{"id":64772,"date":"2024-05-20T20:59:16","date_gmt":"2024-05-20T20:59:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc8173-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:59:16","modified_gmt":"2024-05-20T20:59:16","slug":"stc8173-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc8173-2022\/","title":{"rendered":"STC8173 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC8173-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8173-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-00833-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintinueve de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 11 de mayo de &nbsp;2021 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, en la acci\u00f3n de tutela que Ileana Mar\u00eda &nbsp;Quiceno Montoya le &nbsp;instaur\u00f3 a la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de Descongesti\u00f3n &nbsp;n\u00ba 1, extensiva a la Sala Laboral del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Buga, el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de &nbsp;Palmira, la Administradora de Fondos de Pensiones y Cesant\u00edas &nbsp;Porvenir S.A., Mar\u00eda Italia Noguera Jaramillo y dem\u00e1s &nbsp;intervinientes en el consecutivo 2013-00053-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La libelista, en nombre propio, exigi\u00f3 la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso, m\u00ednimo vital, igualdad y justicia\u00bb, &nbsp;para &nbsp;que &nbsp;se ordenara \u00abdejar &nbsp;sin efecto la decisi\u00f3n de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u2013 &nbsp;SALA DE DESCONGESTI\u00d3N LABORAL No. 1, esto es, Sentencia de &nbsp;fecha 15 de septiembre de 2020, por medio de la cual se cas\u00f3 &nbsp;la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Buga, el 9 de febrero de 2016 (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio adujo que el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de &nbsp;Palmira admiti\u00f3 la demanda ordinaria laboral que promovi\u00f3 &nbsp;en contra de la AFP Porvenir S.A. a fin de que \u00abse &nbsp;condenara a la entidad a [pagarle] la pensi\u00f3n de sobreviviente &nbsp;generada como consecuencia del deceso de [su] compa\u00f1ero &nbsp;permanente OSCAR ALBERTO L\u00d3PEZ NOGUERA, intereses moratorios y &nbsp;derechos ultra y extra petitita\u00bb &nbsp;(2013-00053) y, posteriormente acumul\u00f3 el proceso que curs\u00f3 &nbsp;en el Juzgado Quince Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 formulado &nbsp;por Mar\u00eda Italia Noguera Jaramillo contra la misma AFP, \u00abquien &nbsp;pretende se le reconozca igual derecho (pensi\u00f3n de &nbsp;sobreviviente) en calidad de madre dependiente del causante Oscar &nbsp;Alberto L\u00f3pez Noguera\u00bb &nbsp;(8 abr. 2014). &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;dict\u00f3 sentencia en la que conden\u00f3 a Porvenir S.A., a &nbsp;cancelar \u00abla &nbsp;pensi\u00f3n de sobreviviente a favor de la se\u00f1ora Mar\u00eda &nbsp;Italia Noguera Jaramillo, en su calidad de madre [del causante] desde &nbsp;la fecha de deceso de \u00e9ste\u00bb &nbsp;y deneg\u00f3 su pet\u00edtum &nbsp;(10 feb. 2015), decisi\u00f3n que apel\u00f3 y el Superior &nbsp;infirm\u00f3 \u00aby, en &nbsp;su lugar, [conden\u00f3] a PORVENIR S.A. a pagar PENSI\u00d3N DE &nbsp;SOBREVIVIENTES en [su] favor y en calidad de compa\u00f1era &nbsp;permanente, toda vez, que para el tribunal se acreditaron los &nbsp;supuestos de convivencia alegados\u2026\u00bb (9 &nbsp;feb. 2016); &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que la \u00faltima determinaci\u00f3n fue recurrida en casaci\u00f3n &nbsp;por Noguera Jaramillo y la Magistratura querellada la quebr\u00f3, &nbsp;as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;sede de instancia, se