{"id":62240,"date":"2024-05-20T20:59:54","date_gmt":"2024-05-20T20:59:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3484-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:54","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:54","slug":"stc3484-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc3484-2022\/","title":{"rendered":"STC3484 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC3484-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3484-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-00819-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintitr\u00e9s de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veintitr\u00e9s (23) de marzo de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida &nbsp;por &nbsp;Martha &nbsp;Luc\u00eda Rodr\u00edguez Tobo contra &nbsp;la Sala &nbsp;de Familia del Tribunal Superior de Cali y &nbsp;el Juzgado &nbsp;Octavo de la misma especialidad y ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;accionante, obrando en su propio nombre, acude al presente mecanismo &nbsp;buscando la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales \u00abal &nbsp;debido proceso, prevalencia del derecho sustancial sobre el &nbsp;procedimental, libre acceso a la administraci\u00f3n de justicia\u2026 &nbsp;buena fe y protecci\u00f3n de la mujer cabeza de familia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;la demanda se puede extraer que Martha Luc\u00eda Rodr\u00edguez &nbsp;Tobo promovi\u00f3 demanda declarativa de existencia de uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho y la consecuente disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n &nbsp;de la sociedad patrimonial, contra los herederos determinados e &nbsp;indeterminados de Ricardo Garc\u00e9s Mu\u00f1oz. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;oportunidad, la demandante present\u00f3 escrito a trav\u00e9s &nbsp;del cual pretendi\u00f3 subsanar los yerros advertido; sin embargo, &nbsp;con auto de 10 de diciembre del mismo a\u00f1o, se procedi\u00f3 &nbsp;al rechazo habida consideraci\u00f3n que \u00absi &nbsp;bien es cierto se manifest\u00f3 que los demandados menores de &nbsp;edad\u2026 no poseen correos electr\u00f3nicos, tambi\u00e9n lo &nbsp;es que se indicaron direcciones electr\u00f3nicas de sus &nbsp;representantes legales\u2026 era deber de la parte actora, no solo &nbsp;expresar la forma como se obtuvieron tales direcciones electr\u00f3nicas, &nbsp;sino haber allegado las evidencias correspondientes, que &nbsp;efectivamente determinara que tales correos electr\u00f3nicos &nbsp;indicados\u2026 corresponden a \u00e9stas, que son los utilizados &nbsp;para realizar las notificaciones personales\u2026 tal como\u2026 &nbsp;lo dispone estrictamente el art\u00edculo 8\u00ba inciso 2do del &nbsp;Decreto Ley 806 de 2002, declarado exequible\u2026 en la Sentencia &nbsp;C-420 de 2020\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;la anterior providencia la promotora interpuso los recursos de &nbsp;reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;primero fue resuelto por la c\u00e9lula judicial cognoscente el &nbsp;pasado 24 de enero manteni\u00e9ndose en lo decidido, en tanto que &nbsp;el de apelaci\u00f3n lo desat\u00f3 la Sala de Familia del &nbsp;Tribunal Superior de Cali el 8 de febrero siguiente en el sentido de &nbsp;confirmar la determinaci\u00f3n censurada, por desatender el deber &nbsp;consagrado en el art\u00edculo 90-2 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, consistente en acompa\u00f1ar a la demanda los anexos &nbsp;establecidos en el art\u00edculo 8\u00ba del Decreto Legislativo &nbsp;806 de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para &nbsp;Rodr\u00edguez Tobo \u00abes &nbsp;evidente que existe una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea\u2026 &nbsp;al considerar que al no haberse aportado las evidencias &nbsp;correspondientes que efectivamente determinaran que tales correos &nbsp;electr\u00f3nicos indicados en la demanda correspond\u00edan a &nbsp;los demandados, era una causal de inadmisi\u00f3n y posterior &nbsp;rechazo de la demanda, cuando es claro que los aportes de estas &nbsp;evidencias est\u00e1n estatuidos para los efectos de la &nbsp;notificaci\u00f3n personal\u2026 momento este donde el operador &nbsp;judicial tendr\u00e1 