{"id":65189,"date":"2024-05-20T20:58:34","date_gmt":"2024-05-20T20:58:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc8630-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:34","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:34","slug":"stc8630-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc8630-2022\/","title":{"rendered":"STC8630 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC8630-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>STC8630-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-02090-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de seis de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., seis (6) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Julio Javier &nbsp;Romo Insuasty contra &nbsp;la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Pasto. Al tr\u00e1mite se vincul\u00f3 a los intervinientes en el &nbsp;proceso verbal de radicado 2018-00168-00. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El promotor reclama la salvaguarda de sus derechos fundamentales a la &nbsp;igualdad, debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia, propiedad privada, \u00abautonom\u00eda &nbsp;de la voluntad, confianza leg\u00edtima y libertad de empresa\u00bb, &nbsp;presuntamente vulnerados por la autoridad accionada en la causa &nbsp;referida. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De &nbsp;conformidad con el escrito inicial y las pruebas obrantes en el &nbsp;plenario, se observa la siguiente situaci\u00f3n f\u00e1ctica: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Guillermo Hernando Romo Insuasty impetr\u00f3 demanda verbal de &nbsp;mayor cuant\u00eda contra el accionante, con el fin de que se &nbsp;declare que el \u00abdemandado &nbsp;[\u2026] incumpli\u00f3 el contrato de compraventa contenido en &nbsp;escritura p\u00fablica No. 1865 suscrito el [\u2026] 24 de abril &nbsp;de 2015\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, se decrete la \u00abresoluci\u00f3n &nbsp;del contrato de compraventa [\u2026] por incumplimiento de las &nbsp;obligaciones del hoy demandado, respecto del pago acordado\u00bb1. &nbsp;Surtido el tr\u00e1mite de rigor, el Juzgado Primero Civil del &nbsp;Circuito de Pasto, con providencia del 22 de septiembre de 2020, &nbsp;resolvi\u00f3 \u00abdeclarar &nbsp;[\u2026] que no prosperan las pretensiones de la demanda de cuyos &nbsp;cargos se absuelve al demandado\u00bb2. &nbsp;Inconforme &nbsp;con esa determinaci\u00f3n, el extremo activo present\u00f3 &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n, el cual fue concedido en el efecto &nbsp;devolutivo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;La Sala Civil-Familia del Tribunal de Pasto -con fallo del 11 de &nbsp;junio de 2021- resolvi\u00f3 \u00abrevocar &nbsp;la sentencia proferida por el Juzgado Primero Civil del Circuito de &nbsp;Pasto el 22 de septiembre de 2020, [\u2026]\u00bb. &nbsp;En su lugar, dispuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPRIMERO. &nbsp;-Declarar parcialmente resuelto el contrato de compraventa contenido &nbsp;en la escritura p\u00fablica No. 1.865 de 24 de abril de 2015 de la &nbsp;Notar\u00eda Cuarta del C\u00edrculo de Pasto, en lo que respecta &nbsp;a la venta de la quinta parte del bien identificado con matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 240-60732, venta realizada por el se\u00f1or Guillermo &nbsp;Hernando Romo Insuasty a favor de Julio Javier Romo Insuasty. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;-En consecuencia, se ordena cancelar en lo que respecta &nbsp;exclusivamente al convenio entre los se\u00f1ores Guillermo &nbsp;Hernando Romo Insuasty y Julio Javier Romo Insuasty, la escritura &nbsp;p\u00fablica No. 1.865 de 24 de abril de 2015 protocolizada en la &nbsp;Notar\u00eda Cuarta del C\u00edrculo de Pasto, as\u00ed como &nbsp;las inscripciones posteriores que se deriven del mismo\u00bb3. