{"id":63687,"date":"2024-05-20T21:00:18","date_gmt":"2024-05-20T21:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6144-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:18","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:18","slug":"stc6144-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6144-2022\/","title":{"rendered":"STC6144 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC6144-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6144-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-01785-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en Sesi\u00f3n de &nbsp;dieciocho de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 7 de septiembre &nbsp;de 2021 por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;en la tutela que Margarita Farf\u00e1n le &nbsp;instaur\u00f3 a la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00ba 4 de la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral, extensiva a la Sala Laboral del &nbsp;Tribunal Superior y al Juzgado Veinte Laboral del Circuito, ambos del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, y &nbsp;dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo 86957. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- La libelista &nbsp;invoc\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos a \u00abuna &nbsp;pensi\u00f3n vital y m\u00ednima de vejez, &nbsp;igualdad, &nbsp;seguridad &nbsp;social y &nbsp;vida digna\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que se dejara sin valor y efecto la sentencia dictada por la &nbsp;Magistratura censurada el 18 de mayo de 2021 y, &nbsp;en consecuencia, se emitiera una nueva que \u00abrespete &nbsp;mi derecho sustancial a que se me (\u2026) validen las semanas que &nbsp;fueron canceladas mediante t\u00edtulo pensional liquidado por &nbsp;Colpensiones y recibido su pago sin ninguna objeci\u00f3n dentro &nbsp;del plazo mensual de que habla la norma operando de esta manera la &nbsp;afiliaci\u00f3n t\u00e1cita y el respeto al principio de &nbsp;confianza leg\u00edtima\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En sustento narr\u00f3 &nbsp;que demand\u00f3 laboralmente a la Administradora Colombiana de &nbsp;Pensiones y a Jairo Lizarralde Rivera, para que se le reconociera &nbsp;como beneficiaria del r\u00e9gimen de transici\u00f3n (art. 36 de &nbsp;la Ley 100 de 1993), se incluyera en su historial las cotizaciones &nbsp;realizadas entre el 1\u00ba de abril de 1991 y 31 de mayo de 1999 &nbsp;canceladas por Lizarralde Rivera y, adem\u00e1s, obtener el pago de &nbsp;la pensi\u00f3n de vejez a partir del 1\u00ba de junio de 2014, de &nbsp;conformidad con el Acuerdo 049 de 1990. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 que &nbsp;el Juzgado &nbsp;Veinte Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 orden\u00f3 &nbsp;a Colpensiones actualizar su historia laboral teniendo en cuenta los &nbsp;periodos pagados por Lizarralde Rivera y la conden\u00f3 a &nbsp;reconocerle la aludida prestaci\u00f3n y pagarle los intereses &nbsp;moratorios de que trata el art\u00edculo 141 de la Ley 100 de 1993 &nbsp;(11 sep. 2018); determinaci\u00f3n que el superior revoc\u00f3 al &nbsp;declarar probada la excepci\u00f3n de inexistencia de la obligaci\u00f3n &nbsp;(13 mar. 2019), al paso que la Sala de Casaci\u00f3n Laboral no &nbsp;quebr\u00f3 la de \u00e9ste (18 may. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 que &nbsp;con la \u00faltima decisi\u00f3n se incurri\u00f3 &nbsp;en v\u00eda de hecho, porque se pas\u00f3 por alto que &nbsp;Colpensiones no investig\u00f3 la relaci\u00f3n laboral que tuvo &nbsp;con el empleador omisivo y, no obstante ello, \u00abliquid\u00f3 &nbsp;el valor del t\u00edtulo pensional, (\u2026) recibi\u00f3 el &nbsp;valor del t\u00edtulo pensional el d\u00eda 14 de julio de 2017 y &nbsp;que antes del 14 de agosto de 2017\u00bb, &nbsp;sin presentar \u00abobjeci\u00f3n &nbsp;a la liquidaci\u00f3n o pago del t\u00edtulo pensional\u00bb; &nbsp;de ah\u00ed que, en su opini\u00f3n, surge una \u00abafiliaci\u00f3n &nbsp;t\u00e1cita que permit[e] validar los (\u2026) periodos sin &nbsp;afiliaci\u00f3n\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>2.