{"id":63106,"date":"2024-05-20T21:00:02","date_gmt":"2024-05-20T21:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac1793-2022-2017-00244-01-1\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:02","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:02","slug":"ac1793-2022-2017-00244-01-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac1793-2022-2017-00244-01-1\/","title":{"rendered":"AC 1793 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC1793-2022 (2017-00244-01)_1<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC1793-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n. \u00ba 76001-31-03-002-2017-00244-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiocho de abril de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., treinta y uno (31) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Procede &nbsp;la Sala a decidir sobre la admisibilidad de la demanda presentada por &nbsp;Adriana Paredes Mu\u00f1oz frente a la sentencia del 10 de mayo de &nbsp;2021, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cali dentro del proceso adelantado en contra de Blanca &nbsp;Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares y dem\u00e1s personas &nbsp;\u00abinciertas &nbsp;e indeterminadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En este asunto se pretende la declaratoria de prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria adquisitiva de dominio del inmueble identificado con &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria 370-344360, ubicado en el kil\u00f3metro &nbsp;6 del corregimiento de la Buitrera, \u00abFinca &nbsp;Arizona\u00bb &nbsp;del municipio de Santiago de Cali y, en consecuencia, se realice la &nbsp;inscripci\u00f3n en la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;correspondiente, as\u00ed como se condene en costas a la demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El relato f\u00e1ctico del asunto, se circunscribe a que Adriana &nbsp;Paredes Mu\u00f1oz ha ejercido desde el 30 de abril de 2001 &nbsp;posesi\u00f3n \u00abininterrumpida &nbsp;civil y naturalmente siendo tranquila, quieta, p\u00fablica, sin &nbsp;violencia, ni clandestinidad como persona natural sin reconocer &nbsp;dominio ajeno de terceras personas\u00bb &nbsp;respecto del mencionado bien, en el que tambi\u00e9n ha adelantado &nbsp;la instalaci\u00f3n de 7 casas prefabricadas, mejoras, &nbsp;remodelaciones, pago de impuestos, servicios p\u00fablicos, &nbsp;plantaci\u00f3n y \u00abexpulsi\u00f3n &nbsp;de personas invasoras\u00bb &nbsp;(fls. &nbsp;62 a 64, pdf 001). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El asunto le correspondi\u00f3 por reparto al Juzgado Segundo Civil &nbsp;del Circuito de Cali. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1 &nbsp;La demanda se admiti\u00f3 con auto del 13 de septiembre de 2017 &nbsp;(fl. 66), prove\u00eddo corregido el 25 siguiente (fl. 67). &nbsp;Notificada la demandada Blanca Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares &nbsp;(fl. 88) y designada la curadora ad &nbsp;litem (fls. &nbsp;91, 97) procedieron a contestar la demanda, la primera se opuso a las &nbsp;pretensiones, formul\u00f3 como excepci\u00f3n la denominada &nbsp;\u00abausencia &nbsp;de los requisitos que la ley exige para el ejercicio de la acci\u00f3n &nbsp;de Prescripci\u00f3n extraordinaria adquisitiva de dominio\u00bb &nbsp;(fls. 170 a 177); y la segunda manifest\u00f3 que \u00ab[p]robados &nbsp;los hechos constitutivos de posesi\u00f3n\u2026 no encuentra\u2026 &nbsp;motivos de oposici\u00f3n a las pretensiones de la demanda\u00bb, &nbsp;y propuso la excepci\u00f3n \u00abINNOMINADA\u00bb &nbsp;(fls. &nbsp;98, 99). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2 &nbsp;A trav\u00e9s de su apoderado, Blanca Flor Ca\u00f1\u00f3n de &nbsp;Tabares present\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n (fls. 83 a 98, &nbsp;pdf 006), en la que solicit\u00f3 (i) declarar que le pertenece el &nbsp;\u00abdominio &nbsp;pleno y absoluto\u00bb &nbsp;del &nbsp;inmueble objeto del litigio y, en consecuencia, ordenar el registro &nbsp;de la sentencia en el folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;370-0344360; (ii) tener a Adriana Paredes Mu\u00f1oz como poseedora &nbsp;de mala fe; (iii) ordenar a la \u00faltima mencionada la &nbsp;restituci\u00f3n del bien; y (iv) se condene en costas a la se\u00f1ora &nbsp;Paredes Mu\u00f1oz. