{"id":63824,"date":"2024-05-20T21:00:22","date_gmt":"2024-05-20T21:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6470-2022\/"},"modified":"2024-05-20T21:00:22","modified_gmt":"2024-05-20T21:00:22","slug":"stc6470-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6470-2022\/","title":{"rendered":"STC6470 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC6470-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6470-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba &nbsp;11001-02-03-000-2022-01382-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de veinticinco de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Miguel &nbsp;Vargas Rojas y Mercedes G\u00f3mez de Vargas contra &nbsp;la &nbsp;Sala &nbsp;Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;el Juzgado Primero Civil del Circuito de Ejecuci\u00f3n de &nbsp;Sentencias de esa localidad y Bancolombia S.A., &nbsp;tr\u00e1mite al cual fueron vinculadas las partes e intervinientes &nbsp;en el asunto que origin\u00f3 la queja. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; Los accionantes, actuando en nombre propio, reclamaron la protecci\u00f3n &nbsp;de sus garant\u00edas esenciales de acceso a la justicia, debido &nbsp;proceso y vivienda digna, supuestamente vulneradas por las &nbsp;autoridades convocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Como hechos &nbsp;jur\u00eddicamente relevantes para la definici\u00f3n del sub &nbsp;ex\u00e1mine, &nbsp;se tienen los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>Bancolombia S.A. &nbsp;inici\u00f3 el compulsivo con garant\u00eda real contra Miguel &nbsp;Vargas Rojas (rad. n.\u00ba 1998-00189), &nbsp;el cual cursa, actualmente, ante el Juzgado Primero Civil del &nbsp;Circuito de Ejecuci\u00f3n de Sentencias de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Tr\u00e1mite en &nbsp;el que, en su criterio, han ocurrido m\u00faltiples irregularidades &nbsp;tanto en primera, como en segunda instancia, relacionadas con la &nbsp;expedici\u00f3n del mandamiento de pago, la aceptaci\u00f3n de la &nbsp;cesi\u00f3n del cr\u00e9dito \u2013pese a la alegada \u00abnulidad\u00bb\u2013 &nbsp;y las \u00f3rdenes de seguir adelante la ejecuci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; En tal &nbsp;virtud, pidieron, en compendio, \u00abdecretar &nbsp;la terminaci\u00f3n del proceso Ejecutivo Hipotecario de CONAVI hoy &nbsp;Bancolombia S.A., representado con el Pagare N\u00ba 25501 por valor &nbsp;de $15.000.000.00, suscrito el 5 de enero de 1994 por 2811.8954 &nbsp;UPAC\u00bb; &nbsp;\u00abDECRETAR &nbsp;LA NULIDAD de todo lo actuado\u00bb; &nbsp; \u00abordenar, &nbsp;la cancelaci\u00f3n del auto aprobatorio del remate, y la &nbsp;cancelaci\u00f3n de este registro\u00bb; &nbsp;y \u00abordenar &nbsp;a Bancolombia S.A., que reestructure el saldo de la obligaci\u00f3n &nbsp;vigente a 31 de diciembre de 1999, de conformidad con la Ley 546 de &nbsp;1999 y la sentencia C-955 de 2000 y sin el c\u00f3mputo de los &nbsp;intereses que pudieren haberse causado desde el 31 de diciembre de &nbsp;1999.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1. Carlos Alfredo &nbsp;Garc\u00eda Gamba, rematante en el sub-lite, &nbsp;se opuso a la prosperidad del petitum, &nbsp;explicando que \u00abme &nbsp;he visto afectado por el actuar desleal, temerario y obstructivo del &nbsp;Sr. Miguel Vargas Rojas quien se ha dedicado a interponer recursos y &nbsp;tutelas sobre tutelas por los mismos hechos y los mismos argumentos &nbsp;ante los diferentes estamentos judiciales queriendo lograr que se &nbsp;falle en alguna de ellas a su favor pese a que en innumerables &nbsp;ocasiones, respetando sus derechos y su debido proceso se le ha dado &nbsp;respuesta a las