{"id":62678,"date":"2024-05-20T20:56:50","date_gmt":"2024-05-20T20:56:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4217-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:56:50","modified_gmt":"2024-05-20T20:56:50","slug":"stc4217-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4217-2022\/","title":{"rendered":"STC4217 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC4217-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC4217-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 13001-22-13-000-2022-00096-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., seis (6) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 17 de marzo de &nbsp;2022 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cartagena, en la acci\u00f3n de tutela formulada por &nbsp;John Jairo D\u00e1vila Pineda, quien adujo actuar como apoderado &nbsp;judicial de Rub\u00ed del Socorro Castellar Pe\u00f1aloza, contra &nbsp;el Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito de El Carmen de Bol\u00edvar, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculados la Alcald\u00eda Municipal &nbsp;de San Jacinto, la Oficina de Instrumentos P\u00fablicos del Carmen &nbsp;de Bol\u00edvar, el Juzgado Promiscuo Municipal de San Jacinto, y &nbsp;las partes e intervinientes en el &nbsp;ejecutivo hipotecario, radicado 2016-0006. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;John Jairo D\u00e1vila Pineda, quien sostuvo actuar en \u00abcalidad &nbsp;de apoderado judicial de la se\u00f1ora RUBI &nbsp;DEL SOCORRO CASTELLAR PE\u00d1ALOZA\u00bb &nbsp;(sic), reclam\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido &nbsp;proceso &nbsp;\u00abal &nbsp;incurrir el accionado en la causal gen\u00e9rica de procedibilidad &nbsp;de la acci\u00f3n de amparo de defecto sustantivo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento del reparo, se\u00f1al\u00f3 que en el Juzgado &nbsp;Promiscuo Municipal de San Jacinto (Bol\u00edvar) se adelanta el &nbsp;proceso ejecutivo hipotecario, iniciado por Oscar Mart\u00ednez &nbsp;Castro contra Rubi Castellar Pe\u00f1aloza, tr\u00e1mite en el &nbsp;que se libr\u00f3 mandamiento ejecutivo y orden\u00f3 el embargo &nbsp;del inmueble hipotecado, medida que fue cumplida por la Oficina de &nbsp;Registro de Instrumentos P\u00fablicos de El Carmen de Bol\u00edvar. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que fue designado como abogado de la demandada y en cumplimiento de &nbsp;su funci\u00f3n, en la audiencia inicial llevada a cabo el 19 de &nbsp;mayo de 2021, &nbsp;\u00abinterpuse incidente de nulidad contra la actuaci\u00f3n por &nbsp;imposibilidad de transferencia comercial del inmueble garant\u00eda &nbsp;de la obligaci\u00f3n; adem\u00e1s present\u00e9 solicitud de &nbsp;levantamiento de la medida cautelar impuesta sobre el bien ra\u00edz\u00bb, &nbsp;la &nbsp;que declar\u00f3 improcedente el juzgado de conocimiento, motivo &nbsp;por el cual interpuso recurso de apelaci\u00f3n \u00abalegando &nbsp;b\u00e1sicamente una posible falsedad documental\u00bb, &nbsp;y, adicionalmente, arguy\u00f3 que \u00abla &nbsp;hipoteca es una forma de enajenaci\u00f3n del inmueble, pues &nbsp;constituye una limitaci\u00f3n al dominio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que el 27 de enero de 2022, el Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito &nbsp;de El Carmen de Bol\u00edvar, confirm\u00f3 la providencia &nbsp;recurrida \u00abargumentando &nbsp;que cuando se constituye una hipoteca sobre un inmueble para &nbsp;garantizar el pago de una obligaci\u00f3n, en todo caso el deudor &nbsp;sigue conservando el dominio o propiedad del inmueble y por supuesto &nbsp;la posesi\u00f3n del mismo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 &nbsp;que el Juzgado accionado incurri\u00f3 en una v\u00eda de hecho &nbsp;por defecto sustantivo \u00abpor &nbsp;cuanto la decisi\u00f3n judicial atacada desconoce normas de rango &nbsp;legal por error grave en su interpretaci\u00f3n, como son la ley 3\u00aa &nbsp;de 1991, art\u00edculo 8\u00ba y la ley 1537 2012\u00bb, &nbsp;y, &nbsp;solicit\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp;\u00abdeclarar &nbsp;la nulidad incoada y en consecuencia dejar sin efecto el auto &nbsp;combatido con esta acci\u00f3n constitucional\u00bb, &nbsp;y, (ii) &nbsp;\u00abEn &nbsp;subsidio, s\u00edrvase ordenar al accionado que en el t\u00e9rmino &nbsp;de las 48 horas siguientes al fallo que acoja esta acci\u00f3n de &nbsp;amparo, vuelva a dictar el fallo que resuelva el recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;pero siguiendo las \u00f3rdenes y directrices que imparta ese &nbsp;honorable Tribunal, si decide que me asiste la raz\u00f3n en cuanto &nbsp;a que efectivamente se ha dado la vulneraci\u00f3n del derecho al &nbsp;debido proceso de la accionante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Promiscuo Municipal de San Jacinto, adem\u00e1s de remitir el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expediente digitalizado del proceso hipotecario, realiz\u00f3 un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recuento de las actuaciones surtidas en el mismo y se\u00f1al\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que