{"id":63530,"date":"2024-05-20T21:00:14","date_gmt":"2024-05-20T21:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc5792-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:14","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:14","slug":"stc5792-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc5792-2022\/","title":{"rendered":"STC5792 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC5792-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>STC5792-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 15693-22-08-000-2022-00057-01&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del once de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once (11) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala &nbsp;\u00danica del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u201cX\u201d &nbsp;el &nbsp;20 de abril de 2022, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida &nbsp;por \u201cE\u201d &nbsp;contra &nbsp;el &nbsp;Juzgado \u201c00\u201d Promiscuo de Familia de \u201cY\u201d, &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculados los intervinientes en el &nbsp;litigio n\u00b0 \u201c2021-00000\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>ANOTACI\u00d3N &nbsp;PRELIMINAR &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;medida de protecci\u00f3n a la intimidad de los menores &nbsp;involucrados en el asunto bajo estudio, esta Sala ha decidido &nbsp;suprimir de la providencia, y de toda futura publicaci\u00f3n de la &nbsp;misma, su nombre y el de sus familiares, al igual que los datos e &nbsp;informaci\u00f3n que permita su identificaci\u00f3n, en procura &nbsp;de lo cual se elaborar\u00e1 otro texto del presente fallo, de &nbsp;igual tenor, pero con tal supresi\u00f3n, que ser\u00e1 el &nbsp;publicable para todos los efectos correspondientes1. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuando en su propio nombre y como representante legal de sus &nbsp;menores hijos \u201cD\u201d y \u201cK\u201d, la solicitante &nbsp;reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido &nbsp;proceso y buena fe, presuntamente vulnerados por el convocado al &nbsp;levantar medida cautelar dentro del asunto antes referido. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;s\u00edntesis, expuso que dentro del ejecutivo de alimentos que &nbsp;promovi\u00f3 contra \u201cA\u201d, padre de sus dos menores &nbsp;hijos, el Juzgado \u201c00\u201d Promiscuo de Familia de \u201cY\u201d, &nbsp;mediante auto del 19 de noviembre de 2021, decret\u00f3 \u00abel &nbsp;embargo de la posesi\u00f3n que ostenta el demandado sobre el &nbsp;veh\u00edculo identificado con placas (\u2026), marca Chevrolet &nbsp;Optra, modelo 2007 (\u2026), medida [que] &nbsp;fue materializada &nbsp;[a trav\u00e9s de aprehensi\u00f3n material] el &nbsp;d\u00eda 22 de enero de 2022\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;frente a dicha medida, \u00abla &nbsp;se\u00f1ora \u201cL\u201d (\u2026) present\u00f3 [el] &nbsp;incidente de desembargo (\u2026) a que se refiere el art\u00edculo &nbsp;597 del C\u00f3digo General del Proceso, alegando ser poseedora del &nbsp;automotor\u00bb, &nbsp;siendo admitido el 11 de marzo de 2022; que habi\u00e9ndose &nbsp;suspendido la audiencia \u00abde &nbsp;que habla el art\u00edculo 129 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso el d\u00eda 18 &nbsp;[del mismo mes y a\u00f1o], &nbsp;en &nbsp;atenci\u00f3n a fallas t\u00e9cnicas en la pr\u00e1ctica de los &nbsp;testimonios solicitados por la parte incidentante\u00bb, &nbsp;continu\u00f3 \u00abpresencialmente\u00bb &nbsp;el 25 de marzo de la misma anualidad, y tras nueva suspensi\u00f3n &nbsp;\u00abpor &nbsp;15 minutos\u00bb, &nbsp;la incidentante present\u00f3 \u00abrecibos &nbsp;de pago de impuestos y gastos del automotor\u00bb, &nbsp;que la juez \u00abdecret\u00f3 &nbsp;como prueba de oficio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;en