{"id":62134,"date":"2024-05-20T20:59:48","date_gmt":"2024-05-20T20:59:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3172-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:48","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:48","slug":"stc3172-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3172-2022\/","title":{"rendered":"STC3172 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC3172-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3172-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-02250-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecisiete (17) de marzo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 16 de noviembre &nbsp;de 2021 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, en la tutela que Fredis Manuel Acosta Acu\u00f1a le &nbsp;instaur\u00f3 a la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral, extensiva a la Sala Laboral del Tribunal &nbsp;Superior, al Juzgado Treinta Laboral del Circuito, ambos del Distrito &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1, a Lincoln Soldaduras de Colombia Ltda. y &nbsp;dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo 2014-00353. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El libelista reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos al &nbsp;\u00abdebido &nbsp;proceso en conexidad con el libre acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia en condiciones de igualdad\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que se ordenara a la autoridad querellada \u00abrevocar &nbsp;la Sentencia SL 1235-2021 de 3 de marzo de 2021 con radicado interno &nbsp;79232, derivada del proceso ordinario laboral 2014-00353-01\u00bb &nbsp;y, consecuencialmente, \u00abemitir &nbsp;una sentencia de reemplazo, mediante la cual case la sentencia &nbsp;recurrida y acceda a las suplicas incorporadas en el escrito &nbsp;inaugural de la demanda presentada, inhibi\u00e9ndose de imponer &nbsp;costas en contra del suscrito\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio relat\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>i) &nbsp;Desde el 1 de marzo de 2010, labor\u00f3 al servicio de Lincoln &nbsp;Soldaduras de Colombia Ltda. &nbsp;en el cargo de asesor estrat\u00e9gico, con una remuneraci\u00f3n &nbsp;de $12.000.000 \u00abde &nbsp;los cuales un 80% correspond\u00eda a una asignaci\u00f3n fija y &nbsp;un 20% una variable\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>ii) &nbsp;El 19 de mayo de 2010, suscribieron un nuevo contrato para el cargo &nbsp;de gerente comercial, con un salario integral de $12.750.000 \u00aby &nbsp;comisiones porci\u00f3n variable del [mismo]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>iii) &nbsp;El 1 de junio de 2012, fue despedido injustificadamente y la &nbsp;liquidaci\u00f3n definitiva del contrato se calcul\u00f3 con un &nbsp;salario inferior al acordado. &nbsp;<\/p>\n<p>iv) &nbsp;El &nbsp;Juzgado Treinta Laboral del Circuito de esta capital acogi\u00f3 &nbsp;las pretensiones de la demanda laboral que formul\u00f3 en contra &nbsp;de la empleadora, &nbsp;con miras a obtener \u00abel &nbsp;reconocimiento de la totalidad del salario contractual, la &nbsp;compensaci\u00f3n de las vacaciones no disfrutadas, la &nbsp;indemnizaci\u00f3n por despido sin justa causa y la moratoria, al &nbsp;igual que la correcci\u00f3n monetaria a la que [le] &nbsp;asist\u00eda &nbsp;derecho junto con las costas procesales\u00bb; &nbsp;en &nbsp;tanto, declar\u00f3 que \u00abentre &nbsp;la demandada como empleadora Lincoln Soldaduras de Colombia Ltda. y &nbsp;Fredis Manuel Acosta Acu\u00f1a [\u2026] existieron dos contratos &nbsp;de trabajo, sin soluci\u00f3n de continuidad, el primero desde el &nbsp;1.\u00ba de marzo de 2010 hasta el 18 de mayo de 2011 y el segundo &nbsp;entre el 19 de mayo de 2011 y el 3 de junio de 2012\u00bb &nbsp;y &nbsp;conden\u00f3 a dicha empresa a pagar &nbsp;\u00ab$9.461.667 &nbsp;por reliquidaci\u00f3n salarial; $59.524,11 por concepto de &nbsp;reliquidaci\u00f3n de indemnizaci\u00f3n por despido sin justa &nbsp;causa. Y la indexaci\u00f3n de las anteriores sumas desde que se &nbsp;hicieron exigibles hasta la fecha de su pago\u00bb &nbsp;(24 &nbsp;sep. 2014). &nbsp;<\/p>\n<p>v) &nbsp;El superior modific\u00f3 parcialmente la decisi\u00f3n, en el &nbsp;sentido de indicar, que \u00abla &nbsp;relaci\u00f3n laboral que vincul\u00f3 las partes fue un solo &nbsp;contrato de trabajo vigente del 1.