cit\u00f3 y referenci\u00f3 la normativa acorde a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;situaci\u00f3n procesal, y sustent\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;seg\u00fan los soportes allegados al ejecutivo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El &nbsp;Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito de El Carmen de Bol\u00edvar &nbsp;adem\u00e1s de remitir el link &nbsp;del expediente objeto de censura, se\u00f1al\u00f3 que \u00abfund\u00f3 &nbsp;su decisi\u00f3n en el sentido de que si bien la ley 3 de 1991, en &nbsp;su art\u00edculo 8, modificado por el art\u00edculo 12 de la ley &nbsp;1537 de 2012, establece una limitaci\u00f3n a la transferencia de &nbsp;dominio, pero de ninguna manera puede entenderse a la hipoteca como &nbsp;transferencia de dominio, pues la misma es solo una garant\u00eda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Oscar Segundo Mart\u00ednez Castro indic\u00f3 que todas las &nbsp;actuaciones adelantadas se realizaron respetando las garant\u00edas &nbsp;procesales de las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>4. La &nbsp;Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de El Carmen de &nbsp;Bol\u00edvar, hizo menci\u00f3n a la normativa que regula a &nbsp;dichas entidades. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA &nbsp;IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Superior &nbsp;de Cartagena neg\u00f3 el amparo, tras considerar que &nbsp;la decisi\u00f3n &nbsp;rebatida no incurri\u00f3 en una v\u00eda de hecho, pues &nbsp;\u00abacertados &nbsp;estuvieron los despachos en primera y segunda instancia, al &nbsp;considerar que independientemente de la confusi\u00f3n que en un &nbsp;principio se gener\u00f3 respecto de los documentos que sirvieron &nbsp;de base para el registro de las anotaciones que preceden a la &nbsp;hipoteca sobre el inmueble\u2026lo cierto es que las limitaciones &nbsp;de dominio que se pueden verificar en el folio de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria en nada inciden con la hipoteca y menos con el embargo &nbsp;mencionado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 el abogado John Jairo D\u00e1vila Pineda, quien &nbsp;indic\u00f3 \u00abla &nbsp;sentencia de primera instancia impugnada no tuvo consideraci\u00f3n &nbsp;alguna respecto de los argumentos esbozados por el suscrito en el &nbsp;ordinal segundo del escrito de tutela, que en mi humilde criterio &nbsp;demuestra lo razonable de la interpretaci\u00f3n normativa que &nbsp;defiendo en esta tutela y en ese sentido la irrazonabilidad de las &nbsp;decisiones de primera y segunda instancia decretadas en el proceso &nbsp;ejecutivo de marras, que denegaron la solicitud de desembargo y de &nbsp;nulidad de gravamen hipotecario deprecadas con fundamento en las &nbsp;prohibiciones inscritas en el folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;del inmueble de propiedad de la accionante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u00abes &nbsp;innegable que ante el derecho preferencial del municipio cedente del &nbsp;inmueble, en caso de transferencia de la propiedad del mismo, no es &nbsp;posible entender c\u00f3mo va a funcionar la garant\u00eda &nbsp;hipotecaria en favor del acreedor que la constituy\u00f3 dado que &nbsp;el art\u00edculo 21 de la ley citada, en el inciso cuarto establece &nbsp;ese derecho preferencial y fija un tr\u00e1mite para hacer efectivo &nbsp;el mismo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;que, tanto las providencias proferidas por los Juzgados de instancia, &nbsp;como la sentencia constitucional &nbsp;impugnada, nada dicen sobre la &nbsp;prohibici\u00f3n de los 10 a\u00f1os, tantas veces desarrolladas &nbsp;por \u00e9l, y por lo tanto, concluy\u00f3 que, \u00abhacen &nbsp;que el art\u00edculo 21 de la ley 1537 2012, en la pr\u00e1ctica &nbsp;sea simplemente letra muerta, pues a trav\u00e9s de constituciones &nbsp;de hipotecas y de embargos decretados ya sea a consecuencia de &nbsp;acciones hipotecarias o simplemente ejecutivas singulares, se puede &nbsp;dejar sin ning\u00fan efecto a tales prohibiciones, lo cual para m\u00ed &nbsp;es inexplicable\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Cuando la acci\u00f3n de tutela se introdujo en el ordenamiento &nbsp;como una herramienta preferente para reclamar la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de los derechos fundamentales vulnerados o amenazados por &nbsp;la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n de autoridades p\u00fablicas y &nbsp;a\u00fan de los particulares en los casos establecidos por la ley, &nbsp;se hizo bajo la premisa de que quien acudiera a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;estuviera habilitado para ello. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior porque siempre se ha considerado que as\u00ed se trate de &nbsp;un procedimiento breve y sumario y por lo mismo, distante de las &nbsp;formalidades que se exigen para otra clase de juicios, no es posible &nbsp;eludir el respeto a requisitos tales como, el de la legitimaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En armon\u00eda con esos postulados, el art\u00edculo 10\u00b0 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, que regula la acci\u00f3n de tutela, &nbsp;determina que aquella se podr\u00e1 ejercer por la \u00abpersona &nbsp;vulnerada o amenazada en uno de sus derechos fundamentales, quien &nbsp;actuar\u00e1 por s\u00ed misma o a trav\u00e9s de &nbsp;representante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;para facilitar la defensa de derechos ajenos, tambi\u00e9n se &nbsp;estableci\u00f3 la presunci\u00f3n de autenticidad de los poderes &nbsp;otorgados y la agencia oficiosa cuando el titular de las garant\u00edas &nbsp;constitucionales no est\u00e9 en condiciones de promover su propia &nbsp;defensa, pero en tal caso, as\u00ed deber\u00e1 manifestarse en &nbsp;la solicitud. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este tema, la Sala se ha pronunciado de la manera que sigue: \u00ab(\u2026) &nbsp;ning\u00fan tercero puede acudir al mecanismo de defensa &nbsp;constitucional en solicitud de amparo, por hechos que no afecten sus &nbsp;derechos fundamentales, a menos que se presente como apoderado o &nbsp;representante del agraviado, o bien como agente oficioso. Si de &nbsp;apoderado judicial se trata es indispensable presentar el poder; pero &nbsp;si la intervenci\u00f3n acaece como agente oficioso, deber\u00e1 &nbsp;manifestarse expresamente en la solicitud que el titular de los &nbsp;derechos constitucionales fundamentales no se encuentra en &nbsp;condiciones de ejercer su propia defensa\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC 9 Feb. 1996, Exp. 2822; 9 Oct. 1998, Exp. 5429; 19 Feb, 2002, Exp. &nbsp;0159-01; 24 Feb. 2004, Exp. 00219-01; 11 Mar. 2009, Exp. 00001-01, &nbsp;STC9428-2021, &nbsp;STC110-2022 &nbsp;y, STC2624-2022 entre otras muchas). &nbsp;<\/p>\n<p>3. En &nbsp;el &nbsp;supuesto que analiza la Corte, la solicitud de protecci\u00f3n &nbsp;aparece elevada por el &nbsp;abogado John Jairo D\u00e1vila Pineda, &nbsp;quien alega la vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales de su &nbsp;representada &nbsp;Rubi del Socorro Castellar Pe\u00f1alosa &nbsp;y solicita declarar &nbsp;la nulidad del proceso ejecutivo hipotecario, &nbsp;petici\u00f3n &nbsp;que no pueden salir adelante, toda vez que no alleg\u00f3 poder &nbsp;especial conferido por la se\u00f1ora Castellar Pe\u00f1alosa &nbsp;para actuar en este tr\u00e1mite excepcional, careciendo entonces &nbsp;de postulaci\u00f3n para intervenir y reclamar ese proceder, pues &nbsp;aunque fue designado como apoderado de la se\u00f1ora Castellar &nbsp;Pe\u00f1alosa ante la renuncia del aabogado de la nombrada se\u00f1ora &nbsp;y la manifestaci\u00f3n de \u00e9sta de carecer de recursos &nbsp;econ\u00f3micos en el proceso ejecutivo hipotecario, tal &nbsp;circunstancia no lo habilita para representarla en el presente &nbsp;tr\u00e1mite constitucional, puesto que nada imped\u00eda para &nbsp;que la presuntamente agraviada le otorgara el poder echado de menos. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;\u00fanicamente la se\u00f1ora Rubi &nbsp;del Socorro &nbsp;ser\u00eda la legitimada para alegar la vulneraci\u00f3n de sus &nbsp;derechos fundamentales por parte del Juzgado accionado, en virtud de &nbsp;las competencias que la ley atribuye, como &nbsp;quiera que cuando lo controvertido son actuaciones procesales, la &nbsp;titularidad de las garant\u00edas que en ellas se reconocen, es de &nbsp;quienes conforman el pleito, a los cuales beneficia o perjudica su &nbsp;resultado. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Sala en STC2076-2020, reiter\u00f3 que \u00abcuando &nbsp;la presunta violaci\u00f3n de los derechos fundamentales dimana de &nbsp;actuaciones cumplidas en un espec\u00edfico tr\u00e1mite &nbsp;judicial, la legitimidad para pretender su reparaci\u00f3n s\u00f3lo &nbsp;est\u00e1 radicada en quienes son parte en tal asunto y no, como &nbsp;aqu\u00ed acontece, en quien no tiene tal calidad\u00bb &nbsp;(citada en STC5643-2021 y STC-2624-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, al no ser el abogado actor el titular de los derechos &nbsp;presuntamente vulnerados y no haber aportado poder especial, resulta &nbsp;inviable estudiar de fondo el amparo que promueve por falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por activa. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;De &nbsp;conformidad con lo anterior, se confirmar\u00e1 la sentencia &nbsp;impugnada, pero por los motivos aqu\u00ed expuestos. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de servicio) &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;justificada) &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC4217-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC4217-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 13001-22-13-000-2022-00096-01 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., seis (6) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 17 de marzo de &nbsp;2022 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-62678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62678"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62678\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}