- La &nbsp;Sala de Descongesti\u00f3n de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;defendi\u00f3 &nbsp;la &nbsp;legalidad de su proceder, destacando que los cargos de la &nbsp;casacionista no salieron avante porque \u00abno &nbsp;demostr\u00f3 que las semanas cuya sumatoria pretende estaban &nbsp;sustentadas en una verdadera relaci\u00f3n laboral\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El Patrimonio &nbsp;Aut\u00f3nomo de Remanentes del ISS en liquidaci\u00f3n adujo que &nbsp;\u00abColpensiones &nbsp;debe resolver las solicitudes de reconocimiento de derechos &nbsp;pensionales, incluyendo aquellas que habiendo sido presentadas ante &nbsp;el ISS no se hubieren resuelto a la entrada en vigencia del citado &nbsp;Decreto [2011 de 2012]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal desestim\u00f3 &nbsp;el ruego, &nbsp;comoquiera que encontr\u00f3 razonable el veredicto confutado, &nbsp;debido a que &nbsp;Margarita Farf\u00e1n &nbsp;\u00abno &nbsp;cumpli\u00f3 las exigencias normativas para ser beneficiaria del &nbsp;Acuerdo 049 de 1990\u00bb, &nbsp;como quiera que las pruebas que aport\u00f3 fueron insuficientes &nbsp;para demostrar la existencia de la relaci\u00f3n laboral que afirm\u00f3 &nbsp;tener con Jairo &nbsp;Lizarralde Rivera &nbsp;desde el 1\u00b0 de abril de 1991 y hasta el 30 de mayo de la misma &nbsp;anualidad y, de la cual depend\u00eda la validaci\u00f3n de las &nbsp;cotizaciones efectuadas para dicho periodo. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;La impulsora replic\u00f3 &nbsp;iterando los argumentos del escrito genitor, resaltando que la &nbsp;liquidaci\u00f3n y pago del t\u00edtulo pensional s\u00ed &nbsp;acredit\u00f3 la aludida \u00abrelaci\u00f3n &nbsp;laboral\u00bb, &nbsp;en tanto Colpensiones \u00abantes &nbsp;de liquidar y emitir el valor del t\u00edtulo pensional realiz\u00f3 &nbsp;investigaci\u00f3n administrativa que concluy[\u00f3] que si &nbsp;existi\u00f3 relaci\u00f3n laboral entre mi persona y el se\u00f1or &nbsp;Jairo Lizarralde\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De entrada, se avizora el decaimiento de la \u00abtutela\u00bb &nbsp;y la convalidaci\u00f3n del prove\u00eddo de primer grado, debido &nbsp;a que se &nbsp;observa que &nbsp;la resoluci\u00f3n de la Sala de Descongesti\u00f3n n\u00b0 4 de &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Laboral (SL1893-2021, 18 may.) que no &nbsp;quebr\u00f3 la del Tribunal de Bogot\u00e1 (13 mar. 2019), &nbsp;no &nbsp;luce antojadiza, ni ilegal; &nbsp;por el contrario, obedece, en l\u00ednea de principio, a una &nbsp;leg\u00edtima ex\u00e9gesis de la normativa que rige la materia y &nbsp;la jurisprudencia depurada sobre el tema, as\u00ed como a una &nbsp;congruente apreciaci\u00f3n del acervo, que no se muestra &nbsp;contraevidente con la realidad que fluye del plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, &nbsp;para arribar a dicha conclusi\u00f3n, asegur\u00f3 &nbsp;que en la Litis &nbsp;no &nbsp;exist\u00eda discrepancia en torno a los siguientes aspectos: &nbsp;<\/p>\n<p>i) &nbsp;Margarita Farf\u00e1n naci\u00f3 el 20 de abril de 1955 (\u2026), &nbsp;es decir, para la fecha de entrada en vigencia de la Ley 100 de 1993, &nbsp;1.\u00ba de abril de 1994, contaba con m\u00e1s de 35 a\u00f1os &nbsp;edad, por lo que, en principio, podr\u00eda considerarse &nbsp;beneficiaria del r\u00e9gimen de transici\u00f3n de que trata su &nbsp;art\u00edculo 36; ii) &nbsp;Jairo Lizarralde Rivera solicit\u00f3 a Colpensiones la \u00abvalidaci\u00f3n &nbsp;de tiempos laborados y no cotizados\u00bb entre el 1.