{"id":64305,"date":"2024-05-20T20:59:00","date_gmt":"2024-05-20T20:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc7117-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:00","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:00","slug":"stc7117-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc7117-2022\/","title":{"rendered":"STC7117 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC7117-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7117-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-01783-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de ocho de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D. C., ocho (8) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Olga Luc\u00eda &nbsp;Mart\u00ednez Urquijo, Jos\u00e9 Gustavo Polo Bonilla, Julio &nbsp;C\u00e9sar Rodr\u00edguez, Jes\u00fas Mar\u00eda Dur\u00e1n &nbsp;Urquijo, Jorge Eliecer y Alfonso Rodr\u00edguez Urquijo, \u00c1lvaro, &nbsp;Edgar y Yesid Vivas Urquijo contra la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado Cuarenta &nbsp;y Nueve Civil del Circuito de esta misma ciudad, &nbsp;a cuyo tr\u00e1mite se vincul\u00f3 &nbsp;a las partes e intervinientes en el asunto objeto de la queja &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;promotores del amparo, a trav\u00e9s de apoderado judicial, &nbsp;reclamaron la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al &nbsp;debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia y &nbsp;defensa, que dicen vulnerados por las autoridades acusadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Solicitaron, &nbsp;entonces, dejar sin efecto las \u00abprovidencias &nbsp;de fecha 22 de septiembre de 2021 y 30 de marzo de 2022, [dictadas &nbsp;por las sedes accionadas]\u2026 siendo [ellos] demandantes y &nbsp;demandados la Cooperativa de Motoristas del Huila y Caquet\u00e1 &nbsp;Ltda. -Coomotor Ltda.-, Nancy Guevara Toledo, Jaime Rocha Rodr\u00edguez, &nbsp;Auto Fusa S.A., Luis Miguel Reyes Rodr\u00edguez y Gil Isa\u00edas &nbsp;Granja Jaramillo\u00bb &nbsp;y, en consecuencia, \u00aborde[nar] &nbsp;proveer providencias de reemplazo que resuelvan conforme a derecho y &nbsp;con restauraci\u00f3n del derecho constitucional fundamental\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Son &nbsp;hechos relevantes para la definici\u00f3n del presente asunto los &nbsp;siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;28 de diciembre de 2007, se present\u00f3 un accidente de tr\u00e1nsito &nbsp;en el cual Olga Luc\u00eda Mart\u00ednez Urquijo como pasajera &nbsp;del veh\u00edculo p\u00fablico con placas TBK-4921 &nbsp;sufri\u00f3 lesiones considerativas consistentes en la amputaci\u00f3n &nbsp;por aplastamiento del miembro superior izquierdo, adem\u00e1s de &nbsp;deformidades f\u00edsicas en su cuerpo y rostro, tras colisionar &nbsp;dicho automotor con el veh\u00edculo de servicio p\u00fablico con &nbsp;placas SWL-0642. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;fundamento en los rese\u00f1ados hechos, Olga Luc\u00eda Mart\u00ednez &nbsp;Urquijo; Jos\u00e9 Gustavo Polo Bonilla; \u00c1lvaro, Edgar y &nbsp;Yesid Vivas Urquijo; Jorge Eliecer, Alfonso y Julio C\u00e9sar &nbsp;Rodr\u00edguez Urquijo y Jes\u00fas Mar\u00eda Dur\u00e1n &nbsp;Urquijo, &nbsp;promovieron demanda de responsabilidad civil extracontractual contra &nbsp;la Cooperativa de Motoristas del Huila y Caquet\u00e1 Ltda. \u2013 &nbsp;Coomotor Ltda., Nancy Guevara Toledo, Jaime Rocha Rodr\u00edguez, &nbsp;Auto Fusa S.A., Luis Miguel Reyes Rodr\u00edguez y Gil Isa\u00edas &nbsp;Granja Jaramillo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;trav\u00e9s de fallo del 22 de septiembre de 2021, el Juzgado &nbsp;Cuarenta y Nueve Civil del Circuito de Bogot\u00e1 neg\u00f3 las &nbsp;s\u00faplicas, pues, de un lado, respecto de Olga Mart\u00ednez &nbsp;la responsabilidad reclamada deb\u00eda ser la contractual y no la &nbsp;extracontractual, toda vez que, al ser pasajera, mediaba un contrato &nbsp;de transporte, ahora, que atendiendo la responsabilidad contractual, &nbsp;aqu\u00e9lla estaba prescrita conforme las disposiciones del &nbsp;art\u00edculo 993 del C\u00f3digo de Comercio; y, por otra parte, &nbsp;porque Jos\u00e9 Polo no prob\u00f3 su legitimaci\u00f3n en su &nbsp;condici\u00f3n de compa\u00f1ero permanente de la v\u00edctimas, &nbsp;y los hermanos s\u00f3lo acreditaron el v\u00ednculo de &nbsp;familiaridad, pues no probaron la afectaci\u00f3n en su integridad &nbsp;moral y ps\u00edquica por el da\u00f1o causado a su hermana, &nbsp;adem\u00e1s, porque \u00abla &nbsp;vinculaci\u00f3n de aquellos, aunque indirecta, tiene la misma &nbsp;naturaleza, pues el \u201corigen sigue siendo el contrato\u201d, &nbsp;motivo por el cual no pod\u00edan ampararse