{"id":65056,"date":"2024-05-20T20:58:30","date_gmt":"2024-05-20T20:58:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc1628-2022-2021-04719-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:30","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:30","slug":"sc1628-2022-2021-04719-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc1628-2022-2021-04719-00\/","title":{"rendered":"SC1628 2022"},"content":{"rendered":"<p>SC1628-2022 (2021-04719-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC1628-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-04719-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de doce de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00ba) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;amparo de lo dispuesto en el art\u00edculo 278-2 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, se decide mediante sentencia anticipada la &nbsp;solicitud de exequatur que elevaron Liliana Rosa Cort\u00e9s &nbsp;Rodr\u00edguez y Jos\u00e9 Tom\u00e1s Pons Calatayud. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los se\u00f1ores &nbsp;Cort\u00e9s Rodr\u00edguez y Pons Calatayud pidieron la &nbsp;homologaci\u00f3n del fallo que el 7 de marzo de 2016 profiri\u00f3 &nbsp;la Vig\u00e9sima C\u00e1mara del Tribunal de Primera Instancia &nbsp;del Cant\u00f3n de Ginebra (Confederaci\u00f3n Suiza), en el &nbsp;juicio de divorcio que se suscit\u00f3 entre ambos. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sustento de sus s\u00faplicas, afirmaron que, tras contraer &nbsp;matrimonio civil el 9 de octubre de 2010, decidieron de mutuo acuerdo &nbsp;promover un \u00abproceso de divorcio por petici\u00f3n &nbsp;conjunta con acuerdo de disoluci\u00f3n aprobado por el Tribunal de &nbsp;Primera Instancia Rep\u00fablica y Cant\u00f3n de Ginebra, tal &nbsp;como se deja entrever en la sentencia proferida por el Tribunal de &nbsp;Primera Instancia \u2013Sala 20\u2013 el d\u00eda 7 de marzo de &nbsp;2016\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Admitida &nbsp;la demanda por auto de 18 de enero de 2022, se orden\u00f3 correr &nbsp;traslado de la solicitud de exequatur a la Procuradur\u00eda &nbsp;Delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la &nbsp;Adolescencia, la Familia y las Mujeres, dependencia que se pronunci\u00f3 &nbsp;oportunamente, se\u00f1alando que \u00ab(&#8230;) &nbsp; la demanda de exequatur presentada mediante apoderado, por los &nbsp;se\u00f1ores Liliana Rosa Cortes Rodr\u00edguez y Jos\u00e9 &nbsp;Tomas Pons Calatayud, satisface las exigencias formales &nbsp;previstas en los arti\u0301culos 605 y siguientes de la Ley 1564 de &nbsp;2012, por lo que se considera procedente despachar favorablemente la &nbsp;pretensio\u0301n reclamada, para que la sentencia de divorcio (&#8230;) &nbsp;expedida por la Sala 20 del Tribunal de &nbsp;Primera Instancia de la Repu\u0301blica y Canto\u0301n de Ginebra &#8211; &nbsp;Suiza, bajo el radicado C726298\/2015-20, adquiera plena vigencia en &nbsp;Colombia y se inscriba en el registro civil correspondiente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;del pronunciamiento anticipado. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;acuerdo con el precedente de esta Corporaci\u00f3n, cuando no &nbsp;existen pruebas pendientes de pr\u00e1ctica, como ocurre en este &nbsp;caso, resulta preciso definir el litigio anticipadamente1, &nbsp;prescindiendo de las etapas procesales que prev\u00e9 el art\u00edculo &nbsp;607-4 del C\u00f3digo General del Proceso para el juicio de &nbsp;exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha sostenido lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;aunque el numeral 4 del art\u00edculo 607 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso prescribe para el tr\u00e1mite del exequatur que &nbsp;\u201cVencido &nbsp;el traslado se decretar\u00e1n las pruebas y &nbsp;se fijar\u00e1 audiencia para practicarlas, o\u00edr los alegatos &nbsp;de las partes y dictar la sentencia\u201d, &nbsp;el presente fallo anticipado, escrito y por fuera de audiencia, se &nbsp;torna procedente por cuanto se ha configurado con claridad causal de &nbsp;sentencia anticipada, que dada su etapa de configuraci\u00f3n, la &nbsp;naturaleza de la actuaci\u00f3n y la clase de pruebas requeridas &nbsp;para la resoluci\u00f3n del asunto, imponen un pronunciamiento con &nbsp;las caracter\u00edsticas rese\u00f1adas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, de conformidad con el art\u00edculo 278 del Estatuto &nbsp;General de Procedimiento, el Juez deber\u00e1 dictar sentencia &nbsp;anticipada, total o parcial \u201cen &nbsp;cualquier estado del proceso\u201d, &nbsp;entre otros eventos, \u201cCuando &nbsp;no hubiere pruebas por practicar\u201d, &nbsp;siendo este el supuesto que como se hab\u00eda antelado se edific\u00f3 &nbsp;en el caso que hoy ocupa a la Sala, situ\u00e1ndola en posici\u00f3n &nbsp;de resolver de fondo y abstenerse de adelantar proceder diverso. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto que la esencia del car\u00e1cter anticipado de una &nbsp;resoluci\u00f3n definitiva supone la pretermisi\u00f3n de fases &nbsp;procesales previas que de ordinario deber\u00edan cumplirse; no &nbsp;obstante, dicha situaci\u00f3n est\u00e1 justificada en la &nbsp;realizaci\u00f3n de los principios de celeridad y econom\u00eda &nbsp;que informan el fallo por adelantado en las excepcionales hip\u00f3tesis &nbsp;que el legislador habilita dicha forma de definici\u00f3n de la &nbsp;litis. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual manera, cabe destacar que aunque la esquem\u00e1tica &nbsp;preponderantemente oral del nuevo ordenamiento procesal civil, supone &nbsp;por regla general una sentencia dictada de viva voz, es evidente que &nbsp;tal pauta admite numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la &nbsp;presente, donde &nbsp;la causal para proveer de fondo por anticipado se configur\u00f3 &nbsp;cuando la serie no ha superado su fase escritural y la convocatoria a &nbsp;audiencia resulta inane\u00bb &nbsp;(CSJ SC12137-2017, 15 ago.; reiterada en CSJ SC3107-2019, 12 ago., &nbsp;entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El exequatur de &nbsp;sentencias extranjeras. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comoquiera &nbsp;que el poder de expedir normas jur\u00eddicas y velar por su &nbsp;cumplimiento constituye una &nbsp;expresi\u00f3n de la soberan\u00eda &nbsp;estatal dentro de su territorio, la funci\u00f3n jurisdiccional, &nbsp;entendida como la potestad de aplicar esas normas con el prop\u00f3sito &nbsp;de resolver de manera definitiva \u2013o \u201ccon fuerza de cosa &nbsp;juzgada\u201d\u2013 conflictos intersubjetivos, asegurando el &nbsp;cumplimiento de lo decidido aun con el uso leg\u00edtimo de la &nbsp;fuerza, tambi\u00e9n ha de entenderse circunscrita al espacio &nbsp;territorial de cada Estado. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;conllevar\u00eda, prima facie, &nbsp;la imposibilidad de ejecutar decisiones adoptadas por las autoridades &nbsp;jurisdiccionales fuera del espacio nacional en el que fueron &nbsp;proferidas2. &nbsp;Sin embargo, esa soluci\u00f3n, aunque coherente con el concepto de &nbsp;soberan\u00eda y autonom\u00eda estatal, no parece adecuarse a &nbsp;los requerimientos de una sociedad globalizada, en la que &nbsp;constantemente surgen v\u00ednculos jur\u00eddicos de toda \u00edndole &nbsp;\u2013familiares, comerciales, etc.\u2013 entre personas que &nbsp;habitan en pa\u00edses diferentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Ante &nbsp;ese panorama, distintos estados han ideado mecanismos para homologar, &nbsp;de manera excepcional, decisiones judiciales definitivas proferidas &nbsp;por autoridades extranjeras. De entre ellos, el legislador patrio se &nbsp;decant\u00f3 por conferir \u00aba las &nbsp;sentencias y otras providencias que revistan tal car\u00e1cter, &nbsp;pronunciadas por autoridades extranjeras, en procesos contenciosos o &nbsp;de jurisdicci\u00f3n voluntaria (&#8230;) la &nbsp;fuerza que les concedan los tratados existentes con ese pa\u00eds, &nbsp;y en su defecto la que all\u00ed se reconozca a las proferidas en &nbsp;Colombia\u00bb (art\u00edculo 605 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso), a condici\u00f3n de que se cumplan ciertos &nbsp;requisitos previstos en las leyes procedimentales. Es decir, como &nbsp;punto de partida, supedit\u00f3 la posibilidad de homologar una &nbsp;decisi\u00f3n for\u00e1nea a la reciprocidad del trato que &nbsp;reciban en dicho territorio extranjero los fallos dictados por &nbsp;autoridades judiciales nacionales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;palabras de la Sala, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;la facultad de administrar justicia dentro del &nbsp;territorio de la Rep\u00fablica