\u00ba de abril &nbsp;de 1991 y el 3 de mayo del mismo a\u00f1o, lo que dio lugar a la &nbsp;emisi\u00f3n, por parte de esa entidad, de un c\u00e1lculo &nbsp;actuarial por valor de $935.568, que fue pagado por el solicitante el &nbsp;14 de julio de 2017 (\u2026); iii) &nbsp;la recurrente solicit\u00f3 a Colpensiones la inclusi\u00f3n de &nbsp;esos tiempos en su historia laboral, pero la administradora pensional &nbsp;neg\u00f3 dicha solicitud, alegando que deb\u00eda desarrollar &nbsp;una investigaci\u00f3n administrativa para determinar la validez de &nbsp;los mismos (\u2026); iv) &nbsp;reiterada la anterior petici\u00f3n y solicitada la pensi\u00f3n &nbsp;de vejez por la accionante (\u2026), a la fecha de inicio del &nbsp;tr\u00e1mite judicial no se hab\u00eda dado respuesta alguna a &nbsp;esta; v) &nbsp;en las historias laborales aportadas al expediente por las partes se &nbsp;contabilizan 791 semanas cotizadas entre el 1.\u00ba de diciembre de &nbsp;1997 y el 31 de mayo de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, trajo a &nbsp;colaci\u00f3n la sentencia SL2376-2020 que reiter\u00f3 &nbsp;la SL1040-2020 y ense\u00f1\u00f3 &nbsp;que \u00abel &nbsp;hecho generador de las cotizaciones al Sistema General de Pensiones &nbsp;es la relaci\u00f3n de trabajo subordinada o la vinculaci\u00f3n &nbsp;legal y reglamentaria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto seguido, &nbsp;destac\u00f3 que en la SL1355-2019 se aclar\u00f3 que a pesar de &nbsp;que las Administradoras de Fondos de Pensiones ostentan el deber de &nbsp;\u00abdesarrollar &nbsp;las acciones de cobro contra los empleadores morosos, so pena de &nbsp;computar esas semanas para efectos del reconocimiento pensional\u00bb, &nbsp;cierto es que, \u00abpara &nbsp;que pueda hablarse de mora patronal, es necesario que existan pruebas &nbsp;razonables sobre la existencia de un v\u00ednculo laboral\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De acuerdo con &nbsp;ello, pregon\u00f3 &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) las semanas &nbsp;comprendidas entre el 1.\u00ba de abril de 1991 y el 3 de mayo del &nbsp;mismo a\u00f1o (\u2026) no pod\u00edan sumarse, porque de la &nbsp;historia laboral y de la documental que contiene el pago del c\u00e1lculo &nbsp;actuarial efectuado por Lizarralde Rivera en el a\u00f1o 2017, se &nbsp;sigue que la accionante se afili\u00f3 al sistema el 1.\u00ba de &nbsp;diciembre de 1997 y que los aportes del a\u00f1o 1991 se basaron en &nbsp;el pretexto de no haberse pagado esas semanas por el supuesto &nbsp;exempleador, lo que no encontr\u00f3 cre\u00edble, pues tales &nbsp;tiempos \u00abcarecen de total soporte probatorio que acredite, (\u2026) &nbsp;de forma (\u2026) cierta la existencia de un verdadero contrato de &nbsp;trabajo\u00bb entre quien situ\u00f3 el c\u00e1lculo actuarial y &nbsp;la reclamante, a quien no podr\u00eda d\u00e1rsele la condici\u00f3n &nbsp;de acreedora de la pensi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En dicho sentido, &nbsp;asegur\u00f3 que la contestaci\u00f3n de la demanda no constitu\u00eda &nbsp;una confesi\u00f3n, en atenci\u00f3n a que, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) su texto da &nbsp;cuenta de la confusi\u00f3n del demandado, quien en un comienzo &nbsp;dice que no le consta la existencia del v\u00ednculo laboral, (\u2026) &nbsp;para luego sostener, (\u2026) que el nexo s\u00ed existi\u00f3, &nbsp;pero se\u00f1alando fechas distintas a las exteriorizadas en el &nbsp;c\u00e1lculo actuarial, en el cual se disponen como ciclos a pagar &nbsp;los correspondientes al periodo \u00ab01\/04\/1991 03\/05\/1991\u00bb &nbsp;(\u2026), mientras que el accionado, en la cuarta excepci\u00f3n &nbsp;formulada en su contestaci\u00f3n, se\u00f1ala que los servicios &nbsp;personales se los prest\u00f3 la se\u00f1ora Farf\u00e1n entre &nbsp;el \u00ab1 de abril y 31 de mayo de 1991\u00bb (\u2026), lo que &nbsp;implica divergencias notorias entre las versiones que presenta a la &nbsp;jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En lo concerniente &nbsp;con la comunicaci\u00f3n de 4 de julio de 2017 que Colpensiones &nbsp;remiti\u00f3 a Jairo Lizarralde Rivera junto con el cup\u00f3n de &nbsp;pago del c\u00e1lculo actuarial, estim\u00f3 que no evidencian &nbsp;certeza &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) acerca