{"id":64150,"date":"2024-05-20T20:58:56","date_gmt":"2024-05-20T20:58:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6720-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:56","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:56","slug":"stc6720-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6720-2022\/","title":{"rendered":"STC6720 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC6720-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6720-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-01642-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de primero de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata la Corte la &nbsp;tutela que Mar\u00eda Teresa Araujo Calder\u00f3n le &nbsp;instaur\u00f3 a la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, la &nbsp;Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta &nbsp;y la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal Superior de &nbsp;esa ciudad, &nbsp;extensiva a los dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo &nbsp;censurado. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La querellante, a trav\u00e9s de apoderado, exigi\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas al \u00abdebido &nbsp;proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia\u00bb, para &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abi) &nbsp;Se declare que como consecuencia de la expedici\u00f3n de la &nbsp;Resoluci\u00f3n de Acusaci\u00f3n de 19 de noviembre de 2018 &nbsp;expedida por la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal &nbsp;Superior de C\u00facuta dentro del radicado 128-154, la sentencia &nbsp;de primera instancia del 23 de junio de 2020 proferida por el &nbsp;Tribunal Superior de C\u00facuta Sala Penal y la de Segunda &nbsp;Instancia SP4867-2021, fechada 27 de octubre de 2021, proferida por &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal vulner\u00f3 [sus] derechos &nbsp;fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>ii) &nbsp;Se deje sin efectos la Resoluci\u00f3n de Acusaci\u00f3n de 19 de &nbsp;noviembre de 2018 expedida por la Fiscal\u00eda Primera Delegada &nbsp;ante el Tribunal Superior de C\u00facuta, la sentencia de Primera &nbsp;Instancia de la Sala Penal del Tribunal y la de Segunda Instancia de &nbsp;la Corte Suprema de Justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>iii) &nbsp;Se ordene a la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal &nbsp;Superior de C\u00facuta; al Tribunal Superior de C\u00facuta y a &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal emitir decisiones de reemplazo que &nbsp;se preserve la indemnidad de los derechos fundamentales referidos y &nbsp;que se ajuste a los par\u00e1metros constitucionales y normativos &nbsp;expuestos en este documento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;denso escrito se extrae que la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n confirm\u00f3 la sentencia proferida por la Sala &nbsp;Penal del Tribunal Superior de C\u00facuta, mediante la cual el 23 &nbsp;de junio de 2020 conden\u00f3 a la accionante en su condici\u00f3n &nbsp;de Fiscal Novena Especializada de esa ciudad a 59 meses de prisi\u00f3n &nbsp;por el delito de \u00abprevaricato &nbsp;por acci\u00f3n agravado\u00bb &nbsp;y le concedi\u00f3 el sustituto de la prisi\u00f3n domiciliaria, &nbsp;al estimar que \u00abes &nbsp;evidente que la procesada dirigi\u00f3 su voluntad a la emisi\u00f3n &nbsp;de la decisi\u00f3n del 22 de marzo de 2005, que revoc\u00f3 la &nbsp;medida de aseguramiento y precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n a &nbsp;favor de Pedro Barrera Duarte, con conciencia de su contrariedad con &nbsp;el ordenamiento jur\u00eddico\u00bb &nbsp;(SP4867-2021, 27 oct.), notificada por edicto el 23 de noviembre &nbsp;siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;la actora que con tales pronunciamientos se lesionaron sus &nbsp;prerrogativas esenciales, toda vez que a pesar que el proceso tiene &nbsp;unos t\u00e9rminos para su desarrollo, toda la etapa de instrucci\u00f3n &nbsp;estuvo afectada por \u00abla &nbsp;mora por parte de la Fiscal\u00eda