{"id":65319,"date":"2024-05-20T20:58:38","date_gmt":"2024-05-20T20:58:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9143-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:38","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:38","slug":"stc9143-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9143-2022\/","title":{"rendered":"STC9143 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC9143-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9143-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-02297-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de diecinueve de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecinueve (19) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Desata &nbsp;la Corte la tutela que Jorge Arturo Bonilla G\u00f3mez le instaur\u00f3 &nbsp;a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, &nbsp;extensiva al &nbsp;Juzgado Primero Civil del Circuito de Cali &nbsp;y dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo &nbsp;76001-31-03-001-2016-00315- &nbsp;00\/01\/02\/03. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El precursor reclam\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n del derecho al \u00abdebido &nbsp;proceso\u00bb, &nbsp;para que se ordenara a la Corporaci\u00f3n convocada dejar sin &nbsp;efecto la sentencia emitida el 16 de marzo de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;compendio se\u00f1al\u00f3 que el 26 de agosto de 2021, el &nbsp;Juzgado &nbsp;Primero Civil del Circuito de Cali desestim\u00f3 las pretensiones &nbsp;de la demanda de prescripci\u00f3n extraordinaria adquisitiva de &nbsp;dominio que inco\u00f3 contra Asesor\u00edas &nbsp;e Inversiones Ca\u00f1averalejo Polania Vieda y Cia. S. en C. en &nbsp;Liquidaci\u00f3n y personas indeterminadas, respecto del predio &nbsp;ubicado en el corregimiento de Pance, vereda la Viga de la citada &nbsp;ciudad, identificado con matr\u00edcula inmobiliaria 370-267986 &nbsp;(rad. 2016-00315), &nbsp;tras apreciar que \u00abno &nbsp;se hab\u00eda podido identificar el inmueble a usucapir ya que este &nbsp;se disgregaba de uno de mayor extensi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que el &nbsp;superior confirm\u00f3 dicha providencia (16 mar. 2022) y neg\u00f3 &nbsp;el recurso extraordinario de casaci\u00f3n que elev\u00f3 contra &nbsp;esa directriz (5 abr.). &nbsp;<\/p>\n<p>Tild\u00f3 &nbsp;de irregular el fallo de segunda instancia por \u00abincongruente\u00bb, &nbsp;en la medida que desconoci\u00f3 que el motivo de apelaci\u00f3n &nbsp;se circunscribi\u00f3 tan s\u00f3lo a que el bien a usucapir s\u00ed &nbsp;estaba identificado &nbsp;y, a pesar de darle la raz\u00f3n, se excedi\u00f3 en el examen &nbsp;del incumplimiento del presupuesto procesal de la \u00abposesi\u00f3n &nbsp;material del bien en cabeza del demandante\u00bb &nbsp;por no haberse acreditado la \u00abinterversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo\u00bb &nbsp;de mero tenedor a poseedor, desconociendo que su competencia se &nbsp;limitaba a los reparos concretos (arts. 320 y 328 del C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;El &nbsp;Tribunal Superior de Cali defendi\u00f3 &nbsp;la legalidad de su proceder, enfatizando que \u00abresolvi\u00f3 &nbsp;con suficiencia el motivo de apelaci\u00f3n propuesto (\u2026), &nbsp;sumado a lo cual, al realizar una congruente apreciaci\u00f3n del &nbsp;acervo probatorio (\u2026) determin\u00f3 que el demandante no &nbsp;acredit\u00f3 la interversi\u00f3n del t\u00edtulo de tenedor a &nbsp;poseedor, requisito indispensable para adquirir el inmueble &nbsp;pretendido por la v\u00eda de la prescripci\u00f3n adquisitiva de &nbsp;dominio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De &nbsp;entrada, se observa el decaimiento del resguardo, por cuanto el &nbsp;veredicto proferido &nbsp;por la Sala Civil del Tribunal Superior de Cali (16 mar. 2022), que &nbsp;convalid\u00f3 el de primer grado, &nbsp;no fue el resultado de