{"id":64294,"date":"2024-05-20T20:59:00","date_gmt":"2024-05-20T20:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6964-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:00","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:00","slug":"stc6964-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc6964-2022\/","title":{"rendered":"STC6964 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC6964-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6964-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba11001-02-04-000-2022-00538-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de primero de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero &nbsp;(1\u00b0) de junio &nbsp;de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 19 de abril del &nbsp;2022 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Julia &nbsp;Esther G\u00f3mez Morales contra la Sala de Descongesti\u00f3n No &nbsp;1 Especializada en lo Laboral de la misma Corporaci\u00f3n y la &nbsp;Sala Laboral del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;tr\u00e1mite al que fueron vinculadas las partes e intervinientes &nbsp;del proceso 11001-31-05-009-2014-00671. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La convocante solicit\u00f3 que se revoque el fallo proferido por &nbsp;el Tribunal encartado y que se ordene proferir una nueva providencia &nbsp;que en su lugar deje sin &nbsp;efectos el traslado &nbsp;que realiz\u00f3 del r\u00e9gimen de prima media a un fondo &nbsp;privado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento, sostuvo que promovi\u00f3 demanda ordinaria laboral para &nbsp;que se declarara que la afiliaci\u00f3n que realiz\u00f3 al &nbsp;R\u00e9gimen de Ahorro Individual con Solidaridad es nula porque no &nbsp;se le dio la debida informaci\u00f3n &nbsp;al momento de la vinculaci\u00f3n. Manifest\u00f3 que luego de &nbsp;obtener sentencia desfavorable en primera y segunda instancia, la &nbsp;Sala Laboral de esta Corte no cas\u00f3 la sentencia (20 oct. 2021) &nbsp;al determinar que exist\u00edan falencias t\u00e9cnicas en la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, la convocante se quej\u00f3 de que el tribunal haya &nbsp;negado que la accionante es beneficiaria del r\u00e9gimen de &nbsp;transici\u00f3n; desconoci\u00f3 el precedente jurisprudencial &nbsp;aplicable; y realiz\u00f3 una indebida distribuci\u00f3n de la &nbsp;carga de la prueba, as\u00ed como una deficiente apreciaci\u00f3n &nbsp;probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Sala accionada y Colfondos S.A solicitaron la declaraci\u00f3n &nbsp;de improcedencia de la acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia&nbsp;no &nbsp;accedi\u00f3 a la s\u00faplica al concluir que&nbsp;no existi\u00f3 &nbsp;una vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales de la parte &nbsp;actora, pues lo que esta busca es que por v\u00eda de tutela se &nbsp;acoja la interpretaci\u00f3n que esta predica; adem\u00e1s &nbsp;consider\u00f3 que no es aplicable el precedente en tanto no se &nbsp;presentan las mismas condiciones. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; La &nbsp;gestora impugn\u00f3 apoyada en los argumentos iniciales y asegur\u00f3 &nbsp;que es sujeto de especial protecci\u00f3n al contar con 64 a\u00f1os &nbsp;y que en el amparo no se ataca la sentencia de casaci\u00f3n sino &nbsp;el fallo que resolvi\u00f3 la alzada; manifest\u00f3 que es &nbsp;desproporcional e inequitativo que el fondo de pensiones al momento &nbsp;de reconocer la prestaci\u00f3n econ\u00f3mica lo haga por la &nbsp;suma de $1.028.734 mientras que de hacerlo en Colpensiones ser\u00eda &nbsp;de $ 4.163.377. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;negativa del amparo debe ser confirmada porque los reproches &nbsp;formulados contra la sentencia del tribunal resultan improcedentes al &nbsp;haberse insatisfecho el presupuesto de subsidiariedad que aqu\u00ed &nbsp;impera. Ello, porque la actora contaba con otro mecanismo id\u00f3neo &nbsp;para rebatir lo que aqu\u00ed cuestiona, como lo fue el recurso de &nbsp;casaci\u00f3n, el cual fue desperdiciado por ella. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Laboral desestim\u00f3 el recurso &nbsp;extraordinario por errores insuperables de t\u00e9cnica, los cuales &nbsp;abord\u00f3 de la siguiente manera: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente caso, el recurso planteado presenta algunas impropiedades &nbsp;que comprometen su prosperidad. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Tanto &nbsp;en el alcance de la impugnaci\u00f3n como en la sustentaci\u00f3n &nbsp;de los cargos, se acusa la sentencia de primer grado, lo cual resulta &nbsp;desacertado, pues es &nbsp;sabido que el recurso extraordinario solo persigue el control de &nbsp;legalidad de la decisi\u00f3n de segunda instancia dictada &nbsp;en un proceso ordinario, a no ser que se trate de la casaci\u00f3n &nbsp;per saltum, prevista en el art\u00edculo 89 del CPTSS, que no es la &nbsp;situaci\u00f3n que aqu\u00ed se presenta. Este proceder se &nbsp;muestra desconocedor de la estructura del ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;y de la funci\u00f3n extraordinaria que el legislador le atribuy\u00f3 &nbsp;al recurso de casaci\u00f3n, el cual se instituy\u00f3 con el fin &nbsp;de que la Corte verifique &nbsp;que la decisi\u00f3n de alzada est\u00e9 conforme a la ley y, en &nbsp;ese orden, la corporaci\u00f3n no tendr\u00eda, en principio, &nbsp;facultades para analizar directamente el fallo del a quo. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, es evidente el desatino del casacionista al dirigir el ataque &nbsp;tambi\u00e9n contra la sentencia de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En el alcance de la impugnaci\u00f3n se solicita a la Corte que &nbsp;case las sentencias de primera y segunda instancia. Esta &nbsp;formulaci\u00f3n del petitum del recurso extraordinario se aparta &nbsp;de lo dispuesto en el numeral 4 del art\u00edculo 90 del C\u00f3digo &nbsp;Procesal del Trabajo cuando, sobre su contenido precisa que se debe &nbsp;solicitar la casaci\u00f3n de la decisi\u00f3n de segundo grado e &nbsp;indicar la actividad de la Corte en sede de instancia, es decir, si &nbsp;el fallo de primera debe, confirmarse, revocarse o modificarse; y en &nbsp;estos dos \u00faltimos casos, qu\u00e9 debe disponerse como &nbsp;reemplazo (CSJ SL, 20 oct. 2005, rad. 24440). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este caso, al solicitar la casaci\u00f3n de ambas sentencias, el &nbsp;censor omite indicar c\u00f3mo se debe actuar en sede de instancia, &nbsp;esto es, si debe revocar, confirmar o modificar la decisi\u00f3n de &nbsp;primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En estricto sentido, en el primer cargo no se formul\u00f3 &nbsp;correctamente la proposici\u00f3n jur\u00eddica, dado que el &nbsp;recurrente se limit\u00f3 a acusar las decisiones de instancia por &nbsp;la \u00abv\u00eda &nbsp;directa en la modalidad de infracci\u00f3n directa, por no aplicar &nbsp;una norma a un hecho existente\u00bb. &nbsp;Ahora, aunque tal deficiencia puede superarse, dado que en la &nbsp;sustentaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n se afirma que el Tribunal &nbsp;ha debido aplicar el art\u00edculo 36 de la Ley 100 de 1993, se &nbsp;advierte que el censor tambi\u00e9n desacierta al plantear la &nbsp;infracci\u00f3n directa de esta norma. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;sabido que este sub motivo de casaci\u00f3n opera cuando el &nbsp;juzgador ignora la existencia de la norma o se rebela contra ella, y, &nbsp;por tanto, deja de aplicarla para resolver la controversia. As\u00ed, &nbsp;en sentencia CSJ SL 6 jun. 2006, rad. 28.833 la Corte precis\u00f3 &nbsp;que el quebranto directo de la ley sustantiva en el concepto de &nbsp;infracci\u00f3n directa \u00abacontece cuando el juzgador entiende &nbsp;correctamente la situaci\u00f3n f\u00e1ctica, pero por ignorancia &nbsp;o rebeld\u00eda deja de aplicar las consecuencias jur\u00eddicas &nbsp;que las normas legales establecen para dicha situaci\u00f3n de &nbsp;hecho [\u2026]\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa medida, no es posible endilgarle al juzgador de la alzada la &nbsp;infracci\u00f3n directa del art\u00edculo 36 de la Ley 100 de &nbsp;1993, toda vez que, en este caso, s\u00ed acudi\u00f3 a dicha &nbsp;disposici\u00f3n y expresamente se refiri\u00f3 a ella para &nbsp;establecer que la demandante era beneficiaria del r\u00e9gimen de &nbsp;transici\u00f3n por contar con la edad prevista para tal efecto. De &nbsp;hecho, fue en virtud de lo dispuesto en el art\u00edculo 36 de la &nbsp;Ley 100 de 1993 que se remiti\u00f3 a la Ley 71 de 1988 para &nbsp;verificar la situaci\u00f3n pensional de la actora a la luz del &nbsp;r\u00e9gimen anterior contemplado en esta \u00faltima norma, para &nbsp;efectos de definir la procedencia de las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, con independencia de que resulte acertado sustentar la &nbsp;procedencia o no de la ineficacia del traslado en tales argumentos, &nbsp;lo cierto es que el Tribunal si aplic\u00f3 la norma denunciada, &nbsp;por lo que resulta inapropiado formular el ataque por infracci\u00f3n &nbsp;directa. Al respecto, en decisi\u00f3n CSJ SL 6 sep. 2012, rad. &nbsp;39389 esta Sala se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Adem\u00e1s de la anterior impropiedad, debe resaltarse que, en el &nbsp;primer cargo dirigido por la senda directa, el censor alude a &nbsp;aspectos f\u00e1cticos al se\u00f1alar que no se tuvo en cuenta &nbsp;que la actora manten\u00eda una relaci\u00f3n laboral estable \u00abde &nbsp;carrera\u00bb y que este hecho, sumado a la edad, permit\u00eda &nbsp;considerar que le resultaba m\u00e1s favorable permanecer en el &nbsp;r\u00e9gimen de prima media que trasladarse al RAIS; aspecto que &nbsp;resulta ajeno a la v\u00eda de ataque elegida. &nbsp;<\/p>\n<p>Debe &nbsp;recordarse que cuando se acusa la sentencia por la v\u00eda &nbsp;jur\u00eddica, se parte de la aceptaci\u00f3n de los supuestos &nbsp;f\u00e1cticos definidos por el Tribunal a partir de los elementos &nbsp;probatorios del proceso y, por ende, lo que se busca es demostrar un &nbsp;error de tipo jur\u00eddico. &nbsp;Asimismo, cuando se acude a la senda &nbsp;indirecta, lo que se pretende demostrar es un error de hecho, esto &nbsp;es, una equivocaci\u00f3n del fallador de segundo grado por la &nbsp;errada valoraci\u00f3n de los elementos de acreditaci\u00f3n o &nbsp;por su falta de apreciaci\u00f3n, sin incluir controversias de &nbsp;\u00edndole jur\u00eddica. Por tanto, no es dable platear una &nbsp;mixtura de las dos v\u00edas de acusaci\u00f3n en sede &nbsp;extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, al &nbsp;estudiar el segundo cargo, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;En el cargo segundo se acusa la transgresi\u00f3n del art\u00edculo &nbsp;36 de la Ley 100 de 1993 por la v\u00eda directa en la modalidad de &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida. Sin embargo, en el desarrollo del cargo &nbsp;se alude tanto a esta modalidad como a la interpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea de la referida disposici\u00f3n legal. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;el censor asegura que \u00abla &nbsp;aplicaci\u00f3n de la norma debe corresponder con la teleolog\u00eda &nbsp;y el esp\u00edritu de la norma misma\u00bb &nbsp;y que en caso de duda en la \u00abhermen\u00e9utica &nbsp;de la norma\u00bb &nbsp;debe acudirse al principio in dubio pro operario, aspectos que se &nbsp;refieren al entendimiento de la disposici\u00f3n acusada; pero al &nbsp;mismo tiempo se se\u00f1ala que la \u00abindebida &nbsp;aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;del mencionado art\u00edculo 36 desconoce la procedencia de la &nbsp;nulidad pretendida, los principios del sistema de seguridad social y &nbsp;los postulados constitucionales. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;planteamiento resulta desacertado, dado que no es posible acusar de &nbsp;manera simult\u00e1nea la aplicaci\u00f3n indebida y la &nbsp;interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de un mismo precepto legal, pues &nbsp;son modalidades excluyentes. (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Frente al &nbsp;tercer cargo, dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;En la tercera acusaci\u00f3n, aunque el recurrente incurre en el &nbsp;mismo dislate advertido en el cargo primero, esto es, no integrar en &nbsp;la proposici\u00f3n jur\u00eddica una norma sustancial del orden &nbsp;nacional que considere transgredida; se logra superar, dado que en la &nbsp;argumentaci\u00f3n se alude al art\u00edculo 36 de la Ley 100 de &nbsp;1993. A pesar de eso, ello no implica que la acusaci\u00f3n pueda &nbsp;ser analizada de fondo, pues lo cierto es que, aunque se invoca la &nbsp;interpretaci\u00f3n errada de esa disposici\u00f3n legal, no se &nbsp;sustenta adecuadamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Debe &nbsp;tenerse en cuenta que cuando se acusa este sub motivo de violaci\u00f3n &nbsp;de la ley, se parte de que el Tribunal, en efecto, aplic\u00f3 la &nbsp;norma que se acusa, solo que le dio un alcance incorrecto. Partiendo &nbsp;de ello, al recurrente le compete efectuar una comparaci\u00f3n &nbsp;entre la comprensi\u00f3n que le otorg\u00f3 el colegiado a la &nbsp;norma con su verdadero y correcto entendimiento, para as\u00ed &nbsp;poner en evidencia su equivocado juicio interpretativo, para lo cual, &nbsp;es indispensable que en la sentencia se hubiese interpretado la &nbsp;disposici\u00f3n acusada. (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este caso, el recurrente se limita a se\u00f1alar que una correcta &nbsp;intelecci\u00f3n debi\u00f3 tener en cuenta la improcedencia del &nbsp;traslado y la coherencia probatoria; que no hab\u00eda posibilidad &nbsp;de \u00abconstre\u00f1ir\u00bb &nbsp;un beneficio o derecho adquirido y que el cambio de r\u00e9gimen se &nbsp;deriv\u00f3 de un enga\u00f1o. Empero, no sustenta tales &nbsp;afirmaciones, no explica por qu\u00e9 una adecuada interpretaci\u00f3n &nbsp;de la norma hubiese conducido a concluir que el traslado de r\u00e9gimen &nbsp;no era procedente o v\u00e1lido. Tampoco se indica en el cargo cu\u00e1l &nbsp;fue el sentido que el Tribunal dio a la disposici\u00f3n acusada y &nbsp;por qu\u00e9 raz\u00f3n el censor lo considera errado, no se &nbsp;compara la comprensi\u00f3n efectuada en la sentencia impugnada con &nbsp;recto alcance del texto normativo. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;m\u00e1s, pretende sustentar la equivocada hermen\u00e9utica del &nbsp;art\u00edculo 36 de la Ley 100 de 1993, en la coherencia del dicho &nbsp;de los testigos, que \u00e9stos informaron sobre las &nbsp;irregularidades que rodearon la entrega de la informaci\u00f3n, y &nbsp;en que no se hizo referencia al expediente administrativo. Aspectos &nbsp;probatorios que no guardan relaci\u00f3n con esta modalidad de &nbsp;violaci\u00f3n ni con la senda directa por la que se dirige el &nbsp;cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>En lo que &nbsp;respecta al cuarto cargo, sostuvo: &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;En el cuarto cargo no se formula una proposici\u00f3n jur\u00eddica, &nbsp;pues se limita a se\u00f1alar: &nbsp;<\/p>\n<p>Me &nbsp;permito invocar como causal de casaci\u00f3n contra las sentencias &nbsp;de primera instancia proferida por Juzgado Noveno (9) del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1 el d\u00eda catorce (14) de octubre de 2016 y la de &nbsp;segunda instancia correspondiente al fallo pronunciado por la Sala de &nbsp;Decisi\u00f3n Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, &nbsp;providencia fechada el 28 de febrero de 2017, por el hecho de ser &nbsp;violatoria de la ley sustancial por v\u00eda directa, como error de &nbsp;hecho descrita en el numeral primero (1\u00b0) del art. 87 del C\u00f3digo &nbsp;Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, por haber incurrido &nbsp;las sentencias atacadas en flagrante &nbsp;error de hecho. &nbsp;(subraya del texto original) &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;estos t\u00e9rminos, es evidente que el cargo planteado carece de &nbsp;proposici\u00f3n jur\u00eddica, no siendo dable el estudio del &nbsp;ataque as\u00ed planteado, pues desconoce lo dispuesto en el &nbsp;literal a) del numeral 5 del art\u00edculo 90 del CPTSS, que exige &nbsp;indicar en la demanda de casaci\u00f3n, el precepto legal &nbsp;sustantivo de orden nacional que se estime violado. Se entiende por &nbsp;norma sustancial aquella que crea, modifica o extingue derechos (CSJ &nbsp;SL 2 sep. 2008, rad. 32385). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;en este caso se omite denunciar las normas legales que consagran los &nbsp;derechos sustanciales pretendidos en el proceso, y si bien no es una &nbsp;exigencia de la casaci\u00f3n que se formule una proposici\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica completa, s\u00ed se reclama que se\u00f1ale al &nbsp;menos una norma de car\u00e1cter sustancial del orden nacional, que &nbsp;el censor considere infringida por la sentencia que impugna, pero al &nbsp;no hacerlo, implica que el cargo se desestime. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;Adem\u00e1s de los anteriores dislates, esta Corte debe precisar &nbsp;que a\u00fan de suponer que la verdadera senda de ataque en el &nbsp;cargo cuarto, fuera la indirecta dado que se hace alguna alusi\u00f3n &nbsp;a aspectos f\u00e1cticos, lo cierto es que &nbsp;el &nbsp;recurrente tambi\u00e9n habr\u00eda incumplido los deberes que le &nbsp;asisten cuando se plantea una acusaci\u00f3n por esta v\u00eda, &nbsp;esto es: &nbsp;precisar los errores de hecho, que deben ser evidentes; mencionar &nbsp;cu\u00e1les elementos de convicci\u00f3n no fueron apreciados por &nbsp;el juzgador y en cu\u00e1les cometi\u00f3 err\u00f3nea &nbsp;estimaci\u00f3n, demostrando en qu\u00e9 consisti\u00f3 esta &nbsp;\u00faltima; explicar c\u00f3mo la falta o la defectuosa &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria lo condujo a los desatinos que tienen &nbsp;esa calidad y determinar en forma clara lo que la prueba en verdad &nbsp;acredita. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese &nbsp;que en la sustentaci\u00f3n de su acusaci\u00f3n el censor omite &nbsp;se\u00f1alar cu\u00e1les fueron los yerros f\u00e1cticos &nbsp;ostensibles que le endilga al juez de la alzada. Y al referirse a los &nbsp;medios de prueba, no se expone con claridad en qu\u00e9 consisti\u00f3 &nbsp;el defecto valorativo, no explica c\u00f3mo la falta o defectuosa &nbsp;apreciaci\u00f3n probatoria condujo al Tribunal a incurrir en error &nbsp;y qu\u00e9 es lo que en verdad acredita o informan estos elementos, &nbsp;que ni siquiera individualiza, pues alude simplemente a documentos &nbsp;aut\u00e9nticos. As\u00ed, debe recordarse que la demostraci\u00f3n &nbsp;de los errores debe \u00abestructurarse &nbsp;mediante un an\u00e1lisis razonado y cr\u00edtico de los medios &nbsp;de convicci\u00f3n, confrontando la conclusi\u00f3n de ese &nbsp;proceso intelectual con las deducciones acogidas en la resoluci\u00f3n &nbsp;judicial\u00bb. &nbsp;(Sentencia CSJ SL 17 may. 2011, rad. 42037). &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>11. &nbsp;Resulta &nbsp;evidente que la &nbsp;sustentaci\u00f3n de los cargos se asemeja m\u00e1s a un alegato &nbsp;de instancia, que no corresponde con el prop\u00f3sito de la &nbsp;casaci\u00f3n del trabajo, pues lo planteado por el recurrente &nbsp;constituye afirmaciones gen\u00e9ricas e imprecisas, que no logran &nbsp;conformar una acusaci\u00f3n clara y contundente contra la decisi\u00f3n &nbsp;del Tribunal. &nbsp;Debe recordarse que la acusaci\u00f3n debe ser completa en su &nbsp;formulaci\u00f3n y suficiente en su desarrollo, esto es, que &nbsp;el planteamiento del censor conduzca a evidenciar la violaci\u00f3n &nbsp;denunciada. Al respecto, &nbsp;la Sala se pronunci\u00f3 en la sentencia CSJ AL1347-2020, rad. &nbsp;85707, en donde se rememor\u00f3 la CSJ SL del 22 de nov. 2011, &nbsp;rad. 41076, en donde dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;verdad averiguada que en el recurso de casaci\u00f3n no contienden &nbsp;quienes tuvieron la calidad de partes durante las instancias, ni la &nbsp;labor de la Corte en esta sede radica en descubrir a cu\u00e1l de &nbsp;ellas debe asignarle el derecho sustancial debatido, porque dicha &nbsp;pol\u00e9mica queda agotada al proferirse el fallo del juez de la &nbsp;alzada. Dentro del rol pedag\u00f3gico que tambi\u00e9n cumple la &nbsp;Corporaci\u00f3n, se ha insistido en que en el recurso &nbsp;extraordinario se enfrentan la decisi\u00f3n que se cuestiona, con &nbsp;la Ley sustancial, en perspectiva de analizar si con dicha &nbsp;providencia se infringi\u00f3 alguna norma jur\u00eddica &nbsp;creadora, modificadora, o extintiva, de una situaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;particular y concreta. Pero ese ejercicio que la Constituci\u00f3n &nbsp;y la Ley atribuye a la Corte Suprema de Justicia, no puede ser &nbsp;desarrollado por iniciativa propia de este \u00f3rgano de cierre, &nbsp;sino que, al contrario, debe ser realizado de la mano de lo &nbsp;argumentado por el recurrente, en un discurso dirigido precisamente a &nbsp;derruir las motivaciones de la sentencia que combate, sin que el Juez &nbsp;de casaci\u00f3n pueda salirse del cauce trazado por el inconforme, &nbsp;dado el conocido