{"id":62478,"date":"2024-05-20T20:56:44","date_gmt":"2024-05-20T20:56:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac1490-2022-2017-00019-01\/"},"modified":"2024-05-20T20:56:44","modified_gmt":"2024-05-20T20:56:44","slug":"ac1490-2022-2017-00019-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac1490-2022-2017-00019-01\/","title":{"rendered":"AC 1490 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC1490-2022 (2017-00019-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC1490-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;54518-31-03-002-2017-00019-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de abril de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte sobre la admisibilidad de la demanda con la cual la Sociedad &nbsp;Chin\u00e1cota Colonial S.A.S. y el se\u00f1or Hugo Ariel L\u00f3pez &nbsp;Tamayo pretenden sustentar el recurso de casaci\u00f3n que &nbsp;interpusieron contra la sentencia del 12 de febrero de 2020, &nbsp;proferida por la Sala \u00danica del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Pamplona. El tr\u00e1mite se adelanta dentro del &nbsp;proceso verbal que instaur\u00f3 el se\u00f1or \u00c1lvaro &nbsp;Geovanny Espinel Oma\u00f1a en contra de los &nbsp;impugnantes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1lvaro &nbsp;Geovanny Espinel, como propietario del inmueble identificado con &nbsp;F.M.I. 264-1363, pide que se condene a Sociedad Chin\u00e1cota &nbsp;Colonial S.A.S. a que restituya dicho bien. Adem\u00e1s, al ser &nbsp;poseedor de mala fe, pretendi\u00f3 que sea condenado a \u00abpagar &nbsp;al demandante (\u2026) el valor de los frutos naturales o civiles &nbsp;derivados del referido inmueble\u00bb, &nbsp;los cuales estim\u00f3 en $75.359.604. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentos &nbsp;de hecho &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que adquiri\u00f3 el inmueble objeto de la controversia a trav\u00e9s &nbsp;de compraventa celebrada con Orlando Gonz\u00e1lez Oma\u00f1a y &nbsp;que fue elevada a escritura p\u00fablica No. 486 del 01 de &nbsp;noviembre de 1988, protocolizada en la Notar\u00eda \u00danica de &nbsp;Chin\u00e1cota. Indic\u00f3 que el lote inicial fue segregado a &nbsp;trav\u00e9s del instrumento no. 417 del 02 de noviembre de 1989. &nbsp;Asever\u00f3, adem\u00e1s, que dicha porci\u00f3n de terreno &nbsp;fue enajenada a Roberto Sayago Hurtado y Berenice Fern\u00e1ndez de &nbsp;Sayago. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que, en atenci\u00f3n a dicha venta, el demandante \u00abse &nbsp;reserv\u00f3 para s\u00ed el resto del lote de terreno\u00bb, &nbsp;cuyos linderos se aclararon en la escritura no. 417 del 02 de &nbsp;noviembre de 1989. As\u00ed las cosas y pese a ser el propietario &nbsp;del aludido bien, al momento de la interposici\u00f3n de la demanda &nbsp;se encontraba privado de su posesi\u00f3n material \u00abdado &nbsp;que la sociedad CHIN\u00c1COTA COLONIAL S.A.S. se encuentra &nbsp;posey\u00e9ndolo materialmente, al haberlo integrado, clandestina, &nbsp;abusiva e ilegalmente, al predio e instalaciones donde funciona el &nbsp;hotel Colonial de Chin\u00e1cota, establecimiento de comercio de &nbsp;propiedad de dicha sociedad (\u2026)\u00bb. &nbsp;Indic\u00f3 que tal hecho ocurri\u00f3 aproximadamente en el mes &nbsp;de octubre de 2013, \u00abmes &nbsp;siguiente a la expedici\u00f3n de la sentencia de segunda instancia &nbsp;que desconoci\u00f3 la calidad de poseedor alegada por el se\u00f1or &nbsp;Virgilio Ochoa Acevedo dentro del proceso ordinario de pertenencia &nbsp;urbana (\u2026) que este adelant\u00f3 infructuosamente el lote &nbsp;de terreno que es aqu\u00ed objeto de reivindicaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posici\u00f3n &nbsp;del demandado &nbsp;<\/p>\n<p>En su &nbsp;contestaci\u00f3n, el apoderado de la sociedad demandada aleg\u00f3 &nbsp;la falta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva. Asegur\u00f3 &nbsp;que reconoce dominio ajeno en favor del se\u00f1or