{"id":63998,"date":"2024-05-20T20:58:50","date_gmt":"2024-05-20T20:58:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac2807-2022-2022-01931-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:50","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:50","slug":"ac2807-2022-2022-01931-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac2807-2022-2022-01931-00\/","title":{"rendered":"AC 2807 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC2807-2022 (2022-01931-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC2807-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide sobre la admisi\u00f3n de la solicitud de exequatur &nbsp;presentada en nombre de Lyda Leonor Santamar\u00eda Torres, &nbsp;respecto de la sentencia del \u00ab20 de mayo de 2015\u00bb &nbsp;proferida por el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de &nbsp;Caguas, Estado Libre Asociado de Puerto Rico. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El 10 de junio &nbsp;de 2022, por intermedio de apoderada judicial, se deprec\u00f3 el &nbsp;reconocimiento de la providencia del \u00ab20 &nbsp;de mayo de 2015\u00bb &nbsp;por la cual se decret\u00f3 el divorcio entre Lyda Leonor &nbsp;Santamar\u00eda Torres y Carlos Andr\u00e9s Mart\u00ednez &nbsp;Rojas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Con el libelo &nbsp;genitor se anexaron, por v\u00eda digital, los siguientes &nbsp;documentos: \u00ab01. &nbsp;Demanda\u00bb y &nbsp;\u00ab02. Anexos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El exequatur es &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un procedimiento jurisdiccional que tiene por finalidad otorgar a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una sentencia proferida en el exterior los mismos efectos que una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;local, en virtud de los principios de colaboraci\u00f3n arm\u00f3nica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre los Estados y reciprocidad diplom\u00e1tica, a condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de que se cumplan las formalidades se\u00f1aladas en la regulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para estos fines. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;Colombia, los c\u00e1nones 606 y 607 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso consagran los requerimientos que deben observarse, dentro de &nbsp;los cuales se encuentran que la providencia for\u00e1nea (I) \u00abno &nbsp;verse sobre derechos reales constituidos en bienes que se encontraban &nbsp;en territorio colombiano &nbsp;en &nbsp;el momento de iniciarse el proceso en que la sentencia se profiri\u00f3\u00bb &nbsp;(numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 606) y (II) que \u00abse &nbsp;encuentre ejecutoriada de conformidad con la ley del pa\u00eds de &nbsp;origen\u00bb &nbsp;(numeral 3\u00b0 \u00eddem), &nbsp;so pena que el pedimento deba rechazarse de plano desde sus albores &nbsp;(numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 607). &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;La primera de las exigencias reside en que el veredicto aportado no &nbsp;defina asuntos referentes a derechos reales sobre bienes inmuebles &nbsp;ubicados en Colombia, en garant\u00eda del fuero real reconocido en &nbsp;el derecho internacional privado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;anterior regla -lex &nbsp;rei sitae-, &nbsp;tiene como fundamento el art\u00edculo 26 del Tratado Montevideo de &nbsp;1889 sobre Derecho Civil Internacional, incorporado a la legislaci\u00f3n &nbsp;patria a trav\u00e9s de la ley 33 de 1992, a saber: \u00abLos &nbsp;bienes, cualquiera que sea su naturaleza, son exclusivamente regidos &nbsp;por la ley del lugar donde existen en cuanto a su calidad, a su &nbsp;posesi\u00f3n, a su enajenabilidad absoluta o relativa y a todas &nbsp;las relaciones de derecho de car\u00e1cter real de que son &nbsp;susceptibles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este fuero, la Sala tiene dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>Conviene &nbsp;indicar, igualmente, que el hecho de que el causante sea nacional &nbsp;espa\u00f1ol no excluye la jurisdicci\u00f3n colombiana, pues, &nbsp;como aqu\u00e9l ten\u00eda inmuebles en el pa\u00eds, acorde &nbsp;con la relaci\u00f3n de relictos efectuada, impera la lex rei &nbsp;sitae, seg\u00fan lo prev\u00e9 el art\u00edculo 20 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, a cuyo tenor, los bienes situados en los territorios, y &nbsp;aqu\u00e9llos que se encuentren en los Estados, en cuya propiedad &nbsp;tenga inter\u00e9s o derecho la Naci\u00f3n, est\u00e1n sujetos &nbsp;a las disposiciones de este C\u00f3digo, aun cuando sus due\u00f1os &nbsp;sean extranjeros y residan fuera de Colombia. (AC7803, &nbsp;16 de noviembre de 2016, rad. n.