{"id":62674,"date":"2024-05-20T20:56:50","date_gmt":"2024-05-20T20:56:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4213-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:56:50","modified_gmt":"2024-05-20T20:56:50","slug":"stc4213-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4213-2022\/","title":{"rendered":"STC4213 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC4213-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC4213-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 13001-22-13-000-2022-00039-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de seis de abril de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., seis (6) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo de 17 de febrero de 2022, &nbsp;proferido por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Cartagena, en la acci\u00f3n de tutela que &nbsp;Germ\u00e1n Enrique P\u00e9rez Bertel formul\u00f3 contra los &nbsp;Juzgados Tercero Civil del Circuito y Tercero de Ejecuci\u00f3n &nbsp;Civil Municipal, ambos de la mencionada ciudad, tr\u00e1mite al que &nbsp;fueron citadas las partes y terceros intervinientes en el ejecutivo &nbsp;hipotecario radicado n\u00b0 2005-00864. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionante requiri\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamentales al debido proceso y a la vivienda digna, por cuanto, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no obstante haber solicitado al citado juzgado de ejecuci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la terminaci\u00f3n del referido proceso, este no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accedi\u00f3 a su petici\u00f3n, tras echar de menos la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abreestructuraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del cr\u00e9dito\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifesto &nbsp;que, promovi\u00f3 una acci\u00f3n de tutela que luego del &nbsp;tr\u00e1mite correspondiente, la concedi\u00f3 la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil en sentencia constitucional de 25 de noviembre &nbsp;de 2019, y le orden\u00f3 al Juzgado Tercero &nbsp;de Ejecuci\u00f3n Civil Municipal de Cartagena &nbsp;dejar sin valor y efecto las providencias de 23 de marzo y 26 de &nbsp;septiembre de 2017, as\u00ed como de 26 de febrero de 2018, con las &nbsp;cuales neg\u00f3 la solicitud referida, para que, en su lugar, &nbsp;examinara la tem\u00e1tica relacionada con la exigencia echada de &nbsp;menos, como requisito para adelantar la ejecuci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3, &nbsp;que la orden fue cumplida parcialmente, ya que por auto de 28 de &nbsp;noviembre de 2019, se dejaron sin valor ni efecto los autos atacados, &nbsp;aunque fue solo hasta el 9 de noviembre de 2020 que declar\u00f3 la &nbsp;terminaci\u00f3n del proceso, decisi\u00f3n que fue apelada y &nbsp;revoc\u00f3 el 19 de noviembre de 2021 el Juzgado Tercero Civil del &nbsp;Circuito de Cartagena, argumentando que la aludida orden de tutela &nbsp;jam\u00e1s dispuso la culminaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n, &nbsp;aunado a que existe otra obligaci\u00f3n pendiente de pago, en &nbsp;cobro coactivo a cargo del ejecutado. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal manera, le orden\u00f3 \u00abal &nbsp;Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n Civil Municipal de Cartagena, &nbsp;desarrollar una labor proactiva tendiente a establecer la capacidad &nbsp;de pago del ejecutado, como elemento determinante para decidir sobre &nbsp;la terminaci\u00f3n del proceso\u00bb; &nbsp;decisi\u00f3n que el accionante estim\u00f3 arbitraria y &nbsp;contraria a lo ordenado en sede de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En consecuencia de lo explicado, solicit\u00f3, ordenarle al &nbsp;Juzgado Civil del Circuito accionado: (i) revocar \u00abel &nbsp;auto de segunda instancia de fecha 19 de noviembre de 2021\u00bb; &nbsp;(ii) cumplir \u00abcon &nbsp;la jurisprudencia [del] &nbsp;Tribunal &nbsp;y &nbsp;[\u2026] las &nbsp;Cortes Suprema de Justicia y &nbsp;[\u2026] Constitucional\u00bb; &nbsp;(iii) confirmar \u00abla &nbsp;orden de terminaci\u00f3n del proceso impartida en el auto que &nbsp;revis\u00f3 en sede de apelaci\u00f3n\u00bb &nbsp;y, (iv) reconocer \u00abcostas &nbsp;y agencias en derecho del proceso, toda vez que se causaron y a\u00fan &nbsp;se siguen causando\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTAS &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n Civil Municipal de Cartagena, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consider\u00f3 que no ha vulnerado ning\u00fan derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamental, y menos aun cuando sus decisiones provienen de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00f3rdenes de sus superiores. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Tercero Civil de Circuito de la misma ciudad, manifest\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que en las consideraciones del auto de 19 de noviembre del 2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indic\u00f3 que la providencia revocada hab\u00eda sido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proferida por el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juzgado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de primer grado para dar cumplimiento a la Sentencia STC15892-2019 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 25 de noviembre de 2019, emitida por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil de la Corte Suprema de Justicia, en la que se dispuso: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abordenar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n Civil Municipal de Cartagena &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dentro de las cuarenta y ocho horas contadas a partir de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;notificaci\u00f3n de esta sentencia deje sin valor y efecto los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prove\u00eddos 23 de marzo, 26 de septiembre de 2017 y, 26 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;febrero de 2018 que negaron la solicitud de terminaci\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso por falta reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presentada por el accionante con el prop\u00f3sito de que examine &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la tem\u00e1tica relacionada con la exigencia de reestructurar el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cr\u00e9dito cobrado en un juicio como requisito para adelantar la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejecuci\u00f3n, teniendo en cuenta las precedentes reflexiones y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adopte una nueva decisi\u00f3n.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asever\u00f3 &nbsp;que en dicho fallo no se orden\u00f3 expresamente la terminaci\u00f3n &nbsp;del proceso, sino que, simplemente, se dispuso pronunciarse &nbsp;nuevamente sobre las solicitudes elevadas en tan sentido, raz\u00f3n &nbsp;por la cual, en la decisi\u00f3n censurada encontr\u00f3 acertado &nbsp;la alegaci\u00f3n de la parte apelante, en cuanto a que, seg\u00fan &nbsp;la jurisprudencia, la falta de reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito &nbsp;impide la continuaci\u00f3n del tr\u00e1mite compulsivo, pero no &nbsp;genera necesariamente la terminaci\u00f3n autom\u00e1tica del &nbsp;proceso, ya que existen excepciones a dicha consecuencia, &nbsp;relacionadas con la capacidad de pago del deudor, lo cual no fue &nbsp;tenido en cuenta por el Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n Civil &nbsp;Municipal de Cartagena, al que le orden\u00f3 &nbsp;\u00abdesarrollar &nbsp;una labor proactiva tendiente a establecer la capacidad de pago del &nbsp;ejecutado, como elemento determinante para decidir sobre la &nbsp;terminaci\u00f3n del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3, &nbsp;adem\u00e1s, que la decisi\u00f3n proferida est\u00e1 &nbsp;debidamente fundamentada, principalmente, en la interpretaci\u00f3n &nbsp;del fallo de tutela mencionado, y la Jurisprudencia aplicable, &nbsp;desarrollada por la Sala de Casaci\u00f3n Civil sobre la tem\u00e1tica &nbsp;en cuesti\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Aleg\u00f3 &nbsp;adem\u00e1s, que no se cumpli\u00f3 con el presupuesto general de &nbsp;procedencia del mecanismo de amparo, relativo al agotamiento de los &nbsp;medios &nbsp;de defensa judicial al alcance del accionante, si se tiene en cuenta &nbsp;que lo pretendido por el promotor de la causa es que se d\u00e9 por &nbsp;terminado el proceso ejecutivo al que se viene haciendo referencia, &nbsp;ya que, en su criterio, ese es el alcance del fallo, efecto para el &nbsp;cual el actor cuenta con la posibilidad de presentar el &nbsp;correspondiente incidente de desacato. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dem\u00e1s vinculados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA DE PRIMER GRADO &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Cartagena, declar\u00f3 improcedente el amparo, tras considerar que &nbsp;el actor fue \u00abnegligente &nbsp;y omisivo a la hora de activar los mecanismos id\u00f3neos en &nbsp;procura de resolver la problemtica -sic- &nbsp;que atraviesa, por el contrario, apunt\u00f3 directamente a la &nbsp;protecci\u00f3n de sus derechos invocando una nueva actuaci\u00f3n &nbsp;constitucional, tanto m\u00e1s, cuando si se trata de un presunto &nbsp;incumplimiento a una orden de tutela, lo que debe hacer el actor, es &nbsp;iniciar incidente de desacato contra las autoridades judiciales &nbsp;replicadas y, de ser el caso, al probarse la infracci\u00f3n, estas &nbsp;sean sancionadas conforme lo establece el art\u00edculo 52 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;present\u00f3 el accionante para se\u00f1alar que la orden de &nbsp;terminaci\u00f3n del proceso no fue dirigida al Juez Tercero Civil &nbsp;del Circuito de Cartagena, por lo que no se encuentra de acuerdo con &nbsp;tener que iniciar un incidente de desacato en su contra, sin embargo, &nbsp;ha \u00abde &nbsp;seguir la instrucci\u00f3n dada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3, &nbsp;que existe jurisprudencia suficiente que se\u00f1ala que el proceso &nbsp;debe darse por &nbsp;terminado &nbsp;sin mayor dilaci\u00f3n y sin atender nada m\u00e1s que la &nbsp;inexistencia del tr\u00e1mite de reestructuraci\u00f3n del &nbsp;cr\u00e9dito; aleg\u00f3 que la Jueza tutelada est\u00e1 &nbsp;\u00abcreando &nbsp;un tr\u00e1mite inexistente en nuestro ordenamiento en los procesos &nbsp;ejecutivos\u00bb, &nbsp;y que los jueces se deben al imperio de la Ley y la Constituci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como a los tratados y convenios suscritos con otras &nbsp;naciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Finaliz\u00f3 &nbsp;diciendo que no comparte la postura de la primera instancia, \u00abtoda &nbsp;vez que dentro de la acci\u00f3n de tutela que orden\u00f3 la &nbsp;terminaci\u00f3n del proceso, no se instaur\u00f3 en contra del &nbsp;juzgado confutado, ni se le llam\u00f3 a ning\u00fan t\u00edtulo &nbsp;al Despacho tutelado, por lo que ser\u00eda impropio pedir que &nbsp;cumpla una orden dada en una acci\u00f3n de tutela en la que no fue &nbsp;parte en grado alguno, que tendr\u00eda la entidad tal, de poderse &nbsp;predicar una nulidad de aquel proceso constitucional.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Acorde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la invariable l\u00ednea jurisprudencial reiterada por esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corporaci\u00f3n, la acci\u00f3n de tutela no procede contra &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisiones o actuaciones jurisdiccionales, a fin de darle &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prevalencia a los principios que contemplan los art\u00edculos 228 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y 230 de la Carta Pol\u00edtica, esto es, la autonom\u00eda e &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;independencia de la administraci\u00f3n de justicia, as\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como el derecho sustancial y el imperio de la Ley, entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. De &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manera muy excepcional, solo en aquellos casos en los que el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;funcionario accionado ha incurrido en un proceder arbitrario, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;claramente opuesto a la ley o ante la ausencia de otro medio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;efectivo de protecci\u00f3n judicial, es posible activar el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mecanismo, previo el cumplimiento de sendos requisitos [generales y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;espec\u00edficos1] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que demuestren la imperiosa necesidad de la intervenci\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez de la tutela para restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el asunto en estudio, el accionante acudi\u00f3 a esta acci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de tutela inconforme con la decisi\u00f3n adoptada por el Juzgado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tercero Civil del Circuito de Cartagena el 19 de noviembre de 2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el proceso ejecutivo adelantado en su contra y radicado bajo el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n\u00b0 200500864, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mediante la cual, dicha autoridad revoc\u00f3 el auto de 9 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2020, proferido por el Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil Municipal de la misma ciudad, con el que, a su vez, hab\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;declarado la terminaci\u00f3n del referido asunto, por ausencia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito cobrado. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;arribar a esa decisi\u00f3n, el Juzgado &nbsp;Tercero Civil del Circuito de Cartagena concluy\u00f3 &nbsp;que la orden de tutela precitada no hab\u00eda dispuesto la &nbsp;culminaci\u00f3n inmediata de la actuaci\u00f3n, sino un nuevo &nbsp;estudio sobre la petici\u00f3n elevada en esos t\u00e9rminos por &nbsp;el ejecutado, la que si bien obtuvo decisi\u00f3n favorable en &nbsp;primera instancia, revoc\u00f3 de cara a la jurisprudencia y la &nbsp;existencia de otra obligaci\u00f3n del demandado, pendiente de pago &nbsp;y en cobro coactivo, por lo que le orden\u00f3 al juez a &nbsp;quo &nbsp;\u00abdesarrollar &nbsp;una labor proactiva tendiente a establecer la capacidad de pago del &nbsp;ejecutado, como elemento determinante para decidir sobre la &nbsp;terminaci\u00f3n del proceso\u00bb, &nbsp;decisi\u00f3n que, el aqu\u00ed accionante estim\u00f3 &nbsp;arbitraria y contraria a lo ordenado en precedencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. Tal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y como lo se\u00f1al\u00f3 el impugnante, la disposici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impartida por esta Corte en el fallo de tutela STC15892 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 25 de noviembre del 20192, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se dirigi\u00f3 al Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n Civil &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Municipal de Cartagena, por lo que, en principio, solo era en contra &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de esta autoridad que pod\u00eda presentarse un eventual incidente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de desacato, dado que, conforme a lo reglado en el art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;52 del Decreto Estatutario 2591 de 1991, el mismo debe tramitarse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;frente a \u00abLa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;persona que incumpliere una orden de un juez proferida con base\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esa normativa, y como claramente lo asever\u00f3 el interesado, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ese Despacho -seg\u00fan su criterio- cumpli\u00f3 a cabalidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la disposici\u00f3n aludida. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, descarta de tajo la ausencia del requisito de subsidiaridad &nbsp;echado de menos por el Tribunal constitucional de primera instancia, &nbsp;e impone realizar otro an\u00e1lisis sobre el particular. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Ciertamente, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la discusi\u00f3n aqu\u00ed es otra, pues la discrepancia del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actor se circunscribe es a lo decido por el Juzgado Tercero Civil &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Circuito de Cartagena en sede de apelaci\u00f3n, lo que de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ninguna manera puede entenderse desacato al aludido fallo, sino de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la funci\u00f3n atribuida por la ley a esa autoridad, en ejercicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de su autonom\u00eda e independencia judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal manera, se estima necesario analizar la mencionada decisi\u00f3n, &nbsp;a fin de establecer si la misma obedece o no, a un criterio razonable &nbsp;o s\u00ed, por el contrario, se trata de un capricho o dislate del &nbsp;referido juzgador, como fuera denunciado por el solicitante del &nbsp;amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>6. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la providencia en cuesti\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;19 de noviembre de 2021, se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indic\u00f3 que esta Corte, en el fallo constitucional varias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;veces mencionado, hab\u00eda determinado que en este asunto no se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hab\u00eda cumplido con el requisito de reestructuraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del cr\u00e9dito ejecutado, por lo que no se cumpl\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entonces con el presupuesto de exigibilidad del t\u00edtulo y, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo tanto, no era posible continuar con la ejecuci\u00f3n; sin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;embargo, \u00abno &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se orden\u00f3 expresamente la terminaci\u00f3n del proceso\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sino el estudio de la petici\u00f3n elevada en tal sentido por el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandado, a la luz de las consideraciones realizadas en esa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Record\u00f3, &nbsp;adem\u00e1s, que la Jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;establecido que la falta de reestructuraci\u00f3n de un cr\u00e9dito &nbsp;hipotecario para la adquisici\u00f3n de