tanto para adelantar esa etapa &nbsp;como para [comunicarle] la existencia de la investigaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;dilaci\u00f3n que conllev\u00f3 a que \u00abpor &nbsp;el paso del tiempo no fuera posible recaudar pruebas para desvirtuar &nbsp;la hip\u00f3tesis de la Fiscal\u00eda\u00bb, &nbsp;lo que \u00abinfluy\u00f3 &nbsp;negativamente en las decisiones de primera y segunda instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que en las determinaciones de los juzgadores de primer y segundo &nbsp;grado, no solo se desconoci\u00f3 la \u00abirregularidad &nbsp;acaecida en la etapa de investigaci\u00f3n, que condujo a iniciar &nbsp;un proceso viciado\u00bb, &nbsp;sino que tambi\u00e9n incurrieron en una \u00abnueva &nbsp;afectaci\u00f3n al hacer una valoraci\u00f3n probatoria errada\u00bb, &nbsp;por cuanto, de \u00abla &nbsp;interpretaci\u00f3n en conjunto de los elementos probatorios y &nbsp;circunstancias que rodearon la toma de la decisi\u00f3n que se &nbsp;acusa de prevaricadora, es evidentemente descartable cualquier &nbsp;intencionalidad de transgredir manifiestamente el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico, como lo exige el tipo penal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal y la Sala Penal del Tribunal Superior de C\u00facuta &nbsp;defendieron la legalidad de su proceder y allegaron copia del &nbsp;paginario. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Fiscal\u00eda Novena Especializada de esa urbe manifest\u00f3 que &nbsp;\u00abrespecto &nbsp;de lo relatado por la accionante, verificando en el sistema SIJUF se &nbsp;pudo obtener las actuaciones que se adelantaron en contra de Pedro &nbsp;Barrera Duarte por el delito de Tr\u00e1fico, Fabricaci\u00f3n o &nbsp;Porte de Estupefacientes, por hechos ocurridos el 27 de febrero de &nbsp;2005 en el barrio Juan XXIII de C\u00facuta\u00bb, &nbsp;allegando copia de los correspondientes registros de actuaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Procuradur\u00eda 93 Judicial Penal II expres\u00f3 que \u00ablos &nbsp;operadores judiciales hicieron una valoraci\u00f3n probatoria &nbsp;ce\u00f1ida a los par\u00e1metros legales, observ\u00e1ndose el &nbsp;respeto a las garant\u00edas que le asisten a la actora en &nbsp;condici\u00f3n de sujeto pasivo de la acci\u00f3n penal, por lo &nbsp;que debe denegarse el amparo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Fiscal\u00eda Tercera Delegada ante el Tribunal de esa localidad &nbsp;refiri\u00f3 que se pretende por parte de la quejosa \u00abconvertir &nbsp;la acci\u00f3n de tutela en una tercera instancia, lo que es &nbsp;improcedente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Araujo &nbsp;Calder\u00f3n acerc\u00f3 \u00abescrito &nbsp;de aclaraci\u00f3n de acci\u00f3n de tutela\u00bb &nbsp;en el que exterioriz\u00f3 que \u00abpor &nbsp;error involuntario en la p\u00e1gina 33 y 35 del memorial, se &nbsp;indicaron folios distintos a los correspondientes a la sentencia de &nbsp;primera instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Como aspecto preliminar, se anuncia que la Sala restringir\u00e1 el &nbsp;an\u00e1lisis al fallo dictado por la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;(27 oct. 2021) porque, &nbsp;pese a que el ataque superlativo se enfil\u00f3 tambi\u00e9n &nbsp;contra el juzgador de primer grado y el ente acusador, ser\u00eda &nbsp;inane detenerse en la confrontaci\u00f3n de supuestos f\u00e1cticos &nbsp;y jur\u00eddicos similares a los que soportaron la apelaci\u00f3n, &nbsp;cuya validez y aptitud claramente fueron \u00absometidas &nbsp;a la controversia que legalmente les corresponde ante el juez &nbsp;natural, de &nbsp;tal manera que la valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron los &nbsp;derechos fundamentales invocados debe hacerse frente al &nbsp;pronunciamiento definitivo, &nbsp;so pena de convertir este escenario en una instancia paralela a la ya &nbsp;superada\u00bb &nbsp;(STC2377-2018 &nbsp;reiterada en STC1104-2021 y STC862-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;En &nbsp;el sub &nbsp;judice &nbsp;se advierte el fracaso del