Hugo Ariel L\u00f3pez &nbsp;Tamayo. En tal sentido, aclar\u00f3 que le paga arriendo a aquel y &nbsp;que ocupa el fundo en calidad de tenedora. Por otro lado, y en vista &nbsp;de la vinculaci\u00f3n efectuada por el Despacho al se\u00f1or &nbsp;Hugo Ariel L\u00f3pez Tamayo el 22 de septiembre del 20171, &nbsp;este contest\u00f3 oportunamente. En tal escenario, se opuso a &nbsp;todas las pretensiones de la demanda y propuso las excepciones &nbsp;denominadas \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva de dominio\u00bb &nbsp;y \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;extintiva de dominio\u00bb2. &nbsp;Adem\u00e1s, present\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n a &nbsp;efectos de que se declarara que adquiri\u00f3 extraordinariamente &nbsp;el fundo3. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Primera &nbsp;instancia &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;clausur\u00f3 el Juzgado Segundo Civil Laboral del Circuito de &nbsp;Oralidad de Pamplona dict\u00f3 sentencia del 29 de noviembre de &nbsp;2018, por la cual accedi\u00f3 parcialmente a las pretensiones de &nbsp;la demanda \u00abpero &nbsp;claro est\u00e1 frente al accionado poseedor HUGO ARIEL L\u00d3PEZ &nbsp;TAMAYO\u00bb. &nbsp;En consecuencia, declar\u00f3 poseedor de mala fe a L\u00f3pez &nbsp;Tamayo, le orden\u00f3 la restituci\u00f3n del inmueble objeto de &nbsp;la controversia y lo conden\u00f3 al pago de $118.814.430, a t\u00edtulo &nbsp;de los frutos civiles causados desde octubre del 2013 a octubre del &nbsp;2018. Por otro lado, declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de &nbsp;falta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva propuesta por la &nbsp;sociedad Chin\u00e1cota Colonial S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Segunda &nbsp;instancia &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n formulado por ambas partes contra el &nbsp;prove\u00eddo de primera instancia fue desatado por el Tribunal &nbsp;-con sentencia del 12 de febrero de 2020-. All\u00ed se confirm\u00f3 &nbsp;en su totalidad el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal comenz\u00f3 por estudiar los reparos efectuados por el &nbsp;apoderado de la parte demandante en su recurso de alzada. Sobre &nbsp;ellos, estim\u00f3 que el actor no logr\u00f3 probar las &nbsp;supuestas maquinaciones y enga\u00f1os de quien se dijo poseedor y &nbsp;no lo era, pues, por regla general, \u00ablo &nbsp;que la jurisprudencia ense\u00f1a es que la manifestaci\u00f3n &nbsp;del animus es suficiente para tenerlo por probado en quien lo &nbsp;afirma\u00bb. &nbsp;Asever\u00f3 que es improcedente presumir la existencia del fraude &nbsp;o deducirse de elucubraciones, pues la buena fe se presume. Por ende, &nbsp;debi\u00f3 la parte activa demostrar \u00abas\u00ed &nbsp;sea indiciariamente, la existencia de tal pacto de enga\u00f1o &nbsp;entre la sociedad Chin\u00e1cota Colonial y Hugo Ariel L\u00f3pez &nbsp;Tamayo\u00bb. &nbsp;Sin embargo, no hay prueba alguna que corrobore tal hecho pues, pese &nbsp;a no existir el aludido contrato de arrendamiento entre aquellos, &nbsp;debe tenerse en cuenta que la sociedad \u00abapenas &nbsp;se trab\u00f3 la relaci\u00f3n procesal, renunci\u00f3 a la &nbsp;posibilidad de postularse como usucapiente o mejorador de un bien que &nbsp;el demandante valor\u00f3 en m\u00e1s de 2.100 millones de pesos &nbsp;y sobre el cual, adem\u00e1s, realiz\u00f3 las millonarias &nbsp;inversiones que se aprecian en el mismo peritaje provisto por el &nbsp;demandante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, en torno a la apelaci\u00f3n de la persona jur\u00eddica &nbsp;demandada, memor\u00f3 que esta se dirigi\u00f3 contra la &nbsp;decisi\u00f3n de multarla por el incumplimiento de lo prescrito en &nbsp;el art\u00edculo 67 del C\u00f3digo General del Proceso, a saber, &nbsp;informar qui\u00e9n era el verdadero poseedor y relacionar su &nbsp;direcci\u00f3n de notificaciones. Al respecto, el