{"id":65714,"date":"2024-05-20T20:57:04","date_gmt":"2024-05-20T20:57:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac3548-2022-2013-00035-01\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:04","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:04","slug":"ac3548-2022-2013-00035-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac3548-2022-2013-00035-01\/","title":{"rendered":"AC 3548 2022"},"content":{"rendered":"<p>AC3548-2022 (2013-00035-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC3548-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-31-03-041-2013-00035-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diez (10) de agosto de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide &nbsp;el recurso de reposici\u00f3n interpuesto por la demandada, &nbsp;Credicorp Capital Colombia S.A. (antes Correval &nbsp;S.A.), contra &nbsp;el auto de 5 de julio de 2022. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante la providencia &nbsp;cuestionada, la Corte admiti\u00f3 la demanda de sustentaci\u00f3n &nbsp;del recurso de casaci\u00f3n que formul\u00f3 la sociedad &nbsp;demandante, Fajobe S.A.S., &nbsp;contra la sentencia de 19 de &nbsp;noviembre de 2021, dictada por la Sala Civil del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Inconforme con esa &nbsp;decisi\u00f3n, la sociedad opositora interpuso recurso de &nbsp;reposici\u00f3n, argumentando lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;beneficio de la economi\u0301a procesal y con el objeto de evitar el &nbsp;desgaste de la H. Sala de Casacio\u0301n Civil de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia en el tra\u0301mite de recursos extraordinarios que, ab &nbsp;initio, esta\u0301n llamados a fracasar, el arti\u0301culo 347 del &nbsp;Co\u0301digo General del Proceso recogio\u0301 la figura de la &nbsp;inadmisio\u0301n de la demanda de casacio\u0301n, entre otras, cuando &nbsp;\u201cno es evidente la transgresio\u0301n del ordenamiento &nbsp;juri\u0301dico\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;este precepto, la Sala ha de abstenerse de tramitar demandas que, &nbsp;aunque formalmente cumplan con los requisitos que debe reunir un &nbsp;libelo en esta sede extraordinaria, no pongan en evidencia una &nbsp;violacio\u0301n protuberante, ostensible e identificable al primer &nbsp;golpe de vista, del ordenamiento juri\u0301dico o, visto desde otra &nbsp;o\u0301ptica, hagan un esfuerzo interpretativo encomiable para hallar &nbsp;errores donde no los hay. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;esto es, precisamente, lo que sucede en este caso: con el mayor &nbsp;respeto debemos indicar que la demanda de casacio\u0301n propuesta &nbsp;bajo el expediente de la referencia, dista mucho del requisito de &nbsp;evidencia que se exige en sede de casacio\u0301n. A partir de &nbsp;complejas disquisiciones, apoyadas, a no dudarlo, en un enorme &nbsp;esfuerzo interpretativo vertido en ma\u0301s de 100 folios, se &nbsp;propone lo que realmente no es sino una interpretacio\u0301n alterna &nbsp;de las pruebas que valoro\u0301 y estudio el sentenciador de segunda &nbsp;instancia; una segunda opinio\u0301n que, respetuosamente debemos &nbsp;decirlo, no puede abrir paso al quiebre de la sentencia del ad quem &nbsp;porque no es sino eso: una interpretacio\u0301n paralela que, adema\u0301s &nbsp;de no ser atinada (porque desconoce realmente el contenido de la &nbsp;prueba aportada al expediente), mucho menos refleja errores &nbsp;protuberantes, identificables al primer golpe de vista, en la &nbsp;valoracio\u0301n probatoria del juez plural. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;eso la demanda debe inadmitirse (&#8230;). &nbsp;No existe error alguno, mucho menos con la &nbsp;fuerza de uno evidente y trascendente que pueda conducir a la &nbsp;casacio\u0301n del fallo, aspecto que se colige fa\u0301cilmente de &nbsp;una lectura del fallo de segunda instancia en contraste con algunas &nbsp;pruebas clave del expediente, corolario de lo cual es que el tra\u0301mite &nbsp;casacional no puede abrirse paso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo tiene &nbsp;decantado el precedente, en la actualidad la Corte se encuentra &nbsp;investida de tres facultades oficiosas complementarias, relacionadas &nbsp;con el recurso de casaci\u00f3n: (i) la exclusi\u00f3n &nbsp;o selecci\u00f3n negativa, consistente en la &nbsp;posibilidad de desprenderse del conocimiento de una demanda de &nbsp;sustentaci\u00f3n formalmente adecuada, pero que no sirva a los &nbsp;prop\u00f3sitos del remedio extraordinario (art\u00edculo 347, &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso); (ii) la selecci\u00f3n &nbsp;positiva, o potestad de estudiar de fondo un caso, pese a la &nbsp;ineptitud formal de la demanda (art\u00edculo 16, Ley 270 de 1996); &nbsp;y (ii) la posibilidad de casar de oficio la sentencia &nbsp;del tribunal, que se ejerce ante la incuestionable &nbsp;configuraci\u00f3n de una de las hip\u00f3tesis que prev\u00e9 &nbsp;el inciso final del art\u00edculo 336 del estatuto procesal civil &nbsp;vigente, esto es \u00abcuando sea ostensible que la &nbsp;[sentencia] compromete &nbsp;gravemente el orden o el patrimonio p\u00fablico, o atenta contra &nbsp;los derechos y garant\u00edas constitucionales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En su recurso de reposici\u00f3n, &nbsp;la convocada&nbsp;sostuvo que la Corte ha debido ejercer la primera &nbsp;de las rese\u00f1adas prerrogativas, es decir, la que contempla el &nbsp;citado art\u00edculo 347, a cuyo tenor \u00abLa &nbsp;Sala, aunque la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;cumpla los requisitos formales, podr\u00e1 &nbsp;inadmitirla en los siguientes eventos: 1. Cuando exista identidad &nbsp;esencial del caso con jurisprudencia reiterada de la Corte, salvo que &nbsp;el recurrente demuestre la necesidad de variar su sentido; 2. Cuando &nbsp;los errores procesales aducidos no existen o, dado el caso, fueron &nbsp;saneados, o no afectaron las garant\u00edas de las partes, ni &nbsp;comportan una lesi\u00f3n relevante del ordenamiento; 3. Cuando &nbsp;no es evidente la trasgresi\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;en detrimento del recurrente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, tales &nbsp;argumentos no son de recibo, porque implican: (i) desdibujar &nbsp;las potestades oficiosas que concedi\u00f3 el legislador a la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, como Tribunal de Casaci\u00f3n; e (ii) &nbsp;interpretar el art\u00edculo 347-3 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso en un sentido que no resulta constitucionalmente &nbsp;admisible, por transgredir el debido proceso y provocar una &nbsp;injustificada restricci\u00f3n del derecho de impugnaci\u00f3n de &nbsp;las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>Para arribar a esas &nbsp;conclusiones, resultan pertinentes las reflexiones que se expondr\u00e1n &nbsp;a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00bfEs posible &nbsp;imponer al juez el ejercicio de una potestad oficiosa? &nbsp;<\/p>\n<p>En el pasado, sol\u00eda &nbsp;sostenerse que la decisi\u00f3n del juez de ejercer, o no, alguna &nbsp;de sus facultades oficiosas, no pod\u00eda someterse a ning\u00fan &nbsp;tipo de escrutinio externo. En contraposici\u00f3n, actualmente &nbsp;est\u00e1 bien decantado que las prerrogativas potestativas &nbsp;conferidas a las autoridades judiciales no pueden ejercerse de forma &nbsp;arbitraria, sino dentro de un marco de razonabilidad y racionalidad &nbsp;que puede deducirse del ordenamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Otorgar potestades &nbsp;discrecionales a un juez o magistrado no puede entenderse como una &nbsp;habilitaci\u00f3n para que este act\u00fae de forma abusiva, o &nbsp;contraria al bienestar com\u00fan, el orden, el patrimonio p\u00fablico &nbsp;o las leyes imperativas. De ah\u00ed que, si bien deba &nbsp;garantiz\u00e1rsele al funcionario cierto margen decisorio \u2013pues &nbsp;de lo contrario, lo facultativo mutar\u00eda en imperativo\u2013, &nbsp;este deber\u00e1 siempre obrar dentro de unos linderos bien &nbsp;establecidos, ideados para precaver la injusticia y el capricho. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese contexto, resulta &nbsp;natural que las partes puedan discutir, a trav\u00e9s de los &nbsp;remedios procesales ordinarios, una decisi\u00f3n de oficio inicua, &nbsp;o que, incluso, busquen atribuir al funcionario competente el deber &nbsp;de activar una prerrogativa potestativa que, en forma il\u00edcita, &nbsp;omiti\u00f3 ejercer. Pero si la facultad se despleg\u00f3 dentro &nbsp;de un marco razonable, con plena observancia del ordenamiento, no &nbsp;habr\u00eda raz\u00f3n para habilitar espacios de debate, por &nbsp;mucho que lo decidido por el fallador no coincida con los intereses o &nbsp;deseos de alguna de las partes del litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No se demostr\u00f3 &nbsp;que la Corte hubiera actuado de forma ileg\u00edtima al no excluir &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>De lo expuesto supra se &nbsp;deduce que esta Corporaci\u00f3n, en tanto \u00f3rgano &nbsp;jurisdiccional, tampoco puede ejercer sus facultades oficiosas de &nbsp;forma abusiva, ni puede abstenerse de usarlas, cuando ello se muestre &nbsp;imperativo. No obstante, debe insistirse en la necesidad de reconocer &nbsp;un razonable espacio de discrecionalidad, especialmente frente a las &nbsp;prerrogativas conferidas a la Corte Suprema de Justicia, en su &nbsp;condici\u00f3n \u2013constitucionalmente reconocida\u2013 de &nbsp;Tribunal de Casaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese escenario, se resalta &nbsp;que la sociedad convocada no sugiri\u00f3 que la providencia de 5 &nbsp;de julio del a\u00f1o en curso fuera arbitraria, lesiva del orden &nbsp;jur\u00eddico, o incompatible con la funci\u00f3n constitucional &nbsp;de esta Colegiatura. Al contrario, admiti\u00f3 que los cargos de &nbsp;su contraparte son formalmente id\u00f3neos, (as\u00ed se sigue &nbsp;de la reiterada invocaci\u00f3n de un precepto que inicia diciendo &nbsp;\u00abaunque la demanda de casaci\u00f3n cumpla &nbsp;los requisitos formales\u00bb), lo que impedir\u00eda &nbsp;calificar de contraevidente la determinaci\u00f3n de admitir la &nbsp;demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>En l\u00ednea con lo &nbsp;anterior, Credicorp Capital Colombia S.A. tampoco explic\u00f3 por &nbsp;qu\u00e9 la selecci\u00f3n negativa emerg\u00eda como la &nbsp;\u00fanica alternativa admisible para la Corte; por el contrario, &nbsp;se limit\u00f3 a presentar las razones que \u2013en su sentir\u2013 &nbsp;har\u00edan provechoso emplear la prerrogativa prevista en el &nbsp;art\u00edculo 347 del C\u00f3digo General del Proceso, reduciendo &nbsp;as\u00ed su censura a un improcedente juicio de correcci\u00f3n &nbsp;acerca de la elecci\u00f3n de una opci\u00f3n v\u00e1lida, de &nbsp;entre dos existentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, los &nbsp;argumentos planteados en el recurso de reposici\u00f3n