{"id":62131,"date":"2024-05-20T20:59:46","date_gmt":"2024-05-20T20:59:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3169-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:46","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:46","slug":"stc3169-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3169-2022\/","title":{"rendered":"STC3169 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC3169-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3169-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-02564-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecisiete (17) de marzo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 15 de diciembre &nbsp;de 2021 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, en la tutela que Mar\u00eda Esther Cuorvo Carvajal le &nbsp;instaur\u00f3 a la Sala de Casaci\u00f3n Laboral. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La libelista, a trav\u00e9s de apoderado, suplic\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso, acceso &nbsp;eficiente a la administraci\u00f3n de justicia y seguridad social\u00bb &nbsp;para que, se ordenara \u00abDEJAR &nbsp;SIN VALOR Y EFECTO la Sentencia SL3849-2021 (\u2026)\u00bb &nbsp;y, &nbsp;en &nbsp;consecuencia, \u00abla &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia, se &nbsp;sirva proferir Sentencia &nbsp;dentro &nbsp;del proceso 19001310500220170005200 (\u2026) de conformidad con los &nbsp;hechos y fundamentos aqu\u00ed establecidos y de conformidad con el &nbsp;precedente jurisprudencial establecido por la Sala Laboral de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio adujo que el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de &nbsp;Popay\u00e1n desestim\u00f3 la solicitud de \u00abnulidad &nbsp;de su traslado al r\u00e9gimen de ahorro individual, al &nbsp;configurarse un vicio en el consentimiento\u00bb &nbsp;en la demanda ordinaria laboral que adelant\u00f3 contra Porvenir y &nbsp;Colpensiones como litisconsorte necesario por pasiva (21 &nbsp;mar. 2018), determinaci\u00f3n que el Superior ratific\u00f3 (28 &nbsp;ag.) y la Corte no quebr\u00f3, por cuanto \u00abla &nbsp;censura incurre en defectos &nbsp;de t\u00e9cnica relevantes, de conformidad con lo dispuesto en los &nbsp;art. 90 y 91 del CPTSS, en concordancia con lo establecido en el art. &nbsp;87 ib\u00eddem, subrogado por el 60 del Decreto 528 de 1964\u00bb &nbsp;(SL3849, &nbsp;18 ag. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la \u00faltima decisi\u00f3n tuvo un salvamento de voto, &nbsp;porque, si bien la \u00abdemanda &nbsp;de casaci\u00f3n, no es un modelo a seguir, los defectos de t\u00e9cnica &nbsp;que la Sala menciona pod\u00edan superarse y estudiarse de fondo\u00bb &nbsp;y, porque, de haberse analizado aquella, se hubiera casado la emitida &nbsp;por el ad &nbsp;quem, &nbsp;toda vez que \u00ab(\u2026) &nbsp;se equivoc\u00f3 al declarar una presunta confesi\u00f3n que era &nbsp;inexistente y, en sede de instancia, acceder a las pretensiones &nbsp;incoadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aleg\u00f3 &nbsp;que la Magistratura cuestionada incurri\u00f3 en v\u00eda de &nbsp;hecho por \u00abexceso &nbsp;ritual manifiesto\u00bb, &nbsp;en tanto \u00abde &nbsp;haberse estudiado de fondo la demanda de casaci\u00f3n interpuesta &nbsp;por [su] representada, y sin que mediara prueba que verificara la &nbsp;obligaci\u00f3n de proporcionar la informaci\u00f3n necesaria, se &nbsp;deb\u00eda haber declarado la ineficacia del traslado\u00bb; &nbsp;adem\u00e1s que inobserv\u00f3: &nbsp;a)- &nbsp;Que \u00aben &nbsp;reiterada jurisprudencia la Corte Constitucional ha hablado de una &nbsp;\u201cflexibilizaci\u00f3n\u201d &nbsp;de las cargas t\u00e9cnicas de la demanda de casaci\u00f3n, en la &nbsp;cual se busca garantizar la supremac\u00eda del derecho sustancial &nbsp;sobre los formalismos\u00bb &nbsp;y, b)- &nbsp;Conforme al precedente actual respecto de \u00abla &nbsp;nulidad o ineficacia en el traslado\u00bb, &nbsp;debe beneficiarse a la gestora y concebir que &nbsp;\u00abdicho &nbsp;traslado no tiene validez alguna por ser un vicio del consentimiento &nbsp;de origen legal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Secretar\u00eda de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral envi\u00f3 &nbsp;el