;se\u00f1alando, respecto del \u00faltimo que su objetivo es \u201c(\u2026) &nbsp;llevar &nbsp;un litigio a una decisi\u00f3n temprana sobre el fondo, cuando no &nbsp;se trate de hechos materiales, sin las demoras y gastos de un juicio &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, en &nbsp;manera alguna se ocuparon los juristas de puntualizar si la &nbsp;legislaci\u00f3n for\u00e1nea contempla o no, alg\u00fan tipo &nbsp;de mecanismo defensivo contra las determinaciones que emitan sus &nbsp;jueces ni concretaron dicho an\u00e1lisis a la situaci\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica que ahora nos ocupa, de tal manera que de sus &nbsp;conceptos pudiera extraerse, como lo hizo la interesada, que la \u201c(\u2026) &nbsp;legalizaci\u00f3n &nbsp;de la sentencia, equivale a su ejecutoria &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, es &nbsp;necesario recordar que &nbsp;\u00abla jurisprudencia decantada de la Corte tiene dicho que, para &nbsp;demostrar el car\u00e1cter definitivo, es menester que el &nbsp;interesado allegue prueba id\u00f3nea que permita tener seguridad &nbsp;de que el fallo es \u00abfinal\u00bb, &nbsp;lo cual resulta inviable cuando \u00abno &nbsp;hay menci\u00f3n sobre los recursos procedentes en contra del mismo &nbsp;y la manera en que, de haberse interpuesto, fueron agotados, evento &nbsp;que impide igualmente definir el car\u00e1cter definitivo\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC2970, 22 de julio de 2021, rad. n.\u00b0 2021-01510-00, reiterada en &nbsp;CSJ AC4445-2021, 27 sep., rad. 2021-02716-00). &nbsp;<\/p>\n<p>En un caso de &nbsp;similares contornos al del sub &nbsp;examine, &nbsp;la Sala tuvo oportunidad de reiterar que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;la &nbsp;ejecutoria debe acreditarse con \u201cla certificaci\u00f3n &nbsp;expedida por la autoridad que emiti\u00f3 el pronunciamiento, en la &nbsp;cual se establezca que aquella determinaci\u00f3n se encuentra en &nbsp;firme\u00bb (AC7730, 11 nov. 2016, rad. n.\u00b0 2016-0254-00), con &nbsp;la manifestaci\u00f3n inserta en el prove\u00eddo en la que se &nbsp;mencionen \u00ablos recursos que eran procedentes en contra del &nbsp;mismo y la forma en que fueron agotados, en caso de haber sido &nbsp;interpuestos\u00bb, o con la \u00abanotaci\u00f3n proveniente de &nbsp;autoridad alguna que brinde la certeza requerida sobre este aspecto\u00bb &nbsp;(AC7244, 25 oct. 2016, rad. n.\u00b0 2016-02791-00), posibilidades &nbsp;estas que no fueron consideradas y demostradas por el demandante en &nbsp;el presente caso. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;La copia del proceso de divorcio no evidencia la ejecutoria de la &nbsp;decisi\u00f3n, muestra las actuaciones adelantadas en el decurso &nbsp;del juicio. La constancia expedida por el tribunal que indica que el &nbsp;caso n.\u00b0 17 CVD16357 se encuentra archivado desde el 13 de &nbsp;noviembre de 2017 no suple, ni satisface la exigencia legal prevista &nbsp;en el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 606 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, pues de ella no se desprende la firmeza de la &nbsp;sentencia, en otras palabras, que no era susceptible de recursos, o &nbsp;que si\u00e9ndolo, venci\u00f3 el t\u00e9rmino para su &nbsp;formulaci\u00f3n sin que se hubieren interpuesto, o que formulados &nbsp;los mismos, la providencia que los resolvi\u00f3 se encuentra &nbsp;igualmente ejecutoriada. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo anterior se sigue que la referida nota de archivo no revela el &nbsp;cumplimiento del presupuesto extra\u00f1ado, el cual se logra &nbsp;demostrando la ejecutoria de la decisi\u00f3n de manera clara y &nbsp;concreta, pero no como lo busca el accionante a partir de una &nbsp;deducci\u00f3n obtenida de una circunstancia que, en rigor, no &nbsp;indica el car\u00e1cter firme de la providencia (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ AC3366-2020, 7 dic., rad. 2020-01493-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Aun de tener &nbsp;por acreditado el memorado presupuesto para la admisi\u00f3n del &nbsp;libelo, la Corte tropieza con otro obst\u00e1culo que impide dar &nbsp;v\u00eda libre a esta tramitaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>A voces del &nbsp;numeral 2\u00ba del canon 606 adjetivo, un veredicto que se oponga a &nbsp;leyes u otras disposiciones colombianas de orden p\u00fablico, &nbsp;exceptuadas las de procedimiento, no podr\u00e1 surtir efectos en &nbsp;nuestro territorio. Ha de recordarse que esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;entendido por orden p\u00fablico \u00ab(\u2026) &nbsp;la indispensable defensa de esos principios esenciales en los que &nbsp;est\u00e1 cimentado el esquema institucional e ideol\u00f3gico &nbsp;del Estado en aras de salvaguardarlo\u00bb, siendo &nbsp;su protecci\u00f3n &nbsp;\u00ab(\u2026) &nbsp;un mecanismo de defensa de las instituciones patrias impidiendo la &nbsp;grave perturbaci\u00f3n que significar\u00eda la aplicaci\u00f3n &nbsp;de una decisi\u00f3n de un juez (\u2026) &nbsp;extranjero que socava la organizaci\u00f3n social colombiana. De &nbsp;ah\u00ed que en la materia deba estar plenamente clarificado que la &nbsp;sentencia cuyo exequ\u00e1tur se reclama no contrar\u00eda el &nbsp;orden p\u00fablico nacional, ni hiere en forma grave aquellas &nbsp;normas del ordenamiento que son intangibles\u00bb (CSJ &nbsp;AC3559-2021, 18 ago, rad. 2021-02780-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Confrontada la &nbsp;providencia materia de homologaci\u00f3n con las premisas legales &nbsp;que regulan la instituci\u00f3n jur\u00eddica del divorcio en &nbsp;nuestro pa\u00eds, es evidente que el motivo que dio lugar a la &nbsp;terminaci\u00f3n del v\u00ednculo marital entre Mar\u00eda &nbsp;Victoria Libreros Tamayo y Hernando Conde Fiesco, esto es, su &nbsp;separaci\u00f3n por espacio de un a\u00f1o, no se enmarca en &nbsp;ninguna de las causales previstas por el legislador patrio para esos &nbsp;efectos, pues, como bien lo reconoci\u00f3 la libelista, el ordinal &nbsp;8\u00ba del art\u00edculo 154 del C\u00f3digo Civil, prev\u00e9 &nbsp;una separaci\u00f3n de hecho por m\u00e1s de dos (2) a\u00f1os, &nbsp;lapso superior al tomado en consideraci\u00f3n por el Tribunal &nbsp;for\u00e1neo en el pronunciamiento que nos ocupa. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque la &nbsp;reclamante asegure que no cohabita con Conde Fiesco desde el 1\u00ba &nbsp;de mayo de 2016, ha de tener en cuenta que, de acuerdo con la &nbsp;documentaci\u00f3n aportada, ese ese l\u00edmite temporal no fue &nbsp;discutido en el proceso que dio origen al fallo materia del &nbsp;exequatur. N\u00f3tese, al respecto, que la demanda fue presentada &nbsp;el 27 de marzo de 2018 (Folios &nbsp;25 a 27, archivo digital: 03. Demanda de exequ\u00e1tur) &nbsp;y la sentencia fue proferida el 5 de agosto del mismo a\u00f1o, lo &nbsp;cual significar\u00eda que, seg\u00fan lo demostrado, la &nbsp;separaci\u00f3n perdur\u00f3 diecis\u00e9is meses y ocho d\u00edas, &nbsp;contados