dispone REVOCAR la sentencia proferida por el &nbsp;Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Palmira el 10 de febrero de &nbsp;2015, para en su lugar, ABSOLVER a Porvenir S.A. de todas las &nbsp;pretensiones incoadas en su contra por las demandantes y se declaran &nbsp;probadas las excepciones de inexistencia de la obligaci\u00f3n, &nbsp;cobro de lo no debido e inexistencia de la dependencia econ\u00f3mica, &nbsp;planteadas por la entidad demandada\u00bb &nbsp;(SL3494-2020, &nbsp;15 sep.). &nbsp;<\/p>\n<p>Acus\u00f3 &nbsp;al Colegiado fustigado de incurrir en v\u00eda de hecho por &nbsp;\u00abdefecto &nbsp;f\u00e1ctico\u00bb &nbsp;al efectuar una \u00abvaloraci\u00f3n &nbsp;defectuosa del material probatorio\u00bb, &nbsp;por cuanto, concluy\u00f3 \u00abequ\u00edvocamente\u00bb &nbsp;que \u00abno &nbsp;logr\u00f3 acreditar la convivencia en uni\u00f3n marital con el &nbsp;causante dando credibilidad a declaraciones testimoniales llevadas a &nbsp;juicio por la se\u00f1ora MAR\u00cdA ITALIA NOGUERA JARAMILLO, y &nbsp;dejando de lado la prueba documental, entre estos, declaraci\u00f3n &nbsp;juramentada rendida en vida por el causante, documentos de &nbsp;afiliaciones al sistema de seguridad social en salud y caja de &nbsp;compensaci\u00f3n familiar en donde [ella] aparece como &nbsp;beneficiaria en calidad de compa\u00f1era permanente del afiliado &nbsp;hoy fallecido (\u2026)\u00bb, &nbsp;por lo que, en su criterio, \u00absi &nbsp;la Corte hubiese dado valor probatorio a aquellos documentos que dice &nbsp;ella misma no son suficientes para acreditar el v\u00ednculo &nbsp;marital (\u2026), hubiese no casado la sentencia del tribunal (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Laboral en Descongesti\u00f3n n\u00ba 1 &nbsp;defendi\u00f3 la legalidad de su proceder y se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u00abla &nbsp;peticionaria acude al mecanismo de amparo como si este fuera una &nbsp;instancia adicional a la cual pueden acudir los administrados a &nbsp;efectos de revivir controversias ya concluidas con efectos de cosa &nbsp;juzgada y obtener una nueva valoraci\u00f3n de las pruebas &nbsp;allegadas al proceso, pese a que la Sala en la referida decisi\u00f3n &nbsp;CSJ SL3494-2020 explic\u00f3 de manera profusa como razonada y a &nbsp;partir del an\u00e1lisis de las probanzas obrantes en el plenario, &nbsp;que no se acredit\u00f3 que la hoy tutelante ostentara la condici\u00f3n &nbsp;de compa\u00f1era permanente del causante, menos que hubiera &nbsp;convivido en los t\u00e9rminos de ley para la data de la muerte del &nbsp;afiliado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal desestim\u00f3 el ruego por &nbsp;desconocimiento del presupuesto de la inmediatez, &nbsp;toda &nbsp;vez que \u00abla &nbsp;sentencia controvertida se profiri\u00f3 el 15 de septiembre de &nbsp;2020 y la accionante solo acudi\u00f3 a la tutela hasta el 22 de &nbsp;abril de 2021, lo cual supera el plazo razonable -inferior a 6 meses- &nbsp;para hacer uso de la acci\u00f3n de amparo\u00bb. &nbsp;De &nbsp;igual forma, hall\u00f3 razonable el veredicto combatido. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Impugn\u00f3 la precursora sin exponer las razones de disenso. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Liminarmente, &nbsp;advierte &nbsp;la Sala que, contrario a lo afirmado por el a &nbsp;quo, &nbsp;aunque la presente \u00abtutela\u00bb &nbsp;se radic\u00f3 (26 abr. 2021) un poco m\u00e1s de seis (6) meses &nbsp;despu\u00e9s de haberse dictado la resoluci\u00f3n recriminada &nbsp;(15 sep. 2020, notificada por edicto el 5 oct.), el requisito &nbsp;temporal establecido en la \u00abjurisprudencia\u00bb &nbsp;para el estudio de fondo de la salvaguarda se tiene por superado, &nbsp;dado que el debate recae sobre \u00abderechos &nbsp;pensionales\u00bb &nbsp;que ostentan car\u00e1cter irrenunciable e imprescriptible, cuya &nbsp;presunta afectaci\u00f3n se estima actual. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;se dej\u00f3 sentado en la STC20333-2017, memorando lo esbozado por &nbsp;la Corte Constitucional en la SU1073-2012: &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien el prove\u00eddo atacado data de hace m\u00e1s de 7 a\u00f1os, &nbsp;situaci\u00f3n que en principio tornar\u00eda inviable estudiar &nbsp;de fondo el presente resguardo por inmediatez, al vislumbrar la Corte &nbsp;que la cuesti\u00f3n litigiosa involucra derechos de \u00edndole &nbsp;pensional, se excusar\u00e1 la omisi\u00f3n en el cumplimiento &nbsp;del mencionado requisito de procedibilidad, teniendo en cuenta que la &nbsp;garant\u00eda deprecada en esencia, funge con el talante de &nbsp;irrenunciable e imprescriptible, (criterio &nbsp;reiterado en &nbsp;STC9672-2018, &nbsp;STC20333-2017, &nbsp;STC11419-2018, STC6314-2019, STC9677-2019, &nbsp;STC3736-2020, &nbsp;STC8386-2020 y STC5734-2022). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Precisado lo anterior, se &nbsp;anuncia el &nbsp;decaimiento del resguardo y, por ende, la convalidaci\u00f3n del &nbsp;fallo de primer grado, comoquiera que se &nbsp;avizora que &nbsp;la providencia de la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral (SL3494-2020, &nbsp;15 sep.) que cas\u00f3 la de 9 de febrero de 2016 del Tribunal &nbsp;Superior de Buga, revoc\u00f3 la de 10 de febrero de 2015 del &nbsp;Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Palmira y declar\u00f3 &nbsp;probadas las \u00abexcepciones &nbsp;de inexistencia de la obligaci\u00f3n, cobro de lo no debido e &nbsp;inexistencia de la dependencia econ\u00f3mica\u00bb &nbsp;para absolver al extremo pasivo, no luce antojadizo, ni ilegal; &nbsp;por el contrario, obedece, en l\u00ednea de principio, a una &nbsp;leg\u00edtima ex\u00e9gesis de la normativa que rige la materia y &nbsp;la jurisprudencia depurada sobre el tema, as\u00ed como a una &nbsp;congruente apreciaci\u00f3n del acervo, que no se muestra &nbsp;contraevidente con la realidad que fluye del plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, para arribar a dicha conclusi\u00f3n, comenz\u00f3 &nbsp;analizando las declaraciones &nbsp;juramentadas all\u00e1 arrimadas, sobre las cuales, asegur\u00f3, &nbsp;solo daban cuenta de una posible convivencia en el a\u00f1o 2006, &nbsp;pero no para el momento del deceso del afiliado que se produjo el 28 &nbsp;de abril de 2010; as\u00ed lo asever\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;En relaci\u00f3n con la &nbsp;declaraci\u00f3n juramentada rendida por Ileana Mar\u00eda &nbsp;Quiceno Montoya y \u00d3scar Alberto L\u00f3pez Noguera, el 4 de &nbsp;julio de 2006, &nbsp;ante la Notar\u00eda Tercera del C\u00edrculo de Palmira (f.\u00b0 &nbsp;6 cuaderno Ileana), en dicha oportunidad, los comparecientes &nbsp;manifestaron que \u00abdesde &nbsp;hace 2 a\u00f1os y medio, convivimos en uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho, como compa\u00f1eros permanentes, bajo el mismo techo, de &nbsp;dicha uni\u00f3n no tenemos hijo alguno\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Sala, el Tribunal s\u00ed incurri\u00f3 en un yerro de orden &nbsp;f\u00e1ctico cuando dio por demostrada la convivencia entre la &nbsp;pareja durante los \u00faltimos seis a\u00f1os a la fecha de la &nbsp;muerte del afiliado, con base en lo expuesto en este documento, pues, &nbsp;adem\u00e1s de que no se evidencia un l\u00edmite claro en lo &nbsp;vertido por la codemandante y lo expresado por el causante, ya que se &nbsp;trata de manifestaciones hechas al un\u00edsono por ambos &nbsp;declarantes, en verdad no acredita una convivencia