resguardo, porque en la providencia &nbsp;reprochada &nbsp;se expusieron &nbsp;las razones para &nbsp;\u00abconfirmar &nbsp;la sentencia proferida el 23 de junio de 2020 por la Sala Penal del &nbsp;Tribunal Superior de C\u00facuta\u00bb que &nbsp;declar\u00f3 responsable a la tutelante del punible de \u00abprevaricato &nbsp;por acci\u00f3n agravado\u00bb, lo &nbsp;que no evidencia subjetividad, arbitrariedad o capricho, al tratarse &nbsp;de una labor que no puede ser criticada en el terreno de esta &nbsp;especial justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, n\u00f3tese que, para ello, esboz\u00f3 anticipadamente &nbsp;que no hab\u00eda lugar a la nulidad deprecada por la gestora por &nbsp;la falta de enteramiento de la existencia de la actuaci\u00f3n &nbsp;durante la fase de investigaci\u00f3n previa, &nbsp;ya &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;se &nbsp;tiene que el 2 de agosto de 2006 la Fiscal\u00eda 1\u00b0 Delegada &nbsp;ante el Tribunal Superior de C\u00facuta, en concordancia con el &nbsp;art\u00edculo 332 de la Ley 600 de 2000, dispuso el inicio de la &nbsp;investigaci\u00f3n previa y orden\u00f3 algunas labores para &nbsp;acreditar la calidad de servidora p\u00fablica de MAR\u00cdA &nbsp;TERESA ARAUJO CALDER\u00d3N. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;virtud de ello, mediante oficio suscrito el 25 de octubre de 2006 por &nbsp;un analista de desarrollo humano de la Fiscal\u00eda General de la &nbsp;Naci\u00f3n, se aport\u00f3 la resoluci\u00f3n de nombramiento, &nbsp;acta de posesi\u00f3n y certificaci\u00f3n de tiempo de servicio &nbsp;de ARAUJO &nbsp;CALDER\u00d3N. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;el 13 de diciembre de 2010 se dispuso la apertura de la instrucci\u00f3n &nbsp;y se orden\u00f3: i) o\u00edr en declaraci\u00f3n a Manuel &nbsp;Gustavo Celis Rinc\u00f3n y a Alfredo Jurgensen Rangel; ii) &nbsp;solicitar a la oficina de Ad-Postal se sirva informar la fecha de &nbsp;recibido en la Fiscal\u00eda Especializada de la correspondencia &nbsp;enviada por la Fiscal\u00eda Seccional de Pamplona mediante oficio &nbsp;No. 312 de fecha 7 de marzo de 2005 que conten\u00eda el despacho &nbsp;comisorio que hac\u00eda parte de la investigaci\u00f3n 104264; &nbsp;iii) practicar diligencia de inspecci\u00f3n judicial a las &nbsp;diligencias adelantadas bajo el radicado 106724; iv) solicitar los &nbsp;antecedentes penales y disciplinarios de ARAUJO &nbsp;CALDER\u00d3N; &nbsp;y v) comisionar a la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal &nbsp;Superior de Cartagena para llevar a cabo diligencia indagatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;14 de octubre de 2015 se orden\u00f3 nuevamente o\u00edr en &nbsp;indagatoria a la precitada, para lo cual se dispuso nuevamente llevar &nbsp;a cabo labores investigativas para su ubicaci\u00f3n. El 26 de &nbsp;noviembre siguiente se insisti\u00f3 en la ubicaci\u00f3n de &nbsp;ARAUJO &nbsp;CALDER\u00d3N &nbsp;y el 26 de abril de 2016 se llev\u00f3 a cabo la diligencia &nbsp;indagatoria, quedando as\u00ed vinculada formalmente a la actuaci\u00f3n &nbsp;y con ello, habilitada para desplegar plenamente su actividad &nbsp;probatoria no s\u00f3lo de cara a las fases que se avecinaban sino &nbsp;de los elementos recaudados de manera previa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto &nbsp;seguido, indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;acuerdo con lo descrito, la &nbsp;Sala observa que, si bien en esa etapa preliminar se desarrollaron &nbsp;algunas actividades de orden investigativo, ninguna de ellas fue &nbsp;determinante para la adopci\u00f3n del fallo o se impidi\u00f3 &nbsp;ejercer posteriormente el derecho de contradicci\u00f3n sobre dicho &nbsp;recaudo probatorio, a tal punto de afectar el derecho de defensa, &nbsp;pues verificada la actuaci\u00f3n, se tiene que la implicada cont\u00f3 &nbsp;con la oportunidad de conocer y controvertir las evidencias &nbsp;recaudadas en tal momento procesal, incluso pudo, al conocerlas, &nbsp;solicitar pruebas tendientes a enervar su valor probatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, si