{"id":63566,"date":"2024-05-20T21:00:14","date_gmt":"2024-05-20T21:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc5992-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:14","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:14","slug":"stc5992-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc5992-2022\/","title":{"rendered":"STC5992 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC5992-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC5992-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-01452-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dieciocho de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., dieciocho (18) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por William &nbsp;Alay\u00f3n Alay\u00f3n &nbsp;contra &nbsp;la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite &nbsp;al que fue vinculado el Juzgado Cincuenta y Uno Civil del Circuito de &nbsp;esta ciudad, y citadas las partes e intervinientes en proceso &nbsp;ordinario de simulaci\u00f3n No. 2014-00368-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitante invoc\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamentales al debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de justicia, defensa e igualdad, presuntamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vulnerados por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que, en el proceso referido que promovi\u00f3 contra Jhanya &nbsp;Catalina Angarita M\u00e9ndez, William &nbsp;Alay\u00f3n M\u00e9ndez y Janeth M\u00e9ndez Camargo y otros, &nbsp;el Juzgado &nbsp;Cincuenta &nbsp;y Uno Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1, en sentencia de 28 de julio de 2020 acogi\u00f3 sus &nbsp;pretensiones, decisi\u00f3n que revoc\u00f3 el &nbsp;Tribunal de Bogot\u00e1 el 23 de marzo de 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 &nbsp;que esta determinaci\u00f3n, \u00abdesconoci\u00f3 &nbsp;mediante un error de hecho el valor probatorio de la prueba de &nbsp;indicios, en la cual se bas\u00f3 de manera evidente y legal el &nbsp;juez de primera instancia, esto es, no le dio valor probatorio &nbsp;alguno, no obstante, la retirada jurisprudencia de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil de esa alta Corporaci\u00f3n, de justicia, &nbsp;sobre el valor de la prueba indiciaria en los procesos de &nbsp;simulaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que en esa clase de actuaciones, el valor probatorio de la prueba &nbsp;indiciaria es fundamental, ya que los actos que determinan la &nbsp;simulaci\u00f3n se hace de manera subrepticia, a escondidas para &nbsp;generar una apariencia real cuando se trata de un acto fingido para &nbsp;generar un fraude en contra de un tercero, a quien no se le puede &nbsp;exigir como err\u00f3neamente lo hizo el ad-quem, &nbsp;demostrar el concierto simulatorio o fraude, por cuanto no fue parte &nbsp;en ese negocio, y no est\u00e1 en posibilidad de cumplir ese &nbsp;requerimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Expres\u00f3 &nbsp;que, el Tribunal de forma apresurada resolvi\u00f3 revocar el fallo &nbsp;recurrido, con el argumento que el demandante no demostr\u00f3 de &nbsp;forma fehaciente la participaci\u00f3n, tanto del vendedor como del &nbsp;comprador en la simulaci\u00f3n alegada sobre los tres inmuebles &nbsp;objeto del litigio, decisi\u00f3n que adopt\u00f3 con un exceso &nbsp;ritual manifiesto, sin valorar las pruebas, y desechando todo el &nbsp;acervo probatorio que demostraba la participaci\u00f3n de las &nbsp;partes en ese negocio. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que tambi\u00e9n desconoci\u00f3 los dem\u00e1s medios &nbsp;probatorios, como el pago del precio de las tres ventas simuladas &nbsp;mediante cheques de la cuenta personal de Janeth M\u00e9ndez &nbsp;Camargo, quien no ten\u00eda capacidad econ\u00f3mica, ni el &nbsp;parentesco de hijos de los demandados William Alay\u00f3n M\u00e9ndez &nbsp;y Jhanya Catalina Angarita M\u00e9ndez con aqu\u00e9lla, as\u00ed &nbsp;como la inexistencia de las cuentas bancarias en cabeza de los &nbsp;presuntos compradores para la \u00e9poca de las ventas simuladas, &nbsp;ni valor\u00f3 las declaraciones de renta de los citados. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que, para cumplir con el requisito de procedibilidad contra la &nbsp;decisi\u00f3n de segundo grado, interpuso el recurso extraordinario &nbsp;de casaci\u00f3n ante la Sala Civil de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;presentada la demanda el 1\u00ba de septiembre de 2021 fue admitida, &nbsp;luego se \u00abinadmiti\u00f3\u00bb &nbsp;el 16 de diciembre de ese a\u00f1o, finalmente el expediente se &nbsp;devolvi\u00f3 el 25 de enero de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Con fundamento en esos argumentos solicit\u00f3, &nbsp;se deje sin valor y efecto el fallo de 23 de marzo de 2021 proferido &nbsp;por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, para en su lugar \u00abreponer &nbsp;toda la actuaci\u00f3n procesal adelantada con violaci\u00f3n al &nbsp;debido proceso, defensa e igualdad, y se abstenga de seguir &nbsp;vulnerando los derechos fundamentales del suscrito, en especial el &nbsp;derecho al debido proceso, de igual (sic) &nbsp;y de contradicci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;\u202f&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Una vez asumido el tr\u00e1mite, se admiti\u00f3 la tutela, y &nbsp;orden\u00f3 el traslado a los involucrados, as\u00ed como la &nbsp;citaci\u00f3n a las partes e intervinientes en el litigio que &nbsp;motiv\u00f3 esta acci\u00f3n constitucional, para que ejercieran &nbsp;su derecho a la defensa.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1 guardo silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juez Cincuenta y Uno Civil del Circuito de esta Ciudad luego de &nbsp;hacer un recuento de las actuaciones adelantadas en el juicio de &nbsp;simulaci\u00f3n, indic\u00f3 que la sentencia proferida el 28 de &nbsp;julio de 2020 fue apelada por las demandadas, y revocada por el &nbsp;superior jer\u00e1rquico quien neg\u00f3 las pretensiones de la &nbsp;demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El apoderado de la sociedad Mazuera Villegas y C\u00eda. SA como &nbsp;interviniente en su calidad de demandado, dijo que realiz\u00f3 la &nbsp;venta del apartamento 804 y garaje 120 de la Urbanizaci\u00f3n &nbsp;Mazuera 16 PH de manera v\u00e1lida, conforme a las solemnidades &nbsp;legales, como se evidenci\u00f3 en la escritura Publica No. 4095 de &nbsp;16 de julio de 2008 de la Notar\u00eda 45 de esta ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El mandatario judicial de las demandadas en el citado asunto &nbsp;manifest\u00f3 que, el fallo proferido por el Tribunal no vulner\u00f3 &nbsp;ninguna garant\u00eda fundamental al accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Inversiones &nbsp;S\u00e1nchez Ortega S en C Insanorte S en C como interviniente en &nbsp;el citado proceso verbal, expres\u00f3 que la acci\u00f3n es &nbsp;improcedente porque en la actuaci\u00f3n no se evidenci\u00f3 la &nbsp;existencia de un defecto f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Las causales &nbsp;especiales &nbsp;para la configuraci\u00f3n de la trasgresi\u00f3n del derecho al &nbsp;debido proceso, frente a una determinaci\u00f3n jurisdiccional, &nbsp;han sido determinadas por la jurisprudencia constitucional as\u00ed: &nbsp;i) &nbsp;defecto &nbsp;f\u00e1ctico: ha &nbsp;determinado que se incurre en una v\u00eda de hecho cuando el juez &nbsp;carece por completo de apoyo