solicitudes, las cuales no han prosperado, conducta &nbsp;temeraria del Sr. Vargas, que se ha presentado durante m\u00e1s de &nbsp;20 a\u00f1os\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Sala Civil &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 adujo &nbsp;que \u00abme &nbsp;atengo a lo que aparezca documentado en el expediente. Debo advertir &nbsp;que El expediente no se encuentra en el tribunal, y que la apelaci\u00f3n &nbsp;que se conoci\u00f3 data de 2000\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. El Juzgado &nbsp;Primero Civil del Circuito de Ejecuci\u00f3n de Sentencias de esa &nbsp;ciudad expuso que \u00abel &nbsp;accionante MIGUEL VARGAS ROJAS ha interpuesto m\u00e1s de 20 &nbsp;tutelas, con una frecuencia casi de 3 a 5 mensuales; ruegos &nbsp;constitucionales que han sido negados, no solo por el TRIBUNAL &nbsp;SUPERIOR, sino Tambi\u00e9n por la H. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, &nbsp;cada una de ellas en el mismo sentido y con el mismo objetivo. &nbsp;Finalmente, solicito tener en cuenta que, el accionante es abogado, y &nbsp;ya en dos oportunidades la Corte Suprema de Justicia al resolver la &nbsp;impugnaci\u00f3n en acciones de tutela presentadas por el &nbsp;accionante, le orden\u00f3 al Juez Constitucional, tomar las &nbsp;medidas correspondientes, establecidas al art. 38 del Dcto. 2591 de &nbsp;1991, teniendo en cuenta la conducta del abogado Miguel Vargas Rojas, &nbsp;lo cual constituye abuso del Derecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, &nbsp;a\u00f1adi\u00f3 que \u00abmediante &nbsp;decisi\u00f3n de fecha del 01 de diciembre de 2021 el Tribunal &nbsp;Superior de Bogot\u00e1 Magistrada Adriana Ayala Pulgarin orden\u00f3 &nbsp;la compulsa de copias ante la Comisi\u00f3n Nacional de Disciplina &nbsp;Judicial, con el fin de que las actuaciones del se\u00f1or Miguel &nbsp;Vargas Rojas sean investigadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. En memoriales &nbsp;allegados con posterioridad, los gestores aportaron \u00abnuevas &nbsp;pruebas\u00bb &nbsp;y reiteraron sus pedimentos. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde a la &nbsp;Corte establecer si la autoridad convocada incurri\u00f3 en &nbsp;presunta v\u00eda &nbsp;de hecho &nbsp;en el ejecutivo con garant\u00eda real que se inici\u00f3 contra &nbsp;Miguel Vargas Rojas (rad. &nbsp;n.\u00ba 1998-00189), &nbsp;por no decretar la terminaci\u00f3n del proceso, supuestamente, en &nbsp;desmedro de sus prerrogativas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; La &nbsp;temeridad en el ejercicio de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo &nbsp;38 del Decreto 2591 de 1991 considera contrario a la Constituci\u00f3n &nbsp;el uso abusivo e indebido de la tutela, que se concreta en la &nbsp;duplicidad del ejercicio del amparo constitucional entre las mismas &nbsp;partes, por los mismos hechos y con el mismo objeto. &nbsp;<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n &nbsp;con lo anterior, ha precisado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el abuso de este mecanismo especial de protecci\u00f3n &nbsp;constitucional para efectos de obtener m\u00faltiples &nbsp;pronunciamientos a partir del mismo caso, ocasiona un perjuicio para &nbsp;toda la sociedad e implica una p\u00e9rdida directamente en la &nbsp;capacidad judicial del Estado para atender los requerimientos del &nbsp;resto de la sociedad (Exp. T. No. 0010-00, 3 de mayo de 2002), adem\u00e1s &nbsp;que en asuntos, como el presente, en que la actora impetra id\u00e9ntica &nbsp;pretensi\u00f3n, pero a partir de la agregaci\u00f3n de un &nbsp;\u201cnuevo\u201d derecho fundamental, como ella misma lo advierte &nbsp;(fl.41), se pretende