{"id":65560,"date":"2024-05-20T20:58:44","date_gmt":"2024-05-20T20:58:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9668-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:58:44","modified_gmt":"2024-05-20T20:58:44","slug":"stc9668-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc9668-2022\/","title":{"rendered":"STC9668 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC9668-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9668-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-02356-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintisiete de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintisiete (27) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A trav\u00e9s de abogado, la actora reclam\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp;de su derecho a un debido proceso, el cual estima trasgredido con el &nbsp;auto de 8 de junio de 2022, mediante el cual el fallador encartado &nbsp;(en el juicio de ejecuci\u00f3n ya referido) se neg\u00f3 a &nbsp;desembargar el inmueble que garantiza la obligaci\u00f3n de hacer &nbsp;all\u00ed reclamada, lo cual resulta indispensable para registrar &nbsp;el remate que sobre ese predio se verific\u00f3 en el proceso de &nbsp;divisi\u00f3n que respecto del mismo se adelanta (en el que la &nbsp;accionante funge como cesionaria de la parte actora). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;s\u00edntesis, relat\u00f3 que el aludido predio es de propiedad &nbsp;de los ex compa\u00f1eros permanentes Adriana Mill\u00e1n &nbsp;Hern\u00e1ndez y Alexander Arnoldo Acosta Arboleda, quienes, una &nbsp;vez liquidaron la sociedad patrimonial, celebraron un contrato de &nbsp;compraventa para que la totalidad del derecho de dominio del inmueble &nbsp;quedara en cabeza del se\u00f1or Acosta Arboleda. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que, como el contrato prometido no se lleg\u00f3 a materializar, &nbsp;Adriana Mill\u00e1n inici\u00f3 un proceso divisorio y Alexander &nbsp;Acosta un ejecutivo orientado a la suscripci\u00f3n de la prometida &nbsp;compraventa y que, mientras que el avance de este \u00faltimo ha &nbsp;sido bastante accidentado (al punto que no se ha llevado a cabo la &nbsp;audiencia de instrucci\u00f3n y juzgamiento), en el divisorio ya se &nbsp;adjudic\u00f3 el bien en cabeza del se\u00f1or Acosta Arboleda, &nbsp;quien, pese a ello, no ha desistido del proceso ejecutivo que &nbsp;inicialmente promovi\u00f3 para quedarse con la totalidad de ese &nbsp;fundo. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;igualmente que, tras haber obtenido la cesi\u00f3n de derechos que &nbsp;le pudieran corresponder a la se\u00f1ora Mill\u00e1n Hern\u00e1ndez &nbsp;en el juicio divisorio, intent\u00f3 impugnar la decisi\u00f3n &nbsp;del fallador de ese proceso de tener en cuenta el embargo de la cuota &nbsp;parte del inmueble dispuesto en el tr\u00e1mite coactivo, pero no &nbsp;tuvo \u00e9xito puesto que sus aspiraciones fueron denegadas en &nbsp;ambas instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>Resalt\u00f3, &nbsp;finalmente, que una vez fue aprobado el remate del predio en el &nbsp;divisorio, el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Pereira le &nbsp;solicit\u00f3 a su hom\u00f3logo Tercero de la misma ciudad que &nbsp;levantara el embargo del fundo, para que fuera viable registrar la &nbsp;adjudicaci\u00f3n, pero este se neg\u00f3, mediante el auto que &nbsp;ac\u00e1 es objeto de censura, pretextando que la permanencia de &nbsp;dicha cautela es indispensable para el adelantamiento del juicio &nbsp;ejecutivo a su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, pidi\u00f3 dejar sin efecto el aludido prove\u00eddo &nbsp;y que, en su lugar, se ordene al fallador accionado disponer el &nbsp;levantamiento del embargo. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTAS &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>La Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira &nbsp;pidi\u00f3 desestimar el pretendido auxilio, en consideraci\u00f3n &nbsp;a que, de su parte, no se ha trasgredido ning\u00fan derecho &nbsp;fundamental de la accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si el fundamento de la demanda de tutela &nbsp;involucra una trasgresi\u00f3n de la garant\u00eda fundamental &nbsp;all\u00ed invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>Con ese &nbsp;cometido, es importante advertir preliminarmente que las ulteriores &nbsp;consideraciones permanecer\u00e1n ajenas a las providencias &nbsp;mediante las cuales, el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Pereira &nbsp;y la Sala Civil Familia del Tribunal de esa misma localidad, en el &nbsp;juicio divisorio n\u00b0 2017-00377, decidieron tener &nbsp;en cuenta la medida de embargo dispuesta por &nbsp;el Juzgado Tercero Civil del Circuito de la municipalidad en cita en &nbsp;el coactivo n\u00b0 2019-00014. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;por cuanto dichos prove\u00eddos no fueron frontalmente censurados &nbsp;por la parte actora y, adem\u00e1s, por cuanto fueron dictados los &nbsp;d\u00edas 7 de febrero de 2020 &nbsp;y 16 de marzo de 2021, &nbsp;es decir, m\u00e1s de un a\u00f1o antes de la fecha en que se &nbsp;interpuso la demanda de tutela en estudio (12 &nbsp;de julio de 2022), lo cual impide tener por &nbsp;cumplido el presupuesto de inmediatez que rige esta actuaci\u00f3n &nbsp;constitucional respecto de esos dos prove\u00eddos. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;Procedencia de la acci\u00f3n de tutela contra providencias &nbsp;judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha &nbsp;dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la tutela no &nbsp;procede contra las decisiones o actuaciones jurisdiccionales, toda &nbsp;vez que en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez &nbsp;constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de los &nbsp;tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;regla de excepci\u00f3n, se tienen aquellos casos en donde el &nbsp;funcionario ha incurrido en un proceder arbitrario y claramente &nbsp;opuesto a la ley, o ante la ausencia de otro medio efectivo de &nbsp;protecci\u00f3n judicial, eventos que luego de un ponderado estudio &nbsp;tornar\u00edan imperiosa la intervenci\u00f3n del juez de tutela &nbsp;con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;presupuesto de la subsidiariedad &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;amparo constitucional se caracteriza por la prevalencia del mentado &nbsp;requisito y su inobservancia ocurre, entre otros eventos, cuando se &nbsp;dejan de &nbsp;emplear los medios de defensa ordinarios. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso que se revisa se configura tal modalidad, dado que la &nbsp;accionante no recurri\u00f3 el auto de 8 de junio de 2022, mediante &nbsp;el cual el fallador accionado adopt\u00f3 la decisi\u00f3n que &nbsp;aqu\u00ed se cuestiona, esto es, la denegaci\u00f3n de la &nbsp;solicitud encaminada a que se levantara el embargo del inmueble &nbsp;objeto de disputa. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Corte en diversos pronunciamientos ha dicho que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]l &nbsp;accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos de &nbsp;oportunidades defensivas adicionales, ya que la falta de proposici\u00f3n &nbsp;oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para las &nbsp;correspondientes actuaciones, constituye una desidia procesal que no &nbsp;puede sanearse con la subsidiaria acci\u00f3n de tutela, toda vez &nbsp;que, como se ha reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando &nbsp;las partes dejan de utilizar los mecanismos de protecci\u00f3n &nbsp;previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las &nbsp;consecuencias de las decisiones que le sean adversas, que ser\u00edan &nbsp;el fruto de su propia incuria, tanto m\u00e1s si se tiene en cuenta &nbsp;que al conductor de esta herramienta le est\u00e1 vedado injerir en &nbsp;las decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de &nbsp;invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y quebrantar el &nbsp;debido proceso\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 14 ene. 2003, Rad. 23023; reiterada entre muchas otras en &nbsp;STC7200-2016, 1\u00ba jun. 2016, 2016-00126-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el rese\u00f1ado proceder, la actora desaprovech\u00f3 la &nbsp;oportunidad de exponer ante el fallador cognoscente (y, &nbsp;eventualmente, ante su superior jer\u00e1rquico) todos los &nbsp;argumentos por los cuales estimaba necesario el levantamiento de &nbsp;dicha cautela, lo que impide abordar de fondo la problem\u00e1tica &nbsp;planteada, ya que, como lo ha dicho esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[N]o &nbsp;basta, entonces, que la determinaci\u00f3n adoptada por el operador &nbsp;jur\u00eddico, sea arbitraria o afecte de manera grave los derechos &nbsp;fundamentales del accionante, sino que tambi\u00e9n es necesario &nbsp;establecer si la presunta afectaci\u00f3n puede ser superada por &nbsp;los medios ordinarios de defensa instituidos para el efecto, pues si &nbsp;\u00e9stos no se utilizaron por descuido, incuria o ligereza del &nbsp;supuesto afectado, la tutela deviene improcedente. &nbsp;La finalidad tutelar, naturaleza subsidiaria y residual comporta su &nbsp;impertinencia cuando no se agotan en forma oportuna y diligente los &nbsp;recursos instituidos en el ordenamiento jur\u00eddico al tenor de &nbsp;lo establecido en el inciso 3 del art\u00edculo 86 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en concordancia con el numeral &nbsp;1\u00b0 del art\u00edculo 6 del Decreto 2591 de 1991\u00bb &nbsp;(ver &nbsp;entre otras STC5331-2014; STC5341-2014; STC6001-2014). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;desestimar\u00e1 la solicitud de amparo, por cuanto la accionante &nbsp;no hizo uso de los medios &nbsp;de control judiciales pertinentes para plantear ante la autoridad &nbsp;encartada las irregularidades rese\u00f1adas en la demanda de &nbsp;tutela, omisi\u00f3n que torna inviable el mecanismo de protecci\u00f3n &nbsp;en estudio, en virtud de su car\u00e1cter residual y &nbsp;subsidiario &nbsp;(art. 6\u00ba, num. 1\u00ba, D. 2591 de 1991). &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;NIEGA el &nbsp;amparo &nbsp;incoado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes por el medio m\u00e1s expedito &nbsp;y, en caso de no ser impugnado el fallo, rem\u00edtanse las &nbsp;presentes diligencias a la Corte Constitucional para lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9668-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC9668-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2022-02356-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintisiete de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintisiete (27) de julio de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; ANTECEDENTES &nbsp; 1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-65560","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65560\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}