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a lo decidido, la pasiva present\u00f3 solicitud de aclaraci\u00f3n, &nbsp;la cual fue resuelta con prove\u00eddo del 19 de mayo de 2022. Al &nbsp;respecto, la Sala cuestionada, dispuso \u00abnegar &nbsp;la solicitud de aclaraci\u00f3n y\/o adici\u00f3n de la sentencia &nbsp;de segunda instancia presentada por el demandado Julio Javier Romo &nbsp;Insuasty [\u2026]\u00bb4. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;As\u00ed las cosas, por &nbsp;v\u00eda de tutela, el actor anota que el Tribunal incurri\u00f3 &nbsp;en defecto f\u00e1ctico, por cuanto lo decidido \u00abfue &nbsp;en contrav\u00eda de la evidencia que representaba el negocio &nbsp;jur\u00eddico, v\u00e1lidamente celebrado entre las partes (la &nbsp;promesa de compraventa de fecha 23 de febrero de 2015) en desarrollo &nbsp;de la autonom\u00eda de su voluntad; de su ratificaci\u00f3n &nbsp;mediante el otorgamiento de la escritura p\u00fablica, que tampoco &nbsp;valor\u00f3 el ad-quem\u00bb. &nbsp;En ese orden, adujo que \u00abera &nbsp;intocable para el tribunal ese pacto de renuncia a la acci\u00f3n &nbsp;resolutoria porque, se repite, era el desarrollo de la autonom\u00eda &nbsp;de la voluntad\u00bb. &nbsp;Por \u00faltimo, se\u00f1ala que dicha determinaci\u00f3n \u00abal &nbsp;decretar la resoluci\u00f3n de contrato no hizo alusi\u00f3n al &nbsp;estado de cosas en que quedaban los contratantes, ni orden\u00f3 &nbsp;las restituciones mutuas, [\u2026] solicit\u00f3 al Tribunal la &nbsp;aclaraci\u00f3n y\/o adici\u00f3n de la sentencia, pero, esta &nbsp;entidad, mediante providencia del 19 de mayo de 2022 las neg\u00f3 &nbsp;con el argumento sutil de no haber sido solicitadas ni por las partes &nbsp;en el proceso, en abierta contravenci\u00f3n a lo normado por el &nbsp;art. 1932 del C.C [\u2026]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Por lo expuesto, &nbsp;solicita que se \u00abdisponga &nbsp;lo pertinente a fin de que invalide el fallo de segunda instancia &nbsp;proferido por la entidad accionada el 11 de junio de 2021, as\u00ed &nbsp;como el auto que neg\u00f3 la aclaraci\u00f3n de fecha 19 de mayo &nbsp;de 2022\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;RESPUESTAS RECIBIDAS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Juzgado Primero Civil del Circuito de Pasto se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el proceso objeto de queja \u00abha &nbsp;sido tramitado acatando las preceptivas legales dispuestas para este &nbsp;tipo de tr\u00e1mites, sin que se advierta, que en el trasegar &nbsp;procesal, se hubiera incurrido en la violaci\u00f3n o amenaza de &nbsp;derecho fundamental alguno [\u2026]\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Los dem\u00e1s guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En el caso en concreto, corresponde &nbsp;a la Sala establecer si la autoridad cuestionada vulner\u00f3 los &nbsp;derechos fundamentales alegados por el promotor. Ello pues, aduce que &nbsp;la sentencia de segunda instancia incurri\u00f3 en defecto f\u00e1ctico, &nbsp;pues lo resuelto no guard\u00f3 relaci\u00f3n frente al material &nbsp;probatorio propuesto al interior del tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Se observa que la Sala Civil-Familia del Tribunal de Pasto -con &nbsp;providencia del 11 de junio de 2021- expres\u00f3 los motivos por &nbsp;los cuales resolvi\u00f3 revocar la sentencia de primera instancia. &nbsp;Para ello, inici\u00f3 por analizar los argumentos expuestos por el &nbsp;fallador