dicha oportunidad, la funcionaria cognoscente accedi\u00f3 a la &nbsp;pretensi\u00f3n de levantar la medida de embargo y secuestro de la &nbsp;posesi\u00f3n sobre el veh\u00edculo, realizando, entre otras &nbsp;aseveraciones, que \u00abestaba &nbsp;aplicando el art\u00edculo 597 numeral 8 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso; que la posesi\u00f3n a demostrar deber ser inequ\u00edvoca, &nbsp;debiendo demostrar [el &nbsp;tercero] &nbsp;que lo ten\u00eda materialmente sin sombra de duda; que la suegra, &nbsp;la madre y el compa\u00f1ero de la incidentante la reconocen como &nbsp;due\u00f1a y poseedora del automotor, &nbsp;[pues] &nbsp;el se\u00f1or \u201cA\u201d [ejecutado] &nbsp;manifest\u00f3 &nbsp;no ser el poseedor del automotor [sino &nbsp;que lo era] &nbsp;la esposa y madre de una hija &nbsp;[suya]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;contra esa decisi\u00f3n su apoderada interpuso los recursos de &nbsp;reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n, siendo resuelto el primero de &nbsp;manera desfavorable y neg\u00e1ndose el segundo por improcedente &nbsp;por tratarse de proceso \u00abde &nbsp;\u00fanica instancia\u00bb, &nbsp;no obstante, el asunto se adelant\u00f3 con \u00abviolaci\u00f3n &nbsp;al derecho fundamental al debido proceso que se origina en la OMISI\u00d3N &nbsp;en la pr\u00e1ctica de pruebas (\u2026), la aplicaci\u00f3n de &nbsp;criterios jurisprudenciales para evaluar testimonios en materia de &nbsp;familia cuando se trata de un asunto eminentemente patriarcal, la &nbsp;exclusi\u00f3n deliberada de material probatorio que no se someti\u00f3 &nbsp;a contradicci\u00f3n alguna, darse por probados hechos que carecen &nbsp;de prueba alguna\u00bb, &nbsp;por cuanto &nbsp;\u00abcorrespond\u00eda &nbsp;a la incidentante probar INEQU\u00cdVOCAMENTE su posesi\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Juzgado \u201c00\u201d Promiscuo de Familia de \u201cY\u201d &nbsp;inform\u00f3 que, conforme a la comisi\u00f3n dispuesta por el &nbsp;tribunal dentro de la presente acci\u00f3n, procedi\u00f3 a &nbsp;notificar a las partes e intervinientes en el pleito alimentario &nbsp;cuestionado, y remiti\u00f3 link &nbsp;para acceder al expediente digital. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cC\u201d, &nbsp;en su calidad de apoderado judicial de la actora, manifest\u00f3 &nbsp;\u00abcoadyuvar &nbsp;en su totalidad la acci\u00f3n\u00bb, &nbsp;asegurando que \u00abmientras &nbsp;yo asist\u00eda a un debate probatorio en el que el objeto de &nbsp;prueba era la posesi\u00f3n de la incidentante -art\u00edculo 597 &nbsp;numeral 8 C.G.P.-, el fallador manifest\u00f3 sin ambages que la &nbsp;exhibici\u00f3n del documentario necesario para probarla -y que &nbsp;ella misma hab\u00eda decretado como prueba- \u201cno era de su &nbsp;incumbencia\u201d [por &nbsp;tanto], &nbsp;mi clienta y yo asistimos a un proceso muy diferente a aquel que &nbsp;estaba dirigiendo la juez accionada [ya &nbsp;que este] &nbsp;no se ajust\u00f3 a lo preceptuado para el tr\u00e1mite &nbsp;incidental en la normativa procesal vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cL\u201d &nbsp;y el \u201cA\u201d, a trav\u00e9s de apoderada judicial, &nbsp;manifestaron su oposici\u00f3n frente a lo pretendido con esta &nbsp;acci\u00f3n, afirmando que \u00abel &nbsp;auto de fecha 25 de marzo de 2022 (\u2026), est\u00e1 acorde a &nbsp;los lineamientos constitucionales y legales [pues] &nbsp;se demostr\u00f3 con las pruebas aportadas, decretadas y &nbsp;practicadas que mi representada es la poseedora material y adem\u00e1s &nbsp;la propietaria del veh\u00edculo de placas (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;colegiatura a-quo &nbsp;concedi\u00f3 el auxilio al afirmar que el accionado \u00abincurri\u00f3 &nbsp;en un defecto procedimental absoluto al decidir y tramitar incidente &nbsp;de levantamiento de medidas