Colegiado asegur\u00f3 &nbsp;que los reparos esgrimidos no eran procedentes, en tanto que la &nbsp;recurrente, en el t\u00e9rmino de traslado de la demanda, no &nbsp;inform\u00f3 la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n del se\u00f1or &nbsp;L\u00f3pez Tamayo. As\u00ed mismo, tampoco \u00abefectu\u00f3 &nbsp;ninguna manifestaci\u00f3n explicatoria del porqu\u00e9 no se &nbsp;inform\u00f3 oportunamente la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n &nbsp;del se\u00f1alado poseyente en el t\u00e9rmino de traslado, pues &nbsp;apenas inform\u00f3 la direcci\u00f3n pedida (\u2026) y solo en &nbsp;el recurso de apelaci\u00f3n se mencion\u00f3, sin acreditarlo, &nbsp;que no conoc\u00eda la direcci\u00f3n, lo que impide el an\u00e1lisis &nbsp;del aspecto subjetivo de su omisi\u00f3n por sustracci\u00f3n de &nbsp;materia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el remedio vertical incoado por el se\u00f1or Hugo Ariel L\u00f3pez &nbsp;Tamayo, evidenci\u00f3 que el problema jur\u00eddico consist\u00eda &nbsp;en determinar si \u00abel &nbsp;bien reclamado en reivindicaci\u00f3n es el mismo que posee Hugo &nbsp;Ariel L\u00f3pez Tamayo pese a las diferencias presentadas en el &nbsp;\u00e1rea que se registran en las escrituras y en el peritaje &nbsp;realizado dentro del proceso\u00bb. &nbsp;Para el efecto, apuntal\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn su &nbsp;contestaci\u00f3n de la demanda (\u2026) la apoderada de Hugo &nbsp;Ariel L\u00f3pez Tamayo transcribi\u00f3 id\u00e9nticamente la &nbsp;descripci\u00f3n, cabida y linderos de la tradici\u00f3n y &nbsp;actualidad del inmueble consignado en los hechos uno, dos y tres de &nbsp;la demanda, folio d\u00e9cimo, respondiendo a cada uno de esos &nbsp;hechos que \u201ces cierto\u201d. As\u00ed lo acredita el &nbsp;referido documento escriturario. Posteriormente, en la fase procesal &nbsp;de fijaci\u00f3n del litigio, realizada en la audiencia de 3 de &nbsp;julio del 2018, las partes de consuno aceptaron tener por probados &nbsp;los hechos 1 a 4 de la demanda, con relaci\u00f3n a la &nbsp;identificaci\u00f3n del predio. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan el &nbsp;art\u00edculo 228 del C\u00f3digo General del Proceso, la &nbsp;contradicci\u00f3n del dictamen se realiza interrogando al perito &nbsp;sobre su idoneidad, imparcialidad y el contenido del dictamen. En la &nbsp;audiencia de agosto 15 del 2018, cuando le correspondi\u00f3 a la &nbsp;apoderada de Hugo Ariel L\u00f3pez Tamayo, hoy apelante, el turno &nbsp;de interrogar al perito (\u2026) manifest\u00f3 \u201csin &nbsp;pregunta alguna, se\u00f1ora juez\u201d. Es decir, que &nbsp;lib\u00e9rrimamente la apoderada declin\u00f3 su derecho de &nbsp;efectuar la respectiva contradicci\u00f3n, renunciando a la etapa &nbsp;estelar de exponer al perito las deficiencias halladas en su &nbsp;experticia. &nbsp;<\/p>\n<p>Durante la fase &nbsp;de alegatos de conclusi\u00f3n realizada el 29 de noviembre del &nbsp;2019, (\u2026) la apoderada bas\u00f3 su hip\u00f3tesis en el &nbsp;que el predio no fue identificado exclusivamente en que no coincide &nbsp;con las \u00e1reas inicialmente provistas en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Como se &nbsp;desprende de su interrogatorio realizado el 15 de agosto de 2018, el &nbsp;perito (\u2026) manifest\u00f3 que el predio cuya reivindicaci\u00f3n &nbsp;se reclama en la demanda y que \u00e9l visit\u00f3 y levant\u00f3 &nbsp;son el mismo y que la diferencia de \u00e1reas entre la demanda y &nbsp;su peritaje obedec\u00eda a que la medici\u00f3n del predio &nbsp;consignada en la demanda tiene coordenadas, o sea, se hizo con GPS, &nbsp;lo cual tiene un margen de error de 3 metros; mientras que \u00e9l, &nbsp;por ser el predio menor a una hect\u00e1rea, la hizo con el m\u00e9todo &nbsp;de triangulaci\u00f3n geom\u00e9trica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Observ\u00f3 &nbsp;que el perito Nelson Ovidio Eugenio L\u00f3pez absolvi\u00f3 los &nbsp;interrogatorios correspondientes a la identidad y diferencias del &nbsp;\u00e1rea por \u00e9l obtenidas con el peritaje que se acompa\u00f1\u00f3 &nbsp;a la demanda de manera veros\u00edmil y consistente, sin que la &nbsp;apoderada del apelante hubiese efectuado preguntas tendientes a &nbsp;controvertir la pericia. Por lo dem\u00e1s, cuando el demandado &nbsp;acept\u00f3 ser poseedor, \u00abal &nbsp;mismo tiempo acept\u00f3 la identidad del predio, m\u00e1xime &nbsp;cuando en su contestaci\u00f3n no la cuestion\u00f3, sino que, &nbsp;por el contrario, la dio por cierta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, sobre la calificaci\u00f3n como poseedor de mala fe de &nbsp;la pasiva, vislumbr\u00f3 que no existe justo t\u00edtulo que le &nbsp;permitiera a Hugo Ariel L\u00f3pez Tamayo acceder al bien. &nbsp;Ciertamente, de las pruebas obrantes en el plenario, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aben la &nbsp;contestaci\u00f3n de la demanda en la cual plante\u00f3 la &nbsp;excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio (\u2026) &nbsp;ni en la demanda de reconvenci\u00f3n de pertenencia intentada &nbsp;dentro de este mismo procedimiento con el mismo prop\u00f3sito por &nbsp;Hugo Ariel L\u00f3pez Tamayo (\u2026) este hizo alusi\u00f3n &nbsp;alguna a la existencia y mucho menos al rol de Virgilio Ochoa, a &nbsp;quien en su interrogatorio de parte reconoci\u00f3 como quien le &nbsp;transfiri\u00f3 la propiedad del inmueble, pues en esas entradas &nbsp;procesales se limit\u00f3 a expresar que ha ejercido la posesi\u00f3n &nbsp;desde el 6 de enero del 2006 hasta la actualidad, y que ha pose\u00eddo &nbsp;de manera libre, p\u00fablica, pac\u00edfica e ininterrumpida por &nbsp;un t\u00e9rmino superior a 10 a\u00f1os (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Si el supuesto &nbsp;t\u00edtulo del cual deriva su convicci\u00f3n de buena fe Hugo &nbsp;Ariel L\u00f3pez Tamayo proviene de la compraventa que &nbsp;supuestamente le hizo Virgilio Ochoa, \u00bfc\u00f3mo es que ni &nbsp;en la contestaci\u00f3n de la demanda ni en la demanda de &nbsp;pertenencia respectiva intenta dentro de este procedimiento y que no &nbsp;prosper\u00f3 siquiera lo mencion\u00f3?\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, de la copia del interrogatorio de parte rendido por &nbsp;Virgilio Ochoa Acevedo el 18 de febrero del 2009 dentro del proceso &nbsp;de pertenencia 2008-0017, advirti\u00f3 que aquel persisti\u00f3 &nbsp;en sus derechos sobre el lote al 2012. Y, adem\u00e1s, \u00aben &nbsp;2008 exig\u00eda la protecci\u00f3n de las autoridades para &nbsp;mantenerlos, mientras que en 2009 declar\u00f3 vivir all\u00ed, &nbsp;lo que contradice abiertamente el hecho de que le hubiese vendido &nbsp;derecho alguno sobre el inmueble a Hugo Ariel L\u00f3pez Tamayo en &nbsp;enero del 2006\u00bb. &nbsp;As\u00ed las cosas, evidenci\u00f3 que no se encontraba probado &nbsp;que la posesi\u00f3n del demandado hubiera iniciado en 2006, por lo &nbsp;que tampoco se cumplir\u00eda el requisito decenal de la &nbsp;prescripci\u00f3n extraordinaria. As\u00ed pues, no se halla &nbsp;t\u00edtulo alguno que vincule a la pasiva con el bien, siendo, &nbsp;inveros\u00edmil que no hubiese consultado el folio de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria del predio para verificar su tradici\u00f3n y \u00absi &nbsp;as\u00ed no lo hizo, ello es m\u00e1s indicativo de su incuria y &nbsp;negligencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N. CARGO \u00daNICO &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;formul\u00f3 un \u00fanico cargo contra la sentencia del &nbsp;Tribunal. Con &nbsp;estribo en la causal segunda de casaci\u00f3n, el recurrente &nbsp;censur\u00f3 la sentencia de ser violatoria indirectamente de la &nbsp;ley sustancial, como consecuencia de error de hecho manifiesto y &nbsp;trascendente en la apreciaci\u00f3n de una determinada prueba. &nbsp;Observ\u00f3 que, de la valoraci\u00f3n del \u00abcertificado &nbsp;catastral correspondiente al n\u00famero predial &nbsp;01-00-00-00-0131-0002-0-00-00-0000 y la Matr\u00edcula Inmobiliaria &nbsp;No. 264-1363, el dictamen pericial presentado por el perito designado &nbsp;por el despacho NELSON OVIDIO EUGENIO LOPEZ y el allegado al proceso &nbsp;por el demandante realizado por el perito LUIS ANTONIO BARRIGA\u00bb &nbsp;se obtuvieron conclusiones erradas que no se desprenden de dichos &nbsp;medios de prueba. De manera que se \u00abtergiversa &nbsp;el contenido de las pruebas, distorsionando el juez su autonom\u00eda &nbsp;para la valoraci\u00f3n y la objetividad de la prueba al elaborar &nbsp;conclusiones que no corresponden con los elementos f\u00e1cticos &nbsp;que describen las pruebas\u00bb.4 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden de ideas, y tras traer a colaci\u00f3n las sentencias &nbsp;SC211-2017 y SC6504-2015, sintetiz\u00f3 sus reparos en que \u00abno &nbsp;existe certeza alguna de que el predio ocupado, los predios objeto de &nbsp;los dict\u00e1menes periciales, y el registrado bajo la matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 264-1364, sean los mismos, esto debido a la notoria &nbsp;divergencia m\u00e9trica referida, existente entre todos los medios &nbsp;de prueba\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso exige el &nbsp;se\u00f1alamiento de al menos una norma de car\u00e1cter &nbsp;sustancial que, constituyendo base esencial del fallo impugnado o &nbsp;habiendo debido serlo, a juicio del censor haya sido violada. Tal &nbsp;exigencia es esencial, porque a partir de all\u00ed se despliega la &nbsp;funci\u00f3n nomofil\u00e1ctica y de tutela del derecho objetivo &nbsp;que la ley asigna en sede casacional a la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En el caso concreto, &nbsp;los &nbsp;disidentes, a lo largo del escrito de sustentaci\u00f3n, no &nbsp;especificaron cu\u00e1les normas sustanciales fueron violadas &nbsp;indirectamente. Tal yerro &nbsp;impide absolutamente que la Corte aborde el tema en estudio pues \u00abes &nbsp;necesario incluir la disposici\u00f3n legal que, constituyendo base &nbsp;esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, haya sido &nbsp;infringida\u00bb. &nbsp;Ciertamente, &nbsp;tal deficiencia &nbsp;deja el ataque del todo incompleto y vac\u00edo. Tal &nbsp;patolog\u00eda impide el estudio del cargo, pues, tal y como se &nbsp;dijo en AC3878-2019, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;tanto cuando se invoca la violaci\u00f3n directa de normas &nbsp;sustanciales a que se refiere la causal primera de casaci\u00f3n, &nbsp;como la indirecta de que trata la segunda, es imprescindible enunciar &nbsp;al menos un precepto material infringido y a partir del mismo &nbsp;desarrollar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la vulneraci\u00f3n &nbsp;dentro de las exigencias de cada una de esas especialidades, lo que &nbsp;ni siquiera fue tenido en cuenta por el censor ya que ninguna cita &nbsp;normativa existe en su argumentaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;se precis\u00f3 en AC2831-2018, en un evento analizado bajo el &nbsp;antiguo ordenamiento procesal donde esas dos variantes hac\u00edan &nbsp;parte del primer motivo de casaci\u00f3n pero que tiene relevancia &nbsp;en la actualidad por cuanto la exigencia de citar preceptos &nbsp;materiales se conserva para ambas en el C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, toda vez que &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el impugnante desatendi\u00f3 el deber de citar los preceptos &nbsp;materiales que justificaban el reparo por la causal primera, quedando &nbsp;cerrada de entrada cualquier arremetida contra la providencia del ad &nbsp;quem por el camino propuesto, ya que no es posible estructurar con &nbsp;precisi\u00f3n mediante simples elucubraciones la equivocaci\u00f3n &nbsp;\u00abin iudicando\u00bb, que depende precisamente de la \u00abviolaci\u00f3n &nbsp;de norma de derecho sustancial\u00bb de la