{"id":62950,"date":"2024-05-20T20:57:00","date_gmt":"2024-05-20T20:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4979-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:00","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:00","slug":"stc4979-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc4979-2022\/","title":{"rendered":"STC4979 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC4979-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC4979-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-01123-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintisiete de abril de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintisiete (27) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Ana &nbsp;Isabel Roa Rodr\u00edguez contra la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite al que fueron vinculados &nbsp;los Juzgados Cuarenta y Siete, Treinta y Tres, y Treinta Civil del &nbsp;Circuito de esta ciudad, y se citaron las partes e intervinientes en &nbsp;el proceso de pertenec\u00eda con el &nbsp;radicado No. No. &nbsp;2011-00330-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Reclama &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el accionante la protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso, presuntamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vulnerado por la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento manifest\u00f3, que el Juzgado 33 Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1, conoci\u00f3 del proceso ordinario de pertenencia &nbsp;referido, que instaur\u00f3 en contra de Ana Julia Garz\u00f3n &nbsp;N\u00fa\u00f1ez, Ana Julia Garz\u00f3n de Caicedo, y personas &nbsp;indeterminadas, sobre los inmuebles identificados con matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria No. 50C-1060951 y 50C-1060951, &nbsp;para &nbsp;que se declarara que los hab\u00eda adquirido por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria adquisitiva de dominio, pretensiones que se negaron en &nbsp;sentencia de 24 de mayo de 2010, porque \u00abpara &nbsp;la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda, esto es, para el d\u00eda &nbsp;doce (12) se septiembre de 2.003, la demandante ANA ISABEL ROSA G\u00d3MEZ &nbsp;apenas contaba con \u201cdieciocho (18) a\u00f1os\u201d de &nbsp;posesi\u00f3n, no siendo posible dar aplicaci\u00f3n a lo &nbsp;establecido en la reforma de la Ley 0791 de 2.002\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Narr\u00f3 &nbsp;que, cuando cumpli\u00f3 el t\u00e9rmino exigido por la ley, esto &nbsp;es, los veinte (20) a\u00f1os de posesi\u00f3n, nuevamente acudi\u00f3 &nbsp;a la administraci\u00f3n de justicia, para promover otra acci\u00f3n &nbsp;de pertenencia, que se tramit\u00f3 en el Juzgado 47 Civil del &nbsp;Circuito con el radicado No. 2011-00330-00, donde tambi\u00e9n &nbsp;desestimaron las pretensiones porque no prob\u00f3 la posesi\u00f3n &nbsp;durante los 10 a\u00f1os que requer\u00eda la ley 791 de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con lo decidido formul\u00f3 recurso de apelaci\u00f3n, resuelto &nbsp;por la Sala Civil del Tribunal de Bogot\u00e1 el 21 de octubre de &nbsp;2021, que dispuso confirmar la decisi\u00f3n, porque \u00abno &nbsp;se demostr\u00f3 que la accionante hubiera ejercido la posesi\u00f3n &nbsp;material de dos inmuebles por un tiempo igual o superior a 10 a\u00f1os, &nbsp;en los t\u00e9rminos de la Ley 791 de 2002 (art. 6\u00ba o a una &nbsp;veintena, como lo exig\u00eda el art\u00edculo 2532 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, antes de la reforma\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Considera &nbsp;que, se