{"id":64100,"date":"2024-05-20T20:58:54","date_gmt":"2024-05-20T20:58:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/atc905-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:54","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:54","slug":"atc905-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/atc905-2022\/","title":{"rendered":"ATC905 2022"},"content":{"rendered":"<p>ATC905-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>ATC905-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-00238-03&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintitr\u00e9s (23) de junio de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;dirime &nbsp;el incidente de desacato promovido por Mar\u00eda &nbsp;Elida de &nbsp;Pedraza&nbsp;contra la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n &nbsp;de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El 9 de febrero del a\u00f1o que avanza (CSJ STC1230-2022) la Sala &nbsp;ampar\u00f3 &nbsp;los derechos de Mar\u00eda Elida de Pedraza y, en consecuencia, &nbsp;dej\u00f3 sin efectos el ordinal segundo de la sentencia calendada &nbsp;el 11 de noviembre de 2021, emitida por la Sala Civil Especializada &nbsp;en Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de C\u00facuta, dentro del proceso de restituci\u00f3n &nbsp;de tierras No. 68081312100120160010001, \u00fanicamente en lo &nbsp;referente al no reconociendo de derechos de segundos ocupantes, y, en &nbsp;su lugar, se orden\u00f3 al Tribunal accionado que, dentro de los &nbsp;10 d\u00edas siguientes a la notificaci\u00f3n de esa decisi\u00f3n, &nbsp;procediera a emitir sentencia complementaria en la que se pronuncie &nbsp;sobre el reconocimiento o no de los derechos de los segundos &nbsp;ocupantes, conforme a los lineamientos expuestos en este fallo; &nbsp;desenlace que fue confirmado en segunda instancia (STL3923-2022, 23 &nbsp;marzo). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Mar\u00eda Elida de Pedraza instaur\u00f3 incidente &nbsp;de desacato porque &nbsp;si bien la autoridad judicial accionada, con el fin de dar &nbsp;cumplimiento a la orden constitucional, emiti\u00f3 la providencia &nbsp;006 (23 febrero 2022), lo cierto es que volvi\u00f3 a incurrir en &nbsp;falta de motivaci\u00f3n y desconocimiento del precedente &nbsp;jurisprudencial de la Corte Constitucional, toda vez que no le &nbsp;reconoci\u00f3 a ella, ni a su n\u00facleo familiar, la calidad &nbsp;de segundos ocupantes. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Surtido el requerimiento previo y el tr\u00e1mite de rigor del &nbsp;incidente de desacato, el &nbsp;Tribunal afirm\u00f3 &nbsp;que mediante providencia del 23 de febrero de 2022 dio cumplimiento &nbsp;a la orden de tutela; sin embargo, la incidentante insisti\u00f3 en &nbsp;que no se ha cumplido el mandato, toda vez que la Sala de Restituci\u00f3n &nbsp;de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta &nbsp;no la reconoci\u00f3 como segunda ocupante, lo que, a su juicio, &nbsp;fue parte de la orden emitida por esta Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;desacato se instituy\u00f3 como un instrumento jur\u00eddico &nbsp;complementario a la tutela, dirigido al particular objetivo de &nbsp;sancionar a quien no acate lo resuelto en aqu\u00e9l; como quiera &nbsp;que constituye un acicate que contribuye a la ejecuci\u00f3n de la &nbsp;sentencia, redundando as\u00ed en la completa y efectiva &nbsp;operatividad de las garant\u00edas esenciales del agraviado. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ello, el &nbsp;art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991 consagr\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>[l]a &nbsp;persona que incumpliere una orden de un juez, proferida con base en &nbsp;el presente Decreto incurrir\u00e1 en desacato sancionable con &nbsp;arresto hasta de seis meses y multa hasta de 20 salarios m\u00ednimos &nbsp;mensuales salvo que en este Decreto ya se hubiere se\u00f1alado una &nbsp;consecuencia jur\u00eddica distinta y sin perjuicio de las &nbsp;sanciones penales a que hubiere lugar. (\u2026) &nbsp;La &nbsp;sanci\u00f3n ser\u00e1 impuesta por el mismo juez mediante &nbsp;tr\u00e1mite incidental y ser\u00e1 consultada al superior &nbsp;jer\u00e1rquico quien decidir\u00e1 dentro de los tres d\u00edas &nbsp;siguientes si debe revocarse la sanci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Sala es claro que en este asunto &nbsp;no &nbsp;est\u00e1n dados los presupuestos para aplicar sanci\u00f3n &nbsp;alguna, esencialmente porque la autoridad judicial accionada, a &nbsp;trav\u00e9s de la providencia calendada el 23 de febrero de 2022, &nbsp;atendi\u00f3 la orden constitucional. En &nbsp;efecto, el amparo de los derechos de Mar\u00eda Elida de Pedraza &nbsp;surgi\u00f3 en raz\u00f3n a que la Magistratura referida, al &nbsp;decidir el proceso de restituci\u00f3n de tierras, valor\u00f3 la &nbsp;situaci\u00f3n de su difunto esposo Santos Pedraza y no la de ella. &nbsp;Es decir que, contrario a lo planteado por la incidentante, la orden &nbsp;no &nbsp;implicaba que necesariamente se reconocieran sus derechos como &nbsp;segunda ocupante, sino que se estudiara si hab\u00eda lugar a &nbsp;efectuar o no dicho reconocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Para tal fin, la &nbsp;Magistratura estudi\u00f3 lo previsto por la Corte Constitucional &nbsp;en la sentencia C-330 de 2016 y partir de los postulados all\u00ed &nbsp;consignados analiz\u00f3 la situaci\u00f3n particular de la &nbsp;actora. Al respecto destac\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;menester tener en principal consideraci\u00f3n, que la primera &nbsp;condici\u00f3n que fij\u00f3 la H. Corte Constitucional para el &nbsp;efecto de reconocer si alguien califica o no como segundo ocupante &nbsp;con derecho a \u201cmedidas de atenci\u00f3n\u201d, y en eso vale &nbsp;el repunte, es que no hubiera participado directa o indirectamente &nbsp;del despojo o que no se hubiera lucrado indebidamente del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Todo &nbsp;lo cual, y por las razones que luego se dir\u00e1n, viene muy a &nbsp;prop\u00f3sito para este caso, sobre todo, porque de ver con rigor &nbsp;cuanto &nbsp;<\/p>\n<p>sucede &nbsp;respecto del ahora fallecido SANTOS PEDRAZA y quien fuera el que en &nbsp;su momento negociare rectamente el predio con los ac\u00e1 &nbsp;reclamantes de tierras, se vislumbra sin duda que a la postre se &nbsp;trat\u00f3 de un aprovechamiento \u201cdirecto\u201d -y si se &nbsp;quiere decir as\u00ed, indirecto de sus familiares incluyendo entre &nbsp;ellos su viuda MAR\u00cdA \u00c9LIDA-; pues tal cual se advirti\u00f3 &nbsp;desde un comienzo al analizar lo concerniente con la tambi\u00e9n &nbsp;alegada buena fe exenta de culpa (que qued\u00f3 descartada de &nbsp;plano), el ac\u00e1 \u201ccomprador\u201d, con pleno conocimiento &nbsp;de causa, no s\u00f3lo estaba al tanto del grado de vulnerabilidad &nbsp;y necesidad de los reclamantes para el momento de la venta as\u00ed &nbsp;como de los puntuales hechos victimizantes concretos padecidos por &nbsp;ellos (la muerte de VALERIO LOBO y el robo de ganado por parte de la &nbsp;guerrilla en el mism\u00edsimo fundo, entre otros) al punto que &nbsp;admiti\u00f3 sin reticencias que \u201c(&#8230;) yo creo que los &nbsp;motivos para esa gente de despojarse as\u00ed (&#8230;) para Aguachica &nbsp;y no solamente ellos sino otras familias m\u00e1s, por miedo, &nbsp;porque por ah\u00ed despu\u00e9s de que pas\u00f3 lo que pas\u00f3 &nbsp;no volvi\u00f3 a pasar m\u00e1s nada (\u2026)\u201d sino, &nbsp;sobre todo, que obtuvo claro provecho de la dif\u00edcil situaci\u00f3n &nbsp;de aquellos merced al conflicto. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;puede f\u00e1cilmente evidenciarse, por ejemplo, al examinar con &nbsp;poco m\u00e1s detalle las circunstancias de tiempo y modo en que &nbsp;ocurri\u00f3 esa negociaci\u00f3n celebrada el 23 de septiembre &nbsp;de 200215; entre otras cosas parando mientes en que el dicho pacto se &nbsp;forj\u00f3 cuando hab\u00eda sucedido poco m\u00e1s de un a\u00f1o &nbsp;desde el previo desplazamiento de los reclamantes (el terreno por lo &nbsp;mismo estaba solo para entonces); que por ese dejado predio se pag\u00f3 &nbsp;apenas la suma de $28.000.000.oo cuando su aval\u00fao comercial, &nbsp;para esa misma \u00e9poca, seg\u00fan se indic\u00f3 en el &nbsp;informe t\u00e9cnico aportado al expediente, rondaba la suma de &nbsp;$186.093.058,3616 e incluso, por si fuere poco, atendiendo la &nbsp;singular forma en que al final se termin\u00f3 haciendo el dicho &nbsp;pago, esto es, a cuotas p\u00edrricas y en un plazo inusitadamente &nbsp;largo. Ni c\u00f3mo obviar que aparece que fue el adquirente, que &nbsp;no los vendedores, quien impuso esas tan desventajosas \u201ccondiciones\u201d &nbsp;contractuales. &nbsp;<\/p>\n<p>Traduce &nbsp;que la negociaci\u00f3n fue lograda por el comprador SANTOS y de &nbsp;rebote su familia, estando realmente enterado -y de primera mano- &nbsp;sobre lo concretamente ocurrido a los miembros de la familia LOBO &nbsp;LE\u00d3N y adem\u00e1s en unas particulares circunstancias que &nbsp;m\u00e1s bien relievan que, aunque ciertamente no participaron de &nbsp;los episodios de violencia que provocaron ese desplazamiento, de &nbsp;todos modos y a la postre, s\u00ed se gestaron apuntando a un &nbsp;beneficio injusto por dem\u00e1s- a partir de esos lamentables &nbsp;hechos sufridos por ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior permite colegir que el Tribunal analiz\u00f3 la situaci\u00f3n &nbsp;particular de Mar\u00eda &nbsp;Elida de Pedraza y su n\u00facleo familiar, y, a la luz de las &nbsp;probanzas obrantes en el expediente, concluy\u00f3 que no pod\u00edan &nbsp;ser reconocidos como segundos ocupantes en raz\u00f3n a que cuando &nbsp;adquirieron el predio objeto de restituci\u00f3n, sab\u00edan que &nbsp;fue el desplazamiento de los reclamantes lo que dio lugar al bajo &nbsp;precio del bien que habitan, lo que conllev\u00f3 un &nbsp;aprovechamiento de la situaci\u00f3n violenta. T\u00e9ngase en &nbsp;cuenta que dichos raciocinios no escapan a las reglas previstas en la &nbsp;sentencia C-330 &nbsp;de 2016 que consagra las reglas para el reconocimiento de los &nbsp;segundos ocupantes, lo que permite afirmar que el fallo de tutela fue &nbsp;cumplido. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, al no observarse desobedecimiento o rebeld\u00eda de la &nbsp;autoridad reprochada, resulta improcedente irrogar castigo. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, RESUELVE: &nbsp;abstenerse de &nbsp;imponer las sanciones a que se contrae el art\u00edculo 52 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, al encontrar que el fallo de esta Sala de 11 de &nbsp;noviembre de 2021 fue acatado. En consecuencia, se ordena &nbsp;la terminaci\u00f3n y archivo de las presentes diligencias. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito lo &nbsp;aqu\u00ed resuelto a las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n &nbsp;de Servicios &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ATC905-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; ATC905-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-00238-03&nbsp; &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintitr\u00e9s (23) de junio de dos mil veintid\u00f3s &nbsp;(2022). &nbsp; Se &nbsp;dirime &nbsp;el incidente de desacato promovido por Mar\u00eda &nbsp;Elida de &nbsp;Pedraza&nbsp;contra la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n &nbsp;de Tierras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-64100","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64100"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64100\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}