vivienda, otorgado antes &nbsp;del 31 de diciembre de 1999, bajo el sistema UPAC, &nbsp;\u00abno &nbsp;implica la terminaci\u00f3n autom\u00e1tica del proceso &nbsp;ejecutivo, ya que existen excepciones a dicha consecuencia, &nbsp;relacionadas, b\u00e1sicamente, con la falta de capacidad de pago &nbsp;del deudor\u00bb3, &nbsp;entre &nbsp;otras, la existencia de cobros coactivos, escenario que le impone a &nbsp;los jueces que conocen de ese tipo de asuntos, \u00abemprender &nbsp;una actividad proactiva\u00bb &nbsp;en orden a establecer s\u00ed, pese a la existencia de una deuda de &nbsp;tal linaje, el respectivo deudor cuenta o no, con la capacidad &nbsp;econ\u00f3mica para asumir las obligaciones que se originaren en &nbsp;una eventual reestructuraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;concluy\u00f3 que el auto de &nbsp;9 de noviembre de 2020, por el que el Juzgado Tercero de Ejecuci\u00f3n &nbsp;Civil Municipal de dispuso &nbsp;la terminaci\u00f3n del proceso, tuvo como \u00fanico origen la &nbsp;orden de tutela referida, e inobserv\u00f3 la restante doctrina &nbsp;superior emitida sobre el tema, dejando de lado un \u00abelemento &nbsp;determinante para decidir\u00bb &nbsp;sobre &nbsp;el particular.4 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>7. Al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;revisar con detenimiento la providencia judicial revocada, se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;observa que, en efecto, all\u00ed, con base en lo ordenado por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta Sala de Casaci\u00f3n en la Sentencia STC15892-2019, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;simplemente se realiz\u00f3 un recuento de las actuaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acaecidas dentro del juicio, se plante\u00f3 como problema &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddico determinar si se deb\u00eda o no declarar la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ilegalidad de estas y, finalmente, se concluy\u00f3 que, como en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el expediente no obraba la reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cobrado, se deb\u00eda, sin otras consideraciones, terminar el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;asunto y abstenerse de continuar con el mismo, como en efecto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sucedi\u00f3.5 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>8. As\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las cosas, emerge evidente que en esa decisi\u00f3n no se hizo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ning\u00fan an\u00e1lisis puntual sobre la verdadera situaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;econ\u00f3mica del deudor, concretamente, sobre si el mismo cuenta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o no con la capacidad econ\u00f3mica suficiente para asumir las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obligaciones que llegare a pactar con su acreedor en una eventual &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reestructuraci\u00f3n, y la incidencia que sobre esto tendr\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el cobro coactivo cuya medida cautelar se encuentra consignada en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;certificado de tradici\u00f3n y libertad del predio hipotecado, lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que a la postre dio como resultado su revocatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>9. De &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esa manera, tomando en consideraci\u00f3n de un lado, que, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ciertamente, la Sentencia proferida por esta Corporaci\u00f3n el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de noviembre del 2019, no orden\u00f3 la terminaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autom\u00e1tica del proceso ejecutivo, sino el estudio riguroso de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la petici\u00f3n elevada por el demandado en tal sentido a la luz &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los lineamientos jurisprudenciales emitidos sobre el particular &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y, de otra parte, que, en cumplimiento de dicho ordenamiento se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;profiri\u00f3 una decisi\u00f3n deficiente -en criterio del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juzgado del circuito convocado- se concluye que la decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;atacada por esta v\u00eda guarda consonancia con los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pronunciamientos que en similares t\u00e9rminos ha realizado esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala Especializada, sin