la oportunidad de llevar a cabo el control de &nbsp;legalidad debido y pertinente\u2026 pero no para considerarlo como &nbsp;un requisito de admisi\u00f3n de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;lo anterior, solicita \u00abse &nbsp;revoque el auto interlocutorio que rechaza la demanda\u2026 y la &nbsp;decisi\u00f3n confirmatoria \u2026 orden\u00e1ndoles admitir la &nbsp;demanda\u2026 en forma inmediata y prelativa [sic]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;magistrado ponente del auto cuestionado de segundo grado se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la decisi\u00f3n \u00abse &nbsp;fund\u00f3 en las normas y jurisprudencia aplicables al asunto, las &nbsp;cuales fueron consignadas en la aludida providencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Juez Octavo de Familia de Cali dijo que no vulner\u00f3 derecho &nbsp;fundamental alguno de la gestora habida consideraci\u00f3n que \u00ablas &nbsp;decisiones\u2026 se apoyaron en las causales de inadmisi\u00f3n &nbsp;establecidas en el art\u00edculo 90 del C.G.P., adem\u00e1s de &nbsp;las determinadas en el Decreto 806 de 2020, y que lo pretendido con &nbsp;la acci\u00f3n tutelar es reabrir asuntos que ya se debatieron al &nbsp;interior del proceso\u00bb &nbsp;por lo que solicit\u00f3 declarar inviable el resguardo. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si el Tribunal Superior de Cali vulner\u00f3 &nbsp;las garant\u00edas invocadas por Martha Luc\u00eda Rodr\u00edguez &nbsp;Tobo al confirmar el auto por medio del cual, el Juzgado Octavo de &nbsp;Familia de la misma ciudad rechaz\u00f3 la demanda de declaraci\u00f3n &nbsp;de existencia de uni\u00f3n marital de hecho que promovi\u00f3 &nbsp;contra los herederos de Ricardo Garc\u00e9s Mu\u00f1oz, &nbsp;supuestamente por realizar una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea &nbsp;de la normativa llamada a gobernar el asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior &nbsp;porque, si bien la queja constitucional se extiende a las decisiones &nbsp;adoptadas en ambas instancias, el examen que har\u00e1 la Corte se &nbsp;circunscribir\u00e1 exclusivamente al auto de segundo grado &nbsp;proferido el pasado 8 de febrero, por cuanto fue el que defini\u00f3, &nbsp;en sede ordinaria, la cuesti\u00f3n planteada por la gestora dado &nbsp;que, tal como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, se torna inane detenerse en el escrutinio de la &nbsp;providencia de primer nivel pues: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;al haber sido apelada y estudiada por el ad quem, fue sometida a la &nbsp;controversia que legalmente le corresponde ante el juez natural de &nbsp;tal manera que la valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron los &nbsp;derechos fundamentales invocados debe hacerse frente al &nbsp;pronunciamiento definitivo, so pena de convertir este escenario en &nbsp;una instancia paralela a la ya superada\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 2 may, 2014, rad. 00834-00, reiterada en STC2242, 5 mar. &nbsp;2015). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela contra providencias judiciales &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia de esta Corte de manera invariable ha se\u00f1alado &nbsp;que, por regla general, la acci\u00f3n de tutela no procede contra &nbsp;providencias judiciales y, por tanto, s\u00f3lo en forma &nbsp;excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar &nbsp;tales decisiones, cuando con ellas se causa vulneraci\u00f3n a los &nbsp;derechos fundamentales de los asociados. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;criterios que se han establecido para identificar las causales de &nbsp;procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece &nbsp;toda actividad judicial arbitraria, caprichosa, infundada o rebelada &nbsp;contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con &nbsp;detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han &nbsp;sometido la ventilaci\u00f3n de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual forma, es imprescindible que cuando se trate de una &nbsp;irregularidad procesal, \u00e9sta sea determinante o influya en la &nbsp;decisi\u00f3n; que el accionante identifique los hechos generadores &nbsp;de la vulneraci\u00f3n; que la