{"id":63775,"date":"2024-05-20T21:00:22","date_gmt":"2024-05-20T21:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6408-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:22","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:22","slug":"stc6408-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6408-2022\/","title":{"rendered":"STC6408 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC6408-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6408-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-00049-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticinco de mayo dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veinticinco (25) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia &nbsp;proferida el 1\u00b0 de febrero de 2022 por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal de esta Corporaci\u00f3n, que neg\u00f3 la salvaguarda &nbsp;promovida por Jes\u00fas \u00c1ngel Tangarife Soto contra la Sala &nbsp;de Descongesti\u00f3n 2 de Casaci\u00f3n Laboral. Al tr\u00e1mite &nbsp;se dispuso vincular a la Sala Laboral del Tribunal Superior de &nbsp;Pereira, el Juzgado 5 Laboral del Circuito de la citada ciudad y al &nbsp;Municipio de Pereira y las dem\u00e1s partes del proceso laboral de &nbsp;radicado 2016-00021. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El accionante procura el respeto de sus derechos fundamentales al &nbsp;debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia, &nbsp;seguridad social, m\u00ednimo &nbsp;vital, al \u00abderecho &nbsp;a la negociaci\u00f3n colectiva\u00bb, &nbsp;a la \u00abtutela &nbsp;jurisdiccional efectiva\u00bb, &nbsp;as\u00ed como al \u00abdesconocimiento &nbsp;del precedente judicial\u00bb, &nbsp;presuntamente &nbsp;vulnerados por la autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inicial se resaltan los siguientes hechos y alegaciones &nbsp;relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;El gestor instaur\u00f3 demanda ordinaria laboral contra el &nbsp;Municipio de Pereira, con el fin de que se le reconociera y pagara la &nbsp;pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n convencional, contemplada en el &nbsp;art\u00edculo 8 de la convenci\u00f3n suscrita entre el citado &nbsp;ente territorial y sus trabajadores. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El 27 de junio de 2016, el Juzgado 5\u00ba Laboral del Circuito de &nbsp;Pereira declar\u00f3 &nbsp;que ten\u00eda \u00abderecho &nbsp;a la pensi\u00f3n de jubiliaci\u00f3n (sic) a partir de diciembre &nbsp;de 2009 y a disfrutarla a partir del 4 de diciembre de 2014 en &nbsp;cuant\u00eda de $1.122.997 para el a\u00f1o 2014, condenando a &nbsp;pagar el retroactivo de la pensi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;El 19 de julio de 2017, la Sala Laboral del Tribunal Superior de &nbsp;Pereira revoc\u00f3 el fallo del a &nbsp;quo &nbsp;y absolvi\u00f3 al ente territorial demandado, al estimar que \u00abno &nbsp;acredit\u00f3 ser beneficiario de la convenci\u00f3n colectiva de &nbsp;trabajo\u00bb &nbsp;y que, a\u00fan de aceptarse dicho requisito, lo cierto era que, &nbsp;\u00absi &nbsp;bien estaba vinculado laboralmente desde antes del a\u00f1o 1990 &nbsp;s\u00f3lo lo fue como trabajador oficial despu\u00e9s de esa &nbsp;fecha\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;El 4 de octubre de 2021, la Sala de Descongesti\u00f3n de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral convocada resolvi\u00f3 el recurso extraordinario &nbsp;interpuesto y no cas\u00f3 la sentencia atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Al respecto, el tutelante afirm\u00f3 que la Sala convocada &nbsp;incurri\u00f3 en \u00abel &nbsp;defecto de violaci\u00f3n directa de la constituci\u00f3n por la &nbsp;inaplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad o in dubio pro &nbsp;operario\u00bb, &nbsp;por cuanto debi\u00f3 aplicar dicho criterio al interpretar la &nbsp;norma convencional. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Inst\u00f3, conforme a lo relatado, que se deje sin efecto o se &nbsp;anule la sentencia de la Sala de Descongesti\u00f3n 2 de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. RESPUESTA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE LA ACCIONADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Descongesti\u00f3n atacada pidi\u00f3 negar la protecci\u00f3n &nbsp;reclamada, toda vez que la determinaci\u00f3n adoptada se ajust\u00f3 &nbsp;a las normas que regulaban la materia y a los precedentes &nbsp;jurisprudenciales emitidos sobre el tema. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;a &nbsp;quo constitucional &nbsp;neg\u00f3 el &nbsp;amparo, al considerar que \u00abla &nbsp;autoridad judicial accionada actu\u00f3 en derecho, y la acci\u00f3n &nbsp;de amparo constitucional, solo se fundamenta en las discrepancias de &nbsp;criterios frente a interpretaciones normativas o valoraciones &nbsp;probatorias realizadas por el juez natural en el proceso ordinario &nbsp;laboral\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;interpuso el accionante, quien reiter\u00f3 lo dicho en su escrito &nbsp;inicial y destac\u00f3 que, seg\u00fan lo indicado por el &nbsp;Constituyente &nbsp;de 1991, la interpretaci\u00f3n de las fuentes formales del derecho &nbsp;debe estar sometida a la aplicaci\u00f3n del principio de &nbsp;favorabilidad y, en esa medida, pidi\u00f3 acoger sus pretensiones &nbsp;contenidas en la acci\u00f3n de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>V. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En el sub &nbsp;examine, &nbsp;el accionante persigue la protecci\u00f3n de sus derechos &nbsp;fundamentales, que &nbsp;considera vulnerados por la Sala de Descongesti\u00f3n convocada, &nbsp;al proferir la sentencia de casaci\u00f3n del 4 de octubre de 2021, &nbsp;en tanto no cas\u00f3 la sentencia &nbsp;dictada el &nbsp;19 de julio de 2017 &nbsp;por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Pereira. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De &nbsp;conformidad con las actuaciones procesales, se &nbsp;observa que la &nbsp;autoridad judicial convocada, &nbsp;al resolver el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto &nbsp;por el ahora tutelante, expuso motivadamente las razones por &nbsp;las cuales consider\u00f3 que no hab\u00eda lugar a casar el &nbsp;fallo &nbsp;del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Para ello, precis\u00f3 que, al haber sido la sentencia de primera &nbsp;instancia desfavorable al Municipio de Pereira, el Tribunal, de &nbsp;conformidad con el art\u00edculo 69 del CPTSS modificado por el 14 &nbsp;de la Ley 1149 de 2007, estaba, en efecto, facultado para tomar en &nbsp;consideraci\u00f3n no solo \u00ablas &nbsp;condenas que le fueron impuestas, sino tambi\u00e9n para estudiar &nbsp;inclusive su condici\u00f3n de beneficiario de la convenci\u00f3n &nbsp;colectiva de trabajo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Seguidamente indic\u00f3 que, aunque en principio podr\u00eda &nbsp;pensarse que dada la confesi\u00f3n del ente demandado, en el &nbsp;sentido de que no hab\u00eda discusi\u00f3n alguna respecto a que &nbsp;el actor era beneficiario de la convenci\u00f3n colectiva de &nbsp;trabajo, cuesti\u00f3n que dar\u00eda lugar a casar el fallo, lo &nbsp;cierto era que respecto de la interpretaci\u00f3n que deb\u00eda &nbsp;darse al punto 8 de la convenci\u00f3n celebrada entre el municipio &nbsp;y el sindicato de trabajadores el 13 de noviembre de 1990, la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral permanente hab\u00eda definido, en &nbsp;sentencia CSJ SL, 8 ag. 2007, rad. 29472, lo pertinente, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;otro orden de consideraciones, el texto de la norma convencional &nbsp;establece: \u2018Los trabajadores &nbsp;oficiales &nbsp;que hubieran ingresado al Municipio de Pereira a partir del 1\u00ba &nbsp;de Enero de 1990, tendr\u00e1n derecho a la pensi\u00f3n de &nbsp;jubilaci\u00f3n cuando cumplan todos los requisitos exigidos por la &nbsp;Ley para tal efecto. Los &nbsp;trabajadores que hubieren iniciado la prestaci\u00f3n de servicios &nbsp;al Municipio de Pereira con anterioridad al 1\u00ba de enero de 1990, &nbsp;tienen derecho a su jubilaci\u00f3n cuando cumplan veinte (20) a\u00f1os &nbsp;de servicios continuos o discontinuos, sin tener en cuenta la edad\u2019 &nbsp;(folio 107 cuaderno 1 \u2013 subrayado fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, el art\u00edculo 36 dispone que \u2018para todos los &nbsp;efectos legales se entiende, que las normas que integran la presente &nbsp;convenci\u00f3n son recopiladas de laudos y convenciones &nbsp;anteriores, siendo las \u00fanicas que regulan las relaciones &nbsp;obrero- patronales, entre el Municipio de Pereira y el sindicato de &nbsp;sus trabajadores &nbsp;oficiales\u2019 &nbsp;(folio 113 cuaderno 1 \u2013 subrayado fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;conformidad con lo precedente, resulta razonable la posici\u00f3n &nbsp;del juzgador de segundo grado, en cuanto a que para acceder al &nbsp;beneficio de la pensi\u00f3n convencional se requiere que los &nbsp;veinte (20) a\u00f1os de servicios sean en calidad de trabajador &nbsp;oficial, pues es precisamente a esta clase de servidores a quienes se &nbsp;les aplica el acuerdo colectivo seg\u00fan la ley y el mencionado &nbsp;art\u00edculo 36 convencional. Admitida as\u00ed esta &nbsp;consideraci\u00f3n, no surge equivocada ni caprichosa la &nbsp;intelecci\u00f3n que a dicho canon imparti\u00f3 el fallador\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Puestas &nbsp;as\u00ed las cosas, no puede estructurarse un error evidente de &nbsp;hecho, toda vez que la jurisprudencia de esta Sala ha asentado que &nbsp;cuando del contenido de una norma convencional admite dos o m\u00e1s &nbsp;interpretaciones, todas ellas razonables, el acogimiento de una u &nbsp;otra por parte del sentenciador