de que &nbsp;Margarita Farf\u00e1n efectivamente prest\u00f3 sus servicios a &nbsp;favor de quien se dice su empleador, pues corresponden a la respuesta &nbsp;a una petici\u00f3n administrativa puntual, elevada por este &nbsp;\u00faltimo, para que se le indique el monto a pagar por &nbsp;cotizaciones correspondientes a un determinado lapso, en el que &nbsp;supuestamente no hizo la afiliaci\u00f3n de la trabajadora, luego, &nbsp;si bien (\u2026) ese recibo dio pie a recibir los dineros &nbsp;destinados a cubrir esos tiempos, supuestamente laborados, no genera &nbsp;credibilidad acerca de este \u00faltimo hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;acot\u00f3 que el aludido recibo de pago no constituye una orden de &nbsp;apremio contra Lizarralde Rivera, en la medida que \u00ab(..) &nbsp;la iniciativa de emitir ese cup\u00f3n se genera en el alegado &nbsp;empleador, y la liquidaci\u00f3n no es otra cosa que la respuesta &nbsp;al derecho de petici\u00f3n de este \u00faltimo, tal y como se &nbsp;expresa en el oficio de 4 de julio de 2017 (\u2026) [cuya finalidad &nbsp;no es] dar por cierta la existencia del nexo subordinante generador &nbsp;de la obligaci\u00f3n de cotizaci\u00f3n (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En punto a los &nbsp;reportes de semanas cotizadas, dijo, evidencian que Margarita Farf\u00e1n &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) se afili\u00f3 &nbsp;al sistema pensional en el a\u00f1o 1997, y no antes. En los &nbsp;ejemplares que aporta Colpensiones (\u2026) expedidos despu\u00e9s &nbsp;del pago de las supuestas semanas adeudadas, no se relacionan estas &nbsp;(\u2026) lo que indica que, a pesar de haber recibi[do] el dinero &nbsp;ofrecido por el aqu\u00ed codemandado a t\u00edtulo de pago del &nbsp;c\u00e1lculo actuarial, la administraci\u00f3n pensional no ten\u00eda &nbsp;certeza de la existencia del contrato laboral y por ello no los sum\u00f3 &nbsp;en esa historia laboral. &nbsp;<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n &nbsp;con el \u00abformulario &nbsp;de solicitud de prestaciones econ\u00f3micas\u00bb &nbsp;y la \u00abpetici\u00f3n &nbsp;de correcci\u00f3n de historia laboral\u00bb, &nbsp;razon\u00f3 que \u00abson &nbsp;documentos diligenciados por la misma accionante, para lograr el &nbsp;objetivo que persigue a trav\u00e9s de este proceso, de manera que &nbsp;su contenido no puede estimarse como suficiente para demostrar que, &nbsp;en efecto, en el a\u00f1o 1991 existiera un contrato de trabajo &nbsp;real (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;esboz\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) si bien en el &nbsp;oficio emitido por Colpensiones para establecer el monto del c\u00e1lculo &nbsp;actuarial (\u2026) se registran en mora los ciclos arriba &nbsp;indicados, conforme a los Decretos 2633 de 1994 y 326 de 1996, ello &nbsp;no certifica que la demandante mantuvo un contrato de trabajo con tal &nbsp;empleador en ese lapso, toda vez que la entidad se limita a registrar &nbsp;lo anunciado por \u00e9l, tiempo que queda en duda con la &nbsp;contestaci\u00f3n de la demanda, que alude a otros d\u00edas de &nbsp;supuesta relaci\u00f3n (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>De acuerdo con &nbsp;ello, coligi\u00f3 que conforme lo explic\u00f3 la segunda &nbsp;instancia, la censura \u00abno &nbsp;demostr\u00f3\u00bb &nbsp;que hubiese \u00abprestado &nbsp;servicios para el empleador Lizarralde Rivera [en el a\u00f1o 1991] &nbsp;y, por tanto, que se generara la obligaci\u00f3n de realizar &nbsp;cotizaciones al sistema pensional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta &nbsp;lo expuesto, adver\u00f3 que en el sub &nbsp;lite no &nbsp;se impuso una exigencia probatoria desproporcionada a la recurrente, &nbsp;en vista que en la sentencia SL2204-2020 se asent\u00f3 &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;por ejemplo, en la sentencia CSJ SL, 28 oct. 2008, rad. 34270, la &nbsp;Sala explic\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026). &nbsp;Es