\u00ba 2015-03168-01). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual forma esta Corporaci\u00f3n, en distintos pronunciamientos, &nbsp;ha hecho \u00e9nfasis en que las sentencias extranjeras, cuyo &nbsp;reconocimiento se persigue a trav\u00e9s del exequatur, no pueden &nbsp;contener decisiones sobre bienes ubicados en Colombia, so pena de &nbsp;negarles efectos jur\u00eddicos en nuestro pa\u00eds: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;pronunciamiento an\u00e1logo se indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sentencia del 17 de julio de 2009 da cuenta que los contrayentes, en &nbsp;vigencia de su comunidad de vida, adquirieron derechos reales sobre &nbsp;dos (2) inmuebles ubicados en Colombia [\u2026] los cuales se &nbsp;adjudicaron al se\u00f1or [\u2026] con la advertencia que las &nbsp;partes deb\u00edan suscribir los documentos requeridos para el &nbsp;efecto y, en todo caso, \u2018\u2026una copia certificada de esta &nbsp;sentencia y decreto o una copia certificada de la sentencia sumaria &nbsp;de Disposici\u00f3n de Inmuebles y la Sentencia servir\u00e1n &nbsp;para transferir la propiedad\u2026\u2019. Estas &nbsp;determinaciones ponen en evidencia que el pronunciamiento judicial &nbsp;afectar\u00e1 derechos reales de los c\u00f3nyuges sobre predios &nbsp;localizados en el territorio nacional, estableciendo deberes para su &nbsp;transferencia o renuncia, as\u00ed como el t\u00edtulo que &nbsp;servir\u00eda de base a cualquiera de estas actuaciones. Se trata, &nbsp;entonces, de un fallo que versa sobre derechos de bienes ubicados en &nbsp;Colombia, lo que impone su rechazo &nbsp;(AC4909, &nbsp;2\u00b0 ag. 2016, rad. n.\u00ba 2016-01537-00, reiterado en SC19856, &nbsp;11 nov. 2017, rad. n.\u00ba 2014-01295-00) (negrilla fuera del &nbsp;texto). &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp; &nbsp;El segundo de los requisitos mencionados, esto es, la prueba del &nbsp;car\u00e1cter &nbsp;definitivo de la sentencia a homologar, se traduce en que el &nbsp;interesado allegue prueba id\u00f3nea de su car\u00e1cter &nbsp;\u00abfinal\u00bb, &nbsp;lo cual resulta inviable cuando \u00abno &nbsp;hay menci\u00f3n sobre los recursos procedentes en contra del mismo &nbsp;y la manera en que, de haberse interpuesto, fueron agotados, evento &nbsp;que impide igualmente definir el car\u00e1cter definitivo\u00bb &nbsp;(AC2970, 22 jul. 2021, rad. n.\u00b0 2021-01510-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Visto lo anterior procede anticipar que, en el sub &nbsp;lite, &nbsp;la solicitud deber\u00e1 rechazarse, en tanto (I) el acuerdo &nbsp;suscrito por las partes en el exterior que fue aprobado por el &nbsp;juzgador puertorrique\u00f1o, y sobre el cual se pidi\u00f3 su &nbsp;reconocimiento, contiene determinaciones sobre derechos reales &nbsp;respecto de bienes ubicados en territorio patrio, y (II) la &nbsp;providencia extranjera se arrim\u00f3 sin demostrar el requisito de &nbsp;su ejecutoria. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;En efecto, el acuerdo de divorcio suscrito entre las partes, y que &nbsp;fue aprobado por el Tribunal for\u00e1neo en la sentencia de 20 de &nbsp;mayo de 2015, contiene una estipulaci\u00f3n sobre un bien inmueble &nbsp;ubicado en el municipio de Floridablanca, departamento de Santander, &nbsp;a saber: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;peticionario [Carlos &nbsp;Andr\u00e9s Mart\u00ednez Rojas], &nbsp;libre y voluntariamente acuerda ceder a favor del menor, (\u2026), &nbsp;su participaci\u00f3n en el antes mencionado apartamento. La &nbsp;peticionaria [Lyda &nbsp;Leonor Santamar\u00eda Torres] ser\u00e1 &nbsp;responsable de cubrir todos los costos necesarios para transferir a &nbsp;nombre del menor el antes referido apartamento. La participaci\u00f3n &nbsp;del menor no podr\u00e1 ser vendida, cedida o gravada hasta que &nbsp;\u00e9ste advenga la mayor\u00eda de edad (folio &nbsp;14 del archivo digital 02. \u201cAnexos\u201d). &nbsp;<\/p>\n<p>Rem\u00e1rquese, &nbsp;en el acuerdo se incluyeron determinaciones sobre inmuebles situados &nbsp;en territorio colombiano, lo que ri\u00f1e con el fuero real, por &nbsp;lo que un fallo for\u00e1neo que pretenda regular esta materia o se &nbsp;limite a aprobar la citada convenci\u00f3n, est\u00e1 llamado a &nbsp;no producir efectos jur\u00eddicos en nuestro pa\u00eds, como ha &nbsp;sido ratificado por la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;hecho, el acuerdo se\u00f1ala que hay renuncias rec\u00edprocas &nbsp;entre los interesados respecto a derechos que les corresponden sobre &nbsp;dichas cosas, as\u00ed como el compromiso de enajenar la segunda &nbsp;una de estas. Decisiones que se traducen en modificaciones a la &nbsp;titularidad de derechos reales sobre los predios, lo cual s\u00f3lo &nbsp;ser\u00e1 posible en virtud de una decisi\u00f3n de juez nacional &nbsp;y seg\u00fan las leyes patrias. (AC7751, &nbsp;11 nov. 2016, rad. n.