{"id":62611,"date":"2024-05-20T20:56:48","date_gmt":"2024-05-20T20:56:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc940-2022-2018-03603-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:56:48","modified_gmt":"2024-05-20T20:56:48","slug":"sc940-2022-2018-03603-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc940-2022-2018-03603-00\/","title":{"rendered":"SC940 2022"},"content":{"rendered":"<p>SC940-2022 (2018-03603-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC940-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2018-03603-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinticuatro de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., veintiuno &nbsp;(21) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp;<\/p>\n<p>ANOTACI\u00d3N PRELIMINAR &nbsp;<\/p>\n<p>De conformidad con el Acuerdo &nbsp;n\u00b0 034 de esta Corporaci\u00f3n y en aras de cumplir los &nbsp;mandatos que propenden por la protecci\u00f3n de la intimidad y &nbsp;bienestar de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, en &nbsp;esta providencia paralela, &nbsp;los nombres de las partes involucradas en el presente asunto ser\u00e1n &nbsp;reemplazados por otros ficticios a fin de evitar la divulgaci\u00f3n &nbsp;real de sus datos. &nbsp;<\/p>\n<p>Anotado lo &nbsp;anterior, decide la Corte sobre &nbsp;la solicitud de exequatur &nbsp;promovida por Dora Su\u00e1rez Botero, respecto de la sentencia &nbsp;dictada el diecisiete de junio de dos mil catorce, por el Juzgado de &nbsp;Primera Instancia No. 17 de Familia de Barcelona, Espa\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>A. La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La demandante, a trav\u00e9s &nbsp;de apoderada judicial, solicit\u00f3 homologar el fallo que se &nbsp;viene de referenciar, mediante el cual se decret\u00f3 el divorcio &nbsp;del matrimonio que &nbsp;contrajo con Ra\u00fal C\u00e1ceres Castillo. &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp;12 de enero de 2007, las &nbsp;partes contrajeron nupcias en la ciudad de Bogot\u00e1 y radicaron &nbsp;su residencia y domicilio permanente en Barcelona, Espa\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Durante la uni\u00f3n &nbsp;naci\u00f3 un hijo y no se adquirieron bienes. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Luego de la &nbsp;solicitud radicada por los c\u00f3nyuges y el posterior acuerdo al &nbsp;que llegaron, el 17 de junio de 2014, el Juzgado de Primera Instancia &nbsp;No. 17 de Familia de Barcelona, Espa\u00f1a decret\u00f3 el &nbsp;divorcio, con fundamento en dicho convenio (archivo &nbsp;04, expediente digital). &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite del &nbsp;exequatur &nbsp;<\/p>\n<p>1. El 19 de diciembre de 2018 &nbsp;se admiti\u00f3 la demanda y se corri\u00f3 el traslado de rigor &nbsp;al Ministerio P\u00fablico (folio 31, archivo 05, ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Procuradora Delegada para &nbsp;la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia y la &nbsp;Familia indic\u00f3 que \u201ctodas &nbsp;las exigencias formales previstas en la normativa aludida se &nbsp;satisfacen en conjunto, por lo que, en concepto de esa agencia del &nbsp;Ministerio P\u00fablico, proceder\u00e1 la pretensi\u00f3n &nbsp;homologatoria reclamada, para que tenga plena vigencia en Colombia y &nbsp;sea inscrita en el registro civil correspondiente\u201d &nbsp;(folios 39 y 40, ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>3. En la debida oportunidad se &nbsp;admitieron las pruebas presentadas con la demanda, y se orden\u00f3 &nbsp;librar oficio al Ministerio de Relaciones Exteriores para que &nbsp;informara si entre Colombia y Espa\u00f1a existen convenios &nbsp;internacionales vigentes sobre la reciprocidad en el reconocimiento &nbsp;de sentencias proferidas por autoridades jurisdiccionales de ambos &nbsp;pa\u00edses; as\u00ed como al C\u00f3nsul de nuestro pa\u00eds &nbsp;en Barcelona, Espa\u00f1a para que enviara con destino al proceso, &nbsp;copia total o