en la responsabilidad &nbsp;extracontractual\u00bb; &nbsp;decisi\u00f3n confirmada, en sede de alzada, el 30 de marzo de 2022 &nbsp;por el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;v\u00eda de tutela se duelen los quejosos, en s\u00edntesis, de &nbsp;la decisi\u00f3n referida a espacio, pues, deducen, existi\u00f3 &nbsp;una indebida valoraci\u00f3n de las probanzas allegadas al &nbsp;plenario, en la medida en que no se tuvo en cuenta que Olga Luc\u00eda &nbsp;\u00abdesde &nbsp;el a\u00f1o de 1991 convive de manera continua e ininterrumpida, &nbsp;bajo un mismo techo y a la manera de marido y mujer, con\u2026 Jos\u00e9 &nbsp;Gustavo Polo Bonilla, manteniendo con \u00e9ste una uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho por m\u00e1s de 20 a\u00f1os, de donde resulta &nbsp;su condici\u00f3n natural de compa\u00f1ero permanente y desde &nbsp;luego la legitimaci\u00f3n en causa activa para ser parte &nbsp;demandante en el ejercicio de esta acci\u00f3n jurisdiccional\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s que, conforme la Ley 54 de 1990 se establece la &nbsp;libertad probatoria para acreditar la condici\u00f3n de compa\u00f1eros &nbsp;permanentes, raz\u00f3n por la que los testimonios de Jos\u00e9 &nbsp;Jaime Polo Bonilla y Argenis Garc\u00eda Ayala deb\u00eda ser &nbsp;atendidos, as\u00ed como los interrogatorios de las partes, con el &nbsp;fin de acreditar dicha relaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Indicaron que, en calidad de hermanos de la v\u00edctima, \u00abha[n] &nbsp;mantenido\u2026 una relaci\u00f3n estrecha de familiaridad, &nbsp;solidaridad, socorro y ayudas mutuas, aunque no convivan en un mismo &nbsp;domicilio y residencia\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s que, por el solo parentesco \u00abel &nbsp;da\u00f1o moral deviene objetivamente al menos de la aflicci\u00f3n &nbsp;producida por las lesiones inferidas a su hermana, derivadas del &nbsp;accidente de tr\u00e1nsito en comento, donde se presumen, m\u00e1s &nbsp;a\u00fan cuando no medi\u00f3 prueba alguna que desvirtuara &nbsp;dichos perjuicios\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. &nbsp;Anotaron que Olga Luc\u00eda fue valorada por la Junta Nacional de &nbsp;Calificaci\u00f3n de Invalidez, determinando un p\u00e9rdida &nbsp;definitiva de su capacidad laboral en un 61.15%, al tiempo que sufre &nbsp;una afectaci\u00f3n ps\u00edquica transitoria como secuela &nbsp;ps\u00edquica de los ocurridos con su integridad, situaciones que &nbsp;le impiden \u00abllevar &nbsp;una vida normalmente placentera, como lo es verbigracia el desarrollo &nbsp;de las actividades cotidianas de su vida familiar, las demandas &nbsp;propias de la vida sexual que son naturales a todo ser humano, las &nbsp;actividades de recreaci\u00f3n en p\u00fablico como pueden ser &nbsp;ba\u00f1arse en piscina p\u00fablica, realizar juegos, manejar &nbsp;medios o veh\u00edculos de tracci\u00f3n animal o mec\u00e1nica, &nbsp;etc.; constituy\u00e9ndose entonces un perjuicio fisiol\u00f3gico &nbsp;de seria entidad como parte de la indemnizaci\u00f3n pecuniaria &nbsp;civil extracontractual que se demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7. &nbsp;Destacaron que los estrados judiciales \u00abdescono[cieron] &nbsp;las formas propias del proceso ordinario de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual, al resultar incongruentes los fallos proferidos en &nbsp;primera y segunda instancia con el soporte f\u00e1ctico y &nbsp;sustantivo invocado con tajante claridad en la demanda, al presumirse &nbsp;la existencia de una contrato de transporte que no fue alegado, al &nbsp;desconocerse los medios de prueba arrimados al plenario y al &nbsp;desconocerse la existencia de los perjuicios materiales inferidos a &nbsp;los hermanos de la se\u00f1ora Olga Luc\u00eda Mart\u00ednez\u00bb, &nbsp;insistiendo en que, la acci\u00f3n incoada en contra de la &nbsp;Cooperativa De Motorista del Huila y Caquet\u00e1 Ltda., Nancy &nbsp;Guevara Toledo y Jaime Rocha, en calidad de empresa afiliante, &nbsp;propietaria y conductor del veh\u00edculo con placas TBK-492 donde &nbsp;ella se transportaba, fue la extracontractual, y no la contractual; &nbsp;de ah\u00ed que, demanda no requer\u00eda ser interpretada. &nbsp;<\/p>\n<p>2.8. &nbsp;Manifestaron que no pod\u00eda aseverarse que Olga Luc\u00eda &nbsp;\u00abconfes\u00f3 &nbsp;la existencia de un contrato de transporte, sobre la base de un hecho &nbsp;que no se afirm\u00f3 as\u00ed en la demanda, ni as\u00ed &nbsp;tampoco lo expres\u00f3 al deponer en el interrogatorio de parte &nbsp;que era una pasajera\u00bb, &nbsp;pues atendiendo el significado dado por la RAE, \u00abla &nbsp;condici\u00f3n de pasajero se predica de cualquier persona