{"id":65901,"date":"2024-05-20T20:57:10","date_gmt":"2024-05-20T20:57:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc2613-2022-2022-00773-00\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:10","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:10","slug":"sc2613-2022-2022-00773-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc2613-2022-2022-00773-00\/","title":{"rendered":"SC2613 2022"},"content":{"rendered":"<p>SC2613-2022 (2022-00773-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC2613-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-00773-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiuno de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., diecisiete &nbsp;(17) de agosto de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp;<\/p>\n<p>ANOTACI\u00d3N PRELIMINAR &nbsp;<\/p>\n<p>De conformidad con el Acuerdo &nbsp;n\u00b0 034 de esta Corporaci\u00f3n y en aras de cumplir los &nbsp;mandatos que propenden por la protecci\u00f3n de la intimidad y &nbsp;bienestar de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, en &nbsp;esta providencia paralela, &nbsp;los nombres de las partes involucradas en el presente asunto ser\u00e1n &nbsp;reemplazados por otros ficticios a fin de evitar la divulgaci\u00f3n &nbsp;real de sus datos. &nbsp;<\/p>\n<p>Anotado lo &nbsp;anterior, decide la Corte sobre &nbsp;la solicitud de exequatur &nbsp;promovida por Santiago Garc\u00eda de la Hoz, respecto de la &nbsp;sentencia dictada el 4 de abril de 2014, por el Juzgado de Primera &nbsp;Instancia No. 10 de Granada, Espa\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>A. La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>El demandante, a trav\u00e9s &nbsp;de apoderado judicial, solicit\u00f3 homologar el fallo que se &nbsp;viene de referenciar, mediante el cual se decret\u00f3 el divorcio &nbsp;del matrimonio que &nbsp;contrajo con Antonia Jerez Medina. &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp;13 de agosto de 2007, &nbsp;las partes contrajeron nupcias en la ciudad de Bucaramanga y &nbsp;radicaron su residencia y domicilio permanente en la localidad de &nbsp;Cijuela, Granada, Reino de Espa\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El 5 de mayo de 2010, la &nbsp;pareja suscribi\u00f3 capitulaciones mediante Escritura con n\u00famero &nbsp;de Protocolo 336, ante el Notario del Ilustre Colegio de Notarios de &nbsp;Andaluc\u00eda, Espa\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Durante la uni\u00f3n &nbsp;naci\u00f3 una hija (10 may. 2010), actualmente menor de edad. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El &nbsp;13 &nbsp;de diciembre de &nbsp;2014, los c\u00f3nyuges suscribieron, de mutuo acuerdo, el &nbsp;\u00abConvenio &nbsp;regulador de las medidas definitivas de divorcio\u00bb (Folios: &nbsp;23 a 24 &nbsp;archivo &nbsp;digital: 03. Demanda) &nbsp;y, posteriormente, &nbsp;solicitaron la declaratoria de terminaci\u00f3n del v\u00ednculo &nbsp;marital, pedimento con base en el cual, el 4 de abril de 2014, el &nbsp;Juzgado de Primera Instancia No. 10 de Granada accedi\u00f3 a &nbsp;finiquitar el referido lazo (folios: &nbsp;20 a 22, idem). &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite del &nbsp;exequatur &nbsp;<\/p>\n<p>1. El 31 de marzo de 2022 se &nbsp;admiti\u00f3 la demanda y se corri\u00f3 el traslado de rigor al &nbsp;Ministerio P\u00fablico (Archivo &nbsp;digital: 04. Auto admisorio). &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Procuradur\u00eda &nbsp;Delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la &nbsp;Adolescencia y la Familia, guard\u00f3 silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>4. El Coordinador del Grupo &nbsp;Interno de Trabajo de Tratados de la Canciller\u00eda se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que \u00ab[u]na &nbsp;vez revisado el archivo del &nbsp;Grupo Interno de Trabajo de Tratados de la Direcci\u00f3n de &nbsp;Asuntos Jur\u00eddicos Internacionales de este Ministerio, se &nbsp;constat\u00f3 que el \u201cConvenio sobre Ejecuci\u00f3n de &nbsp;Sentencias Civiles entre la Rep\u00fablica de Colombia y el Reino &nbsp;de Espa\u00f1a\u201d, suscrito en Madrid, Reino de Espa\u00f1a, &nbsp;el 30 de mayo de 1908; se encuentra vigente entre los dos Estados. &nbsp;Para el caso de la Rep\u00fablica de Colombia, el Convenio en &nbsp;referencia fue aprobado por la Asamblea Nacional Constituyente y &nbsp;Legislativa mediante la Ley No. 7 del 13 de agosto de 1908. As\u00ed &nbsp;mismo, el instrumento entr\u00f3 en vigor para ambos Estados el 16 &nbsp;de abril de 1909.