\u00ba de marzo de 2010 al 3 de &nbsp;junio de 2012 [por &nbsp;lo que] la &nbsp;condena por concepto de ajuste salarial debe serlo por la suma de &nbsp;$3.300.000 y no por $9.461.667\u00bb &nbsp;(11 mar. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>vi) &nbsp;El recurso extraordinario de casaci\u00f3n se resolvi\u00f3 en &nbsp;forma id\u00e9ntica, con fundamento en que \u00abal &nbsp;interior del expediente exist\u00edan pruebas documentales que &nbsp;acreditaban que el empleador actu\u00f3 bajo el convencimiento que &nbsp;los pagos que [se] &nbsp;efectuaron se encontraban acorde a lo pactado\u00bb, &nbsp;y acus\u00f3 &nbsp;dicha resoluci\u00f3n de \u00abno &nbsp;tener en cuenta el contenido del contrato laboral, el cual conten\u00eda &nbsp;clausulas di\u00e1fanas, concretas y comprensibles que no permit\u00edan &nbsp;un manto de duda frente a su aplicaci\u00f3n, al igual que de los &nbsp;desprendibles de pago de las n\u00f3minas, no se admit\u00eda &nbsp;ninguna interpretaci\u00f3n que condujera a establecer que la &nbsp;sociedad enjuiciada se encontraba bajo un caso fortuito o fuerza &nbsp;mayor que la eximiera de su responsabilidad como empleadora\u00bb &nbsp;(SL1235-2021, &nbsp;3 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Laboral resalt\u00f3 la improcedencia &nbsp;del amparo, porque \u00abel &nbsp;actor pretende dejar sin efecto una sentencia de casaci\u00f3n &nbsp;dictada por el \u00f3rgano de cierre, que, si bien es contraria a &nbsp;sus intereses, (\u2026) no puede ser confrontada por v\u00eda de &nbsp;tutela\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Lincoln &nbsp;Soldaduras de Colombia Ltda. se opuso al resguardo, ya que \u00ablas &nbsp;afirmaciones del accionante no tienen sustento f\u00e1ctico, &nbsp;jur\u00eddico ni probatorio. Adem\u00e1s, en tanto no hay &nbsp;evidencia de vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales y en la &nbsp;demanda tutelar no se menciona de qu\u00e9 forma la providencia &nbsp;cuestionada incurri\u00f3 en yerro\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO E IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El &nbsp;a &nbsp;quo &nbsp;neg\u00f3 el ruego, porque \u00abla &nbsp;autoridad accionada explic\u00f3 con suficiencia, razonabilidad y &nbsp;con base en la normatividad y jurisprudencia aplicable, por qu\u00e9 &nbsp;no cas\u00f3 el fallo del tribunal de 11 de marzo de 2015, &nbsp;pronunciamiento dictado conforme a la autonom\u00eda e &nbsp;independencia judicial y con apego al principio de seguridad &nbsp;jur\u00eddica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Apel\u00f3 el precursor iterando los argumentos inaugurales. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De la evidencia allegada, muy pronto se anuncia que la salvaguarda no &nbsp;tiene vocaci\u00f3n de prosperidad y, por ende, la convalidaci\u00f3n &nbsp;de lo resuelto en primera instancia, porque la &nbsp;directriz debatida no fue el resultado de criterios subjetivos u &nbsp;ostensiblemente alejados del ordenamiento jur\u00eddico o de la &nbsp;realidad procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, los anhelos del precursor fueron desestimados &nbsp;en &nbsp;el escenario natural por la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, que no &nbsp;\u00abcas\u00f3\u00bb &nbsp;el veredicto de segundo grado (11 &nbsp;mar. 2015) que &nbsp;modific\u00f3 el de primera instancia y &nbsp;\u00abconcedi\u00f3 &nbsp;parcialmente\u00bb &nbsp;sus aspiraciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;arribar a dicha conclusi\u00f3n, liminarmente &nbsp;enunci\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSi &nbsp;bien el recurrente pide la casaci\u00f3n parcial de la sentencia &nbsp;impugnada, para que, en sede de instancia, \u2018se sirva confirmar &nbsp;los numerales, dos, tres, cinco y seis del fallo de primer grado, se &nbsp;sirva modificar el numeral cuarto mediante la providencia de &nbsp;remplazo, en el sentido de declarar que la parte demandada no pag\u00f3 &nbsp;de manera total e integral los salarios, vacaciones, indemnizaciones &nbsp;y sanciones a que tiene derecho el demandante, se sirva adicionar un &nbsp;numeral en el sentido de condenar a la encartada en juicio a cancelar &nbsp;la indemnizaci\u00f3n por falta de pago consagrado en el art\u00edculo &nbsp;65 del C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo [\u2026] en raz\u00f3n &nbsp;a que a la terminaci\u00f3n del contrato no se le pag\u00f3 al &nbsp;trabajador los salarios y prestaciones debidas, siendo de pleno &nbsp;conocimiento del empleador la obligaci\u00f3n que resid\u00eda a &nbsp;su cargo\u2019, lo cierto es que el \u00fanico cargo formulado fue &nbsp;encaminado a controvertir la negativa del juez de segundo grado a &nbsp;condenar a la indemnizaci\u00f3n del art. 65 del CST\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;partir de all\u00ed, relacion\u00f3 el cargo propuesto, y se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u00abla &nbsp;censura edific\u00f3 la acusaci\u00f3n por la v\u00eda &nbsp;indirecta en cuatro yerros de hecho derivados de la supuesta errada &nbsp;apreciaci\u00f3n del contrato de trabajo (\u2026) y en los &nbsp;desprendibles de n\u00f3mina (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese derrotero, afirm\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;juez colegiado s\u00ed estableci\u00f3 que, el 19 de mayo de &nbsp;2011, las partes acordaron que el salario mensual del actor era la &nbsp;suma de $12.750.000, en la modalidad integral m\u00e1s comisiones, &nbsp;y que, seg\u00fan los desprendibles de n\u00f3mina obrantes en el &nbsp;plenario, el trabajador no recibi\u00f3, en siete oportunidades, el &nbsp;total de ese salario pactado\u00bb, &nbsp;por &nbsp;lo que conden\u00f3 a la demandada a pagar &nbsp;\u00abel &nbsp;saldo de $3.300.000, comoquiera que tambi\u00e9n concluy\u00f3 &nbsp;que, pese a que al actor le fueron pagados por comisiones, durante el &nbsp;per\u00edodo posterior a la modificaci\u00f3n contractual (las &nbsp;sumas de $487.156, en mayo de 2011, (\u2026); $8.256.854, en &nbsp;octubre de 201[1], &nbsp;(\u2026); $5.975.245, en febrero de 2012, (\u2026); y $7.681.773, &nbsp;en mayo de 2012) no era posible compensar tales cantidades con los &nbsp;faltantes salariales hallados, dado que, en la modificaci\u00f3n &nbsp;del contrato, qued\u00f3 expresamente estipulado que el salario &nbsp;integral mensual correspond\u00eda a $12.750.000 y, por ende, este &nbsp;deb\u00eda ser el valor m\u00ednimo mensualmente remunerado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;adver\u00f3 que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]l &nbsp;cargo le controvierte al Tribunal que negara la moratoria del art. 65 &nbsp;del CST, por considerar que el empleador actu\u00f3 convencido de &nbsp;que pod\u00eda compensar los faltantes del salario pactado en esos &nbsp;meses con el pago trimestral de las comisiones, con el argumento de &nbsp;que esto no qued\u00f3 acreditado en el plenario\u00bb. &nbsp;No &nbsp;obstante, reflexion\u00f3 que \u00ab[b]asta &nbsp;ver que, en la demanda, el propio actor dijo que la empresa &nbsp;acostumbraba a cancelar las comisiones trimestralmente, que la &nbsp;demandada tambi\u00e9n lo asever\u00f3 as\u00ed, aunado todo &nbsp;esto a los pagos trimestrales por comisiones verificados por el juez &nbsp;colegiado, para concluir que la deducci\u00f3n del juzgador sobre &nbsp;el convencimiento del empleador que lo llev\u00f3 a actuar como &nbsp;efectivamente lo hizo s\u00ed ten\u00eda fundamento probatorio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Continu\u00f3 &nbsp;esgrimiendo que a pesar de que, en la modificaci\u00f3n salarial &nbsp;del contrato se acord\u00f3 \u00abun &nbsp;salario mensual integral b\u00e1sico de doce millones setecientos &nbsp;cincuenta mil pesos ($12.750.000) y (comisiones\/porci\u00f3n &nbsp;variable del salario)\u00bb, &nbsp;no &nbsp;qued\u00f3 expresamente estipulado que &nbsp;\u00abel &nbsp;20% del salario integral ajustado era imputable a las comisiones\u00bb &nbsp;por &nbsp;lo que era razonable colegir &nbsp;que &nbsp;\u00abla &nbsp;demandada actu\u00f3 convencida de que el 20% del salario integral &nbsp;pactado se pagar\u00eda trimestralmente, periodos en los que ella &nbsp;hac\u00eda el pago de las comisiones, pues, en los t\u00e9rminos &nbsp;iniciales del contrato, s\u00ed se hizo esa distribuci\u00f3n y, &nbsp;como lo dijo el accionante, la empresa ten\u00eda como pr\u00e1ctica &nbsp;el pago de las comisiones de forma trimestral, por lo que este &nbsp;proceder no se trat\u00f3 de un hecho aislado ni sorpresivo para el &nbsp;trabajador que pudiera interpretarse que la intenci\u00f3n de la &nbsp;pasiva era desconocer el salario