criterios subjetivos u ostensiblemente &nbsp;alejados del ordenamiento jur\u00eddico o de la realidad procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;arribar a tal conclusi\u00f3n, sostuvo que se encontraba demostrada &nbsp;la legitimaci\u00f3n en la causa por activa y pasiva. Luego de lo &nbsp;cual, trajo a colaci\u00f3n la definici\u00f3n de \u00abposeedor &nbsp;(corpus y animus)\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00abmero tenedor\u00bb, &nbsp;para explicar en punto a la \u00abinterversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo\u00bb que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si se demuestra que el demandante en pertenencia, en alguna \u00e9poca &nbsp;fue simple tenedor de la cosa, el simple trascurso del tiempo no &nbsp;permite cambiar esa calidad a la de poseedor ya que como lo ha &nbsp;explicado la Corte \u201c\u2026si bien es verdad que el &nbsp;prescribiente pudo haber entrado en inicial contacto con la cosa a &nbsp;t\u00edtulo de mero tenedor, calidad esa frente a la que el &nbsp;transcurso del tiempo carece de toda significaci\u00f3n, ello no &nbsp;obsta para que con posterioridad pueda intervertir su t\u00edtulo y &nbsp;convertirse en poseedor, &nbsp;para cuya transformaci\u00f3n es esencial que en \u00e9l haya &nbsp;surgido el \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o deducido de &nbsp;actos de propietario y no de mera tolerancia o facultad (art\u00edculo &nbsp;981 C.C.)\u2026\u201d. C.S.J. marzo 16 de 1.988; por lo que su &nbsp;pretensi\u00f3n se ver\u00e1 frustrada a menos que pruebe que &nbsp;intervirti\u00f3 su t\u00edtulo, &nbsp;es &nbsp;decir, que mud\u00f3 su condici\u00f3n de tenedor por la de &nbsp;poseedor material, momento desde el cual habr\u00e1 de &nbsp;contabilizarle el plazo exigido por la ley para usucapir. (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026), &nbsp;[interversi\u00f3n que] tampoco se produce autom\u00e1ticamente &nbsp;por una circunstancia ajena al comportamiento del tenedor y propia &nbsp;del propietario, como la entrega del inmueble tal vez por actos de &nbsp;mera facultad o tolerancia (art.2520 ibidem), su abandono del &nbsp;domicilio conyugal o cambio de residencia, su enfermedad o su muerte, &nbsp;(\u2026), esto debido a que el haber reconocido dominio ajeno sobre &nbsp;el bien hace presumir que el tenedor ha continuado detentando la cosa &nbsp;en la misma forma precaria con que se inici\u00f3 (art.780 &nbsp;ibidem)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;destac\u00f3 que la Corte Suprema de Justicia en cuanto a la &nbsp;intenci\u00f3n del tenedor de transfigurarse en poseedor a fin de &nbsp;demostrar cu\u00e1ndo mut\u00f3 dicha calidad, predic\u00f3 &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Ya en sentencia del 15 de septiembre de 1983 dijo: \u2026 \u201cY &nbsp;as\u00ed como seg\u00fan el art\u00edculo 777 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, el simple lapso de tiempo no muda la mera tenencia en &nbsp;posesi\u00f3n, quien &nbsp;ha reconocido dominio ajeno no puede frente al titular del se\u00f1or\u00edo, &nbsp;trocarse en poseedor, sino desde cuando de manera p\u00fablica, &nbsp;abierta, franca, le niegue el derecho que antes le reconoc\u00eda y &nbsp;simult\u00e1neamente ejecute actos posesorios a nombre propio, con &nbsp;absoluto rechazo de aqu\u00e9l. &nbsp;Los actos clandestinos no pueden tener eficacia para una interversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo del mero tenedor. Con raz\u00f3n el art\u00edculo &nbsp;2531 del C\u00f3digo Civil exige, a quien alegue la prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, la prueba de haber pose\u00eddo sin &nbsp;clandestinidad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;de &nbsp;conformidad con los art\u00edculos 777 y 780 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, la existencia inicial de un t\u00edtulo de mera tenencia &nbsp;considera que el tenedor ha seguido detentando