de primer grado, particularmente, el de haber tenido en &nbsp;cuenta la renuncia de la condici\u00f3n resolutoria y, por tanto, &nbsp;determinar que \u00abel &nbsp;vendedor demandante no estaba legitimado para impetrar ese reclamo &nbsp;v\u00eda judicial\u00bb. &nbsp;Al respecto, el juzgador colegiado sostuvo que ese aspecto \u00abimpidi\u00f3 &nbsp;la prosperidad de las suplicas elevadas por el demandante [pues] no &nbsp;hab\u00eda sido alegado por la parte demandada\u00bb. &nbsp;Lo cual, corrobor\u00f3 \u00abal &nbsp;constatar que ello deriv\u00f3 de la actividad oficiosa de la jueza &nbsp;a quo; adem\u00e1s, al revisar el escrito de contestaci\u00f3n de &nbsp;la demanda se verific\u00f3 que no se hizo referencia alguna a la &nbsp;renuncia a la condici\u00f3n resolutoria que conten\u00eda la &nbsp;promesa de compraventa, por el contrario, se finc\u00f3 la defensa &nbsp;en que el comprador s\u00ed hab\u00eda cumplido su obligaci\u00f3n &nbsp;de pago en el a\u00f1o 1996\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, anot\u00f3 que \u00absi &nbsp;bien la ley otorga una facultad discrecional al juez para declarar &nbsp;probados los hechos que se evidencien en el proceso y que constituyan &nbsp;una excepci\u00f3n, dicha prerrogativa no es absoluta pues ello no &nbsp;puede desbordar el principio de congruencia establecido en el &nbsp;art\u00edculo 281 del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb, &nbsp;circunstancia que igualmente fundament\u00f3 con precedentes de la &nbsp;Corte Constitucional6. &nbsp;Por lo tanto, resalt\u00f3 que \u00abefectivamente &nbsp;la jueza de primer grado traslad\u00f3 el sustento de su fallo a un &nbsp;aspecto que ni por asomo hab\u00eda sido objeto de debate en el &nbsp;curso de la primera instancia, pues a lo largo del tr\u00e1mite &nbsp;nunca se plante\u00f3 un aspecto semejante, ni sali\u00f3 a la &nbsp;luz en alguna de las diligencias o escritos presentados por ninguna &nbsp;de las partes, con lo que priv\u00f3 de tajo al litigante afectado &nbsp;con la decisi\u00f3n, de cualquier posibilidad de ejercer su &nbsp;derecho a la defensa frente a ello. Y, si bien corresponde al &nbsp;funcionario judicial interpretar el querer de los extremos &nbsp;procesales, exteriorizado fundamentalmente en el escrito de demanda y &nbsp;en la contestaci\u00f3n de la misma, esta labor hermen\u00e9utica &nbsp;no est\u00e1 estipulada para suplantar o sustituir el sustento &nbsp;f\u00e1ctico o jur\u00eddico de la problem\u00e1tica que se &nbsp;eleva ante la autoridad para su resoluci\u00f3n, sobre la cual debe &nbsp;versar finalmente el prove\u00eddo que la resuelva\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;As\u00ed las cosas, sostuvo que la excepci\u00f3n de m\u00e9rito &nbsp;\u00abque &nbsp;se tuvo por demostrada en la sentencia apelada, en ning\u00fan &nbsp;momento procesal fue alegada por el extremo pasivo, ni tampoco &nbsp;corresponde a aquellos medios defensivos que el legislador permite &nbsp;declarar de oficio, ya sea por naturaleza del asunto, como ocurre en &nbsp;los litigios de familia o agrarios, o la protecci\u00f3n del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico, como por ejemplo los relativos a la &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa, caducidad y nulidad absoluta\u00bb. &nbsp;Afirmaci\u00f3n &nbsp;que encontr\u00f3 sustento en jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n7. &nbsp;Por lo tanto, discurri\u00f3 que lo argumentado es incongruente &nbsp;\u00abcon &nbsp;el litigio planteado a lo largo del tr\u00e1mite de instancia, por &nbsp;lo que no era plausible analizar un t\u00f3pico nunca antes alegado &nbsp;y debatido [\u2026]\u00bb. &nbsp;Y, agreg\u00f3 que la juez \u00abno &nbsp;obstante haber referido que era nula la promesa de celebrar el &nbsp;contrato, la revivi\u00f3 para dar alcance a unas de sus cl\u00e1usulas, &nbsp;desconociendo de tajo que cuando se firm\u00f3 la escritura p\u00fablica &nbsp;ninguna referencia se hizo a la renuncia a la condici\u00f3n &nbsp;resolutoria, es decir que la voluntad de las partes nada indic\u00f3 &nbsp;sobre ello\u00bb. &nbsp;En ese sentido, adujo que \u00abel &nbsp;reconocimiento de que el contrato preparatorio era nulo lo hac\u00eda &nbsp;perder efectos en su totalidad, nada pod\u00eda rescatarse de \u00e9l. &nbsp;Adem\u00e1s, la promesa y la celebraci\u00f3n del contrato &nbsp;prometido no obstante estar correlacionados, son dos pactos &nbsp;individuales e independientes, por lo cual, si alguna de las pautas &nbsp;que en aquel se fijaron ya no est\u00e1n contenidas en el contrato &nbsp;que se prometi\u00f3, no se puede entender que la voluntad de las &nbsp;partes ratific\u00f3 aquello que en aquel primer momento se &nbsp;propuso, y por ende ninguna tiene lo que ya no se consign\u00f3 &nbsp;expresamente en la escritura p\u00fablica que perfeccion\u00f3 el &nbsp;pacto prometido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Seguidamente, abord\u00f3 el t\u00f3pico relativo a la resoluci\u00f3n &nbsp;del contrato por incumplimiento del pago del precio acordado por la &nbsp;venta de la cuota parte que fuera de propiedad del demandante sobre &nbsp;el inmueble. En consideraci\u00f3n, cit\u00f3 lo reglado por el &nbsp;art\u00edculo 1546 del C\u00f3digo Civil y destac\u00f3 que \u00aben &nbsp;los contratos bilaterales va envuelta la condici\u00f3n resolutoria &nbsp;en caso de no cumplirse por uno de los contratantes lo pactado, pero, &nbsp;en tal eventualidad, podr\u00e1 pedir el otro contratante \u2013el &nbsp;cumplido-, la resoluci\u00f3n o el cumplimiento del contrato con &nbsp;indemnizaci\u00f3n de perjuicios\u00bb. &nbsp;En concordancia, explic\u00f3 que la \u00abacci\u00f3n &nbsp;resolutoria entonces, requiere para su prosperidad que concurran tres &nbsp;condiciones: (i) la existencia de un contrato bilateral v\u00e1lido, &nbsp;(ii) que el demandante haya cumplido los deberes que le impone la &nbsp;convenci\u00f3n, o cuando menos demuestre que se allan\u00f3 &nbsp;cumplirlos en la forma y tiempo debidos, y (iii) el incumplimiento &nbsp;del demandado de las obligaciones pactadas\u00bb. &nbsp;Por tanto, dispuso la verificaci\u00f3n para el caso en concreto. A &nbsp;saber: &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1. &nbsp;Sobre la existencia del contrato bilateral v\u00e1lido, luego de &nbsp;verificar la escritura p\u00fablica No. 1865 de 24 de abril de 2015 &nbsp;protocolizada ante la Notar\u00eda Cuarta de Pasto, cuyo objetivo &nbsp;fue la venta de las 3\/5 partes del inmueble identificado con la &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria No. 240-60732 en Pasto, concluy\u00f3 &nbsp;la \u00abexistencia &nbsp;de un contrato de compraventa v\u00e1lido entre los extremos &nbsp;procesales ahora en litigio, donde se impusieron cargas a ambos &nbsp;negociantes, quedando probado el primero de los presupuestos de la &nbsp;acci\u00f3n resolutoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2. &nbsp;Relativo al cumplimiento contractual de la parte demandante, con &nbsp;fundamento en jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n8, &nbsp;indic\u00f3 que si el \u00abcontratante &nbsp;que demanda no se ha puesto en el camino de ejecutar las obligaciones &nbsp;a su cargo, por m\u00e1s que su contraparte hubiese faltado a sus &nbsp;convenios, le est\u00e1 vedado promover esta acci\u00f3n\u00bb. &nbsp;De cara al caso, discurri\u00f3 que era \u00abcargo &nbsp;del vendedor