{"id":66270,"date":"2024-05-20T20:57:20","date_gmt":"2024-05-20T20:57:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11040-2022\/"},"modified":"2024-05-20T20:57:20","modified_gmt":"2024-05-20T20:57:20","slug":"stc11040-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/stc11040-2022\/","title":{"rendered":"STC11040 2022"},"content":{"rendered":"<p>STC11040-2022<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC11040-2022 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-02713-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del veinticuatro de agosto de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de agosto de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Sandra &nbsp;del Rosario Cetr\u00e9 R\u00edos contra &nbsp;la Sala &nbsp;\u00danica del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Quibd\u00f3 &nbsp;y el Juzgado Primero de Familia de esa ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al cual fueron vinculados los intervinientes en el juicio sucesorio &nbsp;n\u00b0 2018-00075. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuando &nbsp;a trav\u00e9s de apoderado judicial, la solicitante reclama la &nbsp;protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso e &nbsp;igualdad, presuntamente vulnerados por las autoridades convocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;s\u00edntesis, expuso que dentro de la sucesi\u00f3n intestada de &nbsp;su consorte Zen\u00f3n Ferrer Meluk, manifest\u00f3 que \u00aboptaba &nbsp;por la porci\u00f3n conyugal en la herencia, sin perjuicio a los &nbsp;gananciales que por ley ten\u00eda derecho en la liquidaci\u00f3n &nbsp;de la sociedad conyugal vigente a la fecha de la muerte del &nbsp;causante\u00bb, &nbsp;lo cual \u00abadmiti\u00f3\u00bb &nbsp;el Juzgado Primero de Familia de Quibd\u00f3 &nbsp;\u00aba &nbsp;trav\u00e9s del auto interlocutorio No. 0228 del 11 de mayo de 2018 &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Inform\u00f3 &nbsp;que seg\u00fan la relaci\u00f3n de inventarios, ella \u00abno &nbsp;ten\u00eda ninguna clase de bienes de fortuna, pues los \u00fanicos &nbsp;con lo que pod\u00eda contar eran los bienes de sociedad, &nbsp;adquiridos en vigencia de la sociedad conyugal, a\u00fan il\u00edquida\u00bb, &nbsp;y que \u00aba &nbsp;lo largo del proceso, se le han negado todos sus derechos como &nbsp;c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite, hasta el punto, que se le priv\u00f3 &nbsp;de percibir alguna clase de renta para su congrua subsistencia, desde &nbsp;el fallecimiento de su esposo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;como consecuencia, se le \u00abdestituye &nbsp;(\u2026) ser parte en la liquidaci\u00f3n de la herencia de los &nbsp;bienes propios del causante, aduci\u00e9ndose que solo tiene &nbsp;derecho a los gananciales que perciba dentro de la liquidaci\u00f3n &nbsp;de la sociedad conyugal, sin haber razones para su desheredamiento &nbsp;(art.1025 del C.C), o que est\u00e9 dentro de las condiciones &nbsp;consagradas en el art. 1230, 1236 y ss del mismo C\u00f3digo, am\u00e9n &nbsp;de que durante el matrimonio ni antes, hubo capitulaciones &nbsp;matrimoniales (art.1774)\u00bb, &nbsp;y que, \u00abno &nbsp;hay ninguna raz\u00f3n, a mi juicio valedera, para que [los &nbsp;jueces de instancia] &nbsp;se aparten del criterio jurisprudencial contenido en la Sentencia &nbsp;C-283 de 2011 (\u2026); que, entre otras cosas, debi\u00f3 &nbsp;indicar en su fallo, las razones para no aplicarlo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 &nbsp;que el \u00ab\u00fanico\u00bb &nbsp;bien adquirido por la c\u00f3nyuge sobreviviente corresponde a un &nbsp;inmueble \u00abavaluado &nbsp;en $45.616.000\u00bb; &nbsp;los \u00abadquiridos &nbsp;por el causante dentro del matrimonio\u00bb &nbsp;son &nbsp;dos predios, un veh\u00edculo y dineros en entidades financieras &nbsp;para \u00abun &nbsp;total parcial de $1.230.000.000, m\u00e1s los rendimientos\u00bb, &nbsp;y los &nbsp;\u00abbienes &nbsp;propios del causante\u00bb &nbsp;comprenden &nbsp;4 partidas y el 50% un cr\u00e9dito que suman un activo por valor &nbsp;de &nbsp;\u00ab$1.936.122.000\u00bb, &nbsp;desconoci\u00e9ndose la existencia de pasivos. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;precis\u00f3 que la discusi\u00f3n jur\u00eddica \u00abse &nbsp;centraba en determinar, si luego de liquidarse la sociedad conyugal, &nbsp;la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite tiene o no derecho a concurrir en &nbsp;la liquidaci\u00f3n y partici\u00f3n de la herencia, sobre los &nbsp;bienes propios del causante [y &nbsp;que] &nbsp;indefectiblemente la respuesta y decisi\u00f3n debi\u00f3 ser &nbsp;positiva, atendiendo las normas invocadas y la jurisprudencia de la &nbsp;H. Corte Constitucional (\u2026)\u00bb, &nbsp;empero, &nbsp;\u00abla &nbsp;H. magistrada sustanciadora en su providencia del 13 de julio [de &nbsp;2022] no la aplic\u00f3, constituy\u00e9ndose esto en una v\u00eda &nbsp;de hecho por defecto sustantivo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se &nbsp;infiere que lo pretendido es que, en lo relacionado con las &nbsp;objeciones al trabajo de partici\u00f3n, se invalide lo resuelto &nbsp;por el juzgado y ratificado por el tribunal en sede de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Juez Primera de Familia de Quibd\u00f3, env\u00edo el link &nbsp;para acceder al expediente digital y enfatiz\u00f3 que, contrario a &nbsp;lo aducido por la actora, \u00abtodas &nbsp;las actuaciones realizadas dentro del proceso [2018-00075], &nbsp;han sido revestidas de legalidad, al punto que se han tramitado y &nbsp;concedido todos los recursos de apelaci\u00f3n propuestos por las &nbsp;partes, mismos que han sido confirmados por el superior\u00bb. &nbsp;Solicit\u00f3 se desestime la tutela, por cuanto \u00abeste &nbsp;despacho no ha vulnerado derecho fundamental alguno a la accionante &nbsp;[quien] &nbsp;pretende &nbsp;utilizar[la] como un tercer recurso, ya que previamente agot\u00f3 &nbsp;objeciones, recurso de reposici\u00f3n en subsidio de apelaci\u00f3n, &nbsp;[y] &nbsp;el recurso de apelaci\u00f3n confirm\u00f3 totalmente la decisi\u00f3n &nbsp;del despacho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si la Sala \u00danica del Tribunal Superior &nbsp;de Quibd\u00f3, vulner\u00f3 &nbsp;las prerrogativas fundamentales invocadas por la accionante, al &nbsp;desatar el recurso de apelaci\u00f3n contra el auto que resolvi\u00f3 &nbsp;las objeciones a la partici\u00f3n dentro del proceso de sucesi\u00f3n &nbsp;radicado bajo el n\u00b0 2018-00075, o si, por el contrario, tal &nbsp;decisi\u00f3n denota razonabilidad que impida la injerencia del &nbsp;fallador constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;porque si &nbsp;bien la acci\u00f3n se dirigi\u00f3 tambi\u00e9n contra lo &nbsp;resuelto por el Juzgado Primero de Familia de la misma ciudad, el &nbsp;examen se circunscribir\u00e1 a la providencia dictada por su &nbsp;superior funcional, en la medida en que corresponde a la definici\u00f3n &nbsp;del caso ac\u00e1 debatido, puesto que \u00abes &nbsp;inane detenerse &nbsp;[al an\u00e1lisis de la providencia inicial cuando \u00e9sta] al &nbsp;haber sido apelada &nbsp;y &nbsp;estudiada por el ad quem, fue sometida a la controversia que &nbsp;legalmente le corresponde ante el juez natural de tal manera que la &nbsp;valoraci\u00f3n sobre si se lesionaron los derechos fundamentales &nbsp;invocados debe hacerse frente al pronunciamiento definitivo, so pena &nbsp;de convertir este escenario en una instancia paralela a la ya &nbsp;superada\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 2 may. 2014, rad. 00834-00, citada entre otras en STC10044-2022, &nbsp;4 ago. 2022, rad. 02395-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De la tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a la decantada jurisprudencia de esta Corte, en l\u00ednea de &nbsp;principio la salvaguarda no procede contra esta clase de actuaciones, &nbsp;toda vez que en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez &nbsp;constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de los &nbsp;tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;criterios que se han establecido para identificar las causales de &nbsp;procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece &nbsp;toda actividad judicial arbitraria, caprichosa, infundada o rebelada &nbsp;contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con &nbsp;detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han &nbsp;sometido la ventilaci\u00f3n de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, &nbsp;es imprescindible que cuando se trate de desafuero procesal, \u00e9ste &nbsp;sea determinante