la cosa en la misma &nbsp;forma precaria con que se inici\u00f3 en ella\u201d &nbsp;(Sentencia de Casaci\u00f3n de 18 de abril de 1989, reiterada en la &nbsp;de 24 de junio de 2005, expediente 0927). &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;los precedentes citados fueron replicados posteriormente en la &nbsp;sentencia 52001-3103-004-2003-00200-01 del 13 de abril de 2009, &nbsp;expresando: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;si originalmente se arrog\u00f3 la cosa como mero tenedor, debe &nbsp;aportarse la prueba fehaciente de la interversi\u00f3n de ese &nbsp;t\u00edtulo, esto es, la existencia de hechos que la demuestren &nbsp;inequ\u00edvocamente, incluyendo el momento a partir del cual se &nbsp;rebel\u00f3 contra el titular y empez\u00f3 a ejecutar actos de &nbsp;se\u00f1or y due\u00f1o desconociendo su dominio, para &nbsp;contabilizar a partir de dicha fecha el tiempo exigido de posesi\u00f3n &nbsp;aut\u00f3noma y continua del prescribiente\u00bb &nbsp;(SC &nbsp;17141-2014 reiterada en SC3381-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, asegur\u00f3 que contrario a lo arg\u00fcido por el a &nbsp;quo, &nbsp;el predio reclamado en pertenencia no hace parte de uno de mayor &nbsp;extensi\u00f3n y, est\u00e1 plenamente \u00abidentificado\u00bb, &nbsp;como &nbsp;quiera que: i) &nbsp;En &nbsp;el libelo \u00abse &nbsp;alega claramente la posesi\u00f3n del inmueble ubicado en el &nbsp;\u201ccorregimiento de Pance, vereda la VIGA de Cali\u201d, &nbsp;identificado con matr\u00edcula inmobiliaria n\u00famero &nbsp;370-267986, con un \u00e1rea de 2.500 m2\u00bb, &nbsp;y estableciendo plenamente sus linderos, &nbsp;ii) &nbsp;El &nbsp;hecho de que el predio no cuente con aval\u00fao catastral &nbsp;constituye un inconveniente de car\u00e1cter administrativo, que no &nbsp;repercute en la identidad del mismo, iii) &nbsp;Si &nbsp;bien, el inmueble perseguido hac\u00eda parte de uno de mayor &nbsp;extensi\u00f3n (F.M. 370-131140), cierto es que, fue desenglobado &nbsp;(M.I. 370-267986) y, por tanto, el demandante no deb\u00eda &nbsp;\u00abidentificar\u00bb &nbsp;el primero ni integrar al contradictorio los titulares de su derecho &nbsp;de dominio, \u00abpor &nbsp;cuanto el objeto a usucapir es independiente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, continu\u00f3 con el estudio de los dem\u00e1s &nbsp;presupuestos requeridos para la configuraci\u00f3n de la &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva extraordinaria de dominio anhelada, &nbsp;advirtiendo que a pesar que el accionante admiti\u00f3 haber &nbsp;llegado \u00abal &nbsp;inmueble como tenedor, no demostr\u00f3 la existencia de hechos que &nbsp;intervirtieran su t\u00edtulo frente a la persona jur\u00eddica &nbsp;que le permiti\u00f3 el ingreso al mismo\u00bb, &nbsp;si se tiene en cuenta que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;se\u00f1ala que desde 1990 entr\u00f3 a laborar a \u00f3rdenes &nbsp;del se\u00f1or Fabio Polania Vieda representante legal de la &nbsp;empresa demandada (hecho 1), por lo que, (\u2026) su ingreso al &nbsp;predio se califica como de tenedor, en tanto que su &nbsp;relaci\u00f3n con el bien obedece a un acto de tolerancia de quien &nbsp;detentaba ese poder, intermediando un claro reconocimiento de dominio &nbsp;o derecho ajeno, &nbsp;condici\u00f3n que, de acuerdo con la ley (art. 780 C.C), permanece &nbsp;a menos que demuestre que posteriormente cambi\u00f3 su t\u00edtulo &nbsp;de tenedor por el de poseedor (art. 777 C.C), por comportase como &nbsp;se\u00f1or y due\u00f1o, rebel\u00e1ndose de su inicial estado; &nbsp;prueba esta que brilla por su ausencia. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;esto se debe a\u00f1adir que el &nbsp;solo abandono del inmueble por quien era su propietario, &nbsp;o el hecho que nadie compareciera a pagarle el salario por la labor &nbsp;que ejerc\u00eda como refiere el demandante, as\u00ed como otros &nbsp;actos ajenos al comportamiento del tenedor no &nbsp;significan per se conversi\u00f3n del t\u00edtulo. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que si quien alega ser poseedor originariamente se arrog\u00f3 la &nbsp;cosa como mero tenedor, para que pueda considerarse como tal debe &nbsp;aportar \u201cla prueba fehaciente de la interversi\u00f3n de ese &nbsp;t\u00edtulo, &nbsp;esto es, la existencia de hechos que la demuestren inequ\u00edvocamente, &nbsp;incluyendo el momento a partir del cual se rebel\u00f3 contra el &nbsp;titular y empez\u00f3 a ejecutar actos de se\u00f1or y due\u00f1o &nbsp;desconociendo el dominio de aquel, para contabilizar a partir de &nbsp;dicha fecha el tiempo exigido de \u201cposesi\u00f3n aut\u00f3noma &nbsp;y continua\u201d del prescribiente\u201d (CSJ, sentencia &nbsp;SC2805-2016) (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;dicho sentido, acot\u00f3 que la \u00abinterversi\u00f3n &nbsp;de t\u00edtulo\u00bb &nbsp;demanda del tenedor una negativa o rebeld\u00eda frente al dominio &nbsp;o derecho de propiedad, que ha de ser \u00abp\u00fablica, &nbsp;abierta, franca e inequ\u00edvoca\u00bb, &nbsp;y no puede demostrarse con \u00abel &nbsp;abandono del bien por parte del propietario\u00bb; &nbsp;sin embargo, en el sub &nbsp;judice Bonilla &nbsp;G\u00f3mez &nbsp;no abord\u00f3 tal aspecto probatorio pese a que era fundamental &nbsp;para la prosperidad de sus aspiraciones, en atenci\u00f3n a que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;[no] es v\u00e1lido decir que los actos mencionados por los &nbsp;testigos por ejemplo frente a la cr\u00eda de animales constituyen &nbsp;actos equ\u00edvocos, porque los puede realizar tanto un tenedor &nbsp;como un poseedor; as\u00ed lo ha establecido la jurisprudencia de &nbsp;la Honorable Corte Suprema de Justicia: \u201cY &nbsp;es que la explotaci\u00f3n civil de la cosa es una facultad de la &nbsp;cual se encuentra investido tanto el poseedor como algunos tenedores, &nbsp;de all\u00ed que su ejercicio carezca de la significaci\u00f3n &nbsp;necesaria para probar el animus domini.\u201d &nbsp;(Corte Suprema de Justicia, sentencia de 5 de julio de 2019, M.P. &nbsp;\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO) (negrillas por fuera &nbsp;del texto original). &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;resultan actos posesorios la construcci\u00f3n de mejoras o el &nbsp;hecho de habitar en el bien inmueble, sobre ello la misma Corte &nbsp;expres\u00f3: \u201cque &nbsp;los actos &nbsp;de que dan fe los testigos son &nbsp;ambiguos, pues tanto detenta materialmente un bien quien es tenedor &nbsp;como quien es poseedor y tanto al uno como al otro le es f\u00edsicamente &nbsp;posible plantar mejoras. &nbsp;(\u2026) Ha &nbsp;de reiterarse que ni el hecho de habitar un inmueble ni la &nbsp;construcci\u00f3n de mejoras en \u00e9l son actos inequ\u00edvocos &nbsp;de posesi\u00f3n\u2026\u201d &nbsp;(C.S.J. Sala de Cas. Civil, sentencia de 22 de mayo de 2.002, M.P. &nbsp;Manuel Ardila Vel\u00e1squez) negrillas por fuera del texto &nbsp;original (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;realmente importante, para establecer su posesi\u00f3n, era un acto &nbsp;de rebeld\u00eda frente al derecho de la sociedad ASESORIAS E &nbsp;INVERSIONES CA\u00d1AVERALEJO POLANIA VIEDA Y CIA S EN C, el cual &nbsp;indudablemente no se expresa por la simple construcci\u00f3n de &nbsp;mejoras, ni la cr\u00eda o \u201cparadero\u201d de animales, la &nbsp;limpieza de malezas o el abandono del predio, que como se dijo l\u00edneas &nbsp;atr\u00e1s, es m\u00e1s dicho actuar pudo f\u00e1cilmente &nbsp;realizarlo el demandante, ya que teniendo conocimiento del nombre de &nbsp;la persona jur\u00eddica, bastaba con dirigir una comunicaci\u00f3n &nbsp;al lugar de notificaciones que aparece en el certificado de &nbsp;existencia y representaci\u00f3n de la empresa para poner en &nbsp;conocimiento su conversi\u00f3n del t\u00edtulo. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;queda por resaltar que el momento donde el actor demostr\u00f3 un &nbsp;acto de rebeld\u00eda p\u00fablico y ostensible, solo ocurri\u00f3 &nbsp;a trav\u00e9s de la presentaci\u00f3n de la demanda en contra de &nbsp;la sociedad demandada (\u2026) el 23 de noviembre de 2016 (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, se\u00f1al\u00f3 que no continuar\u00eda con el &nbsp;an\u00e1lisis de los dem\u00e1s elementos que deben satisfacerse &nbsp;para la declaratoria de pertenencia, por resultar inane. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Huelga &nbsp;subrayar que, si bien en &nbsp;materia de \u00abapelaci\u00f3n\u00bb &nbsp;es &nbsp;indiscutible que, con el advenimiento del actual estatuto procesal &nbsp;civil, el funcionario de segundo grado s\u00f3lo debe ocuparse de &nbsp;los temas &nbsp;que &nbsp;propuestos por los inconformes -art\u00edculos &nbsp;320 y 328 ib\u00eddem-, &nbsp;esa &nbsp;regla &nbsp;encuentra salvedades cuando, como esos preceptos lo anotan, es &nbsp;menester adoptar \u00abdecisiones &nbsp;de oficio\u00bb, &nbsp;lo que conviene armonizar con el canon 282 ej\u00fasdem. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;modo que, s\u00ed hay eventos en los que el ad &nbsp;quem &nbsp;est\u00e1 habilitado para abordar \u00edtems &nbsp;motu &nbsp;proprio sin &nbsp;que de all\u00ed pueda predicarse alg\u00fan desafuero por &nbsp;carencia de \u00abcompetencia\u00bb, &nbsp;ya que la misma ley lo autoriza y las circunstancias espec\u00edficas &nbsp;del caso as\u00ed lo exigen. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, esta Magistratura ha enfatizado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;por regla general la competencia del superior est\u00e1 restringida &nbsp;a pronunciarse sobre los argumentos expuestos por el apelante, sin &nbsp;embargo, tambi\u00e9n existen excepciones a esa restricci\u00f3n, &nbsp;tales como: (i) cuando las dos partes impugnan, pues en este caso se &nbsp;debe resolver sin limitaciones; y (ii) &nbsp;en aquellas oportunidades en que debe darse un pronunciamiento de &nbsp;oficio atendiendo lo dispuesto en la ley, que generalmente se da &nbsp;cuando la determinaci\u00f3n de segunda instancia conlleva a que &nbsp;deba decidirse sobre temas \u00edntimamente relacionados con \u00e9sta &nbsp;(STC4271-2018, &nbsp;citada en STC1424-2020)\u00bb, Negrillas fuera de texto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Independientemente &nbsp;que esta Sala avale o no las disertaciones transcritas, no emerge &nbsp;defecto con entidad suficiente que estructure &nbsp;\u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como quiere el querellante, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la contienda, &nbsp;sin que dicho prop\u00f3sito se acompase con la finalidad de esta &nbsp;salvaguarda, que no es la de servir de tercera instancia para &nbsp;discutir los \u00abfundamentos &nbsp;de la entidad jurisdiccional\u00bb &nbsp;en el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, rad. &nbsp;00829-00; reiterada, entre otras, en STC9232-2018 y STC2544-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;Ergo, &nbsp;surge claro el fracaso del ruego supralegal. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito y, de no impugnarse este fallo, &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9143-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC9143-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2022-02297-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de diecinueve de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecinueve (19) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Desata &nbsp;la Corte la tutela que Jorge Arturo Bonilla G\u00f3mez le instaur\u00f3 &nbsp;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-65319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65319"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65319\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}