real y efectiva &nbsp;para el momento de la muerte, en los t\u00e9rminos exigidos legal y &nbsp;jurisprudencialmente, pues, a lo sumo, se podr\u00eda tomar como &nbsp;indicativo de que la pareja convivi\u00f3 dos a\u00f1os y medio, &nbsp;contados a partir del a\u00f1o 2006 hacia atr\u00e1s, pero no &nbsp;ofrece certeza alguna sobre una \u00abconvivencia real y efectiva &nbsp;con vocaci\u00f3n de permanencia con el \u00e1nimo de conformar &nbsp;una familia\u00bb desde julio en adelante y hasta la data del deceso &nbsp;del afiliado que se produjo el 28 de abril de 2010 (f.\u00b02), que es &nbsp;la que realmente interesa a esta clase de controversias. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, aunque el ad quem pretendi\u00f3 soportar la existencia de la &nbsp;convivencia declarada en la anterior probanza con otros dos &nbsp;documentos, lo cierto es que, los mismos no ten\u00edan la &nbsp;contundencia de acreditar dicho supuesto f\u00e1ctico, pues, por un &nbsp;lado, la &nbsp;otra declaraci\u00f3n juramentada del finado elevada el 6 de &nbsp;septiembre de 2006, &nbsp;en la que afirm\u00f3 que Ileana Mar\u00eda Quiceno Montoya era &nbsp;su compa\u00f1era permanente desde el 30 de noviembre de 2003 (f.\u00b0 &nbsp;7), podr\u00eda demostrar, eventualmente, la convivencia entre la &nbsp;pareja antes del 2006, pero no para el momento del deceso que, como &nbsp;se dijo, es lo importante a efectos de obtener la pensi\u00f3n de &nbsp;sobrevivientes por la muerte de un afiliado frente a la compa\u00f1era &nbsp;permanente; y, por otra parte, la &nbsp;certificaci\u00f3n emitida por Comfenalco el 25 de enero de 2013, &nbsp;por medio de la cual se informa que el causante estuvo afiliado a &nbsp;dicha caja y que su beneficiaria era la codemandante Quiceno Montoya, &nbsp;afiliada desde el 15 de marzo de 2010, no tiene la entidad suficiente &nbsp;como para concluir que ambos conviv\u00edan bajo el mismo techo y &nbsp;lecho con \u00e1nimo de permanecer unidos e integrar una familia, &nbsp;pues en su contenido no hay constancia de ello\u00bb &nbsp;(Subrayado y Negrilla Adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>Raciocinio &nbsp;que soport\u00f3 en pronunciamiento de esta Corte, seg\u00fan el &nbsp;cual: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAl &nbsp;respecto, la Sala ha sostenido que la sola afiliaci\u00f3n de una &nbsp;compa\u00f1era (o) al sistema de salud o pensi\u00f3n no es &nbsp;prueba apta, por s\u00ed sola, para demostrar una convivencia en &nbsp;los t\u00e9rminos exigidos legalmente y mucho menos su duraci\u00f3n. &nbsp;Sobre este tipo de documentos, a efectos de acreditar la convivencia, &nbsp;en sentencia CSJ SL1123-2020, se manifest\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo dem\u00e1s, la accionante refiere que no es posible admitir que &nbsp;su vinculaci\u00f3n al sistema de salud, como beneficiaria del &nbsp;causante, s\u00f3lo ocurri\u00f3 el 1 de agosto de 2008 pues esa &nbsp;fecha se refiere al d\u00eda en que la Nueva EPS asumi\u00f3 la &nbsp;prestaci\u00f3n de los servicios de salud de los afiliados al &nbsp;Instituto de Seguros Sociales. Aunque ello sea cierto, no tiene &nbsp;relevancia a fin de determinar el momento a partir del cual la &nbsp;demandante habr\u00eda empezado a convivir con Diego Ocampo D\u00edaz &nbsp;-de haber sido ello as\u00ed- pues esta Sala ha reiterado que la &nbsp;sola inscripci\u00f3n del c\u00f3nyuge o del compa\u00f1ero o &nbsp;compa\u00f1era permanente como beneficiarios de la seguridad social &nbsp;en salud o pensiones, o en otros beneficios econ\u00f3micos, no es &nbsp;prueba por s\u00ed misma de la convivencia ni de su lapso, en &nbsp;cuanto que la situaci\u00f3n debe ser analizada en cada caso en &nbsp;particular y de conformidad con los dem\u00e1s