no da lugar a la ocurrencia de un &nbsp;desatino f\u00e1ctico con el car\u00e1cter de manifiesto, que es &nbsp;el necesario para desquiciar el fallo, pues tal elecci\u00f3n no es &nbsp;cosa diferente que el desarrollo de la facultad establecida en el &nbsp;art\u00edculo 61 del C. P. del T. y de la S. S. que regla lo &nbsp;concerniente a la libre formaci\u00f3n del convencimiento, que &nbsp;comprende la autorizaci\u00f3n al Juez para optar por una de las &nbsp;lecturas posibles, ejercicio que no es atacable en casaci\u00f3n &nbsp;dado que desde ning\u00fan punto de vista puede configurar un error &nbsp;protuberante de hecho, por cuanto solamente tiene esta condici\u00f3n &nbsp;aquel que se aparte radicalmente del contenido del texto &nbsp;convencional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en ello, consider\u00f3 que no se configur\u00f3 error &nbsp;alguno por parte del Tribunal, toda vez que el se\u00f1or Tangarife &nbsp;Soto, a pesar de ser beneficiario de la convenci\u00f3n colectiva y &nbsp;de haber cumplido los 20 a\u00f1os de servicios como trabajador &nbsp;oficial, prestados entre el 11 de agosto de 1993 y diciembre de 2014, &nbsp;\u00abno &nbsp;satisfizo el requisito convencional de iniciar en tal calidad \u2018con &nbsp;anterioridad al 1\u00b0 de enero de 1990\u2019\u00bb, &nbsp;por cuanto dicha condici\u00f3n la tuvo solo desde 1993. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, era evidente que los cargos no ten\u00edan vocaci\u00f3n &nbsp;de prosperar. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Analizada la providencia rebatida, se vislumbra que, &nbsp;independientemente de que la postura sea o no compartida, la Sala &nbsp;accionada estudi\u00f3 los reproches expuestos por el casacionista &nbsp;y motiv\u00f3 su determinaci\u00f3n razonadamente en las pruebas &nbsp;allegadas, la normativa y jurisprudencia relacionada, bajo una &nbsp;hermen\u00e9utica plausible del pacto colectivo y de la situaci\u00f3n &nbsp;evidenciada &nbsp;que no habilita la intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el Colegiado hall\u00f3 debidamente sustentada la decisi\u00f3n &nbsp;del Tribunal, en el sentido de que el recurrente no cumpli\u00f3 lo &nbsp;exigido en el acuerdo convencional, toda vez que, aunque su relaci\u00f3n &nbsp;de trabajo con el Municipio de Pereira inici\u00f3 antes del 1\u00b0 &nbsp;de enero de 1990, lo fue como empleado p\u00fablico y no como &nbsp;trabajador oficial, como lo enunciaba la norma convencional; y, en &nbsp;esa medida, al ser dicha vinculaci\u00f3n como trabajador oficial &nbsp;posterior al a\u00f1o 1990, no era viable reconocer la prestaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, en el caso sub &nbsp;examine &nbsp;se observa que los cuestionamientos esgrimidos por el accionante, con &nbsp;miras a cuestionar la actuaci\u00f3n rebatida, son propios de un &nbsp;disentimiento particular frente a los argumentos que tuvo en cuenta &nbsp;la autoridad judicial demandada para negar las pretensiones del ac\u00e1 &nbsp;tutelante. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, debe recordarse que este tipo de disconformidades no &nbsp;habilitan la intervenci\u00f3n del juez constitucional, por cuanto &nbsp;lo que hace es insistir (indirectamente) sobre puntos resueltos de &nbsp;fondo en esa causa. A su turno, se revela con ello la intenci\u00f3n &nbsp;de utilizar el resguardo como un recurso adicional, perdiendo as\u00ed &nbsp;su car\u00e1cter excepcional y residual. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, esta Sala ha sostenido, de un lado, que \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01); &nbsp;y, de otro, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Corolario &nbsp;de lo discurrido y dado que la procedencia de la tutela depende de la &nbsp;existencia de decisiones alejadas de manera absoluta del ordenamiento &nbsp;y carentes de fundamento objetivo, circunstancias que no se &nbsp;evidencian en el caso que se analiza, se impone mantener el fallo &nbsp;refutado. &nbsp;<\/p>\n<p>VI. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto en esta providencia a los interesados, por el medio m\u00e1s &nbsp;expedito, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 30 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, y oportunamente env\u00edese el expediente a &nbsp;la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6408-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC6408-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-04-000-2022-00049-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticinco de mayo dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veinticinco (25) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia &nbsp;proferida el 1\u00b0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-63775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63775"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63775\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}