claro entonces que los derechos pensionales y las cotizaciones son &nbsp;un corolario del trabajo; se causan por el hecho de haber laborado y &nbsp;est\u00e1n dirigidos a garantizar al trabajador un ingreso &nbsp;econ\u00f3mico peri\u00f3dico, tras largos a\u00f1os de &nbsp;servicio que han redundado en su desgaste f\u00edsico natural. De &nbsp;all\u00ed que, precisamente, para que pueda hablarse de \u00abmora &nbsp;patronal\u00bb es necesario que existan pruebas razonables o &nbsp;inferencias plausibles sobre la existencia de un v\u00ednculo &nbsp;laboral, (\u2026). Dicho de otro modo: la mora del empleador debe &nbsp;tener sustento en una relaci\u00f3n de trabajo real. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado a ello, &nbsp;dilucid\u00f3 que en los casos abordados en las sentencias &nbsp;SL6066-2016 y SL233-2020, que invoc\u00f3 la demandante en su &nbsp;defensa, \u00abno &nbsp;hab\u00eda duda acerca de la existencia de nexos contractuales &nbsp;generadores de la relaci\u00f3n jur\u00eddica de cotizaci\u00f3n, &nbsp;con lo que sus postulados no son aplicables a este caso, ni siquiera &nbsp;en aras de la \u00abaceptaci\u00f3n t\u00e1cita de la &nbsp;afiliaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;precis\u00f3 que el ad &nbsp;quem &nbsp;no incurri\u00f3 en los yerros endilgados, al paso que &nbsp;acertadamente dedujo que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;no se verific\u00f3 la vinculaci\u00f3n laboral de la demandante &nbsp;con Lizarralde Rivera, exigencia que no resulta desmedida, ni reviste &nbsp;que el fallador de segundo grado hubiese presumido la mala fe de la &nbsp;trabajadora que dej\u00f3 de llevar a buen t\u00e9rmino una carga &nbsp;probatoria b\u00e1sica. Por ello, puede concluirse que la ausencia &nbsp;de prueba que ofrezca convicci\u00f3n sobre el verdadero nexo &nbsp;contractual laboral inhibe al juzgador de contabilizar los aportes &nbsp;objeto de debate, a efectos de verificar el cumplimiento de los &nbsp;requisitos de la pensi\u00f3n de vejez. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En ese &nbsp;orden, independientemente que esta Sala avale o no las disertaciones &nbsp;transcritas, no emerge defecto alguno que estructure \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb como &nbsp;quiere la precursora, &nbsp;quien &nbsp;aspira a imponer su propia visi\u00f3n acerca de la soluci\u00f3n &nbsp;que debi\u00f3 darse a la controversia, sin que dicho prop\u00f3sito &nbsp;se acompase con la finalidad de esta salvaguarda, cuyo objetivo &nbsp;tuitivo no fue servir de tercera instancia con el fin de discutir los &nbsp;\u00abfundamentos &nbsp;de la entidad &nbsp;jurisdiccional\u00bb &nbsp;en el &nbsp;\u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, Rad. 00829-00; &nbsp;reiterada, entre otras, en STC9232-2018 y STC2544-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- Corolario de &nbsp;lo discurrido, se impone mantener el fallo confutado, advirtiendo que &nbsp;para esta Sala es procedente el respeto por las \u00abdecisiones &nbsp;judiciales\u00bb, &nbsp;con mayor raz\u00f3n cuando se trata de organismos de cierre, salvo &nbsp;que aparezcan visibles las causales de procedibilidad del auxilio, &nbsp;comp\u00e1rtase o no lo solventado por el juez natural &nbsp;(STC13808-2021), &nbsp;lo que aqu\u00ed no sucede. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA PATRICIA &nbsp;GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6144-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC6144-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-01785-01 &nbsp; (Aprobado en Sesi\u00f3n de &nbsp;dieciocho de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 7 de septiembre &nbsp;de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-63687","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63687","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63687"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63687\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}