incurri\u00f3 en un defecto f\u00e1ctico en su esfera &nbsp;positiva y negativa, porque las autoridades judiciales accionadas no &nbsp;oficiaron para obtener copias del expediente No. 2003-00487-00 para &nbsp;constatar que la se\u00f1ora Ana Isabel Roa G\u00f3mez, para el &nbsp;24 de mayo de 2010 ya ten\u00eda 18 a\u00f1os de posesi\u00f3n &nbsp;sobre los inmuebles, y los medios probatorios recaudados fueron &nbsp;valorados de manera equivocada, porque con los testimonios se &nbsp;demostr\u00f3 que la accionante era la compa\u00f1era permanente &nbsp;del se\u00f1or Adolfo Ovalle Santa desde mucho antes del a\u00f1o &nbsp;1991. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo expuesto, solicit\u00f3 ordenar a la Sala Civil &nbsp;del Tribunal de Bogot\u00e1, sustituir el fallo ajust\u00e1ndolo &nbsp;a la constituci\u00f3n y la ley, para en su lugar, \u00abacceda &nbsp;a las pretensiones, declarando que la accionante se\u00f1ora ANA &nbsp;ISABEL ROA DE RODR\u00cdGUEZ ha adquirido por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria adquisitiva de dominio el derecho real de dominio &nbsp;pleno y absoluto y la plena posesi\u00f3n de los inmuebles &nbsp;identificados con matr\u00edcula inmobiliaria No. 50C-1060951, &nbsp;cuyos linderos se encuentran en el certificado de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria expedido por la Oficina de Registro de Instrumentos &nbsp;P\u00fablicos de Bogot\u00e1 Zona Centro (fls. 6 y 7 del cuaderno &nbsp;principal) y No. 50C-1350510, cuyos linderos se encuentran en el &nbsp;certificado de matr\u00edcula inmobiliaria expedido por la Oficina &nbsp;de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Bogot\u00e1 Zona &nbsp;Centro (fls. 8 a 10 del cuaderno principal) y consecuencialmente se &nbsp;ordene la inscripci\u00f3n de la sentencia favorable a la &nbsp;accionante en la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;de Bogot\u00e1 Zona Centro en las matr\u00edculas inmobiliarias &nbsp;antes se\u00f1aladas (No. 50C-1060951 y No. 50C-1350510)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;2. &nbsp;Una vez asumido el tr\u00e1mite, el d\u00eda 19 de abril de los &nbsp;corrientes, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, y orden\u00f3 &nbsp;el traslado a los involucrados para que ejercieran su derecho a la &nbsp;defensa, as\u00ed como la citaci\u00f3n a las partes e &nbsp;intervinientes en el litigio que motivo esta acci\u00f3n &nbsp;constitucional.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juez 33 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 contest\u00f3 que en &nbsp;ese despacho judicial curs\u00f3 el proceso No. No. &nbsp;033-2003-00487-00, en el que dict\u00f3 sentencia el 24 de mayo de &nbsp;2010 que neg\u00f3 las pretensiones de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Juez 30 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 como vinculada dijo que, &nbsp;en lo que respecta al proceso radicado No. 1994 06092 00 que curs\u00f3 &nbsp;en esta sede judicial, revisado el aplicativo Siglo XXI, as\u00ed &nbsp;como la base de dato con las que cuenta el despacho, evidenci\u00f3 &nbsp;que el 25 de noviembre de 2015, se termin\u00f3 por desistimiento &nbsp;t\u00e1cito, y esta archivado en la caja 138 del a\u00f1o 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1, as\u00ed como los Juzgados 30 y &nbsp;47 Civil del Circuito de esta Ciudad, guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Existen &nbsp;unas causales especiales &nbsp;para la configuraci\u00f3n de la trasgresi\u00f3n del derecho al &nbsp;debido proceso, frente a una determinaci\u00f3n jurisdiccional, &nbsp;as\u00ed: i) &nbsp;defecto f\u00e1ctico: ha &nbsp;determinado que se incurre en una v\u00eda de hecho cuando el juez &nbsp;carece por completo de apoyo probatorio que permita la aplicaci\u00f3n &nbsp;del supuesto legal en el que se sustenta la decisi\u00f3n; ii) &nbsp;defecto org\u00e1nico: carece absolutamente de competencia para &nbsp;tomar la decisi\u00f3n; iii) defecto procedimental absoluto:1 &nbsp;act\u00faa completamente por fuera del procedimiento establecido, &nbsp;es decir cuando ostensiblemente se desv\u00eda el deber de cumplir &nbsp;con las formas propias de cada juicio; iv) defecto sustantivo: la &nbsp;decisi\u00f3n se fundamenta en una norma evidentemente inaplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta &nbsp;pertinente mencionar que la forma m\u00e1s detallada del defecto &nbsp;factico, se &nbsp;encuentra relacionado con errores probatorios durante el proceso, el &nbsp;cual se configura cuando la decisi\u00f3n judicial se toma: \u00abi) &nbsp;sin que se halle plenamente comprobado el supuesto de hecho que &nbsp;legalmente la determina; (ii) como consecuencia de una omisi\u00f3n &nbsp;en el decreto o valoraci\u00f3n de las pruebas; (iii) de una &nbsp;valoraci\u00f3n irrazonable de las mismas; (iv) de la suposici\u00f3n &nbsp;de una prueba; o (v) del otorgamiento de un alcance contraevidente a &nbsp;los medios probatorios\u00bb.2. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;sala ha dicho que, que &nbsp;un funcionario incurre en &nbsp;el defecto &nbsp;f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n probatoria, cuando: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00absin &nbsp;raz\u00f3n justificada niega el decreto o la pr\u00e1ctica de una &nbsp;prueba, omite su valoraci\u00f3n o la hace en forma incompleta o &nbsp;distorsionando su contenido objetivo; incluso, cuando olvida apreciar &nbsp;el material probativo en conjunto o le confiere m\u00e9rito &nbsp;probativo a un elemento de juicio que fue indebidamente recaudado. &nbsp;Esto, porque si bien los jueces tienen un amplio margen para valorar &nbsp;el acervo probatorio en el cual deben fundar su decisi\u00f3n y &nbsp;formar libremente su convicci\u00f3n, inspir\u00e1ndose en los &nbsp;principios cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica (art\u00edculos &nbsp;187 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil), tambi\u00e9n es &nbsp;cierto que jam\u00e1s pueden ejercer dicho poder de manera &nbsp;arbitraria, irracional o caprichosa. Y es que la ponderaci\u00f3n &nbsp;de los medios de persuasi\u00f3n implica la adopci\u00f3n de &nbsp;criterios objetivos, no simplemente supuestos por el fallador; &nbsp;racionales, es decir, que sopesen la magnitud y el impacto de cada &nbsp;elemento de juicio; y riguroso, esto es, que materialicen la funci\u00f3n &nbsp;de administraci\u00f3n de justicia que se le encomienda a los &nbsp;funcionarios judiciales sobre la base de pruebas debidamente &nbsp;incorporadas al proceso\u00bb 3. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el evento en estudio, la inconformidad de la accionante se centra en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el hecho que, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 el 21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de octubre de 2021, confirm\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la sentencia proferida en primera instancia que neg\u00f3 las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretensiones de la demanda ordinaria que present\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1 &nbsp;Revisado el enlace que contiene el proceso ordinario No. &nbsp;2011-00330-01 que promovi\u00f3 Ana Isabel Roa de Rodr\u00edguez, &nbsp;contra