elementos &nbsp;demostrativos obrantes en el proceso (sentencia CSJ SL518 -2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;todo lo anterior, es dable colegir que el fallador de segundo grado &nbsp;se equivoc\u00f3 gravemente en la apreciaci\u00f3n probatoria &nbsp;sobre los medios de convicci\u00f3n rese\u00f1ados, al haber sido &nbsp;uno de los soportes principales de su decisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;apreci\u00f3 la restante documental, tomando como punto de partida &nbsp;el \u00abyerro &nbsp;f\u00e1ctico por parte del Tribunal sobre prueba calificada\u00bb &nbsp;y, estableci\u00f3 sobre las dem\u00e1s: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAcreditado &nbsp;entonces un yerro f\u00e1ctico por parte del Tribunal sobre prueba &nbsp;calificada, pues recu\u00e9rdese que las declaraciones extrajuicio &nbsp;que contienen manifestaciones del propio causante son aptas para &nbsp;configurar un error de hecho ostensible capaz de quebrar la sentencia &nbsp;impugnada, queda la Sala posibilitada para adentrarse en el examen de &nbsp;los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n denunciados por la &nbsp;censura. &nbsp;<\/p>\n<p>Formulario &nbsp;de afiliaci\u00f3n de \u00d3scar Alberto L\u00f3pez Noguera a &nbsp;Porvenir S.A. el 12 de mayo de 2006 (f.\u00b0 70 cuaderno Mar\u00eda &nbsp;Italia) y copia &nbsp;de la declaraci\u00f3n juramentada rendida por Ileana Mar\u00eda &nbsp;Quiceno Montoya ante la Notar\u00eda Segunda de Palmira el 7 de &nbsp;mayo de 2010 (f.\u00b0 11 cuaderno Mar\u00eda Italia) &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte considera que si el Tribunal hubiera valorado estos documentos &nbsp;se habr\u00eda percatado de la fuerte contradicci\u00f3n &nbsp;existente entre su contenido y lo que dedujo de las dem\u00e1s &nbsp;probanzas analizadas y as\u00ed no habr\u00eda concluido de &nbsp;manera apresurada que entre el de &nbsp;cujus &nbsp;y la se\u00f1ora Quiceno Montoya se present\u00f3 una convivencia &nbsp;como pareja durante los \u00faltimos seis a\u00f1os previos a la &nbsp;muerte del afiliado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;efecto, se observa que en el aludido formulario &nbsp;diligenciado el 12 de mayo de 2006 por el causante L\u00f3pez &nbsp;Noguera, &nbsp;\u00e9ste no registr\u00f3 a Ileana Mar\u00eda Quiceno Montoya &nbsp;como su compa\u00f1era permanente beneficiaria, ya que en el &nbsp;recuadro \u00abdatos &nbsp;beneficiarios\u00bb &nbsp;se consign\u00f3 que eran \u00ablos &nbsp;de ley\u00bb. &nbsp;Asimismo, la &nbsp;declaraci\u00f3n extrajuicio referida de la codemandante Quiceno &nbsp;Montoya fue rendida en el a\u00f1o 2010 &nbsp;en los siguientes t\u00e9rminos: &nbsp;<\/p>\n<p>[\u2026] &nbsp;A Solicitud e insistencia de los interesados Declaramos bajo la &nbsp;gravedad de juramento que conoc\u00ed de vista, trato y &nbsp;comunicaci\u00f3n al se\u00f1or OSCAR ALBERTO LOPEZ NOGUERA, &nbsp;quien en vida se identificaba con la c\u00e9dula n\u00famero [\u2026] &nbsp;fallecido el 28 de Abril de 2010, fallecido en Accidente de tr\u00e1nsito, &nbsp;que el fallecido era de estado civil Soltero, no &nbsp;conviv\u00eda en uni\u00f3n marital de hecho con persona alguna, &nbsp;nunca hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio por ning\u00fan rito &nbsp;ni civil ni cat\u00f3lico, no deja hijos matrimoniales, &nbsp;extramatrimoniales, adoptivos ni por reconocer. &nbsp;Declaro que el fallecido OSCAR ALBERTO L\u00d3PEZ NOGUERA resid\u00eda &nbsp;bajo el mismo techo con la madre la se\u00f1ora MAR\u00cdA ITALIA &nbsp;NOGUERA JARAMILLO, mayor de edad [\u2026] quien se desempe\u00f1a &nbsp;como ama de casa, no est\u00e1 pensionada, ni jubilada y que &nbsp;depend\u00eda en todo sentido de su hijo, declaro que el padre de &nbsp;OSCAR ALBERTO