o influya en la decisi\u00f3n; que el actor &nbsp;identifique los hechos generadores de la vulneraci\u00f3n; que la &nbsp;providencia criticada no sea sentencia de tutela; y, finalmente, que &nbsp;se haya configurado alguno de los defectos de orden sustantivo, &nbsp;org\u00e1nico, procedimental, f\u00e1ctico, error inducido, o se &nbsp;trate de una decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n, desconocimiento &nbsp;del precedente jurisprudencial o se haya violado directamente la &nbsp;Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;soporte en las premisas que anteceden, del estudio realizado a los &nbsp;argumentos de la presente queja, su cotejo con las piezas procesales &nbsp;adosadas al expediente, la normativa y jurisprudencia aplicable, esta &nbsp;Sala denegar\u00e1 el amparo invocado, comoquiera que la decisi\u00f3n &nbsp;censurada no configura defecto espec\u00edfico de procedibilidad &nbsp;con la fuerza suficiente para quebrantarla. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, porque para ratificar el auto proferido por el Juzgado &nbsp;Primero de Familia de Quibd\u00f3 el 27 de mayo de 2021, a trav\u00e9s &nbsp;del cual se resolvieron las objeciones al trabajo partitivo &nbsp;presentado dentro del sucesorio n\u00b0 2018-00075, la sala &nbsp;enjuiciada, con prove\u00eddo del 13 de julio de 2022, expuso una &nbsp;motivaci\u00f3n que no se muestra arbitraria o caprichosa, sino, &nbsp;por el contrario, jur\u00eddicamente razonable. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, memorando disposiciones legales que refieren a la &nbsp;porci\u00f3n conyugal, con apoyo en lo se\u00f1alado en la &nbsp;jurisprudencia constitucional, en particular la sentencia C-283 de &nbsp;2011, expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;efectivamente, el c\u00f3nyuge no ostenta la calidad de heredero, y &nbsp;el hecho de tener legitimaci\u00f3n por activa para aperturar la &nbsp;sucesi\u00f3n, como en efecto sucedi\u00f3 en el caso bajo &nbsp;examen, le es dable atendiendo a la sociedad conyugal que deb\u00eda &nbsp;ser liquidada, con ocasi\u00f3n al fallecimiento de causante Zen\u00f3n &nbsp;Ferrer Meluk. &nbsp;<\/p>\n<p>Dest\u00e1quese, &nbsp;que como lo indic\u00f3 la Corte Constitucional, la figura de la &nbsp;porci\u00f3n conyugal, o la denominada porci\u00f3n conyugal &nbsp;complementaria, est\u00e1n destinadas a garantizar un equilibrio en &nbsp;la distribuci\u00f3n de los bienes sociales y propios del causante, &nbsp;cuando hay lugar a la liquidaci\u00f3n de una sociedad conyugal, y &nbsp;finca como par\u00e1metro el patrimonio del c\u00f3nyuge &nbsp;fallecido. &nbsp;<\/p>\n<p>An\u00f3tese &nbsp;que no yerra el censor en su an\u00e1lisis, por cuanto los bienes &nbsp;sociales a liquidar ($709.352.500 para cada c\u00f3nyuge) superaron &nbsp;con creces lo que le corresponder\u00eda por concepto de porci\u00f3n &nbsp;conyugal ($277.442.375). &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;impreciso el recurrente, cuando aduce que su prohijada al momento de &nbsp;aperturarse la sucesi\u00f3n no ten\u00eda bien alguno, y era una &nbsp;c\u00f3nyuge pobre, primero porque como ya qued\u00f3 &nbsp;establecido, no es esta caracter\u00edstica lo que torna procedente &nbsp;la porci\u00f3n conyugal, segundo, porque los bienes sociales &nbsp;ascendieron a la suma de $1.418.705.000\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;citando sentencia de esta Corporaci\u00f3n, precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;Lo anterior quiere decir, que as\u00ed la sucesi\u00f3n sea el &nbsp;momento, para este caso en concreto, a partir del cual se liquida la &nbsp;sociedad, no lo es menos que tal haber se constituye desde el momento &nbsp;mismo del matrimonio, y por tanto cuando llega al tr\u00e1mite el &nbsp;c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite lo que va a hacer es liquidar esa &nbsp;masa que conform\u00f3 el haber social, por ello no hay lugar a su &nbsp;declaraci\u00f3n, sino a la liquidaci\u00f3n y partici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;el anterior derrotero, no es de recibo la primera alegaci\u00f3n &nbsp;del recurrente, frente a la decisi\u00f3n apelada, en cuanto a que &nbsp;no accedi\u00f3 el censor al reconocimiento de la porci\u00f3n &nbsp;conyugal, una vez examinado el haber social, y que los bienes &nbsp;adquiridos en el matrimonio y posteriormente liquidados, son mayores &nbsp;a los que le corresponder\u00edan por concepto de porci\u00f3n &nbsp;conyugal, por lo tanto, no hay lugar si quiera a compensarlos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;punto de \u00absi &nbsp;era procedente a asignar a la c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite el &nbsp;bien inmueble identificado con matr\u00edcula inmobiliaria N\u00b0 &nbsp;180-4190, donde asegura, se tuvo la convivencia conyugal por m\u00e1s &nbsp;de 32 a\u00f1os\u00bb, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que \u00ablas &nbsp;normas contenidas en el libro 4\u00ba, t\u00edtulo XXII, cap\u00edtulos &nbsp;I a IV del C\u00f3digo Civil, permiten la previa celebraci\u00f3n &nbsp;de convenciones entre los c\u00f3nyuges sobre los bienes que &nbsp;aportan a la sociedad y a las concesiones y donaciones que se quieran &nbsp;hacer el uno al otro, de presente o futuro. Si guardan silencio, por &nbsp;ministerio de la ley quedan sometidos al sistema de sociedad &nbsp;conyugal\u00bb. &nbsp;De &nbsp;ah\u00ed que, recordando la naturaleza jur\u00eddica de la &nbsp;sociedad conyugal, se\u00f1al\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;es claro que la sociedad conyugal nace con el matrimonio y, por &nbsp;tanto, el numeral 5\u00ba del art\u00edculo 1781 del C\u00f3digo &nbsp;Civil precept\u00faa que el haber de la sociedad conyugal se &nbsp;compone \u201c[d]e todos los bienes que cualquiera de los c\u00f3nyuges &nbsp;adquiera durante el matrimonio a t\u00edtulo oneroso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;cara a las pruebas obrantes en el paginario, se encuentra el &nbsp;certificado de tradici\u00f3n del inmueble con n\u00famero de &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria 180-4190, que en la anotaci\u00f3n &nbsp;n\u00famero 1 se registr\u00f3 el 7 de diciembre de 1963 la &nbsp;compraventa a favor del se\u00f1or Zen\u00f3n Ferrer Meluk y en &nbsp;anotaci\u00f3n No. 3 del 13 junio de 1970 tambi\u00e9n la &nbsp;compraventa a favor del se\u00f1or Zen\u00f3n Ferrer Meluk del &nbsp;mismo predio. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual manera se aprecia registro civil de matrimonio con indicativo &nbsp;serial No.03501309 donde consta que el 4 de febrero de 2004 contrajo &nbsp;matrimonio Zen\u00f3n Ferrer Meluk y la se\u00f1ora Sandra del &nbsp;Rosario Cetre R\u00edos. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;entonces, comoquiera que est\u00e1 probado que el inmueble &nbsp;identificado con n\u00famero de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;180-4190 que la recurrente pretende le sea asignado, fue adquirido &nbsp;por el se\u00f1or Zen\u00f3n Ferrer Meluk antes de contraer &nbsp;matrimonio con la demandante, se estima que el mismo no tiene la &nbsp;connotaci\u00f3n de ser un bien social, sino que por el contrario &nbsp;es un bien propio del causante y que por tanto no conforma el haber &nbsp;social, y el hecho de afirmar que en \u00e9ste convivi\u00f3 la &nbsp;pareja matrimonial por m\u00e1s de 32 a\u00f1os, no muta la &nbsp;naturaleza jur\u00eddica de dicho bien inmueble, y por tanto, no &nbsp;son de recibo las alegaciones del recurrente en tal sentido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;con lo que acaba de verse, la motivaci\u00f3n y la conclusi\u00f3n &nbsp;adoptada por la autoridad &nbsp;judicial accionada, no constituye yerro susceptible de corregirse por &nbsp;esta senda, en tanto realiz\u00f3 una valoraci\u00f3n normativa y &nbsp;probatoria que la llev\u00f3 a la decisi\u00f3n que la actora &nbsp;censura, la cual no &nbsp;revela arbitrariedad o desmesura sino una divergencia conceptual que &nbsp;por s\u00ed misma no abre paso al amparo como reiteradamente lo ha &nbsp;dicho la jurisprudencia de esta Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;cuando &nbsp;la actuaci\u00f3n del estrado convocado no desencadena en amenaza o &nbsp;vulneraci\u00f3n a la garant\u00eda esencial invocada, la &nbsp;salvaguarda se torna inviable porque: &nbsp;\u00abindependientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, lo no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de &nbsp;hecho, la rese\u00f1ada providencia consigna, en suma, un criterio &nbsp;interpretativo de los hechos y de las pruebas coherente que, como &nbsp;tal, debe