parcial, de la Ley vigente en dicho lugar en materia de &nbsp;divorcio (folios 42 y 43, ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>4. La Coordinadora del Grupo &nbsp;Interno de Trabajo de Tratados de la Canciller\u00eda se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u201cUna &nbsp;vez revisado el archivo de la Coordinaci\u00f3n del Grupo Interno &nbsp;de Trabajo de Tratados de esta Direcci\u00f3n, se constat\u00f3 &nbsp;que entre la Rep\u00fablica de Colombia y el Reino de Espa\u00f1a &nbsp;existe un \u2018Convenio sobre Ejecuci\u00f3n de Sentencias &nbsp;Civiles\u2019 suscrito el 30 de mayo de 1908\u201d &nbsp;(fl. 50, ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>5. Pese a haberse requerido a &nbsp;la Subdirecci\u00f3n General de Cooperaci\u00f3n Jur\u00eddica &nbsp;Internacional para que gestionara ante el C\u00f3nsul General &nbsp;Central la remisi\u00f3n de las normas existentes en la materia en &nbsp;Barcelona, \u00e9ste \u00faltimo guard\u00f3 silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;De conformidad con el art\u00edculo 278 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, en cualquier estado de la &nbsp;actuaci\u00f3n procesal, \u00abel &nbsp;juez deber\u00e1 dictar sentencia anticipada, total o parcial\u00bb, &nbsp;cuando, entre otras causas \u00abno &nbsp;hubiere pruebas por practicar\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El anterior precepto es &nbsp;aplicable a los asuntos de exequatur, &nbsp;por lo que, si en curso de la tramitaci\u00f3n, se encuentra que no &nbsp;existen pruebas pendientes de practicar, deber\u00e1 proferirse el &nbsp;correspondiente fallo, sin que sea necesario agotar el procedimiento &nbsp;establecido en el numeral 4\u00ba del art\u00edculo 607 eiusdem, &nbsp;que prescribe que \u00abvencido &nbsp;el traslado se decretar\u00e1n las pruebas y &nbsp;se fijar\u00e1 audiencia para practicarlas, o\u00edr los alegatos &nbsp;de las partes y dictar la sentencia\u00bb &nbsp;(subrayado &nbsp;fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;ocurre en el sub examine, &nbsp;en el que se configura la causal en comento, &nbsp;de ah\u00ed que sea necesario proferir el presente veredicto &nbsp;anticipado, escrito y fuera de audiencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, en un caso de perfiles semejantes esta Sala indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPor &nbsp;supuesto que la esencia del car\u00e1cter anticipado de una &nbsp;resoluci\u00f3n definitiva supone la pretermisi\u00f3n de fases &nbsp;procesales previas que de ordinario deber\u00edan cumplirse; no &nbsp;obstante, dicha situaci\u00f3n est\u00e1 justificada en la &nbsp;realizaci\u00f3n de los principios de celeridad y econom\u00eda &nbsp;que informan el fallo por adelantado en las excepcionales hip\u00f3tesis &nbsp;que el legislador habilita dicha forma de definici\u00f3n de la &nbsp;litis. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual manera, cabe destacar que aunque la esquem\u00e1tica &nbsp;preponderantemente oral del nuevo ordenamiento procesal civil, supone &nbsp;por regla general una sentencia dictada de viva voz, es evidente que &nbsp;tal pauta admite numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la &nbsp;presente, donde la causal para proveer de fondo por anticipado se &nbsp;configur\u00f3 cuando la serie no ha superado su fase escritural y &nbsp;la convocatoria a audiencia resulta inane\u00bb (CSJ, &nbsp;SC4714-2020, 7 dic., rad. 2017-01493-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2. Establecido lo anterior, &nbsp;cumple recordar que el exequatur &nbsp;es un instrumento dispuesto para contribuir a la cooperaci\u00f3n &nbsp;mutua y reciprocidad entre Estados, su finalidad radica en asegurar &nbsp;la eficacia, en otros territorios, de las providencias emitidas en &nbsp;determinado pa\u00eds, previo cumplimiento de formalidades legales &nbsp;que, entre otras cosas, impiden contrariar la soberan\u00eda &nbsp;nacional. &nbsp;<\/p>\n<p>En Colombia, la tarea de &nbsp;verificar