desde el a\u00f1o anterior a la interposici\u00f3n de la &nbsp;demanda hasta el d\u00eda de la emisi\u00f3n del fallo, tiempo &nbsp;inferior al requerido por nuestra legislaci\u00f3n para acceder a &nbsp;la pretensi\u00f3n de divorcio de una pareja. &nbsp;<\/p>\n<p>Es necesario &nbsp;recalcar que ninguno de los documentos oficiales tra\u00eddos a &nbsp;este tr\u00e1mite por la demandante, dan cuenta de que el &nbsp;rompimiento de la comunidad de vida se produjo en la fecha ahora &nbsp;se\u00f1alada en su escrito genitor, siendo inviable homologar una &nbsp;sentencia extranjera tomando hechos o consideraciones ajenas a ella, &nbsp;como aqu\u00ed se pretende. &nbsp;<\/p>\n<p>Al resolver un &nbsp;asunto semejante, la Sala rechaz\u00f3 la demanda de exequatur, &nbsp;porque \u00ab(\u2026) &nbsp;la &nbsp;homologaci\u00f3n pretendida no cumple con el anterior requisito, &nbsp;por cuanto el divorcio se decret\u00f3 bajo el fundamento de \u00abque &nbsp;el demandante tiene derecho a un divorcio absoluto basado en la &nbsp;separaci\u00f3n de un a\u00f1o\u00bb1. &nbsp;Aunado a que en el escrito inicial se consign\u00f3 que \u00abse &nbsp;decret\u00f3 el divorcio de los citados c\u00f3nyuges, por haber &nbsp;vivido separados por m\u00e1s de un a\u00f1o, sin tener la &nbsp;intenci\u00f3n de reanudar la relaci\u00f3n matrimonial, [\u2026] &nbsp;de acuerdo a las leyes general de dicho Estado\u00bb. Lo anterior, &nbsp;sin hacer manifestaci\u00f3n alguna frente a otras causales que &nbsp;soportaran la terminaci\u00f3n del v\u00ednculo2. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, la legislaci\u00f3n colombiana no habilita el &nbsp;rompimiento unilateral de la relaci\u00f3n por la sola &nbsp;circunstancia que haya transcurrido un per\u00edodo m\u00ednimo &nbsp;de un a\u00f1o. Ello es as\u00ed, por cuanto el numeral 8\u00b0 &nbsp;del art\u00edculo 154 del C\u00f3digo Civil3, &nbsp;autoriza el divorcio si \u00abLa &nbsp;separaci\u00f3n de cuerpos, judicial o de hecho, que haya perdurado &nbsp;por &nbsp;m\u00e1s de dos a\u00f1os\u00bb, &nbsp;exigencia &nbsp;que no se materializa en la providencia que se pretende homologar. &nbsp;<\/p>\n<p>En el punto, es &nbsp;de resaltar que, en el evento de concederse el exequ\u00e1tur del &nbsp;fallo propuesto, se \u00absocavar\u00eda &nbsp;el orden p\u00fablico, no solo porque la providencia est\u00e1 &nbsp;fundada en un motivo de ning\u00fan modo reconocido en el derecho &nbsp;patrio, sino tambi\u00e9n porque se habilitar\u00eda, sin m\u00e1s, &nbsp;el mero paso injustificado del tiempo como motivo de divorcio, todo &nbsp;lo cual atenta contra la instituci\u00f3n de la familia, concebida &nbsp;por la norma superior como el n\u00facleo fundamental de la &nbsp;sociedad, y contra la protecci\u00f3n integral que, a partir de &nbsp;hacer taxativas las causales de divorcio, el Estado se propone &nbsp;garantizar (art. 42, C. P.), para darle estabilidad\u00bb (CSJ &nbsp;AC-4768, 25 ago. 2015, rad. 2015-01124-00, reiterada en CSJ &nbsp;AC487-2021, 22 feb. 2021, rad. 2020-01485-00, reiterada en CSJ &nbsp;AC5491-2021, 23 nov., rad. 2020-02508-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. Al margen de lo &nbsp;anterior, la Corte encuentra las siguientes falencias que, en todo &nbsp;caso, impedir\u00edan la admisi\u00f3n del petitum: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. No se se\u00f1al\u00f3 &nbsp;el domicilio ni la direcci\u00f3n f\u00edsica y electr\u00f3nica &nbsp;del demandado, acorde con lo establecido en el inciso primero del &nbsp;art\u00edculo 607, en concordancia con el numeral 2\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 82 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. No se alleg\u00f3 &nbsp;la prueba del registro oficial de la profesional que llev\u00f3 a &nbsp;cabo las traducciones adosadas a la demanda, como lo ordena el inciso &nbsp;2\u00ba del precepto atr\u00e1s citado. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el tema, es &nbsp;pertinente recordar que cuanto en asuntos judiciales se imponga la &nbsp;aportaci\u00f3n de documentos en idioma extranjero, es forzoso &nbsp;adjuntar su traducci\u00f3n, pero \u00e9sta debe ser realizada &nbsp;por \u00abun &nbsp;int\u00e9rprete oficial, entendi\u00e9ndose por este, no &nbsp;cualquier profesional entrenado o capacitado en la lengua for\u00e1nea, &nbsp;sino aqu\u00e9l que, en Colombia, est\u00e9 &nbsp;licenciado por el Ministerio de Justicia o haya aprobado los ex\u00e1menes &nbsp;previstos por una universidad con facultad de idiomas autorizada por &nbsp;el ICFES (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC2442-2021, 18 jun., rad. 2021-01595-00), &nbsp;todo para que, de acuerdo con lo previsto en el art\u00edculo 251 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, tales documentos puedan &nbsp;apreciarse como prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, es &nbsp;necesario &nbsp;puntualizar que la evidencia de la licencia para ejercer como &nbsp;traductor oficial en Colombia, en este caso, es la copia de la &nbsp;Resoluci\u00f3n expedida por la autoridad nacional competente, como &nbsp;en m\u00faltiples ocasiones lo ha recabado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abY es &nbsp;que, sobre los m\u00faltiples int\u00e9rpretes que han &nbsp;intervenido: i) no se alleg\u00f3 el certificado de idoneidad 507 &nbsp;de 2018 expedido por la Universidad Nacional de Colombia, que &nbsp;acredita como traductor oficial a Santiago Quiroz Pardo, ii) no se &nbsp;alleg\u00f3 la resoluci\u00f3n 3275 de 1994 del Ministerio de &nbsp;Justicia donde se acredita como interprete oficial a Jos\u00e9 &nbsp;Martha Mar\u00eda Hubertina Alleleijn, y iii) no se da cuenta que &nbsp;Mariselle R.E. Berm\u00fadez y Elvira Villegas Selma hayan &nbsp;sido reconocidas como traductora oficial o que cumpla los requisitos &nbsp;de capacitaci\u00f3n se\u00f1alados en las normas patrias para &nbsp;fungir en tal calidad\u00bb (CSJ &nbsp;AC4445-2021, &nbsp;27 sep., rad. 2021-02716-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo que significa, &nbsp;que no basta aducir la condici\u00f3n de traductor oficial, sino &nbsp;que es perentorio que al trabajo por \u00e9l &nbsp;realizado, se adjunte &nbsp;la documentaci\u00f3n id\u00f3nea que la demuestre, carga que &nbsp;tampoco se satisfizo. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;No &nbsp;se adjunt\u00f3 evidencia sobre la reciprocidad diplom\u00e1tica &nbsp;o legislativa, siendo deber de las partes y sus apoderados la &nbsp;obtenci\u00f3n de \u201cdocumentos &nbsp;que directamente o por medio del ejercicio del derecho de petici\u00f3n &nbsp;hubiere podido conseguir\u201d &nbsp;(n\u00fam. &nbsp;10 art\u00edculo 78 C.G.P.), record\u00e1ndose, adem\u00e1s, &nbsp;que seg\u00fan el art\u00edculo 177 ibidem, &nbsp;\u201c[l]a &nbsp;copia total o parcial de la ley extranjera deber\u00e1 expedirse &nbsp;por la autoridad competente del respectivo pa\u00eds, por el c\u00f3nsul &nbsp;de ese pa\u00eds en Colombia o solicitarse al c\u00f3nsul &nbsp;colombiano en ese pa\u00eds\u201d &nbsp;o \u201c[t]ambi\u00e9n &nbsp;podr\u00e1 adjuntarse