\u201d &nbsp;(Archivo &nbsp;digital: 11. Respuesta_Minrelacionesexteriores). &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, remiti\u00f3 &nbsp;un ejemplar del precitado instrumento internacional (Archivo &nbsp;digital: 12. Anexo_Rta_Minrelacionesexteriores). &nbsp;<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;De conformidad con el art\u00edculo 278 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, en cualquier estado de la &nbsp;actuaci\u00f3n procesal, \u00abel &nbsp;juez deber\u00e1 dictar sentencia anticipada, total o parcial\u00bb, &nbsp;cuando, entre otras causas \u00abno &nbsp;hubiere pruebas por practicar\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El anterior precepto es &nbsp;aplicable a los asuntos de exequatur, &nbsp;por lo que, si en el curso de la tramitaci\u00f3n, se encuentra que &nbsp;no existen elementos suasorios pendientes de recaudo, deber\u00e1 &nbsp;proferirse el correspondiente fallo, sin que sea necesario agotar el &nbsp;procedimiento establecido en el numeral 4\u00ba del art\u00edculo &nbsp;607 ejusdem, &nbsp;que prescribe que \u00abvencido &nbsp;el traslado se decretar\u00e1n las pruebas y &nbsp;se fijar\u00e1 audiencia para practicarlas, o\u00edr los alegatos &nbsp;de las partes y dictar la sentencia\u00bb &nbsp;(subrayado &nbsp;fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;ocurre en el sub examine, &nbsp;donde se configura la causal en comento, &nbsp;de ah\u00ed que sea necesario proferir el &nbsp;presente veredicto anticipado, escrito y por fuera de audiencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, en un caso de perfiles semejantes esta Sala indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto que la esencia del car\u00e1cter anticipado de una &nbsp;resoluci\u00f3n definitiva supone la pretermisi\u00f3n de fases &nbsp;procesales previas que de ordinario deber\u00edan cumplirse; no &nbsp;obstante, dicha situaci\u00f3n est\u00e1 justificada en la &nbsp;realizaci\u00f3n de los principios de celeridad y econom\u00eda &nbsp;que informan el fallo por adelantado en las excepcionales hip\u00f3tesis &nbsp;que el legislador habilita dicha forma de definici\u00f3n de la &nbsp;litis. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual manera, cabe destacar que aunque la esquem\u00e1tica &nbsp;preponderantemente oral del nuevo ordenamiento procesal civil, supone &nbsp;por regla general una sentencia dictada de viva voz, es evidente que &nbsp;tal pauta admite numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la &nbsp;presente, donde la causal para proveer de fondo por anticipado se &nbsp;configur\u00f3 cuando la serie no ha superado su fase escritural y &nbsp;la convocatoria a audiencia resulta inane (CSJ, &nbsp;SC4714-2020, 7 dic., rad. 2017-01493-00, reiterado en CSJ SC940-2022, &nbsp;21 abr., rad. 2018-03603-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2. Establecido lo anterior, &nbsp;cumple recordar que el exequatur &nbsp;es un instrumento dispuesto para contribuir a la cooperaci\u00f3n &nbsp;bilateral y a la reciprocidad entre Estados, su finalidad radica en &nbsp;asegurar la eficacia, en otros territorios, de las providencias &nbsp;emitidas en determinado pa\u00eds, previo cumplimiento de &nbsp;formalidades legales que, entre otras cosas, impiden contrariar la &nbsp;soberan\u00eda nacional. &nbsp;<\/p>\n<p>En Colombia, la tarea de &nbsp;verificar dicho acatamiento, as\u00ed