que resulte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ni desproporcionada ni antojadiza, por el contrario, &nbsp;se trata de un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;criterio interpretativo razonable que impide la intervenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del juez de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>10. Si &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;bien es cierto, de tiempo atr\u00e1s, esta Sala ven\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sosteniendo que en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aquellos procesos ejecutivos hipotecarios con cr\u00e9ditos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adquiridos bajo el sistema UPAC que no hubieran sido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reestructurados, pero que contaban con embargos de remanentes o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cobros coactivos vigentes, no hab\u00eda lugar a su terminaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pues dicho escenario demostraba fehacientemente la incapacidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pago del demandado6, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no lo es menos, que esa postura nunca fue absoluta, debido a que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tales criterios no resultaban suficientes para arribar a esa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, en un evento de visos similares al examinado, la Corte &nbsp;redefini\u00f3 su criterio, al punto de concluir que \u00abno &nbsp;basta con advertir la existencia de un tr\u00e1mite ejecutivo o de &nbsp;unos embargos de remanentes vigentes contra el accionado, para &nbsp;impedir la terminaci\u00f3n del proceso ejecutivo hipotecario, &nbsp;cuando este no haya sido reestructurado, de acuerdo con lo previsto &nbsp;en la Ley 546 de 1999, por ausencia de la capacidad de pago del &nbsp;demandado, pues &nbsp;los operadores judiciales est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de &nbsp;valorar, en conjunto, todas las pruebas y elementos de juicio del &nbsp;caso concreto, que le permitan concluir si hay lugar o no a la &nbsp;terminaci\u00f3n del proceso, con base en los requisitos &nbsp;establecidos para el efecto\u00bb. &nbsp;[STC5248-2021] &nbsp;[\u00c9nfasis no original] &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, se consider\u00f3 que lo m\u00e1s razonado era &nbsp;mantener la postura adoptada desde la sentencia STC14779-2019, toda &nbsp;vez que, adem\u00e1s de lo dicho en esa oportunidad, la legislaci\u00f3n &nbsp;vigente no establece una prueba solemne o tarifa legal para acreditar &nbsp;la capacidad econ\u00f3mica de una persona. Por el contrario, &nbsp;conforme al art\u00edculo 176 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, el juez deber\u00e1 apreciar las pruebas \u00aben &nbsp;conjunto, de acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica, sin &nbsp;perjuicio de las solemnidades prescritas en la ley sustancial para la &nbsp;existencia o validez de ciertos actos\u00bb. &nbsp;[Ib\u00eddem] &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;m\u00e1s, se precis\u00f3 la necesidad de que los juzgadores de &nbsp;conocimiento, en casos an\u00e1logos, no tuvieran por desvirtuada &nbsp;la capacidad econ\u00f3mica de los deudores de cr\u00e9ditos de &nbsp;vivienda otorgados en UPAC con la simple existencia de un embargo &nbsp;coactivo inscrito sobre el predio gravado hipotecariamente, siendo de &nbsp;\u00absu &nbsp;resorte emprender una actividad proactiva en tal materia\u00bb &nbsp;[Ejusdem] &nbsp;tesis que en esa oportunidad reiter\u00f3 reciente pronunciamiento &nbsp;que en tal sentido se\u00f1alaba: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;pese a haberse entendido, como elemento demostrativo de esa &nbsp;eventualidad, la existencia de otros compulsivos en donde se haya &nbsp;decretado el embargo de los remanentes o cobros coactivos, tal &nbsp;circunstancia, per se, no apareja tal conclusi\u00f3n, porque ese &nbsp;mero hecho, contemplado en bruto, no lleva impl\u00edcita la &nbsp;incapacidad de pago del enjuiciado. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, resulta &nbsp;indispensable una labor proactiva del juzgador para esclarecer con &nbsp;suficiencia este presupuesto, &nbsp;teniendo en cuenta que de ello depende la prerrogativa para los &nbsp;deudores de reorganizar su cr\u00e9dito hipotecario atendiendo a &nbsp;sus \u00abreales posibilidades financieras\u201d, para, de esa &nbsp;manera, garantizarles la facultad de conservar su lugar de &nbsp;habitaci\u00f3n, derecho de rango supralegal y fin primordial de la &nbsp;Ley 546 de 1999. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Avalar &nbsp;ese proceder aparejar\u00eda el desconocimiento de las reglas &nbsp;probatorias propias del procedimiento civil porque introduce una &nbsp;presunci\u00f3n de car\u00e1cter judicial sin sustento en la ley &nbsp;o en la Constituci\u00f3n, donde el hecho base pasa a ser el &nbsp;\u201cembargo coactivo\u201d para de ah\u00ed deducirse la &nbsp;insolvencia patrimonial de los deudores (CSJ &nbsp;STC474-2020 de 29 enero, citando CSJ, STC14779-2019 de 30 octubre). &nbsp;<\/p>\n<p>11. &nbsp;De modo que, en este caso, la autoridad enjuiciada suministr\u00f3 &nbsp;razones suficientes para revocar el auto de 9 de noviembre de 2019, &nbsp;las que, como ya se dijo, guardan armon\u00eda con el precedente &nbsp;jurisprudencial proferido en la materia, y que deben ser respetadas, &nbsp;pues la &nbsp;intromisi\u00f3n constitucional, trat\u00e1ndose de providencias &nbsp;judiciales, est\u00e1 reservada para casos de indiscutible &nbsp;arbitrariedad, esto es, cuando &nbsp;\u00abse &nbsp;detecta un error grosero o un yerro superlativo o may\u00fasculo &nbsp;que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento positivo\u00bb &nbsp;[CSJ &nbsp;STC4330-2021]. &nbsp;<\/p>\n<p>Encuentra &nbsp;la Sala una interpretaci\u00f3n razonable desarrollada con vista en &nbsp;lo aportado al proceso, lo que pone en evidencia que &nbsp;lo que en realidad existe en el presente asunto es una disparidad de &nbsp;criterios en elaci\u00f3n con la apreciaci\u00f3n de las &nbsp;circunstancias que rodearon el caso concreto y la interpretaci\u00f3n &nbsp;judicial desplegada por la autoridad accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;inferencias realizadas por el juzgador acusado no pueden ser &nbsp;desaprobadas de plano o calificadas de absurdas o arbitrarias, &nbsp;\u00abm\u00e1xime &nbsp;si la que ha hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n, es decir &nbsp;si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la demanda, ya &nbsp;que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico y &nbsp;entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las funciones &nbsp;asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir el &nbsp;conflicto de intereses\u00bb. &nbsp;[CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451, reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, &nbsp;rad. 2016-01050]. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;insiste, lo pretendido por el censor se reduce a exponer su &nbsp;inconformidad con la decisi\u00f3n atacada, e imponer su opini\u00f3n &nbsp;sobre la forma en que considera se debi\u00f3 decidir la apelaci\u00f3n &nbsp;del auto tantas veces reiterado, sin que ello, por s\u00ed solo, &nbsp;deje al descubierto un desatino may\u00fasculo ni constitutivo de &nbsp;la lesi\u00f3n que endilga, situaci\u00f3n que desconoce que este &nbsp;mecanismo no tiene la finalidad de contrastar las posiciones de la &nbsp;parte y el juzgador a fin de precisar cu\u00e1l de ellas revela &nbsp;mayor aceptaci\u00f3n, pues como bien lo ha dicho la Corte, \u00abno &nbsp;se puede recurrir a la acci\u00f3n tutelar para imponer al fallador &nbsp;una determinada interpretaci\u00f3n de las normas procesales &nbsp;aplicables al asunto sometido a su estudio o una espec\u00edfica &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida &nbsp;con el de las partes\u00bb (STC1981-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>12. &nbsp;Consecuencia de todo lo anterior es que se confirmar\u00e1 el fallo &nbsp;impugnado, aunque por los anteriores razonamientos. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;y C\u00daMPLASE, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de servicio) &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los muchos fallos de tutela proferidos con base en la Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C-590 de 2005 de la Corte Constitucional, entre otros, las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencias de 3 de marzo de 2011, Rad. 00329-00 de la CSJ y SU-913 \/ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009 y T-125 \/ 2012 de la C.C. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EXPEDIENTE 2022-00039 Folios 64 a 82. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EXPEDIENTE 2022-00039 Folios 53 a 63. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EXPEDIENTE 2022-00039 Folios 37 a 44. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras, STC1551-2017 que reitera lo considerado en las sentencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC13347-2015, STC11343-2016 y STC17838-2016. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC4213-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC4213-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 13001-22-13-000-2022-00039-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de seis de abril de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., seis (6) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo de 17 de febrero de 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