Ana Julia Garz\u00f3n de N\u00fa\u00f1ez, Ana Julia &nbsp;Garz\u00f3n de Caicedo y personas indeterminadas, en el que &nbsp;solicit\u00f3: &nbsp;\u00abdeclarar &nbsp;que adquiri\u00f3, por prescripci\u00f3n extraordinaria, el &nbsp;derecho de dominio sobre los inmuebles ubicados en la Carrera 69 I &nbsp;No. 70-85 y en la Calle 19 No. 16-17 de Bogot\u00e1, identificados &nbsp;con las matr\u00edculas Nos. 50C-1350510 y 50C-1060951, &nbsp;respectivamente\u00bb, &nbsp;puesto &nbsp;que &nbsp;desde &nbsp;hace 25 a\u00f1os ha pose\u00eddo materialmente tales bienes, de &nbsp;manera quieta, pac\u00edfica e ininterrumpida, se &nbsp;encuentra que &nbsp;inicialmente le correspondi\u00f3 conocer al Juzgado Segundo Civil &nbsp;del Circuito de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;expediente fue remitido al Juzgado 47 Civil del Circuito de Bogot\u00e1, &nbsp;y surtidas las etapas propias a este juicio, el 21 de abril de 2021 &nbsp;dict\u00f3 sentencia en la que resolvi\u00f3 negar las &nbsp;pretensiones de la demanda, \u00abporque &nbsp;no se prob\u00f3 el ejercicio de la posesi\u00f3n de los bienes &nbsp;durante diez (10) a\u00f1os, cuando menos, contados desde la &nbsp;vigencia de la Ley 791 de 2002 (27 de diciembre de 2002), &nbsp;o desde &nbsp;hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os antes de la presentaci\u00f3n de &nbsp;la demanda, radicada el 22 de junio de 2011, bajo la legislaci\u00f3n &nbsp;del art. 2532 del C. C.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAdem\u00e1s, &nbsp;ella confes\u00f3 que su compa\u00f1ero permanente pretendi\u00f3 &nbsp;usucapir los inmuebles, sin que probara una coposesi\u00f3n y en &nbsp;contradicci\u00f3n con su propio dicho, pues en la demanda insisti\u00f3 &nbsp;en que ha sido poseedora exclusiva. Agreg\u00f3 que las pruebas &nbsp;documental y testimonial no permiten establecer la posesi\u00f3n &nbsp;inequ\u00edvoca y excluyente, como tampoco una coposesi\u00f3n &nbsp;con el se\u00f1or Ovalle\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2 &nbsp;La demandante &nbsp;centro los reparos en el hecho: i) que, no existi\u00f3 &nbsp;coposesi\u00f3n con el se\u00f1or Ovalle, pues fue exclusiva de &nbsp;la se\u00f1ora Roa de Rodr\u00edguez, quien con sus recursos la &nbsp;ejerci\u00f3 sobre los bienes, como se acredit\u00f3 con las &nbsp;declaraciones rendidas por los terceros y por la propia parte, y que &nbsp;la falta de documentales para comprobar los actos de posesi\u00f3n &nbsp;entre 1986 y 1994, se supl\u00eda con la prueba testimonial, y ii) &nbsp;que, con apoyo en los medios de convicci\u00f3n recaudados se &nbsp;coleg\u00eda que para la fecha en que se emiti\u00f3 la &nbsp;sentencia, hab\u00eda pose\u00eddo los bienes durante 35 a\u00f1os, &nbsp;sin reclamo de ninguna persona. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3 &nbsp;En lo que ac\u00e1 interesa, la Sala Civil del Tribunal Superior de &nbsp;Bogot\u00e1, en la sentencia de 22 de octubre de 2021, luego de &nbsp;hacer relaci\u00f3n a los presupuestos para la prosperidad de la &nbsp;acci\u00f3n, manifest\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;se olvide que, seg\u00fan el art\u00edculo 41 de la ley 153 de &nbsp;1887, \u201cla &nbsp;prescripci\u00f3n iniciada bajo el imperio de una ley, y que no se &nbsp;hubiere completado a\u00fan al tiempo de promulgarse otra que la &nbsp;modifique, podr\u00e1 ser regida por la primera o la segunda, a &nbsp;voluntad del prescribiente; pero eligi\u00e9ndose la \u00faltima, &nbsp;la prescripci\u00f3n no empezar\u00e1 a contarse sino desde la &nbsp;fecha en que la ley nueva hubiere empezado a regir\u201d. &nbsp;Y como el tiempo de duraci\u00f3n del proceso no puede ser contado &nbsp;en beneficio de la demandante, toda vez que traducir\u00eda grave &nbsp;afectaci\u00f3n del derecho de defensa del propietario que resiste &nbsp;la pretensi\u00f3n, resulta incontestable que, ni por asomo, puede &nbsp;abrirse paso a la demanda con fundamento en el plazo que la primera &nbsp;de dichas leyes establece para la prescripci\u00f3n extraordinaria &nbsp;adquisitiva de dominio. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;es posible conceder las s\u00faplicas con respaldo en la &nbsp;prescripci\u00f3n veintenaria que regulaba el art\u00edculo 2532 &nbsp;del C\u00f3digo Civil, porque los medios probatorios recaudados no &nbsp;demuestran que la se\u00f1ora Roa fue poseedora material de los &nbsp;inmuebles, cuando menos, a partir del 22 de junio de 1991\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;relaci\u00f3n a la prueba documental, expres\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPuede &nbsp;aceptarse que fue ella quien pag\u00f3 los impuestos prediales &nbsp;desde 1995, pues as\u00ed lo revelan los respectivos recibos (pp. &nbsp;12 a 33 y 51 a 82, cdno. principal). Es necesario reconocer que &nbsp;satisfizo la contribuci\u00f3n por valorizaci\u00f3n durante los &nbsp;a\u00f1os 2002 y 2004 (p. 35 a 37, ib.). Es posible afirmar que &nbsp;sufrag\u00f3 el precio de los servicios prestados por la Empresa de &nbsp;Acueducto y Alcantarillado de Bogot\u00e1 durante los meses de &nbsp;septiembre y diciembre de 1996, febrero y abril de 1997 (p. 38 a 48, &nbsp;ib.). Pero, aunque pagar tributos municipales por la tierra es &nbsp;indicio notable de ejercicio del dominio \u2013 no tanto el de &nbsp;solventar servicios p\u00fablicos domiciliarios, que tambi\u00e9n &nbsp;es predicable de quien ejerce mera tenencia -, lo cierto es que para &nbsp;la fecha de la demanda tan s\u00f3lo contar\u00edan algo m\u00e1s &nbsp;de 17 a\u00f1os, de suyo insuficientes para usucapir\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que ata\u00f1e a los testimonios recaudados, puntualizo que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPero, &nbsp;adem\u00e1s, la se\u00f1ora Roa no luce coherente en su postura &nbsp;porque acept\u00f3 que ingres\u00f3 a los predios al comenzar una &nbsp;convivencia con el se\u00f1or Adolfo Ovalle Santana, lo que &nbsp;significa que procedi\u00f3 de esa manera reconociendo la condici\u00f3n &nbsp;de su compa\u00f1ero permanente (\u201cel ten\u00eda esa &nbsp;propiedad\u201d; (p 368, cdno. ppal.), quien, alegando posesi\u00f3n &nbsp;exclusiva, promovi\u00f3 un proceso de pertenencia ante el Juzgado &nbsp;30 Civil del Circuito, admitido el 11 de abril de 1994 (pp. 144 y &nbsp;149, ib.). Al respecto basta remitirse a esa actuaci\u00f3n, a los &nbsp;certificados de tradici\u00f3n y libertad de los inmuebles objeto &nbsp;de este proceso (anotaci\u00f3n 3, pp. 6 y 8, ib.), a la demanda &nbsp;que dio lugar a este juicio (hecho 6\u00ba, p. 289, cdno. principal) &nbsp;y a la declaraci\u00f3n de parte de la se\u00f1ora Ana Isabel &nbsp;Roa, quien manifest\u00f3 que \u201cese proceso lo llev\u00f3 &nbsp;una hermana m\u00eda\u201d (p. 369, ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;si para 1994 era el se\u00f1or Ovalle quien se proclamaba como &nbsp;\u00fanico poseedor de los bienes (incluso, el impuesto predial &nbsp;correspondiente a ese a\u00f1o aparece pagado por \u00e9l; p. 34, &nbsp;cdno. principal), no es posible sostener, pues no obra prueba en &nbsp;contrario, que era la se\u00f1ora Roa la que por esa \u00e9poca &nbsp;ejerc\u00eda la posesi\u00f3n, menos a\u00fan si se repara en &nbsp;que no se opuso a esa demanda de su consorte, fallecido el 12 de &nbsp;marzo de 1995 (p. 276, cdno. ppal.), quien en vida pagaba los &nbsp;impuestos prediales, como ella misma lo confes\u00f3 en su &nbsp;declaraci\u00f3n de parte. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLas &nbsp;declaraciones de Ruth S\u00e1nchez Ram\u00edrez, Oscar Rodr\u00edguez &nbsp;Roa y Miriam Melina Amaya de Roa, aunque coincidentes en reconocer &nbsp;que la demandante es la propietaria de los inmuebles y la persona &nbsp;encargada de sufragar sus gastos, arrendarlos y realizarles mejoras, &nbsp;no permiten establecer que existieron actos posesorios &nbsp;ininterrumpidos desde el 22 de junio de 1991 hasta el 22 de junio de &nbsp;2011, fecha en que se present\u00f3 la demanda. Por el contrario, &nbsp;la primera manifest\u00f3 que en 1986 habit\u00f3 el predio &nbsp;ubicado en la Carrera 69 I No. 70-85, y que \u201cella [la &nbsp;demandante] y su esposo o compa\u00f1ero Adolfo Ovalle son los &nbsp;due\u00f1os de esos inmuebles\u201d (p. 372, cdno. principal). &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;concluy\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;aunque esos testimonios permiten inferir algunos actos de se\u00f1or\u00edo &nbsp;ejercidos por la demandante, ninguno de ellos permite concluir &nbsp;inequ\u00edvocamente la posesi\u00f3n exclusiva y continua por un &nbsp;tiempo de veinte a\u00f1os para la \u00e9poca de la demanda, &nbsp;conclusi\u00f3n que se reafirma tras analizar todas las pruebas de &nbsp;manera conjunta, puesto que, se insiste, la propia demandante refiri\u00f3 &nbsp;c\u00f3mo fue su ingreso a los predios, qui\u00e9n se reputaba &nbsp;due\u00f1o, quien pagaba los impuestos antes de que ella, tras la &nbsp;muerte de su pareja, tuviera que asumir ese costo. Es claro, &nbsp;entonces, que a la se\u00f1ora Roa le faltaba tiempo de posesi\u00f3n &nbsp;para cuando radic\u00f3 su demanda. Mientras vivi\u00f3 el se\u00f1or &nbsp;Ovalle, la suya, en gracia de la discusi\u00f3n, fue una posesi\u00f3n &nbsp;equ\u00edvoca. Y como el \u00e9xito de la pertenencia requiere la &nbsp;acreditaci\u00f3n de sus presupuestos de forma concurrente, de &nbsp;suerte que la ausencia de uno impide el estudio de la usucapi\u00f3n &nbsp;reclamada, no puede menos que hall\u00e1rsele raz\u00f3n a la &nbsp;jueza\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;las anteriores consideraciones, resolvi\u00f3: \u00abconfirmar &nbsp;la sentencia de 21 de abril de 2021 proferida por el Juzgado 47 Civil &nbsp;del Circuito dentro de este proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Efectuado ese recuento, se advierte que el Tribunal accionado &nbsp;resolvi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto contra la &nbsp;sentencia de primera instancia, con fundamento en las pruebas &nbsp;solicitadas, decretadas y practicadas en el litigio No. &nbsp;2011-00330-01, de las que pudo concluir que, la demandante no logr\u00f3 &nbsp;acreditar que para el 22 de junio de 2011 cuando radic\u00f3 la &nbsp;demanda, hab\u00eda ejercido la &nbsp;posesi\u00f3n de los bienes durante los diez a\u00f1os de que &nbsp;trata la ley 791 de 2002, o los veinte a\u00f1os exigidos por el &nbsp;art\u00edculo 2531 del C\u00f3digo Civil, en tanto que, con las &nbsp;documentales allegadas solo se comprobaron 8 a\u00f1os de posesi\u00f3n, &nbsp;sin que fuera procedente tener en cuenta el tiempo de duraci\u00f3n &nbsp;del pleito, para complementar el t\u00e9rmino que exige la ley para &nbsp;adquirir un bien por usucapi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunando &nbsp;lo anterior, a que, el hecho de pagar recibos de predial, servicios &nbsp;p\u00fablicos, as\u00ed