bien la procesada manifiesta que no &nbsp;pudo recaudar pruebas trascendentales, como lo son las declaraciones &nbsp;de Pedro Barrera Duarte y su defensor, lo cierto es que de manera &nbsp;alguna se le impidi\u00f3 solicitarlas y no explic\u00f3 las &nbsp;razones que le impidieron hacerlo una vez fue vinculada al proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;advierte ARAUJO &nbsp;CALDER\u00d3N &nbsp;que no pudo asegurar los &nbsp;elementos materiales probatorios favorables como lo eran las &nbsp;constancias de requerimiento a diferentes autoridades. Sin embargo, &nbsp;no explic\u00f3 de qu\u00e9 manera esa circunstancia resultaba &nbsp;trascendental dentro del presente asunto a efecto de derruir la &nbsp;responsabilidad penal. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;lo ha indicado la Sala, el hecho de que la recurrente pregone &nbsp;gen\u00e9ricamente que la defensa no pudo pedir o recolectar &nbsp;\u201cpruebas\u201d, sin precisar cu\u00e1les y su incidencia &nbsp;frente a su concreta situaci\u00f3n, en nada cambia las cosas, pues &nbsp;lo que se demuestra es que escasamente dej\u00f3 enunciado el &nbsp;reparo sin ocuparse de demostrar la trascendencia de lo alegado. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;m\u00e1s, si &nbsp;se revisa con detenimiento la actuaci\u00f3n, se observa que, entre &nbsp;el inicio de la investigaci\u00f3n previa y la diligencia de &nbsp;indagatoria, no se alleg\u00f3 elemento de convicci\u00f3n alguno &nbsp;que comprometiera la responsabilidad de la implicada, adicional a que &nbsp;fue necesario insistir en la ubicaci\u00f3n de la misma, lo cual &nbsp;termina por desvirtuar por completo el supuesto desconocimiento del &nbsp;debido proceso y el derecho de defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado lo &nbsp;anterior, respecto a la existencia del elemento subjetivo del &nbsp;prevaricato por acci\u00f3n, resalt\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Corte no hay duda que dicho elemento se encuentra configurado, &nbsp;pues se ha establecido que MAR\u00cdA &nbsp;TERESA ARAUJO CALDER\u00d3N &nbsp;obr\u00f3 con absoluto conocimiento y voluntad, pues determin\u00f3 &nbsp;c\u00f3mo apreciar las pruebas a efecto de decretar la libertad y &nbsp;precluir la investigaci\u00f3n a favor de Pedro Barrera Duarte. Lo &nbsp;anterior a pesar de que la probabilidad de coautor\u00eda que &nbsp;reca\u00eda sobre Pedro Barrera Duarte permanec\u00eda vigente e &nbsp;inc\u00f3lume, y adem\u00e1s de ello que, una vez valoradas de &nbsp;manera objetiva e imparcial las pruebas hasta ese momento recaudadas, &nbsp;\u00e9stas no demostraban que el referido ciudadano no hab\u00eda &nbsp;participado en la comisi\u00f3n de la conducta punible relacionada &nbsp;con el transporte de sustancias estupefacientes. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;la fundamentaci\u00f3n jur\u00eddica de su decisi\u00f3n se &nbsp;colige que conoc\u00eda el contenido de los art\u00edculos 39 y &nbsp;363 de la Ley 600 de 2000, es decir que dominaba la norma aplicable y &nbsp;el est\u00e1ndar probatorio que deb\u00eda ser observado, no &nbsp;obstante, se apart\u00f3 del mismo al brindarle a las declaraciones &nbsp;de Jos\u00e9 Iv\u00e1n T\u00e9llez Hern\u00e1ndez y Jaime &nbsp;Morales Villarreal un valor probatorio que no ten\u00edan, pues &nbsp;como ya se indic\u00f3, esas pruebas sobrevinientes en manera &nbsp;alguna resultaban suficientes, id\u00f3neas y conducentes para &nbsp;sacar avante la determinaci\u00f3n finalmente adoptada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;hecho que la procesada haya desconocido concurrentemente mandatos &nbsp;legales claros, un\u00edvocos y consolidados en los art\u00edculos &nbsp;39 y 363 de la Ley 600 de 2000, para conceder una libertad y decretar &nbsp;la preclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n a todas luces &nbsp;improcedente es algo que apunta a acreditar un comportamiento que no &nbsp;es producto de un error (como lo aduce la defensa), sino que se &nbsp;orient\u00f3 a lograr ese resultado con plena conciencia de su &nbsp;ilicitud\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior por &nbsp;cuanto, &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;se consolida en mayor medida al constatarse que ARAUJO &nbsp;CALDER\u00d3N, &nbsp;a &nbsp;efecto de precluir la investigaci\u00f3n, no esper\u00f3 a que &nbsp;arribaran al proceso las declaraciones de los miembros de la Polic\u00eda &nbsp;Nacional que efectuaron el procedimiento de captura e incautaci\u00f3n &nbsp;del estupefaciente, los cuales, tal como lo indic\u00f3 la propia &nbsp;procesada al momento de decretarlos, resultaban necesarios para la &nbsp;investigaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese &nbsp;que la trayectoria profesional de la enjuiciada, quien se desempe\u00f1\u00f3 &nbsp;como juez penal municipal en Valledupar, fiscal de circuito, fiscal &nbsp;especializada en delitos relacionados con el narcotr\u00e1fico y &nbsp;fiscal de orden p\u00fablico, permite aseverar que no se trataba de &nbsp;una novel en la materia que le impidiera asumir una correcta &nbsp;interpretaci\u00f3n de las normas descritas. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, no aparece acreditado un estado de ignorancia como &nbsp;cualidad negativa en grado m\u00e1ximo en cabeza de la acusada y, &nbsp;por tanto, s\u00f3lo se puede deducir una voluntad consciente de &nbsp;derivar una consecuencia no prevista por la ley. En suma, para la &nbsp;Corte es evidente que MAR\u00cdA &nbsp;TERESA ARAUJO CALDER\u00d3N &nbsp;dirigi\u00f3 su voluntad y su inteligencia a la emisi\u00f3n de &nbsp;esa decisi\u00f3n y que lo hizo con conciencia de su contrariedad &nbsp;con el ordenamiento jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Consideraciones &nbsp;que resultan suficientes para verificar igualmente el contenido &nbsp;subjetivo del comportamiento atribuido a la enjuiciada, esto es, que &nbsp;de manera dolosa emiti\u00f3 una decisi\u00f3n manifiestamente &nbsp;contraria a la ley. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;As\u00ed las cosas, independientemente que esta Sala comparta o no &nbsp;las disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que &nbsp;estructure \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como lo anhela la promotora, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la &nbsp;controversia, sin que tal prop\u00f3sito se acompase con la &nbsp;finalidad del sendero superlativo, cuyo objetivo no es servir de &nbsp;tercera instancia con el fin de discutir los fundamentos de la &nbsp;autoridad judicial en el \u00e1mbito de sus competencias &nbsp;(STC-9232-2018, reiterada en STC-5974-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;que Araujo Calder\u00f3n disienta de esa \u00abvaloraci\u00f3n\u00bb &nbsp;porque, en su opini\u00f3n, tales pruebas no se examinaron de forma &nbsp;correcta, no es argumento que abra paso a la injerencia &nbsp;constitucional implorada, &nbsp;ya &nbsp;que como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia, &nbsp;<\/p>\n<p>[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. &nbsp;El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de &nbsp;tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo &nbsp;debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n (STC, &nbsp;5 jul. 2012, rad. 01339-00, STC 7 oct. 2015, rad. 2336-00, &nbsp;STC4937-2016, STC6631-2018 y STC419-2021, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>4.&#8211; &nbsp;Ergo, surge &nbsp;infructuoso el amparo instado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;NIEGA &nbsp;la &nbsp;tutela suplicada por &nbsp;Mar\u00eda &nbsp;Teresa Araujo Calder\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y, de no impugnarse este fallo, &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6720-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC6720-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-01642-00 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de primero de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Desata la Corte la &nbsp;tutela que Mar\u00eda Teresa Araujo Calder\u00f3n le &nbsp;instaur\u00f3 a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-64150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}