ser respetado, aunque \u00e9ste pueda ser susceptible de &nbsp;otra ex\u00e9gesis\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 15 feb. 2011, rad. 01404-01, citada, entre otras, en &nbsp;STC9229-2022, 19 jul. 2022, rad. 00134-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, las discrepancias esbozadas por la actora en esta &nbsp;excepcional sede, demuestran que la intenci\u00f3n es imponer su &nbsp;personal apreciaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n del ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico frente al criterio de los falladores de la causa, que &nbsp;de accederse convertir\u00eda la tutela en un recurso adicional que &nbsp;contrar\u00eda el car\u00e1cter residual y subsidiario, en tanto &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;Juez de tutela, a pretexto de examinar si existi\u00f3 vulneraci\u00f3n &nbsp;de un determinado derecho fundamental, [no &nbsp;puede revisar] &nbsp;nuevamente la decisi\u00f3n de los jueces ordinarios que conocieron &nbsp;del tr\u00e1mite y los recursos, como si esta acci\u00f3n hubiere &nbsp;sido concedida como un medio de impugnaci\u00f3n -paralelo- que se &nbsp;pueda adicionar a las actuaciones adelantadas, (&#8230;) por regla &nbsp;general no es posible auscultar, ora para restarles vigencia, ora &nbsp;para otorg\u00e1rselas, dado que dicha labor le corresponde, per &nbsp;se, es al juez natural, es decir al juez del proceso. &nbsp;De all\u00ed &nbsp;que toda consideraci\u00f3n en torno a esa tarea escapa al examen &nbsp;del Juez del amparo, quien en la esfera que ocupa la atenci\u00f3n &nbsp;de la Sala, tiene una competencia limitada y tambi\u00e9n residual. &nbsp;Tanto, que en concepto configuraci\u00f3n de una de las apellidadas &nbsp;v\u00edas de hecho, es de suyo restricto a la vez que excepcional, &nbsp;como reiteradamente lo ha puesto de presente la jurisprudencia &nbsp;patria\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 14 may. 2003, rad. 00113-01, citada en STC5103-2021, 7 may. &nbsp;2021, rad. 00081-01, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo antedicho, se insiste en que la tutela procede solo cuando lo &nbsp;actuado se encuentre afectado por errores superlativos y desprovistos &nbsp;de fundamento objetivo, situaci\u00f3n que no ocurre en el sub &nbsp;lite, &nbsp;ya que este remedio &nbsp;\u00abno &nbsp;est\u00e1 previsto para desquiciar providencias judiciales con &nbsp;apoyo en la diferencia de opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes &nbsp;fueron adversas, obrar en contrario equivaldr\u00eda al &nbsp;desconocimiento de los principios de autonom\u00eda e independencia &nbsp;que inspiran la funci\u00f3n p\u00fablica de administrar justicia &nbsp;y conllevar\u00eda a erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n &nbsp;y competencias previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s &nbsp;del ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta &nbsp;el promotor de este amparo\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 15 feb. 2011, rad. 01404-01, citada en STC8546-2022, 6 jul. &nbsp;2022, rad. 00479-01, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Corolario &nbsp;de lo discurrido, se desestimar\u00e1 el auxilio deprecado, habida &nbsp;cuenta que la determinaci\u00f3n refutada no es producto de un &nbsp;subjetivo criterio que justifique la aplicaci\u00f3n del presente &nbsp;mecanismo jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, NIEGA &nbsp;el &nbsp;amparo pretendido con la acci\u00f3n de la referencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo ac\u00e1 resuelto a las partes por un medio expedito, y de no &nbsp;ser impugnado, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>(Comisi\u00f3n &nbsp;de Servicios) &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Ausencia &nbsp;Justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC11040-2022 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC11040-2022 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2022-02713-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del veinticuatro de agosto de dos mil veintid\u00f3s) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de agosto de dos mil veintid\u00f3s (2022). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Sandra &nbsp;del Rosario 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