como valorizaci\u00f3n, son actos que &nbsp;puede efectuar cualquier persona que ejerce mera tenencia, y, que &nbsp;adem\u00e1s, la declaraci\u00f3n de la misma accionante, es &nbsp;contradictoria, porque reconoci\u00f3 que ingres\u00f3 al predio &nbsp;cuando empez\u00f3 la convivencia con su compa\u00f1ero Adolfo &nbsp;Ovalle Santana, quien hab\u00eda adelantado un pleito de &nbsp;pertenencia donde invoc\u00f3 una posesi\u00f3n exclusiva, por &nbsp;tanto, lo reconoci\u00f3 expresamente como poseedor, sin que fuera &nbsp;posible sostener que la convocante ten\u00eda dicha calidad. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal suerte, que el funcionario cuestionado analiz\u00f3 en conjunto &nbsp;todas las pruebas practicadas, de acuerdo con las reglas de la sana &nbsp;cr\u00edtica, y concluy\u00f3 que para la fecha en que fue &nbsp;presentada la demanda (22 &nbsp;de junio de 2011), &nbsp;la demandante no ten\u00eda acreditado el t\u00e9rmino que exige &nbsp;la norma para acoger las pretensiones; si en cuenta se tiene, que la &nbsp;se\u00f1ora Roa de Rodr\u00edguez en el escrito demandatorio y en &nbsp;el interrogatorio manifest\u00f3 que ingres\u00f3 al predio por &nbsp;su compa\u00f1ero permanente, sin alegar una coposesi\u00f3n con &nbsp;el se\u00f1or Ovalle. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;s\u00edntesis, al no cumplirse uno de los requisitos para la &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio, esto es el \u00abejercicio &nbsp;p\u00fablico e ininterrumpido de la posesi\u00f3n por el t\u00e9rmino &nbsp;establecido en la Ley\u00bb, &nbsp;lo procedente era confirmar la decisi\u00f3n que desestim\u00f3 &nbsp;la acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, las divergencias exteriorizadas por la peticionaria a &nbsp;trav\u00e9s del presente medio residual y subsidiario, frente al &nbsp;resultado adverso que recibi\u00f3 con la providencia objeto de su &nbsp;inconformidad, no resultan suficientes para que acuda al juez &nbsp;constitucional en busca de una tercera instancia inexistente en el &nbsp;ordenamiento procesal, para reabrir un debate ya definido por el &nbsp;juzgador competente. &nbsp;(CSJ. &nbsp;STC de 15 &nbsp;feb. 2011, exp. &nbsp;01404, reiterada en la STC 1212-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; En consecuencia, el amparo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;resuelve NEGAR &nbsp;la &nbsp;tutela promovida por Ana &nbsp;Isabel Roa Rodr\u00edguez contra &nbsp;la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los interesados por el medio m\u00e1s expedito, y, de no &nbsp;impugnarse este fallo, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sent. T-729 de 1999 &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitutionnel Sent. SU-226 de 2013 &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Suprema de Justicia STC de 27 de noviembre de 2013, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1800122140002013-00109-01 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC4979-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC4979-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-01123-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintisiete de abril de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintisiete (27) de abril de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Ana &nbsp;Isabel Roa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-62950","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62950","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62950"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62950\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}