cual se derivan las &nbsp;diferentes variables en que se manifiesta la misma, ya en forma &nbsp;directa o indirecta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;ausencia de un principio rector quebrantado conlleva una plena &nbsp;satisfacci\u00f3n con el desempe\u00f1o del juzgador en su &nbsp;ejercicio de selecci\u00f3n del marco normativo y los alcances &nbsp;dados al mismo, as\u00ed como una adecuada estructuraci\u00f3n de &nbsp;la providencia bajo esos lineamientos, por lo que cualquier &nbsp;disentimiento frente a la forma como se sopesaron las probanzas sin &nbsp;encasillarlo en una afrenta al r\u00e9gimen aplicable no pasa de &nbsp;ser un alegato de instancia o la propuesta alterna para tasarlas, sin &nbsp;controvertir satisfactoriamente en qu\u00e9 consisti\u00f3 el &nbsp;desfase, lo que es inadmisible por esta ruta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Si, en simple grado de discusi\u00f3n, se dejara de lado la &nbsp;falencia t\u00e9cnica advertida, la suerte de los cuestionamientos &nbsp;en estudio no ser\u00eda distinta. Se destaca que el cargo fue &nbsp;desarrollado a la manera de un alegato de instancia pues se limit\u00f3 &nbsp;a manifestar su desacuerdo en torno a la valoraci\u00f3n efectuada &nbsp;por el Tribunal y el juez a quo.5En &nbsp;ese sentido, el planteamiento esbozado no pas\u00f3 de ser una &nbsp;protesta que es extra\u00f1a en casaci\u00f3n, pues dista de &nbsp;corresponder a una cr\u00edtica precisa sobre la labor &nbsp;jurisdiccional. Los impugnantes no demostraron con contundencia un &nbsp;error ostensible en la valoraci\u00f3n del acervo probatorio, ya &nbsp;sea por olvido, tergiversaci\u00f3n o suposici\u00f3n de sus &nbsp;componentes.6 &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Por &nbsp;las razones expuestas se inadmitir\u00e1 el cargo formulado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;el cargo formulado por la Sociedad &nbsp;Chin\u00e1cota Colonial S.A.S. y el se\u00f1or Hugo Ariel L\u00f3pez &nbsp;Tamayo respecto de la sentencia del 12 de febrero de 2020, proferida &nbsp;por la Sala \u00danica del Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de Pamplona, dentro del proceso verbal que instaur\u00f3 el se\u00f1or &nbsp;\u00c1lvaro Geovanny Espinel Oma\u00f1a en contra de los &nbsp;impugnantes. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificado) &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1ginas 209 a 213 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PDF \u00abV.D.R. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PREDIO URBANO \u2013 PRINCIPAL \u2013 TOMO 2.PDF\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1ginas 216 a 224 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1ginas 2 a 7 del PDF &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abV.D.R. PREDIO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;URBANO CUADERNO II\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se\u00f1al\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que el Magistrado Ponente no tuvo en cuenta que \u00aben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los documentos se evidencian diferencias de extensi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;territorial entre el inmueble que se describe en la demanda, con el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que consta en el certificado catastral, y el examinado en los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dict\u00e1menes realizados por dos peritos diferentes, pues entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los documentos mencionados al referirse a las mediciones de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extensi\u00f3n territorial del inmueble se tiene, que las mismas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;var\u00edan la identidad del inmueble entre 5 mil a 7 mil metros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuadrados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pues, lo que pretenden