probatorio que permita la aplicaci\u00f3n &nbsp;del supuesto legal en el que se sustenta la decisi\u00f3n; ii) &nbsp;defecto org\u00e1nico: carece absolutamente de competencia para &nbsp;tomar la decisi\u00f3n; iii) defecto procedimental absoluto:1 &nbsp;act\u00faa completamente por fuera del procedimiento establecido, &nbsp;es decir cuando ostensiblemente se desv\u00eda el deber de cumplir &nbsp;con las formas propias de cada juicio; iv) defecto sustantivo: la &nbsp;decisi\u00f3n se fundamenta en una norma evidentemente inaplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta &nbsp;pertinente mencionar que la forma m\u00e1s detallada del defecto &nbsp;f\u00e1ctico, se &nbsp;encuentra relacionado con errores probatorios durante el proceso, el &nbsp;cual se configura cuando la decisi\u00f3n judicial se toma: \u00abi) &nbsp;sin que se halle plenamente comprobado el supuesto de hecho que &nbsp;legalmente la determina; (ii) como consecuencia de una omisi\u00f3n &nbsp;en el decreto o valoraci\u00f3n de las pruebas; (iii) de una &nbsp;valoraci\u00f3n irrazonable de las mismas; (iv) de la suposici\u00f3n &nbsp;de una prueba; o (v) del otorgamiento de un alcance contraevidente a &nbsp;los medios probatorios\u00bb.2. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente &nbsp;la Sala ha establecido, que un &nbsp;funcionario incurre en &nbsp;el defecto &nbsp;f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n probatoria, cuando, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;sin &nbsp;raz\u00f3n justificada niega el decreto o la pr\u00e1ctica de una &nbsp;prueba, omite su valoraci\u00f3n o la hace en forma incompleta o &nbsp;distorsionando su contenido objetivo; incluso, cuando olvida apreciar &nbsp;el material probativo en conjunto o le confiere m\u00e9rito &nbsp;probativo a un elemento de juicio que fue indebidamente recaudado. &nbsp;Esto, porque si bien los jueces tienen un amplio margen para valorar &nbsp;el acervo probatorio en el cual deben fundar su decisi\u00f3n y &nbsp;formar libremente su convicci\u00f3n, inspir\u00e1ndose en los &nbsp;principios cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica (art\u00edculos &nbsp;187 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil), tambi\u00e9n es &nbsp;cierto que jam\u00e1s pueden ejercer dicho poder de manera &nbsp;arbitraria, irracional o caprichosa. Y es que la ponderaci\u00f3n &nbsp;de los medios de persuasi\u00f3n implica la adopci\u00f3n de &nbsp;criterios objetivos, no simplemente supuestos por el fallador; &nbsp;racionales, es decir, que sopesen la magnitud y el impacto de cada &nbsp;elemento de juicio; y riguroso, esto es, que materialicen la funci\u00f3n &nbsp;de administraci\u00f3n de justicia que se le encomienda a los &nbsp;funcionarios judiciales sobre la base de pruebas debidamente &nbsp;incorporadas al proceso\u00bb 3. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, la inconformidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionante radica en el hecho que, en la sentencia proferida por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 que revoc\u00f3 la del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Cincuenta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Uno Civil del Circuito de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bogot\u00e1 el 28 de julio de 2020 que acogi\u00f3 sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretensiones, incurri\u00f3 en v\u00eda de hecho por defecto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f\u00e1ctico, al realizar una indebida valoraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1 &nbsp;Revisado el enlace que contiene el proceso ordinario No. &nbsp;2014-00368-00 promovido por William Alay\u00f3n Alay\u00f3n &nbsp;contra Jhanya &nbsp;Catalina Angarita M\u00e9ndez, William Alay\u00f3n