simplemente &nbsp;reflejan una disyuntiva entre dos variables que si bien son opuestas &nbsp;(admitir o inadmitir prevali\u00e9ndose de la selecci\u00f3n &nbsp;negativa), se muestran razonables, de modo que cualquiera de &nbsp;ellas podr\u00eda ser v\u00e1lidamente seleccionada por la Corte, &nbsp;sin incurrir en incorrecci\u00f3n alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Confusi\u00f3n &nbsp;entre requisitos de forma y de procedencia de los cargos en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aun si se &nbsp;prescindiera de lo dicho supra, el recurso de reposici\u00f3n &nbsp;no estar\u00eda llamado a abrirse paso, porque la convocada no &nbsp;acredit\u00f3 que en este asunto se hubiera configurado alguna de &nbsp;las tres condiciones que establece el mencionado precepto 347 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso como motivos para ejercer la &nbsp;prerrogativa de selecci\u00f3n negativa, ni tampoco indic\u00f3 &nbsp;alguna raz\u00f3n espec\u00edfica para haber inadmitido la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, no parece &nbsp;existir \u00abidentidad esencial del caso con &nbsp;jurisprudencia reiterada de la Corte\u00bb, ni la &nbsp;impugnante extraordinaria invoc\u00f3 \u00aberrores &nbsp;procesales\u00bb susceptibles de saneamiento, por lo que &nbsp;debe descartarse la procedencia de las dos primeras causas de &nbsp;selecci\u00f3n negativa. Y aunque la convocada insisti\u00f3 &nbsp;en que se hab\u00eda dado la tercera (pues, desde su punto de &nbsp;vista, \u00abno es evidente la trasgresi\u00f3n &nbsp;del ordenamiento jur\u00eddico\u00bb), lo hizo &nbsp;equiparando una condici\u00f3n de prosperidad de la acusaci\u00f3n &nbsp;con una exigencia formal susceptible de calificaci\u00f3n ex &nbsp;ante, equivocaci\u00f3n que tambi\u00e9n reviste suficiente &nbsp;entidad como para desestimar su alegato. &nbsp;<\/p>\n<p>Con el fin de ilustrar la &nbsp;diferencia entre esos conceptos, debe tenerse en cuenta que la &nbsp;facultad de selecci\u00f3n negativa implica la inadmisi\u00f3n &nbsp;de una demanda de casaci\u00f3n que es formalmente id\u00f3nea &nbsp;\u2013esto es, que cumple todos los requisitos formales previstos en &nbsp;la ley procesal\u2013, impidiendo as\u00ed que el impugnante &nbsp;obtenga un pronunciamiento de fondo de la autoridad jurisdiccional &nbsp;encargada de la resoluci\u00f3n de ese remedio extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ende, la intervenci\u00f3n &nbsp;oficiosa de la Corte debe ser excepcional, y solo estar\u00e1 &nbsp;justificada cuando, sin ning\u00fan resquicio de duda, aflore f\u00fatil &nbsp;dar continuidad al tr\u00e1mite. Esto ocurrir\u00e1, por ejemplo, &nbsp;cuando el recurrente insista en un argumento que la Corte ha &nbsp;desestimado consistentemente en el pasado, sin exponer motivos para &nbsp;variar el precedente, o cuando alegue un vicio de nulidad que, en la &nbsp;pr\u00e1ctica, no afect\u00f3 sus garant\u00edas procesales, &nbsp;hip\u00f3tesis de las que se ocupan los numerales 1 y 2 del &nbsp;art\u00edculo 347. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora bien, cuando el &nbsp;numeral 3 del art\u00edculo 347 se refiere a la ausencia de &nbsp;evidencia de \u00abla trasgresi\u00f3n del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico en detrimento del recurrente\u00bb, &nbsp;no puede asignarse a esa expresi\u00f3n un significado equivalente &nbsp;al fracaso del cargo por no demostrar la infracci\u00f3n de la ley &nbsp;sustancial. Esa hermen\u00e9utica, que es sobre la que se edifica &nbsp;todo el recurso de reposici\u00f3n en estudio, implicar\u00eda &nbsp;que el tr\u00e1mite de casaci\u00f3n quedara reservado \u00fanicamente &nbsp;para las demandas