evadir la prohibici\u00f3n legal de presentar &nbsp;dos o m\u00e1s peticiones de amparo por los mismos hechos, &nbsp;encuentra la Sala que no por ello, es decir, por tratar de introducir &nbsp;artificiosas modificaciones al contenido de la petici\u00f3n &nbsp;anterior, que no alteran sus aspectos medulares, puede escaparse la &nbsp;accionante de las sanciones que por temeridad tiene previsto el &nbsp;ordenamiento, pues semejante proceder comporta, de todos modos, un &nbsp;uso disfuncional del amparo constitucional merecedor de reproche. &nbsp;(CSJ STC 24 feb. 2006, rad. 0171-00, reiterada en STC2103-2016, &nbsp;25 feb. rad. 00294-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp;Caso &nbsp;concreto &nbsp;<\/p>\n<p>Del an\u00e1lisis &nbsp;de los hechos expuestos y de las pruebas allegadas al plenario, &nbsp;encuentra la Sala que &nbsp;el sub &nbsp;ex\u00e1mine se &nbsp;enmarca dentro de la anterior hip\u00f3tesis, ya que los &nbsp;convocantes promovieron previamente m\u00faltiples &nbsp;amparos contra la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado Primero Civil del Circuito de &nbsp;Ejecuci\u00f3n de Sentencias de esa localidad, de id\u00e9nticos &nbsp;contornos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos, en los cuales tambi\u00e9n &nbsp;se pretendi\u00f3 la invalidaci\u00f3n y\/o terminaci\u00f3n del &nbsp;ejecutivo, con fundamento en la supuesta \u00abfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n de la Ley 546 de 1993 y la SU-813 de 2007 de la &nbsp;Corte Constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; En efecto, &nbsp;n\u00f3tese que en las decisiones STC10550-2021, 19 ago., rad. &nbsp;2021-01357; STC15940-2021, 25 nov., rad. 2021- 02268; STC7062-2021, &nbsp;16 jun., rad. 2021-00891; STC9440-2021, 28 jul., 2021-01326; &nbsp;STC14826-2021, 4 nov., rad. 2021- 02157, entre otras, esta Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n defini\u00f3 lo concerniente a los reiterados &nbsp;cuestionamientos que ha formulado Miguel Vargas Rojas contra las &nbsp;actuaciones surtidas en el compulsivo, por aspectos relacionados, v. &nbsp;gr., &nbsp;con la negativa de terminaci\u00f3n del proceso por la falta de &nbsp;\u00abreestructuraci\u00f3n &nbsp;del cr\u00e9dito\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ejemplo, en la &nbsp;m\u00e1s reciente de las resoluciones enunciadas, el libelista &nbsp;solicit\u00f3 \u00abque &nbsp;se ordene al despacho fustigado terminar el proceso en comento, &nbsp;teniendo en cuenta lo dispuesto en la sentencia SU-813\/07 y en la ley &nbsp;546 de 1999\u00bb. &nbsp;Al respecto, esta Colegiatura ratific\u00f3 la inviabilidad del &nbsp;auxilio tras encontrar acreditada, como en el sub-lite, &nbsp;una actuaci\u00f3n temeraria: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAnalizada &nbsp;la situaci\u00f3n f\u00e1ctica y probatoria del caso en concreto &nbsp;puede concluirse que, con anterioridad a este auxilio, tal como lo &nbsp;indic\u00f3 la Sala Quinta de Decisi\u00f3n Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, Miguel &nbsp;Vargas Rojas present\u00f3 un ruego (2021-00891) frente a la misma &nbsp;autoridad judicial, con similares pretensiones, y basado en id\u00e9nticos &nbsp;hechos. &nbsp;<\/p>\n<p>Este tr\u00e1mite &nbsp;fue negado por la Sala Primera de Decisi\u00f3n del \u00f3rgano &nbsp;colegiado en comento y confirmado en sentencia STC7062-2021 por esta &nbsp;sala. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;le\u00eddos los libelos se pudo constatar que lo aqu\u00ed &nbsp;perseguido fue lo que tambi\u00e9n se busc\u00f3 en la acci\u00f3n &nbsp;de tutela anterior, con apoyo en el mismo panorama factual, de modo &nbsp;que no queda duda de la reiteraci\u00f3n de los escritos con los &nbsp;que se activ\u00f3 la justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, no existe m\u00e9rito para modificar o revocar el veredicto &nbsp;ofrecido por la colegiatura de Bogot\u00e1, porque es evidente la &nbsp;ocurrencia de temeridad en este asunto, lo que provoca despachar &nbsp;desfavorablemente las s\u00faplicas del promotor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De otra &nbsp;parte, en lo que ata\u00f1e al reclamo de Mercedes G\u00f3mez de &nbsp;Vargas, tambi\u00e9n se advierte que, en otras ocasiones, se han &nbsp;despachado de forma desfavorable sus pedimentos por la circunstancia &nbsp;que se predica de Vargas Rojas, aunado a que, ciertamente \u2013como &nbsp;se le ha indicado en otras providencias\u2013, carece de inter\u00e9s &nbsp;en las resultas del proceso confutado (rad. 2013-00267, &nbsp;27 feb., et. &nbsp;al.). &nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido, en &nbsp;el fallo STC4962-2018, &nbsp;19 abr., rad. 2018-00541, esta Sala de Casaci\u00f3n Civil destac\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;el dossier que concita la atenci\u00f3n de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;Mercedes &nbsp;G\u00f3mez de Vargas critic\u00f3 que el Juzgado S\u00e9ptimo &nbsp;Civil del Circuito de Descongesti\u00f3n de Bogot\u00e1 no &nbsp;hubiese dado aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 42 de la ley 546 de &nbsp;1999 en el desarrollo de la acci\u00f3n ejecutiva hipotecaria, rad. &nbsp;No 1998-00189, que impuls\u00f3 Bancolombia S.A., en su contra, y &nbsp;que habilit\u00f3 el recaudo de intereses por encima de las &nbsp;pretensiones legales. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, de entrada se advierte la confirmaci\u00f3n de la &nbsp;determinaci\u00f3n del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, sujeta a &nbsp;la raz\u00f3n que a continuaci\u00f3n se precisa: &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;medios de convicci\u00f3n arrimados al tr\u00e1mite &nbsp;constitucional ponen de manifiesto que la reclamante en anteriores &nbsp;oportunidades instaur\u00f3 otras tutelas respecto del parafraseado &nbsp;proceso ejecutivo hipotecario, en las que esboz\u00f3 los mismos &nbsp;elementos f\u00e1cticos sabidos en esta sede y suplic\u00f3 &nbsp;aplicar las normas aqu\u00ed invocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Cada &nbsp;uno de los amparos fueron desestimados por esta Colegiatura en &nbsp;sentencias de 19 de enero de 2012, exp. 02643-00, de 6 de agosto &nbsp;ejusdem, exp. 01097-01, de 3 de septiembre \u00eddem, exp. 01767-00 &nbsp;y de 27 de febrero de 2013, exp. 00267-00, por cuanto la quejosa no &nbsp;demostr\u00f3 legitimidad para actuar por activa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esta \u00faltima, la Corte compendi\u00f3 las quejas de la &nbsp;gestora as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;II.- Circunscribe la trasgresi\u00f3n a que en el juicio &nbsp;hipotecario que \u201cen [su] contra\u201d promueve Conavi, hoy &nbsp;Bancolombia S. A., las encartadas dispusieron el pago de r\u00e9ditos &nbsp;no permitidos en la sentencia y en la providencia que aprob\u00f3 &nbsp;la liquidaci\u00f3n del cr\u00e9dito. &nbsp;<\/p>\n<p>III.- &nbsp;Sustenta la protecci\u00f3n deprecada en los supuestos f\u00e1cticos &nbsp;que pasan a compendiarse (folios 10, 11, 17, 18, 62 a 64 del cuaderno &nbsp;de la Corte): &nbsp;<\/p>\n<p>a.-) &nbsp;Que en \u201c1994\u201d, la referida entidad bancaria la demand\u00f3 &nbsp;por la deuda que contrajo en UPAC para adquirir vivienda. &nbsp;<\/p>\n<p>b.