LOPEZ NOGUERA (QEPD) se encuentra fallecido, declaro &nbsp;que desconozco la existencia de otras personas con igual o mejor &nbsp;derecho a reclamar que el que tiene la madre [\u2026] (subraya la &nbsp;Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;expuesto permite concluir que el contenido de estos elementos de &nbsp;convicci\u00f3n se contrapone de manera s\u00f3lida a los &nbsp;razonamientos esbozados por el ad &nbsp;quem, &nbsp;lo que lleva a afirmar que cometi\u00f3 una equivocaci\u00f3n al &nbsp;no haberlos apreciado y haber concluido que la accionante Ileana &nbsp;Mar\u00eda Quiceno Montoya, para el preciso momento del &nbsp;fallecimiento del afiliado conviv\u00eda con \u00e9ste; cuando &nbsp;tales elementos probatorios demuestran lo contrario, que no hac\u00edan &nbsp;para esa fecha vida en com\u00fan\u00bb &nbsp;(Negrilla &nbsp;de la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su ejercicio hermen\u00e9utico, la convocada continu\u00f3 &nbsp;estudiando los testimonios rendidos en ese decurso, especialmente los &nbsp;de C\u00e9sar L\u00f3pez Noguera, Ernesto Arango G\u00f3mez, &nbsp;Luis Fernando Escobar Rojas, Mar\u00eda Adamaris Angarita Montoya y &nbsp;Yolanda Mej\u00eda Velasco y, sobre ellos coligi\u00f3, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSe &nbsp;recuerda que el Tribunal fundament\u00f3 su decisi\u00f3n, adem\u00e1s &nbsp;de la documental referida al inicio de los considerandos, en los &nbsp;testimonios de las se\u00f1oras Mar\u00eda Adamaris Angarita &nbsp;Montoya y Yolanda Mej\u00eda Velasco, pues al respecto consider\u00f3 &nbsp;que dichas declaraciones se encontraban soportadas, especialmente, &nbsp;por la declaraci\u00f3n juramentada del causante, a trav\u00e9s &nbsp;de la cual manifest\u00f3 que viv\u00eda con Ileana Mar\u00eda &nbsp;Quiceno Montoya desde hac\u00eda dos a\u00f1os y medio, contados &nbsp;del 2006 hacia atr\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>Pues &nbsp;bien, para la Sala, el Tribunal incurri\u00f3 en una ostensible &nbsp;equivocaci\u00f3n al sustentar sus inferencias en las &nbsp;manifestaciones de dichas deponentes, en raz\u00f3n a que, adem\u00e1s &nbsp;de contener afirmaciones contradictorias y confusas, no poseen la &nbsp;virtualidad de acreditar una convivencia entre el finado y la &nbsp;codemandante Quiceno Montoya para el momento del deceso, en los &nbsp;t\u00e9rminos requeridos legalmente, en tanto la testigo Angarita &nbsp;Montoya no viv\u00eda en el pa\u00eds para dicha data, mientras &nbsp;que la declarante Mej\u00eda Velasco resid\u00eda en Cali y solo &nbsp;viajaba a Palmira cada ocho d\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, Mar\u00eda Adamaris Angarita Montoya narr\u00f3 que la &nbsp;pareja convivi\u00f3 durante seis a\u00f1os previos al deceso del &nbsp;se\u00f1or L\u00f3pez Noguera; que ellos pernoctaban donde la &nbsp;mam\u00e1 de Ileana o en la casa del finado; que, al momento de la &nbsp;muerte viv\u00edan en la misma casa de siempre \u00abcarrera 24 &nbsp;con 28\u00bb; y que la deponente se fue para Ecuador en el 2010, &nbsp;antes del accidente sufrido por el de cujus (f.\u00b0 190 CD 2 min &nbsp;00:40:43 a 1:00:00). &nbsp;<\/p>\n<p>Estas &nbsp;aseveraciones no permiten dilucidar de manera clara y precisa en qu\u00e9 &nbsp;lugar o domicilio transcurri\u00f3 la presunta convivencia que la &nbsp;testigo afirma existi\u00f3 entre Ileana Mar\u00eda Quiceno &nbsp;Montoya y el fallecido, adem\u00e1s de que la deponente asegura que &nbsp;para el momento de la muerte, la pareja conviv\u00eda todav\u00eda &nbsp;en la \u00abcarrera 24 con 28\u00bb, cuando, tal y como lo asegura &nbsp;la censura en los cargos, qued\u00f3 comprobado que casi un a\u00f1o &nbsp;antes del deceso la familia L\u00f3pez Noguera se mud\u00f3 a &nbsp;otra