providencia discutida no sea una &nbsp;sentencia de tutela; y, finalmente, que se haya configurado alguno de &nbsp;los defectos de orden sustantivo, org\u00e1nico, procedimental, &nbsp;f\u00e1ctico, material, error inducido, o se trate de una decisi\u00f3n &nbsp;sin motivaci\u00f3n, que se haya desconocido el precedente &nbsp;constitucional o violado directamente la Carta Pol\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Soluci\u00f3n &nbsp;al caso concreto &nbsp;<\/p>\n<p>Advierte &nbsp;la Sala la inviabilidad del resguardo comoquiera que la determinaci\u00f3n &nbsp;proferida &nbsp;por la colegiatura reprochada, lejos de ser arbitraria, fue el &nbsp;resultado de una hermen\u00e9utica razonable del contexto f\u00e1ctico &nbsp;y jur\u00eddico, as\u00ed como de los medios de convicci\u00f3n &nbsp;allegados para el estudio de la admisi\u00f3n de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, el &nbsp;tribunal luego de un breve recuento procesal y de identificar el &nbsp;problema jur\u00eddico se adentr\u00f3 en el estudio del caso &nbsp;particular, abordando en primer lugar lo concerniente a las causales &nbsp;de inadmisi\u00f3n de la demanda, recordando que las mismas \u00abson &nbsp;taxativas y\u2026 se encuentran enlistadas en el art\u00edculo 90 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso lo que\u2026 descarta &nbsp;criterios puramente subjetivos, en aras de garantizar el debido &nbsp;proceso y el acceso a la administraci\u00f3n de justicia y con el &nbsp;prop\u00f3sito de otorgar certeza y seguridad a quienes acuden en &nbsp;b\u00fasqueda de ella\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, en &nbsp;punto del motivo por el cual el juzgado a &nbsp;quo &nbsp;inadmiti\u00f3 el libelo y, posteriormente, lo rechaz\u00f3, esto &nbsp;es, haber desatendido el deber consagrado en el segundo inciso del &nbsp;art\u00edculo 8\u00ba del Decreto Ley 806 de 2020, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;para cumplir con tal exigencia la parte actora inform\u00f3 los &nbsp;correos electr\u00f3nicos de las progenitoras de\u2026 afirmando &nbsp;que fueron suministrados directamente por aquellas a la demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, &nbsp;nada &nbsp;se dijo de las evidencias que se les exigi\u00f3 allegar y que &nbsp;tiene sustento en la importancia de verificar que la direcci\u00f3n &nbsp;electr\u00f3nica o sitio donde se notifica a los demandados &nbsp;realmente pertenece a ellos &nbsp;pues es la garant\u00eda del derecho al debido proceso que le &nbsp;asiste a la parte pasiva, debido a que es &nbsp;a esa direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico en laque se &nbsp;surtir\u00e1 la notificaci\u00f3n y el traslado de la demanda, &nbsp;comoquiera que el citado decreto exige el env\u00edo de la misma y &nbsp;sus anexos a la parte contraria al momento de ser presentada lo que &nbsp;por dem\u00e1s no se cumpli\u00f3, &nbsp;para posteriormente remitir el auto que la admite, con lo que se &nbsp;tendr\u00e1 por notificado el demandado en los t\u00e9rminos del &nbsp;art\u00edculo 8\u00ba. De tal manera que incurrir en un yerro en la &nbsp;notificaci\u00f3n dar\u00eda al traste la legalidad de las &nbsp;actuaciones surtidas por realizarse a espaldas de quien tiene el &nbsp;leg\u00edtimo derecho a contradecir los hechos y pretensiones, lo &nbsp;que con tales exigencias se busca evitar (\u2026)\u00bb (\u00e9nfasis &nbsp;de la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, con &nbsp;apoyo en la sentencia C-420 de 2020, por medio de la cual la Corte &nbsp;Constitucional efectu\u00f3 el control de constitucionalidad del &nbsp;Decreto Ley 806 de 2020, concluy\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;las exigencias del Decreto\u2026 han de ser cumplidas a cabalidad &nbsp;pues con \u00e9stas se pretende blindar las actuaciones judiciales &nbsp;realizadas en el marco de la virtualidad, por lo que su omisi\u00f3n &nbsp;lleva a la inadmisi\u00f3n de la demanda y la falta o deficiente &nbsp;subsanaci\u00f3n, al rechazo, por tratarse, en este caso, de anexos &nbsp;ordenados por la ley (numeral 2\u00ba del art\u00edculo 90 del &nbsp;C.G.P.) en pro de los derechos de la parte pasiva, que, como se &nbsp;indic\u00f3 en la citada sentencia, no implican sacrificio del &nbsp;derecho de acceso a la