que van a prosperar, conclusi\u00f3n incompatible &nbsp;con el ordenamiento, por dos razones fundamentales: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Salvo cuando sus &nbsp;falencias argumentativas sean francamente evidentes, establecer ab &nbsp;initio del tr\u00e1mite si una demanda de casaci\u00f3n est\u00e1, &nbsp;o no, llamada a prosperar, se muestra improcedente. Esa conclusi\u00f3n &nbsp;requiere una actividad intelectiva propia de la instancia de &nbsp;resoluci\u00f3n del recurso (esto es, la sentencia), lo cual a su &nbsp;vez exige el agotamiento de todas las fases preliminares que &nbsp;conforman el debido proceso en esta sede extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; La &nbsp;interpretaci\u00f3n de la ley procesal que sugiere el recurrente, &nbsp;seg\u00fan la cual deben ser excluidas a trav\u00e9s de selecci\u00f3n &nbsp;negativa todas las demandas de casaci\u00f3n que no son &nbsp;potencialmente aptas para quebrar la sentencia del tribunal, implica &nbsp;una evidente restricci\u00f3n al derecho a la impugnaci\u00f3n y, &nbsp;por lo mismo, transgrede el principio pro actione (tambi\u00e9n &nbsp;denominado in dubio pro recurso) reconocido por la &nbsp;jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n en reiteradas ocasiones. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para finalizar, se &nbsp;resalta que la actora propuso en su \u00fanico cargo de casaci\u00f3n &nbsp;unos reparos a la labor de valoraci\u00f3n probatoria del tribunal, &nbsp;y expuso a continuaci\u00f3n la que, en su opini\u00f3n, ser\u00eda &nbsp;la \u00fanica lectura correcta de la evidencia recaudada. Con ello &nbsp;basta para satisfacer ese primer an\u00e1lisis formal, propio de un &nbsp;estadio procesal inicial, siendo del caso establecer si unos u otros &nbsp;argumentos son de recibo, lo que, se insiste, deber\u00e1 hacerse &nbsp;al momento de dictar el fallo respectivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Para decirlo en otro &nbsp;t\u00e9rminos, al momento de calificar la demanda de sustentaci\u00f3n &nbsp;basta con verificar que las exigencias formales que prev\u00e9n la &nbsp;ley y la jurisprudencia para garantizar los fines de la casaci\u00f3n &nbsp;se encuentren reunidas a cabalidad, siendo improcedente, al menos &nbsp;dadas las caracter\u00edsticas de este caso concreto, incluir &nbsp;dentro de esa tarea de verificaci\u00f3n alg\u00fan criterio &nbsp;relacionado con la predicci\u00f3n de \u00e9xito futuro del &nbsp;alegato del casacionista. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo &nbsp;expuesto, el suscrito Magistrado de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;NO REVOCAR el auto &nbsp;de 5 de julio &nbsp;de 2022, dictado en el asunto de la &nbsp;referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;Ejecutoriada esta decisi\u00f3n, rean\u00fadese el c\u00f3mputo &nbsp;del t\u00e9rmino de traslado de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y &nbsp;c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3548-2022 (2013-00035-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC3548-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-31-03-041-2013-00035-01 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diez (10) de agosto de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Se decide &nbsp;el recurso de reposici\u00f3n interpuesto por la demandada, &nbsp;Credicorp Capital Colombia S.A. (antes Correval &nbsp;S.A.), contra &nbsp;el auto de 5 de julio de 2022. &nbsp; ANTECEDENTES &nbsp; 1. &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[],"class_list":["post-65714","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65714\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}