cautelares sin atender el inter\u00e9s &nbsp;superior de los menores que se encuentran representados en el proceso &nbsp;ejecutivo de alimentos (\u2026), y desconocer las etapas procesales &nbsp;previstas para tal tr\u00e1mite, conforme lo reglado en el art\u00edculo &nbsp;597 numeral 8\u00bb, &nbsp;pues, \u00abmal &nbsp;puede interpretarse la diligencia de inmovilizaci\u00f3n del &nbsp;automotor y puesta a disposici\u00f3n del misma para el proceso &nbsp;ante el Despacho, con la diligencia de secuestro la cual, de la &nbsp;revisi\u00f3n del expediente, se echa de menos (\u2026), pese a &nbsp;ser enunciada la inmovilizaci\u00f3n como tal en audiencias &nbsp;celebradas el 18 y 25 de marzo de 2022, sin que efectivamente se haya &nbsp;surtido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, dispuso \u00abdejar &nbsp;sin valor y efecto el auto proferido por el Juzgado \u201c00\u201d &nbsp;Promiscuo de Familia de \u201cY\u201d el 25 de marzo de 2022, &nbsp;mediante el cual decret\u00f3 el levantamiento de la medida de &nbsp;embargo y secuestro de la posesi\u00f3n que pesa sobre el veh\u00edculo &nbsp;de placas (\u2026), la entrega del precitado veh\u00edculo a la &nbsp;propietaria y cancel\u00f3 la orden de inmovilizaci\u00f3n &nbsp;decretada sobre el rodante\u00bb, &nbsp;y orden\u00f3 al querellado, \u00abque &nbsp;en el t\u00e9rmino de 10 d\u00edas contin\u00fae con el tr\u00e1mite &nbsp;correspondiente para hacer efectiva la medida decretada al interior &nbsp;del proceso ejecutivo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;interpuso la apoderada judicial de la incidentante y del demandado en &nbsp;el pleito cuya actuaci\u00f3n se critica, aduciendo que el tr\u00e1mite &nbsp;incidental se sujet\u00f3 a lo previsto en la ley, destacando que &nbsp;la hoy querellante \u00abno &nbsp;se pronunci\u00f3\u00bb &nbsp;dentro del t\u00e9rmino de traslado; tambi\u00e9n, que \u00abel &nbsp;embargo y secuestro del veh\u00edculo no fue la \u00fanica medida &nbsp;que solicit\u00f3 &nbsp;[y que] no &nbsp;puede pretender asegurar el cumplimiento de la obligaci\u00f3n del &nbsp;demandado, solicitando el embargo y secuestro del veh\u00edculo de &nbsp;propiedad y posesi\u00f3n de un tercero\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;la tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a la decantada jurisprudencia de esta Corte, en l\u00ednea de &nbsp;principio la salvaguarda no procede contra esta clase de actuaciones, &nbsp;toda vez que en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez &nbsp;constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de los &nbsp;tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;criterios que se han establecido para identificar las causales de &nbsp;procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece &nbsp;toda actividad judicial arbitraria, caprichosa, infundada o rebelada &nbsp;contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con &nbsp;detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han &nbsp;sometido la ventilaci\u00f3n de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, &nbsp;es imprescindible que cuando se trate de desafuero procesal, \u00e9ste &nbsp;sea determinante o influya en lo resuelto; que el actor identifique &nbsp;los hechos generadores de la vulneraci\u00f3n; y que la providencia &nbsp;censurada no sea sentencia de tutela; finalmente, que se haya &nbsp;configurado alguno de los defectos espec\u00edficos: sustantivo, &nbsp;org\u00e1nico, procedimental, f\u00e1ctico, error inducido, &nbsp;carencia o deficiente motivaci\u00f3n, desconocimiento del &nbsp;precedente jurisprudencial, o que se haya violado directamente la &nbsp;Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; Del caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;la revisi\u00f3n que se realiza al reclamo constitucional y con &nbsp;vista en las piezas procesales adosadas al expediente, en particular &nbsp;las actuaciones que refieren al tr\u00e1mite y definici\u00f3n &nbsp;del incidente cuestionado, la Sala ratificar\u00e1 la concesi\u00f3n &nbsp;de la protecci\u00f3n tutelar, toda vez que para llegar a la &nbsp;determinaci\u00f3n objeto de censura, la autoridad judicial &nbsp;accionada incurri\u00f3 en defecto &nbsp;espec\u00edfico con la fuerza suficiente para quebrantarla. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminarmente &nbsp;es menester recordar que esta Sala ha sosteniendo que cuando &nbsp;se est\u00e1 ante un proceso judicial en el que se involucran los &nbsp;derechos superiores de los ni\u00f1os, el juez de conocimiento de &nbsp;los distintos juicios, debe ser m\u00e1s acucioso al realizar el &nbsp;abordaje de cualquiera de los temas que puedan llegar a afectarlos, &nbsp;en tanto el reconocimiento de sus intereses debe verse desde un &nbsp;contexto m\u00e1s amplio. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;porque se tienen como principios b\u00e1sicos que orientan la &nbsp;Doctrina de la Protecci\u00f3n Integral a los ni\u00f1os, ni\u00f1as &nbsp;y adolescentes, consolidada a partir de la Convenci\u00f3n sobre &nbsp;Derechos del Ni\u00f1o: (i) &nbsp;la igualdad y no discriminaci\u00f3n; (ii) &nbsp;el inter\u00e9s superior de las y los ni\u00f1os; (iii) &nbsp;la efectividad y prioridad absoluta; y (iv) &nbsp;la participaci\u00f3n solidaria. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;tono con ello, la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991, en su &nbsp;art\u00edculo 44, establece que \u00abLos &nbsp;derechos de los ni\u00f1os prevalecen sobre los derechos de los &nbsp;dem\u00e1s\u00bb, &nbsp;y frente a ello, la misma disposici\u00f3n superior se\u00f1ala &nbsp;que \u00abla &nbsp;familia, la sociedad y el Estado tienen la obligaci\u00f3n de &nbsp;asistir y proteger al ni\u00f1o para garantizar su desarrollo &nbsp;arm\u00f3nico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. &nbsp;Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su &nbsp;cumplimiento y la sanci\u00f3n de los infractores\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a los postulados internacionales, el legislador de 1989, a trav\u00e9s &nbsp;del Decreto 2737, previno a las personas y las entidades, tanto &nbsp;p\u00fablicas como privadas para que al desarrollar programas y al &nbsp;asumir responsabilidades en asuntos de menores, tuvieran en cuenta &nbsp;sobre toda otra consideraci\u00f3n, el &nbsp;inter\u00e9s superior &nbsp;de \u00e9stos, lo cual fue armonizado con la Carta de 1991, y &nbsp;posteriormente con el C\u00f3digo de la Infancia y Adolescencia &#8211; &nbsp;Ley 1098 de 2006, que en su art\u00edculo 8\u00ba prev\u00e9 que &nbsp;\u00abse &nbsp;entiende por inter\u00e9s superior del ni\u00f1o, ni\u00f1a y &nbsp;adolescente, el imperativo que obliga a todas las personas a &nbsp;garantizar la satisfacci\u00f3n integral y simult\u00e1nea de &nbsp;todos sus Derechos Humanos, que son universales, prevalentes e &nbsp;interdependientes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Haciendo &nbsp;precisi\u00f3n sobre el punto, el art\u00edculo 9\u00ba del &nbsp;C\u00f3digo de la Infancia y la Adolescencia \u2013 Ley 1098 de &nbsp;2006, se\u00f1ala que \u00ab[e]n &nbsp;todo acto, decisi\u00f3n o medida administrativa, judicial o de &nbsp;cualquier naturaleza que deba adoptarse en relaci\u00f3n con los &nbsp;ni\u00f1os, las ni\u00f1as y los adolescentes, prevalecer\u00e1n &nbsp;los derechos de estos, en especial si existe conflicto entre sus &nbsp;derechos fundamentales con los de cualquier otra persona\u00bb, &nbsp;y concluye indicando que \u00ab[e]n &nbsp;caso de conflicto entre dos o m\u00e1s disposiciones legales, &nbsp;administrativas o disciplinarias, se aplicar\u00e1 la norma m\u00e1s &nbsp;favorable al inter\u00e9s superior del ni\u00f1o, ni\u00f1a o &nbsp;adolescente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Se\u00f1alado