que se &nbsp;encuentra a bordo de un medio de transporte y que no forma parte de &nbsp;la tripulaci\u00f3n, sin que ello acarree de forma impl\u00edcita &nbsp;que se haya celebrado un contrato de transporte entre el viajero y el &nbsp;transportador\u00bb, &nbsp;sumado a que, la prueba para acreditar la existencia del contrato de &nbsp;transporte le correspond\u00eda a la parte demandada, sin la que la &nbsp;misma se haya probado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;Corte admiti\u00f3 la demanda de amparo, orden\u00f3 librar las &nbsp;comunicaciones de rigor y pidi\u00f3 rendir los informes a que &nbsp;alude el art\u00edculo 19 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS &nbsp;RESPUESTA DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. Seguros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Generales Suramericana S.A. manifest\u00f3 que fue llamada en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garant\u00eda por Auto Fusa S.A.; que a los promotores se les &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garantiz\u00f3 el debido proceso, simplemente, se profiri\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisi\u00f3n distinta a lo pretendido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Cuarenta y Nueve Civil del Circuito de Bogot\u00e1 relat\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las actuaciones surtidas en el juicio fustigado; indic\u00f3 que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no vulner\u00f3 las garant\u00edas invocadas; remiti\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;copia de las decisiones criticadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. Cooperativa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Motoristas del Huila y Caquet\u00e1 inst\u00f3 la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;improcedencia del resguardo, al considerar que contra la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;determinaci\u00f3n atacada no se formul\u00f3 recurso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n; destac\u00f3 que las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;determinaciones de instancia no lucen arbitrarias. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. QBE &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Seguros S.A., hoy Z\u00farich Colombia Seguros S.A., a trav\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de apoderado judicial, se refiri\u00f3 a los hechos de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;salvaguarda; inst\u00f3 la improcedencia del resguardo, al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;considerar que si los promotores consideraban que no hubo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pronunciamiento sobre la responsabilidad civil extracontractual, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pudieron pedir adici\u00f3n de la sentencia; que la decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;criticada no luce arbitraria ni quebrant\u00f3 garant\u00edas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamentales, pues estuvo fundamentada en las probanzas allegadas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al plenario, as\u00ed como a la normatividad aplicable al caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concreto, relievando que no hubo incongruencia en las sentencias, al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;analizar tambi\u00e9n la responsabilidad civil contractual; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;remiti\u00f3 copia de la sustentaci\u00f3n al recurso de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apelaci\u00f3n, as\u00ed como de los fallos de primera y segunda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>5. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Equidad Seguros Generales O.C. se opuso a la prosperidad de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretensiones de la acci\u00f3n de tutela, toda vez que dicho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;amparo no prospera contra decisiones judiciales, ni es una instancia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adicional del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>6. Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dem\u00e1s guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp;al art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la &nbsp;acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas, &nbsp;en determinadas hip\u00f3tesis, por los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y &nbsp;providencias judiciales, el resguardo se abre paso de manera &nbsp;excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda &nbsp;de hecho, cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se &nbsp;cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el caso bajo estudio esta acci\u00f3n constitucional carece de &nbsp;vocaci\u00f3n de prosperidad, habida cuenta que el Tribunal &nbsp;convocado, en la sentencia del 30 de marzo de 2022, que confirm\u00f3 &nbsp;la dictada el 22 de septiembre anterior por el Juzgado Cuarenta y &nbsp;Nueve Civil del Circuito de Bogot\u00e1, explic\u00f3 los motivos &nbsp;por los cuales no accedi\u00f3 a declarar la responsabilidad &nbsp;reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la autoridad convocada, luego de analizar la normatividad y &nbsp;jurisprudencia aplicable al caso concreto, en punto a la naturaleza &nbsp;de la responsabilidad civil aplicable al caso concreto, expres\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026en &nbsp;relaci\u00f3n con Olga Luc\u00eda Mart\u00ednez, la &nbsp;responsabilidad que podr\u00eda afirmarse frente a Coomotor Ltda., &nbsp;Nancy Guevara Toledo y Jaime Rocha Rodr\u00edguez, como sociedad &nbsp;transportista, propietaria y conductor de la buseta de placa TBK492, &nbsp;en su orden, ser\u00eda de orden contractual, dado el negocio &nbsp;jur\u00eddico de transporte celebrado con dicha sociedad. Respecto &nbsp;de los otros demandados (Auto Fusa S.A., Miguel Reyes y Gil Isa\u00edas &nbsp;Granja), requeridos por tener las mismas calidades en relaci\u00f3n &nbsp;con el bus de placas SWL064, el r\u00e9gimen de responsabilidad &nbsp;aplicable para ella y los dem\u00e1s demandantes es el &nbsp;extracontractual, puesto que no media ning\u00fan tipo de &nbsp;convenci\u00f3n, tambi\u00e9n ausente en la pretensi\u00f3n &nbsp;esgrimida por la parentela de la pasajera \u2013 y el se\u00f1or &nbsp;Polo \u2013 frente a los primeros convocados. Expliquemos esta &nbsp;variopinta configuraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;en la misma demanda que se admiti\u00f3 que la se\u00f1ora &nbsp;Mart\u00ednez se \u201cencontraba al interior de la buseta de &nbsp;placas TBK-492\u201d (cdno. principal 1A, archivo 02, p. 124, hecho &nbsp;5\u00ba); ella lo reconoci\u00f3, aunque ahora \u2013 al apelar- &nbsp;alega que ese hecho no significa que hubo contrato de transporte; sin &nbsp;embargo, su condici\u00f3n de pasajera fue aseverada en (i) el &nbsp;informe t\u00e9cnico rendido por medicina legal el 14 de febrero de &nbsp;2008, en el que, a prop\u00f3sito del reconocimiento m\u00e9dico, &nbsp;se refiri\u00f3 que sufri\u00f3 un accidente \u201cen calidad de &nbsp;pasajera\u201d (cdno. ppal. 1A, archivo 01, p. 11), lo mismo que en &nbsp;(ii) la peritaci\u00f3n elaborada por el grupo de psiquiatr\u00eda &nbsp;y psicolog\u00eda forense del Instituto Nacional de Medicina Legal &nbsp;y Ciencias Forenses, en la que se consign\u00f3 que la se\u00f1ora &nbsp;Mart\u00ednez sufri\u00f3 lesiones personales \u201ccuando &nbsp;colision\u00f3 un veh\u00edculo de servicio p\u00fablico en que &nbsp;se movilizaba de pasajera con otro veh\u00edculo\u201d (p. 13, &nbsp;ib.). Luego, si ella no lo neg\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os &nbsp;que transcurrieron, si en la demanda, se reitera, reconoci\u00f3 &nbsp;que \u201cse encontraba al interior de la buseta de placas TBK-492\u201d &nbsp;(no se atribuy\u00f3 ninguna calidad especial o condici\u00f3n &nbsp;diferente a la de pasajera, que se descartar\u00eda en atenci\u00f3n &nbsp;al empleo que ten\u00eda para esa \u00e9poca), no puede hacerlo &nbsp;ahora sin contradecirse a s\u00ed misma, m\u00e1xime si no aporta &nbsp;ninguna otra explicaci\u00f3n que justifique el transporte el d\u00eda &nbsp;de los hechos. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, las pruebas refieren, sin duda, que la demandante era pasajera &nbsp;en el veh\u00edculo de placas TBK492; y si ello es as\u00ed, como &nbsp;en efecto lo es, la responsabilidad frente a su transportador, el &nbsp;conductor y la propietaria (estos \u00faltimos por mandato del &nbsp;art\u00edculo 991 del C. de Co.) debe examinarse dentro del marco &nbsp;del contrato de transporte, que tiene formaci\u00f3n consensual y, &nbsp;por ende, se perfecciona con el solo acuerdo de las partes (C. de &nbsp;Co., art. 981, inc. 2\u00ba). No hay modo de ubicarse en el r\u00e9gimen &nbsp;de la responsabilidad aquiliana porque, seg\u00fan reconocido &nbsp;axioma jurisprudencial, en derecho las cosas son lo que son y no lo &nbsp;que las partes dicen que son o quieren que sean, siendo claro, por &nbsp;tanto, que si media contrato todo el an\u00e1lisis tiene como punto &nbsp;de partida la determinaci\u00f3n del incumplimiento de los deberes &nbsp;de prestaci\u00f3n asumidos por la sociedad transportadora. En &nbsp;estas materias, entonces, no existe un derecho de elecci\u00f3n que &nbsp;autorice obrar a gusto del interesado, pues, aunque la justicia debe &nbsp;brindarle especial protecci\u00f3n a la v\u00edctima, no puede &nbsp;ella evadir el r\u00e9gimen que le es propio a la responsabilidad &nbsp;contractual, para situarse en otra esfera, la extracontractual, lo &nbsp;que desde luego repercutir\u00eda en la estructuraci\u00f3n de &nbsp;los elementos que le son propios a una y otra y, adem\u00e1s, en la &nbsp;prescripci\u00f3n correspondiente. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;por eso que dicha Corporaci\u00f3n, para la hip\u00f3tesis de &nbsp;incumplimiento de las obligaciones a cargo del transportador en los &nbsp;contratos de transporte de personas (conducirlas sanas y salvas al &nbsp;lugar de destino), ha destacado que \u201cgenera &nbsp;una responsabilidad fundada en el contrato\u201d, &nbsp;y que todos los da\u00f1os que sobrevengan al pasajero desde el &nbsp;momento en que se haga cargo de este, deber\u00e1n reclamarse por &nbsp;el mismo contratante \u201cmediante acciones provenientes del &nbsp;contrato (art. 993 C. Co.)\u201d. (Se subraya) &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;misma tipolog\u00eda de responsabilidad se predica del propietario &nbsp;y del conductor, por mandato del art\u00edculo 991 del estatuto &nbsp;mercantil, modificado por el art\u00edculo 9 del Decreto-ley 1 de &nbsp;1990, dado que uno y otro responden solidariamente del cumplimiento &nbsp;de las obligaciones que surjan del contrato de transporte, por lo &nbsp;que, tambi\u00e9n en lo que a ellos concierne, no puede la se\u00f1ora &nbsp;Mart\u00ednez escapar al r\u00e9gimen inherente a ese negocio &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Otro &nbsp;es el escenario que le corresponde a los restantes demandantes y, en &nbsp;cuanto a ellos, frente a todos los demandados, pues lo suyo es un &nbsp;caso de responsabilidad extracontractual, por no existir vinculo &nbsp;obligacional previo. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;respecto a Olga Luc\u00eda Mart\u00ednez, como v\u00edctima de &nbsp;la responsabilidad reclamada, precis\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;de la se\u00f1ora Mart\u00ednez, porque, como se adelant\u00f3, &nbsp;no es posible deducir responsabilidad extracontractual frente a &nbsp;Coomotor Ltda. y los se\u00f1ores Rocha y Guevara, quienes debieron &nbsp;ser cuestionados por la v\u00eda contractual. As\u00ed se deduce &nbsp;del referido art\u00edculo 991 del C\u00f3digo de Comercio, lo &nbsp;mismo que del art\u00edculo 36 de la Ley 336 de 1996 &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;si se aceptara, interpretando la demandada en beneficio de la &nbsp;v\u00edctima, que la pretensi\u00f3n de la se\u00f1ora Mart\u00ednez &nbsp;frente a su transportador y los obligados solidarios, debe examinarse &nbsp;con miramiento en el r\u00e9gimen de la responsabilidad contractual &nbsp;\u2013 pues un error en la nomenclatura no puede afectar el derecho &nbsp;-, habr\u00eda que concluir que la acci\u00f3n est\u00e1 &nbsp;prescrita, como lo alegaron Coomotor Ltda. y su llamada en garant\u00eda, &nbsp;toda vez que, seg\u00fan el art\u00edculo 993 del C\u00f3digo &nbsp;de Comercio (modificado por el art\u00edculo 11 del Decreto Ley 01 &nbsp;de 1990), \u201c[l]as acciones directas o indirectas provenientes &nbsp;del contrato de transporte prescriben en dos a\u00f1os\u201d. Por &nbsp;tanto, si el accidente ocurri\u00f3 el 28 de diciembre de 2007, &nbsp;dirigi\u00e9ndose la pasajera hacia Girardot en horas de la noche, &nbsp;resulta incuestionable que la acci\u00f3n prescribi\u00f3 ese &nbsp;mismo d\u00eda y mes del a\u00f1o 2009, lo que torna extempor\u00e1nea &nbsp;la demanda que se radic\u00f3 el 12 de diciembre de 2012 (cdno. &nbsp;principal 1A, archivo 01, p. 110). &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;sobre la responsabilidad civil extracontractual de aqu\u00e9lla, &nbsp;frente a los dem\u00e1s demandados, dijo que: &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en lo que respecta a la reclamaci\u00f3n de ella frente a Auto Fusa &nbsp;S.A., Luis Miguel Reyes y Gil Isa\u00edas Granja, tampoco se abr\u00edan &nbsp;paso las pretensiones, desde la perspectiva de la responsabilidad &nbsp;extracontractual, porque en el proceso fue demostrada la culpa &nbsp;exclusiva del conductor del veh\u00edculo de placas TBK492, el &nbsp;se\u00f1or Jaime Rocha, como se deduce de la sentencia condenatoria &nbsp;\u2013 por preacuerdo &#8211; proferida el 22 de mayo de 2014 por el &nbsp;Juzgado Promiscuo Municipal de Sibat\u00e9, que lo declar\u00f3 &nbsp;penalmente responsable como autor del delito de lesiones personales &nbsp;culposas y le impuso condena a la pena principal de 12 meses y 9 d\u00edas &nbsp;en prisi\u00f3n (continuaci\u00f3n cdno. principal, archivo 15, &nbsp;pp. 155 a 161), prueba a la que se a\u00fana el informe policial de &nbsp;accidentes de tr\u00e1nsito al que se incorpor\u00f3 un bosquejo &nbsp;topogr\u00e1fico, que consign\u00f3 como hip\u00f3tesis del &nbsp;accidente la no utilizaci\u00f3n de los carriles demarcados, &nbsp;pruebas todas con soporte en las cuales se puede afirmar que (i) &nbsp;antes del accidente, el veh\u00edculo de Coomotor Ltda. pas\u00f3 &nbsp;a transitar el carril contrario que correspond\u00eda al de ascenso &nbsp;hacia Bogot\u00e1; (ii) que el impact\u00f3 sucedi\u00f3 en ese &nbsp;carril, dado que todos los fragmentos de la colisi\u00f3n se &nbsp;ubicaron ah\u00ed; (iii) que el choque entre los veh\u00edculos &nbsp;se dio en la parte frontal izquierda de ambos; y (iv) que los dos &nbsp;automotores quedaron ubicados despu\u00e9s del choque en la v\u00eda &nbsp;que conduce hacia Bogot\u00e1, la buseta de Coomotor Ltda. en el &nbsp;carril derecho y el bus de Auto Fusa S.A. fuera de la carretera &nbsp;(cdno. principal 1A, archivo 01, pp. 8 y 9 y continuaci\u00f3n &nbsp;cdno. principal, archivo 15, p. 170). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este punto se recuerda que, \u201c[u]na vez se determine que la &nbsp;conducta es t\u00edpica, antijur\u00eddica y culpable, resulta &nbsp;obvio, adem\u00e1s, complementario el proceso civil que busque &nbsp;reparar los perjuicios causados, cuando aqu\u00e9llos no se &nbsp;reclamaron en la jurisdicci\u00f3n penal, por virtud de los efectos &nbsp;absolutos y erga omnes de la sentencia condenatoria penal.\u201d 4 &nbsp;(Se resalta y subraya). Este fallo disipa las dudas de los expertos &nbsp;Juan Manuel Garc\u00eda y Nelson Hern\u00e1ndez. Luego, si la &nbsp;culpa fue exclusiva del conductor del veh\u00edculo de placas &nbsp;TBK492, no hab\u00eda modo de formularle juicio de reproche al &nbsp;conductor \u2013 y al propietario &#8211; del bus vinculado a Auto Fusa &nbsp;S.A., que nada pod\u00eda hacer para evitar la invasi\u00f3n &nbsp;repentina del carril por el que transitaba. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;respecto de la responsabilidad reclamada por los hermanos de la &nbsp;v\u00edctima, con apoyo en la jurisprudencia, consign\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a los hermanos maternos de la se\u00f1ora Mart\u00ednez, &nbsp;quienes reclaman indemnizaci\u00f3n por da\u00f1o moral, es &nbsp;cierto que demostraron el parentesco, como se desprende de sus &nbsp;registros civiles de nacimiento. Sin embargo, la presunci\u00f3n de &nbsp;da\u00f1o edificada por la jurisprudencia sobre esa espec\u00edfica &nbsp;materia no tiene como soporte exclusivo el s\u00f3lo v\u00ednculo &nbsp;sangu\u00edneo, en este caso s\u00f3lo por parte de madre, sino &nbsp;que hunde sus ra\u00edces \u2013 principalmente &#8211; en los lazos &nbsp;afectivos que suelen dispensarse quienes pertenecen a un mismo clan o &nbsp;familia y que, por cuenta de la convivencia o de la cercan\u00eda y &nbsp;de los sentimientos que mutuamente se prodigan, resultan afectados &nbsp;por las adversidades de su parentela m\u00e1s pr\u00f3xima. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;se trata, pues, de reconocer un da\u00f1o por el s\u00f3lo hecho &nbsp;de la hermandad, dado que \u201c[e]l parentesco o el estatus de &nbsp;c\u00f3nyuge demuestran \u00fanicamente la relaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica existente entre dos personas, pero del mismo no se &nbsp;deducen obligatoriamente relaciones de afecto entre aquellos. Las &nbsp;relaciones de afecto no tienen una correspondencia con las relaciones &nbsp;jur\u00eddicas, pues, pese a que estas existan, aquellas puede que &nbsp;nunca hayan existido: pi\u00e9nsese en familiares que no se conocen &nbsp;o en matrimonios por conveniencia migratoria; o incluso en aquellos &nbsp;que no se mantengan, con ocasi\u00f3n de una discusi\u00f3n o &nbsp;ante alguna separaci\u00f3n de hecho de los c\u00f3nyuges. (\u2026) &nbsp;Por ende, si de los mencionados estatus jur\u00eddicos no es dable &nbsp;concluir indefectiblemente relaciones de afecto o cercan\u00eda, &nbsp;mucho menos pueden tomarse aquellos como indicios necesarios de un &nbsp;agravio moral a favor de los perjudicados indirectos ante la muerte, &nbsp;lesi\u00f3n o privaci\u00f3n de la libertad de la v\u00edctima &nbsp;directa.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, aun cuando los testimonios de Jos\u00e9 Jaime Polo y Argenis &nbsp;Garc\u00eda Ayala refieren ciertas visitas y reuniones de algunos \u2013 &nbsp;no todos &#8211; de los hermanos maternos con la se\u00f1ora Mart\u00ednez, &nbsp;de esa prueba no es posible concluir un grado tal de cercan\u00eda &nbsp;y afecto entre ellos que permita presumir una congoja especial &nbsp;originada en las lesiones sufridas por Olga Mart\u00ednez. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;respecto de la responsabilidad reclamada por Jos\u00e9 Gustavo &nbsp;Polo, destac\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que concierne al se\u00f1or Jos\u00e9 Gustavo Polo, basta &nbsp;decir que no se prob\u00f3 la uni\u00f3n marital de hecho, su &nbsp;condici\u00f3n de compa\u00f1ero permanente, dado que, seg\u00fan &nbsp;el art\u00edculo 4\u00ba de la Ley 54 de 1990 (modificado por el &nbsp;art\u00edculo 2\u00ba de la Ley 979 de 2005), \u201c[l]a &nbsp;existencia de la uni\u00f3n marital de hecho entre compa\u00f1eros &nbsp;permanentes se declarar\u00e1 por cualquiera de los siguientes &nbsp;mecanismos: 1. Por escritura p\u00fablica ante Notario por mutuo &nbsp;consentimiento de los compa\u00f1eros permanentes. 2. Por acta de &nbsp;conciliaci\u00f3n suscrita por los compa\u00f1eros permanentes, &nbsp;en centro legalmente constituido. 3. Por sentencia judicial, mediante &nbsp;los medios ordinarios de prueba consagrados en el C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil, con conocimiento de los jueces de familia de &nbsp;primera instancia.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Pero, &nbsp;aunque se hiciera abstracci\u00f3n de esa exigencia legal, tampoco &nbsp;se demostr\u00f3 la condici\u00f3n de compa\u00f1ero permanente &nbsp;derivada del \u201cdevenir cotidiano de la pareja que comparte su &nbsp;vida con la intenci\u00f3n de conformar una familia por la voluntad &nbsp;responsable de hacerlo\u201d. En rigor, no se acredit\u00f3 que el &nbsp;se\u00f1or Polo conviv\u00eda previamente con la se\u00f1ora &nbsp;Mart\u00ednez suministr\u00e1ndose un \u201cacompa\u00f1amiento &nbsp;espiritual permanente, apoyo econ\u00f3mico y vida en com\u00fan\u201d, &nbsp;sin que basten las declaraciones de Jos\u00e9 Jaime Polo y Argenis &nbsp;Garc\u00eda, quienes se limitaron a referir, de manera general, una &nbsp;convivencia desde 1991 (audiencia, mins. 10:16 y 51:22, &nbsp;respectivamente), pero sin exponer hechos concretos indicativos de &nbsp;una relaci\u00f3n de afecto especial, de una comunidad de vida &nbsp;permanente y singular, o de conductas que inequ\u00edvocamente &nbsp;revelen su intenci\u00f3n de formar una familia. Algo dijeron los &nbsp;testigos, pero sobre hechos posteriores al accidente. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que \u201cno es suficiente la simple aseveraci\u00f3n de que &nbsp;existi\u00f3 una comunidad de vida, para tenerla por demostrada, &nbsp;sino que era indispensable la rememoraci\u00f3n de datos concretos &nbsp;que le sirvieran de ilustraci\u00f3n y comprobaci\u00f3n, tales &nbsp;como la participaci\u00f3n en eventos sociales, acompa\u00f1amiento &nbsp;en momentos calamitosos y la fijaci\u00f3n de proyectos comunes, &nbsp;que indiquen la decisi\u00f3n inocultable de formar una familia, &nbsp;los cuales est\u00e1n ausentes en las narraciones de los &nbsp;deponentes\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;concluy\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen: la se\u00f1ora Mart\u00ednez encamin\u00f3 mal su &nbsp;reclamaci\u00f3n frente a Coomotor Ltda., Nancy Guevara y Jaime &nbsp;Rocha, pues debi\u00f3 hacerlo por la senda de la responsabilidad &nbsp;contractual y no la extracontractual; y si se examinan sus peticiones &nbsp;bajo esa primera modalidad, habr\u00eda prescripci\u00f3n. Los &nbsp;dem\u00e1s demandantes no demostraron el da\u00f1o causado. En &nbsp;relaci\u00f3n con Auto Fusa Ltda. y los se\u00f1ores Reyes y &nbsp;Granja, ninguna responsabilidad les cabe en los hechos porque la &nbsp;culpa, seg\u00fan sentencia de un juez penal que caus\u00f3 &nbsp;ejecutoria e hizo tr\u00e1nsito a cosa juzgada, fue toda del se\u00f1or &nbsp;Rocha. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, se concluye que la decisi\u00f3n controvertida &nbsp;no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, al margen de que se &nbsp;comparta, descart\u00e1ndose la presencia de una v\u00eda de &nbsp;hecho, de manera que la queja de los peticionarios no halla recibo en &nbsp;esta sede excepcional. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, en rigor, lo que aqu\u00ed plantearon los promotores del &nbsp;amparo es una diferencia de criterio acerca de la forma en que el &nbsp;Tribunal valor\u00f3 las pruebas recaudadas y concluy\u00f3 que, &nbsp;respecto de la reclamaci\u00f3n de Olga Luc\u00eda Mart\u00ednez &nbsp;contra Coomotor Ltda., Nancy Guevara y Jaime Rocha, lo procedente era &nbsp;incoar la responsabilidad civil contractual, lo que no hizo, sin &nbsp;embargo, estudiando las pretensiones desde esa acci\u00f3n, la &nbsp;misma estaba prescrita, conforme las disposiciones del art\u00edculo &nbsp;993 del C\u00f3digo de Comercio; ahora, frente a la responsabilidad &nbsp;extracontractual que aqu\u00e9lla endilgo contra Auto Fusa Ltda., &nbsp;Luis Miguel Reyes y Gil Isa\u00edas Granja, tampoco sal\u00eda &nbsp;avante, comoquiera que, atendiendo el fallo del juicio penal, as\u00ed &nbsp;como, el informe policial del accidente de tr\u00e1nsito, lo &nbsp;ocurrido fue culpa exclusiva del automotor con placas TBK-492 donde &nbsp;se transportaba la promotora, raz\u00f3n por la que, no hab\u00eda &nbsp;lugar a impartir responsabilidad alguna contra aqu\u00e9llos. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, respecto de los perjuicios reclamados por los hermanos de &nbsp;Olga Luc\u00eda, tampoco hab\u00eda lugar a impartir alg\u00fan &nbsp;tipo de condena, toda vez que, aqu\u00e9llos s\u00f3lo &nbsp;demostraron su parentesco con la v\u00edctima, y no la cercan\u00eda &nbsp;y afectos que permitieran presumir el da\u00f1o moral ocasionado &nbsp;por las lesiones sufridas por Olga Mart\u00ednez, relievando que, &nbsp;la simple consanguineidad no permite llegar a la condena pretendida. &nbsp;Ahora, respecto de Jos\u00e9 Gustavo Polo, no contaba con &nbsp;legitimaci\u00f3n para reclamar, pues no prob\u00f3 la Uni\u00f3n &nbsp;Marital del Hecho en su condici\u00f3n de compa\u00f1ero &nbsp;permanente (escritura de p\u00fablica ante notario por mutuo &nbsp;acuerdo de los compa\u00f1eros permanentes; o acta de conciliaci\u00f3n &nbsp;entre ellos; o sentencia judicial), menos el devenir cotidiano de la &nbsp;pareja que comparte su vida con la intensi\u00f3n de conformar una &nbsp;familia; de ah\u00ed que, no hab\u00eda lugar a la prosperidad de &nbsp;las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, tales &nbsp;inferencias no pueden ser desaprobadas de plano o calificadas de &nbsp;absurdas o arbitrarias, \u00abm\u00e1xime &nbsp;si la que ha hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n, es decir &nbsp;si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la demanda, ya &nbsp;que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico&#8230; y &nbsp;entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las funciones &nbsp;asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir el &nbsp;conflicto de intereses\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451, reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, &nbsp;rad. 2016-01050). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, tambi\u00e9n se ha dicho de forma reiterada que &nbsp;\u00abno &nbsp;se puede recurrir a la acci\u00f3n tutelar para imponer al fallador &nbsp;una determinada interpretaci\u00f3n de las normas procesales &nbsp;aplicables al asunto sometido a su estudio o una espec\u00edfica &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida &nbsp;con el de las partes\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 18 abr. 2012, rad. 2012-0009-01; STC, 27 jun. 2012, rad. &nbsp;2012-00088-01; y STC, 12 ago. 2013, rad. 2013-00125-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;la sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar el &nbsp;auxilio, porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis de &nbsp;subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o correcta para dar lugar a la injerencia del juez &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo &nbsp;anterior se considera suficiente para denegar la protecci\u00f3n &nbsp;pedida. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en &nbsp;oportunidad, rem\u00edtanse las diligencias a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no &nbsp;impugnarse. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conducido por Jaime Rocha Rodr\u00edguez, de propiedad de Nancy &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Guevara Toledo, afiliado a Coomotor Ltda. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conducido por Gil Isa\u00edas Granja Jaramillo, de propiedad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luis Miguel Reyes Rodr\u00edguez, vinculado a Auto Fusa S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7117-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7117-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-01783-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de ocho de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D. C., ocho (8) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Olga Luc\u00eda &nbsp;Mart\u00ednez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-64305","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64305"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64305\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}