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;s\u00edntesis, se\u00f1al\u00f3 que mediante escritura p\u00fablica &nbsp;No. 2415 del 3 de junio de 1996 de la Notar\u00eda Segunda del &nbsp;C\u00edrculo de Cali, adquiri\u00f3 el dominio pleno y absoluto &nbsp;de la \u00abFinca &nbsp;La &nbsp;Arizona\u00bb &nbsp;identificada con folio 370-0344360. Que siempre tuvo la posesi\u00f3n &nbsp;del bien, \u00ablo &nbsp;cual fluye del conocimiento de que es su hijo el se\u00f1or H\u00e9ctor &nbsp;Mario Tabares Ca\u00f1\u00f3n y por ende el reconocimiento como &nbsp;tal por cuenta de la reconvenida Adriana Paredes Mu\u00f1oz, esposa &nbsp;de H\u00e9ctor Mario Tabares, seg\u00fan el registro civil que &nbsp;ella misma anexa a la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que \u00abla &nbsp;rebeld\u00eda de la se\u00f1ora Adriana Pareces Mu\u00f1oz &nbsp;respecto a la calidad de tenedora [del inmueble] si acaso, data de &nbsp;2015, pero con bastante imprecisi\u00f3n, pues no hay certeza de &nbsp;cuando (sic) se podr\u00eda detentar la INTERVERSI\u00d3N DEL &nbsp;T\u00cdTULO de tenencia en posesi\u00f3n. Esta para los efectos &nbsp;de esta demanda\u00bb, &nbsp;la &nbsp;cual \u00abexige &nbsp;que dicha calidad en el demandado (sic), aflora cuando ante la DIAN &nbsp;la se\u00f1ora ADRIANA PAREDES MU\u00d1OZ se atribuye la calidad &nbsp;de poseedora; es decir, solamente en el a\u00f1o 2017 y siendo &nbsp;amplio, desde 2015, a lo sumo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que en un tr\u00e1mite de cobro coactivo que adelant\u00f3 la &nbsp;Direcci\u00f3n de Impuestos y Aduanas Nacionales \u2013 DIAN en &nbsp;contra de Blanca Flor, y que recay\u00f3 sobre el inmueble &nbsp;debatido, no pod\u00eda otorg\u00e1rsele la calidad de poseedora &nbsp;a la se\u00f1ora Paredes Mu\u00f1oz, por cuanto en dicho &nbsp;procedimiento se vulner\u00f3 el debido proceso, impidi\u00e9ndole &nbsp;ejercer a la demandante en reconvenci\u00f3n su derecho de defensa, &nbsp;aunado a que la Adriana Paredes Mu\u00f1oz siempre ha reconocido a &nbsp;Blanca Flor como propietaria del bien. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3 &nbsp;La demanda fue admitida con auto del 20 de marzo de 2019 (fls. 99, &nbsp;100 pdf 006). En ejercicio de su derecho de defensa, Adriana Paredes &nbsp;Mu\u00f1oz neg\u00f3 que fuese tenedora del inmueble en disputa, &nbsp;ratific\u00f3 su calidad de poseedora de forma tranquila, p\u00fablica &nbsp;e ininterrumpida como lo propuso en la demanda inicial (fls. 182 a 88 &nbsp;pdf 001). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Practicada la inspecci\u00f3n judicial y adelantado el tr\u00e1mite &nbsp;propio de esta clase se procesos, en audiencia del 25 de octubre de &nbsp;2019 se dict\u00f3 sentencia de primera instancia en la que se &nbsp;accedi\u00f3 a las pretensiones de la demanda inicial y se neg\u00f3 &nbsp;la reivindicaci\u00f3n formulada en reconvenci\u00f3n por Blanca &nbsp;Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares, \u00faltima que result\u00f3 &nbsp;condenada en costas (fls. 267 a 270 pdf 001). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Inconforme con lo resuelto por el a &nbsp;quo, &nbsp;el apoderado de Blanca Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares apel\u00f3 &nbsp;la sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. SENTENCIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;10 de mayo de 2021, la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cali revoc\u00f3 el fallo de primera instancia. En &nbsp;consecuencia, (i) neg\u00f3 las pretensiones de la demanda inicial; &nbsp;(ii) declar\u00f3 que, a Blanca Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares &nbsp;le pertenece el dominio pleno y absoluto del inmueble denominado &nbsp;\u00abFinca &nbsp;Arizona\u00bb &nbsp;con matr\u00edcula No. 370-344360; (iii) orden\u00f3 a Adriana &nbsp;Paredes Mu\u00f1oz la restituci\u00f3n del bien ya se\u00f1alado, &nbsp;as\u00ed como el pago de los \u00abfrutos &nbsp;civiles percibidos o que hubieren podido percibirse por las casas &nbsp;n\u00fameros 6 y 3 levantadas en el predio, seg\u00fan lo &nbsp;expresado en el juramento estimatorio desde el 22 de noviembre de &nbsp;2015 hasta la fecha en que se restituya el predio\u2026\u00bb; &nbsp;(iv) negar el reconocimiento de mejoras; (v) ordenar el levantamiento &nbsp;de la medida cautelar de inscripci\u00f3n de la demanda; y (vi) &nbsp;condenar en costas en ambas instancias a la demandante inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de realizar un recuento de la actuaci\u00f3n judicial, expuso los &nbsp;requisitos para adquirir un inmueble por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria. Seguidamente, rese\u00f1\u00f3 y analiz\u00f3 &nbsp;la prueba incorporada, constitutiva de (i) los interrogatorios de &nbsp;parte, (ii) las testimoniales tra\u00eddas por la demandante &nbsp;inicial (V\u00edctor Alfonso Sandoval Rodr\u00edguez, Clara In\u00e9s &nbsp;Gonz\u00e1lez Rivera, Jair Manuel Manrique Morales, Arnulfo Pe\u00f1a &nbsp;Vasco y Gladis Cer\u00f3n), y por parte de la demandada principal &nbsp;(V\u00edctor Hugo V\u00e1squez Vesga, tachado de sospechoso pero &nbsp;no descalificado su dicho por el Tribunal, Carmen Juliana Tabares &nbsp;Ca\u00f1\u00f3n y Nelson Ca\u00f1\u00f3n); y (iii) las &nbsp;documentales conformadas por contratos de arrendamiento, recibos &nbsp;p\u00fablicos, certificaciones, prueba pericial, escrituras y pagos &nbsp;de impuestos aportados por ambas contendientes. &nbsp;<\/p>\n<p>Todo &nbsp;lo anterior una vez analizado de manera individual y conjunta llev\u00f3 &nbsp;al ad &nbsp;quem &nbsp;a la conclusi\u00f3n de que Adriana Paredes Mu\u00f1oz \u00abingres\u00f3 &nbsp;al inmueble en el a\u00f1o 2001 por su condici\u00f3n de esposa &nbsp;del hijo de la propietaria y en calidad de tenedora, tenencia que &nbsp;continu\u00f3 en los a\u00f1os siguientes hasta el 22 de &nbsp;noviembre de 2015 cuando hizo desconocimiento frontal, abierto y &nbsp;franco de los derechos de la due\u00f1a y realiz\u00f3 actos &nbsp;posesorios a su nombre, que continu\u00f3 efectuando hasta la &nbsp;presentaci\u00f3n de la demanda en el a\u00f1o 2017\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;como para le momento en el que se radic\u00f3 la demanda hab\u00edan &nbsp;transcurrido tan solo 2 a\u00f1os de los 10 que se exigen por la &nbsp;normativa para este caso, luego no se abre paso a la prescripci\u00f3n &nbsp;invocada, por el contrario procede la reivindicaci\u00f3n &nbsp;peticionada por cuanto (i) Blanca Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares &nbsp;ostenta la titularidad del inmueble mediante escritura 2415 del 3 de &nbsp;junio de 1996; (ii) la posesi\u00f3n est\u00e1 en cabeza de &nbsp;Adriana Paredes Mu\u00f1oz a partir de noviembre de 2015; (iii) es &nbsp;un bien singular debidamente identificado; (iv) existe identidad &nbsp;entre la cosa que se pretende y la pose\u00edda; y (v) la demandada &nbsp;en reconvenci\u00f3n tom\u00f3 la posesi\u00f3n del terreno sin &nbsp;t\u00edtulo alguno y la anuencia de la propietaria. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;se\u00f1ora Adriana Paredes Mu\u00f1oz es poseedora de mala fe &nbsp;(art. 2531 C.C. y sentencia de la CSJ del 7 de diciembre de 1962), &nbsp;por lo que debe restituir el inmueble junto con los frutos civiles &nbsp;(art. 964 C.C.), para lo cual deber\u00e1 tenerse en cuenta las &nbsp;pautas del juramento estimatorio realizado al respecto, por lo que se &nbsp;limita a \u00ablos &nbsp;frutos producidos por las casas n\u00fameros 6 y 3 levantadas en el &nbsp;inmueble y por un mismo valor de canon de arrendamiento, que es el &nbsp;pactado en los contratos celebrados por la se\u00f1ora Paredes como &nbsp;arrendadora: $650.000 y $350.000 desde el 23 de mayo para la casa 6 y &nbsp;junio 6 de 2016 para la casa 3 y hasta la fecha de esta