lo anterior, establece la Corte que en el caso bajo &nbsp;estudio el accionado incursion\u00f3 en defecto procedimental &nbsp;absoluto, porque, en trat\u00e1ndose de un tercero que concurre a &nbsp;la ejecuci\u00f3n para pretender el levantamiento del embargo y &nbsp;secuestro decretada frente a la \u00abposesi\u00f3n\u00bb &nbsp;de un veh\u00edculo automotor, seg\u00fan el numeral 3\u00b0 del &nbsp;art\u00edculo 593 del C\u00f3digo General del Proceso, la cautela &nbsp;procede respecto de bienes est\u00e9n o no sujetos a registro, y &nbsp;\u00abse &nbsp;consumar\u00e1 mediante el secuestro de estos\u00bb, &nbsp;de &nbsp;manera que al suscitarse \u00aboposici\u00f3n\u00bb, &nbsp;esta se adelante al tenor del procedimiento reglado para tal efecto, &nbsp;esto es, con sujeci\u00f3n a los art\u00edculos 596-2, 597 y 309 &nbsp;ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>Pese &nbsp;a lo anterior, encuentra la Corte -como tambi\u00e9n lo avizor\u00f3 &nbsp;el tribunal de primera instancia-, que en la ejecuci\u00f3n cuya &nbsp;actuaci\u00f3n es materia del reproche, el juzgado, en lugar de &nbsp;advertir que la inconformidad de la \u00abopositora\u00bb &nbsp;deven\u00eda prematura por presentarse antes de llevarse a cabo la &nbsp;diligencia de secuestro, procedi\u00f3 a resolverla previo &nbsp;traslado, sin contar con los supuestos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos &nbsp;requeridos para adelantar una actuaci\u00f3n ajustada a derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, es evidente que al desatar de fondo el incidente enfilado &nbsp;a levantar una cautela inexistente, pues lo \u00fanico acreditado &nbsp;en el expediente es que se produjo la aprehensi\u00f3n material del &nbsp;automotor, tal actuaci\u00f3n deviene improcedente y tipifica un &nbsp;yerro procedimental absoluto, cuya correcci\u00f3n resulta &nbsp;imperiosa mediante la intervenci\u00f3n del fallador excepcional, &nbsp;en tanto conlleva una vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales &nbsp;de los ni\u00f1os alimentarios, al debido proceso y acceso a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, que no se solucion\u00f3 a &nbsp;trav\u00e9s del recurso de reposici\u00f3n previsto para refutar &nbsp;tal decisi\u00f3n pues este lo agot\u00f3 sin \u00e9xito la &nbsp;reclamante en la misma audiencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden, el aludido defecto procedimental en el presente caso se &nbsp;tipifica porque, so pretexto &nbsp;de ce\u00f1irse al principio de legalidad, la juez cognoscente &nbsp;desconoci\u00f3 su funci\u00f3n como garante de los derechos de &nbsp;las partes, en particular de las personas de especial protecci\u00f3n &nbsp;constitucional que la actora representa y cuyo inter\u00e9s &nbsp;superior es prevalente, al actuar al &nbsp;margen del procedimiento por no darle el debido alcance a las &nbsp;disposiciones que refieren al incidente de levantamiento de embargo y &nbsp;secuestro conforme a lo anteriormente descrito. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el desafuero en comento, la jurisprudencia constitucional y de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, ha dejado sentado que ri\u00f1e con &nbsp;el principio de prevalencia del derecho sustancial y desconoce la &nbsp;adecuada interpretaci\u00f3n de las normas adjetivas aplicables al &nbsp;caso examinado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la jurisprudencia constitucional ha sostenido que se &nbsp;incurre &nbsp;en el referido yerro cuando el juez: \u00ab(i) &nbsp;aplica disposiciones procesales que se oponen a la vigencia de &nbsp;derechos constitucionales en un caso concreto; (ii) exige el &nbsp;cumplimiento de requisitos formales de manera irreflexiva, aunque en &nbsp;determinadas circunstancias puedan constituir cargas imposibles de &nbsp;cumplir para las partes, siempre que