como la de autorizar la &nbsp;homologaci\u00f3n de decisiones extranjeras, le ha sido asignada, &nbsp;por virtud de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, a esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, la cual, en aras de establecer la reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica debe constatar que entre nuestra naci\u00f3n y &nbsp;la que profiri\u00f3 el fallo, existan tratados que revistan de &nbsp;valor las providencias emitidas por la jurisdicci\u00f3n patria en &nbsp;ese territorio y, en contraprestaci\u00f3n, aqu\u00ed se les d\u00e9 &nbsp;igual tratamiento a sus decisiones. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, ante la ausencia &nbsp;de tales convenios, debe cotejarse la legislaci\u00f3n de ambos &nbsp;pueblos a fin de determinar si consagran disposiciones en el mismo &nbsp;sentido (art. 605 C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el particular, la &nbsp;Corporaci\u00f3n tiene decantado que \u00ab(\u2026) &nbsp;debe establecerse si entre los pa\u00edses involucrados existe un &nbsp;acuerdo o convenio sobre la suerte de las determinaciones que emiten &nbsp;sus funcionarios judiciales; en otros t\u00e9rminos, si ha sido &nbsp;regulado de manera directa y expresa por los propios Estados, la &nbsp;validez o no de las sentencias emitidas en uno u otro. En defecto de &nbsp;un tratado sobre el asunto, surge el imperativo de constatar la &nbsp;presencia de un texto legal alusivo al tema. En ese orden, acreditada &nbsp;la reciprocidad diplom\u00e1tica, la legislativa resulta &nbsp;innecesaria\u00bb (CSJ &nbsp;SC20806-2017, 12 dic., rad. 2017-00203-00, reiterada en CSJ &nbsp;SC4253-2019, 8 oct., rad. 2019-01228-00). &nbsp;<\/p>\n<p>3. El caso que se analiza &nbsp;involucra una decisi\u00f3n judicial pronunciada en Espa\u00f1a, &nbsp;pa\u00eds frente al cual se encontr\u00f3 demostrada la &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica, circunstancia que, de suyo, implica &nbsp;el reconocimiento de sus efectos en este pa\u00eds, por raz\u00f3n &nbsp;del tratado bilateral celebrado el 30 de mayo de 1908, vigente e &nbsp;incorporado en Colombia mediante la Ley 7\u00aa del mismo a\u00f1o, &nbsp;allegado a este diligenciamiento (Archivo &nbsp;digital: 12. Anexos_Rta_Minrelacionesexteriores). &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho acuerdo prev\u00e9 que &nbsp;\u00ab[l]as &nbsp;sentencias civiles pronunciadas por los Tribunales comunes de una de &nbsp;las Altas Partes Contratantes ser\u00e1n ejecutadas en la otra, &nbsp;siempre que re\u00fanan los requisitos siguientes: Primero. Que &nbsp;sean definitivas y que est\u00e9n ejecutoriadas como en derecho se &nbsp;necesitar\u00eda para ejecutarlas en el pa\u00eds en que se hayan &nbsp;dictado; Segundo. Que no se opongan a las leyes vigentes en el Estado &nbsp;en que se solicite su ejecuci\u00f3n\u00bb (art\u00edculo &nbsp;1\u00ba). &nbsp;<\/p>\n<p>Por la misma senda impone la &nbsp;necesidad de aportar \u00abun &nbsp;certificado expedido por el Ministro de Gobierno o de Gracia y &nbsp;Justicia, siendo la firma de \u00e9stos legalizada por el &nbsp;correspondiente Ministro de Estado o de Relaciones Exteriores, y la &nbsp;de \u00e9ste a su vez por el Agente Diplom\u00e1tico respectivo &nbsp;acreditado en el lugar de la legalizaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;esto, con el \u00e1nimo de acreditar la ejecutoria de la decisi\u00f3n &nbsp;judicial (art\u00edculo 2\u00b0). &nbsp;<\/p>\n<p>4. Visto el presente asunto de &nbsp;cara a los anteriores apartes normativos, se vislumbra acreditado el &nbsp;acatamiento del primero de ellos, vale decir, tambi\u00e9n &nbsp;requerido por nuestro estatuto adjetivo (num. 3\u00ba, art. 606), &nbsp;pues del documento que obra en el folio 41, archivo \u00ab03. &nbsp;Demanda\u00bb &nbsp;del expediente &nbsp;digital, emana con claridad que la decisi\u00f3n judicial sometida &nbsp;a homologaci\u00f3n, se encuentra debidamente ejecutoriada. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed lo hicieron constar &nbsp;la Subdirectora General Adjunta de Cooperaci\u00f3n Jur\u00eddica &nbsp;Internacional de la Direcci\u00f3n General de Cooperaci\u00f3n &nbsp;Jur\u00eddica Internacional, Relaciones con las confesiones y &nbsp;Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de Espa\u00f1a y la &nbsp;letrada de la Administraci\u00f3n de Justicia del Juzgado de &nbsp;Primera Instancia No. 10 de Granada (Folio &nbsp;25, idem), &nbsp;con las certificaciones que se apostillaron con seguimiento de los &nbsp;requerimientos contenidos en la \u00abConvenci\u00f3n &nbsp;sobre la abolici\u00f3n del requisito de legalizaci\u00f3n para &nbsp;documentos p\u00fablicos extranjeros\u00bb, &nbsp;suscrita en la ciudad de La Haya (Pa\u00edses Bajos) el 5 de &nbsp;octubre de 1961, a la cual Colombia adhiri\u00f3 el 27 de abril de &nbsp;2000 y la aprob\u00f3 mediante la Ley 455 de 1998 (Folios &nbsp;31 y 42, idem). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Sin embargo, como es &nbsp;sabido que para la procedencia del exequatur &nbsp;no resulta suficiente con que se haya demostrado la mencionada &nbsp;reciprocidad diplom\u00e1tica y firmeza de la decisi\u00f3n &nbsp;concernida, sino que tambi\u00e9n es forzoso corroborar que aquella &nbsp;no contraviene el ordenamiento colombiano (art. &nbsp;1\u00ba del Tratado y num. 2, art. 606 citado), &nbsp;ha de procederse a efectuar dicha verificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello, porque seg\u00fan lo ha &nbsp;sostenido esta Corte, aun cuando \u00abno &nbsp;existe inconveniente para un pa\u00eds en aplicar leyes extranjeras &nbsp;que, aunque difieran de sus propias leyes, no chocan con los &nbsp;principios b\u00e1sicos de sus instituciones (\u2026) &nbsp;[si] &nbsp;una ley extranjera o la sentencia que la aplica, se basan en &nbsp;principios no solo diferentes, sino contrarios a las instituciones &nbsp;fundamentales del pa\u00eds en que aquellas pretenden aplicarse, &nbsp;los jueces del Estado pueden, excepcionalmente, negarse a aplicar la &nbsp;ley o el fallo extranjero que se aparta de esa comunidad de &nbsp;principios\u00bb, &nbsp;en tanto, actuar &nbsp;en contrav\u00eda de \u00e9ste o aquella &nbsp;\u00ab(\u2026) &nbsp;implicar\u00eda &nbsp;aceptar la excepci\u00f3n de orden p\u00fablico como \u2018un &nbsp;simple subterfugio para facilitar el triunfo de antojadizos &nbsp;nacionalismos\u2019 que conducir\u00edan al \u2018absurdo de &nbsp;permitir a las personas residentes en Colombia asumir compromisos en &nbsp;el exterior, sabiendo que pueden incumplir impunemente en tanto se &nbsp;pongan al abrigo de las fronteras de su pa\u00eds\u2019\u00bb &nbsp;-se destaca- (CSJ &nbsp;SC 27 jul. 2011, rad. 2007-01956-00, reiterada en CSJ SC4714-2020, 7 &nbsp;dic, rad. 2017-01493). &nbsp;<\/p>\n<p>De cara a dichas nociones surge &nbsp;que, \u00fanicamente una incompatibilidad grave entre el &nbsp;pronunciamiento jurisdiccional para el que se pide el reconocimiento &nbsp;y los principios fundamentales en que se inspira la normatividad &nbsp;nacional, podr\u00eda dar lugar a que aquel no fuera objeto de &nbsp;homologaci\u00f3n, pues al fallador, como asunto propio de su &nbsp;decisi\u00f3n, tan solo le corresponde cotejar si la aludida &nbsp;determinaci\u00f3n se opone o no a los pilares de las instituciones &nbsp;jur\u00eddicas patrias. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. En cumplimiento de aquella &nbsp;tarea se corrobora que el procedimiento fue promovido conjuntamente &nbsp;por Santiago Garc\u00eda de la Hoz y Antonia Jerez Medina, quienes &nbsp;anexaron a su solicitud una propuesta de convenio regulador, en &nbsp;virtud del cual se declar\u00f3 el divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed se advierte del &nbsp;ordinal \u00abPRIMERO\u00bb &nbsp;del ac\u00e1pite &nbsp;de fundamentos de derecho de la sentencia for\u00e1nea, en el cual &nbsp;se consign\u00f3 que \u00ab[l]os &nbsp;c\u00f3nyuges ANTONIA JEREZ MEDINA