demandante suscribir la escritura p\u00fablica de &nbsp;venta, obligaci\u00f3n que cumpli\u00f3 [\u2026]. Otra de las &nbsp;obligaciones [fue] la entrega real y material de la cuota parte &nbsp;vendida, carga que el demandado [\u2026] se\u00f1al\u00f3 &nbsp;incumplida, dada la imposibilidad del vendedor de hacer la entrega &nbsp;para que el comprador pudiera disponer del bien, atendidas las &nbsp;limitaciones al dominio que pesaban sobre \u00e9l, es decir, una &nbsp;demanda divisoria y una hipoteca\u00bb. &nbsp;No obstante, advirti\u00f3 que esas \u00abcircunstancias &nbsp;eran plenamente conocidas por el comprador al momento de suscribir el &nbsp;contrato, pues las mismas constaban en el certificado de libertad y &nbsp;tradici\u00f3n del inmueble, y ello no impidi\u00f3 el &nbsp;perfeccionamiento de lo pactado. Adem\u00e1s, la hipoteca no supone &nbsp;la imposibilidad de cumplir con la entrega convenida, pues es &nbsp;simplemente un gravamen de tipo real que afecta el inmueble y se &nbsp;traspasa a quien lo adquiera, siendo carga negocial del comprador &nbsp;conocer plenamente el estado jur\u00eddico del bien. De otra parte, &nbsp;las pruebas muestran que uno de los prop\u00f3sitos de la &nbsp;negociaci\u00f3n era que el demandado tuviera en su poder el mayor &nbsp;porcentaje de las cuotas del predio para as\u00ed hacerse parte en &nbsp;el proceso divisorio del inmueble, que adelantaba otro de sus &nbsp;hermanos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden de ideas, destac\u00f3 que el demandado \u2013comprador- &nbsp;no puede ampararse \u00aben &nbsp;hechos que afectaban el negocio realizado, plenamente conocidos por &nbsp;\u00e9l, para atribuir al demandante un incumplimiento de sus &nbsp;obligaciones, pues las circunstancias en que se llev\u00f3 a cabo &nbsp;el contrato justifican plenamente a eventual falta de entrega. M\u00e1xime &nbsp;cuando el [demandado] explic[\u00f3] en otro aparte del escrito de &nbsp;contestaci\u00f3n de demanda, que la escritura p\u00fablica &nbsp;perfeccionaba un negocio realizado aproximadamente 30 a\u00f1os &nbsp;atr\u00e1s, as\u00ed que no es admisible la afirmaci\u00f3n &nbsp;respecto de la exigencia de entrega real y material del bien, cuyas &nbsp;especificidades conoc\u00eda ampliamente\u00bb. &nbsp;Por tanto, hall\u00f3 acreditado el mentado requisito. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.3. &nbsp;Por \u00faltimo, analiz\u00f3 lo relativo al incumplimiento &nbsp;contractual de la parte demandada, puntualmente, \u00abla &nbsp;observancia de las obligaciones a cargo del comprador, &nbsp;particularmente si pag\u00f3 o no, el precio convenido, pues &nbsp;mientras el vendedor aleg\u00f3 la falta de pago de $70.000.000 los &nbsp;cuales se cancelar\u00edan luego de haberse firmado la escritura &nbsp;p\u00fablica\u00bb. &nbsp;Al respecto, indic\u00f3 que el demandado contradijo ese \u00absupuesto &nbsp;refiriendo que la suma acordada fue pagada muchos a\u00f1os atr\u00e1s\u00bb. &nbsp;En virtud de lo acontecido, analiz\u00f3 las versiones de las &nbsp;partes en juicio, adem\u00e1s de lo expresado por Mar\u00eda &nbsp;Elena y Ricardo Romo Insuasty, Franklin Armando Salgar Rivera, Luis &nbsp;Antonio Bacca L\u00f3pez, Bibiana Escobar Benavides, Miriam Carmela &nbsp;Garc\u00eda Erazo y Carmen Alicia Delgado Recalde. Sin embargo, con &nbsp;sustento en providencia de esta Corte9, &nbsp;anot\u00f3 que \u00ablos &nbsp;testimonios de [\u2026] Ricardo Romo Insuasty, Luis Antonio Bacca &nbsp;L\u00f3pez y Carmen Alicia Delgado Recalde fueron tachados de &nbsp;sospechosos tanto por amistad, como animadversi\u00f3n con los &nbsp;extremos en proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo estudiado de forma conjunta, el