M\u00e9ndez, &nbsp;Janeth M\u00e9ndez Camargo y otros, &nbsp;del que inicialmente correspondi\u00f3 &nbsp;conocer al Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Bogot\u00e1, se &nbsp;tiene que en la demanda se solicit\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDeclarar &nbsp;que son &nbsp;\u201csimulados &nbsp;por interposici\u00f3n de persona\u201d los contratos de &nbsp;compraventa contenidos en las escrituras p\u00fablicas N\u00b0 4095 &nbsp;del 16 de julio de 2008 (apto. 804 y garaje 120 de Mazur\u00e9n &nbsp;16PH); 1483 de 8 de septiembre de 2010 (apto. 509 del Edificio Ongaza &nbsp;P.H., junto con el uso exclusivo del garaje 65) y 599 de 4 de abril &nbsp;de 2011 (lote de terreno N\u00b0 11 del condominio San Gabriel P.H de &nbsp;Anapoima, Cundinamarca), respecto de los inmuebles con M.I. &nbsp;50N-20496541, 50N-20496074; 50N-20222805 de Bogot\u00e1 y 166-83080 &nbsp;de La Mesa (Cundinamarca), en el sentido de que la \u201creal\u201d &nbsp;compradora es la se\u00f1ora Janeth M\u00e9ndez Camargo y no &nbsp;Jhanya Catalina Angarita M\u00e9ndez y William Alay\u00f3n &nbsp;M\u00e9ndez, como en dichos documentos p\u00fablicos se hizo &nbsp;constar\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2 &nbsp;El Juzgado Cincuenta &nbsp;y Uno Civil del Circuito de Bogot\u00e1, avoc\u00f3 &nbsp;el conocimiento de esa actuaci\u00f3n, y evacuadas las etapas &nbsp;propias de este juicio, el 28 de julio de 2020 profiri\u00f3 &nbsp;sentencia en la que resolvi\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPRIMERO: &nbsp;DECLARAR PARCIALMENTE SIMULADOS &nbsp;los contratos de compraventas contenidas las escrituras p\u00fablicas &nbsp;No. 4095 del 16 de julio de 2008 de la Notaria 45 del C\u00edrculo &nbsp;de Bogot\u00e1, 1483 del 08 de septiembre de 2010 de la Notaria 22 &nbsp;del C\u00edrculo de Bogot\u00e1 y 599 del 04 de abril de 2011 de &nbsp;la Notaria 77 de Bogot\u00e1, en cuanto a la persona de la &nbsp;compradora que no fue William Alay\u00f3n M\u00e9ndez y Jhanya &nbsp;Catalina Angarita M\u00e9ndez sino la se\u00f1ora Janeth M\u00e9ndez &nbsp;Camargo. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Consecuencia de lo anterior ordenar la anulaci\u00f3n parcial de &nbsp;las escrituras p\u00fablicas No. 4095 del 16 de julio de 2008 de la &nbsp;Notaria 45 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, 1483 del 08 de &nbsp;septiembre de 2010 de la Notaria 22 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1 &nbsp;y 599 del 04 de abril de 2011 de la Notaria 77 de Bogot\u00e1, &nbsp;mediante las cuales se celebr\u00f3 contrato de compraventa &nbsp;respecto a los bienes inmuebles 50N-20496541, 50N-20496074, &nbsp;50N20222805 y 166-83080, en el sentido de que la verdadera compradora &nbsp;de los inmuebles es la se\u00f1ora Janeth M\u00e9ndez Camargo. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Oficiar &nbsp;a las Notar\u00edas 45, 22 y 77 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1 &nbsp;comunic\u00e1ndoles esta decisi\u00f3n. Igualmente of\u00edciese &nbsp;a la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Bogot\u00e1 &nbsp;Zona Norte y de La Mesa, Cundinamarca, orden\u00e1ndole cancelar &nbsp;las anotaciones efectuadas con las escrituras en menci\u00f3n y &nbsp;efectuar la anotaci\u00f3n de lo ac\u00e1 decidi\u00f3 en los &nbsp;folios de matr\u00edcula inmobiliaria 50N-20496541, 50N-20496074, &nbsp;50N-20222805 y 166-83080, esto es, indicando que la compradora en &nbsp;todos esos negocios jur\u00eddicos fue la se\u00f1ora Janeth &nbsp;M\u00e9ndez Camargo. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: &nbsp;DECLARAR NO PROBADAS &nbsp;las excepciones de m\u00e9rito propuestas por los codemandados &nbsp;William Alay\u00f3n M\u00e9ndez, Jhanya Catalina Angarita M\u00e9ndez &nbsp;y Janeth M\u00e9ndez Camargo. &nbsp;<\/p>\n<p>QUINTO: &nbsp;Absolver &nbsp;de todas las pretensiones a los demandados Inversiones S\u00e1nchez &nbsp;y Ortega S en C Isanorte, Mazuera Villegas y Cia S.A. y Aida Consuelo &nbsp;y Teresa de Jes\u00fas L\u00f3pez Mart\u00ednez, conforme a lo &nbsp;dicho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;adoptar esa decisi\u00f3n consider\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;verdadera compradora de los inmuebles es la se\u00f1ora Janeth &nbsp;M\u00e9ndez Camargo\u00bb, y &nbsp;sostuvo que, &nbsp;\u00ablos codemandados Alay\u00f3n M\u00e9ndez y Angarita &nbsp;M\u00e9ndez, para la \u00e9poca de la adquisici\u00f3n de los &nbsp;inmuebles eran apenas estudiante universitario sin un trabajo, en el &nbsp;caso del primero y una persona que estaba apenas empezando su vida &nbsp;laboral en el caso de la segunda\u00bb y &nbsp;que, &nbsp;\u00abconfluyen en este caso puntual tres indicios que permiten al &nbsp;despacho colegir que, en efecto, hubo una simulaci\u00f3n en la &nbsp;persona que -efectivamente- compr\u00f3 los bienes inmuebles en &nbsp;cuesti\u00f3n. El primero de ellos, el de la familiaridad, del cual &nbsp;se puede colegir el \u00e1nimo de favorecer a su progenitora, el &nbsp;segundo la incapacidad de pago de los demandados, y el tercero el &nbsp;hecho de que el bien fue pose\u00eddo como un bien familiar y no &nbsp;como uno de propiedad exclusiva de los presuntos due\u00f1os\u00bb &nbsp;lo &nbsp;que permit\u00eda inferir que &nbsp;\u00aben realidad la verdadera compradora era la se\u00f1ora &nbsp;Jhanet M\u00e9ndez Camargo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3 &nbsp;Las demandadas Janeth M\u00e9ndez Camargo y Jhanya Catalina &nbsp;Angarita M\u00e9ndez, formularon recurso de apelaci\u00f3n y sus &nbsp;reparos fueron los siguientes: \u00abi) &nbsp;Inaplicaci\u00f3n de las normas relativas a la simulaci\u00f3n, &nbsp;porque el &nbsp;fallo desconoci\u00f3 la reiterada jurisprudencia de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, la cual aclara que la \u00fanica forma para &nbsp;que prospere la acci\u00f3n simulatoria, es que se compruebe la &nbsp;participaci\u00f3n de ambas partes del negocio jur\u00eddico &nbsp;atacado en raz\u00f3n del concierto simulatorio, incluso en &nbsp;pretensiones de simulaci\u00f3n parcial por interp\u00f3sito &nbsp;comprador; &nbsp;ii) la simulaci\u00f3n de los actos no se configur\u00f3, &nbsp;debido que las pruebas que obran del expediente no dan cuenta de la &nbsp;participaci\u00f3n de los enajenantes en el supuesto acuerdo &nbsp;simulatorio entre los adquirientes y la se\u00f1ora Janeth M\u00e9ndez &nbsp;Camargo; iii) el v\u00ednculo familiar en s\u00ed mismo no es &nbsp;suficiente para concluir que existi\u00f3 una simulaci\u00f3n y &nbsp;iv) el hecho de que diferentes familiares residan en los inmuebles no &nbsp;implica que la posesi\u00f3n de los bienes no sea efectivamente de &nbsp;quienes los adquirieron; y v) Jhanya Catalina Angarita y William &nbsp;Alay\u00f3n M\u00e9ndez si percib\u00edan ingresos y s\u00ed &nbsp;era dable para ellos adquirir las propiedades\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4 &nbsp;El Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en la sentencia censurada &nbsp;de 23 de marzo de 2021, &nbsp;indic\u00f3 que el objeto de litigio seg\u00fan el demandante &nbsp;radicaba en el hecho que la verdadera compradora de los inmuebles fue &nbsp;su exc\u00f3nyuge Janeth M\u00e9ndez Camargo, y no Jhanya &nbsp;Catalina Angarita M\u00e9ndez y William Alay\u00f3n M\u00e9ndez &nbsp;a quienes hizo figurar como compradores sin serlo. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;regl\u00f3n seguido, hizo una breve rese\u00f1a normativa, as\u00ed &nbsp;como jurisprudencial de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, y &nbsp;refiri\u00f3 que, \u00abpara &nbsp;que haya simulaci\u00f3n, se precisa del concierto simulatorio &nbsp;entre las partes verdaderas y el interpuesto (\u2026) si falta el &nbsp;acuerdo de los tres, no puede existir la simulaci\u00f3n relativa &nbsp;en la modalidad de la interposici\u00f3n de persona\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que, las pruebas recaudadas, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abno &nbsp;dan cuenta y menos de manera fehaciente, como es propio en este tipo &nbsp;de debate, -pues de no ser as\u00ed ha de respetarse la presunci\u00f3n &nbsp;de seriedad del negocio jur\u00eddico aparente-, que todos los &nbsp;contratantes (Mazuera Villegas y C\u00eda. S.A como vendedora de &nbsp;los inmuebles con M.I. 50N-20496541 y 50N-20496074; Aida Consuelo &nbsp;L\u00f3pez Mart\u00ednez y Teresa de Jes\u00fas L\u00f3pez &nbsp;Mart\u00ednez como vendedoras del inmueble con M.I. 50N-20222805 e &nbsp;Inversiones S\u00e1nchez Ortega S en C \u2013Insanorte S en C- &nbsp;como vendedora del inmueble con M.I. 166-83080, as\u00ed como &nbsp;Jhanya Catalina Angarita M\u00e9ndez y William Alay\u00f3n &nbsp;M\u00e9ndez, como \u201ccompradores\u201d, acordaron simular las &nbsp;compraventas, y que hicieron figurar como compradores a Jhanya &nbsp;Catalina Angarita M\u00e9ndez y William Alay\u00f3n M\u00e9ndez, &nbsp;con la plena convicci\u00f3n -de todos y cada uno de los &nbsp;negociantes- de que ellos no ostentaban tal condici\u00f3n, y que &nbsp;la \u00fanica compradora era la se\u00f1ora Janeth M\u00e9ndez &nbsp;Camargo. Frente a ese tema, lo primero que hay que resaltar es que, &nbsp;de parte de los opositores no hubo confesi\u00f3n expresa, ni de &nbsp;ninguna otra modalidad. Por el contrario, al contestar la demanda y &nbsp;al absolver sus declaraciones de parte -y ahora insisten en ello al &nbsp;plantear y sustentar sus apelaciones- los demandados aseveraron que &nbsp;lo que entendieron todos los interesados -al otorgar los respectivos &nbsp;documentos notariales, y como all\u00ed se consign\u00f3-, fue &nbsp;que Jhanya Catalina Angarita M\u00e9ndez y William Alay\u00f3n &nbsp;M\u00e9ndez obraron como verdaderos compradores de los susodichos &nbsp;inmuebles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Resalt\u00f3 &nbsp;a continuaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abJhanya &nbsp;Catalina Angarita M\u00e9ndez y William Alay\u00f3n M\u00e9ndez &nbsp;han sostenido, en forma consistente y repetida, que el negocio &nbsp;jur\u00eddico fue serio, y que no se quiso solapar nada diferente &nbsp;de lo que se declar\u00f3 en las escrituras p\u00fablicas de las &nbsp;que aqu\u00ed se ha hablado. Al paso, sus litisconsortes, quienes &nbsp;figuraron como vendedores, afirmaron al contestar la demanda que &nbsp;desconocen cualquier acuerdo privado entre los compradores y que le &nbsp;vendieron los inmuebles a quienes all\u00ed figuraron en esa &nbsp;condici\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;efecto, Inversiones S\u00e1nchez Ortega S en C \u2013Insanorte S &nbsp;en C- (quien vendi\u00f3 a los hermanos demandados el inmueble &nbsp;identificado con M.I 166-83080) excepcion\u00f3 \u201ccontrato &nbsp;legalmente celebrado\u201d, &nbsp;para lo cual adujo que \u201cno &nbsp;le correspond\u00eda a la sociedad vendedora verificar si los &nbsp;dineros pagados por los compradores correspond\u00edan a recursos &nbsp;propios (\u2026) o proced\u00edan de pr\u00e9stamos o &nbsp;donaciones\u201d &nbsp;(hojas 807 a 811 del PDF 01Cuaderno1Digitalizado). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, Mazuera Villegas y C\u00eda. S.A. (vendedora de los &nbsp;inmuebles identificados con M.I. 50N-20496541 y 50N-20496074) no &nbsp;formul\u00f3 excepciones, pero frente al hecho 9\u00b0 de la demanda &nbsp;manifest\u00f3 que \u201ces &nbsp;cierto\u201d &nbsp;que por E.P. N\u00b0 4095 de 16 de julio de 2008 vendi\u00f3 a los &nbsp;demandados el apartamento 804 y garaje 120 de la urbanizaci\u00f3n &nbsp;Mazur\u00e9n 16 P.H. \u201cy &nbsp;no le consta que dichos inmuebles los hayan adquirido por interpuesta &nbsp;persona\u201d. &nbsp;Finalmente, Aida Consuelo L\u00f3pez Mart\u00ednez y Teresa de &nbsp;Jes\u00fas L\u00f3pez Mart\u00ednez (vendedoras del inmueble &nbsp;identificado con M.I. 50N-20222805) excepcionaron \u201cbuena &nbsp;fe de las vendedoras demandadas\u201d &nbsp;y \u201causencia &nbsp;de comunicabilidad de circunstancias y desconocimiento de reservas &nbsp;mentales respecto de los compradores\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abTampoco &nbsp;a ninguno de los demandados que se aludieron en el p\u00e1rrafo &nbsp;anterior se les practic\u00f3 interrogatorio de parte, seg\u00fan &nbsp;emana del acta que recogi\u00f3 la audiencia de instrucci\u00f3n &nbsp;y juzgamiento (ver auto 3, proferido en audiencia del 13 de julio de &nbsp;2020, PDF 09AudienciaArt373), por manera que brilla por su ausencia &nbsp;confesi\u00f3n a esos respectos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;el escenario probatorio que as\u00ed se configur\u00f3, colige la &nbsp;Sala que no anduvo afortunado el juez de primera instancia al acoger &nbsp;las pretensiones, pues, como qued\u00f3 visto, los elementos de &nbsp;juicio que obran en la foliatura (sin excluir el relato de la parte &nbsp;actora, ni tampoco las versiones que ofrecieron los demandados), ni &nbsp;de lejos son aptos para desvirtuar la presunci\u00f3n de seriedad y &nbsp;sinceridad de los negocios jur\u00eddicos aparentes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente &nbsp;concluy\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed &nbsp;las cosas, se revocar\u00e1 la sentencia impugnada, pues el \u00e9xito &nbsp;de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n exige la concurrencia &nbsp;de los presupuestos axiol\u00f3gicos, entre los cuales se encuentra &nbsp;el concierto simulatorio, cuya acreditaci\u00f3n ac\u00e1 brilla &nbsp;por su ausencia. Tal vicisitud \u2013as\u00ed con vehemencia lo &nbsp;alegaron los apelantes- impon\u00eda privilegiar la consabida &nbsp;presunci\u00f3n de seriedad de los negocios jur\u00eddicos &nbsp;aparentes, cuya sinceridad la parte actora puso en entredicho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;resolvi\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abREVOCAR &nbsp;el fallo que el Juzgado 51 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 &nbsp;profiri\u00f3 el 28 de julio de 2020, en el proceso verbal (de &nbsp;simulaci\u00f3n) promovido por William Alay\u00f3n Alay\u00f3n &nbsp;contra Jhanya Catalina Angarita M\u00e9ndez, William Alay\u00f3n &nbsp;M\u00e9ndez (y otros). En su lugar y ante la prevalencia de la &nbsp;presunci\u00f3n de seriedad del negocio jur\u00eddico aparente, &nbsp;se DENIEGAN todas las pretensiones que inco\u00f3 la parte actora\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Efectuado ese recuento, no advierte la Sala amenaza o vulneraci\u00f3n &nbsp;de las garant\u00edas fundamentales invocada, porque el Tribunal &nbsp;cuestionado desat\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n formulado &nbsp;contra la sentencia dictada por el juez de conocimiento, teniendo en &nbsp;cuenta los reparos efectuados por las demandadas, decisi\u00f3n que &nbsp;se encuentra apoyada en la doctrina y la jurisprudencia que regulan &nbsp;la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, aunado al hecho que valor\u00f3 &nbsp;las pruebas allegadas y practicadas en el proceso verbal No. &nbsp;2014-00368-00, de las que pudo concluir que no fueron aptas para &nbsp;desvirtuar la presunci\u00f3n de seriedad de los negocios jur\u00eddicos &nbsp;que se dijo eran &nbsp;simulados. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto el funcionario cuestionado al analizar los medios de &nbsp;convicci\u00f3n que obraban en el expediente, consider\u00f3 que &nbsp;no eran suficientes para soportar las pretensiones, toda vez que, los &nbsp;demandados en la contestaci\u00f3n de la demanda manifestaron que &nbsp;obraron como verdaderos compradores en los negocios supuestamente &nbsp;simulados, a quienes ni siquiera se les practic\u00f3 &nbsp;interrogatorio de parte, y por el contrario los testigos declararon &nbsp;que no les constaba que dichos inmuebles los hubieran adquirido por &nbsp;\u00abinterpuesta &nbsp;persona\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, no se logr\u00f3 acreditar la existencia del &nbsp;\u00abconcierto &nbsp;simulatorio\u00bb, &nbsp;porque con los medios de convicci\u00f3n recaudados, no se comprob\u00f3 &nbsp;que los vendedores que intervinieron en los diferentes negocios, &nbsp;acordaron simular las compraventas, e hicieron figurar a los se\u00f1ores &nbsp;Angarita M\u00e9ndez y Alay\u00f3n M\u00e9ndez como verdaderos &nbsp;compradores, con el convencimiento que ellos no revelaban dicha &nbsp;condici\u00f3n, pues en realidad la \u00fanica compradora era &nbsp;Janeth M\u00e9ndez Camargo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;s\u00edntesis, el Tribunal Superior de acuerdo con las reglas de la &nbsp;sana cr\u00edtica, concluy\u00f3 que no se acredit\u00f3 uno de &nbsp;los presupuestos para la prosperidad de la acci\u00f3n, &nbsp;sentencia que &nbsp;se encuentra motivada y no luce arbitraria, ni caprichosa, ni se &nbsp;evidencia el defecto f\u00e1ctico enrostrado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el punto, es necesario destacar que el Juez constitucional s\u00f3lo &nbsp;interviene en la \u00abesfera &nbsp;probatoria\u00bb, &nbsp;cuando el \u00aberror &nbsp;en el juicio valorativo\u00bb &nbsp;sea flagrante y con incidencia directa en la decisi\u00f3n, cuya &nbsp;ocurrencia no se advierte en este asunto, pues no se observa un &nbsp;juicio il\u00f3gico o contraevidente del material probatorio. (Ver &nbsp;CSJ STC, 18 abr. 2012, rad. 2012-0009-01, STC, 27 jun. 2012, rad. &nbsp;2012-00088-01, STC, 12 &nbsp;ag. 2013, &nbsp;rad. 2013-00125-01, STC811-2022 &nbsp;y &nbsp;STC5002-2022, entre muchas). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; En consecuencia, el amparo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;resuelve NEGAR &nbsp;la &nbsp;tutela promovida por William &nbsp;Alay\u00f3n Alay\u00f3n &nbsp;contra &nbsp;la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite &nbsp;al que se vincul\u00f3 al Juzgado Cincuenta y Uno Civil del &nbsp;Circuito de esta ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los interesados por el medio m\u00e1s expedito, y, de no &nbsp;impugnarse este fallo, rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sent. T-729 de 1999 &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitutionnel Sent. SU-226 de 2013 &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Suprema de Justicia STC de 27 de noviembre de 2013, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1800122140002013-00109-01 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC5992-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC5992-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-01452-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dieciocho de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., dieciocho (18) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por William &nbsp;Alay\u00f3n Alay\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-63566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}