esa situaci\u00f3n se &nbsp;encuentre comprobada; [y] &nbsp;(iii) &nbsp;incurre en un rigorismo procedimental en la apreciaci\u00f3n de las &nbsp;pruebas\u00bb &nbsp;(CC &nbsp;T-031\/16), y en suma, cuando \u00abpor &nbsp;un apego extremo y una aplicaci\u00f3n mec\u00e1nica de las &nbsp;formas, renuncia conscientemente a la verdad jur\u00eddica objetiva &nbsp;patente en los hechos, deriv\u00e1ndose de su actuar una &nbsp;inaplicaci\u00f3n de la justicia material y del principio de la &nbsp;prevalencia del derecho sustancial\u00bb &nbsp;(CC &nbsp;T-234\/17). &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que para irrumpir en el defecto en cuesti\u00f3n, el acusado &nbsp;tambi\u00e9n soslay\u00f3 el &nbsp;art\u00edculo 11 del C\u00f3digo General del Proceso, pues &nbsp;all\u00ed se consagra que \u00abel &nbsp;juez deber\u00e1 tener en cuenta que el objeto de los &nbsp;procedimientos es la efectividad de los derechos reconocidos por la &nbsp;ley sustancial\u00bb, &nbsp;y que las posibles dudas que surjan en la sustanciaci\u00f3n y &nbsp;definici\u00f3n de los tr\u00e1mites a su cargo, \u00abdeber\u00e1n &nbsp;aclararse mediante la aplicaci\u00f3n de los principios &nbsp;constitucionales y generales del derecho procesal garantizando en &nbsp;todo caso el debido proceso, el derecho de defensa, la igualdad de &nbsp;las partes y los dem\u00e1s derechos constitucionales &nbsp;fundamentales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;aunque los falladores ordinarios tienen libertad razonable para &nbsp;interpretar y aplicar la ley, los jueces de tutela pueden intervenir &nbsp;en esa funci\u00f3n, cuando aquellos incurren en una flagrante &nbsp;desviaci\u00f3n del mismo. Al respecto, esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;manifestado que: \u00ab[e]l &nbsp;Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para &nbsp;interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso &nbsp;si \u201cse detecta un error grosero o un yerro superlativo o &nbsp;may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento &nbsp;positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible &nbsp;resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se &nbsp;presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por &nbsp;contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es &nbsp;posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional &nbsp;vulnerado o amenazado&#8230;\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 00183, citada en STC10401-2021, &nbsp;18 ago. 2021, rad. 02199-00). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;atenci\u00f3n a lo discurrido, se &nbsp;avalar\u00e1 el fallo estimatorio de primer grado y las &nbsp;disposiciones impartidas para corregir la actuaci\u00f3n defectuosa &nbsp;del accionado, y con ello, se ratifica la invalidaci\u00f3n del &nbsp;auto que levant\u00f3 la cautela en cuesti\u00f3n, y la orden &nbsp;para que diligencie la medida de embargo y secuestro, observando en &nbsp;dicho diligenciamiento lo previsto en el ordenamiento legal &nbsp;aplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;el &nbsp;fallo objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto a las partes y al a-quo &nbsp;por medio expedito, y en oportunidad rem\u00edtase el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acuerdo No. 034 de 16 de diciembre de 2020, CSJ &#8211; Sala de Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC5792-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; STC5792-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 15693-22-08-000-2022-00057-01&nbsp;&nbsp; &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del once de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once (11) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala &nbsp;\u00danica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-63530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}