{"id":62620,"date":"2024-05-20T20:56:50","date_gmt":"2024-05-20T20:56:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4010-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:56:50","modified_gmt":"2024-05-20T20:56:50","slug":"stc4010-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4010-2022\/","title":{"rendered":"STC4010 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC4010-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC4010-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-00871-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la tutela que interpuso Rom\u00e1n Payares Almarales &nbsp;contra la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Santa &nbsp;Marta, &nbsp;extensiva a las autoridades, &nbsp;partes &nbsp;e intervinientes en el proceso de pertenencia con radicado &nbsp;n\u00b047-189-31-53-002-2014-00062-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionante pidi\u00f3 que se revoque la sentencia de segunda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia proferida por el encartado. En sustento, adujo ser &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandado en un proceso de pertenencia en el que el inmueble objeto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la litis fue inicialmente donado por su padre al se\u00f1or &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dioscorides Payares Carbono, quien a su vez, lo vendi\u00f3 a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante; contratos que posteriormente fueron nulitados sin que la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;compradora dejara de detentar en bien. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, aduj\u00f3 haber obtenido fallo favorable de primer &nbsp;grado; sin embargo, aleg\u00f3 que el Tribunal, en sede de &nbsp;apelaci\u00f3n, declar\u00f3 la prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria del inmueble sin que la demandante cumpliera con el &nbsp;requisito del tiempo de posesi\u00f3n. De esto concluye que la &nbsp;providencia adolece de defecto material sustantivo y procedimental &nbsp;absoluto. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El accionado hizo un relato de las actuaciones surtidas, defendi\u00f3 &nbsp;la legalidad de sus actos y solicit\u00f3 la improcedencia del &nbsp;resguardo. La se\u00f1ora Marta In\u00e9s Torres Pert\u00faz, &nbsp;demandante dentro del proceso objeto de estudio, solicit\u00f3 que &nbsp;se declare improcedente el amparo.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;amparo ser\u00e1 denegado porque la decisi\u00f3n cuestionada, al &nbsp;margen de que se comparta, no luce antojadiza. En verdad, la &nbsp;queja medular del censor radic\u00f3 en que para determinar si la &nbsp;posesi\u00f3n se prolong\u00f3 por el tiempo exigido por la ley, &nbsp;el tribunal &nbsp;cont\u00f3 el lapso en que la all\u00e1 demandante detent\u00f3 &nbsp;el inmueble con anterioridad a que su t\u00edtulo fuera declarado &nbsp;nulo, pues determin\u00f3 que aunque la venta con la que adquiri\u00f3 &nbsp;el uso y goce del predio desapareci\u00f3 del mundo jur\u00eddico, &nbsp;deb\u00eda ser considerada poseedora desde que iniciaron los actos &nbsp;materiales que exteriorizaron su animus &nbsp;domini, &nbsp;en este caso, desde el momento en el que se le hizo entrega del bien &nbsp;(10 dic. 2003), conclusi\u00f3n que, a juicio del actor, constituye &nbsp;un error del operador judicial pues la posesi\u00f3n y el dominio &nbsp;son figuras diferentes que no pueden confundirse, por lo que su &nbsp;posesi\u00f3n empez\u00f3 despu\u00e9s de la ejecutoria de la &nbsp;sentencia de nulidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;el Tribunal concluy\u00f3 que: \u00ab(\u2026) &nbsp;siendo supuestos de hecho distintos, el analizado por la Corporaci\u00f3n &nbsp;en cita y el que aqu\u00ed se estudia, deviene inaplicable el &nbsp;precedente invocado, debiendo &nbsp;acudirse entonces a la regla que indica que quien adquiri\u00f3 &nbsp;posesi\u00f3n en virtud de un t\u00edtulo que despu\u00e9s &nbsp;desaparece del mundo jur\u00eddico, ser\u00e1 considerado &nbsp;poseedor desde que iniciaron los actos materiales que exteriorizan su &nbsp;\u00e1nimus d\u00f3mini, &nbsp;y no en el momento en que desapareci\u00f3 una calidad meramente &nbsp;aparente, como en este caso\u00bb &nbsp;(negrillas propias). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;cual a juicio de esta sala no luce irracional, pues, aunque se haya &nbsp;extinguido el justo t\u00edtulo, ejecut\u00f3, desde que le fue &nbsp;entregado el bien, actos &nbsp;de se\u00f1or y due\u00f1o, &nbsp;sin reconocer dominio alguno, los cuales permiten contabilizar, a &nbsp;partir de dicha fecha, el tiempo exigido para prescribir. &nbsp;<\/p>\n<p>De la &nbsp;misma forma, se descart\u00f3 que la posesi\u00f3n ejercida haya &nbsp;sufrido suspensi\u00f3n natural y se afirm\u00f3 que su &nbsp;interrupci\u00f3n se dio con la notificaci\u00f3n de la &nbsp;reivindicaci\u00f3n, de esto se concluy\u00f3 que la sentencia de &nbsp;nulidad no afect\u00f3 la pretensi\u00f3n adquisitiva de la &nbsp;demandante pues la se\u00f1ora Martha In\u00e9s Torres Pertuz &nbsp;nunca fue vinculada al mismo, al respecto se precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, no obstante la comprobada existencia del proceso declarativo de &nbsp;nulidad contra Diosc\u00f3rides Payares, no &nbsp;se demostr\u00f3 que Torres Pertuz haya concurrido a \u00e9l como &nbsp;parte, ni tampoco en ninguna de las formas de tercer\u00eda &nbsp;previstas por el Estatuto de los Ritos Civiles, por lo cual ning\u00fan &nbsp;efecto &nbsp;o &nbsp;consecuencia tiene sobre ella, &nbsp;distinto de los ya aclarados respecto de los de la sentencia sobre la &nbsp;compraventa en virtud de la antelada inscripci\u00f3n de aqu\u00e9l &nbsp;libelo. As\u00ed se tiene, como &nbsp;qued\u00f3 visto, de haberse convocado a aquel tr\u00e1mite &nbsp;judicial invalidante, habr\u00eda operado la interrupci\u00f3n &nbsp;civil, pero como as\u00ed no se hizo, \u00e9sta no se dio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;adici\u00f3n a lo anterior, se &nbsp;tiene que los actos de se\u00f1or\u00edo de la Se\u00f1ora &nbsp;Martha In\u00e9s Torres Pertuz dieron inicio despu\u00e9s de &nbsp;inscrita la multicitada demanda de nulidad contractual. &nbsp;Y ello es as\u00ed porque \u00e9sta fue enterada por Diosc\u00f3rides &nbsp;Payares de la existencia del libelo de nulidad y de la inscripci\u00f3n &nbsp;de la demanda, al momento de suscribir la promesa de compraventa del &nbsp;inmueble, seg\u00fan afirm\u00f3 en su interrogatorio de parte, &nbsp;durante el cual tambi\u00e9n precis\u00f3 que la entrega material &nbsp;con la que dio inicio a su posesi\u00f3n se hizo con posterioridad &nbsp;a la mentada promesa y antes de perfeccionar la venta. As\u00ed, &nbsp;aun de considerarse susceptible de interrupci\u00f3n por tal causa, &nbsp;en este caso de interrupci\u00f3n alguna puede hablarse, pues la &nbsp;posesi\u00f3n de Do\u00f1a Martha In\u00e9s inici\u00f3 luego &nbsp;de proferida e inscrita la cautela en referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a lo expuesto, el Tribunal concluy\u00f3 que la all\u00e1 &nbsp;demandante cumpli\u00f3 con el tiempo exigido pues su posesi\u00f3n &nbsp;fue p\u00fablica, pac\u00edfica e ininterrumpida desde el 10 de &nbsp;diciembre de 2003 y se interrumpi\u00f3 el 13 de julio de 2018, lo &nbsp;cual no luce irracional. Es ostensible, entonces, que lo &nbsp;que en realidad existe en el presente asunto es una disparidad de &nbsp;criterios en torno a la apreciaci\u00f3n de las circunstancias que &nbsp;rodearon el caso concreto y la hermen\u00e9utica judicial &nbsp;desplegada, lo que torna inviable el ruego en tanto no se puede &nbsp;\u00abimponer &nbsp;al fallador una determinada interpretaci\u00f3n de las normas &nbsp;procesales aplicables al asunto sometido a su estudio o una &nbsp;espec\u00edfica valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su &nbsp;raciocinio coincida con el de las partes\u00bb &nbsp;(STC10939-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, dado que la providencia cuestionada en esta queja descansa en &nbsp;un discernimiento razonable conforme a la normativa y jurisprudencia &nbsp;que regulan la materia, no queda alternativa distinta a denegar el &nbsp;resguardo. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;resuelve: &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela instada por Roman &nbsp;Payares Almarales. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los participantes por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el paginario a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, &nbsp;de no impugnarse esta resoluci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC4010-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC4010-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-00871-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de marzo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la tutela que interpuso Rom\u00e1n Payares Almarales &nbsp;contra la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-62620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}