enlace del decurso fustigado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Patrimonio Aut\u00f3nomo del Instituto de Seguros Sociales en &nbsp;Liquidaci\u00f3n -PAR ISS Fiduagraria, pidi\u00f3 la &nbsp;desvinculaci\u00f3n de esta guarda, en tanto \u00ab(\u2026) &nbsp;ser\u00e1 &nbsp;COLPENSIONES y PORVENIR S.A. las Entidades competentes para atender &nbsp;cualquier requerimiento realizado por el accionante o por su &nbsp;Despacho, sobre el particular (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO E IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El a &nbsp;quo neg\u00f3 &nbsp;el ruego, &nbsp;tras apreciar razonable la providencia confutada, comoquiera que \u00ab(\u2026) &nbsp;la &nbsp;exigencia de postulados l\u00f3gicos y de debida fundamentaci\u00f3n &nbsp;respecto de la demanda de casaci\u00f3n, no pueden calificarse como &nbsp;la estructuraci\u00f3n de un defecto procedimental y, en &nbsp;consecuencia, no constituye vulneraci\u00f3n de los derechos de &nbsp;acceso a la administraci\u00f3n de justicia, debido proceso, o &nbsp;cualquier otra garant\u00eda fundamental (CSJ. STP5727-2019). Por &nbsp;cuanto dicha acci\u00f3n tiene unas formas y exigencias propias, &nbsp;que deben ser respetadas por quien acude a la misma, por ser parte &nbsp;del debido proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La promotora apel\u00f3 reiterando los argumentos del escrito &nbsp;genitor, agregando que lo enunciado en el libelo superlativo, en lo &nbsp;tocante a que \u00ab(\u2026) &nbsp;la &nbsp;H. Magistrada CLARA CECILIA DUE\u00d1AS QUEVEDO en salvamento de &nbsp;voto a la Sentencia que se ataca por este medio, el exceso ritual &nbsp;manifiesto en que considera (\u2026) incurri\u00f3 la Sala &nbsp;Laboral de la Corte Suprema de Justicia no recae sobre la &nbsp;inaplicaci\u00f3n del precedente jurisprudencial, sino en el exceso &nbsp;ritual manifiesto en que incurri\u00f3 al no estudiar en fondo &nbsp;(sino solo de forma) la demanda de casaci\u00f3n que en su momento &nbsp;fue interpuesta por [su] &nbsp;apoderado (\u2026) que se proteja el &nbsp;derecho fundamental al debido proceso de mi representada, y se ordene &nbsp;a la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia &nbsp;estudiar de fondo, y ella en su calidad de juez natural del asunto, &nbsp;proceder con la aplicaci\u00f3n de los par\u00e1metros &nbsp;jurisprudenciales a que haya lugar\u00bb; &nbsp;por lo que, en su opini\u00f3n, \u00abno &nbsp;tuvo en cuenta los argumentos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos que &nbsp;se esbozaron en el escrito de tutela\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3, &nbsp;que \u00abel &nbsp;escrito de demanda de casaci\u00f3n cumpl\u00eda con todos los &nbsp;requisitos para entrar a su estudio, y si bien en palabras de la H. &nbsp;Magistrada CLARA CECILIA DUE\u00d1AS no era un modelo a seguir, si &nbsp;ten\u00eda la informaci\u00f3n suficiente para que la Corte &nbsp;pudiera entrar a realizar un an\u00e1lisis de fondo que buscara &nbsp;casar la Sentencia proferida por Ad quem, y proceder a dictar &nbsp;sentencia como juez de instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;En el sub &nbsp;lite se &nbsp;anticipa la inviabilidad del resguardo y, por ende, la ratificaci\u00f3n &nbsp;de lo confutado, por &nbsp;observase una conducta negligente y desidiosa en la &nbsp;impulsora, que no formul\u00f3 adecuadamente la \u00abdemanda &nbsp;de casaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;descuido que llev\u00f3 a la Sala de Casaci\u00f3n Laboral a &nbsp;abstenerse de estudiar &nbsp;de fondo el asunto sometido a su escrutinio y a &nbsp;no &nbsp;\u00abcasar\u00bb &nbsp;la sentencia de segundo grado (28 ag. 2018) que confirm\u00f3 la de &nbsp;primera instancia que deneg\u00f3 las aspiraciones de Cuorvo &nbsp;Carvajal (SL3849, 18 ag. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, &nbsp;la querellante propuso un cargo con falencias t\u00e9cnicas, cuyos &nbsp;desaciertos fueron analizados por la Sala reprochada, de la manera &nbsp;que pasa a exponerse. &nbsp;<\/p>\n<p>Inicialmente &nbsp;precis\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;censura radica su inconformidad en que, seg\u00fan alega, el &nbsp;Tribunal valor\u00f3 indebidamente el hecho tercero de la demanda y &nbsp;la declaraci\u00f3n de la demandante, al inferir de ah\u00ed que &nbsp;se acredit\u00f3 su conocimiento de las caracter\u00edsticas de &nbsp;los reg\u00edmenes pensionales, suficiente para optar por uno de &nbsp;ellos sin vicio en el consentimiento, que afectara la validez del &nbsp;traslado, lo que lo condujo a inaplicar las normas que enuncia y el &nbsp;precedente de esta Sala, como consecuencia de la indebida sind\u00e9resis &nbsp;del juzgador de segunda instancia, la inaplicaci\u00f3n del &nbsp;principio de indivisibilidad de la confesi\u00f3n y la &nbsp;imposibilidad de inferir confesi\u00f3n de lo afirmado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;frente &nbsp;al \u00abcargo &nbsp;\u00fanico\u00bb &nbsp;propuesto, dedujo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAdvierte &nbsp;la Sala que en el enmara\u00f1ado escrito con el que se pretende &nbsp;sustentar el recurso extraordinario, que se asemeja m\u00e1s a un &nbsp;alegato de instancia, vertido en un atropellado y ca\u00f3tico &nbsp;discurso, la censura incurre en defectos de t\u00e9cnica &nbsp;relevantes, de conformidad con lo dispuesto en los art. 90 y 91 del &nbsp;CPTSS, en concordancia con lo establecido en el art. 87 ib\u00eddem, &nbsp;subrogado por el 60 del Decreto 528 de 1964\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Continu\u00f3 &nbsp;apostillando, que \u00abLa &nbsp;demanda de casaci\u00f3n debe ser clara, concreta, puntual, &nbsp;ajustarse a las formalidades y las reglas previstas para su &nbsp;procedencia y est\u00e1 sometida a una t\u00e9cnica especial, &nbsp;toda vez que no comporta una tercera instancia\u00bb. &nbsp;Conclusi\u00f3n &nbsp;que consolid\u00f3, conforme a su propia jurisprudencia, porque: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed &nbsp;lo ha rememorado esta corporaci\u00f3n, entre otras, en la &nbsp;sentencia CSJ SL2605-2021, en la que se precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencias CSJ SL771-2021, CSJ SL1592-2020 y CSJ SL5618-2019, entre &nbsp;muchas otras, en las que se record\u00f3 lo expuesto en la CSJ &nbsp;SL390-2018, sobre el particular se dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, adoctrinado est\u00e1 que el recurrente debe ce\u00f1irse &nbsp;a las exigencias formales y de t\u00e9cnica, legales y &nbsp;jurisprudenciales, en procura de hacer procedente el estudio de fondo &nbsp;del recurso extraordinario, en la medida en que son los jueces de &nbsp;instancia los que tienen competencia para dirimir los conflictos &nbsp;entre las partes, asignando el derecho sustancial a quien demuestre &nbsp;estar asistido del mismo. Al juez de casaci\u00f3n, le compete &nbsp;ejercer un control de legalidad sobre la decisi\u00f3n de segundo &nbsp;grado, siempre que el escrito con el que se sustente el recurso &nbsp;extraordinario, satisfaga las exigencias previstas en el art\u00edculo &nbsp;90 del C\u00f3digo Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, &nbsp;las cuales no constituyen un mero culto a la forma, en tanto son &nbsp;parte esencial de un debido proceso preexistente y conocido por las &nbsp;partes, seg\u00fan las voces del art\u00edculo 29 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;respecto de la t\u00e9cnica del \u00abrecurso &nbsp;extraordinario\u00bb &nbsp;interpuesto por la actora, esboz\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;este asunto, en lo que se entiende es el alcance de la impugnaci\u00f3n, &nbsp;que constituye el petitum de la demanda, que le permite a la Sala &nbsp;establecer cu\u00e1l es el verdadero querer de la recurrente, de &nbsp;manera ca\u00f3tica esta cuestiona, indistintamente, las sentencias &nbsp;de primera y segunda instancia, cuando la finalidad del recurso &nbsp;extraordinario se circunscribe al an\u00e1lisis de la legalidad de &nbsp;la decisi\u00f3n de alzada, salvo cuando se trate de casaci\u00f3n &nbsp;per saltum, que no es este el caso, por lo que resulta completamente &nbsp;inapropiado el cuestionamiento a la decisi\u00f3n emitida por el &nbsp;juzgado, toda vez que la oportunidad para controvertirla fue la &nbsp;sustentaci\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto, &nbsp;cuyos argumentos habr\u00edan de ser tenidos en cuenta por la Sala, &nbsp;\u00fanicamente en el evento de ser