Tribunal se\u00f1al\u00f3 &nbsp;\u00abque &nbsp;la teor\u00eda del caso propuesta por la parte demandada presenta &nbsp;una serie de inconsistencias que le restan valor demostrativo a su &nbsp;dicho, particularmente en la manifestaci\u00f3n referida a que la &nbsp;compra se realiz\u00f3 en el a\u00f1o 1996 aproximadamente por el &nbsp;valor de $8.000.000 y que su objeto no reca\u00eda sobre la quinta &nbsp;parte del inmueble, sino sobre el 10% del mismo\u00bb. &nbsp;Lo anterior, luego de especificar que en el certificado de libertad y &nbsp;tradici\u00f3n de la matr\u00edcula inmobiliaria No. 240-60732 se &nbsp;estipul\u00f3 \u2013en el apartado de la hijuela correspondiente a &nbsp;los hermanos Romo Insuasty- que \u00ab\u201dpara &nbsp;pag\u00e1rseles se les adjudica en forma com\u00fan la totalidad &nbsp;de la casa situada en la carrera 23#15-88, esto es no s\u00f3lo la &nbsp;mitad de la casa que exist\u00eda al momento de la muerte de su &nbsp;madre [\u2026] sino tambi\u00e9n la otra mitad que luego adquiri\u00f3 &nbsp;su padre [\u2026]\u201d\u00bb. &nbsp;No obstante, resalt\u00f3 que lo supuestos adosados \u00abno &nbsp;contrar\u00edan la tesis expuesta por la parte activa. V\u00e9ase &nbsp;que la declaraci\u00f3n de [\u2026] Franklin Armando Salgar &nbsp;Rivera brind\u00f3 una explicaci\u00f3n detallada sobre la &nbsp;negociaci\u00f3n del precio para el a\u00f1o 2015, indicando que &nbsp;mientras se hac\u00edan los tr\u00e1mites para transferir la &nbsp;propiedad de las cuotas partes a Julio Javier -su cliente- \u00e9l &nbsp;intervino como mediador entre los hermanos para que lograran acordar &nbsp;un pago de $70.000.000 a favor de Guillermo y Edgar. Adem\u00e1s, &nbsp;\u00e9l mismo diligenci\u00f3 una letra de cambio por tal valor a &nbsp;favor de Edgar Antonio Romo Insuasty. Aspecto que encuadra tambi\u00e9n &nbsp;con el testimonio de [\u2026] Luis Antonio Bacca L\u00f3pez, &nbsp;quien refiri\u00f3 que conoci\u00f3 de viva voz de los &nbsp;negociantes la determinaci\u00f3n del precio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, discurri\u00f3 que \u00abno &nbsp;merece credibilidad la explicaci\u00f3n rendida por el demandado &nbsp;sobre la motivaci\u00f3n para suscribir ese t\u00edtulo valor, &nbsp;relativa a apoyar econ\u00f3micamente a su hermano Edgar Antonio, &nbsp;pues ello carece de sustento probatorio, m\u00e1xime cuando para &nbsp;reclamar su importe este ha tenido que demandar judicialmente a Julio &nbsp;Javier. Por el contrario, sirve ese elemento como un claro indicio &nbsp;del monto pactado por la compra de la cuota parte vencida\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, sostuvo que \u00abatendiendo &nbsp;las [\u2026] declaraciones, al margen de la negociaci\u00f3n que &nbsp;celebraron los contratantes entre los a\u00f1os 1994 y 1996, es &nbsp;claro que para abril de 2015, ante la necesidad de hacer efectivos &nbsp;los derechos del comprador dentro del proceso divisorio que se ven\u00eda &nbsp;adelantando, se convino entre los se\u00f1ores Julio Javier y &nbsp;Guillermo Hernando Romo Insuasty un pago adicional por la venta de la &nbsp;cuota parte que a cada uno le correspond\u00eda sobre el bien ra\u00edz, &nbsp;acuerdo que en el marco de la autonom\u00eda de la voluntad de los &nbsp;negociantes es plenamente v\u00e1lido y deb\u00eda ser satisfecho &nbsp;por el demandado\u00bb. &nbsp;Por lo anterior, referenci\u00f3 que \u00abdada &nbsp;la confesi\u00f3n de Julio Javier Romo Insuasty sobre la ausencia &nbsp;de cualquier pago posterior a la celebraci\u00f3n de la escritura &nbsp;p\u00fablica atacada, pues a su juicio estaba cumplida la &nbsp;prestaci\u00f3n a su cargo, es claro que quebrant\u00f3 el &nbsp;convenio posteriormente