dicho acatamiento, as\u00ed como tambi\u00e9n, la de &nbsp;autorizar la homologaci\u00f3n de decisiones extranjeras, le ha &nbsp;sido asignada por virtud de la Constituci\u00f3n a esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, la cual, en aras de establecer la reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica debe constatar que entre nuestro pa\u00eds y el &nbsp;que profiri\u00f3 el fallo existan tratados que revistan de valor &nbsp;en ese territorio las providencias emitidas por la jurisdicci\u00f3n &nbsp;patria y, en contraprestaci\u00f3n, aqu\u00ed se les d\u00e9 &nbsp;igual tratamiento a sus decisiones. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, ante la ausencia &nbsp;de tales convenios, debe cotejar la legislaci\u00f3n de ambas &nbsp;naciones a fin de determinar si consagran disposiciones en el mismo &nbsp;sentido (art. 605 C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el particular, la &nbsp;Corporaci\u00f3n tiene decantado que \u00ab(\u2026) &nbsp;debe establecerse si entre los pa\u00edses involucrados existe un &nbsp;acuerdo o convenio sobre la suerte de las determinaciones que emiten &nbsp;sus funcionarios judiciales; en otros t\u00e9rminos, si ha sido &nbsp;regulado de manera directa y expresa por los propios Estados, la &nbsp;validez o no de las sentencias emitidas en uno u otro. En defecto de &nbsp;un tratado sobre el asunto, surge el imperativo de constatar la &nbsp;presencia de un texto legal alusivo al tema. En ese orden, acreditada &nbsp;la reciprocidad diplom\u00e1tica, la legislativa resulta &nbsp;innecesaria\u00bb (CSJ &nbsp;SC20806-2017, 12 dic., rad. 2017-00203-00, reiterada en CSJ &nbsp;SC4253-2019, 8 oct., rad. 2019-01228-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Adicional al requisito de &nbsp;reciprocidad, para que un fallo extranjero surta efectos vinculantes &nbsp;en nuestro pa\u00eds, es imperioso que se acredite la concurrencia &nbsp;de los presupuestos que reclama el ordenamiento legal interno, &nbsp;espec\u00edficamente los contenidos en el Cap\u00edtulo I, del &nbsp;T\u00edtulo I, del Libro Quinto del estatuto adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo ese entendido, el tr\u00e1mite &nbsp;del exequatur &nbsp;deber\u00e1 sujetarse a la forma y t\u00e9rminos establecidos en &nbsp;el art\u00edculo 607 eiusdem, &nbsp;y la providencia cuyo reconocimiento se persigue, deber\u00e1 &nbsp;cumplir con las formalidades dispuestas en el art\u00edculo 606 del &nbsp;mismo compendio, entre ellas, la de no oponerse \u00aba &nbsp;leyes u otras disposiciones colombianas de orden p\u00fablico, &nbsp;exceptuadas las de procedimiento\u00bb &nbsp;(num. 2). &nbsp;<\/p>\n<p>3. El caso que se analiza &nbsp;involucra una decisi\u00f3n judicial pronunciada en Espa\u00f1a, &nbsp;pa\u00eds frente al cual se encontr\u00f3 demostrada la &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica, circunstancia que de suyo implica el &nbsp;reconocimiento de sus efectos en este pa\u00eds, por raz\u00f3n &nbsp;del tratado bilateral celebrado el 30 de mayo de 1908, vigente e &nbsp;incorporado en Colombia mediante la Ley 7\u00aa del mismo a\u00f1o, &nbsp;y allegado a este diligenciamiento (folio 66 dorso y anverso, archivo &nbsp;05, expediente digital). &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho acuerdo prev\u00e9 que &nbsp;\u00abLas &nbsp;sentencias civiles pronunciadas por los Tribunales comunes de una de &nbsp;las Altas Partes Contratantes ser\u00e1n ejecutadas en la otra, &nbsp;siempre que re\u00fanan los requisitos siguientes: Primero. Que &nbsp;sean definitivas y que est\u00e9n ejecutoriadas como en derecho se &nbsp;necesitar\u00eda para ejecutarlas en el pa\u00eds en que se hayan &nbsp;dictado; Segundo. Que no se opongan a las leyes vigentes en el Estado &nbsp;en que se solicite su ejecuci\u00f3n\u00bb (art\u00edculo &nbsp;1\u00ba). &nbsp;<\/p>\n<p>Por la misma senda impone la &nbsp;necesidad de aportar \u00abun &nbsp;certificado expedido por el Ministro de Gobierno o de Gracia y &nbsp;Justicia, siendo la firma de \u00e9stos legalizada por el &nbsp;correspondiente Ministro de Estado o de Relaciones Exteriores, y la &nbsp;de \u00e9ste a su vez por el Agente Diplom\u00e1tico respectivo &nbsp;acreditado en el lugar de la legalizaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;esto con el \u00e1nimo de acreditar la ejecutoria de la decisi\u00f3n &nbsp;judicial (art\u00edculo 2\u00b0). &nbsp;<\/p>\n<p>4. Visto el presente asunto de &nbsp;cara a los anteriores apartes normativos, se vislumbra acreditado el &nbsp;acatamiento del primero de ellos, pues del documento que obra en el &nbsp;folio 8, archivo 03 del expediente digital, emana con claridad que la &nbsp;decisi\u00f3n judicial sometida a homologaci\u00f3n, se encuentra &nbsp;debidamente ejecutoriada. As\u00ed lo hizo constar la Subdirectora &nbsp;General Adjunta de Cooperaci\u00f3n Jur\u00eddica Internacional y &nbsp;Relaciones con las Confesiones en certificaci\u00f3n que se &nbsp;apostill\u00f3 con seguimiento de los requerimientos contenidos en &nbsp;la \u201cConvenci\u00f3n &nbsp;sobre la abolici\u00f3n del requisito de legalizaci\u00f3n para &nbsp;documentos p\u00fablicos extranjeros\u201d, &nbsp;suscrita en la ciudad de La Haya (Pa\u00edses Bajos) el 5 de &nbsp;octubre de 1961, a la cual Colombia adhiri\u00f3 el 27 de abril de &nbsp;2000 y la aprob\u00f3 mediante la Ley 455 de 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Sin embargo, como es &nbsp;sabido que para la procedencia del exequatur &nbsp;no resulta suficiente con que se haya demostrado la mencionada &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica, sino que tambi\u00e9n es forzoso &nbsp;corroborar que la decisi\u00f3n no contraviene el orden p\u00fablico, &nbsp;ha de procederse en este caso a hacer dicha verificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello, porque seg\u00fan lo ha &nbsp;sostenido esta Corte, aun cuando \u00abno &nbsp;existe inconveniente para un pa\u00eds en aplicar leyes extranjeras &nbsp;que, aunque difieran de sus propias leyes, no chocan con los &nbsp;principios b\u00e1sicos de sus instituciones (\u2026) [si] una &nbsp;ley extranjera o la sentencia que la aplica, se basan en principios &nbsp;no solo diferentes, sino contrarios a las instituciones fundamentales &nbsp;del pa\u00eds en que aquellas pretenden aplicarse, los jueces del &nbsp;Estado pueden, excepcionalmente, negarse a aplicar la ley o el fallo &nbsp;extranjero que se aparta de esa comunidad de principios\u00bb, &nbsp;en tanto, actuar &nbsp;en contrav\u00eda de \u00e9ste o aquella &nbsp;\u00ab(\u2026) &nbsp;implicar\u00eda &nbsp;aceptar la excepci\u00f3n de orden p\u00fablico como \u2018un &nbsp;simple subterfugio para facilitar el triunfo de antojadizos &nbsp;nacionalismos\u2019 que conducir\u00edan al \u2018absurdo de &nbsp;permitir a las personas residentes en Colombia asumir compromisos en &nbsp;el exterior, sabiendo que pueden incumplir impunemente en tanto se &nbsp;pongan al abrigo de las fronteras de su pa\u00eds\u2019\u00bb &nbsp;-se destaca- (CSJ &nbsp;SC 27 jul. 2011, rad. 2007-01956-00, reiterada en CSJ SC4714-2020, 7 &nbsp;dic, rad. 2017-01493). &nbsp;<\/p>\n<p>De cara a dichas nociones surge &nbsp;que, \u00fanicamente una incompatibilidad grave entre el &nbsp;pronunciamiento jurisdiccional para el que se pide el reconocimiento &nbsp;y los principios fundamentales en que se inspira la normatividad &nbsp;nacional, podr\u00eda dar lugar a que aquel no fuera objeto de &nbsp;homologaci\u00f3n, pues al fallador, como asunto propio de su &nbsp;decisi\u00f3n, tan solo le corresponde cotejar si la aludida &nbsp;determinaci\u00f3n se opone o no a los pilares de las instituciones &nbsp;jur\u00eddicas patrias. &nbsp;<\/p>\n<p>En cumplimiento de aquella &nbsp;tarea se corrobora que el procedimiento fue promovido conjuntamente &nbsp;por Ra\u00fal C\u00e1ceres Castillo y Dora Su\u00e1rez Botero, &nbsp;quienes anexaron a su solicitud una propuesta de convenio regulador, &nbsp;en virtud del cual se declar\u00f3 el divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed se advierte del &nbsp;ordinal \u201cPRIMERO &nbsp;Y UNICO\u201d &nbsp;del ac\u00e1pite de fundamentos de derecho de la sentencia for\u00e1nea, &nbsp;en el cual se consign\u00f3 que \u201cDe &nbsp;lo actuado se desprende que concurren los requisitos legalmente &nbsp;previstos para la declaraci\u00f3n de divorcio, atendiendo el &nbsp;tiempo transcurrido desde la celebraci\u00f3n del matrimonio y toda &nbsp;vez que los c\u00f3nyuges han prestado, por separado, su &nbsp;consentimiento a la solicitud de divorcio, as\u00ed como a la &nbsp;preceptiva propuesta de Convenio Regulador aportada, que se considera &nbsp;acertada y conveniente en todos sus extremos, procede acceder a dicho &nbsp;divorcio, as\u00ed como a la aprobaci\u00f3n del convenio &nbsp;regulador propuesto, sin expresa declaraci\u00f3n en cuanto a las &nbsp;costas causadas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal consideraci\u00f3n &nbsp;deviene armoniosa con nuestra legislaci\u00f3n, en tanto, se &nbsp;satisfacen los requerimientos que, sobre el particular, contempla la &nbsp;regulaci\u00f3n contenida en el numeral 9\u00ba del art\u00edculo &nbsp;154 y 1\u00ba del art\u00edculo 165 del C\u00f3digo Civil, toda &nbsp;vez que se disolvi\u00f3 el v\u00ednculo matrimonial por mutuo &nbsp;consentimiento de los c\u00f3nyuges, evento ante el cual, en otras &nbsp;ocasiones esta Corporaci\u00f3n ha otorgado el exequatur &nbsp;de sentencias de &nbsp;divorcio provenientes de Espa\u00f1a (CSJ &nbsp;SC14849-2017, &nbsp;21 &nbsp;sep., rad. 2015-01864-00; CSJ &nbsp;SC20806-2017, 12 &nbsp;dic., rad. 2017-00203-00; CSJ SC4102-2018, 26 sep., rad. &nbsp;2017-02993-00; CSJ SC3618-2021, 9 sep., rad. 2017-02990-00). &nbsp;<\/p>\n<p>6. Bajo ese entendido, como no &nbsp;se encuentra discordancia entre la decisi\u00f3n cuyos efectos &nbsp;pretenden los reclamantes sean acogidos y la causal de la &nbsp;codificaci\u00f3n civil nacional invocada como sustento de tal &nbsp;pedimento; y, adem\u00e1s, se logr\u00f3 verificar la &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica respecto de la mentada sentencia, no &nbsp;queda duda de lo procedente que resulta la ejecuci\u00f3n en &nbsp;Colombia del divorcio decretado por la autoridad judicial espa\u00f1ola. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre en cuanto toca &nbsp;con la definici\u00f3n del asunto en materia de alimentos, custodia &nbsp;y r\u00e9gimen de visitas del hijo, como quiera que la &nbsp;determinaci\u00f3n a homologar resulta concordante con lo &nbsp;establecido en las reglas patrias que regulan la materia, valga &nbsp;decir, los art\u00edculos 141, &nbsp;232 &nbsp;y 243 &nbsp;de la Ley 1098 de 2006; 1604, &nbsp;4115, &nbsp;253 a 2646 &nbsp;y 2887 &nbsp;del C\u00f3digo Civil, normas cuyo objeto com\u00fan y primordial &nbsp;no es otro distinto a \u201cgarantizar &nbsp;a los ni\u00f1os, a las ni\u00f1as y a los adolescentes su pleno &nbsp;y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de &nbsp;la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensi\u00f3n. &nbsp;Prevalecer\u00e1 el reconocimiento a la igualdad y la dignidad &nbsp;humana, sin discriminaci\u00f3n alguna\u201d &nbsp;(art. 1\u00ba Ley 1098), el cual obedece a las disposiciones &nbsp;internacionales emitidas sobre el tema a que se hace m\u00e9rito8. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed justamente ha &nbsp;procedido esta Corte en casos similares al que aqu\u00ed se &nbsp;examina, en los que la sentencia extranjera, a m\u00e1s de definir &nbsp;lo relativo al divorcio, resuelve lo ata\u00f1edero a las visitas, &nbsp;alimentos y custodia del menor, al considerar que \u201ctales &nbsp;disposiciones se adec\u00faan a las nociones de orden p\u00fablico &nbsp;y armonizan con la orientaci\u00f3n trazada al respecto por las &nbsp;normas positivas del pa\u00eds\u201d &nbsp;(CSJ SC 29 &nbsp;jul. 2009, rad. 2007-01704-00, citada en CSJ SC 19 dic. 2011, rad. &nbsp;2011-00892-00; CSJ SC18557-2016, 16 dic., rad. 2014-01928 y CSJ &nbsp;SC1424-2019, 24 abr., rad. 2015-01279-00). &nbsp;<\/p>\n<p>7. Finalmente, en cuanto toca &nbsp;con la exigencia contenida en el numeral 3\u00b0 de la norma &nbsp;precitada, impone destacarse que al plenario se alleg\u00f3 copia &nbsp;debidamente legalizada de la determinaci\u00f3n a homologar; &nbsp;igualmente se vislumbran cumplidos los requisitos de apostilla, como &nbsp;lo reglan, en su orden, la Convenci\u00f3n sobre la abolici\u00f3n &nbsp;del requisito de legalizaci\u00f3n para documentos p\u00fablicos &nbsp;extranjeros mencionada en l\u00edneas precedentes. &nbsp;<\/p>\n<p>8. De este modo las cosas, dado &nbsp;que la sentencia cuyos efectos pretende el accionante sean extensivos &nbsp;en Colombia, alcanz\u00f3 ejecutoria de conformidad con la ley de &nbsp;la naci\u00f3n de origen, se present\u00f3 ante la Corte en copia &nbsp;debidamente autenticada y legalizada, no compromete el orden p\u00fablico &nbsp;por no ser contraria a los principios en los que se inspiran las &nbsp;disposiciones legales que disciplinan el instituto jur\u00eddico &nbsp;del divorcio, los alimentos ni la custodia del menor, materias que, &nbsp;como se ha dicho, no son de competencia exclusiva de los jueces &nbsp;colombianos, y no obra prueba de que en el territorio nacional exista &nbsp;proceso en curso, deviene ineludible el reconocimiento de sus efectos &nbsp;jur\u00eddicos. &nbsp;<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo &nbsp;expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. CONCEDER el &nbsp;exequatur respecto &nbsp;de la sentencia dictada el diecisiete de junio de dos mil catorce, &nbsp;por el Juzgado de Primera Instancia No. 17 de Familia de Barcelona &nbsp;(Espa\u00f1a), mediante la cual se decret\u00f3 el divorcio del &nbsp;matrimonio que contrajeron Dora Su\u00e1rez Botero y Ra\u00fal &nbsp;C\u00e1ceres Castillo, &nbsp;el 12 de enero de 2007, y se regul\u00f3 lo correspondiente al &nbsp;r\u00e9gimen de visitas, alimentos y custodia de su hijo. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. Para &nbsp;los efectos previstos en los art\u00edculos 6\u00b0, 10, 11, 22 y 72 &nbsp;del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con los art\u00edculos 1\u00b0 &nbsp;y 2\u00b0 del Decreto 2158 de 1970, se ordena la inscripci\u00f3n de &nbsp;esta providencia junto con la sentencia que decret\u00f3 el &nbsp;divorcio, en el folio correspondiente al registro civil de matrimonio &nbsp;celebrado entre las mencionadas personas, y en el de nacimiento de &nbsp;ambos. Por secretar\u00eda l\u00edbrense los oficios a que haya &nbsp;lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin costas en el tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Responsabilidad parental. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Custodia y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuidado personal de los ni\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alimentos. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Efectos del divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alimentos. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuidado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los hijos y visitas. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Patria &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;potestad. &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC940-2022 (2018-03603-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; SC940-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2018-03603-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinticuatro de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 D.C., veintiuno &nbsp;(21) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp; ANOTACI\u00d3N PRELIMINAR &nbsp; De conformidad con el Acuerdo &nbsp;n\u00b0 034 de esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-62611","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62611"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62611\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}