decisi\u00f3n, &nbsp;y los que se sigan causando hasta la restituci\u00f3n\u00bb, &nbsp;precisando &nbsp;que &nbsp;\u00abcomo la &nbsp;posesi\u00f3n exclusiva de la se\u00f1ora Paredes se estableci\u00f3 &nbsp;desde el 22 de diciembre de 2015, los frutos de esas casas hasta las &nbsp;fechas de cada contrato se calcular\u00e1n deduciendo de cada canon &nbsp;pactado el IPC\u00bb, &nbsp;por lo que &nbsp;present\u00f3 el c\u00e1lculo correspondiente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a las mejoras \u00abnada &nbsp;hay que reembolsar por este concepto a la se\u00f1ora Paredes por &nbsp;cuanto no se acreditaron obras de tal \u00edndole realizadas por &nbsp;ella durante su posesi\u00f3n iniciada en noviembre de 2015, esto &nbsp;es, no se prueba que hubiere realizado obras sin las cuales el &nbsp;inmueble hubiere desaparecido o desmejorado su valor\u00bb, &nbsp;y respecto a aquellas que fueran \u00fatiles \u00abno &nbsp;demostr\u00f3 haberlas realizado durante su posesi\u00f3n, por lo &nbsp;que como poseedora de mala fe no tiene derecho ni a su abono ni al &nbsp;retiro de materiales\u2026 Es m\u00e1s, no hay prueba clara y &nbsp;contundente de que fuere la se\u00f1ora Paredes quien levantara con &nbsp;sus propios recursos las casas que se encuentran en el predio\u00bb. &nbsp;Luego, lo que \u00abs\u00ed &nbsp;es claro es que fueron construidas cuando era tenedora en el a\u00f1o &nbsp;2001, pues el dictamen pericial que no mereci\u00f3 reparo y fue &nbsp;emitido a su solicitud en el a\u00f1o 2019, dice que la vetustez de &nbsp;las casas levantadas en el predio y que relaciona, es de 18 a\u00f1os &nbsp;aproximadamente\u00bb &nbsp;(pdf 018). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>III. DEMANDA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;actora en la demanda principal y demandada en reconvenci\u00f3n, en &nbsp;sede de casaci\u00f3n1 &nbsp; sustent\u00f3 en tres cargos por violaci\u00f3n indirecta a la &nbsp;ley sustancial (causal 2, art. 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso \u2013 C.G. del P.), &nbsp;invoc\u00e1ndose como transgredidos &nbsp;los art\u00edculos 762, 2512, 2518, 2527, 2531 y 2532 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, \u00abcomo consecuencia de la inobservancia &nbsp;de los art\u00edculos 176, 220 y 221 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso\u00bb, agregando para el cargo tercero en &nbsp;materia procesal el canon 232 del C.G. del P. (Carpeta 06). &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;fund\u00f3 en la pretermisi\u00f3n del interrogatorio de parte &nbsp;rendido por Blanca Flor Ca\u00f1\u00f3n de Tabares, por lo que se &nbsp;configur\u00f3 un \u00aberror de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3, &nbsp;que Blanca Flor al rendir su declaraci\u00f3n \u00abaporta &nbsp;elementos f\u00e1cticos que deb\u00edan ser valorados en conjunto &nbsp;y conforme la normatividad (sic) que regula el tema en materia como &nbsp;es el art\u00edculo 176 del c\u00f3digo general del proceso\u00bb, &nbsp;relato que \u00abhilando &nbsp;cada versi\u00f3n dada por los hom\u00f3logos testimonios, &nbsp;conducir\u00eda dicha valoraci\u00f3n o an\u00e1lisis a un &nbsp;conocimiento diferente al que se orient\u00f3 finalmente el &nbsp;tribunal\u00bb, por lo que enseguida &nbsp;rese\u00f1\u00f3 los diferentes aspectos expuestos por la &nbsp;demandada inicial. En tal sentido, se concluye que \u00abla &nbsp;interversi\u00f3n del t\u00edtulo como tenedora a poseedora se &nbsp;materializ\u00f3 en el a\u00f1o 2003\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;edific\u00f3 en la \u00abequivocada estimaci\u00f3n &nbsp;de una determinada prueba la cual es soporte fundamental de la &nbsp;sentencia cuestionada configurando tal situaci\u00f3n un error de &nbsp;derecho\u00bb, debido a una aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida de la normativa por parte del Tribunal, desembocando en la &nbsp;\u00aberrada estimaci\u00f3n de las pruebas &nbsp;testimoniales rendidas en el proceso a restar la eficacia que la ley &nbsp;les