\u00b0 2016-03149-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Respecto del requisito de la ejecutoria, para explicarlo conviene &nbsp;se\u00f1alar que, junto a la demanda, se anex\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp;del 20 de mayo de 2015, emitida por el Tribunal de Primera Instancia, &nbsp;Sala Superior de Caguas, Estado Libre Asociado de Puerto Rico, para &nbsp;el caso con radicado \u00abEDI2015-0465\u00bb, sin aportar &nbsp;una manifestaci\u00f3n judicial u otro instrumento persuasivo que &nbsp;de cuenta de su car\u00e1cter inmodificable, en el sentido de que &nbsp;frente a la misma no procede recurso alguno o que de existir, los &nbsp;mismos no fueron ejercidos, o que los interpuestos se resolvieron y &nbsp;el sentido de la determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;en vano se ha se\u00f1alado que el rechazo del exequatur es &nbsp;procedente cuando \u00abla &nbsp;reproducci\u00f3n&#8230; de la providencia objeto de&#8230; tr\u00e1mite&#8230; &nbsp;no se acompa\u00f1\u00f3 con la certificaci\u00f3n expedida por &nbsp;la autoridad que emiti\u00f3 el pronunciamiento, en la cual se &nbsp;establezca que aquella determinaci\u00f3n se encuentra en firme\u00bb &nbsp;(AC4360, 8 oct. 2019, rad. n.\u00b0 2019-03175-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior cobra &nbsp;a\u00fan m\u00e1s relevancia frente a la manifestaci\u00f3n &nbsp;contenida en el documento anexo al fallo, denominado, \u00abNotificaci\u00f3n &nbsp;de sentencia\u00bb, &nbsp;seg\u00fan el cual: \u00absiendo &nbsp;o representando usted la parte perjudicada por la sentencia, de la &nbsp;cual puede establecerse recurso de apelaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(folio 7 del archivo digital \u201c01. Sentencia\u201d). &nbsp;<\/p>\n<p>Significa que, &nbsp;prima facie, &nbsp;el fallo proferido en Puerto Rico era susceptible de recurso, de lo &nbsp;cual es razonable inferir que podr\u00eda agotarse un tr\u00e1mite &nbsp;posterior para alcanzar la definitividad, circunstancia tal que no &nbsp;fue dilucidada por la convocante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, por la ausencia de perspicuidad sobre la firmeza del veredicto &nbsp;cuyo reconocimiento se pretende, debe cerrarse la puerta al tr\u00e1mite &nbsp;judicial por medio de su rechazo, en aplicaci\u00f3n del numeral 2\u00b0 &nbsp;del art\u00edculo 607 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;ha actuado la Corte en casos similares al presente: &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, contrastadas las piezas documentales aportadas con las &nbsp;premisas legales que se indicaron, se advierte que la reclamante no &nbsp;aport\u00f3\u2026 la constancia de que se encuentra ejecutoriada &nbsp;de conformidad con la ley del pa\u00eds de origen\u2026 Por las &nbsp;razones precedentes, y ante la falta de cumplimiento de la carga &nbsp;procesal a que estaba obligada la promotora del tr\u00e1mite, se &nbsp;impone el rechazo de la demanda, tal como lo ordena el art\u00edculo &nbsp;607 del C\u00f3digo General del Proceso (CSJ &nbsp;AC1956, 7 abr. 2016, rad. n.\u00b0 2016-00644-00. En el mismo sentido &nbsp;AC-237, 25 ene. 2016, rad. n.\u00b0 2016-00067-00, AC, 20 feb. 2015, &nbsp;rad. n.\u00b0 2015-00254-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. Con todo, este &nbsp;despacho estima importante realizar las siguientes consideraciones &nbsp;respecto al contenido de la solicitud y sus anexos, por evidenciar &nbsp;otras desatenciones a las normas que gobiernan la adecuada &nbsp;presentaci\u00f3n de un pedimento de reconocimiento: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. No se &nbsp;anex\u00f3 prueba de la &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica, legislativa o \u00abde &nbsp;hecho\u00bb, &nbsp;presupuesto inexcusable del exequatur y cuya acreditaci\u00f3n se &nbsp;encuentra radicada en cabeza del interesado1, &nbsp;sin que su abulia pueda ser suplida por la Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Para estos fines, &nbsp;conforme al orden jur\u00eddico, debe tenerse en consideraci\u00f3n &nbsp;el art\u00edculo 177 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, el cual consagra: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;texto\u2026 de las leyes extranjeras, se aducir\u00e1 en copia al &nbsp;proceso, de oficio o a solicitud de parte. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;copia total o parcial de la ley extranjera deber\u00e1 expedirse &nbsp;por la autoridad competente del respectivo pa\u00eds, por el c\u00f3nsul &nbsp;de ese pa\u00eds en Colombia o solicitarse al c\u00f3nsul &nbsp;colombiano en ese pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;podr\u00e1 adjuntarse dictamen pericial rendido por persona o &nbsp;instituci\u00f3n experta en raz\u00f3n de su conocimiento o &nbsp;experiencia en cuanto a la ley de un pa\u00eds o territorio fuera &nbsp;de Colombia, con independencia de si est\u00e1 habilitado para &nbsp;actuar como abogado all\u00ed. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;se trate de ley extranjera no escrita, podr\u00e1 probarse con el &nbsp;testimonio de dos o m\u00e1s abogados del pa\u00eds de origen o &nbsp;mediante dictamen pericial en los t\u00e9rminos del inciso &nbsp;precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;seg\u00fan los numerales 10 del art\u00edculo 78 y 2\u00b0 del &nbsp;canon 173 ibidem, no es procedente decretar pruebas que &nbsp;pudieron haberse obtenido directamente por el interesado o mediante &nbsp;el ejercicio del derecho de petici\u00f3n, a menos que este &nbsp;demuestre haber realizado la gesti\u00f3n correspondiente sin &nbsp;obtener respuesta. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;El Registro Civil de Matrimonio de la solicitante se aport\u00f3 &nbsp;desactualizado, ya que la fecha de expedici\u00f3n de la copia &nbsp;arribada data del 9 de julio de 2010, lo que impide verificar la &nbsp;existencia de anotaciones posteriores en el cuerpo de dicho &nbsp;documento. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Igual circunstancia a la relatada en el numeral anterior se desprende &nbsp;del Registro Civil de Nacimiento del menor hijo de la solicitante, &nbsp;cuya copia fue expedida el 3 de mayo de 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;La solicitante no formul\u00f3 petici\u00f3n alguna que estuviera &nbsp;encaminada a la inscripci\u00f3n de la sentencia que emanara del &nbsp;tr\u00e1mite de exequatur en su registro civil de nacimiento y de &nbsp;casamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp;No se alleg\u00f3 prueba de la remisi\u00f3n &nbsp;de la demanda y sus anexos al correo de Carlos Andr\u00e9s Mart\u00ednez &nbsp;Rojas por ende no se cumple con lo reglado en el precepto 6\u00ba de &nbsp;la ley 2213 de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Por \u00faltimo, no se reconocer\u00e1 personer\u00eda jur\u00eddica &nbsp;a Claudia Patricia Riatiga Barajas, como mandataria judicial de Lyda &nbsp;Leonor Santamar\u00eda Torres en el sub lite, por cuanto en el &nbsp;poder otorgado no identifica la fecha ni el proceso en el que se &nbsp;dict\u00f3 la sentencia para la cual se pide el exequatur, &nbsp;circunstancia que inobserva el art\u00edculo 74 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso en cuanto a que en el poder especial \u00ablos &nbsp;asuntos deber\u00e1n estar determinados y claramente &nbsp;identificados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: &nbsp;Rechazar de plano la &nbsp;solicitud de exequatur presentada en nombre de Lyda Leonor Santamar\u00eda &nbsp;Torres. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: No &nbsp;reconocer personer\u00eda a la abogada Claudia Patricia Riatiga &nbsp;Barajas como apoderada judicial de la solicitante para el caso bajo &nbsp;examen. &nbsp;<\/p>\n<p>Tercero: Por &nbsp;secretar\u00eda, dese cumplimiento al art\u00edculo 90 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ AC1801-2020, 10 ago, 2020 rad. n.\u00b0 2020-01493-00. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2807-2022 (2022-01931-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC2807-2022 &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;decide sobre la admisi\u00f3n de la solicitud de exequatur &nbsp;presentada en nombre de Lyda Leonor Santamar\u00eda Torres, &nbsp;respecto de la sentencia del \u00ab20 de mayo de 2015\u00bb &nbsp;proferida por el Tribunal de Primera Instancia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-63998","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}