es imponer su perspectiva frente a lo que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;debi\u00f3 tenerse por acreditado, pues \u00aben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;casaci\u00f3n no es admisible el cargo que se limita a presentar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un nuevo criterio de apreciaci\u00f3n de las pruebas, o unas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conclusiones diferentes de las que obtuvo el juzgador, pues el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurso aludido no constituye una tercera instancia, al punto que la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala, en estrictez, no es juez del asunto litigioso, sino de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legalidad del fallo que le puso fin al conflicto\u00bb. CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AC 18 dic. 2009, citado en AC2395-2020 del 28 de septiembre. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;orfandad argumentativa contrar\u00eda las exigencias formales del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurso de casaci\u00f3n, el cual: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab(&#8230;) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los errores de hecho (&#8230;) deben ser ostensibles o protuberantes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para que puedan justificar la infirmaci\u00f3n del fallo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;justificaci\u00f3n que por lo tanto no se da sino en tanto quede &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acreditado que la estimaci\u00f3n probatoria propuesta por el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurrente es la \u00fanica posible frente a la realidad procesal, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tornando por lo tanto en contraevidente la formulada por el juez; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el contrario, no producir\u00e1 tal resultado la decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del sentenciador que no se aparta de las alternativas de razonable &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apreciaci\u00f3n que ofrezca la prueba o que no se impone frente a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9sta como afirmaci\u00f3n il\u00f3gica y arbitraria, es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decir, cuando s\u00f3lo se presente apenas como una posibilidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que se haya equivocado. Se infiere de lo anterior, entonces, que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cualquier ensayo cr\u00edtico sobre el \u00e1mbito probatorio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que pueda hacer m\u00e1s o menos factible un nuevo an\u00e1lisis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los medios demostrativos apoyados en razonamientos l\u00f3gicos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no tiene virtualidad suficiente para aniquilar una sentencia si no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;va acompa\u00f1ado de la evidencia de equivocaci\u00f3n por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parte del sentenciador (&#8230;)\u00bb (CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC, 8 sep. 2011, rad. 200700456-01). &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC1490-2022 (2017-00019-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; AC1490-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;54518-31-03-002-2017-00019-01 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de abril de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte sobre la admisibilidad de la demanda con la cual la Sociedad &nbsp;Chin\u00e1cota Colonial S.A.S. y el se\u00f1or Hugo Ariel L\u00f3pez &nbsp;Tamayo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-62478","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62478\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}