pactado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 &nbsp;predicando que \u00ab[e]n &nbsp;esa medida, se podr\u00eda decir que, aunque la empresa actu\u00f3 &nbsp;equivocadamente, como fue definido en las instancias, su proceder fue &nbsp;coherente con los t\u00e9rminos iniciales del contrato y con la &nbsp;pr\u00e1ctica empresarial en el pago de las comisiones &nbsp;trimestrales\u00bb. &nbsp;Igualmente, &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;empresa mostr\u00f3 que estuvo dispuesta a pagar lo que crey\u00f3 &nbsp;deberle al trabajador, tan es as\u00ed que, una vez pudo precisar &nbsp;el monto de las comisiones a las que ten\u00eda derecho el &nbsp;trabajador por los dos \u00faltimos meses de trabajo, ella misma &nbsp;procedi\u00f3 a reconoc\u00e9rselas y a reliquidar el contrato, &nbsp;junto con la indemnizaci\u00f3n por despido, inclusive, con un &nbsp;salario m\u00e1s alto al que estableci\u00f3 el ad quem\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Cavil\u00f3, &nbsp;entonces, que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]l &nbsp;cargo no ha de prosperar, pues como lo tiene sentado de forma &nbsp;pac\u00edfica esta Sala, \u2018[\u2026] s\u00f3lo en la medida &nbsp;en que se incurra por el juez de la segunda instancia en errores &nbsp;manifiestos de hecho que tengan trascendencia en su decisi\u00f3n &nbsp;es que resulta posible el quebrantamiento del fallo\u2019 (CSJ SL &nbsp;360-2021), yerro que, conforme a la jurisprudencia laboral de anta\u00f1o, &nbsp;verbigracia, sentencia CSJ SL, 11 feb. 1994, rad. 6043, es aquel que, &nbsp;[\u2026] se presenta, seg\u00fan el caso, cuando el sentenciador &nbsp;hace decir al medio probatorio algo que ostensiblemente no indica o &nbsp;le niega la evidencia que tiene, o cuando deja de apreciarlo, y por &nbsp;cualquiera de esos medios da por demostrado un hecho sin estarlo, o &nbsp;no lo da por demostrado est\u00e1ndolo, con incidencia de ese yerro &nbsp;en la ley sustancial que de ese modo resulta infringida. (Reiterada &nbsp;en la sentencia CSJ SL360-2021)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que \u00ablas &nbsp;costas en el recurso extraordinario estar\u00e1n a cargo de la &nbsp;recurrente, por cuanto hubo r\u00e9plica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;decantado, frente a dicho t\u00f3pico que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abTal &nbsp;y como la Corte ya ha tenido oportunidad de precisarlo, la buena o &nbsp;mala fe no depende de la prueba formal de los convenios o de la &nbsp;simple afirmaci\u00f3n del demandado de actuar de esa manera, pues, &nbsp;en todo caso, es indispensable la verificaci\u00f3n de \u2018otros &nbsp;tantos aspectos que giraron alrededor de la conducta que asumi\u00f3 &nbsp;en su condici\u00f3n de deudor obligado; vale decir, adem\u00e1s &nbsp;de aquella, el fallador debe contemplar el haz probatorio para &nbsp;explorar dentro de \u00e9l la existencia de otros argumentos &nbsp;valederos, que sirvan para abstenerse de imponer la sanci\u00f3n\u2019\u00bb &nbsp;(CSJ SL9641-2014)\u00bb. &nbsp;(SL334-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, independientemente que esta Sala avale o no las &nbsp;disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que estructure &nbsp;una \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como busca el sedicente, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 d\u00e1rsele a la &nbsp;controversia, sin que tal prop\u00f3sito se acompase con la &nbsp;finalidad de la v\u00eda superlativa, cuyo objetivo tuitivo no es &nbsp;servir de tercera \u00abinstancia\u00bb &nbsp;con el fin de discutir los fundamentos de la \u00abautoridad &nbsp;judicial\u00bb &nbsp;en &nbsp;el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, Rad. &nbsp;00829-00; reiterada, entre otras, en STC,9232-2018 y STC2544-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s \u00e1gil y, oportunamente, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3172-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC3172-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-02250-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecisiete (17) de marzo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 16 de noviembre &nbsp;de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-62134","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62134\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}