concede\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;exponer su inconformidad se remiti\u00f3 a las declaraciones de los &nbsp;testigos Clara In\u00e9s Gonz\u00e1lez Rivera, Arnulfo Pe\u00f1a &nbsp;Vasco, Gladis Cer\u00f3n Z\u00e1rate y Jair Manuel Enrique &nbsp;Morales, de los cuales indic\u00f3 que debieron valorarse &nbsp;atendiendo a las directrices del art. 176 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso. Al respecto, puso de presente que todos ellos dieron &nbsp;cuenta que conoc\u00edan a Adriana Paredes Mu\u00f1oz entre 10 y &nbsp;25 a\u00f1os atr\u00e1s, la primera testigo como arrendataria y &nbsp;los dem\u00e1s en calidad de vecinos, presentando en su declaraci\u00f3n &nbsp;que la se\u00f1ora Paredes Mu\u00f1oz actuaba como se\u00f1ora &nbsp;y due\u00f1a del bien objeto de debate, realiz\u00f3 la &nbsp;construcci\u00f3n de 5 a 6 de las 7 viviendas prefabricadas que &nbsp;all\u00ed se ubican, por lo que no puede concluirse como lo &nbsp;hizo &nbsp;el Tribunal que no existieron mejoras, adem\u00e1s que manifestaron &nbsp;los declarantes que desconoc\u00edan a la se\u00f1ora Blanca Flor &nbsp;Ca\u00f1\u00f3n de Tabares, as\u00ed como al supuesto &nbsp;administrador del inmueble, V\u00edctor Hugo V\u00e1squez Vesga. &nbsp;Tambi\u00e9n se constat\u00f3 que la interversi\u00f3n del &nbsp;t\u00edtulo tuvo lugar en el a\u00f1o 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal sentido indic\u00f3 que \u00abla prueba &nbsp;testimonial vista desde los criterios valorativos de la prueba, junto &nbsp;con la sana cr\u00edtica llevan a determinar que se encuentra[n] &nbsp;completamente probados los supuestos de hecho que la norma exige para &nbsp;determinar que debe declarar que ha operado el derecho a usucapir un &nbsp;bien conforme al art\u00edculo 2518, 2531 del c\u00f3digo civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;TERCERO &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;la \u00aberrada estimaci\u00f3n de la prueba\u2026 &nbsp;por error de derecho la prueba pericial rendida en el proceso\u00bb. &nbsp;Se gener\u00f3 la trasgresi\u00f3n de los art\u00edculos &nbsp;176 y 232 del C.G. del P., por cuanto el ad quem en la &nbsp;sentencia indica que se present\u00f3 un dictamen pericial \u00abhace &nbsp;\u00e9nfasis en la cantidad de casas que se encuentran construidas &nbsp;en el predio a la vez que enfatiza en a (sic) vetustez que el predio &nbsp;le atribuye a las construcciones\u00bb, &nbsp;seguidamente, el juzgador \u00abde manera errada, le &nbsp;da una tarifa legal al dictamen pericial allegado, determinando como &nbsp;\u00fanica prueba que puede conducir a determinar si las &nbsp;construcciones dentro del predio a usucapir fueron o no construidas &nbsp;por la demandante, transgrediendo con este hecho con (sic) el &nbsp;principio de unidad probatorio, sana cr\u00edtica y dem\u00e1s &nbsp;regulados\u2026\u00bb, aunado a que &nbsp;no tuvieron en cuenta las testimoniales de Clara In\u00e9s, &nbsp;Arnulfo, Gladis y Jair Manuel para determinar si las edificaciones &nbsp;estaban o no en cabeza de la demandante inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;la conclusi\u00f3n del Tribunal partiendo de la pericia, respecto a &nbsp;la antig\u00fcedad de las casas prefabricadas solo da cuenta de una &nbsp;fecha aproximada de los elementos que la componen, pero no evidencia &nbsp;de manera inequ\u00edvoca el tiempo de su construcci\u00f3n, por &nbsp;cuanto \u00abno tiene ninguna relaci\u00f3n la &nbsp;creaci\u00f3n del material con la incorporaci\u00f3n de esos &nbsp;inmuebles al terreno\u00bb, y con la valoraci\u00f3n &nbsp;completa y conjunta de la prueba se puede constatar que fue Adriana &nbsp;Paredes Mu\u00f1oz, con su propio dinero, quien compr\u00f3 e &nbsp;instal\u00f3 las viviendas, luego s\u00ed se efectuaron mejoras y &nbsp;construcciones por parte de la demandante, contrario a lo razonado en &nbsp;la sentencia de segunda instancia, por lo que bajo \u00abestar &nbsp;circunstancias el Tribunal se encuentra en un error de derecho que &nbsp;conlleva la violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 762, &nbsp;2512, 2518, 2527, 2531 y 2531 del C\u00f3digo Civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>IV. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;naturaleza extraordinaria del recurso de casaci\u00f3n conlleva el &nbsp;cumplimiento de ciertos requisitos que han de observarse por los &nbsp;inconformes, por lo que se deben respetar las reglas propias de cada &nbsp;causal se\u00f1al\u00e1ndose en el numeral 2 del art\u00edculo &nbsp;344 del C\u00f3digo General del Proceso \u2013 C.G. del P.- que &nbsp;los cargos, habr\u00e1n de formularse por separado, contra la &nbsp;sentencia recurrida y contendr\u00e1n \u00abla &nbsp;exposici\u00f3n de los fundamentos de cada acusaci\u00f3n, en &nbsp;forma clara, precisa y completa\u00bb, &nbsp;sin que sea labor de la Corte suplir las falencias, debilidades o &nbsp;vaguedades que all\u00ed se generen, pues de incumplirse se &nbsp;generar\u00eda la inadmisi\u00f3n de la demanda (art. 346 Ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>Actuar &nbsp;con claridad &nbsp;supone &nbsp;que la protesta debe explicitar las razones que le llevan a &nbsp;considerar que el fallador de instancia incurri\u00f3 en una &nbsp;equivocaci\u00f3n, que su error tiene la fuerza de afectar la &nbsp;totalidad de la decisi\u00f3n, por lo que est\u00e1 proscrito que &nbsp;se acuda a f\u00f3rmulas abstractas, \u00abo &nbsp;elucubraciones sobre cu\u00e1l debi\u00f3 ser la decisi\u00f3n &nbsp;definitiva\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC3919-2017, AC5503-2017). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;precisi\u00f3n &nbsp;tiene como prop\u00f3sito la orientaci\u00f3n del reproche hacia &nbsp;los fundamentos centrales de la argumentaci\u00f3n de la sentencia &nbsp;atacada, pues de lo contrario la recriminaci\u00f3n no podr\u00eda &nbsp;abrirse paso (CSJ AC028-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;sea completa, &nbsp;significa que la recurrente deber\u00e1 controvertir la totalidad &nbsp;de las bases de la construcci\u00f3n jur\u00eddica sobre la cual &nbsp;descansa la sentencia, de ah\u00ed que ninguna de ellas puede &nbsp;quedar ausente de cuestionamiento (CSJ AC5379-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;aunque se superen las formalidades t\u00e9cnicas de esta clase de &nbsp;asuntos la Corte podr\u00e1 negar el curso de la protesta &nbsp;extraordinaria, primero, ante la existencia de jurisprudencia &nbsp;reiterada sobre el caso, sin que se demuestre la necesidad de variar &nbsp;su sentido; segundo, cuando no se advierten los errores aducidos, &nbsp;bien sea por saneamiento, ausencia de afectaci\u00f3n a los &nbsp;contendientes o irrelevancia de la lesi\u00f3n; y tercero, al &nbsp;evidenciarse que la afrenta al ordenamiento jur\u00eddico no va en &nbsp;detrimento del recurrente (art. 347 ejusdem). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Para acudir al remedio extraordinario el legislador previ\u00f3 5 &nbsp;causales (art. 336 del C.G. del P.), de las cuales en el presente &nbsp;asunto se alude a la segunda de ellas, cuya hermen\u00e9utica de &nbsp;forma concordante a lo previsto en el art. 344 Ib., es la siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;causal segunda de casaci\u00f3n exige el ataque de una norma &nbsp;sustancial. La &nbsp;v\u00eda indirecta &nbsp;sucede cuando se constata un error de derecho por desconocimiento de &nbsp;norma sustantiva, donde adem\u00e1s habr\u00e1n de indicarse \u00ablas &nbsp;normas probatorias que se consideren violadas, haciendo una &nbsp;explicaci\u00f3n sucinta de la manera en que ellas fueron &nbsp;infringidas\u00bb; &nbsp;o, de hecho, al ser manifiesto y trascendente en la apreciaci\u00f3n &nbsp;de la demanda, su contestaci\u00f3n, o de una prueba determinada. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;se trata de esta causal, tambi\u00e9n se impone al recurrente el &nbsp;deber de se\u00f1alar la forma como el funcionario judicial las &nbsp;trasgredi\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa tarea quien advierte su inconformidad con la sentencia &nbsp;cuestionada v\u00eda casaci\u00f3n, debe controvertir los pilares &nbsp;del fallo, se\u00f1alar la incidencia de los errores y como estos &nbsp;constituyeron el menosprecio de los preceptos normativos que se &nbsp;invocan. Adem\u00e1s, debe cotejar la contundencia e inconsistencia &nbsp;entre lo objetivamente probado por los medios de persuasi\u00f3n y &nbsp;las conclusiones a las que arrib\u00f3 el juzgador (CSJ &nbsp;AC5861-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Precisado lo anterior, se anticipa que la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;que aqu\u00ed se estudia habr\u00e1 de inadmitirse. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;al canon 2532 del C.C., se han planteado dos l\u00edneas, la &nbsp;primera identific\u00e1ndolo como sustancial (S220-1985, S227-1990, &nbsp;S008-1992, AC7510-2017); y la segunda negando tal calidad (A214-1996, &nbsp;A6026-1996, AC943-2020, AC4210-2021). Este \u00faltimo ha sido el &nbsp;criterio reciente sostenido por esta Sala y que se reafirma se\u00f1alando &nbsp;que el precepto estudiado carece de car\u00e1cter sustantivo, por &nbsp;cuanto \u00abse &nbsp;limita a indicar que \u201c[e]l &nbsp;lapso de tiempo necesario para adquirir por esta especie de &nbsp;prescripci\u00f3n, es de diez (10) a\u00f1os contra toda persona &nbsp;y no se suspende a favor de las enumerados en el art\u00edculo&nbsp;2530\u201d\u00bb &nbsp;(AC4210-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;a\u00fan si se soslayara lo inmediatamente anterior, bien sea por &nbsp;la v\u00eda del error de hecho o de derecho, tambi\u00e9n se &nbsp;cerrar\u00eda la puerta a la demanda de casaci\u00f3n propuesta, &nbsp;por cuanto la recurrente simplemente enunci\u00f3 el art. 2532 del &nbsp;C.C., la inconforme no expuso \u00absu &nbsp;texto literal, escenario que revela el incumplimiento del opugnador a &nbsp;su carga de poner de presente la infracci\u00f3n \u201cindirecta &nbsp;de la ley sustancial\u201d\u00bb &nbsp;(AC5864-2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;atac\u00f3 los pilares conclusivos de la valoraci\u00f3n del &nbsp;Tribunal, ya que el juzgador determin\u00f3 la interversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo a partir 22 de noviembre del 2015, pero la &nbsp;demandante inicial simplemente enfil\u00f3 su argumentaci\u00f3n &nbsp;para establecer que fue desde el 2003, apenas estructurando su &nbsp;inconformidad en algunos medios de convicci\u00f3n testimonial y &nbsp;una pericia, sin descalificar toda la valoraci\u00f3n y los &nbsp;restantes elementos de prueba consignados en la sentencia de segunda &nbsp;instancia, faltando as\u00ed a la completitud propia de este &nbsp;recurso que impone la cr\u00edtica total a la construcci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica del fallo que &nbsp;resguarda la sentencia de \u00faltima instancia, de &nbsp;ah\u00ed que \u00abla &nbsp;argumentaci\u00f3n del recurso debe tener un temple superior a las &nbsp;alegaciones de las partes durante el proceso\u00bb (AC2708-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;la tem\u00e1tica ha dicho la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el recurrente tiene que atacar id\u00f3neamente todos los elementos &nbsp;que fundan el proveimiento, explicando con vista en este \u00faltimo &nbsp;y no en otro distinto, en qu\u00e9 ha consistido la infracci\u00f3n &nbsp;a la ley que se le atribuye, cu\u00e1l su influencia en lo &nbsp;dispositivo y c\u00f3mo este aspecto debe variar en orden al &nbsp;restablecimiento de la normatividad sustancial vulnerada, lo que &nbsp;impone entre otras cosas de no menor importancia por cierto, que la &nbsp;cr\u00edtica a las conclusiones decisorias de la sentencia sea &nbsp;completa\u2019. Ello significa que el censor tiene la ineludible &nbsp;carga de combatir todas las apreciaciones de fondo que conforman la &nbsp;base jur\u00eddica esencial del fallo impugnado, sin que sea &nbsp;posible desatender y separarse de la l\u00ednea argumental &nbsp;contenida en aquel prove\u00eddo(\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC7629 de 