residencia ubicada en la \u00ab22 con 29\u00bb. &nbsp;Adicionalmente, dicho testimonio no podr\u00eda dar fe de una &nbsp;convivencia para el momento del fallecimiento, puesto que la testigo &nbsp;dice viv\u00eda en Ecuador para entonces, lo cual no le otorga &nbsp;plena credibilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, la se\u00f1ora Yolanda Mej\u00eda Velasco asegur\u00f3 &nbsp;que Ileana Mar\u00eda Quiceno Montoya ten\u00eda una uni\u00f3n &nbsp;marital con el de cujus \u00abcomo desde el 2003\u00bb y que ambos &nbsp;dorm\u00edan en la misma casa y \u00aben la misma cama\u00bb. Sin &nbsp;embargo, adicional a que la deponente resid\u00eda en la ciudad de &nbsp;Cali y solo iba los fines de semana a Palmira, explic\u00f3 que los &nbsp;visitaba \u00aben la puerta de la casa\u00bb y que casi nunca &nbsp;ingres\u00f3, lo que deja dudas acerca de la afirmaci\u00f3n &nbsp;relativa a que sab\u00eda que \u00abdorm\u00edan en la misma &nbsp;cama\u00bb y que ello se traduzca en una convivencia real y &nbsp;efectiva, rodeada de apoyo y socorro mutuo, con \u00e1nimo de &nbsp;permanecer unida y conformar una familia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo anterior, no entiende la Sala c\u00f3mo el Tribunal decidi\u00f3 &nbsp;imprimirle mayor certeza a dichas declaraciones [refiri\u00e9ndose &nbsp;a las de Mar\u00eda Adamaris Angarita Montoya y Yolanda Mej\u00eda &nbsp;Velasco], &nbsp;de por s\u00ed un poco inveros\u00edmiles y confusas, que a las &nbsp;vertidas por los deponentes Ernesto Arango G\u00f3mez y C\u00e9sar &nbsp;Enrique L\u00f3pez Noguera, quienes por haber residido en la misma &nbsp;casa de \u00d3scar L\u00f3pez Noguera pod\u00edan ofrecer &nbsp;pormenores de la presunta convivencia, pues ten\u00edan &nbsp;conocimiento directo de los hechos y as\u00ed fueron contestes en &nbsp;afirmar que Ileana Mar\u00eda Quiceno Montoya nunca convivi\u00f3 &nbsp;con ellos en la misma casa, m\u00e1xime que la prueba documental &nbsp;con la que supuestamente reforz\u00f3 el Tribunal sus dichos no da &nbsp;cuenta de manera alguna sobre el mencionado requisito de la &nbsp;convivencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;examin\u00f3 el acta de declaraci\u00f3n juramentada de Luis &nbsp;Hernando Vallejo L\u00f3pez -mejor &nbsp;amigo del de &nbsp;cujus- &nbsp;ante Porvenir S.A., y sostuvo en torno a ella y respecto de la &nbsp;convivencia de Quiceno Montoya con el causante en el momento del &nbsp;fallecimiento que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;lo manifestado a trav\u00e9s de esta documental por el se\u00f1or &nbsp;Vallejo L\u00f3pez, mejor amigo del causante, le otorga mayor &nbsp;fuerza a lo declarado por los dos \u00faltimos testigos referidos, &nbsp;en cuanto a que entre el finado y la demandante Quiceno Montoya no &nbsp;exist\u00eda convivencia en la fecha del fallecimiento, pues all\u00ed &nbsp;se indica que para ese momento el causante era soltero y no conviv\u00eda &nbsp;con c\u00f3nyuge o compa\u00f1era permanente. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;expuesto en precedencia es suficiente para concluir que la recurrente &nbsp;logr\u00f3 derruir la conclusi\u00f3n del Tribunal, concerniente &nbsp;a que la codemandante Ileana Mar\u00eda Quiceno Montoya, en su &nbsp;decir, conviv\u00eda con el causante en el momento del &nbsp;fallecimiento de \u00d3scar Alberto L\u00f3pez Noguera, en &nbsp;calidad de compa\u00f1era permanente sup\u00e9rstite y, por ende, &nbsp;que era beneficiaria de la pensi\u00f3n de sobrevivientes &nbsp;solicitada. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anteriormente expuesto, el fallador de alzada cometi\u00f3 los &nbsp;yerros f\u00e1cticos endilgados, por ende, los cargos resultan &nbsp;fundados y, en consecuencia, se casar\u00e1 la sentencia impugnada &nbsp;(\u2026) . &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden de ideas, bastan &nbsp;las consideraciones vertidas en sede de casaci\u00f3n para concluir &nbsp;que, la demandante Ileana Mar\u00eda Quiceno Montoya no logr\u00f3 &nbsp;acreditar la calidad de compa\u00f1era permanente del se\u00f1or &nbsp;\u00d3scar Alberto L\u00f3pez Noguera, como quiera que no existe &nbsp;una sola prueba dentro del plenario que d\u00e9 certeza de su &nbsp;convivencia para el momento del fallecimiento y, en consecuencia, no &nbsp;es dable atribuirle la condici\u00f3n de beneficiaria de la pensi\u00f3n &nbsp;de sobrevivientes deprecada, con lo que queda zanjada la apelaci\u00f3n &nbsp;presentada por su apoderado\u00bb &nbsp;(Subrayado &nbsp;fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Que &nbsp;la &nbsp;querellante disienta de esa \u00abvaloraci\u00f3n\u00bb &nbsp;porque, en su opini\u00f3n, debi\u00f3 darse otra interpretaci\u00f3n &nbsp;al \u00abacervo &nbsp;probatorio\u00bb, &nbsp;no es \u00abargumento\u00bb &nbsp;que abra paso a la injerencia supralegal implorada, &nbsp;ya &nbsp;que como lo ha se\u00f1alado esta Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. &nbsp;El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de &nbsp;tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo &nbsp;debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb &nbsp;(STC, &nbsp;5 jul. 2012, rad. 01339-00, STC 7 oct. 2015, rad. 2336-00, &nbsp;STC4937-2016, STC6631-2018 y STC10910-2021, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Significa, &nbsp;entonces, que ning\u00fan desatino se advierte en la providencia &nbsp;confutada, en tanto la &nbsp;labor intelectiva emprendida por la Colegiatura criticada al \u00ababordar &nbsp;los medios suasorios\u00bb &nbsp;prenotados, es &nbsp;el producto de un pormenorizado examen de los hechos; y &nbsp;al &nbsp;margen de que la Sala o la suplicante compartan o no tales &nbsp;reflexiones, no es este el escenario que habilite a la gestora &nbsp;aspirar &nbsp;a imponer su propia visi\u00f3n acerca de la soluci\u00f3n que &nbsp;debi\u00f3 darse a la pugna, pues el objetivo tuitivo de este &nbsp;sendero especial, no fue servir de tercera instancia con el fin de &nbsp;discutir \u00ablos &nbsp;\u00abfundamentos de la entidad jurisdiccional\u00bb &nbsp;en el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, Rad. &nbsp;00829-00; reiterada, entre otras, en STC9232-2018 y STC2544-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Corolario de lo discurrido, se impone mantener lo refutado, &nbsp;advirtiendo que para esta Corporaci\u00f3n es procedente el respeto &nbsp;por las \u00abdecisiones &nbsp;judiciales\u00bb, &nbsp;m\u00e1xime cuando se trata de organismos de cierre, salvo cuando &nbsp;aparezcan visibles las causales de procedibilidad del socorro, &nbsp;comp\u00e1rtase o no lo solventado por el juez natural &nbsp;(STC13808-2021), &nbsp;lo que en este evento no sucede. &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;Como colof\u00f3n, se avalar\u00e1 el prove\u00eddo opugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y, oportunamente &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>EN &nbsp;COMISI\u00d3N DE SERVICIOS &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8173-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC8173-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-04-000-2021-00833-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintinueve de junio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido el 11 de mayo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-64772","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64772"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64772\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}