car\u00e1cter rogado y dispositivo del recurso &nbsp;extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente caso, la sustentaci\u00f3n del recurso no pasa de ser &nbsp;un alegato de instancia en el que brilla por ausente un discurso &nbsp;coherente dedicado a desvertebrar el eje fundamental del fallo &nbsp;gravado [&#8230;] &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;el planteamiento del recurrente no &nbsp;logra conformar una acusaci\u00f3n clara y contundente contra la &nbsp;decisi\u00f3n del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Pues &nbsp;bien, aunque &nbsp;se present\u00f3 la casaci\u00f3n, la tutelante omiti\u00f3 el &nbsp;cumplimiento de los requisitos t\u00e9cnicos se\u00f1alados en &nbsp;los art\u00edculos &nbsp;90 y 91 del C\u00f3digo Procesal del Trabajo y de la Seguridad &nbsp;Social, complementados por las reglas jurisprudenciales fijadas para &nbsp;su procedencia, pues dado su car\u00e1cter riguroso, rogado y &nbsp;extraordinario, estas exigencias son supuestos racionales del recurso &nbsp;que aseguran su debido proceso y no pueden ser suplidos de manera &nbsp;oficiosa. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, esa incuria o falta de cuidado en la proposici\u00f3n &nbsp;del medio de impugnaci\u00f3n extraordinario aludido, &nbsp;impide que por esta senda se revise el fondo del veredicto emitido &nbsp;por la colegiatura convocada, en tanto &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos &nbsp;de &nbsp;oportunidades &nbsp;defensivas &nbsp;adicionales, &nbsp;ya &nbsp;que &nbsp;la &nbsp;falta &nbsp;de &nbsp;proposici\u00f3n &nbsp;oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para &nbsp;las &nbsp;correspondientes &nbsp;actuaciones, &nbsp;constituye &nbsp;una &nbsp;desidia &nbsp;procesal &nbsp;que &nbsp;no &nbsp;puede &nbsp;sanearse &nbsp;con &nbsp;la &nbsp;subsidiaria &nbsp;acci\u00f3n &nbsp;de &nbsp;tutela, &nbsp;toda vez que, como se ha reconocido ampliamente por la &nbsp;jurisprudencia, &nbsp;cuando &nbsp;las &nbsp;partes &nbsp;dejan &nbsp;de &nbsp;utilizar &nbsp;los &nbsp;mecanismos &nbsp;de protecci\u00f3n previstos por el orden jur\u00eddico, quedan &nbsp;sujetas &nbsp;a &nbsp;las &nbsp;consecuencias &nbsp;de &nbsp;las &nbsp;decisiones &nbsp;que &nbsp;le &nbsp;sean &nbsp;adversas, &nbsp;que ser\u00edan el fruto de su propia incuria, &nbsp;tanto m\u00e1s si se &nbsp;tiene &nbsp;en &nbsp;cuenta &nbsp;que &nbsp;al &nbsp;conductor &nbsp;de &nbsp;esta &nbsp;herramienta &nbsp;le &nbsp;est\u00e1 &nbsp;vedado &nbsp;injerir &nbsp;en &nbsp;las &nbsp;decisiones &nbsp;o &nbsp;instrucciones &nbsp;del &nbsp;juez &nbsp;de &nbsp;conocimiento, &nbsp;so pena de invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y &nbsp;quebrantar &nbsp;el &nbsp;debido &nbsp;proceso\u201d &nbsp;(STC-12057-2020, &nbsp;entre otros). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo aqu\u00ed expuesto, se confirmar\u00e1 la decisi\u00f3n &nbsp;opugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, resuelve: CONFIRMAR &nbsp;el &nbsp;pronunciamiento de naturaleza, procedencia y fecha conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6964-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC6964-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba11001-02-04-000-2022-00538-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de primero de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero &nbsp;(1\u00b0) de junio &nbsp;de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 19 de abril del &nbsp;2022 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-64294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}