casada la decisi\u00f3n, &nbsp;actuando en sede de instancia y para proferir la de reemplazo; y, &nbsp;aunque solicita la casaci\u00f3n de la sentencia emitida por el &nbsp;Tribunal, no es espec\u00edfico en cuanto a qu\u00e9 hacer en &nbsp;instancia, si confirmar, revocar o modificar la providencia emitida &nbsp;por el a quo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, apreci\u00f3 &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAunque, &nbsp;conforme a la jurisprudencia de la Sala, el anterior defecto &nbsp;resultar\u00eda superable, auscultando en el verdadero querer de la &nbsp;recurrente, a \u00e9l se suman otros que en realidad imposibilitan &nbsp;el estudio de fondo de la acusaci\u00f3n, puesto que, en el \u00fanico &nbsp;cargo formulado, omite precisar la causal por la que acude en &nbsp;casaci\u00f3n, la v\u00eda elegida, si lo es la directa o la &nbsp;indirecta, as\u00ed como la modalidad y normas que considera fueron &nbsp;violadas, aparte de que, en el ac\u00e1pite que denomina \u00aban\u00e1lisis\u00bb &nbsp;del cargo, que comprende toda su formulaci\u00f3n y desarrollo, &nbsp;solo menciona algunas normas adjetivas. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, aun &nbsp;cuando en el numeral d\u00e9cimo primero de los antecedentes y en &nbsp;el ac\u00e1pite titulado solicitud respetuosa, menciona la &nbsp;inaplicaci\u00f3n de algunas normas sustanciales del orden nacional &nbsp;-que equivaldr\u00eda a su infracci\u00f3n directa-, modalidad de &nbsp;violaci\u00f3n jur\u00eddica que, por tanto, deb\u00eda &nbsp;encauzarse por la v\u00eda directa, mezcl\u00f3 indebidamente &nbsp;aspectos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos en el intrincado &nbsp;desarrollo de la \u00fanica acusaci\u00f3n, que giraba en torno a &nbsp;la indebida apreciaci\u00f3n de las afirmaciones efectuadas en la &nbsp;demanda y en la declaraci\u00f3n de la demandante, con argumentos &nbsp;que van desde la \u00abinterpretaci\u00f3n err\u00f3nea\u00bb &nbsp;de las mismas hasta el yerro en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;que hizo el Tribunal de tales aseveraciones, como constitutivas de &nbsp;confesi\u00f3n, as\u00ed como en qui\u00e9n reca\u00eda la &nbsp;carga de la prueba en el asunto, sin mayor disquisici\u00f3n al &nbsp;respecto, que, seg\u00fan las consideraciones del colegiado de &nbsp;instancia, por la forma en la que se plante\u00f3 el debate, por no &nbsp;comprender negaciones indefinidas, se encontraba a cargo de la parte &nbsp;actora, debiendo entonces acusar la violaci\u00f3n medio de las &nbsp;normas procesales pertinentes, que conllevaba a la vulneraci\u00f3n &nbsp;de las normas sustanciales de alcance nacional llamadas a resolver la &nbsp;controversia, imputaci\u00f3n y conexi\u00f3n que razonadamente &nbsp;no se efectu\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;coligi\u00f3, que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEntonces, &nbsp;pese a atribuir al ad quem la equivocada valoraci\u00f3n de lo &nbsp;afirmado por la apoderada en el hecho tercero de la demanda y por la &nbsp;demandante en el interrogatorio de parte, invitando a la revisi\u00f3n &nbsp;y an\u00e1lisis de la referida pieza procesal y la correspondiente &nbsp;prueba, que consider\u00f3 err\u00f3neamente \u00abinterpretadas\u00bb &nbsp;por el Tribunal, no relaciona con meridiana claridad los errores &nbsp;protuberantes de hecho en los que considera que aquel incurri\u00f3, &nbsp;y acude a una modalidad de violaci\u00f3n de la ley que &nbsp;excepcionalmente se armoniza con una acusaci\u00f3n f\u00e1ctica, &nbsp;cuando media la aplicaci\u00f3n indebida de alguna disposici\u00f3n, &nbsp;a la que le sigue como consecuencia la infracci\u00f3n directa de &nbsp;otra, sin que ello se evidencie en esta imputaci\u00f3n; pero, &nbsp;adem\u00e1s, realiza reproches de orden jur\u00eddico, relativos &nbsp;a la confesi\u00f3n y a la carga de la prueba, sin argumentos de &nbsp;esa \u00edndole que permitan derruir estos pilares de la decisi\u00f3n &nbsp;y sin tener en cuenta que, en un mismo cargo, no pod\u00edan &nbsp;ventilarse cuestiones f\u00e1cticas y jur\u00eddicas, de manera &nbsp;indiscriminada. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;no menos importante resulta evocar que, conforme a lo previsto en el &nbsp;art. 61 del CPTSS, en torno a la libre formaci\u00f3n del &nbsp;convencimiento, el Juez no est\u00e1 sujeto a tarifa legal, salvo &nbsp;que la ley exija una solemnidad para la validez de determinado acto, &nbsp;encontr\u00e1ndose facultado para dar preferencia o mayor valor a &nbsp;unas pruebas sobre otras, de manera razonada (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Resulta &nbsp;claro que, con el referido comportamiento, la quejosa desaprovech\u00f3 &nbsp;la oportunidad que la legislaci\u00f3n adjetiva laboral concede &nbsp;para combatir las inconformidades que exponen en \u00abtutela\u00bb. &nbsp;De modo que, no puede valerse de este especial sendero para solventar &nbsp;su incuria, apat\u00eda, desatenci\u00f3n o desconocimiento de la &nbsp;ley, ya que era la &nbsp;Litis &nbsp;ordinaria el escenario id\u00f3neo en donde deb\u00edan hacer &nbsp;valer las garant\u00edas que invoca, &nbsp;debido al car\u00e1cter residual de la ayuda supralegal. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;un caso con alguna semejanza al aqu\u00ed auscultado, esta Corte &nbsp;predic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Adem\u00e1s, el &nbsp;car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n impone &nbsp;a la demandante cumplir los requisitos de fondo y de forma previstos &nbsp;por el legislador para el \u00e9xito de la censura; la ausencia de &nbsp;rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales al formular el &nbsp;cargo para demostrar los errores de la sentencia recurrida, no es &nbsp;tarea que pueda ser superada por medio de la tutela, porque \u00e9sta &nbsp;no es instrumento para suplir la ineptitud formal de la demanda de &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;instrumental es garant\u00eda para materializar la igualdad ante la &nbsp;ley y para frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de exceso &nbsp;ritual manifiesto, sino de derechos irrenunciables, cuyo respeto es &nbsp;finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del derecho &nbsp;sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Se resalta, no puede predicarse arbitrariedad en la actividad de la &nbsp;Sala de Descongesti\u00f3n \u00b02 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral, al zanjar, con el pronunciamiento antes rese\u00f1ado, la &nbsp;controversia propuesta por la tutelante, pues si, como se vio, la &nbsp;promotora no inco\u00f3 de forma adecuada el recurso extraordinario &nbsp;frente al fallo del ad &nbsp;quem, &nbsp;aqu\u00e9lla no pod\u00eda pronunciarse de la manera esperada por &nbsp;la solicitante. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento interpretativo en las hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n &nbsp;legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las inferencias &nbsp;valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n del juez &nbsp;constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es residual y &nbsp;subsidiario\u00bb &nbsp;(STC5305-2020, STC7201-2021, &nbsp;STC9826-2021 y STC11703-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Ahora bien, en cuanto a la disconformidad de la accionante, apoyada &nbsp;en el salvamento de voto a la sentencia censurada, &nbsp;esa circunstancia, per &nbsp;se, &nbsp;no resta legalidad a \u00e9sta, que aprobada por la mayor\u00eda &nbsp;de los integrantes de la Sala constituye la decisi\u00f3n &nbsp;definitiva. Adem\u00e1s, dicha situaci\u00f3n \u00ablo &nbsp;que ello refleja y pone al descubierto es &nbsp;la &nbsp;intensidad del debate que suscit\u00f3 el tema en la Sala encargada &nbsp;de solucionarlo\u00bb &nbsp;(STC9232-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los implicados y rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3169-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC3169-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-02564-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecisiete (17) de marzo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 15 de diciembre &nbsp;de 2021 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-62131","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62131"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62131\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}