celebrado con el vendedor demandante, y con &nbsp;ello se encuentra demostrado tambi\u00e9n el tercer presupuesto de &nbsp;la acci\u00f3n resolutoria\u00bb. En &nbsp;ese sentido, concluy\u00f3 que \u00abest\u00e1n &nbsp;satisfechos todos los elementos que dan lugar a las pretensiones del &nbsp;libelo de postulaci\u00f3n, relativas a la resoluci\u00f3n del &nbsp;contrato de compraventa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De lo transcrito, esta Sala -en su calidad de juez constitucional- &nbsp;advierte que la acci\u00f3n no tiene vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad. En efecto, con independencia de que se compartan o no &nbsp;todas las conclusiones del Tribunal atacado, para esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;la decisi\u00f3n cuestionada no podr\u00eda recibirse como &nbsp;irrazonable. &nbsp;Ello &nbsp;pues, fue proferida por el juzgador natural, sirvi\u00e9ndose de un &nbsp;an\u00e1lisis normativo del tema y de una valoraci\u00f3n &nbsp;razonable &nbsp;de &nbsp;los medios de convicci\u00f3n aportados (documentales y &nbsp;testimonios). &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Para esta Sala Civil, el juez constitucional no es el llamado a &nbsp;intervenir a manera de autoridad de instancia para establecer cu\u00e1les &nbsp;de los planteamientos expuestos resultan ser los m\u00e1s &nbsp;acertados. Y, &nbsp;tampoco, para ordenar un determinado estudio de los elementos &nbsp;demostrativos obrantes en el expediente. &nbsp;En &nbsp;el punto, es necesario destacar que el juez de tutela s\u00f3lo &nbsp;interviene en la \u00abesfera &nbsp;probatoria\u00bb, &nbsp;cuando el \u00aberror &nbsp;en el juicio valorativo\u00bb &nbsp;sea ostensible, flagrante, manifiesto y con incidencia directa en la &nbsp;decisi\u00f3n, cuya ocurrencia no se advierte en el sub &nbsp;examine, &nbsp;pues no se observa un juicio il\u00f3gico o contraevidente del &nbsp;material probatorio10. &nbsp;En igual sentido, se advierte de cara a lo rese\u00f1ado en el auto &nbsp;que desat\u00f3 la solicitud de aclaraci\u00f3n, pues los &nbsp;requerimientos no resultaban aspectos objeto de cuestionamiento, ni &nbsp;tampoco a ello se circunscrib\u00eda el asunto objeto de litis. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;En una palabra, esta Sala ha sostenido reiteradamente11 &nbsp;que el juez constitucional, en principio, no se ocupa de la &nbsp;valoraci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de las probanzas, pues, se &nbsp;insiste, ello ata\u00f1e al juez natural -con su respectiva &nbsp;independencia-12. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Sumado a lo anterior, en el sub &nbsp;judice lo &nbsp;que se identifica es una disparidad de criterios entre lo considerado &nbsp;por la autoridad cuestionada -en el desarrollo de sus facultades y &nbsp;amparada en los principios de autonom\u00eda e independencia &nbsp;judicial- y lo planteado por el gestor. Por lo expuesto, el juez &nbsp;constitucional no es el llamado a dirimir la controversia a modo de &nbsp;autoridad natural del asunto13. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por &nbsp;lo considerado, se negar\u00e1 el amparo exigido. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de Servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17 a 27 de los anexos de la demanda de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;38 a 42. Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;43 a 58. Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;60 a 64. Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respuesta por correo electr\u00f3nico de fecha 29 de junio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2022. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-455 de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC775-2021. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Marzo 15 de 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC1209-2018. Abril 20 de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC diciembre 19 de 2001. Providencia 6624. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esto es, en el caso concreto, no se advierte ni defecto f\u00e1ctico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en su dimensi\u00f3n positiva (CC T 916 -2008), ni defecto f\u00e1ctico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en su dimensi\u00f3n negativa (por un lado, CC sentencias C-548 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1997, C-874 de 2003 y C- 102 de 2005, por otro, CC T 949-003 y CC T &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;264-2009). &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 12201-2021, CSJ STC 11453-2021, CSJ STC 1218-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9218-2021, CSJ STC2870-2021, CSJ STC 1551-2021, CSJ STC 492-2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 6617-2021, CSJ STC 5632-2021, CSJ STC 11453-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10575-2021, CSJ STC 8446-2021, CSJ STC 8187-2021, &nbsp;CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7607-2021, CSJ STC 7609-2021, CSJ STC 7076-2021, CSJ STC 6617-2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 6529-2021, CSJ STC 6398-2021, &nbsp;CSJ STC 6402-2021, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2870-2021, CSJ STC &nbsp;11365-2020, CSJ STC 071-2021, CSJ STC 3903-2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 942-2021, &nbsp;CSJ STC 7663-2020, CSJ STC 7483-2020, CSJ STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7520-2021, CSJ STC 5668-2021, CSJ STC 5379-2021, CSJ STC &nbsp;3980-2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC 10673-2021, CSJ STC 1453-2021, CSJ STC &nbsp;10575-2021. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al respecto, \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor es en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la decisi\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC, 7065-2019, 5 jun., rad. 2019-01590-00, reiterada en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC8884-2020, 22 oct., rad. 2020-02553-00, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC 2462-2021, 12 de marzo de 2021, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el particular, la Sala ha sostenido, de un lado, que \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hermen\u00e9uticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01 Reiterada en CSJ STC 4454. 15 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jul. 2020); &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y, de otro, que \u00abla &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC 28 mar. 2012, Rad. 00022-01, CSJ STC 3446- 2020, reiterada en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC2462-2021, 12 de marzo de 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8630-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; STC8630-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2022-02090-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de seis de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., seis (6) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; La &nbsp;Corte decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Julio Javier &nbsp;Romo Insuasty contra &nbsp;la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-65189","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65189\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}