2016, rad. n\u00ba 2013-00093-01, reiterado en AC879-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2 &nbsp;La misma suerte corren los art\u00edculos 176, 220, 221 y 232 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, por cuanto si la protesta se &nbsp;enfila por el error de hecho (cargo primero), ha de indicarse una &nbsp;norma sustantiva lo cual no acontece con los preceptos indicados, tal &nbsp;como lo ha sostenido reiteradamente esta Sala, entre otras, en &nbsp;providencias AC2713-2019, AC772-2020, AC3327-2021 y AC706-2022, donde &nbsp;se advierte la naturaleza probatoria de dichas disposiciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Teniendo &nbsp;en cuenta lo anterior, si la inconformidad se formula bajo la v\u00eda &nbsp;del error de derecho (cargos segundo y tercero) es indispensable que &nbsp;las normas probatorias antes indicadas est\u00e9n ligadas a unos &nbsp;preceptos sustanciales transgredidos, lo que aqu\u00ed no ocurre, &nbsp;por cuanto la mencionada calidad como qued\u00f3 explicado l\u00edneas &nbsp;atr\u00e1s no la ostentan ninguna de la normativa del C\u00f3digo &nbsp;Civil invocada. Luego, los c\u00e1nones procesales por s\u00ed &nbsp;solos no dan lugar a derribar una sentencia, siendo necesario que \u00abde &nbsp;la infracci\u00f3n de una de esas disposiciones resulte infringida &nbsp;otra norma sustantiva\u00bb &nbsp;(G. &nbsp;J. T. LVI, P\u00e1g. 318)\u00bb, &nbsp;criterio reiterado en AC2666-2019 &nbsp;en el que tambi\u00e9n se dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abY &nbsp;es que aunque en verdad pudieran resultar desconocidas en la &nbsp;sentencia confutada normas probatorias o rituales, al no referirse en &nbsp;las causales primera o segunda la norma sustancial, esto traer\u00eda &nbsp;como corolario que no existir\u00edan elementos para corroborar que &nbsp;se produjo el quebrantamiento de la ley sustantiva, aspecto &nbsp;principal\u00edsimo de esos dos motivos de casaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En armon\u00eda con lo dicho, &nbsp;cumple se\u00f1alar que si el asunto se abordara desde otra &nbsp;perspectiva resultar\u00eda impertinente desconocer las &nbsp;deficiencias advertidas para darle impulso a la demanda estudiada, &nbsp;por cuanto analizado el proceso, como lo fue, no se evidencia &nbsp;vulneraci\u00f3n de los derechos constitucionales, al principio de &nbsp;legalidad de las sentencias o que se comprometa gravemente el orden o &nbsp;el patrimonio p\u00fablico; &nbsp;y tampoco se requiere un pronunciamiento unificador de jurisprudencia &nbsp;respecto del tema discutido (inciso final art. 336 del C.G. del P., &nbsp;canon 16 de la Ley 270 de 1996, reformado por el precepto 7 de la Ley &nbsp;1285 de 2009). &nbsp;<\/p>\n<p>V. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de la Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precisa que el recurso de casaci\u00f3n se concedi\u00f3 por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parte del Tribunal el 1 de junio de 2021 (pdf 021) teniendo en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuenta que para el a\u00f1o 2019 el bien objeto de litigio contaba &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con un aval\u00fao de \u00ab$1.230\u2019510.000\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por lo que se cumpl\u00eda con el justiprecio. Esta Corte admiti\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la protesta extraordinaria el 10 de septiembre de 2021 (pdf 03). &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC1793-2022 (2017-00244-01)_1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;Ponente &nbsp; AC1793-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n. \u00ba 76001-31-03-002-2017-00244-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiocho de abril de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., treinta y uno (31) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Procede &nbsp;la Sala a decidir sobre la admisibilidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-63106","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}