y SANTIAGO GARC\u00cdA DE LA &nbsp;HOZ contrajeron matrimonio [el] 13 de agosto de 2007; y los mismos, &nbsp;actuando de com\u00fan acuerdo, con fecha 11 de febrero de 2014, &nbsp;formularon ante este Juzgado demanda de divorcio, la cual re\u00fane &nbsp;los requisitos exigidos por el art\u00edculo primero de la Ley &nbsp;15\/2005 de 8 de julio, se decretar\u00e1 judicialmente el divorcio, &nbsp;cualquiera que sea la forma de celebraci\u00f3n, a petici\u00f3n &nbsp;de uno solo de los c\u00f3nyuges, de ambos o de uno con el &nbsp;consentimiento del otro, transcurridos tres meses desde la &nbsp;celebraci\u00f3n del matrimonio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal consideraci\u00f3n &nbsp;deviene armoniosa con nuestra legislaci\u00f3n, en tanto, se &nbsp;satisfacen los requerimientos que, sobre el particular, contempla la &nbsp;regulaci\u00f3n contenida en el numeral 9\u00ba del art\u00edculo &nbsp;154 y 1\u00ba del art\u00edculo 165 del C\u00f3digo Civil, toda &nbsp;vez que se disolvi\u00f3 el v\u00ednculo matrimonial por mutuo &nbsp;consentimiento de los c\u00f3nyuges, evento ante el cual, en otras &nbsp;ocasiones esta Corporaci\u00f3n ha otorgado el exequatur &nbsp;de sentencias de &nbsp;divorcio provenientes de Espa\u00f1a (CSJ &nbsp;SC20806-2017, 12 &nbsp;dic., rad. 2017-00203-00; CSJ SC4102-2018, 26 sep., rad. &nbsp;2017-02993-00; CSJ SC3618-2021, 9 sep., rad. 2017-02990-00; CSJ &nbsp;SC904-2022, 21 abr., rad. 2018-03603-00). &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. Lo mismo ocurre en cuanto &nbsp;toca con la definici\u00f3n del asunto en materia de alimentos, &nbsp;custodia y r\u00e9gimen de visitas de la hija com\u00fan, &nbsp;comoquiera que la determinaci\u00f3n a homologar resulta &nbsp;concordante con lo establecido en las reglas patrias que gobiernan la &nbsp;materia, valga decir, los art\u00edculos 141, &nbsp;232 &nbsp;y 243 &nbsp;de la Ley 1098 de 2006; 1604, &nbsp;4115, &nbsp;253 a 2646 &nbsp;y 2887 &nbsp;del C\u00f3digo Civil, normas cuyo objeto com\u00fan y primordial &nbsp;no es otro distinto a \u00abgarantizar &nbsp;a los ni\u00f1os, a las ni\u00f1as y a los adolescentes su pleno &nbsp;y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de &nbsp;la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensi\u00f3n. &nbsp;Prevalecer\u00e1 el reconocimiento a la igualdad y la dignidad &nbsp;humana, sin discriminaci\u00f3n alguna\u00bb &nbsp;(art. 1\u00ba Ley 1098), el cual obedece a las disposiciones &nbsp;internacionales emitidas sobre el tema a que se hace m\u00e9rito8. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed justamente ha &nbsp;procedido esta Corte en casos similares al que aqu\u00ed se &nbsp;examina, en los que la sentencia extranjera, a m\u00e1s de definir &nbsp;lo relativo al divorcio, resuelve lo ata\u00f1edero a las visitas, &nbsp;alimentos y custodia del menor, al considerar que \u00abtales &nbsp;disposiciones se adec\u00faan a las nociones de orden p\u00fablico &nbsp;y armonizan con la orientaci\u00f3n trazada al respecto por las &nbsp;normas positivas del pa\u00eds\u00bb &nbsp;(CSJ SC 29 &nbsp;jul. 2009, rad. 2007-01704-00, citada en CSJ SC 19 dic. 2011, rad. &nbsp;2011-00892-00; CSJ SC18557-2016, 16 dic., rad. 2014-01928 y CSJ &nbsp;SC1424-2019, 24 abr., rad. 2015-01279-00). &nbsp;<\/p>\n<p>5.3. Nada hay que reparar en &nbsp;torno a la existencia de bienes de la pareja en Colombia, comoquiera &nbsp;que ese t\u00f3pico fue definido el 5 de mayo de 2010, mediante la &nbsp;escritura con n\u00famero de protocolo 336, suscrita ante el &nbsp;Notario del Ilustre Colegio de Notarios de Andaluc\u00eda, Espa\u00f1a, &nbsp;por cuya virtud los entonces c\u00f3nyuges pactaron capitulaciones &nbsp;matrimoniales. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4. Finalmente, en lo relativo &nbsp;a la segunda exigencia contenida en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;606 del C\u00f3digo General del Proceso, impone destacar que al &nbsp;plenario se alleg\u00f3 copia debidamente legalizada de la &nbsp;determinaci\u00f3n a homologar; igualmente se vislumbran cumplidos &nbsp;los requisitos de apostilla, como lo regla la Convenci\u00f3n sobre &nbsp;la abolici\u00f3n del requisito de legalizaci\u00f3n para &nbsp;documentos p\u00fablicos extranjeros mencionada en l\u00edneas &nbsp;precedentes. &nbsp;<\/p>\n<p>6. De este modo las cosas, dado &nbsp;que la sentencia cuyos efectos pretende el accionante sean extensivos &nbsp;en Colombia, alcanz\u00f3 ejecutoria de conformidad con la ley de &nbsp;la naci\u00f3n de origen, se present\u00f3 ante la Corte en copia &nbsp;debidamente autenticada y legalizada, no compromete el orden p\u00fablico &nbsp;por no ser contraria a los principios en los que se inspiran las &nbsp;disposiciones legales que disciplinan el instituto jur\u00eddico &nbsp;del divorcio, los alimentos ni la custodia del menor, materias que, &nbsp;como se ha dicho, no son de competencia exclusiva de los jueces &nbsp;colombianos, y no obra prueba de que en el territorio nacional exista &nbsp;proceso en curso, deviene ineludible el reconocimiento de sus efectos &nbsp;jur\u00eddicos. &nbsp;<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo &nbsp;expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. CONCEDER el &nbsp;exequatur respecto &nbsp;de la sentencia dictada el 4 de abril de 2014, por el Juzgado de &nbsp;Primera Instancia No. 10 de Granada (Espa\u00f1a), mediante la cual &nbsp;se decret\u00f3 el divorcio del matrimonio que contrajeron Santiago &nbsp;Garc\u00eda de la Hoz y Antonia Jerez Medina, &nbsp;el 13 de agosto de 2007, y se regul\u00f3 lo correspondiente al &nbsp;r\u00e9gimen de visitas, alimentos y custodia de su hija. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. Para &nbsp;los efectos previstos en los art\u00edculos 6\u00b0, 10, 11, 22 y 72 &nbsp;del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con los art\u00edculos 1\u00b0 &nbsp;y 2\u00b0 del Decreto 2158 de 1970, se ordena la inscripci\u00f3n de &nbsp;esta providencia junto con la sentencia que decret\u00f3 el &nbsp;divorcio, en el folio correspondiente al registro civil de matrimonio &nbsp;celebrado entre las mencionadas personas, y en el de nacimiento de &nbsp;ambos. Por secretar\u00eda l\u00edbrense los oficios a que haya &nbsp;lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin costas en el tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidenta &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Responsabilidad parental. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Custodia y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuidado personal de los ni\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alimentos. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Efectos del divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alimentos. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuidado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los hijos y visitas. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Patria &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;potestad. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Convenci\u00f3n sobre los derechos del ni\u00f1o, art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9\u00ba. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC2613-2022 (2022-00773-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; SC2613-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-00773-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiuno de julio de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1 D.C., diecisiete &nbsp;(17) de agosto de dos mil veintid\u00f3s (2022) &nbsp; ANOTACI\u00d3N PRELIMINAR &nbsp; De conformidad con el Acuerdo &nbsp;n\u00b0 034 de esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[],"class_list":["post-65901","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto-2022"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65901\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}