administraci\u00f3n de justicia, pues si no &nbsp;le era posible acreditar que esos correos electr\u00f3nicos &nbsp;pertenec\u00edan a\u2026 bien pudo la demandante optar por la &nbsp;notificaci\u00f3n f\u00edsica, posibilidad establecida en la &nbsp;parte final del inciso cuarto del art\u00edculo 6\u00ba \u00eddem &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;anterior determinaci\u00f3n se encuentra debidamente sustentada y &nbsp;contiene un criterio razonable, en tanto que en ella se expusieron &nbsp;los fundamentos jur\u00eddicos que sirvieron de soporte para &nbsp;confirmar la providencia por medio de la cual se rechaz\u00f3 la &nbsp;demanda (luego de su inadmisi\u00f3n y subsanaci\u00f3n &nbsp;deficiente) por inobservancia del deber consagrado en el segundo &nbsp;inciso del art\u00edculo 8\u00ba del Decreto 806 de 2020, en &nbsp;consonancia con el art\u00edculo 90 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, desestimando, por esta v\u00eda la postura de la censora, &nbsp;con suficiencia argumentativa. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, las discrepancias planteadas en esta oportunidad son &nbsp;incompatibles con la salvaguarda constitucional, pues lo que se busca &nbsp;es anteponer la propia comprensi\u00f3n jur\u00eddica y &nbsp;hermen\u00e9utica por encima de la autoridad jurisdiccional, &nbsp;finalidad que resulta ajena a la acci\u00f3n de tutela pues no &nbsp;puede ser utilizada como una instancia adicional a las consagradas en &nbsp;el ordenamiento jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente asunto, aun cuando la gestora del resguardo se\u00f1ala &nbsp;lo que, en su sentir, son \u00aberrores\u00bb &nbsp;en &nbsp;la interpretaci\u00f3n de la normativa llamada a gobernar el &nbsp;asunto, &nbsp;lo que en realidad hace es insistir en puntos que fueron estudiados y &nbsp;resueltos al interior del mismo por los funcionarios competentes, con &nbsp;apoyo en los principios superiores de autonom\u00eda e &nbsp;independencia judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme con ello, &nbsp;no se evidencia la configuraci\u00f3n de alguna causal de &nbsp;procedencia de la acci\u00f3n de tutela contra determinaciones &nbsp;judiciales pues la simple expresi\u00f3n de inconformidad con el &nbsp;sentido del pronunciamiento recriminado no es suficiente para &nbsp;habilitar la intervenci\u00f3n extraordinaria, frente a lo que ha &nbsp;sido enf\u00e1tica esta Sala al resaltar que, m\u00e1s all\u00e1: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica del juzgador ello no &nbsp;descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en caprichosa y con &nbsp;entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho, pues para &nbsp;llegar a este estado se requiere que la determinaci\u00f3n judicial &nbsp;sea el resultado de una actuaci\u00f3n subjetiva y arbitraria del &nbsp;accionado, contraria a la normatividad jur\u00eddica aplicable y &nbsp;violatoria de los derechos fundamentales, circunstancias que no &nbsp;concurren en el asunto bajo an\u00e1lisis\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, sentencia de 5 de abril de 2010, exp. 00006-01, reiterada el 12 &nbsp;de marzo de 2015, exp. STC2713). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo discurrido, se impone negar el amparo porque la &nbsp;providencia &nbsp;cuestionada no constituye desafuero susceptible de correcci\u00f3n &nbsp;por esta v\u00eda &nbsp;y lo pretendido por el demandante desconoce &nbsp;la \u00f3rbita de competencia del juez constitucional, al buscar &nbsp;imponer su particular comprensi\u00f3n jur\u00eddica, &nbsp;sustituyendo a los funcionarios de instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;NIEGA &nbsp;el amparo incoado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes por el medio m\u00e1s expedito &nbsp;y, en caso de no ser impugnado el fallo, rem\u00edtanse las &nbsp;presentes diligencias a la Corte Constitucional para que asuma lo de &nbsp;su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3484-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC3484-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-00819-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintitr\u00e9s de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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