-) &nbsp;Que \u201cen su sentencia\u201d, el Juzgado S\u00e9ptimo Civil &nbsp;del Circuito orden\u00f3 \u201cintereses sobre intereses\u201d a &nbsp;\u201cuna tasa \u2026totalmente distinta y superior a la pactada &nbsp;en el pagar\u00e9, y no autorizada\u2026\u201d, como si se &nbsp;tratara de un cr\u00e9dito de libre inversi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>c.-) &nbsp;Que el 7 de septiembre de 2012, al resolver en segunda instancia su &nbsp;objeci\u00f3n a la \u201cliquidaci\u00f3n del cr\u00e9dito\u201d, &nbsp;el Tribunal desconoci\u00f3 las normas que regulan la real &nbsp;modalidad de financiaci\u00f3n; adem\u00e1s, que no se previ\u00f3 &nbsp;capitalizar rendimientos y que \u00e9stos se tasaron en el &nbsp;diecis\u00e9is por ciento (16%) anual. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;sobre tales tem\u00e1ticas resolvi\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>c.-) &nbsp;(\u2026) la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte conoci\u00f3 &nbsp;de tres tutelas anteriores formuladas por G\u00f3mez de Vargas, en &nbsp;las que la reclamante adujo, en su orden, que \u201cel cr\u00e9dito\u2026fue &nbsp;otorgado y contabilizado para adquisici\u00f3n de vivienda\u201d, &nbsp;que \u201c[el proceso] debi\u00f3 declararse terminado porque la &nbsp;obligaci\u00f3n se adquiri\u00f3 para la financiaci\u00f3n de &nbsp;vivienda\u201d y que \u201cConavi\u201d, hoy Bancolombia, autoriz\u00f3 &nbsp;y legaliz\u00f3 un cr\u00e9dito de $15.000.000, conforme a pagar\u00e9 &nbsp;suscrito el 5 de enero de 1994, que seg\u00fan la demanda &nbsp;entablada, era para adquisici\u00f3n de vivienda, y que es &nbsp;incomprensible que en el proceso no se haya tenido en cuenta una &nbsp;prueba solicitada\u201d\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>d.-) &nbsp;Que cada uno de los amparos se desestim\u00f3 en sentencias de 19 &nbsp;de enero de 2012, exp. 02643-00, 6 de agosto siguiente, exp. 01097-01 &nbsp;y 3 de septiembre de a\u00f1o pasado, exp. 01767-00, con el &nbsp;argumento com\u00fan de falta de legitimaci\u00f3n por activa, &nbsp;por cuanto \u201cla actora en el escrito inicial cuestiona &nbsp;actuaciones adelantadas en un proceso judicial en el que no integra &nbsp;ninguno de los extremos de la litis\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;El art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, prescribe que &nbsp;\u201ccuando, sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n &nbsp;de tutela sea presentada por la misma persona o su representante ante &nbsp;varios jueces o tribunales, se rechazar\u00e1n o decidir\u00e1n &nbsp;todas las solicitudes desfavorablemente\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, la Sala ha sostenido que: \u201c\u2026la acci\u00f3n &nbsp;de tutela est\u00e1 sujeta al principio de la unicidad de su &nbsp;promoci\u00f3n, que proh\u00edbe que la id\u00e9ntica queja &nbsp;constitucional sea presentada en varias oportunidades y por la misma &nbsp;persona o su representante, o que su reiterada invocaci\u00f3n se &nbsp;realice sin motivo expresamente justificado; precepto que tipifica &nbsp;una forma de temeridad en esta materia y que conlleva a examinar si &nbsp;la nueva protecci\u00f3n es igual a la anterior, vale decir, si &nbsp;entre ambas existe identidad de hechos y derechos, as\u00ed como de &nbsp;las partes, sin importar que tengan algunas diferencias incidentales; &nbsp;y por \u00faltimo, si la repetici\u00f3n del amparo obedece a &nbsp;motivo justificado, como ser\u00eda, por ejemplo, la ocurrencia de &nbsp;sucesos nuevos o distintos que comporten una verdadera variaci\u00f3n &nbsp;de la situaci\u00f3n f\u00e1ctica inicial\u201d (sentencia de 21 &nbsp;de octubre de 2009, exp, 01841-00, citada el 9 de noviembre de 2011, &nbsp;exp, 01280-01). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;presente amparo, efectivamente, corresponde a un ejercicio compulsivo &nbsp;e injustificado de la acci\u00f3n de tutela, pues, las partes, el &nbsp;objeto y la causa del mismo no dista, en lo esencial, de la tripleta &nbsp;de quejas anteriores instauradas por id\u00e9ntica promotora, &nbsp;Mercedes G\u00f3mez de Vargas, pues, tanto all\u00ed como ac\u00e1, &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de sus derechos fundamentales &nbsp;respecto de las actuaciones proferidas en un proceso ejecutivo &nbsp;hipotecario en el que no es parte, &nbsp;consistiendo su ataque, fundamentalmente, en discutir la naturaleza &nbsp;del cr\u00e9dito de reclamado, seg\u00fan ella de vivienda, y la &nbsp;manera como se liquidaron los intereses. (\u2026) En suma, este &nbsp;auxilio resulta temerario. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;evidencia indefectiblemente que el juez constitucional ya ha arrojado &nbsp;pronunciamientos frente al asunto procedimental de marras, por lo que &nbsp;forzosamente debe concluirse la improcedencia del resguardo &nbsp;suplicado, en apego a la previsi\u00f3n del art\u00edculo 38 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Conforme con &nbsp;ello, deviene di\u00e1fano para la Corte que las s\u00faplicas de &nbsp;estas causas son fundamentalmente las mismas, dado que se orientan, &nbsp;por igual, a combatir las actuaciones que se adelantaron en el &nbsp;ejecutivo hipotecario que se promovi\u00f3 contra Miguel Vargas &nbsp;Rojas, aspecto que ya fue zanjado en las determinaciones que vienen &nbsp;de memorarse. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular, ha sostenido el precedente que: \u00ab(\u2026) &nbsp;admitir &nbsp;tal proceder implicar\u00eda que cada actuaci\u00f3n judicial &nbsp;pudiera atomizarse por hechos, derechos e interpretaciones, &nbsp;ad-libitum del interesado, y que con los resultados aislados de la &nbsp;separaci\u00f3n \u00e9ste pudiera entablar un amparo, lo cual &nbsp;contrar\u00eda totalmente la prohibici\u00f3n de reiterarlo, &nbsp;pues, en verdad no est\u00e1 justificando la repetici\u00f3n, &nbsp;sino dando un pretexto para volver sobre situaciones ya juzgadas &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 21 mar. 2013, exp. 2012-00517-01 y STC-2015, 12 feb. rad. &nbsp;00213-00). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta queja resulta &nbsp;temeraria, &nbsp;pues es el reflejo de un ejercicio repetido en un asunto, &nbsp;esencialmente id\u00e9ntico, en el que se replante\u00f3 un tema &nbsp;que ya hab\u00eda sido sometido al escrutinio y definici\u00f3n &nbsp;del juez constitucional, y &nbsp;no se suscita variaci\u00f3n &nbsp;alguna que permita reabrir el debate jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, DECLARA &nbsp;IMPROCEDENTE &nbsp;el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela &nbsp;referenciada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes por medio expedito y, en caso de &nbsp;no ser impugnado el fallo, rem\u00edtanse las presentes diligencias &nbsp;a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6470-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC6470-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba &nbsp;11001-02-03-000-2022-01382-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de veinticinco de mayo de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de mayo de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide la Corte la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Miguel &nbsp;Vargas Rojas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-63824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63824\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}