dictamen pericial rendido por persona o &nbsp;instituci\u00f3n experta en raz\u00f3n de su conocimiento o &nbsp;experiencia en cuanto a la ley de un pa\u00eds o territorio fuera &nbsp;de Colombia, con independencia de si est\u00e1 habilitado para &nbsp;actuar como abogado all\u00ed\u201d &nbsp;y \u201c[c]uando &nbsp;se trate de ley extranjera no escrita, podr\u00e1 probarse con el &nbsp;testimonio de dos o m\u00e1s abogados del pa\u00eds de origen o &nbsp;mediante dictamen pericial en los t\u00e9rminos del inciso &nbsp;precedente\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed que al juez le est\u00e9 vedado ordenar la pr\u00e1ctica &nbsp;de pruebas que pudieron haberse obtenido por el interesado mediante &nbsp;el derecho de petici\u00f3n, como lo impone el canon 173 ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que \u00abla &nbsp;reciprocidad es un presupuesto neur\u00e1lgico del exequ\u00e1tur, &nbsp;su demostraci\u00f3n constituye carga del interesado4, &nbsp;por lo que el fundamento f\u00e1ctico y jur\u00eddico de la &nbsp;demanda debe contener alusi\u00f3n sobre el particular, en la cual &nbsp;se sustente la existencia de correspondencia jur\u00eddica de orden &nbsp;diplom\u00e1tico o la subsidiaria de car\u00e1cter legislativo. &nbsp;Trat\u00e1ndose de la reciprocidad legislativa, se deber\u00e1 &nbsp;allegar la prueba id\u00f3nea de la ley extranjera en los t\u00e9rminos &nbsp;del art\u00edculo 177 del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC2822-2021, 14 jul, rad. 2021-02087-00, reiterada en CSJ &nbsp;AC4445-2021, &nbsp;27 sep., rad. 2021-02716-00) &nbsp;<\/p>\n<p>4. Por las razones &nbsp;esbozadas, se impone el rechazo de la demanda, tal como lo ordena el &nbsp;art\u00edculo 607 &nbsp;del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia. Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;Rechazar la demanda de exequatur de la referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;No &nbsp;hay lugar a devoluci\u00f3n de anexos por haber sido allegados en &nbsp;medio digital. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO. Se &nbsp;reconoce personer\u00eda a la abogada Gloria Nancy Bueno Rinc\u00f3n, &nbsp;para actuar en representaci\u00f3n de la demandante Mar\u00eda &nbsp;Victoria Libreros Tamayo, en los t\u00e9rminos y para los fines del &nbsp;mandato conferido. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;19 del archivo PDF \u00ab03. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exequatur\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2 a 8 Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Modificado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por la Ley 1\u00aa de 1976 y, a su vez por la Ley 25 de 1992, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;numeral 8\u00b0 del art\u00edculo 6\u00b0. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC995-2022 (2022-00564-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; AC995-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-00564-00 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., quince (15) de marzo de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp; I. ANTECEDENTES &nbsp; 1. Se &nbsp;formul\u00f3 petici\u00f3n de exequatur, a trav\u00e9s de la &nbsp;cual se pretende el reconocimiento de efectos, en la Rep\u00fablica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-61807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61807"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61807\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}