es una funci\u00f3n reservada &nbsp;privativamente a los funcionarios investidos \u2013en forma &nbsp;permanente o transitoria\u2013 de jurisdicci\u00f3n, y por tal &nbsp;raz\u00f3n, en l\u00ednea de principio rector, las sentencias &nbsp;dictadas en otros pa\u00edses no producen efectos directos en &nbsp;Colombia. En forma excepcional, tales fallos pueden tener eficacia a &nbsp;condici\u00f3n de que exista con el pa\u00eds cuyo juez o &nbsp;Tribunal ha dictado la decisi\u00f3n judicial, un tratado que as\u00ed &nbsp;lo permita \u2013reciprocidad diplom\u00e1tica\u2013 y a falta de &nbsp;tal pacto internacional, que exista en tal pa\u00eds una Ley que le &nbsp;confiera valor, en su territorio, a las sentencias proferidas por &nbsp;jueces colombianos \u2013reciprocidad legislativa\u2013\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 8 oct. 2004, rad. 2002-00197-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora &nbsp;bien, adem\u00e1s de la reciprocidad \u2013que puede ser &nbsp;legislativa o diplom\u00e1tica, seg\u00fan el reconocimiento de &nbsp;los fallos nacionales en el extranjero provenga de la aplicaci\u00f3n &nbsp;de la ley, o de un acuerdo entre naciones\u2013, conceder efectos de &nbsp;una decisi\u00f3n judicial extranjera en Colombia exige la &nbsp;concurrencia de cuatro supuestos adicionales, cuya verificaci\u00f3n &nbsp;fue encomendada a la Corte Suprema de Justicia, a trav\u00e9s del &nbsp;tr\u00e1mite de exequatur: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;el fallo for\u00e1neo no verse sobre derechos reales constituidos &nbsp;en bienes que se encontraban en territorio colombiano al momento de &nbsp;iniciarse el proceso en que se profiri\u00f3 la sentencia a &nbsp;homologar; &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;lo decidido no se oponga a leyes u otras disposiciones internas de &nbsp;orden p\u00fablico, \u00abexceptuadas las de &nbsp;procedimiento\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp;en Colombia no exista proceso en curso sobre el mismo asunto, ni &nbsp;sentencia ejecutoriada previa, dictada por los jueces nacionales. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, y con el prop\u00f3sito de garantizar el car\u00e1cter &nbsp;definitivo de la decisi\u00f3n a homologar, la Corte debe verificar &nbsp;que esta se haya presentado en copia debidamente legalizada; que se &nbsp;encuentre ejecutoriada, de conformidad con las leyes del pa\u00eds &nbsp;de origen, y que se hubiera realizado la debida citaci\u00f3n del &nbsp;convocado, si es que el juicio donde se profiri\u00f3 la &nbsp;providencia fuere de naturaleza contenciosa. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso Concreto &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reciprocidad &nbsp;(diplom\u00e1tica o legislativa). &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien entre la Confederaci\u00f3n Suiza y la Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia no existen acuerdos relacionados &nbsp;con el reconocimiento de sentencias extranjeras, lo cierto es que la &nbsp;legislaci\u00f3n de ese pa\u00eds (que milita en copia en el &nbsp;repositorio digital de esta actuaci\u00f3n) puntualmente los &nbsp;art\u00edculos 25 a 27 de la Ley Federal sobre el Derecho &nbsp;Internacional Privado, prev\u00e9 la posibilidad de reconocer la &nbsp;eficacia de fallos adoptados en el extranjero, a condici\u00f3n de &nbsp;que se observen ciertos requerimientos formales, asimilables a los &nbsp;que prev\u00e9 la legislaci\u00f3n patria, y que previamente se &nbsp;describieron. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la exigencia por la que se averigua debe entenderse &nbsp;satisfecha, conclusi\u00f3n que armoniza con el precedente &nbsp;inalterado de la Sala, que sobre esta tem\u00e1tica ha reconocido &nbsp;lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[D]e &nbsp;acuerdo con la Ley Federal sobre el derecho internacional privado de &nbsp;19 de diciembre de 1987, en general, para el reconocimiento de una &nbsp;sentencia extranjera en Suiza es preciso que la decisi\u00f3n se &nbsp;haya pronunciado en el respectivo Estado por una autoridad &nbsp;competente, que ella sea definitiva, o sea, no susceptible de recurso &nbsp;ordinario de modo que \u201cno exist[a] ning\u00fan motivo de &nbsp;rechazo\u201d en los t\u00e9rminos a que alude puntualmente el &nbsp;art\u00edculo 27, precepto que busca descartar contrariedades entre &nbsp;la determinaci\u00f3n extranjera y el ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;suizo, todo para poner a salvo el derecho de defensa y precaver, por &nbsp;supuesto, que en otra Naci\u00f3n haya una controversia pendiente &nbsp;sobre el mismo asunto o se hubiere pronunciado una sentencia &nbsp;destinada a dirimirla. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;concreto, respecto de las decisiones extranjeras adoptadas en los &nbsp;asuntos de divorcio contempla el art\u00edculo 65 que ellas han de &nbsp;haber \u201csido pronunciadas en el Estado del domicilio o de la &nbsp;residencia habitual, o en el Estado nacional de uno de los esposos, o &nbsp;si dichas decisiones son reconocidas en uno de esos estados\u201d, y &nbsp;en el expediente obra expresa manifestaci\u00f3n en torno a que los &nbsp;referidos interesados est\u00e1n domiciliados en la Confederaci\u00f3n &nbsp;Suiza. &nbsp;<\/p>\n<p>Queda &nbsp;claro, por tanto, que en el sub lite concurre el supuesto materia de &nbsp;an\u00e1lisis, merced a que los indicados preceptos ponen de &nbsp;relieve que \u201cen Suiza se reconocer\u00eda efectos a una &nbsp;sentencia de divorcio proferida por los &nbsp;jueces colombianos, como as\u00ed &nbsp;la Corte lo admiti\u00f3 en otrora en un caso similar . Esto porque &nbsp;salvo que existan \u201cmotivos de denegaci\u00f3n\u201d, &nbsp;trat\u00e1ndose de un divorcio contencioso, en principio, el juez &nbsp;competente para conocer es el del domicilio o lugar de residencia del &nbsp;demandado, y de uno de jurisdicci\u00f3n voluntaria fundado en el &nbsp;mutuo acuerdo de las partes, el del domicilio de uno cualquiera de &nbsp;los c\u00f3nyuges (art\u00edculos 23 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil y 27 de la ley 446 de 1998)\u201d (sentencia 068 &nbsp;de 27 de junio de 2003, exp. 0148)\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 19 dic. 2008, rad. 2006-01031-00). &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;recientemente, se insisti\u00f3 en que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abCon &nbsp;el fin de superar lo anterior y establecer la eventual reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica, se orden\u00f3 librar comunicaci\u00f3n al &nbsp;Ministerio de Relaciones Exteriores para que informara si entre &nbsp;Colombia y la Confederaci\u00f3n Suiza, existen tratados o &nbsp;convenios vigentes, y en general, sobre reconocimiento rec\u00edproco &nbsp;de efectos jur\u00eddicos a las decisiones de divorcio, emitidas &nbsp;por las autoridades judiciales de ambos pa\u00edses .De acuerdo con &nbsp;la Coordinadora del Grupo Interno de Trabajo de Tratados del &nbsp;Ministerio de Relaciones Exteriores, no existen \u201c(&#8230;) tratados &nbsp;o convenios bilaterales o multilaterales vigentes entre la Rep\u00fablica &nbsp;de Colombia y la Confederaci\u00f3n Suiza que verse[n] sobre el &nbsp;reconocimiento rec\u00edproco del valor de las sentencias &nbsp;pronunciadas por autoridades jurisdiccionales de ambos Estados en &nbsp;asuntos matrimoniales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;suced\u00e1neo, se dispuso verificar la existencia de leyes &nbsp;actuales con car\u00e1cter vinculante acompasadas a los postulados &nbsp;del Derecho Internacional y que no contrar\u00eden las &nbsp;disposiciones colombianas de orden p\u00fablico, exceptuadas las de &nbsp;procedimiento. En ese sentido, existe reciprocidad legislativa entre &nbsp;los dos Estados, como se deduce de las comunicaciones suscritas por &nbsp;la C\u00f3nsul de la Embajada de Colombia en Suiza y de la misma &nbsp;Coordinadora del Grupo Interno de Trabajo de Asuntos Consulares del &nbsp;Ministerio de Relaciones Exteriores (fls. 103 a 111), las cuales &nbsp;est\u00e1n soportadas, en el \u201c(&#8230;) Acta Federal sobre &nbsp;Derecho Internacional privado (PIL Act) del 18 de diciembre de 1987, &nbsp;cuyo[s] art\u00edculos 25 al 29, 32, 64, 84, 85 y 149 son &nbsp;relevantes en conexi\u00f3n con el reconocimiento y aplicaci\u00f3n &nbsp;de decisiones colombianas relativas al tema de divorcios (&#8230;)\u201d\u00bb &nbsp;(CSJ SC4533-2018, 19 oct.). &nbsp;<\/p>\n<p>Consecuentemente, &nbsp;emerge pr\u00edstina la reciprocidad legislativa. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Verificaci\u00f3n &nbsp;de los requisitos del exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;se expuso, la homologaci\u00f3n de fallos for\u00e1neos exige &nbsp;tanto la acreditaci\u00f3n de la reciprocidad previamente &nbsp;analizada, como la satisfacci\u00f3n de los requerimientos que &nbsp;prev\u00e9 el canon 606 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;an\u00e1lisis que emprender\u00e1 la Sala seguidamente: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dado &nbsp;que se trata de un juicio de divorcio, puede colegirse que la &nbsp;sentencia extranjera no versa sobre derechos reales constituidos en &nbsp;bienes que se encontraban en territorio colombiano en el momento de &nbsp;iniciarse el proceso en que aquella se profiri\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo &nbsp;decidido por los jueces for\u00e1neos tampoco se opone a leyes u &nbsp;otras disposiciones colombianas de orden p\u00fablico. Por el &nbsp;contrario, la Vig\u00e9sima C\u00e1mara del Tribunal de Primera &nbsp;Instancia del Cant\u00f3n de Ginebra decret\u00f3 el divorcio de &nbsp;los c\u00f3nyuges con base \u00aben una demanda &nbsp;com\u00fan\u00bb, es decir, que la mencionada autoridad &nbsp;resolvi\u00f3 el v\u00ednculo marital al amparo del mutuo acuerdo &nbsp;de los esposos. La norma jur\u00eddica empleada, entonces, lejos de &nbsp;contrariar al orden p\u00fablico patrio, replica la regla de &nbsp;derecho que consagra el art\u00edculo 154-9 del C\u00f3digo Civil &nbsp;colombiano, a cuyo tenor: \u00abSon causales de &nbsp;divorcio: 9) El consentimiento de ambos &nbsp;c\u00f3nyuges manifestado ante juez &nbsp;competente y reconocido por \u00e9ste mediante sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;la misma conclusi\u00f3n ha arribado la jurisprudencia de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, tras examinar asuntos de contornos f\u00e1cticos &nbsp;similares: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAlusivo &nbsp;al orden p\u00fablico, otra de las condiciones necesarias para la &nbsp;viabilidad de la homologaci\u00f3n reclamada, cumple decir, de &nbsp;manera especial, que la providencia for\u00e1nea, como qued\u00f3 &nbsp;rese\u00f1ado ata\u00f1e a un divorcio de matrimonio civil de &nbsp;mutuo acuerdo, cuyo an\u00e1lisis conduce a afirmar que no violenta &nbsp;aquellas prerrogativas; contrariamente, el ordenamiento fue acatado &nbsp;\u00edntegramente. En efecto, el &nbsp;mutuo acuerdo (causal que se deriva de la sentencia invocada), es una &nbsp;raz\u00f3n que, igualmente, el sistema patrio la contempla como &nbsp;determinante del divorcio (numeral 9 &nbsp;del art\u00edculo 6 de la ley 25 de 1992); las partes, siendo &nbsp;mayores de edad expresaron su voluntad para desvincularse del &nbsp;matrimonio vigente y, el tr\u00e1mite observado, no vulner\u00f3 &nbsp;derecho alguno de los c\u00f3nyuges\u00bb (CSJ &nbsp;SC1903-2019, 4 jun.). &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo con el certificado emitido por la Secretaria Judicial del &nbsp;Tribunal for\u00e1neo (se\u00f1ora Anne Dominique Ferret Frund), &nbsp;la providencia calendada el 7 de marzo de 2016 cobr\u00f3 &nbsp;ejecutoria el 6 de abril de esa anualidad. Cabe agregar que dicha &nbsp;sentencia fue aportada en copia, con sello de autenticaci\u00f3n y &nbsp;r\u00fabrica de la dependencia pertinente, debidamente apostillada, &nbsp;de conformidad con la Convenci\u00f3n de La Haya de 5 de octubre de &nbsp;1961. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;esos legajos, producidos originalmente en idioma franc\u00e9s, se &nbsp;tradujeron \u00aben &nbsp;legal forma\u00bb (art\u00edculo &nbsp;606, inciso 2\u00ba, C\u00f3digo General del Proceso), &nbsp;es decir, observando las pautas del canon 251 del estatuto adjetivo, &nbsp;a cuyo tenor: \u00abPara &nbsp;que los documentos extendidos en idioma distinto del castellano &nbsp;puedan &nbsp;apreciarse como prueba &nbsp;se requiere que obren en el proceso con su correspondiente traducci\u00f3n &nbsp;efectuada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, &nbsp;por un int\u00e9rprete oficial o &nbsp;por traductor designado por el juez\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Resaltase &nbsp;sobre el particular que se acredit\u00f3 la calidad de traductora &nbsp;oficial de la se\u00f1ora Nelly Figueroa Reales (redactora de los &nbsp;textos en idioma castellano), de acuerdo con las directrices del &nbsp;precepto 4 del Decreto 382 de 1951, modificado por el art\u00edculo &nbsp;33 de la Ley 962 de 20053, &nbsp;en concordancia con la Resoluci\u00f3n 10547 de 14 de diciembre de &nbsp;2018, emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente, &nbsp;el divorcio no es un asunto de competencia exclusiva de los jueces &nbsp;colombianos; no se acredit\u00f3 que cursara en el pa\u00eds &nbsp;proceso alguno sobre el mismo punto, y el juicio no revisti\u00f3 &nbsp;car\u00e1cter contencioso, siendo innecesario, por lo mismo, &nbsp;verificar la citaci\u00f3n de que trata el art\u00edculo 606-6 ya &nbsp;citado. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;se advierten reunidos los presupuestos jur\u00eddicos para acceder &nbsp;a lo pretendido, se homologar\u00e1 la sentencia de divorcio de &nbsp;fecha y procedencia anotadas. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;CONCEDER el exequatur &nbsp;de la sentencia de 7 de marzo de 2016, proferida por la &nbsp;Vig\u00e9sima C\u00e1mara del Tribunal de Primera Instancia del &nbsp;Cant\u00f3n de Ginebra (Confederaci\u00f3n Suiza), en el juicio &nbsp;de divorcio \u2013por mutuo acuerdo de los c\u00f3nyuges\u2013 &nbsp;que se suscit\u00f3 entre Liliana Rosa Cort\u00e9s Rodr\u00edguez &nbsp;y Jos\u00e9 Tom\u00e1s Pons Calatayud. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;INSCRIBIR la presente decisi\u00f3n, junto con la providencia &nbsp;homologada, tanto en el respectivo folio del Registro Civil de &nbsp;Matrimonio asentado en este pa\u00eds, como en el de nacimiento de &nbsp;la se\u00f1ora Cort\u00e9s Rodr\u00edguez, de nacionalidad &nbsp;colombiana. La Secretar\u00eda librar\u00e1 las reproducciones y &nbsp;comunicaciones a que haya lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC4683-2019, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5 nov.; CSJ SC3453-2019, 27 ago.; y CSJ SC4200-2018, 28 sep., entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre el particular, la doctrina patria ha reconocido que \u00absiendo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la jurisdicci\u00f3n una emanaci\u00f3n de la soberan\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del pueblo aplicada a la funci\u00f3n de administrar justicia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podemos decir que los l\u00edmites de aquella son los mismos de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta; es decir, l\u00edmites en cuanto al territorio y l\u00edmites &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en cuanto a las personas\u00bb. DEVIS, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hernando. Teor\u00eda General del Proceso. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. Temis, Bogot\u00e1. 2017, p. 88. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abToda persona que aspire a desempe\u00f1ar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el oficio de Traductor e Int\u00e9rprete Oficial deber\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aprobar los ex\u00e1menes que sobre la materia dispongan las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;universidades p\u00fablicas y privadas que cuenten con facultad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;idiomas debidamente acreditadas y reconocida por el ICFES o la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entidad que tenga a cargo tal reconocimiento. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;documento que expidan las Universidades en que conste la aprobaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del examen correspondiente, esto es, la idoneidad para el ejercicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del oficio, constituye licencia para desempe\u00f1arse como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;traductor e int\u00e9rprete oficial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC1628-2022 (2021-04719-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; SC1628-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-04719-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de doce de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00ba) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Al &nbsp;amparo de lo dispuesto en el art\u00edculo 278-2 del C\u00f3digo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-65056","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65056","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65056"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65056\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}